Sus pasos se hacían sonar por el bosque mientras sus oscuros ojos marrones se paseaban por el cielo azul que solamente estaba acompañado por el blanco de las nubes y ambos hacían una sincronía perfecta en aquel océano, pero no duró mucho admirando esa vista antes de que bajara su rostro y cerrara sus ojos para apoyarse en un árbol, él, desde el inicio de su vida si es que eso se le podría llamar vida, en lo que lleva viviendo no ha podido sentir nada más que una profunda soledad y el sentimiento de obligación, aunque él no tiene ningún derecho a tener a ningún amigo, y de paso no había nada como él o que al menos se le asemejara, un humano tal vez, pero él no era un humano y no se le acercaba, él era un monstruo creado para matar a los humanos, pero él tenía algo que lo volvía uno de ellos o lo acercara un poco… Poseía sentimientos propios, ni él sabe como los tiene, y aunque sabe que estos desaparecerán pronto aun quiere poseer a un amigo incondicional con el que pasar el rato en esa aburrida tierra mientras sus poderes van regenerándose antes de asestar su golpe y revivir a su creador, por lo cual si llega a encariñarse no le sonaría tan mal, pero sabe que ese cariño que le tendría a ese amigo se iría pronto, sus sentimientos eran temporales, ese amigo suyo moriría en sus manos de alguna forma u otra… Pero la verdad es que, la idea le parece verdaderamente bonita, aunque sea algo temporal, no le molestaría en absoluto saber qué es lo que se siente tener un amigo incondicional.

(…)

Se cayó de la cama por tercera vez esa noche, soltó un leve gemido de dolor mientras sobaba su cabeza con su manita y ligeras lagrimas se asomaban por sus oscuros ojos azules por el dolor que le había causado la caída aunque no emitía ningún sollozo; era una nueva noche completamente solo encerrado en su cuarto, otra noche donde ni siquiera podría dormir cómodamente, su cuerpo temblaba levemente por andar intentando contener sus lágrimas pero era difícil, se levantó y volvió a acomodarse en su cama mientras abrazaba su almohada en un intento desesperado de relajarse, abrazaba la almohada con fuerza deseando que esa almohada se convirtiera en alguien que lo abrazara en ese momento de profunda soledad, quien sea, aunque más deseaba que fueran sus padres, aquellos que nunca en su vida conoció y quisiera conocer, que ambos estuvieran para decirle que todo está bien mientras besaban su frente y lo abrazaban, o algún amigo, como Zelda tal vez, ya que a causa de su actitud nadie ha querido acercársele, pero no es su culpa no tener interés en tratar a nadie bien cuando no puede borrar su actitud malcriada, esa actitud que solamente Zelda lograba soportar, pero la verdad, aunque pensara en Zelda en ese momento, no la quería a su lado, quería a alguien que realmente le diera ese cariño incondicional que tanto necesitaba.

(…)

El abrazo entre el señor de los demonios y el niño caído del cielo no se ha roto en ningún momento, ambos permanecían en silencio mientras se abrazaban y a la vez dejaban que sus corazones se acercará más al otro, en un intento desesperado de quererse el uno al otro, debían admitir que se extrañaron el uno al otro, al ser ambos la primera persona en demostrar interés en el otro. Al final no tardó mucho en que el abrazo dejara de tener esa fuerza por parte de Link, Grahim se extrañó al sentir como los brazos de su niño dejaban de aferrarse a él y se deslizaban hasta caer a cada lado, entonces con una increíble suavidad llamó a Link pero no obtuvo respuesta alguna.

─¿Link? ─Lo movió con cuidado para ver como el niño estaba con sus ojos cerrados y su respiración era profunda, Link estaba dormido, o al menos eso era lo que pensaba Grahim al verlo así, pero sus pensamientos cambiaron de golpe al ver el rostro de su niño con algunos moretones.─ ¿Y esto? ─Con su mano hizo a un lado el pelo de Link que cubría su rostro y se llevó una mejor vista de los golpes que Vilán le había hecho en la pelea anterior, esos golpes no eran para nada débiles, habían marcado el rostro de su niño y ahora Grahim estaba molesto, claro que desconocía lo mal que le iba a Link en Altárea por lo cual pensó que los Bokoblins lo habían torturado de nuevo, definitivamente cuando vuelva a ver a esos los iba a rostizar sin piedad alguna.

Pero ahora solo acomodó al "durmiente" Link en sus brazos y chasqueó los dedos apareciendo en aquella mansión que él había construido en los confines de una tierra desconocida, donde él habita de vez en cuando, nadie salvo él conocía ese lugar pero ahora necesitaba llevarlo ahí para curar a su niño.

Grahim desconocía los sentimientos que el niño le provocaba, esa preocupación, ese cariño, era algo que él jamás había sentido y ahora esos sentimientos reemplazaban esa sensación de vacío y soledad, algo que él tenía claro era que no sería fácil dejar a Link solo después de haberlo conocido, tal vez Link era aquel amigo incondicional que quería para eliminar esa soledad, y la verdad era que estaba dando resultados, pero no podía evitar pensar en que él no debería estar con él, de hecho se supone que no debió volver a las tierras inferiores, pero ahí estaba, ahora tendido en su cama mientras dormía tranquilamente.

Esa tranquilidad que Link poseía, tenía miedo de eliminarla, Grahim no era bueno y le temía a su propia maldad, pase lo que pase no querría que Link conociera ese lado que él teme conocer igual, pero el deseo de tener a alguien a su lado era fuerte, el día anterior no tuvo problema en dejarlo ir a pesar de el vacio que le dejó, pero ahora volvió, y ahora no es capaz de volver a dejarlo ir tan fácilmente.

Al ser la media noche Link empezó a moverse demasiado, su rostro demostraba que estaba teniendo unas pesadillas, sus pequeños brazos buscaban desesperados algo de lo que aferrarse y rápidamente encontraron algo que les brindaba un calor y un aroma que le provocaba aferrarse, y eso hizo, se aferró fuertemente a aquello que abrazaba sintiéndose bastante comodo y más al sentir como eso, o mejor dicho, como esa persona le correspondía el abrazo rodeándolos con sus grandes brazos e inmediatamente como si fuera un repelente, expulsó esas pesadillas que lo atormentaban, como aquella luz del sol que eliminaba la oscuridad de la noche.

Grahim sonrió levemente al ver que Link se había calmado al abrazarlo a él, se había quedado a su lado leyendo un libro para que no le pasara nada, aunque no esperó que Link se aferrara fuertemente a él entre sueños pero no se le negó y correspondió su abrazo calmándolo, acarició sus cabellos y admiraba su rostro dormido que ahora se encontraba algo curado pues había tratado sus golpes mientras dormía, cuando despierte le preguntará quien o que le hizo eso, y también de cómo es que él se encuentra ahí, pero por ahora lo dejará descansar ya que se nota realmente cansado.

Al día siguiente Link abrió sus ojos encontrándose solo en un lugar completamente desconocido, tardó unos pocos segundos en recordar lo que había pasado y recordó el abrazo que le dio a Grahim cuando lo encontró y mientras lo abrazaba había perdido el conocimiento de golpe, no sabía bien a qué se debía ese repentino desmayo que tuvo pero sentía que su cuerpo realmente lo hubiera necesitado en aquel momento, simplemente ponerse en stand-by por un tiempo.

─Buenos días, Link─ Escuchó una voz susurrarle de cerca, fue entonces que se percató que no estaba solo y de los brazos que lo rodeaban fuertemente, así que esa era la sensación de comodidad que tenía.

─Buenos días señor Grahim ─Dijo con una sonrisa como si tan solo pronunciar el nombre del Señor de los Demonios le causara felicidad. Se acomodó entre los brazos del que el proclama su amigo disfrutando de aquel abrazo que no disfrutó en su totalidad.

─Link… ─Escuchó su voz llamarlo de nuevo, pero a pesar de la suavidad, él conocía ese tono, iba a preguntarle algo. ─¿Qué haces aquí? ¿Cómo es que volviste a las tierras inferiores y más aun, porque estás golpeado? ─Preguntó aun usando ese tono suave pero se notaba la preocupación y seriedad en sus palabras, cosa que solo hizo que a Link se le borrara la sonrisa, ya sabía que él le preguntaría eso, pero no quería que fuera tan pronto.

─… ─Soltó un suspiro acurrucándose más en los brazos de Grahim─ B-Bueno… Simplemente quise volver a verlo señor Grahim, eso es todo ─Susurró sin ganas de responder el resto de preguntas.

─¿Ah si? ¿Y porque estás golpeado? ¿Fueron los Bokoblins de nuevo? ─Preguntó.

─No quiero hablar de eso… ─Murmuró.

Grahim bajó la mirada pero solamente pudo ver su cabello rubio ya que su rostro se encontraba hundido en su pecho, él se había percatado de la profunda manera de hablar de Link, no es como él pensaba, no es un niño ignorante que habla con una gran inocencia y que desconoce todo, es cierto, tienes sus momentos en los que si parece un niño, pero él siente que tiene en sus brazos a alguien que tiene muchos conocimientos de los que demuestra, Link era peculiar al demostrar una profundidad de sentimientos.

─Está bien Link, pero pienso que es mejor que vuelvas a Altá-…

─¡No quiero! ─Exclamó mientras fruncía el ceño mientras el otro no lo veía, él no volvería a Altárea jamás, ¿Para qué? ¿Para qué lo siguieran tratando de mentiroso, busca pleito y mal amigo? Para eso se queda ahí, no le importaba ni siquiera su Neburí o Zelda, solo quería alejarse de ese lugar tan tóxico.

─¿Por qué? ─Preguntó extrañado de la actitud de Link, si bien él no le contó que Altárea era una maravilla, no creía que sería tan malo como para no querer volver.

─Quiero quedarme con usted, por favor… ─Murmuró levantando su rostro para mirarlo con ojos suplicantes.

Grahim miró con algo de lástima esos ojos, claro, esos ojos los tuvo él en el primer momento en que deseó que alguien estuviera con él, preguntándose si alguien podría querer un poco de su amistad incondicional, pero ese ruego no llegó a los oídos de nadie, pero los de Link llegaban a él, pero no se sentía capaz de cumplir eso, Link causaba sentimientos en él que no deberían ser, ambos no deberían tener ninguna historia, ambos no deberían conocerse.

─¿Por qué insistes en estar a mi lado, niño? Yo no soy para nada bueno para ti, tu tienes que estar en tu casa con tu mejor amiga que si te adora según tú ─Dijo separándose del abrazo que no había roto con Link en ningún momento.

Link lo miró algo incrédulo, el no creía que Grahim era malo para él, al contrario, parecía que Grahim era demasiado bueno para un niño problemático como lo era Link, aunque esté tratando a Grahim de la manera más amable que puede para no hacerlo enojar ni hacer que lo odie.

─Yo no creo eso, para mi usted es la persona más amable que he conocido ─Dijo de manera clara y sin balbucear, mirando con sus ojos a los de Grahim, con una sinceridad increíble que ni él sabe bien donde la sacó.

─¿Ah? ¿Es una broma? ─Rió levemente mirando a los ojos de Link, el de menor edad negó con su cabeza y haciendo que la sonrisa del señor de los demonios se borrara mirándolo con cara de no creerle nada.

─Para mi usted no es malo, o bueno… tal vez si lo es, pero no me importa, para mi usted es la mejor persona que pude conocer─ Link sonrió mientras decía esas palabras y volvía a abrazarse a Grahim.

Grahim no dijo nada, nadie jamás había opinado eso de él, su corazón latía con fuerza con esos sentimientos encontrados que ahora poseía, no, sin duda, no devolvería a Link a Altárea, esa sensación de tranquilidad y felicidad que poseía solo la trajo ese niño, no quería volver a sentirse solo ni vacío.

Abrazó el cuerpo de su niño, su niño. Correspondiendo la desesperación de estar juntos, aunque por dentro le preocupe lo que pasará en el futuro y lo que se avecina, no importará, no importa si en algún momento su verdadera maldad se vea liberada y llegue su batalla contra el héroe elegido por la diosa, tal como lo dice la profecía, Link forma parte de su vida, de su historia, nada ni nadie iba a impedir que él vea esos ojos azules llenos de misterios y una madurez que él no creía conocer en un niño, quería ver a Link crecer a sus ojos y esa sonrisa agrandarse más, quería ser la persona que Link tanto deseaba…

O al menos eso pensaba… Demonios, Link, ¿Por qué estás dudando?

Ahora tenía a la persona que tanto añoraba a su lado, a alguien que lo quería y correspondía su desesperación de una amistad, pero sus sentimientos no dejaban de estar como una sopa de letras que por más que busques al derecho y al revés no encuentras la palabra exacta. Él sabe que hay algo que lo mantiene así, pero…

¿Qué le hace dudar tanto?

Tal vez solo deba calmarse, y disfrutar el tiempo que tiene con Grahim, alguien que le está entregando ese cariño incondicional… Aunque ese cariño sea temporal…


¡Lo siento! ¡Lo siento tanto!

Si lo sé, me tardé un siglo en actualizar y eso que dije que actualizaría más seguido;-;

Pero bueh no importa, en serio ahora si intentaré traer más capítulos;-;

Ahora hablando del capítulo de hoy, pues quise medio- incrementar la relación de Link y Grahim y de paso estoy dando detalles que más adelante van a ser muy relevantes a la historia omo así que ojito~

Y pues… no tengo más que decir, en el próximo capítulo tendremos un poco mas de GhiraLink hasta pasar a lo que sigue en la historia, así que vayan disfrutando esos beios momentos tiernuchos, pronto empezará lo realmente bueno~

Bueno eh… Pos patata, no hay mas nada que decir, ¡Hasta la próxima que intentaré traer pronto cuando Link deje de travestirse! :DD (Nosuperoesomereícomoestupidocuandovialinkvestidodegerudoenzeldabotwplox(¿)

Ah y, no se si el capitulo está bien, ya luego me tomo un respiro para revisarlo y corregirlo si tiene errores, lo siento por eso ;-;