CREO QUE ME ENAMORÉ.

N/A: Hola a todos queridos lectores, hace tiempo que no actualizaba, pues me fui de vacaciones para Navidad, espero que hayan pasado una excelente Navidad y les deseo un próspero año nuevo. Pues aquí les dejo este capítulo que ya hay mucho más sasusaku y saino n_n, espero lo disfruten.

-Ay, eres una baka- decía Sai a su compañera pelirrosa.

-¿Por?

-Porque te estás enamorando- respondió Ino.

-Ja, claro que no.

-Te mueres porque pruebe tus labios y sientas cómo tu corazón se acelera cada vez que sientas sus besos repartidos por toda tu tersa piel- decía Sai con pasión a lo que Ino y Sakura sólo se le quedaron viendo con los ojos abiertos.

-Wow, no sabía que eras apasionado- decía Ino.

-Pues tengo mis momentos de inspiración.

-Lo sacaste de un libro, ¿verdad?- dijo Sakura.

-No, yo… sí, lo admito.

-Ya decía que era mucho- reía Ino.

-Bueno, retomando el tema, jaja… ustedes creen que estoy enamorada de un tipo que es tira golfas y que sólo quiere llevarme a la cama porque no quise, de un junior que resulta que… que sí sabe de música y que sí le importan los demás, y para acabarla de amolar el tipo sí tiene sentido del humor. Y es noble y honesto… y sensible- decía con tono de ensueño la pelirrosa.- Pero a ver, aquí el punto es que si yo quiero estar con él… o quiero mi trabajo.

-Esa es la cuestión- decía la rubia.

-Y a todo lo que puedo aspirar es… a romperle el corazón para poder cumplir mi sueño- decía Sakura que se le empezaban a salir unas lágrimas causando que sus amigos la vieran con tristeza.

-Ay amiga, es que… ve de quién te fuiste a enamorar- dijo Ino.

-Ay bueno da igual, ¿no? Todos son unos bakas.

-No, ese baka, sí es un baka, es el mero diablo- dijo Sai tratando de remediar la situación, pero en realidad sólo la empeoró.

…..

En otro lugar, Karin estaba pensando en muchas cosas, pretendía escuchar a lo que su asistente le decía, sólo asintiendo con la cabeza para simular que estaba atenta. Una vez que el joven se fue, ella empezó a marcar a un número, y ese era nada más y nada menos que el de Sakura.

El celular empezó a sonar interrumpiendo el momento triste de la pelirrosa, y cuando vio el número supo que era de la mujer pelirroja.

-Ay, no inventes, es Karin- decía Sakura mientras se paraba para poder contestar.- ¡Moshi, moshi!

-¿Qué onda? Futura Dra. Kyoyama, cómo le va, pues yo acabo de salir de una junta de producción, el callback es un mero trámite, felicidades mamita, les encantas- decía Karin.

-¡Ah, qué bien!- fingía emoción la ojiverde.

-Oiga doctora y cómo vamos con mi asuntito, bien, ¿verdad?

-Justo te quería hablar de eso porque… no está fácil, eh Karin.

-Claro que no está fácil, anduve con él tres meses y no logré un carajo, pero para eso están las profesionales como tú.

-Pero…

-¡Besos!- dijo Karin interrumpiendo a Sakura y colgó el teléfono.

-¿Qué?- preguntó Ino.

-Ahora qué hago- dijo Sakura.

-Ay, no sé… pero, si vas a seguir con esto, tienes que ir a su casa.

-¡No! No voy a ir a su casa- decía algo mortificada Sakura.

-Ya sé que no te quieres acostar con él. Ay, ven- decía Ino mientras abrazaba a su preocupada amiga.

…..

Al siguiente día, Sakura hizo lo que Ino le dijo, fue hacia el departamento del pelinegro, claro, sin negras intenciones, sólo con el propósito de entablar más ''amistad''. Ahí se encontraba frente a la puerta, empezaba a ponerse pintura en sus labios, ensañar lo que diría, etc. Todo eso lo hacía sin saber que Sasuke estaba del otro lado viéndola por la mirilla (es el hoyito que está en la puerta), cuando ella estaba a punto de irse, Sasuke abre inmediatamente la puerta.

-O sea, vienes y le haces caras a mi puerta y después te vas, hmp, vaya molestia que eres- decía de forma divertida el azabache.

-¡Hola!- decía Sakura mientras se metía tímidamente al departamento.

-¡Hola!- dijo Sasuke al momento de darle un beso en su mejilla.

-¡Wow!- decía Sakura al ver el lujoso departamento que el pelinegro vivía.- ¿Y te gusta vivir en un hotel?

-¿Le pones un pero? Es el mejor de todo Japón.

-Ay, sí- decía con burla la pelirrosa.

-Hmp, ¿te apetece un vino de mi marca?

-Bueno. Vaya, veo que tenemos la misma colección de libros- decía Sakura.

-¿En serio?

-Sí, bueno al menos esta colección de Icha-Icha Paradise del legendario Jiraiya.

-En serio tú tienes…

-Eh, no me malinterpretes, no es por el lado pervertido que… ay, je. Bueno, mi tío favorito, Kakashi, le encantaba leer eso y como vivía con nosotros, pues… digamos que dejó su colección. Claro que nunca las llegué a leer, bueno sólo una parte, que es la romántica porque luego suben de tono y…. y no sé por qué te estoy diciendo esto- decía muy roja la pelirrosa.

-Jajajaja, ay Haruno. No tenías que darme toda la explicación, no te hubiera cuestionado, digo somos adultos después de todo.

-Sí, ya sé. Pero tú los tienes porque… ah, sabes qué mejor no me lo cuentes, no quiero saber.

-Hmp, me parece muy bien. Aunque sabes, no sólo tengo esos libros, también tengo de amor sincero y puro.

-¿En serio? Vaya, quién lo diría. Aunque respecto a ese tipo de libros hay algo que no entiendo.

-Cómo qué.

-Que la mayoría son tragedias. Por ejemplo, por qué cuando hay un amor así de intenso, alguno de los protagonistas termina matándose, como Romeo y Julieta por ejemplo.

-Ay… ni idea. Supongo que… un día te despiertas y te das cuenta que no sabes nada de la persona que está acostada junto a ti.

-No sé, aunque yo creo que a mis papás les pasó al revés, yo creo que sabían tanto el uno del otro que… terminaron derrotándose y… ¿tú con quién te quedaste?

-Ninguno… con los dos… solo. Brincando de hotel en hotel, con mi mochila, oyendo música y… leyendo a Jiraiya, claro, sus obras de romance puro, estas que tengo ya es una adquisición reciente, je. Siempre me imaginaba que me escapaba a dar la vuelta al mundo.

-¿Y si te escapaste?

-Me sigo escapando… igual que tú. Ya pasó una semana, estás aquí y te vas a escapar- decía Sasuke acercándose cada vez más y más a Sakura.- No te vas a meter a la cama conmigo, ¿verdad?

-Eh… pues no- decía algo incómoda, ella.

¡Hmp! Bueno, pues me voy a tener que desahogar de otra manera-dijo Sasuke al momento de irse a otro de las salas del departamento, dejando sola a Sakura. Ella se preguntaba qué planeaba él, pero al escuchar música proveniente de un piano, supo que Sasuke estaba tocándolo y eso hizo alegrar a su corazón. Ella veía la forma tan apasionada que él tocaba, así que decidió acercarse hacia donde estaba y se sentó a su lado.

-Y sí, al final me escapé- decía Sasuke mientras seguía tocando- me fui a estudiar música a Nueva York. La verdad es que nunca fui muy bueno para tocar, soy mejor para escuchar. La empresa de mi papá empezó a tener problemas y me habló para que lo ayudara, y se acabó todos mis sueños de ser músico.

-Bueno, pero… ahora van a poder tocar muchos niños- decía Sakura tratando de animarlo.

-Pues, a lo mejor les da por… tocar ''Shinobi''.

-Jajaja, cómo sabes- se reía junto a Sasuke por ese comentario.

-Tu amigo el ''director'' resultó que sí es muy fan de mi vino Sharingan.

-Fue una vez y fue una borrachera- decía Sakura.

-Jajaja- reía Sasuke al momento que empezaba a tocar ''Tú y yo somos uno mismo'', éxito del grupo Shinobi- Algo así va, ¿no?

-Sí.

-¿Y la vas a cantar?

-¡No!

-Por favor.

-Yo no cato, nunca.

-Aunque sea un pedazo.

-No… bueno, tal vez si mi vida dependiera de eso… tal vez.-dijo Sakura sin darse cuenta que Sasuke estaba muy, pero muy peligrosamente cerca de ella.

Ella empezó a ponerse nerviosa por la cercanía que había entre ellos, así que Sasuke aprovechó que ella no ponía resistencia y empezó a besarla. Al principio fue algo dulce, pero él empezó a bajar sus manos hacia su cintura haciendo que Sakura reaccionara y se parara de inmediato.

-¿Pero qué?- dijo algo exaltado el pelinegro siguiéndola.

-No, yo no…- pero Sakura no pudo seguir hablando porque sus labios fueron capturados de nuevo. Ahora ambos estaban parados abrazándose y disfrutando de cada beso que poco a poco se volvía más apasionado. Se separaron por falta de aire ya que eran demasiado intensos.- Sabes qué- dijo ella.

-¿Qué?

-Creo que… te voy a dar unas llantas.

-Tsk, ¿estás segura?- preguntaba de forma divertida Sasuke, a lo que ella respondió moviendo su cabeza en señal de negación y después se separó del pelinegro para dirigirse hacia el pasillo.- Sakura, qué pasa- preguntaba algo preocupado.

-Yo… yo no sé si pueda, es que yo, la verdad nunca… yo.

-¡Shh! Tranquila, prometo que no te haré daño, sólo déjate llevar- decía Sasuke al momento que volvía a besarla haciendo que esta vez ella cediera a sus caricias.

Comenzó con un beso lento y suave por parte de ambos, pero poco a poco se fueron intensificando más y más. Ella al principio estaba aterrada, pero confiando en las palabras de Sasuke, Sakura decidió que era tiempo de dejar el miedo atrás y entregarse al amor. El pelinegro fue besando cada parte de su rostro con mucha devoción, fue bajando a su cuello donde empezó a besar haciendo que Sakura se embriagara de emociones. Poco a poco le fue quitando su vestido al punto de dejarla en ropa interior, haciendo que Sasuke la mirara con más deseo, pues realmente ella tenía un cuerpo de una diosa. Sin darse cuenta ambos ya estaban en la cama recostados, explorando cada parte de sus cuerpos. Sakura sentía que se elevaba en el Cielo, pues nunca nadie la había hecho sentir así, realmente Sasuke se estaba mostrando como un caballero apasionado con ella, cada roce que daba, cada beso en cada parte expuesta de su piel, hacía que Sakura explotara de deseo y amor, y por primera vez ella no se sintió como un objeto sexual, sino como una mujer que era amada y deseada de la forma más pura. Esa noche ambos se entregaron el uno al otro, y aunque Sasuke había tenido sexo anteriormente con varias mujeres, nunca había experimentado el hacer el amor como esa noche lo hizo con la mujer pelirrosa que lo volvía loco.

….

Pasado más de media noche, Sakura despertó de los brazos de Sasuke, empezaba a recordar todo lo que había hecho haciendo que una sonrisa se formara en su cara, pero al regresar a la realidad, se dio cuenta que no podía seguir con él ahí, aún tenía muchas dudas en su cabeza, así que lentamente salió de su agarre, agarró sus ropa para cambiarse e irse a su casa.

Sakura ya se encontraba en casa, seguía procesando todo el momento maravilloso que había pasado con Sasuke y quería contárselo a su mejor amiga, así que empezó a acercarse al cuarto de la rubia.

-Ino, Ino qué crees que pasó, yo, ¡ahhh!- gritó Sakura al momento de abrir la puerta de la habitación de su amiga, pues no podría aceptar lo que sus ojos acababan de ver: Ino y Sai acostados y desnudos.

-¡Sakura! Yo…- dijo Ino que estaba más roja que un tomate mientras se tapaba con la sábana al igual que Sai.

-No, yo, yo, yo me voy, los dejo cog… dormir, dormir, sí dormir, adiós- decía toda nerviosa Sakura mientras corría del cuarto, sin darse cuenta que como estaba a oscuras la casa, se empezaba a tropezar con todo lo que había.

-Está bien que se haya espantado, pero no es para tanto. ¿Tan feo estoy?- decía Sai.

-Claro que no, jeje, mejor que tal si continuamos con lo que estábamos, mi pintor- decía Ino con coquetería.

-Me parece excelente, mi preciosidad- decía Sai con el mismo tono y ambos volvieron a continuar con sus labores de amor.

N/A: Jajaja, ese Sai no pierde el tiempo xD… bueno, pues, espero les haya gustado este capítulo, como he mencionado anteriormente en otros fandom, yo no soy de escribir lemon xD, la verdad no se me da o me falta mucha imaginación jaja, pero es la primera vez en toda mi existencial vida que escribo una mini mini mini mini pizca de esto, en fin…. Ya cada vez me acerco al final! Espero sus reviews y como les dije nunca he escrito lemon en mi vida, así que no me linchen xD hahaha… hasta el siguiente capítulo.

Mest: gracias, qué bueno que te gustó y de hecho sí le hecho algunas variaciones, no lo he dejado exactamente igual, más adelante te darás cuenta de la gran variación

KrassfromVenus: espero que este capítulo también te haya gustado!

Hiyoko-sama: ojalá este no se te haya hecho súper cortito xD