Los personajes pertenecen a SM y la historia pertenece a mí.
IMPORTANTE: LEER ABAJO!
Capitulo 6
"Algo Diferente"
Bella POV
…-Un placer Ben, yo soy Edward Cullen –me miró de reojo con burla en su mirada.
-Ben vamos adentro ¿quieres? –casi lo arrastré, pero me detuvo.
-Vamos a la fiesta, será divertido –rodeé mis ojos y en menos tiempo del que esperé estaba sentada en el asiento de atrás del lujoso auto de Edward.
-¿Bella, crees que esas son fachas de venir a la fiesta de inauguración? – miré la ropa que me puse mientras Ben y Edward conversaban en el comedor.
Mis jeans negros y mi blusa verde limón no tenían nada de malo, salvo que a Edward no le gustara, es algo realmente irritante.
-Sí –respondí cortante mirando por la ventanilla. Por lo menos no iba sola con él.
-¡Pero qué humor! –Exclamó mientras doblaba la esquina – es un gran humor, nada comparado con su estatura –se burló una vez más y bufé.
-Por lo menos tengo educación –mascullé cruzando mis brazos sobre el pecho.
El auto se detuvo de golpe y salí como alma que se lleva el diablo.
-Espera, niñita malcriada –dijo un enojado Edward persiguiéndome – espera, ¡demonios! –me tomó del brazo con fuerza.
-¡Suéltame! –forcejeé pero no me soltó, al contrario apretó más su agarre, me estaba lastimando.
-No vuelvas a decir que no tengo educación –me amenazó.
-¿No es eso cierto? –forcejeé otra vez, pero fue un error. Dolió, dolió hasta la madre, parecía como si fuera a pulverizarme el hueso.
-¡No! ¡No lo es! –me gritó y pude ver en sus ojos un fuego de ira.
Intenté retroceder, pero me sostenía junto a él.
-Oye, oye cálmate –le dijo Ben intentando que aflojara su agarre, pero Edward lo empujó al césped.
-¡Suéltame! –ordené.
-Te crees algo porque eres una modelo de esta gran casa de modas, pero no eres ¡nada! –Me miró de los pies a la cabeza y sonrió con oscuridad – eres tan pequeña que te botaría en el basurero con una pala y escoba –sin saber por qué razón algo en mí se rompió.
No sé de donde saqué la fuerza para soltarme de su agarre tan apretado.
-Por lo menos no me siento bien dañando a los demás, ¡eso me hace más valiosa que tú!, tú si mereces ir al basurero con toda la mierda que tienes dentro –me adentré en la casa de modas sin esperar respuesta y me dirigí de inmediato al baño.
Mi brazo aún dolía, en cuanto lo miré allí estaban los dedos de Edward marcados, maldita sea, esto se pondrá morado en unos minutos, para mañana estará horrible.
Miré hacia el suelo resignada.
"Te crees algo porque eres una modelo de esta gran casa de modas, pero no eres ¡nada!
Eres tan pequeña que te botaría en el basurero con una pala y escoba"
Por alguna razón esas palabras rondaban en mi cabeza una y otra vez, no pensaba que esto fuera afectarme o si quiera inmutarme, pero había algo en su voz…algo que formaba una imagen en mi mente de mi antiguo chofer Phil, no lo entendí.
-¿Está ocupado? –escuché una voz gangosa y unos golpecitos en la puerta.
-Oh…ya salgo –aclaré mi garganta pues mi voz salió rota.
Salí y la persona frente a mí se quedó mirándome como si tuviera a una estrella de rock frente a sus ojos.
-¡Oh por Dios! –Sonrió tanto que pensé que su rostro se rompería – ¡tú eres Isabella Swan! –Gritó logrando que me asustara un poco más con su actitud –déjame…solo… -trajinó en su bolso algo nerviosa – tú, tú…me darías tu autógrafo –dijo poniendo frente a mí la revista donde yo estaba en la portada – por favor –entré en un pequeño estado de shock mientras tomaba el plumón y lo destapaba para mí.
-Yo… -miré sus ojos algo aguados - ¿Qué tienes? –pregunté.
-Es que…es que ¡por Dios! Estoy frente a ti, tú eres… -casi se desarma en llanto así que solo puse mi mano en su hombro para luego tomar el plumón.
-Umm… -sabía un poco acerca de lo que debía hacer, puesto que en los programas de televisión a veces veía lo que hacían. Firmé con mi nombre rápidamente, parecía una mosca, ya que no podía poner mi firma real, así que hice una "abreviación" de ella.
-¡Oh santo Dios! Es fabuloso –miró el autógrafo y luego puso la revista contra su pecho – eres la mejor –sonreí y ella entró de prisa en el baño.
"eres la mejor"
Aunque fuera algo tonto, eso me hizo sentir un poco mejor.
-¡Bella! –los rápidos tacones de Alice se acercaron a toda marcha hacía mí.
Bufé en mi interior y me volteé a mirarla.
-¡Alice! –sonreí, me alegraba verla.
-Viniste ¡sí! –saltó a mis brazos.
-Vaya, vaya…así que son muy amigas –la aterciopelada voz de Edward hizo que Alice se alejara un poco de mí.
-Sí, ¿no es Bella adorable? –dijo la pequeña tomando mi mano.
Me rehusé a mirar a Edward.
-Alice, no me gusta que tengas tanto contacto físico con la basura –Alice saltó a mi lado.
-¡Oh Edward! ¡Idiota! –se sacó rápidamente un tacón y se lo lanzó a la cabeza.
-Solo digo hermanita –dijo riendo.
-¡Edward! ¡Edward! –La molesta voz gangosa de la chica que salió del baño, y se lanzó a los brazos del nombrado, casi me revienta lo oídos – ¡Mira! ¡Mira! –le enseñó la revista con mi autógrafo.
-¿Y eso que es? –preguntó abrazando a la chica por la cintura.
-Es- es… ¡ella lo firmó para mí! – dijo alegre dando saltitos. Se parecía un poco a Alice.
-¿Me dejas verlo linda? –preguntó quitándole la revista de las manos.
Sonreí al ver a la chica tan alegre, porque –aunque suene egocéntrico- ella estaba así por mi causa.
-¿No crees que Bella es al mejor…? –Su voz se apagó al ver a Edward romper la revista en cuatro – Edward –sollozó la chica.
-¡Es basura Lauren! ¡Ella es basura! –a la chica se le aguaron los ojos y se encogió ante ese furioso Edward.
-¡¿Pero qué mierda te pasa?! –exploté.
-¡Tú no te metas! –me apuntó con su dedo.
-Si me odias tanto déjala en paz a ella ¡grítame a mí idiota! –lo empujé un poco y sostuvo mis muñecas con fuerza.
-Te lo digo a la cara ¡eres basura! –me solté con un movimiento brusco empujándolo contra el pilar.
-¡Por lo menos yo soy algo! –me di la media vuelta y salí por la puerta que hace algunos minutos había entrado.
-Bella, por favor, no te vayas –me sostuvo Alice.
-Necesito estar sola –se que fui algo brusca al soltarme de Alice, porque ella casi cae al suelo por mi culpa, pero si me quedaba allí regresaría y agarraría a patadas a Edward.
En cuanto salí corrí con dirección a mi departamento.
-¡Isabella! –gritaron unos reporteros mientras me bombardeaban con el sonido de las cámaras.
-¡Swan ¿Por qué corres?! –gritó una reportera que se puso en mi camino.
Estaba hasta la madre de encabronada y para colmo esta señora me apuntaba directo al rostro con su estúpida cámara.
-¡Demonios! ¡La fiesta está allí adentro! –grité bastante enojada y aparté a la señora con cuidado de no botarla.
Seguí corriendo hasta que llegué a mi habitación.
-¡Mierda! –me senté en la cama. Esto estaría mañana en la televisión.
El estúpido himno nacional sonó otra vez.
Respondí a regañadientes.
-¿Hola? –Solo había una respiración al otro lado del teléfono - ¿hay alguien ahí? –pregunté indignada. ¿Quién llamaba y luego no respondía? –mire si no responde ahora voy a colgar…uno…dos y tres –colgué y lancé el celular a la cama.
El himno nacional comenzó a sonar nuevamente y contesté.
-¿Diga? –Otra vez la respiración al otro lado del teléfono – si no responde voy a colgar –nada - ¡carajo! Déjate de joderme la vida y come mierda –colgué y apagué el aparato.
¡Pero qué irritante es la gente! Decidí que sería buena idea ir a disculparme con Alice, ella no tenía la culpa de que yo arruinara su fiesta, pero aún no me cabía en la cabeza qué es lo tan malo que le hice a ese hombre para merecer su tremendo odio a cambio.
Salí de mi departamento y bajé la escalera para encaminarme hacia la casa de modas.
Sentía que alguien me perseguía y hubiera deseado no mirar atrás para saber quien seguía mis pasos.
Alcancé a distinguir a tres hombres con cámaras tomándome fotos en cada paso que daba.
Bufé cansada y seguí con mi camino.
En cuanto vi la casa de modas, quedé con la boca abierta, era hermosa de noche, con luces alrededor de una fuente de agua hermosa. Alice era buena decorando. Bah, ella es diseñadora, cierto.
Me adentré en la multitud de gente vestida con ternos, y ropa de gala. No me sentí incómoda al llevar ropa diferente a ellos, muchas de las chicas se sienten como unas tontas por el hecho de vestir de un estilo diferente al resto.
-Alice…-toqué su brazo y se volteó a mirarme –lamento lo que…
-¡Regresaste! –me abrazó.
-Quería disculparme por lo sucedido –le susurré al oído.
-No hay problema Bella –respondió de la misma forma
-Los reporteros estaban afuera –se separó un poco de mí y me miró.
-Bella, ¿te das cuenta de lo que sucederá ahora? –Se puso un poco seria - ¿te fuiste caminando? – Asentí y frunció el ceño – te siguieron a tu departamento, no tendrás una vida tranquila –esperaba que me regañara o algo parecido, pero al contrario.
-¿Qué? –Sonrió – ¿ahora tendré que salir encubierta y esas cosas? –Ella asintió –pero si apenas…
-Las estrellas aquí son reconocidas de inmediato –me dio otro abrazo corto – bienvenida al mundo intranquilo –miré a mi alrededor, todo estaba tranquilo.
-Pero…
-Solo dentro de las paredes de esta mansión estás a salvo –susurró interrumpiéndome – disfruta de tu seguridad mientras estés aquí, y vamos ¡es una fiesta! Bebe algo, qué sé yo –me guiñó un ojo y desapareció entre la gente.
Miré una pequeña vela apagada junto a la pata de una mesa y se me vino una idea a la cabeza.
Fui por ella y luego busqué a Alice, pero no tuve éxito en mi búsqueda.
-Emmett… -le susurré llamando su atención.
-¿Sí Damita? –respondió.
-¿Tú crees…tú crees que Alice se moleste si tomo unas rosas del jardín? Se las pagaré luego –me miró con una sonrisa.
-Toma las que quieras, pero no toques las rojas, son sus favoritas –me guiñó un ojo y me sentí victoriosa.
Salí de la mansión y en cuanto vi aquellas hermosuras no tuve duda alguna y fui por ellas. Simplemente eran hermosas, y me recordaban justamente a esa persona a la cual se las llevaría.
Edward POV
Lauren estaba enfadada conmigo y eso me valía una reverenda mierda. Ni si quiera éramos novios y terminó conmigo por un maldito autógrafo.
Esa chica, esa tal Isabella… ¡es un jodido dolor en el culo! No pudo cerrar el hocico y tuvo que decirlo ¡maldición! Ella tuvo que decirlo.
"Por lo menos tengo educación" ¿qué significaba esa mierda? Yo soy educado, pero ¡ahg! Me encabrona que la aceptaran cuando yo, el encargado de admitirlas o no, la rechacé…de seguro quedé como el estúpido que todos pisotean.
Yo soy educado, lo soy, sé que lo soy.
-Edward… -susurró Alice entrando en mi habitación.
-No necesito las mierdas de tus regaños ahora –apreté el puente de mi nariz con mis dedos esperando su alterada y molesta vocecita diciéndome lo muy mal que me comporté.
-No, tranquilo –se sentó a mi lado y acarició mi espalda – ella lo dijo ¿cierto?
-Sí, esa maldita…basura lo dijo –contuve mis muy lindas palabras que le dedicaría a Swan.
-Pues…no lo eres, eres muy educado y refinado –siempre me decía estas cosas cuando algo salía mal – y sabes que eres muy importante para mí y para Emmett, y para Rose… –siguió nombrando personas como la jodida perra de Lauren, o el idiota de mi primo Tyler, ellos se acostaban y luego esa estúpida zorra intentaba meterse en mi cama, como si eso fuera a pasar.
Estaba comenzando a ver rojo de todos los estúpidos que ella nombraba hasta que mencionó a Nessie y sonreí. Esa niña era la chica perfecta, sería su novio si ella fuera mayor de edad. Pero claro que no era un pedófilo, no señoritas, yo la veía como una hija, y eso solo lo sé yo. Me avergüenza que alguien sepa sobre mis sentimientos, yo no soy tierno con nadie más que con Nessie y a veces con Alice, pero no era algo así como Barney, ni nada parecido. Yo no decía te quiero o te amo, o te extraño y mucho menos diría que alguien es importante para mí, cuando lo dices, piensan que eres el mundo entero y se largan queriendo que los persigan. Idiotas, si supieran que eso mata todo el interés en vez de aumentarlo.
-Edward, sabes que eres un hombre bueno, y te aseguro que no quieres llamarla basura otra vez –me puse de pie. ¿Qué acaso quería que me disculpara? Que se fuera a la mierda.
-Alice mira, tú no eres yo, no estás dentro de mí, no eres un pendejo idiota, y no quieras saberlo todo sobre mí, llevamos 10 años pretendiendo que somos hermanos y aún no lo sabes todo –pasé mi mano por mi cabello, aún me ponía nervioso cuando siquiera rozaba mi pasado.
-Está bien, está bien –se puso de pie y sonrió –hay una fiesta afuera, ¡a divertirse! –agradecía que Alice fuera así. Lograba desconcentrarme del nerviosismo.
-Te alcanzo luego –me dio un beso en la mejilla y se marchó. Me aseguré que ya no estuviera a la vista para limpiar mi mejilla.
Caminé por mi habitación pasando mi mano por mi cabeza como un loco.
¿Debía disculparme? No…o si… hubiera gritado de la frustración si no hubiera estado en un lugar lleno de gente.
Ya sé lo que haría.
Me escabullí al cuarto donde estaba el pequeño santuario dedicado a Esme y admiré su foto. Ella fue la única mujer que de verdad me quiso, pero ahora está muerta. ¡Maldito siclo de la vida! Vale un reverendo pepináspero*.
Cuando admiré su fotografía nuevamente, sonreí y me senté junto a unas flores que rodeaban el cuadro a escala.
-Mamá…verás…hay una chica, pero no creas que me gusta ni nada, es todo lo contrario –me apresuré a aclarar lo que ella creería al solo haber oído la primera parte – bueno…la cuestión es que esta chica es una...con decirte que me cae como patada en el estómago –suspiré con cansancio – la rechacé por su estatura, pero Alice la aceptó de todos modos, y ni si quiera sé como hizo Isabella para contactar con mi hermana –suspiré otra vez y susurré – la he llamado basura y creo que he lastimado su maldita autoestima en algún momento…tú dime mamá ¿debo dejar de…? –no completé, pues alguien entró en el cuarto. Solo vi una silueta ya que apagué la única vela que yo estaba usando para alumbrar tenuemente.
Me puse de pie escondido contra la pared.
Era una silueta fina, de seguro una modelo ¡agh! Tienen prohibido entrar aquí.
Casi me lanzo sobre ella con toda mi ira, pero me congelé al verla encender una pequeña vela y arrodillarse frente al cuadro de Esme para poner allí, en un florero, un ramo de rosas blancas.
-Bueno… -respiró profundo y reconocí la voz de inmediato, pero ahora sonaba dulce, tranquila…agradable – debo agradecerle por ayudarme el otro día… -pasó su mano por su cabello, me recordó a mi mismo cuando estaba nervioso. Por Dios Edward, pareces un jodido psicópata, deja ya de observarla…está con mi mamá ¿de acuerdo? – pude modelar y… ¡vaya! Estuve en la primera plana de una revista, hasta me pidieron un autógrafo –continuó y jugó con sus dedos – la chica se puso saltarina de la felicidad que yo le causé con solo un plumón y una hoja, ¿lo puede creer? Yo le causé la felicidad… -chasqueó la lengua – aunque luego un hombre, bastante detestable y… extraño, le rompió la revista solo porque tenía mi firma –se sentó en el suelo con sus piernas cruzadas mirando a mi mamá – él es algo… ¿idiota? – Y tú eres una…calma, calma – aunque es…no lo sé, sus ojos son… -se calló de pronto. Yo sabía que se refería a mí y por eso la curiosidad me picó, ¿mis ojos son qué? Continúa… -creo que ya es tiempo de que me vaya –se puso de pie y sacudió su trasero, nunca me había fijado en él, estaba bien puesto en su lugar, mejor que otras modelos, bueno, ésta tenía trasero, ¡concéntrate! Oh, sí claro, ojos, sí, ojos...aunque ese trasero ¡ojos! Eso digo, esos ojos que tiene bajo su espalda ¿desde cuándo los ojos se encuentran bajo la espalda? Desde…púdrete.
-Hasta luego señora Esme… -casi pude ver una sonrisa en sus labios cuando abandonó el cuarto.
¿Pero qué está haciendo? Vuelve aquí Isabella, debes terminar una charla sobre mis ojos… ¿genial no? Ahora era un jodido egocéntrico por culpa de esa modelo. ¡Bravo! Esme tiene poder ¿no? Por fin la llamas modelo y no BASURA, como lo que tú eres en este instante no entraré en discusiones conmigo mismo.
Miré las rosas y luego a Esme, en mi mente pude ver como sonrió orgullosa.
¿Orgullosa de quién? ¡Ah! Cierto, ya no la llamo basura.
-Mamá… -dejé mis explicaciones – gracias… -me rendí y le sonreí, solo a ella le sonreía – te quiero –solo a ella se lo decía. Era dueña de mi aprecio –hasta pronto –miré la vela que dejo encendida Isabella y me agaché para apagarla.
Salí del cuarto y me dirigí a la fiesta para disculparme con ella, pero no la encontré.
Pepinásperos: Saqué esa palabra del libro "El gran gigante Bonachón". Se refiere a una fruta o verdura asquerosa para los gigantes o como bien dice la palabra es un pepino áspero...(según lo que entendí cuando leí el libro xD)
*Capitulo beteado por " J "*
Hola hola! Cómo están? Espero que bien ñ.ñ
Bueno, me gustaría que no me maten por tardar taaaaaaaaaanto en actualizar, pero les juro que mi animo andaba por los suelos y todo lo que escribía era basura, simplemente no tenía cabeza para nada más que para un gran problema que atacó mi familia :'(
Ahora, volviendo al capitulo ¿qué les pareció? espero que les haya gustado! y si no me equivoco este es el primer Edward POV de la historia, asi que espero haberlo hecho bien y que les haya gustado ñ.ñ
¿Qué piensan de Edward, es un idiota? ¿Qué piensan de su pasado? Se los dejo a sus mentecillas.
En fin, muchas gracias por sus rr me encanta cuando dice que mi historia es buena, que les gusta y que esperan una actualización pronto, también me gusta que pregunten si tienen alguna duda.
Perdonen las faltas de ortografía, redacción, gramática y errores de contradicción con capitulos anteriores.
Muchas muchas gracias por su apoyo! me motivan a crear el siguiente capitulo!
Los(as) amo!
Dios los(as) bendiga!
Besos ñ.ñ
~Angie C.M
