NOTA: ¡Hola! ¿Alguien me recuerda? jahaja Espero que sí, porque hace mucho no actualizo. Pero pronto tendré otro capítulo de veras, porque este es sólo un extra, un poco más serio que quise escribir para darle un poco de "seriedad" :v valga la redundancia, a esta historia. Ya que, bueno, he estado leyendo varias cosas nuevas en la franquicia de los juegos de FNAF. No introduciré todo, obviamente, pero me gustaría jugar con la historia real n.n Espero sea de su agrado, los espero al final.
QUINTA NOCHE
No, espérense. Sigue siendo el mismo día.
CUARTO DÍA
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7:00 am
- … ¡Y tendrás que trabajar un día extra, TODOS LOS DÍAS EXTRAS QUE SEAN NECESARIOS PARA QUE PAGUES EL DESASTRE QUE HAS HECHO…! ¡Yo me arrepiento el día en que tomé en consideración tu curriculum! ¡Es decir! ¡Ni siquiera tienes título, bajas notas en la secundaria, ningún taller o curso culminado, no has durado nada en tus otros trabajos! ¡Deberías agradecerme por haberte aceptado y darte trabajo, otro no lo habría hecho, ni siquiera para atender la máquina de fotocopias...! - el gerente continuaba despotricando, hablando y formulando más palabras de las que habría dicho en… ¿Qué sé yo? ¿Toda su aburrida vida?
En serio que lo había hecho molestar, tal vez incluso más que la vez en que osé insultar a Foxy y a sus adorados amigos mecánicos (tal vez, sus únicos amigos). Se movía dentro de la Oficina con violencia y en ningún momento había tomado aire. Quiero decir, que desde que se contuvo de ahorcarme y mandó a Freddy al Escenario Trasero, no había parado con su regaño.
El único que había tenido valor de acercarse a un irascible y fúrico Gerente, fue Bonnie. El conejo robot me miraba con pesar medio escondido en la puerta izquierda; obviamente el Gerente no quitaría su atención de mí, así que no era consciente de la presencia de un tercero. Y tendría que agradecerle después al Conejo, porque gracias a él no me había levantado del taburete a callarlo de una buena vez.
Cuando mencionó mi curriculum, miré enojada a Bonnie. ¿Cómo era capaz de echarme en cara aquello? No tenía derecho, era privado.
En respuesta, Bonnie negó fervientemente.
Alcé un ceja para preguntar el por qué tenía que aguantarme más el regaño sin sentido.
Y Bonnie señaló incrédulo el suelo, dónde aún estaba la evidencia del destrozo de esa noche.
Ok. Tenía algo de razón.
- Tienes razón. – expresé en voz alta para ambos, sin saber qué decía en ese momento el Gerente. Este dejó de hablar viéndose interrumpido y también de caminar alrededor de mi asiento. Se cruzó de brazos apretando el gesto molesto -. A veces me comporto de forma poco educada y un tanto imprudente, lo sé. Pero es sólo porque aunque tenga una cierta actitud, no significa que no tenga miedo... No tienes que mencionarme mis fallos durante mi vida para saber que no he hecho gran cosa con ella. – el Gerente entrecerró lo ojos, no podía saber qué quería decir con el gesto -. Haré todas las jornadas que quieres si con eso me dejas irme a mi casa a descansar para esta noche. Estoy agotada.
Se me escapó el sentimiento al finalizar. No era un agotamiento físico, sino mental y de espíritu.
Como siempre, el Gerente no manifestaba reacción alguna y era imposible saber si había atendido a mis disculpas. Me dio luz verde con un casto asentimiento sin medir palabra conmigo. Quizás había gastado la cantidad de saliva prevista para un solo día con aquella reprimenda eterna.
Me pasó por la mente el hecho de que lo poco que nos habíamos acercado hasta entonces, se había roto en algún momento y ahora nos separaba una distancia más impersonal que la de unos desconocidos. No me lamentaría por ello ahora, me di la vuelta y salí de esa Oficina. Al aparecerme donde se encontraban trabajando los empleados se hizo un silencio burlón. No reparé en ninguno de ellos y me concentré en poner toda la distancia posible entre esa maldita pizzería y yo.
9:30 am
Escenario Trasero, Pizzería Freddy Fazbear
A diferencia de Ruth, el guardia de seguridad diurno era normal.
Obviamente, en su llegada preguntó por el estado caótico de la Oficina, le di la tarea a los de limpieza para que le explicaran lo sucedido y que se disculparan de mi parte por las condiciones en las que tendría que trabajar hasta que se pudieran realizar las mejoras pertinentes.
El sujeto no era el único que preguntó al respecto, la mayoría del personal quiso saber cómo se presentaría el show de los animatrónicos con Freddy el Oso cantando sus rondas en diferentes idiomas. No me quedó de otra que suspender la presentación de ese día cuando el mecánico me dio la noticia de que tendría que buscar el repuesto de la pieza rota que provocó la desconfiguración de su salida de voz.
- Si aún tuviéramos los trajes del Conejo y ese Oso, habría show. – mencionó el hombre al verme con el estrés reflejado en la cara. Ese viejo era el ingeniero fijo de la pizzería, así que se incluía en el "nosotros" que representábamos los trabajadores de Fazbear y por supuesto conocía a fondo tanto a los animatrónicos actuales como los modelos antiguos. Le puse mala cara ante la mención de esos trajes -. Por supuesto, tendrían que diseñar una presentación de un solo personaje y encontrar a la persona idónea para usarlo, pero antes las cosas eran más sencillas, ¿no lo crees?
- Sí. – le di razón de mala gana -. Pero, los robots son más confiables que las personas.
Recordar aquello era horrible. Y no estaba del humor más estable para sobrellevar los recuerdos.
El Ingeniero no mencionó nada más al respecto y lo agradecí.
- Será que podrás echarle un ojo a…
- Lo haré. Pero sabes bien que no tiene remedio. No se encuentran las piezas para ese. – contestó antes incluso de terminar. Siempre le pedía lo mismo, y siempre obtenía los mismos resultados.
Foxy no podía ser reparado y programado para que interactuara con los niños. Hundí los hombros más desanimado todavía. El viejo se limpió las manos de aceite con un pañuelo y le dio la espalda a Freddy, que estaba puesto sobre la mesa apagado.
- Deberían quitarlo de allí, no tardará en llegar el día en que un niño quiera ver tras las cortinas.
- No puedo hacerlo, eso sería renunciar a salvarlo… Él… Él siempre fue mi favorito. – dije apenado.
- Ujum. – terminó de guardar sus herramientas y cargó con la caja para salir de allí. – Recuerda encenderlos cuando terminé el turno.
Me giré a ver a mis amigos. Freddy acostado sobre la mesa como en una cama de hospital, Bonnie apoyado contra la pared al igual que Chica como si estuvieran a la espera de que Freddy se recuperara de su enfermedad.
3:00 pm
Comedor, Pizzería Freddy Fazbear.
- ¿Será que no me dejarán irme sin que ocurra algo más? – mascullé con una mano en el rostro.
Con la hora tope, en el almuerzo, como siempre la pizzería se llena más de gente que a cualquier hora del día. Eran ya las 1:30 cuando el vigilante reportó una intromisión en el área de Foxy. Al parecer el gracioso quería asustar a su hermanito con el animatrónico casi en ruinas. No tendría más edad que yo, pero sin conocerlo sabía que era un idiota; cuándo los sacamos de la Cueva su defensa fue:
- Nos estábamos divirtiendo.
Y para sumar a mi exasperación, el idiota proclama a todo a quien estuviera cerca:
- Ese bicho se movió, ¡lo juro! ¡Casi nos atacó!
Después de controlar la situación, darle un té caliente a la madre, regalarle un peluche de Bonnie al pequeño y callar al imbécil; me encontraba despidiendo a la familia en la puerta, disculpándome por onceaba vez con la señora. No me dejó continuar y se mostró muy agradecida con la atención recibida por el personal, ya se retiraban cuando el chico se me acercó con una mirada dura.
- Yo sé lo que vi. Se movió y se me arrojó encima. – dijo sólo para mí, ya que anteriormente intentó contarle la misma historia a su madre, pero ella no quería escuchar nada que no fuera una disculpa.
- Tal vez quería saludarte de cerca. – lo fulminé con la mirada, aprovechando que era más alto que él para imponer mi autoridad.
- Todo el mundo se enterará…
- Para la próxima, sabrás lo que "fuera de servicio" significa. – "y no tendré que regresarte con tu mami" me fuera gustado contestarle, pero así era Ruth, no yo.
No contestó y siguió a su madre y hermanito por el camino de entrada.
Regresé adentro, con el cansancio encima más pesado que antes, buscando un lugar donde recostarme para recuperar fuerzas. Ya me había desacostumbrado a las vigilias nocturnas. Y hacer mi trabajo y el de la guarda me superaban. De alguna forma me quedé dormido, y nadie se tomó la molestia en despertarme. Las horas pasaron hasta los pasos ruidosos de alguien perturbaron la calma de la pizzería.
N.A 2: ¡Hola de nuevo! ¿Les gustó? Intenté hacerlo sencillo, pero concreto. Déjenme sus comentarios y claro está, muchas gracias a todos quienes marcaron favoritos a esta loca historia; sin esos lectores fantasma :v los que lindos comentarios en serio que no tendría ganas de seguir inventando loqueras xD Para el siguiente cap me iré de la olla porque no recuerdo cómo fue mi experiencia con la quinta noche :v sólo sé que perdí varias veces ajajaj
¿Quién más shippea GerentexGuardia?
*Cambio y Fuera*
