Los personajes y su mundo no me pertenecen (para el que no lo sepa es propiedad de C.S. Lewis)
Capítulo 6: Circulo vicioso
Una chica se acercaba a Cair Paravel, una chica pálida, morena, escuálida y endeblucha. Tenía unas facciones muy marcadas, lo cual si te acercabas de cerca afeaba los rasgos de la joven. Los charcos hacían que el carruaje fuera más lento, provocando que la muchacha se enfureciera. Cuando por fin llegó a las puertas del castillo. Dos de sus guardias tocaron por ella. Uno de los sirvientes narnianos abrió la puerta y vio a la joven con un cargado y voluminoso vestido que le llegaba a los talones, acercándose y entrando en el castillo como si ya fuera suyo. Tomo aire y lo soltó. Estaba nerviosa. ¿Quién no lo estaría en su lugar?
Peter estaba hablando con su hermano Edmund cuando un narniano empleado de allí, venía corriendo, casi ahogándose, hacía él Sumo monarca, anunciando:
- La princesa de Archeland ya ha llegado, mi señor, se llama Gabriela y lo esta esperando en la sala principal.
Edmund observó la reacción de Peter pues ya sabía lo de Susan. Aun así lo acompañó no quería dejarlo solo en una ocasión como esa. Cuando llegaron y la vieron casi les da un desmayo, era una copia de su querida hermana solo que ella estaba más rellenita, tenía el pelo más corto y los ojos negros azabache. Ella hizo un ademán para que el menor de los pevensie se fuera, el cual miró a su hermano esperando una aprobación. Cuando asintió el desilusionado se dirigió a la puerta y se paró a observar como la chica sonreía tímidamente y se acercaba a su hermano. Quizás no fuese una mala chica al fin y al cabo, pero una cosa era clara no se podía quedar a averiguarlo. Salió al patio. La única persona que vio fue a Lilliandil, se acercó, estaba… ¿Llorando? Nunca había visto a una estrella llorar. Se sintió muy mal por ella, no sabía si abrazarla o no. Decidió pasarle una por encima del brazo.
-Sabes porque lloro ¿no?
- No pero nunca he visto a una estrella llorar y me siento mal.
- ¡No!- Exclamo ella.- No te sientas mal, es por mi culpa no debí nunca enamorarme ni esperanzarme con Cáspian pues sabía perfectamente que el iba a querer por siempre y para siempre a la benévola.
- ¿Por qué piensas eso?
- Edmund, al contrario de lo que diga mucha gente, las rubias no somos tontas y nos damos cuenta de las cosas.
Edmund la abrazó más hacia él y dejó que ella se acomodase y se relajase, lo que necesitaba ahora era justicia. Pero Peter y Gabriela que estaban riendo interrumpieron el lugar, coincidiendo con Lucy y Susan por un lado y Caspian por otro. Pero ninguno de los presentes le gusto lo que vio.
- ¡Peter y yo nos vamos a casar!- Anunció esta, haciendo que el sonriera y la mirase.
Lucy examinaba a Edmund, el cual miraba a la hija de Ramandu, Lilliandil observaba a Caspian, Caspian por su parte a Susan, esta no le quitaba el ojo de encima a Peter, el sumo monarca no dejaba de contemplar a su futura esposa al igual que ella a él. Formándose así un círculo vicioso.
He cogido a Lucy observando a Edmund y a Lilliandil y yo si estuviera en su lugar no me fiaría ni un pelo. Hmmm! Y la chica esta, Gabriela la iba a hacer mala al principio pero no creo que sea así aunque como creo que por la noche pienso más en la historia que en dormir, pues…
