Universo Alternativo de Naruto
Historia SasuHina
Advertencia: Esta historia tendrá contenido Lemon.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto.
...
Desde que había despertado, semidesnuda y con un horrible dolor de cabeza, Hinata suponía que aquel día no sería de las mejores que tendría. Y la visita de su padre solo la había alterado de sobre manera, con tan pocas palabras su padre lograba avasallar su autoestima de la peor manera y lo peor era que ella la mayoría de los casos le daba la razón.
Sintió un nudo horrible en la garganta cuando oyó decir aquello a Sasuke. Ahora él estaba enojado con ella y ella no sabía como reaccionar. El Hokage solo quería ayudarla y ella lo había llamado cobarde. Se sintió como una malagradecida y ganas no le faltaban para ir a disculparse por ser tan insolente.
-Será mejor que descanses un poco Hinata-chan, después tendrás tiempo para hablar con Teme- Naruto le dedicó la mejor de sus sonrisas a la muchacha a quien acababa de limpiar la herida que tenía en el rostro - ¿Te duele?- preguntó, mientras que con un dedo rozaba la mejilla morada de la muchacha. Hinata negó.
-¡Muchas Gracias Naruto-Kun!- agradeció la muchacha mientras le dedicaba una sonrisa triste.
-¡No estés triste! Desde ahora Sasuke y yo te protegeremos de tu padre... ¡De veras! Ya no volverá a lastimarte- Hinata sintió un rubor en las mejillas. ¿De verdad ellos estarían dispuestos a protegerla? Aquellas palabras solo las había oído decir a su primo.
-G-gracias- fué lo único que pudo responder. Y como niña obediente se levantó dispuesta a irse a su cuarto a descansar. Pero le era imposible apartar el pensamiento del Hokage. Sentía que el pecho se le oprimía con solo pensar que él estaría enojado con ella.
Tan rápido como entró a su cuarto , volvió a salir dispuesta a buscarlo. Tenía que disculparse y ya no podía esperar a la noche.
Tocó la puerta de su despacho con cautela y no recibió respuesta. Volvió a tocarla, pero seguía sin responder. Sasuke sin embargo sabía de quien se trataba, ya que ni Naruto, ni Kurenai, tocaban jamás la puerta. No dijo nada, pues desde que se había internado allí, solo había estado pensando en que hacer con su huesped. No le apetecía tenerla sin su aprobación, aunque ella dijese lo contrario, no podía negarlo. En definitiva, Sasuke ya tenía la solución, se deshacería del matrimonio.
-Hokage-sama ¿Puedo entrar?- la voz de la ojiplata lo sacó de sus pensamientos.
-Adelante- Respondió al fin Sasuke mientras se acomodaba en su sillón.
Hinata abrió la puerta con los nervios de punta. No sabía exactamente que era lo que iba a decirle, pero no tenía intención de restroceder. Cerró la puerta y se planto frente a él. Los nervios le impedían mirarlo, jugueteaba con sus dedos como acostumbraba hacer cuando estaba nerviosa.
-¿Y?- La voz de Sasuke hizo que soltara un respingo- ¿Viniste hasta aquí solo para jugar con tus dedos?- se burló el azabache sin apartar la vista de ella..
Hinata lo miró apenada- Y-yo, u-usted, y-yo, es que- Sasuke rodó los ojos exasperado, Hinata lo notó y se puso más nerviosa- Hokage-sama yo quería disculparme- dijo finalmente cerrando los ojos con fuerza y armándose de valor. El azabache la miró sorprendido.
-¿Y se puede saber porqué?- cuestionó mientras se levantaba e iba caminando hacia ella.
-Y-yo, yo lo llame cobarde- Hinata retrocedió unos pasos institivamente
Sasuke le dedicó una media sonrisa, de esas que solo lograban ponerle los pelos de punta a ojiplata. Esta se tensó y tragó saliva.
-Ya sé... ¿piensas que con disculparte ya no te tocaré esta noche?- se burlo el Uchiha
Hinata abrió los ojos con sorpresa.- ¡No! Yo no. ¡Esa no era mi intención!- aseguró con las mejillas rojas de la verguenza.
Sasuke se cruzó de brazos y le dió la espalda.- Hoy es tu día de suerte Hyuga... Ya he tomado una decición. Yo necesito un heredero lo más rápido posible y es más que obvio que tu no podrás darmelo... Hoy mismo anularé el matrimonio.
Hinata, clavó su mirada en la espalda del Uchiha con los ojos casi fuera de órbita. Un día, su matrimonio había durado un mísero día. Su padre tenía razón, ella no era buena para nada y jamás lo sería. Una prueba más era esa. Había fracasado tan patéticamente una vez más. El labio inferior empezó a temblale, tuvo que morderlo para conseguir pararlo. Ahora sus manos eran quienes temblaban. ¿Qué haría? Cerró con fuerza los ojos.
-¡Usted no puede hacer eso!- sentenció.
-¡Claro que puedo! Es lo bueno de los matrimonios civiles, puedes anularlos hasta horas después de que se hayan concretado. Además soy el Hokage- respondió con simpleza Sasuke, sin siquiera mirarla.
Hinata se llevó los dedos a los labios... Sus ojos estaban tan húmedos que no pudo evitar que unas cuantas lágrimas se le escaparan.
-¡Ho-Hokage-sama, por favor no lo haga!- Sasuke giró para observarla incrédulo.
-¿No eras tú quién se disfrazó de espantapájaros para no casarse?- cuestionó el azabache con sarcasmo. Hinata lo miró apretando los puños.
-Si, fuí yo- dijo con voz débil y casi inaudible.
-¿No me digas que una vez más estás poniendo al cerdo de tu padre en vez de a ti misma-Sasuke sabía que no se equivocaba, y el silencio de la peliazul se lo confirmó.
Hinata sabía que estaba obrando mal. Ella debía aceptar lo que había decidido el hokage y marcharse de ahí con la poca dignidad que le quedaba... ¿Pero porqué quería insistir? ¿Por complacer a su padre? ¿Por no sentirse tan miserable? ¿Por querer sentirse un poquito útil en la vida? Ni siquiera ella entendía aquel vacio que sentía en el estomago y que le impedía alegrarse de que sería libre otra vez.
-Y-yo le prometo que ya no lloraré... a-además usted tendría que volver a buscar a otra mujer ¿no? Eso le tomaría tiempo... - Sasuke quiso burlarse de su tonto argumento.
-Te daré una oportunidad... si no la cumples, tomarás tus cosas y te largarás ahora mismo- seentenció Sasuke. Hinata respiró profundo y se apuró en secarse las lágrimas con las mangas. Estaba dispuesta a todo. Sasuke sin embargo empezó a caminar de un lado a otro pensando cual podría ser su prueba.
-Ya sé- sonrió de forma perversa y con dos pasos se acercó a ella- Bésame... tienes que darme el beso más apasionado que me hayan dado en toda mi vida, tienes que esforzarte mucho para superar a todas las mujeres con quienes he estado ¡Ahora mismo!- El peliazabache quiso reír a carcajadas, él más que nadie sabía que eso era imposible, que ella fracasaría tan rotundamente que no le quedaria de otra que mandarla a su casita a dormir en su cama virginal.
Hinata por otro lado palideció con aquello... ¿Y ahora que haría? Ella no sabía besar, jamás lo había echo, pero no se daría por vencida. No sin antes intentarlo. Había leído muchas novelas románticas que describían más o menos lo que eran los besos. ¿Era mal momento para llevarlas a práctica?
Dió un paso firme hacia él, y Sasuke la miró espectante. Otro paso más y ahora estaba rozando su cuerpo con el suyo. Ahora solo había un problema. Él era casi 40 centímetros más alto que ella. Juntó sus labios y se puso de puntillas para tratar de alcanzarlo, pero era inútil, no llegaba ni a su cuello. Dió un pequeño saltito pero tampoco lo logró.
-¿P-podría inclin...-
-Definitivamente no. Esta es tu prueba, yo no moveré un solo músculo- la interrumpió el azabache que se mordía la lengua para no reírse en su cara.
Hinata arrugó la nariz. ¿Y ahora que haría? La idea de ir en busca de un banquillo la descartó enseguida. Era imposible llegar a alcanzar sus labios.
-¿Te rindes?- se burló el azabache que seguía sin moverse de su frente. Se cruzó de brazos y Hinata pudo jurar que había crecido unos centimetros más.
Su seguridad se había esfumado con la misma rapidez con que había llegado. Lo miró sin remordimientos y él la miraba con la misma intensidad, tratando de intimidarla y forjarla a rendirse. Pero ella aún no quería desistir. No iba a fracasar como tantas veces. Sin pensarlo, sin remplantearselo, lo tomó de las mejillas obligándolo a inclinarse y unió sus labios a los de él.
Sasuke estaba tan concentrado en tratar de leer lo que ella pensaba que no pudo ni se percató de cuando ella lo tomó y lo besó. Eso definitivamente no lo esperaba de una muchacha con tan poquita autoestima como ella.
Hinata por otro lado rozaba sus labios con los de él con los ojos fuertemente cerrados. Si lo miraba sabía que podía llegar hasta desmayarse. Estaba poniendo su mejor esfuerzo en aquello. Quería demostrarle al Hokage que ella no era una niña tonta, que era una mujer, con todas las letras. Y que si se proponía hacer algo lo lograría.
Sasuke por otro lado no entendía muy bien lo que pasaba. ¿Qué se suponía que estaba haciendo ella? Ella tenía los labios fuertemente pegados a los de él, con los ojos firmemente cerrados y sin mover un solo músculo. ¿Acaso ella pensaba que eso era un beso?
La tomó de los hombros y la apartó de si. Ella abrió los ojos y su rostro instintivamente cambió del sonrojado al rojo intenso.
-¿Q-que l-le pareció?- Las dudas que al principio tenía el azabache se disolvieron con aquella pregunta. De verdad ella pensaba que aquello fué un beso, y de verdad pensaba que era el más apasionante de su vida. No sabía si reír a carcajadas o zarandearla hasta noquearla. Y optó por la primera opción. Sus carcajadas segundos después inundaban todo su despacho. Hinata se mantenía firme sin entender muy bien la razón de su exagerada risa.
-¿A cuantos hombres has besado?- le preguntó mientras la miraba de forma burlona.
Hinata no quiso responder. Agachó la cabeza avergonzada y empezó con su habitual jugueteo de dedos.
Ya nada de aquella muchacha podía sorprenderlo. Con ello ya nada.
-¡Mierda! ¿No has besado a nadie? ¿En 21 años? ¿Ni a un solo hombre? Desde el principio sospeche que eras virgen pero esto es ridículo... Creo que ya sabes que hacer. Le diré a Kurenai que te ayude a preparar tus cosas.-
Hinata lo miró con sorpresa.
-P-pero...-
-Ha sido el peor beso que me han dado en la historia- aseguró el azabache sin darle oportunidad de terminar su reclamo- Ni siquiera fué un beso.
Y por si fuera posible, Hinata se sintió un poquito más humillada. Ya no podía hacer nada, ya entendía que debía marcharse de ahí cuanto antes.
-¡H-HAI!- Dijo con voz firme, pero sus labios empezaron a temblar. Su sonrojo había desaparecido. Dió media vuelta dándole la espalda y empezó a caminar lentamente hacia la puerta. ¿Qué haría? ¿A donde iría? Su padre la recibiría con una buena paliza si se atrevía a regresar a la Mansión Hyuga y Neji ya estaba a un océano de distancia.
Sasuke la vió suspirar y girar dispuesta a marcharse. Aceptando su terrible fracaso. Sintió algo que nombró compasión por ella. No sabía mucho de ella, pero lo poco que si sabía era que la vida de aquella chiquilla jamás fué color rosa. Por eso tanta inseguridad, por eso tan poca autoestima. ¿Sería posible que no se diera cuenta de que era una mujer realmente hermosa? ¡Que dichoso sería el primer hombre en besarla! ¡Que afortunado sería el primero en tocar su suave piel! La imagen de un hombre besando y acariciando su piel desnuda llegó a su mente abochornándolo enseguida. ¡No podía permitirlo! No permitiría que nadie más aspirara el perfume que desprendía su cuerpo. No dejaría que nadie le enseñara lo que era besar a alguien, tocarlo, acariciarlo. ¿De donde habían salido aquellas descabelladas ideas? Al Uchiha no le importó mucho. Solo le importó que ella no abandonara el despacho por lo que con un movimiento ágil llegó hasta ella impidiendo su salida. La tomó del brazo y la obligó a girarse. Sonrió de manera perversa.
-Acabo de cambiar de opinión- sentenció.
La tomó de los hombros y se apoderó de sus labios con furia. Quizo retractarse en cuanto sintió que ella no correspondía pero le fué imposible. Sus labios eran lo más suave que había probado en la vida, a pesar de que ella se mantenía inmóvil sin ninguna intención de responder, él no quiso apartarse. Succionó su labio inferiór y aprovechó el pequeño espacio que había entre sus labios para explorar con la lengua, soltó un bufido de placer. ¿Qué era aquello? Ella ni siquiera estaba estaba respondiendo y ya se sentía exitado... Una vez más quiso apartarse de ella, pero su instinto seguía gobernando.
Hinata por otro lado estaba tán sorprendida que no sabía exactamente que hacer... ¿Qué estaba pasando? ¿Qué era aquella sensación que sentía en el estómago? El Hokage seguía deborando sus labios... ¡Bien podría desmayarse! Pero la adrenalina que recorría su cuerpo le impedía hasta flaquear las piernas. Sintió que perdía el equilibrio en cuanto sintió su lengua ingresar a su boca, abrió los ojos incrédula. Sentía tantas cosas que le era imposible deducir que era exactamente. Lo miró a él, que tenía los ojos cerrados con firmeza y el ceño fruncido. Él era hermoso, y olía bien... su mente empezó a divagar ¿A qué sabría su boca? Y la pregunta más importante... ¿Porqué no estaba averiguándolo ya?
Sasuke sintió su cuerpo temblar en cuanto sorprésivamente Hinata metió su lengua. ¡Vaya! Espero que respondiera con movimientos torpes de labios pero aquello era glorioso. La sintió flaquear y no se lo permitió, la empujó hasta apretarla contra la pared e intensificó el beso, ella trataba de saborear todo lo que podía, y Sasuke disminuyó el beso para que ella explorara más...
Pero el oxígeno era indispensable, y la falta de ello los hizo separarse. Hinata respiró con dificultad, y Sasuke trató de disimular que había quedado sin aire. El Uchiha la miraba inquisidoramente.. ¿Qué había sido aquello?
-¡Eso es un beso Hyuga!- quiso usar su tono burlon, pero su voz sonó casi temblorosa.- ¡Lo has echo demasiado bien, para ser tu primera vez!
Hinata se recompuso con las mejillas rojas de verguenza.
-¡Yo lo siento mucho! ¡No quise meterle la, la...- no pudo terminar porque quedó sin aire con tan solo recordar.
-¿La lengua?- Sasuke sonrió de medio lado.- ¡Fué la parte que más me gustó!
El calor volvió a apoderarse del diminuto cuerpo de la Hyuga haciendola temblar.
-¿Ha sido el mejor beso que ha tenido? ¿Ya no cancelará el matrimonio?- cuestionó la muchacha con una pizca de esperanza.
-No ha sido el mejor beso que me han dado... pero comprende, he besado a mujeres mucho más experimentadas que tú...- mentía, el Uchiha era conciente de que estaba mintiendo. Podría no ser el mejor beso que haya dado, pero definitivamente la explosión de sensaciones que tuvo lugar en sus labios, no la igualaba ni se asemejaba con los tantos besos que había dado en su vida. Pero obviamente aquello Hinata, jamás lo sabría...
Ella agachó la cabeza con sus palabras...
-Pero... te has esforzado y me gusta que la gente ponga empeño. No anularé el matrimonio. No lo anularé, y Hinata- Sasuke la tomó de los hombros obligándola a mirarlo- serás la madre de mi hijo... ¡Me gustaría decir que lo engendraremos hoy, pero tengo que viajar a Suna en pocas horas! Supongo que llegaré mañana y...
Hinata oía todo con la cara roja, se sentía mareada y desequilibrada, solo él la mantenía de pié sujetandola firmemente de los hombros. ¿Lo había logrado? El Hokage al fin la había aceptado... ahora solo tenía miedo de volver a desilusionarlo. Palideció con el solo echo de pensarlo. Quizo prometerle que ya no se comportaría como una chiquilla cobarde, pero las palabras no salían de su boca.
-Hinata, te aseguro que ya no llorarás ¿Sabes porqué? Porque estarás muy pendiente aprendiendo cada cosa que yo este dispuesto a enseñarte- La cara de sorpresa que puso ella, agradó al azabache- ¡Así es! Acabaré con la Hynata tímida, la avasallaré, créeme. Lo he logrado hace unos instantes... y lo volveré a hacer.
...
-Hoy vendrá ¿No es así?- cuestionó el peliazabache mientras abría un tanto las cortinas para observar las afueras del edificio.
-Eso dijo- respondió el pelirrojo que se encontraba sentado tras el escritorio.- No creo que el Hokage de Konoha falte a su palabra... a pesar de su carácter frío, es un hombre muy correcto, estoy seguro.
El peliazabache sonrió de medio lado- ¡Es increíble que sea Hokage! Jamás pensé que llegaría a tanto.. ¡Nunca dude que fuese inteligente... pero aún es muy joven- quiso reír porque el hombre que lo acompañaba en aquella sala era otro claro ejemplo de que la edad no defínia cuan maduro podría ser alguien..
-Sasuke es muy astuto, su gente lo aprecia a su manera, a pesar de su tosca manera de tratar a la gente- informó el Kazekage mientras unía sus dedos sobre el escritorio-
-Me gustaría verlo- admitió el ojinegro.
-No intentes nada- advirtió el Sabaku mientras le dedicaba una fría mirada al azabache- si te llega a ver, no podremos concretar nuestro plan.
No recibió respuesta.
-Se parece mucho a ti... a excepción de las ojeras. ¿Te basta con eso?- quiso animarlo.
Itachi sonrió débilmente.- Si, creo que si.- mintió.
...
¡Hola a todos!
Quiero informarles primeramente que no abandonaré la historia :·3 Tienen mucha razón, yo me siento segura con la historia y no quiero abandonarla.
En segunda: ¡Me he tardado más en actualizar porque tuve un accidente! D: No se alarmen, cerré una puerta por mis dedos u.u tengo la mano izquierda vendada y me dificuta más escribir xD
¡Por eso el capitulo más cortito! u.u
¡Pero se los recompensaré, dattebayo! xD
Quiero hacerles una pregunta muy importante... ¿Quieren que el lemon sea leve o intenso (Duro contra el muro? xD)? Es enserioo jaja respondan porfa... Es de vida o muerte porque en el proximo capiiituloooo... *Tambores* ... ¡Ahaa! ¡Sip! Habrá lemon :3
Espero que el capitulo os haya agradado... ¡Saluudos!
