Hola, Perdón por la tardanza pero mi computadora murió, así que por ahora tardare un poco en actualizar, no me odien por favor. En fin aquí les traigo el capitulo 5 de esta hermosa historia. Disfrútenlo.
Los personajes de Fairy Tail pertenecen a Hiro Mashima
Capítulo 5: Jellal Fernandes o ¿no?
Allí estaba el. Seguía igual que como lo recordaba, solo que un poco más hombre. Pues no era para menos, debía de tener como unos 23 años. Su cabello azul de una tonalidad diferente al mío, más oscuro, aunque estaba un poco más largo que antes. Con unos mechones cayendo en su hermoso rostro, pero la característica más resaltante de Jellal. Lo que hacia que nunca lo olvidara y si llegaba a olvidarlo con solo verlo lo recordaría, era esa rara marca de color rojo sangre debajo de su ojo derecho y finaliza casi a la altura de sus labios. Estaba mucho más alto, no era para menos tenía como unos 10 años que no lo veía, su piel seguía igual de blanca. Vestía de una manera muy sencilla. Traía puesto unos Levi's, unas Vans clásicas de color rojo y una camiseta de color azul oscuro con el logotipo de la banda "Ramones", ese estilo relajado le quedaba muy bien, pero yo sabía que él era un genio en todo el sentido de la palabra. Cuando era un niño leía libros que hasta para un universitario habían de ser difíciles de comprender y él los leía como si fueran un simple libro de cuentos infantiles. Las únicas veces que lo veía comportarse como un niño de sus edad era cuando jugaba conmigo.
- ¿Jellal r-real..mente e-eres t-tu?- dije temblando de la emoción. Sentía que mi corazón iba a escapar de la caja torácica. Las lágrimas estaban a punto de escapar de mis ojos e inconscientemente estire mi mano hacía el. Mi padre y Zeref nos observaban con una expresión de confusión y sorpresa a la vez.
- Si Juvia, soy yo- Dijo Jellal. Me sentí muy feliz, sin pensarlo más lo abrace. Lo extrañe tanto y sufrí mucho cuando deje de verlo. Jellal me abrazo de la misma manera que yo a el. Mis lágrimas al fin abandonaron mis ojos- Pero cuanto has crecido Juvia.
- Me alegra que de alguna manera, cuya explicación espero por parte de los dos, se conozcan- dijo mi padre- Juvia, tienes que saber que Jellal es tu hermano-finalizó
Entre en shock eso sí que era la última cosa que me esperaba en todo este loco mundo. Jellal ¿mi hermano? ¿como?. Me voltee a mirar a mi padre.
- ¿C-como d-dices p-padre?- dije, aun sin creer lo que acababa de escuchar.
- Como lo escuchaste, Juvia.-dijo mi padre- Jellal es tu hermano mayor- me giré a mirar a Jellal. Ahora que lo miraba bien era la viva imagen de mi padre, a diferencia de su color de cabello y ojos. Claro y como olvidar la distinguida marca de Jellal, de la cual mi padre carecía.
- Sorpresa, Juvia- dijo Jellal.- al igual que tu lo ignoraba, hasta hace muy poco. Ahora no soy Jellal Fernandes, sino Jellal Loxar y soy tu hermano mayor- finalizó con una sonrisa. Guarde silencio por un buen rato, estaba procesando tal noticia. Zeref puso su mano en mi hombro y me dio esa mirada de "¿Te encuentras bien?". "Estoy bien" dije en un susurro.
-Padre tenías razón, sí que era una extraordinaria noticia- dije- Como también tenías razón en que a Juvia le encantaría tal noticia. Siempre desee tener un hermano mayor. Bienvenido a la familia Loxar, Jellal- termine diciendo mientras le daba otro abrazo a Jellal. Me aparté de él y dije- Zeref, te presento a mi hermano mayor Jellal Loxar.
-Un gusto, Jellal- dijo Zeref y extendió su mano a Jellal- Soy Zeref Dragneel.
- El gusto es mío, Zeref- dijo Jellal. Tomando la mano de Zeref.
- Ahora hijos míos, ya que por fin estamos todos reunidos- dijo mi padre- comamos mientras me cuentan cómo es que al parecer, ya se conocían.- termino de decir mientras volvía a tomar asiento en su lugar. Jellal imito sus acción sentándose a su derecha, mientras que yo tomé asiento a su izquierda. Zeref se sentó a mi lado.
- Veras padre- dije- ¿Recuerdas cuando Juvia viajaba con su madre a visitar a sus abuelos en el campo en las vacaciones de verano?- mi padre asintió- allí fue donde Juvia conoció a Jellal.
FLASH BACK.
Tengo miedo. ¿Dónde está mamá? ¿Donde estoy?. Seguí caminando más profundo en el bosque hasta llegar a una parte del bosque, donde varios árboles estaban plantados de manera que formaban un círculo donde entraba más luz que en las otras partes del bosque. Quede encantada con su belleza, quise acercarme pero la raíz de uno de los árboles me hizo tropezar. Caí de rodillas golpeándome muy fuerte una de ellas.
- Auch!- me queje- A Juvia le duele mucho. Auwaaa!- lloré- Juvia está sola auwaa! Juvia tiene miedo auwaa!.
- ¿Te encuentras bien?- Me preguntó un niño de cabello azul corto con una extraña marca en su cara de color rojo sangre- ¿por qué estas sola en este lugar?- volvió a preguntar- ¿Dónde están tus padres?.
- Juvia no lo sabe auwaaa! Juvia solo quiere volver a casa auwaaa!- dije mientras seguía llorando.
- Vale, vale te ayudaré. Pero tienes que prometer que dejaras de llorar ¿si?- me pregunto el niño.
- Esta bien...snif.. Juvia dejara de llorar- dije mientras me secaba las lágrimas con mi ahora sucio vestido blanco- tú ¿por qué estas aquí solo? ¿No te da miedo?
- No me da miedo porque este es un lugar muy tranquilo, para poder leer- dijo mirando al cielo- además crecen unas flores muy hermosas- tomó una flor de color azul claro- ten queda muy bonita con tu cabello.
- Gracias, a Juvia le gustan mucho las flores y a ti ¿te gustan?- pregunte- ¿como te llamas? ¿cuantos años tienes?. Juvia tiene 5 años. ¿te gustan mucho los libros?- hable rápidamente.
- Calma, no hagas tantas preguntas a la vez- dijo el niño- si me gustan las flores. Mi nombre es Jellal Fernandes. Tengo 8 años y me gustan mucho los libros.
- Juvia, se llama Juvia Loxar- dije- ¿Jellal quiere jugar con Juvia a las escondidas?
- Pero si es solo por un momento, además tienes que volver tus padres deben de estar preocupados- dijo Jellal.
- Esta bien. Juvia se esconde y Jellal la busca- dije muy feliz, tenía un nuevo amigo.
Pasamos un buen rato jugando a las escondidas. Luego Jellal me llevó a la salida del bosque de ahí, yo sabía el camino a la casa de mis abuelos. Le pregunté si podía volver mañana a jugar y me dijo que si. Cuando llegue a la casa de mis abuelos y mi mama me estaba esperando muy preocupada por si algo me había pasado.
- Juvia está bien, mamá- dije- Juvia tiene un nuevo amigo, su nombres es Jellal y tiene 8 años. Mamá ¿Mañana Juvia puede volver a jugar con Jellal?- pregunté.
- Esta bien mi hermosa Juvia, pero no vuelvas a irte sola sin decirle a mama ¿Esta bien?- dijo mamá.
- Si mamá, Juvia lo promete- dije.
- Nieves- salió mi abuelita- ¿Ya llegó Juvia?- preguntó.
- Si madre, ya está de vuelta- dijo mamá aliviada.
Al día siguiente volví a jugar con Jellal. Así como el resto de las dos semanas que pasaba cada verano en la casa de mis abuelitos. Cada año en verano volvía al bosque para jugar con Jellal.
FIN DEL FLASH BACK
- Así fue como nos conocimos, padre- dijo Jellal- Pero cierto verano Juvia no volvió más al bosque y de ahí no nos volvimos a encontrar, hasta ahora claro.
- Juvia siempre quiso volver a ver a Jellal, pero madre no lo permitió desde aquella vez- me apresure a decir.
FLASH BACK
Fui a despedirme de Jellal, no podía irme sin hacerlo. Ya habían pasado 5 años desde que venía todo los veranos a verlo. Yo tenia 10 y Jellal 13. Mamá seguro que se enojaria por haberme escapado. Se que podíamos perder nuestro tren, pero tenía que despedirme de Jellal.
- Jellal, Jellal- grité- Vine a despedirme- volví a gritar.
- Ya me imaginaba yo, que venias a ello- dijo Jellal, bajando de un árbol- Nos ve...
Jellal se vio interrumpido repentinamente.
...
"Esa niña ya se me volvió a escapar" pensé. Que no entiende que podemos perder el tren. Se que tenemos dinero para comprar otro boleto, pero no por que lo tengamos significa que debamos de mal gastarlo. Me estaba adentrando al bosque donde seguro se encontraba esa niña. A lo lejos la vi hablando con un niño que estaba entrando en la adolescencia, ese debía de ser el famoso Jellal del que tanto hablaba ella. Me fui acercando poco a poco, a lo que estuve lo suficientemente cerca no pude continuar más, quedé congelada de la impresión. Esa marca, definitivamente había visto esa marca en algún lado. Ah si, es esa mujer. El traía la misma marca en su rostro, en mismo lugar que el niño Jellal. Esa marca no es nada común, el ha de ser el niño que a Masamune su padre nunca permitió conocer por haberlo concebido fuera de matrimonio, cuando estaba ya comprometido conmigo. Sí, por la edad estoy segura de que es el.
No puedo permitir que Juvia se acerque mas a el, si Masamune yo llega a conocer algún día y su padre se entera, a ese niño le será arrebatada la vida. El no es el culpable de lo sucedido. Se que voy a lastimar a Juvia con lo que estoy a punto de hacer. Pero es preferible que no lo vea mas, a que al pobre niño le arrebaten la vida. Ahí sí que sería un daño irreparable. "Lo siento Juvia".
- Juvia, tenemos que irnos.-grité. La tome del brazo.
- P-pero mamá, Juvia no ha terminado de despedirse de Jellal- dijo triste mi niña.
- No me importa tenemos que irnos, no vas a volver más a este lugar.- la arrastré lejos de ese lugar.
- Jellal, adiós nos volveremos a ver- gritó mi niña- Juvia promete que nos volveremos a ver- volvió a decir. Perdimos de vista a Jellal. Esta sería la última vez que Juvia volviera a este bosque.
FIN DEL FLASH BACK.
- Juvia siente no poder haber vuelto- dije con la cabeza gacha. Jellal estiró su mano hasta la mía.
- No te preocupes, Juvia- dijo Jellal- Por lo menos cumpliste tu promesa. Nos volvimos a ver- sonrió. Por un momento volví a ver al niño del bosque que recordaba. "Que nostalgia" pensé.
- Si, Juvia está feliz de poder volver a verte Jellal- dije y Sonreí.
- Me alegra que mis dos hijos se lleven tan bien- dijo mi padre- Zeref, tengo el placer de invitarte a ti y a tu familia a la fiesta de presentación de Jellal. El sábado en club Loxar a las ocho de la noche.
- Claro, Masamune-sama- dijo Zeref. Entonces recordé que tenía algo importante que decirle a mi padre.
- Padre, Juvia tiene algo importante que decir- dije. Tomando la mano de Zeref- Padre, Juvia...bueno...Juvia.. Esto- No se porque estaba nerviosa. Creo que era la primera vez que le iba a decir a mi padre que tenía novio.
- Lo que Juvia quiere decir- continuó Zeref por mi- Es que nosotros...- Zeref se vio interrumpido por mi padre.
- Ya lo sé muchacho- dijo mi padre- No hace falta que lo digas, ya me lo esperaba. Te encargo a mi hija es mi tesoro, espero que sepas valorarla- finalizo mi padre estrechando la mano a Zeref. Era un código entre hombre supongo.
- Claro que lo haré, señor- dijo Zeref.
- Zeref, apenas nos vamos conociendo- dijo Jellal- pero si lastimas a mi bella hermana- golpeó la palma de su mano izquierda, con su puño derecho- te golpearé.
- Hasta yo mismo me golpearía- dijo Zeref.
El almuerzo transcurrió tranquilamente. Era como si Jellal siempre hubiera estado aquí con nosotros. Después de un rato padre tuvo que ir a atender unos asuntos de la empresa. Jellal fue a su nueva habitación aquí en la casa, puesto que no había terminado de desempacar sus cosas. Zeref subió a buscar las maletas que había dejado en mi habitación.
- Juvia, será mejor que me valla- dijo- soy un muy malo anfitrión, mientras yo estoy aquí con mi bella novia- me dio un corto beso en los labios- Cana y Wendy están solas en casa.
-Tienes razón, han de sentirse muy incómodas- dije- será mejor que vuelvas a casa.
-Nos vemos, My lady- dijo Zeref. Mientras lo acompañaba hasta la salida. Antes de salir por la puerta, se giró a darme un beso de despedida en los labios y como si le fuera imposible romper esa costumbre, me beso en la frente como siempre lo hacia. Salió dejándome sola en el inmenso vestíbulo, los días que estuviéramos en Japón serían muy difíciles para mi. Ya estaba habituada a él, esta noche se me haría imposible dormir sin el.
...
Erza estacionó su auto frente a su departamento. Bajamos del auto. Ellas estaba sufriendo con mis tres maletas, ella siempre había sido una chica fuerte pero como ya dije es una chica de igual forma. Pero no me dejaba ayudarla, ya que según ella mi estado era su culpa. En parte tenía razón, si ella no me hubiera dado la paliza que me dio, no me dolería hasta el nombre, pero fuera de eso ella tenía la culpa en absoluto. A partir de ahora viviría con ella. No es que fuera malo, de hecho me gusta vivir con Erza la vida con ella es muy tranquila. Bueno hasta que se le acaba su pastel de crema y fresas o esté ebria, pero cualquiera de las opciones, yo y los demás evitamos lo más que podamos que ocurra alguna. Ah se me olvidaba la cosa que más odiaba Erza, la que la convertía en "Titania" muchos que experimentaron su ira la llamaban así. Era que alguien hiriera a sus amigos en frente de ella. Si, eso era lo mejor que una persona podía hacer si deseaba morir. Estoy exagerando pero por lo menos al hospital los mandaba. Entramos por fin en su departamento.
- Mi casa es tu casa, Gray.- me dijo Erza.- Si te sientes mal me dices bien?
- Si Erza, ya lo se- dije. Respire hondo y volví a hablar- Lo siento Erza.
- No te preocupes tonto- me dijo mientras acariciaba mi cabello- van a ser las 2:00 pm y me muero de hambre ¿Quieres un sándwich?
- Con mucho queso por favor!- dije como niño.
- Ya sabía yo que dirías eso- dijo Erza riendo- Dejare tus maletas en la que será tu habitación- terminó de decir, mientras la perdía de vista por el pasillo. "¿Qué haría sin esta mujer?" Pensé. Si ella no me hubiera ayudado esa noche, seguro estaría muerto. Parece que me quedé mucho rato pensando en la entrada, porque la escuche gritar.
- GRAY, IDIOTA QUE ESPERAS QUE NO ENTRAS!- grito desde la cocina.
- YA VOY MUJER ESCANDALOSA.- grité de vuelta.
- ¿COMO ME DIJISTE?.-grito enojada. Me Asusté.
- DIJE QUE ERAS LA MEJOR AMIGA DEL MUNDO- respondí tratando de tranquilizarla, y por supuesto tratando de salvarme el trasero.
-VEN A COMER IDIOTA- dijo ella.
- Ya no tienes que gritar te escuchó perfectamente- dije mientras caminaba en dirección a la cocina.
- Toma- dijo cuando llegue a la cocina. Me deslizó un plato con tres sándwich con mucho queso como me gustaban. Junto con un vaso de jugo de naranja. Se sentó en la mesa con tres sándwich también junto con un trozo de pastel de crema y fresas y un vaso de jugo de fresas. Creo que su cabello se puso de color rojo de tantas fresas que ha comido esta mujer en su vida.
- Si sigues comiendo así- advertí- vas a perder la figura, mujer.
- Callate y come, idiota- dijo- para que veas que no soy tan mala, también tengo un pedazo de pastel para ti- sonrió. Cuando sonreía de esa forma se veía como la niña de 7 años que llevaba una armadura, porque según ella sería la defensora del mundo.
- Como digas- dije mientras pegaba el primer mordisco a mi sándwich.
Luego de almorzar me llevó a la que sería mi habitación y me ayudó a guardar mi ropa en el armario. Antes de salir dijo.
- Sabes que cuando quieras puedes ir a dormir en mi habitación.
- Lo tomare en cuenta- conteste. Guarde silencio por unos minutos y cuando ya se iba a su habitación pregunté- ¿Puedo ir ahora?
- Claro tonto- dijo sonriendo maternalmente- ¿Quieres que haga lo mismo de siempre?- asentí un poco sonrojado. Me daba vergüenza que ella todavía me tratara como un niño- pero primero date una ducha, vienes de una clínica y por mas costosa y prestigiosa que sea, tiene muchas bacterias- me advirtió en ese tono de hermana mayor que solía utilizar. Sin decir más salió de la que ahora sería mi habitación y yo me metí al baño de la habitación. Como 15 minutos después salí del baño, busque un pantalón de pijama y me lo coloque. No necesitaba mucha ropa de todas maneras y más con los calores que hacían, era cuestión de tiempo para que me quitara el pantalón y me quedara en ropa interior. Cuando era mas niño tenía la costumbre de quitarme todo y quedarme desnudo, mal hábito que se pego de mi niñera y maestra Ul pero Erza me dio tantas palizas y regaños que a la larga se me fue quitando el mal hábito. No por completo claro, pero ya por lo menos no me quedaba desnudo en la calle. Me dirigí a la habitación de Erza. Ahí estaba ella con un pijama de color amarillo con estampados de fresas, que constaba de unos shorts y una manga larga. Mientras se secaba su largo cabello con un secador.
- Espera 5 minutos ¿vale?- dijo Erza.
- Tranquila no hay problema- dije. Mientras me aventaba en su muy acomodada cama.
- Oye, no seas tan desordenado- dijo Erza. Le saque la lengua desde la cama- Gray Fullbuster tienes suerte de que no pueda golpearte.
- No me jodas- dije- Entonces... Saltare en tu cama- grite mientras empezaba a dar brincos en la cama de Erza. Entonces se levantó de golpe y me aventó un almohada con tanta fuerza que me tiro de la cama.
- Auch! Erza- me queje- ¿Donde quedo eso de que no podrías golpearme? Traidora.
- Y no te golpee- se defendió- accidentalmente la almohada salió volando de mis manos.
- Mentirosa yo te vi cuando me la tiraste- dije. Mientras me levantaba del suelo.
- No te creo. Pero ya vamos a dormir un rato, en la noche Natsu dijo que fuéramos a su casa a conocer a unas amigas- dijo Erza y se acostó.
-Esta bien- dije. Me acosté a su lado y ella comenzó a acariciar mi cabello como solo ella sabía hacerlo. Pronto caí en un profundo sueño.
...
Cuando llegue a la casa, después de un poco más de dos años. Me sentí feliz de volver a estar allí. Me sentí nostálgico. Como había extrañado esta casa. Me decidí a entrar. Kana debía de estar muy molesta, pero para mi sorpresa estaba de lo más feliz jugando videojuegos con Natsu mientras bebía Sake y Wendy jugaba con su gata y con el gato azul de Natsu llamado Happy.
- Estoy de regreso- anuncié. Natsu miro a la dirección de donde provenía mi voz sonrió ampliamente mostrando sus colmillos, un poco pronunciados que los de las demás personas. Se puso se pie dejando botado su videojuego y corrió hacia mi. Estaba más alto desde la última vez que lo vi. Casi de mi mismo tamaño. Al llegar a mi, me abrazó con tal fuerza que los dos caímos al suelo.
- Bienvenido a casa, Zeref-nii-dijo Natsu muy alegremente.
- Ya llegue, Natsu- volví a decir muy alegre, no podía evitarlo extrañaba a mi imperativo y destructor hermano menor.
- Zeref!- gritó Kana- Es que acaso no pensabas volver nunca tonto idiota!.- termino de decir, mientras se ponía de pie y me golpeaba en la cabeza.
- Bienvenido, Zeref-san.-dijo Wendy con los dos gatos en brazos.
- Zeref-nii tus dos amigas son muy simpáticas- dijo Natsu todavía encima de mi.
- Me alegra que te hayan caído bien. Porque se quedarán con nosotros por un tiempo- le dije a Natsu- Por cierto Natsu ¿cuánto tiempo piensas seguir encima de mi?- Natsu miro hacia mi y dijo.
- Lo siento, Zeref-nii.- se puso de pie y volvió a su videojuego- Padre dijo que cuando llegaras, fueras a su oficina.
-Gracias, Natsu- dije y me puse de pie para ir en busca de mi padre. Subí las escaleras para llegar a la oficina de mi padre. Toque la puerta y me dijo adelante con su gruesa voz. Entre a la oficina.
- Padre, estoy de vuelta- dije. Estaba igual que siempre con su cabello rojo, lacio y siempre perfectamente peinado, un poco más largo casi hasta las caderas, sus ojos dorados con unas pocas arrugas bajo ellos.
- Bienvenido a casa, hijo- dijo con su voz muy seria. Entonces después sonrió tenía la misma sonrisa que su hijo menor. Me dio un fuerte abrazo.
- Has crecido bastante hijo mío.- dijo muy alegre ahora.- Entonces ya tienes novia?
- Sí padre- dije. Sonreí- Es Juvia Loxar.
- Nada mal hijo, nada mal.-dijo mi padre. Me dio una palmada en la espalda.- Ese es mi hijo.
- Por cierto padre- dije- Masamune Loxar nos invitó a una fiesta- No mencione el motivo de la fiesta- Este sábado a las ocho de la noche en el club Loxar.
- Allí estaremos, hijo mío- dijo- No le podemos quedar mal a la familia de tu novia.
- Entonces si es todo, me retiro padre- dije. Pero antes de salir mi padre me detuvo.
- Me da gusto volver a verte- dijo.
- A mi también me da gusto verte, Igneel- dije. Tan rápido como lo dije huí de ahí, sabía que mi padre odiaba que no le dijéramos papá.
- ZEREF MOCOSO!- gritó. Corrí escaleras abajo por lo visto el grito se escuchó por toda la casa.
- Ahora que hiciste, Zeref-nii- pregunto Natsu con una gota en la frente.
- Solo lo llame Igneel- me defendí.
- Sabes que a papá le molesta que no lo llamemos papá- Dijo Natsu- Por cierto invite a mis amigos para que conocieran a nuestras invitadas.
- Si claro, no hay problema- dije- Kana, Wendy ¿ya les asignaron sus habitaciones.?
- Si, está resuelto- Dijo Kana muy concentrada en el videojuego. Subí a mi habitación hace rato ya que no iba a ella. Seguía igual que como la deje. Esta muy limpia también tiene el mismo olor que recordaba, sus paredes de color negro y blanco. Las sabanas de la cama negras como me gustaba o mejor dicho todo negro como me gustaba. No tenía todas las paredes de color negro porque se vería muy tétrico. Todos mis libros seguían en su mismo orden de siempre. Me acosté en la cama, mi mente se dio la tarea de comenzar a divagar. Lo primero que se me vino a la mente fue que ya no podría sostener en mis brazos a mi amada Juvia por las noches. Estaba tan acostumbrado a ella, a compartir todo con ella. De seguro esta noche me costaría muchísimo conciliar el sueño. La amo tanto, sé que ella a mi. Pero en el fondo de mi corazón guardo la inseguridad de que ella no me ama de la misma forma que yo a ella, que me ama de la forma en la que se ama a un mejor amigo o a un hermano mayor. Creo que ya deje que mi mente divagará de más. Mire la hora en mi iPhone eran las 6:15 pm, decidí bajar a ver qué hacían los demás. Cuando llegue a las sala de estar al mismo tiempo iba llegando una hermosa pelirroja que si mi memoria no me fallaba esa era Erza Scarlett hija de la gran Elza Nanami Scarlett, dueña de una de las mejores empresas de Publicidad y propaganda de Japón y una vieja amiga de mi padre. Junto con un chico que no reconocí. Hasta que Natsu grito.
- Gray, Erza ¿Como están?- así que ese era Gray Fullbuster. No lo reconocí de inmediato, lo había visto muy pocas veces cuando era un niño pero después no lo veía nunca, puesto que yo odiaba esas cenas con los estirados amigos de mi padre. Inconscientemente apreté mis puños, ese es el idiota que hizo sufrir a mi Juvia. Sí que había crecido y si que era bien parecido, aunque por los momentos sus rostro estaba cubierto de unos cuantos moretones y curitas, pero no se parecía en nada a su hermano Lyon, eran Luz y oscuridad. Al parecer sintió mi mirada desde el primer piso porque volteo a mirarme. Se acercó a Natsu y le dijo algo al oído, Natsu volteo en mi dirección también.
- El es mi hermano mayor Zeref- dijo Natsu. El chico Gray pareció sorprendido, Erza Scarlett al escuchar la mención de mi nombre también levantó la mirada sorprendida- Ven a saludar Zeref! No seas maleducado.
...
Como a eso de las 6:00pm Gray y yo llegamos a la casa de Natsu, el cual nos da muy alegre la bienvenida. De repente Gray se acercó a Natsu y le dijo algo al oído, me dio muchísima curiosidad saber sobre qué hablaban, pero le reste importancia ya que observaba a dos chicas que nunca había visto en mi vida sentadas en la sala de estar jugando videojuegos. Una era alta cabello y ojos color marrón, unos pechos pronunciamos y una piel morena bastante bonita. La chica era bastante bonita, también tenía un tatuaje extrañamente igual al de Gray en la parte izquierda de su abdomen cerca del ombligo y la otra chica era muy baja y con pocos de hecho muy pocos pechos, pero tenía un rostros muy bonito con ojos marrones y un largo cabello lacio de color morado. Cuando repentinamente Natsu dijo algo que llamó totalmente mi atención olvidando por completo a las chicas que se encontraban ahí.
- El es mi hermano mayor Zeref- dijo Natsu. No pude evitar mirar sorprendida en la dirección que miraban Natsu y Gray. Si el estaba aquí significaba que Juvia también lo estaría, al parecer Gray pensó lo mismo porque estaba muy pálido- Ven a saludar Zeref! No seas maleducado- termino de decir Natsu. Entonces Zeref bajo del primer piso donde se encontraba.
- Es un placer conocerlos- dijo- Soy Zeref Dragneel- de la impresión tarde en despabilar y Gray seguía metido en su mundo imagino que estaba pensando lo mismo que yo. Vi que tenía la intención de largarse de ese lugar e ir a comprobar nuestras sospechas pero en el momento justo lo tome del brazo. Estire mi mano libre hacia Zeref.
- El gusto es mío- dije. Zeref tomó la mano que le ofrecía- Soy Erza Scarlet- Gray me miraba molesto por no haberlo dejado ir a buscar a Juvia- Gray no piensas saludar al hermano de Natsu- dije en tono de advertencia.
- Soy Gray Fullbuster- dijo a regañadientes. Zeref le ofreció su mano, Gray miró la mano extendida. Sabía la intención que tenía así que le di un fuerte codazo en las costillas. Tomó la mano que Zeref le ofrecía- Un gusto- dijo casi sin aire por el golpe. Justo en ese momento llego Lucy acompañada de Gajeel.
- Hola chicos- dijo Lucy- Hola Zeref, Kana, Wendy.
- Hola Lucy.- dijeron Zeref y las otras dos chicas cuyos nombres al parecer eran Wendy y Kana.
- Gehee, así que este es Zeref- dijo Gajeel y Miro a Gray, el sabia que Gray debía de estar muy molesto con la presencia de ese tipo ahí - Yo soy Gajeel Redfox- saludo a Zeref.
- Hola Gajeel- dijo amable Zeref- creo que ya lo sabes pero soy Zeref Dragneel. Wendy, Kana vengan acá- Las dos chicas se pusieron de pie y se acercaron al grupo.
- Les presento a mis amigas de Londres- dijo Zeref.
- Un placer, soy Wendy Marvell- dijo la pequeña chica de cabello morado.
- Yo soy Kana Alberona- dijo la chica más alta de cabello marrón.
- Un placer, soy Erza Scarlett- dije- y el chico a mi lado es Gray Fullbuster.
- Y yo soy Gajeel Redfox.- dijo Gajeel.
- Zeref-san- dijo la pequeña Wendy- Levy-san junto con Laxus-san ya vienen para acá.
- Que bueno que viene Levy-chan- dijo Lucy. ¿otra chica de Londres? Y Laxus dijo? No será el mismo Laxus que yo conozco.
...
Por otro lado se encontraban Levy y Laxus.
- Laxus, date prisa- dijo Levy. Mientras caminaban por un parque al que siempre le gusto venir, pero no había venido más desde la muerte de su abuela- Zeref nos espera en su casa junto a las chicas.
A causa de estar caminando y mirando hacia atrás Levy se estrelló con una chica y las dos cayeron al suelo.
- Auch eso dolió- dijo Levy- Lo siento.
- No te preocupes, fue mi culpa por estar distraída- dijo la otra chica. Entonces Laxus se acerca a Levy y la ayuda a ponerse en pie.
- Ten más cuidado tonta-dijo Laxus a Levy.
- ¿Laxus?- preguntó la chica que seguía en el suelo. Laxus miró sorprendido por un rato a la chica que seguía en el suelo. Era ella, no había duda, seguía siendo igual de hermosa que siempre solo que su cabello blanco ahora estaba un poco más largo que antes. Laxus se quedó mucho rato mirándola, no podía creer que se la tenía que encontrar justamente ahora, después de un rato se dio cuenta de que ella seguía ahí en el piso y porque Levy dijo.
- Laxus ayuda a la chica a ponerse de pie.
- Si claro- dijo Laxus. "Pero que poco caballero soy" pensé.
- Deja que te ayude, Mira.- dijo Laxus. La tomó de la cintura mientras que la ponía de pie, luego la soltó. Ella lo seguía mirando fijamente.- ¿Te encuentras bien Mira?- preguntó al ver que ella no articulaba palabra alguna.
- S-si estoy bien, no es nada- dijo Mirajane- Cuanto tiempo sin verte Laxus y que bonita es tu novia- cuando ella terminó de decir eso Laxus se sintió mal. Si estaba enamorado de Levy, pero eso es todo y ella no lo sabía. En cambio Mirajane era su prometida y bueno ver a tu prometido con otra mujer no era la mejor noticia del día.
- Ella no es mi novia- dijo Laxus- Ella es Levy Mcgarden.
- Ah siento malinterpretar las cosas- dijo Mirajane- Soy Mirajane Strauss- le dijo a Levy.
- Es un placer conocerte, Mirajane- dijo Levy. Y se volteo a mirar a Laxus para decirle- Laxus debemos irnos Zeref nos espera.
- Ya lo sé- le dijo Laxus a Levy- Adiós Mira nos vemos en otra ocasión- dijo mientras le daba un beso en la mejilla de despedida.
- Adiós Mirajane-san espero verla en otra ocasión- dijo Levy.
- Si claro, adiós.- dijo Mirajane, entonces Levy y Laxus se alejaron siendo observados por una triste Mirajane.
Tocaron el timbre de la casa de Natsu, como Gajeel era el que estaba más cerca fue y abrió la puerta. Eran una chica de cabello azul y un chico rubio, a los que él no conocía. La chica al entrar se tropezó. Gajeel no pudo evitarlo y se movió rápidamente y la atrapó por la cintura. Levy miró a quien la salvaba de poner su trasero en el piso por segunda vez consecutiva hoy, quedó encantada. Era el chico mas hermoso que había visto en su vida, con su rebelde y largo cabello negro y eso hermosos ojos rojos que sentía que podían ver a través de ella. Era un chico alto y musculoso de piel morena, con varios piercing en su nariz, orejas y cejas. Ella odiaba ese tipo de cosas pero a él le quedaban realmente muy bien, de hecho pensó que esas cosas fueron creadas solo para él ya que nadie en el mundo las luciría igual de bien. Pero su burbuja se rompió rápidamente.
- Cuánto tiempo más piensas tenerla en tu brazos?- dijo un molesto y celoso Laxus.
- Solo la estaba ayudando- dijo Gajeel y la soltó.
- G-gracias por ayudarme- dijo Levy- Soy Levy Mcgarden y el es Laxus Dreyar.
- Yo soy Gajeel Redfox- dijo Gajeel y sin decir más cerró la puerta y se fue a sentar nuevamente en los muebles.
- Levy, Laxus ya se estaban tardando mucho- dijo Zeref- sigan adelante.
- Es que nos encontramos con una conocida de Laxus- dijo Levy- Mirajane Strauss creo que así se llamaba- cuando Levy terminó de hablar Zeref miro a Laxus y este asintió.
- Levy-chan- gritó Lucy acercándose a Levy- Amigos les presento a Levy Mcgarden y a Laxus Dreyar.
- Soy Erza Scarlett es un placer.- dijo Erza.
- Yo soy Natsu Dragneel- dijo Natsu.
- Y yo soy Gray Fullbuster.- dijo Gray.
- Es un placer conocerlos a todos.- dijeron Levy y Laxus al unísono.
- Hola Kana. Hola Wendy- dijo Levy- y Juvia ¿por qué no está aquí?- Con la sola mención de Juvia el ambiente se puso tenso. Erza, Lucy, Gajeel y Natsu sabían lo que eso significaba para Gray, sus sospechas habían sido confirmadas ella estaba de vuelta en Japón. Tenía que verla a como diera lugar pero por los momentos no podría porque Erza le decía con su mirada "Si pones un solo pie fuera de esta casa sin mi TE MATO!"
- Ella está en casa con su padre- Explicó Zeref.
- Qué lástima, ella es tan divertida- dijo Levy. Gray la miró fijamente ¿como esta chica Levy podía decir eso, sí por más que el quisiera ver a Juvia, el sabia que ella era una aburrida sin remedio? Entonces pensó "¿Si ella es una aburrida por qué quiero verla? Deja de pensar en ella, Gray". Se regañó mentalmente Gray.
Las horas pasaron y todos estos jóvenes se divirtieron juntos a pesar de la tensión que había entre Gray y Zeref, que evitaban lo más que podían a tener contacto con el otro. Erza y Lucy entendieron por que Juvia se había ido con Zeref, él era amable, era todo un caballero. Claro sin olvidar que era hermoso pero también era divertido y muy inteligente. Gray por otro lado se llevó de lo mejor con Kana y Wendy. Gajeel paso toda la velada hablando y discutiendo con Levy, a lo que Laxus estaba muy celoso pero luego no presto mucha atención a ellos y se puso a hablar con Lucy Natsu y Erza. Cuando ya eran como las 11 de la noche todos se fueron a sus respectivos hogares. Era lunes y al otro día todos tendrían que ir a la universidad. Erza estudiaba comunicación social y fotografía para en un futuro poder ayudar a su madre con el negocio familiar. Lucy estudiaba Literatura, no era para menos siendo la hija del dueño de una de las editoriales más famosas de Japón. Gajeel era un modelo de la agencia de modelos de su madre Metálicana Redfox, pero el verdadero negocio de la familia Redfox era una de las industrias textiles más grande de Japón. Gray recientemente se había convertido en modelo, después de tanto tiempo que Metálicana estuvo detrás de él, ya que según ella su belleza no podía ser desperdiciada, aceptó ser modelo de Metálicana. Para mantener su mente ocupada, solo lo haría en sus tiempos libres. En la universidad estudiaba ingeniería en sistemas, para en futuro poder ayudar al genio de su padre en su imperio de reparaciones de sistemas y creadores de software. El cual era uno de los mejores de Japón, junto con el imperio de Masamune Loxar eran fuertes rivales y muy buenos amigos.
Natsu estudiaba ingeniería automotriz para poder manejar el negocio de la familia. Natsu era un destructor pero era inteligente, él sería el sucesor de Igneel y sería el que estuviera al mando de la línea de concesionarios Dragneel muy conocida por su prestigio en Japón. Debería de ser Zeref ya que es el mayor, pero eso no está en sus planes, él quiere tener su propio bufete de abogados.
...
Subí a mi habitación. Los amigos de Natsu ya se habían ido a casa eran agradables, aunque Gray Fullbuster no me agradaba del todo. Yo sabía la razón detrás de tal sentimiento negativo. Me duche e intente dormir pero me fue imposible no podía conciliar el sueño. No sin ella. La extrañaba tanto que no podría dormir en toda la noche.
...
Después de haber hablado toda la tarde con Jellal poniéndonos al día. Me enteré que se había graduado hace poco de ingeniero en sistemas en la Universidad de Tokyo con honores, no era de extrañarse Jellal siempre había sido un genio. Estaba preparado para suceder a mi padre en el negocio familiar, porque si de mí dependía no tenía ni idea sobre el negocio familiar. Claro al menos que se tratara de llevar la administración del lugar, eso sí que era mi área. Por los momentos tenía mi carrera congelada en Tokyo Gakugei University como me había ido a Londres pensaba terminar mi carrera allá pero por los momentos no tengo nada decidido. Me preguntó qué había pasado con el niño que me gustaba y del cual siempre le hablaba. Le conté sobre mi fracaso amoroso, el se molesto y dijo que iba a matar a ese idiota. Pero le dije que eso había quedado en el pasado y que estaba totalmente superado ¿Sería cierto? Si es cierto, no pienses cosas sin sentido, Juvia. Hablamos de mas cosas triviales cuanto lo había extrañado y pensar que era mi hermano me hacia muy feliz. Luego de ducharme intente dormir pero fue en vano. Necesitaba sus fuertes y cálidos brazos sobre mi para poder conciliar el sueño. Estuve un buen rato dando vueltas en mi cama. Cuando de repente tocaron mi ventana. Me asuste muchísimo, lo ignore y me cubrí por completo con mi colcha. Nuevamente volvieron a tocar la ventana estaba a punto de correr hacia la habitación de Jellal que estaba justo a un lado de la mía pero lo vi ahí parado en el balcón al que daba mi ventana.
...
Erza y yo llegamos al ahora compartido departamento. Cada quien se dirigió a su habitación sin decir más que un "Buenas noches". Espere que Erza se durmiera, tenía planeado salir. Tome las llaves de mi Lamborghini, cerré la puerta de mi habitación con todo el cuidado del mundo. Traía mis botas en las manos para que al pasar por el pasillo no hicieran ruido en el piso de madera. Tenía mucho miedo, si era descubierto por Erza de seguro y tenía otra paliza asegurada. Al fin llegue a la entrada. Respire no sabia en que momento había dejado de hacerlo. Tome las llaves de la mesita donde Erza siempre las dejaba. Abrí la puerta, mire hacia atrás a ver si no había despertado a Erza. Me gire para por fin poder salir.
...
Me acerqué al balcón de mi habitación. Abrí la ventana y salí haciendo este. El frío de la noche me abrazo haciendo que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo e involuntariamente temblara un poco.
- ¿ Qué haces aquí a estas horas de la noche?.- le pregunté. Para mi sorpresa me choque con algo o mejor dicho con alguien. Levante mi mirada. La vi allí con sus pijamas de fresas y sus pantuflas de panda.
- ¿A donde crees que vas Gray?- me pregunto con ese tétrico tono que hacia mojar a cualquiera sus pantalones.
- Eh...b-bueno yo iba...eh- intente decir. Pero se me ocurrió recurrir a un recurso que sabia que funcionaria- Sabes que yo te amo ¿verdad Erza?- No dijo nada. No estaba funcionando- Yo iba a comprar pastel de fresas con crema para la mejor y más hermosa amiga del mundo.
- No me tomes por idiota, Gray- dijo por fin Erza- ¿A donde ibas? Y quiero la verdad.
- Te estoy diciendo la verdad Erza- Me atreví a mentir sabiendo que a ella me era imposible mentir, me conocía tan bien que siempre me atrapaba las mentiras. Me dio un fuerte coscorrón- Eso duele Erza- Me quejé.
- Ibas a verla a ella ¿Verdad?- dijo molesta- que no se te olvide que a mi no me puedes engañar- cerró la puerta y escondió los dos juegos de llaves junto con las de mi auto en sus muy dotados senos.
- P-pero Erza- dije mirándola con carita de perro abandonado.
- No hay pero que valga, Gray. Mañana tienes que ir a la universidad y luego a una sesión de fotos. Así que a dormir- sentenció Erza sin dar derecho a réplica. Me tomo por la camisa y me arrastró de vuelta a su habitación, ahí se fue mi oportunidad de ver a Juvia. Me aventó en su cama.
- Vas a dormir en donde te pueda tener muy bien vigilado y que mejor opción que a mi lado- dijo. Se dio la vuelta en la cama y se dispuso a dormir.
- Malvada Erza- dije para mi mismo pero me escucho.
- Cállate y duerme, Gray- dijo por último para cerrar sus ojos y dormir. Sin más que hacer me dispuse a dormir ya la vería otro día.
...
- No podía estar sin ti, My lady- dijo Zeref. Mientras que se acercaba a mi y me abrazaba- será mejor que entremos hace frío.
- Estas loco- dije. Pero están muy feliz de que él estuviera aquí.
- Lo estoy. Pero por ti- me dijo con ese tono tranquilo típico de él. Entramos a mi habitación. Nos dispusimos a dormir como lo hacíamos todos los días. Por fin conseguí conciliar el sueño.
A la mañana siguiente, desperté de muy buen humor. Vi en mi reloj de mesa que eran las 8:00 am. Zeref seguía durmiendo. Entre al baño a ducharme, luego de un rato salí y Zeref seguía durmiendo, sí que tenía el sueño pesado este chico. Tome unos shorts de color azul y una sencilla blusa de color blanco. Junto con unas converse de color turquesa. Baje a desayunar y me encontré desayunando a mi padre y a Jellal.
- Buenos días- dije mientras me sentaba a la izquierda de mi padre como siempre hacia. Creo que algo en mi siempre esperaba la aparición de Jellal y por ello era que no me sentaba a la derecha de mi padre. Si no que le guardaba el lugar que le correspondía a Jellal.
- Buenos días hija- dijo mi padre.
- Buenos días, Juvia- dijo Jellal. Me miró de manera inquisidora- ¿Como pasaste la noche?- terminó de decir y sonrió cómplice. Lo sabia, sabia que Zeref había llegado a noche por la ventana. "Que perceptivo" pensé.
- Juvia durmió muy bien gracias- dije sonriendo.
- Las invitaciones de la fiesta de presentación de Jellal fueron enviadas- dijo nuestro padre, cortando el ambiente de complicidad que se había creado- Asistirán las familias más influyentes de Japón. No hace falta que se los diga, pero deben de vestir muy elegantes.
- ¿Juvia también padre?- pregunte, aunque ya sabía la respuesta. Amaba los vestidos casuales, pero los elegantes era otra historia diferente.
- Por supuesto Juvia- Dijo mi padre- Serás tu quien escolte a Jellal. Por eso debes de estar más hermosa de lo usual.
- Si es así Juvia ira esta misma tarde a buscar el vestido adecuado para la ocasión- dije. Odiaba los vestidos elegantes pero si era por su hermano Jellal, usaría el más elegante y ostentoso de todos. Cuando terminamos de desayunar, mi padre se fue a la empresa. Jellal se fue a su habitación pues todavía no podía estar a la luz pública con mi padre. Antes de que terminara de subir las escaleras le hable.
- ¿Te gustaría acompañar a Juvia a comprar su vestido?- pregunté.
- Claro Juvia no hay problema- dijo Jellal- De todas maneras también tengo que ir a conseguir un traje.
- ¿Te parece si vamos después de almuerzo?- pregunté.
- Esta bien, entonces nos vemos por la tarde- dijo. Iba a seguir su camino pero se volteo y dijo- Deberías de ir en busca del príncipe que duerme en tu habitación y despertarlo con un beso de amor verdadero- finalizó guiñando un ojo. Por la vergüenza me puse del color de un tomate. Jellal seguía igual que siempre haciéndome pasar vergüenzas. Fui a la cocina y le dije a la nana que me pusiera un desayuno en una bandeja, a pesar de su avanzada edad lo hizo rápido.
- Muchas gracias, nana- dije. Sin mas que decir subí a mi habitación. Me acerque y dije.
- Ya es hora de despertar bello durmiente- dije y reí como tonta.
- Uhmm- Zeref hizo ese único sonido y no se movió.
- Vamos despierta Zeref. Juvia te trajo el desayuno a la cama.- dije.
- Uhmm- emitió otro sonido. Si seguíamos en esta situación pasariamos todo el día. Así que decidí hacerle muchas cosquillas. Intento seguir durmiendo pero soy persistente.
- Muy bien Juvia tu ganas, ya estoy despierto ¿vale?- dijo con voz somnolienta.
- Juvia te trajo el desayuno- dije sonriendo. Estaba de muy buen humor.
- Gracias Juvia, pero primero tengo que lavarme los dientes- dijo y se dirigió al baño. Al rato salió. Se dispuso a comer, mientras que yo le comentaba que iba a ir con Jellal a escoger sus vestimentas para la presentación. Entonces recordé algo.
- ¿ Como están Wendy y Cana?- pregunté.
- Están bien- dijo y tomó un poco de jugo de naranja- Se llevaron muy bien con Natsu y con sus amigos, que por cierto ayer estuvieron en casa hasta tarde.
- Juvia se alegra que se estén adaptando bien. Juvia quiere ir a verlas para invitarlas a la fiesta de Jellal- dije.
- Claro, puedes ir cuando quieras tonta- dijo Zeref. Terminando su desayuno- Tengo que irme, no puedo dejarlas mucho tiempo solas eso no es ser un buen anfitrión.
- Juvia piensa que a Kana puede ser que no le importe mucho, pero Wendy es otra historia- dije- Juvia te acompaña hasta la salida ¿Traes tu auto? Si no Juvia te puede llevar en el suyo.
-Tienes razón- dijo- Sí claro está aparcado en el frente de la casa.
Recogí los platos en la bandeja. Fui y los lleve a la cocina, tenía empleados que harían eso pero yo prefería hacerlo yo misma, si no me sentía como una niña mimada que podía conseguir todo lo que quisiera sin hacer un esfuerzo. Yo sabía que podía ser de esa forma pero no intentaba pensar mucho en eso.
- Gracias por el desayuno, nana-dije.
- De nada niña Juvia- dijo la nana.
Volví, ahí estaba Zeref con cara de sueño. Se veía relajado, más joven. El siempre solía dar la impresión de ser un hombre maduro y serio. Las apariencias engañan pensé. No era del todo falso él era maduro, pero no serio al menos cuando estaba conmigo. Lo acompañe hasta donde estaba su auto.
- Nos vemos hermosa Juvia- dijo Zeref.
- Juvia te extrañara- dije sonrojada.
- Yo también lo haré- dijo y me dio un beso en los labios de despedida. Cuando iba camino a subir a su auto. Pasó un Lamborghini blanco a toda velocidad cerca de él. Me asuste muchísimo y corrí hacia él.
- ¿Estás bien?- pregunté. El no decía nada- ¿Zeref?- volví a preguntar.
- Si no te preocupes, no fue nada- dijo parecía pensativo. Pero no le tome mucha importancia- Nos vemos.
Fue lo último que dijo antes de irse. Me quedé allí hasta que perdí de vista su Ferrari 458 Italia de color negro, a Zeref no le era de mucho agrado tener un auto tan ostentoso. Le parecía innecesario gastar tanto dinero en un auto, pero sus autos siempre eran un regalo de su padre Igneel. El sabía mucho de eso y siempre quería los mejores autos para sus hijos, Natsu siempre tenía autos muy costosos y ostentosos. Decidí entrar y desempacar las maletas que traía de Londres.
...
Erza ya se había ido a la universidad. Estaba molesta, lo sabía, no me había dirigido más palabra que un frío "Buenos dias" y un "Me voy". Soy un idiota lo se, la volví a preocupar e hice que pasara mala noche. Pero no lo podía evitar, tenía muchos deseos de verla. Tomé las llaves de mi Lamborghini y salí del departamento. Decidí tomar el camino más largo, por ese camino su casa estaba de paso. Lo hice con la esperanza de poder verla. Conseguí verla cuando estaba por pasar por el frente de su casa, estaba más hermosa que nunca. Tenía su cabello con un corte diferente y más largo, ya no usaba ese peinado aburrido de siempre. Traía puesta una sencilla blusa blanca, unos shorts de color azul y unas converse turquesa, están muy sencilla pero hermosa. Pero lo felicidad duró poco, estaba con el idiota del hermano de Natsu y para mi desgracia este se acercó y le dio un beso en los labios. "Lo odio" pensé.
- ELLA ES MÍA IDIOTA- dije aunque claro ellos no podían escucharme. Cuando el camino a su auto para irse acelere el auto y pase muy cerca de él. No podía matarlo era el hijo mayor de Igneel Dragneel eso provocaría una guerra entre nuestras familias y eso no me convenía para nada pero por lo menos un buen susto podría darle.
...
Algo me decía que estaba en lo correcto. Era él, tenía que ser él. Yo lo escuche hablar de su hermoso Lamborghini con Natsu ayer por la tarde, estoy seguro. No cualquiera puede tener ese auto. ¿Qué le sucede a ese hijo de puta? ¿ Acaso quiere problemas? No es que yo sea un tipo problemático ni nada por el estilo, de hecho siempre evito los problemas, pero ese chico con solo verlo me hace sentir molesto, muy molesto. Claro se bastante bien el motivo de eso. Uno, la forma en la que hirió a mi Juvia. Dos, se que intenta quitarme a Juvia lo se, ayer lo note. Cuando Levy preguntó por qué ella no estaba ahí, el ambiente se puso tenso y cuando me vio se que intentó salir en busca de ella, pero Erza Scarlett por algún motivo no le permitió ir. No puedo bajar la guardia en ningún momento mientras estemos en Japón, la dejaría libre de irse con cualquiera, si ella así lo desea pero con él no, no con Gray Fullbuster.
Amo a Jellal, es un hermano sobreprotector. Gray puede ser muy todo, pero le teme a Erza. Levy le llamó la atención Gajeel, también me encanta el gale pero mas el Gruvia. ¿Creen que Laxus se enamore de Mira?. Zeref es tan cursi y atento pero a la vez tan inseguro.
Si les gusta déjenme saberlo a través de sus Reviews. Me emociona tanto leerlos.
Hasta la Próxima.
EAUchiha.
