CAPÍTULO 6 "CONFLICTO EN LA MISIÓN"
La noche anterior no hubo ningún tipo de complot contra la princesa de la aldea de la Plata por lo que Sasuke y Sai pasaron una noche sin agitaciones en tanto custodiaban el bienestar de la esa princesa; al notar que ya amanecía lo único que esperaban era que ella tomara el poder sin complicaciones para después poder regresar a la aldea de la Hoja y tomar un merecido descanso en recompensa de las múltiples misiones exitosas que él había tenido.
Cerca de las 7 de la mañana despertaron a la princesa porque tenía que desayunar y prepararse para la ceremonia, luego de abandonar a la princesa Sasuke ordenó a Choji que siguiera resguardándola por si acaso mientras ellos y los demás tomaban el desayuno sin preocupaciones, luego de terminar de alimentarse Sasuke ordenó a Choiji y a Sai a ir a observar los alrededores del palacio por si algo sospechoso se presentaba, en tanto él, Hinata, Ino y Sakura no le quitaban el ojo a la princesa.
- Te ves cansado... – dijo Hinata mientras veía a su esposo – has estado dos noches sin dormir – finalizó con preocupación
- Lo sé – respondió cerrando los ojos
- Por qué no vas a darte un baño? – le preguntó – nosotras cuidaremos a la princesa! – ofreció y él después de pensarlo aceptó.
- Eso haré! – empezó a caminar – procuren estar atentas! – pidió al alejarse
- Descuida! – suspiró – en la bolsa que traje hay ropa limpia para ti – dijo ella haciendo que él asintiera y se marchara.
*%* Unos diez minutos después Sasuke salía después de darse un refrescante baño, se secó con una toalla, escogió un poco de ropa limpia y empezó a vestirse calmadamente hasta que de un momento a otro escuchó un estruendo que lo sorprendió... enseguida solamente puesto con un pantalón y con el torso desnudo fue a la habitación donde se encontraba la princesa.
Cuando Sasuke llegó vio que dentro de la habitación había cuatro shinobis, el primero peleaba arduamente con Sakura, el segundo lo hacía con Ino y el tercero tenía a la princesa y el cuarto estaba a punto de matar a Hinata, la tenía acorralada contra la pared y la apretaba del cuello tratando de ahogarla, al ver esa imagen Sasuke inmediatamente a una velocidad impresionante se lanzó contra el ninja y después de darle una gama de golpes lo agarró del cuello y lo lanzó hacia afuera por una ventana, cayendo inconsciente y sangrando debido a los golpes e impacto.
- Parece ser que tú eres líder! – dijo el otro ninja que tenía aprisionada a la princesa – pues déjame decirte que puede que esa konoichi de atrás sea bonita, pero es muy tonta y manipulable – sonrió con burla.
- Así? y por qué un bastardo como tú lo dice? – preguntó el pelinegro activando su sharingan – eh...
- Porque la muy idiota se dejo convencer por unas cuantas lagrimas de mi camarada y lo dejo libre cuando podía matarlo – sonrió – esa niña boba pensó que él decía enserio cuando le dijo que se iría y entonces mi camarada aprovechó la oportunidad y casi logra matarla si no fue por ti – finalizó jalando de los cabellos a la princesa.
- Pues veremos cómo arreglamos eso... – decía cerrando los ojos y atacándolo con un chidori para alejarlo de la princesa y cuando lo hiso abrió los ojos y activó su amaterasu contra ese ninja, mientras veía que se consumía por el fuego negro y gritaba agonizando vislumbró ver también como Hinata se llevaba las manos a la boca para ahogar sus sollozos al ver esa imagen sangrienta.
Luego de unos segundos él mismo apagó el amaterasu al ver que el ninja estaba inconsciente y al voltear al otro lado sonrió satisfecho al ver que Sakura e Ino acabaron con sus rivales, después de todo ese par de escandalosas eran útiles... y serviciales en estos casos.
- No esperaba que fueras tan estúpida! – dijo mirando con desdén y frialdad a Hinata
Cuando Hinata escuchó sus palabras y vio esa mirada tan atemorizante sintió desprecio y rechazo por parte de él por lo que no pudo contener las lágrimas y empezó a llorar... lloraba porque él tenía razón, había sido una completa estúpida en creerle a un asesino que se aprovechó de su ingenuidad y sentimentalismo. Segundos después vio que Choiji y Sai llegaban a la escena y vio también como Sasuke cargaba entre sus brazos a la princesa.
- Sakura, ven conmigo! – pidió caminando con la princesa en brazos
- Enseguida, Sasuke-kun – respondió sonriendo y entregando al ninja malherido a Sai, sin esperar más ella empezó a seguir a Sasuke.
El pelinegro entró al dormitorio de la princesa y la recostó en la cama y al mismo tiempo Sakura la revisaba para saber si había sufrido algún daño físico, luego de varios minutos la kunoichi le confirmó que todo estaba bien y como muestra de ello era el ver que la princesa despertaba; aún faltaba un par de horas para la ceremonia por lo que Sasuke se planteó no perder de vista a la princesa ni por un segundo.
- Sakura, ve y dile a Sai y a Choji que sigan vigilando afuera – cruzó los brazos – y a Ino que vigile dentro del palacio, mientras tú y yo nos quedamos con la princesa – la miró – ah, y si no es mucho tráeme algo para vestirme – al escucharla ella le dio una vez más una miradita a su perfecto torso desnudo.
- Por supuesto, ya vuelvo! – sonrió y salió de la habitación
La kunoichi fue a buscar a los chicos y decirle la orden de Sasuke, los encontró entregando a los ninjas atacantes a los guardias de la princesa, una vez haber dado el mensaje del líder Sakura se dirigió a la habitación donde suponía Ino y Hinata estarían, entró sin tocar la puerta y vio a Hinata llorando y siendo consolada por Ino.
- Sasuke-kun dice que vigiles dentro del palacio – decía mirando a la rubia – ah, y para ti no hay ningún mensaje... – dijo burlonamente a la azabache y enseguida empezó a buscar con la mirada una mochila o bolsa que contenga ropa para el Uchiha, al vislumbrar lo buscado se acercó y empezó a desordenarlo.
- Qué haces maldita frentona? – preguntó con furia la rubia
- Solo busco ropa para Sasuke-kun – giró el rostro y la miró – que no viste que por las prisas y las idioteces de esaaa – miró a Hinata – él tuvo que salir a medio vestir del baño? – enfatizó sin dejar de buscar ropa.
- Pues que no se te olvide que ella – apuntó a su amiga – es Hinata UCHIHA! – refutó
- Ay! siempre lo olvido... – sonrió, cogió ropa e iba a la puerta – ah, y ya veremos cuánto tiempo más ella sigue alardeando ese apellido, con el paso que va y las estupideces que hace no dudo que en unos días deje de ser la Señora Uchiha – volteó a verlas – para que alguien más tome ese soñado lugar... – finalizó sonriendo y cerrando la puerta.
Al momento que vio que la pelirosa salía Hinata empezó a llorar con amargura al comprender que quizás Sakura tenía razón en lo que decía, porque por su culpa la misión había estado a punto de ser un fracaso y desatarse una tragedia... lloraba al recordar la con la frialdad y desprecio que Sasuke la había mirado, y no dudaba que en ese preciso momento él se estuviera arrepintiendo de haberse casado con ella...
- Hinata, no hagas caso lo que dice la frentona! – la abrazó – sabes que lo dice porque está envidiosa de ti y porque ella sueña con ser la esposa de Sasuke-kun
- Pero e...ella tie...tiene razón – sollozó – Sasuke-kun me mi...miró con des...despre...preci...o, él nunca me ha...había mira...rado antes así! – terminó llorando.
- Vamos, tranquilízate! – suspiró – Sasuke-kun solo está un poco molesto, verás que dentro de un rato se le va pasar el enojo – dijo Ino con el fin de tranquilizarla
Luego de calmar Ino debía ir a vigilar dentro del palacio pero se llevó con ella a Hinata porque no quería dejarla sola, ambas estuvieron caminando por los pasillos y buscando algún indicio de peligro, pero no encontraron nada y continuaron con lo suyo. Un par de horas después había un montón de gente en el patio central del palacio, pues allí se llevaría la toma de liderazgo de la princesa de la aldea de la Plata, los ninjas de Konoha también estaban ahí al tanto de cualquier acto sospechoso que buscara impedir que la ceremonia llegue a su fin; como se lo propuso Sasuke y Sakura estuvieron en todo momento junto a la princesa esperando con ansias que tome el poder.
Hinata e Ino miraban no muy lejos la ceremonia, veían como un grupo de ancianos hacían su saludo y firmaban algunos documentos, veían también como el mar de gente aplaudía y celebraban el acto, veían como muchos ninjas alrededor miraban a todo lado, veían como un padre cargaba a su pequeño hijo sobre sus hombros para que no se pierda el espectáculo, sonreían ante esa imagen hasta que vieron algo desagradable.
- Sasuke-kun, no te parece que aquel niño se parece a Naruto-kun? – preguntó sonriendo y susurrándole al oído.
- No seas ridícula! – respondió tranquilo – ese niño se ve más humano que el dobe de Naruto – dijo volteando el rostro y mirándola, ante esa respuesta ambos sonrieron con emoción, hasta estaban a punto de carcajearse pero él tomo compostura – deja de distraerme pequeña molestia... – dijo suavemente mientras la tomaba de la mano y la guiaba hacia adelante porque la princesa empezaba a caminar.
Hinata al ver esa imagen sintió una presión en el pecho y sintió que sus ojos empezaban a picarle, porque le dolía ver esa confianza que entre su esposo y Sakura, aunque no estuvieran haciendo algo incorrecto no le gustaba esa cercanía porque ella sabía las intenciones de la pelirosa y más aún ahora que él está molesto por el incidente pasado.
- Maldita Sakura! – murmuró su amiga – pero tú no te preocupes Hinata, Sasuke es tuyo y nadie te lo va quitar... – dijo buscando reconfortarla con sus palabras, las cuales no le sirvieron mucho a Hinata.
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Horas después, luego de haber cumplido la misión con éxito todos los ninjas de la Hoja hacían el viaje de regreso, luego de la larga caminata se dieron cuenta que la noche ya se hacía presente por lo que decidieron desempacar y prepara las tiendas de campaña para pasar la noche en algún lugar seguro de allí. Durante el viaje de regreso Sasuke no le había dirigido la palabra a Hinata lo cual la entristecía, pero ella tampoco le dijo nada porque no quería molestarlo o incrementar su enfado, era suficiente haber sentido una vez su desprecio porque ella sabía que no podría con una segunda vez.
Tiempo después todos los ninjas descansaban alrededor de la fogata mientras esperaban que algunas carnes se asaran para la cena, la cual sería la última fuera de Konoha porque al día siguiente ya estarían de regreso en casa.
- Sai, arrímate a un lado! – pedía Ino al ver que el nombrado se quedaba dormido sobre su hombro, todos miraban esa escena sabiendo que ello pasaba porque él tenía un día entero sin dormir y se preguntaban cómo es que Sasuke pese a tener cerca de dos días sin dormir seguía lúcido.
- Hai – contestó sobresaltado y al mismo tiempo se acostaba en el pasto cerca de la fogata para dormir aunque sea un poco mientras la comida se cocinara.
Minutos después al comprender la situación Hinata se armó de valor y decidió hablarle a Sasuke, porque quería saber si él estaba bien...
- Sasuke-kun porqué no vas a descansar, tú tienes casi dos días sin dormir... – dijo ella suavemente desde un lado suyo.
- Estoy bien! – respondió sin emoción, lo cual era cierto porque estaba acostumbrado a trasnocharse por los entrenamientos que recibió de Orochimaru y Madara.
- Pero, pienso que es mejor que duermas además... – decía pero de pronto se calló al notar que sus ojos negros se dirigieron a los suyo y ella empezó a tensionarse.
- No digas nada más – dijo con frialdad en sus palabras y en su mirada, dicho eso el pelinegro se levantó y se internó en el bosque, haciendo que Hinata se entristeciera más... pero ni ella ni los demás dijeron nada al verlo irse.
- No te preocupes Hinata, todo estará bien... – mencionó Ino que le ponía una mano en el hombro a modo de darle fuerza.
- Él tiene razón de estar molesto conmigo – suspiró – porque yo puse en peligro la misión y porque ade...demás lo avergoncé – murmuró
- Ya te lo dije solo está molesto! Se le va pasar... – dijo sonriéndole amablemente y tratando de tranquilizarla, pero ella movió la cabeza negándolo y sin poder evitarlo salieron sus traicioneras lágrimas.
- Gomen, Ino-chan – pasó la manga de su chaqueta por sus ojos – pero sabes lo único que él me pidió antes de casarnos? – preguntó mirándola y acariciando su sortija de matrimonio – me pidió que no...no lo avergonzara! y eso fue lo que precisamente hoy hice! – finalizó respirando hondo y tratando de contener el llanto.
- Él va comprender que no lo hiciste a propósito – suspiró – solo tienes que hablar y explicarle que te confiaste un poco pero que nunca más va volver a suceder – decía hasta que ambas vieron que Sasuke volvía con una grupo de troncos para la fogata.
El Uchiha las miró a ambas, vio que Ino tenía el rostro serio y que le decía algo a Hinata para luego alejarse un poco y seguir preparando la cena, luego él dirigió su mirada a Hinata y aunque ella desvió la mirada a la fogata él vio que sus ojos perlados estaban enrojecidos por lágrimas. Enseguida él se inclinó junto a la fogata y alimentó el fuego y a la misma vez que ponía otros troncos a un lado, pasaron unos minutos más y la cena ya estaba lista por lo que despertaron a Sai y todos empezaron a comer mientras que los demás hacían uno u otro comentario. Luego de terminar de cenar era momento de dormir, así que él habló:
- Ustedes vayan a dormir – miró a todos – yo me quedaré despierto! – finalizó
- No, yo me quedo contigo Sasuke-kun, tú no has dormido hace ya dos noches... – respondió una Haruno segura de sí misma.
- Siempre tienes que ser tan molestosa? – preguntó mirándola
- Sabes que sí! – sonrió coquetamente – y tú eres un terco! – enfatizó
- Así es, y si es preciso arrojarte a la tienda sabes que lo voy hacer... – refutó
- No será necesario Sasuke-kun yo la arrastraré a la tienda – dijo Ino con seguridad
- Bien, mientras haces eso yo voy un momento al rio – se paró – y cuando regrese no quiero ver a nadie aquí afuera porque lo voy a lanzar al rio! – amenazó mientras caminaba y se aleja de ellos.
Una vez que el Uchiha se fue los chicos sin pensarlo dos veces se metieron a la tienda porque sabían que él cumplía sus amenazas ya que un día vieron como amarró contra un árbol a Akamaru porque el can lo había desobedecido, así que era mejor no protestarle... en tanto las mujeres tenían diversos pensamientos, Hinata se mentalizaba en ir al rio y hablar con él, Sakura pensaba en encontrar el modo de quedarse junto a él e Ino pensaba en un modo para llevarse a la pelirosa a la tienda.
- Dónde crees que vas? – preguntó poniéndose de pie al ver que Hinata iba en busca de Sasuke, ella no dijo nada y siguió con su camino – qué es que acaso no me escuchaste! – se puso frente a Hinata – tú no vas a ningún sitio!
- Eh! Estás sobrepasando los límites Haruno – respondió la rubia mientras se ponía a un lado de Hinata – Hinata es su esposa y puede ir donde Sasuke-kun sin pedirle permiso a nadie – finalizó con decisión
- Claro que no! – levantó la cabeza – las tres sabemos cómo se dieron y cómo son las cosas... así que no me vengan hablar de derechossss
- Estoy cansada... –murmuró dando un gran suspiro –el hecho que seas amiga de Sasuke-kun no te da a ti ningún derecho de involucrarte en mi matrimonio! – elevó la voz – te es tan difícil de entender que digas lo que digas yo soy su esposa...! – dijo levantando la muñeca y mostrándole su sortija matrimonial – así que déjame en pazzzz – finalizó
- Quién te crees que eres Hyuga – dijo con veneno en sus palabras
- No, Hyuga no! – apartó a la pelirosa a un lado – Uchiha, recuérdalo bien, yo soy Hinata Uchiha! – finalizó mirándola con seguridad y decisión, y continuó con su camino dejando sorprendida a ambas kunoichis por la intensidad de sus palabras y el carácter fuerte que jamás había demostrado.
- Vamos, ya no tiene caso discutir – propuso Ino – ya sabes lo que nos advirtió Sasuke-kun si nos encontraba aquí afuera... y también sabes que va cumplir su amenaza – finalizó estirando los brazos y abriendo el camino, Sakura no tuvo más remedio que ir a dormir, pero aún así tenía la seguridad que Sasuke no iba a perdonar fácilmente porque sabía que él odiaba tener un estorbo.
En tanto Hinata caminaba con dirección al rio el cual quedaba a unos 20 ó 30 metros de la fogata pensaba en que le diría a Sasuke, sin embargo después de pensar mucho aún no tenía claro que le diría; a lo lejos pudo verlo el cual estaba sentado al borde del río y al parecer divagaba en sus pensamientos, mientras ella se acercaba su corazón empezaba a aumentar el ritmo de sus latidos por su nerviosismo y ansiedad.
- No deberías estar durmiendo ya? – preguntó el Uchiha mirando hacia el rio
- No...no tengo sueño – respondió viendo su espalda
- Pues por lo menos trata de dormir – se paró y empezó a caminar hacia ella – y no andes caminando por ahí a estas horas – dijo parado a su altura y caminando hacia la fogata, pero mientras hacía eso ella le jaló de la manga.
- Yo lamento causar...sarte problemas... – dijo sutilmente y bajó la cabeza – te juro que no era mi...mi intención ser imprudente y hacer que las cosas salieran mal – suspiró
- Olvídalo ya! Ve a dormir... – dijo intentando volver a caminar pero ella no lo dejo
- No sin antes que...que dejes de estar enfadado con...conmigo – pidió con sinceridad
- Pensé que eras más inteligente y astuta, pero con lo ocurrido demuestras todo lo contrario – miró el cielo estrellado – pareces una niña tonta e ingenua... por la que lamentablemente tengo que hacerme responsable!
- Lo sé y lo siento!, pero te prometo que...que nunca más te... – sollozó – te voy a... aver...gonzar, ni ser una car...carga pa...para ti... – no pudo contenerse más y lloró – pero por favor... ya no estés molestooo – pidió acercándose a él y abrazándolo por la espalda – no me gusta que...que estemos a...así – se aferró con más fuerza a su cintura y lloró en su espalda.
Sasuke no dijo ni hizo nada, solo se quedó inmóvil esperando que ella se calmara... porque no pudo evitar conmoverse al comprender que ella estaba muy triste porque no pudo cumplir con la promesa que le hiso la primera vez que hablaron sobre su matrimonio: "no me avergüences" le había pedido él y ella prometió no hacerlo.
- Deja de llorar... – decía mientras se volteaba hacia ella y al verla con los ojos llorosos una vez más despertó en él un sentimiento de querer protegerla, era extraño... pero solo ella lo hacía sentir así, enseguida involuntariamente ella se lanzó a sus brazos – Shshshsh – susurraba, pero ella al sentirse en sus brazos lloró todavía más.
Largos minutos después Hinata recién empezó a calmarse, ella sentía tanta paz y calidez en los brazos de Sasuke... y daba uno que otro suspiro mientras no dejaba de abrazarlo ni de sentir su aroma tan varonil y delicioso.
- M...me perdonas? – preguntó suavemente
- La próxima vez que hagas algo parecido le exigiré a Tsunade que jamás me vuelva a mandar contigo a ninguna misión – suspiró – entendiste?
- Sí, claro que entendí! – dijo acomodándose en su pecho - Me regalas un...un be...beso? – preguntó inesperadamente sorprendiendo a Sasuke y a ella misma al escuchar de su boca esas palabras, enseguida enrojeció y se arrepintió del atrevimiento.
Sasuke sonrió al escucharla, en algún momento él pensó que la asustaban sus besos porque pensaba que aún era una niña dentro de un cuerpo de mujer, pero ahora sabía a ciencia cierta que no era así; él se separó un poco y con una de sus manos recogió unos mechones poniéndolos tras su oreja, la miró a los ojos y con una mano le levantó la quijada y delicadamente rozó sus labios con los de ella... enseguida con la otra mano la tomó de la cintura y la besó lentamente, saboreando cada milímetro de su boca hasta que vio que ella abrió la boca lo cual hiso que él con lentitud profundizara el beso.
Al mismo tiempo Hinata tenía la sensación de estar flotando en las nubes o en el agua de un mar cálido, con los ojos cerrados ella sentía como Sasuke la besaba con una delicadeza y devoción que hacía que se volviera adicta a sus besos... y al sentir un intruso dentro de su boca ella sintió como si un volcán empezara a despertar, por lo que sin perder más tiempo ella subió una de sus manos y lo rodeó el cuello y su otra mano rodeaba la cintura de él, pegándose mucho más a su esposo y aventurándose a ahondar el beso... encendiendo una llama de pasión.
Era la primera vez que se daban un beso apasionado, aunque torpemente Hinata intentaba responder a Sasuke... no supo exactamente cuánto tiempo duró ese beso pero se sentía desfallecer de la emoción, y sentía que su cuerpo ardía queriendo más... él reconoció el deseo en el cuerpo de Hinata y en el suyo también, había pasado un buen tiempo desde la última vez que estuvo con una mujer, ya era hora no?
- Espera... – dijo en medio del beso y separándose un poco
- Sasuke-kun estamos casados y además... – decía a milímetros de su boca - yo...yo quiero que...que tú...tú y yo... o sea que... – sin poder terminar las frase escondió su rostro en el cuello de él, una vez más el pelinegro sonrió al escucharla, primero le pedía que le regalara un beso y ahora entendía que le pedía que la hiciera su mujer, nunca imaginó escuchar algo así de ella pero debía reconocer que la idea le agradaba.
- De acuerdo, pero aquí no! – decía mirando el rio – no quiero que le demos un espectáculo a los demás chicos – le levantó el rostro con una mano – cuando estemos en casa continuaremos... – finalizó viéndola a los ojos y viendo las mejillas sonrojadas de Hinata, la cual asintió la cabeza al escucharlo – vamos... – gesticuló con la cabeza. Luego de caminar un poco ambos llegaron a donde estaba el grupo y al ver que no había nadie Sasuke suspiró de alivio al no tener que lanzar a nadie al rio.
- Duerme – dijo mirando a Hinata
- No, no quiero dejarte solo – respondió
- Tengo que lanzarte al rio entonces? – preguntó burlonamente haciendo que ella sonriera con encanto, luego él se sentó cerca de la fogata.
- Ahora vuelvo! – entró a la tienda y enseguida sacó unas cuantas cobijas – solo dormiré a tu lado – dijo sentándose a su lado y cubriendo a ambos con las cobijas, después de acomodar todo ella recargó su cabeza en el hombro de él y con un "buenas noches" cerró los ojos.
Sasuke sonrió con gracia al ver el accionar de Hinata, ella era entonces una buena esposa? No, era más que eso... entonces pensó que quizás él también debería echarle empeño para que su relación funcionara y no aprovechar las misiones para mantenerse alejado de ella, porque después de todo están casados y tienen un futuro por delante, mientras pensaba eso él también cerró los ojos, tratando de darles un descanso...
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
¡Gracias... !
Próximo capítulo por fin podrán consumar su matrimonio?
