Yo: muajajaja regrese con este regalo

Tsubasa: te habías tardado

Yo: ¬¬ oye estaba enferma, bueno sigo enferma

Ryuga: bueno será mejor que sigamos con esto antes de que esto termine mal

Yo: es verdad, Dark…

Dark: beyblade no le pertenece a la autora del fic ni tampoco los personajes


*~*~*Primera semana del sexto mes*~*~*

Tsubasa se había ido a su trabajo, ya que tuvo una semana libre por causa de un desmayo, ocasionado por la noticia de unas hermosas niñas que venían en camino. Reiji había llamado a emergencias, y veía como se llevaban a su amado en una ambulancia, él lo hubiera acompañado, pero cada vez que va a un hospital es para mal, o para algo sumamente ilógico.

Reiji ahora se encontraba acostado en la cama, mirando el techo y pensando.

-Algún día le tendría que advertir a Tsubasa sobre él, pero supongo que mejor espero un poco más- pensaba Reiji, y suelta un suspira.

En ese momento se escucha como suena el teléfono de la casa, pero ya que se encontraba en otra habitación, y el chico de ojos violetas no se quería levantar de la cama, dejo que sonara, pero aun estando en la habitación se escucho el mensaje que habían dejado en la contestadora.

-Reiji sabemos que estas ahí, contestanos, o sino iremos a tu casa a buscarte- se escuchaba la voz de Hikaru, a través de la contestadora.

-Sueña que me levante de la cama- susurro Reiji, mientras se acomodaba en la cama.

-Levántate de la cama vago, sé que no te gusta levantarte, pero atiende las llamadas- se escuchaba la voz de Kyoya, con un tono algo impaciente del otro lado de la línea.

-No soy vago, solo que el embarazo me deja con pocas energías- dijo Reiji, y luego una sonrisa se forma en su rostro.

Ya no se escuchaba ni un solo sonido, y Reiji se sumergió en sus pensamientos, mientras inconscientemente se frotaba el vientre con su mano derecha.

*~*~*Segunda semana del sexto mes*~*~*

Tsubasa estaba mirando fijamente a Reiji, sin poder creer lo que veía, ahí estaba Reiji, sentado en el suelo, muy asustado por lo que le estaba ocurriendo. Estaba con la ropa mojada, por algún líquido el cual no se explicaba como tenia, aunque tenía una idea de que era, pero seria lógico pensar eso, claro, si no estuviera embarazado.

-No, no puedo creer que esto…- decía Reiji, mientras miraba su ropa, la cual estaba húmeda.

-Vamos Reiji, ¿Qué mas faltaba?- pregunta Tsubasa, mientras una sonrisa se formaba en su rostro, ya que se esperaba de Reiji lo que fuera, ya que pensaba que nada seria más extraño que el hecho de que estuviera embarazado, pero al parecer se equivoco- ¿Reiji?- pregunto, mirando al ojos violetas.

Reiji toco la parte mojada de la remera, y luego miro con horror y asco su mano, Tsubasa sabiendo lo que pasaría, no dudo y con las manos tapo sus orejas, y en ese instante Reiji tomo aire, y grito lo más fuerte que sus pulmones le permitieron, y todo aquel que escucho ese grito, creyó que se habría escuchado hasta la otra parte del mundo, sin contar las ventanas y vidrios rotos.

*-*-*Dos días más tarde en el Hospital*-*-*

-Lo siento Reiji, no podrás amamantar- comento Hikaru, mientras dejaba los estudios de Reiji en un archivo del hospital- Tsubasa ¿Tú como estas?- le pregunta, mientras mira al chico de ojos ámbares.

-Mejor que antes, supongo que con el tiempo me acostumbre a esta situación- le contesta Tsubasa, mientras frotaba una parte de su cabeza, la cual se encontraba con una venda, ya que cuando Reiji dejo de gritar, el no pudo controlarse, y comenzó a reírse de aquella situación, y el ojos violetas como venganza, le arrogo lo primero que alcanzo, y eso fue un reloj de pared de unos 30 kilos.

-Ejem…- Reiji intento llamar la atención, para que Hikaru le pueda contestar ciertas dudas, y no recordar el objeto que le había arrojado al padre de sus futuras hijas- Hikaru dime ¿¡Cómo demonios es que pude secretar calostro!?- pregunta algo enojado, y al borde de colapsar por tantas locuras que le pasan pura, y exclusivamente a él.

-Calma mi Small Snake, cálmate- dijo Tsubasa, a modo de calmar a su amado, mientras acariciaba su cabello- ¿Esto le hará daño al bebe?- pregunta, con algo de preocupación.

Reiji se limito a mirar con enojo a Tsubasa, ya que casi cada palabra que decía Tsubasa se hacía como si fuera una burla para él.

-En estos momento me pregunto si fue buena idea comenzar a vivir juntos- dijo Reiji, para luego soltar un pequeño suspiro.

-Fue buena idea, ya que tú me amas tanto que no puedes vivir conmigo o sin mí- dijo Tsubasa, con una sonrisa un poco burlona.

Reiji comenzó a analizar las palabras dichas por su pareja, y luego lo miro- eres un idiota, pero tienes razón, te amo- dijo con algo de fatiga.

En ese momento Reiji las manos de su pareja, y miro fijamente a sus ojos, acto que fue imitado por Tsubasa, a ambos les irradiaba un brillo único en sus ojos, y muchas enfermeras que pasaban, incluyendo a Kyoya, hubieran jurado haber visto un fondo de color rosa, con corazones rojos, rosas y violetas, volando a su alrededor, y pétalos de rosa cayendo sobre ellos.

-Chicos…- les llamo Hikaru, quien no podía encontrarse en una situación más incomoda- Verás Reiji, tu cuerpo intenta imitar el cuerpo de una mujer, por esa razón secretaste una imitación de calostro, y no tiene sentido que se lo des a las bebes- explico Hikaru, mientras miraba unos papeles.

*~*~*Tercera semana del sexto mes*~*~*

Reiji se encontraba recostado en la cama, mientras miraba dos cunas una rosa y la otra violeta, ambas muy bien decoradas, y con moños de los costados.

-Reiji, ¿Qué tienes?- pregunta Tsubasa, mientras miraba a Reiji, pero no recibía respuesta alguna, ya que el chico de ojos violetas estaba sumergido en sus pensamientos- ¿Small Snake?- le llamo, con algo de preocupación.

-¿Qué?- le pregunta Reiji, con algo de indiferencia.

-¿Qué tienes? ¿Estas bien?- le pregunta Tsubasa, quien se sienta al borde de la cama, y frota la espalda de Reiji.

-Si, es solo que yo…- intentaba decir Reiji, y en ese momento Tsubasa, cree haber comprendido lo que intentaba decir Reiji.

-Es solo que tú querías amamantar ¿no?- pregunta Tsubasa, y ve como su amado estaba asintiendo, sin quitarle la mirada de encima a las cunas.

*~*~*Cuarta semana del sexto mes*~*~*

Tsubasa ya no era el mismo que hace un tiempo, y Reiji había llegado a preguntarse que si el cambio fue por el, y si el cambia había sido para bien.

-Eres un imbécil- se quejaba Reiji, mientras regaba un par de flores que cuidaba como si fueran únicas.

-Eres muy lindo, y jamás te negaría algo así, y cuando me dijiste aquello- dijo Tsubasa, quien tenia una sonrisa, bastante boba, en su rostro- No te enojes mi Small Snake- dijo, mientras se acercaba al ojos violetas.

-¡Deja de llamarme así!- grito Reiji, dándole la clásica ley del hielo a Tsubasa

-Aun no logro entender porque odias que te llame así- dijo Tsubasa, mientras miraba al chico.

Reiji ya se había cansado y decide, arrepintiéndose en el mismo momento, decirle por qué en el oído.


Yo: bueno ¿Qué les pareció?

Kyoya: cada día traumas más a Reiji y a Tsubasa

Yo: ¬¬ bueno si no los traumo yo los traumara alguien más

Ryuga: bueno punto

Yo: bueno ya saben reviews, sugerencias, aclaraciones, todo es aceptado

Reiji: somos flexibles ^^

Yo: nos vemos en la próxima actualización o fic… Mata-nee