No todo es lo que parece
Las luces eran tenues, la corriente de aire proveniente de la ventana era helada, las cortinas volaban con ella. Dante estaba sentado al filo de su cama, con el amuleto heredado por su madre en las manos. Su mirada era triste, apagada, al solo recordar que así como de ese amuleto antes existían dos partes, él también tenía su contraparte, y que desapareció, al igual que la otra mitad del amuleto al unirse con la de él.
—Pero, ¿Por qué? —se repetía para sí mismo—, ¿Por qué tú, y ahora?
Un ruido proveniente de la planta baja lo hizo reaccionar, era el sonido de la puerta al ser azotada con fuerza.
-o-
—Solo dime ¿Qué hago yo aquí? —preguntó la chica de ojos bicolor, visiblemente molesta.
—Espera a que llegue Dante, pero es importante —contestó la rubia de ojos claros.
—A esta hora yo debería estar durmiendo en mi cómoda cama hecha de trozos de marionetas.
—Oh, no te quejes tanto —dijo Trish en un puchero—, ustedes humanos y sus absurdas necesidades fisiológicas —esto último dicho por lo bajo.
— ¡Te escuche demonio! —gritó Lady, mas que furiosa, cansada.
—Vamos, resiste, hazlo por Dante, esto es importante.
Lady respiró profundamente mientras cerraba los ojos, intentando no alterarse ante su sabia deducción.
—Oh no, tiene que ver con el pasado ¿no es así?
Trish reaccionó con sorpresa.
— ¿Pero como es que…?
—Ya acudió hace poco a mí para hablar de ello, me pidió que buscara indicios de cosas extrañas relacionadas con el pasado, pero no he encontrado nada.
—Oh, ya veo, acudió a ti primero —dijo con desgana—. Y a mi ni siquiera me lo menciono.
—Entonces ¿Qué haces aquí?
—Vine a advertirle, sobre lo mismo, pero yo me entere de diferente manera.
—Mmm, quizá eso tenga que ver con tu pelea de hace unos momentos.
— ¡Que! —la sorpresa en el rostro de Trish hizo a Lady elevar una sonrisa.
—A mi no me engañas, ¿Por qué crees que siempre llego limpia y pulcra eh? No eres la única que guarda un cambio de ropa extra en el baúl de la motocicleta.
—Entonces estuviste espiando mi motocicleta —levantando una ceja.
—No, pero solo digamos que tienes que tener mas cuidado cuando cierres el baúl, debes cerciorarte de no dejar parte de la blusa fuera, menos si esta manchada de sangre.
—Vaya, mi error —dijo tocándose la frente—, aún así, no puedes decirle nada a Dante.
— ¿Por qué? Algo vergonzoso quizá, ¿acaso perdiste?
—Nada de eso tonta —con una vena palpitante en la sien—, el idiota se escapo antes de que pudiera acabar con él.
—Vamos, es un demonio ¿Qué tan difícil puede ser localizarlo?
—Te equivocas —ahora el tono en su voz era serio—, era un humano.
Lady quedo sorprendida ante aquello, "¿Un humano pudo con Trish?".
—Eso es imposible, si lo fuera no habría durado más de tres segundos contigo.
—Lo era Lady, era humano, no percibí ninguna presencia demoníaca, ni nada parecido.
—Haber, piensa —la cazadora tomó asiento en el sofá del anfitrión, justo a lado de ella se sentó Trish—, quizá era alguien mitad humano y mitad demonio, como Dante. O alguien con algún poder demoníaco, como Nero.
—No, te digo que no sentí nada. Incluso cuando estoy con Dante o Nero siento su presencia, su aura demoníaca, pero con este tipo… no sentí absolutamente nada, fue como cuando estoy contigo.
—Vaya, gracias —ironizó.
—No quiero que le digas nada a Dante —susurró de repente—, ahí viene.
Unos fuertes pasos se escucharon provenir de las escaleras. Ambas mujeres dirigieron sus miradas hacía el sonido.
—Bien ¿Qué es lo que quieres? —preguntó Lady al hombre de gabardina roja con un deje de brusquedad, al ponerse de pie.
—Sabía que te pondrías así nena, por eso traje refuerzos —bromeó el cazador mientras apuntaba a Trish.
—A mí ni me mires —dijo la rubia mientras se cruzaba de brazos y apretaba los labios.
—Vaya, me siento traicionado.
—Al grano Dante —gruñó Lady.
—Ok, que genio.
—Es solo que vengo de una misión, es de noche y en vez de estar en cama, estoy aquí.
—Vamos Lady, no seas gruñona, ¿acaso Trish no te dijo para que estas aquí?
—Uh, ¿quizá será porque quieres mi ayuda?
—Exacto, ¿has descubierto algo?
—No, he hecho algunas investigaciones, pero nada.
—Pff, esto está mal —el chico caminó hasta su silla y la ocupó—, tenemos que resolver esto.
— ¿Qué ocurre? Antes no era "tan" urgente —cuestionó la morena.
El chico volteó en dirección a la rubia.
—Trish, ponla al tanto.
Después de que Trish terminara de contarle a Lady todo lo que se había perdido, la chica de ojos bicolor había perdido todo rastro de sueño. Pero hubo algo mas que hizo a ambas féminas abrir los ojos como platos.
— ¿Qué una roca hizo que? —preguntaron ambas chicas al unísono.
—Si, como escucharon, esa roca confundía a Nero con Vergil —los ojos del cazador se cerraron intentando guardar compostura, en verdad le enojaba recordar lo sucedido, y mas que nada, le enojaba no saber que lo hizo reaccionar tan mal.
Y la sorpresa de ambas era evidente, ya que ninguna cerraba la boca.
—Vaya, ya entiendo tu urgencia de resolver esto.
—Entonces entenderás que tus ganas de dormir pueden esperar —lanzó una fugaz mirada a la chica—, ahora solo falta que…
Pero su frase se vio interrumpida por un sonido proveniente de la puerta. Dante se levantó de su silla con desgana y se dirigió a abrir. Del otro lado estaba Nero.
—Vaya, menos mal que eres tú —gruñó al momento de dejarlo pasar—, creía que se trataba de un trabajo, eso sería el colmo.
—Tranquilo viejo, te dije que vendría —dijo el joven cazador, adentrándose al local.
Ambas mujeres se pusieron de pie al ver llegar a Nero.
—Cosita, ¿estás bien? —la chica de cabello azabache se acercó hasta donde estaba el joven albino, y contra su voluntad lo envolvió en un efusivo abrazo.
— ¿Qué… que ocurre? —Nero lanzó una mirada de auxilio a Dante, el cual solo se encogió de hombros.
— ¿Esa roca te hizo algo? —le preguntó Lady con voz enternecida, separándose de él para darle la cara.
Este solo lanzó una nueva mirada al cazador, pero esta vez era asesina.
— ¿Les dijiste?
—Tenían que saberlo —al contestarle no pudo evitar lanzar una leve carcajada, no por la situación, sino por la cara de Nero como diciendo a Lady "aléjate".
—Lady, estoy bien —intentaba convencer a la chica, para que deshiciera el efusivo abrazo.
—Déjalo ya —Trish se acercó a la chica de ojos bicolor, tomándola por los hombros y deshaciendo el abrazo.
Nero le dio un "gracias" a la rubia, solo moviendo los labios. Esta solo asintió.
—Chico, ¿Por qué hasta ahora? —cuestionó el mayor.
—Oye, agradece que vine —gruñó el menor—, el viaje no es muy corto que digamos.
—Estuviste durmiendo parte de la noche, toda la mañana y de seguro gran parte de la tarde, no te quejes.
—Si gustas me voy viejo —ya con un tono molesto—, en fin, solo estoy aquí para aclararte algo que ni siquiera yo se.
Entonces Dante y Trish se paralizaron por completo. Lady y Nero solo hicieron gesto de desconcierto.
— ¿Qué? —preguntaron al unísono.
Dante y Trish simplemente los ignoraron. La rubia sintió como empezó a sudar frío, mientras que el cazador notaba como su aliento se enfriaba y era visible.
—Es el mismo de antes, ¿Lo sientes? —le preguntó la rubia al semi demonio.
—Si —contestó casi en un susurro—, no está muy lejos.
— ¡¿Qué? —Lady y Nero se sentían excluidos, no comprendían nada.
—El demonio —contestó Trish—, aquel que me advirtió que el pasado estaba de regreso, está aquí, cerca.
—Esperen —Nero hizo un gesto con las manos, indicando que se detuvieran—. ¿De que me perdí?
—El pasado está de regreso —susurró Lady para sí misma, pero el joven albino logró escucharla.
Este prefirió no preguntar mas, sabía que no tendría respuesta alguna en esos momentos.
—Perfecto, estamos todos —la rubia dirigió una mirada seria a sus colegas cazadores—, ahora podemos ir tras él.
—Cuenten conmigo —se apuntó Lady.
—No —enfatizó Dante—, nadie ira, esta pelea me concierne a mí.
—Te equivocas —intervino Trish, con voz seria—, sabes que yo te dejo trabajar solo cuando tu quieres, pero ahora no estoy de acuerdo.
—Si Dante —objetó la chica de ojos bicolor—, en todo caso de quien menos te puedes deshacer es de mí, esta también es mi pelea.
El semi demonio bajó levemente la mirada, no podía contra eso. Nero solo torneó los ojos al momento que lanzaba un largo suspiro.
— ¿Y cuando salimos?
—Ahora —contestó con pesar el de la gabardina roja, por no haber podido persuadir a nadie de acompañarlo—, pero me debes una explicación chico.
—Espero tener una respuesta para entonces.
El cazador dirigió su mirada hasta cruzarse con la del caballero santo, retándolo. Ninguno cedió hasta que escucharon la voz de Trish hablándoles, aún con tono serio.
—Debemos salir ahora, sino perderé su presencia.
—Descuida, yo la siento muy potente —confirmó el cazador, regresando su mirada a la rubia.
—En cambio yo casi la pierdo —el desconcierto de Trish era evidente, ya que ella al ser completamente demonio debería sostener mas el rastro de cualquiera de sus compañeros del averno.
—Eso no importa, el caso es que tenemos que salir ahora —el peliblanco enfundo sus pistolas gemelas—, el demonio se aleja.
Las féminas tomaron marcha fuera del local, con el joven cazador detrás de ellas. Todos esperaban a Dante, el cual salió cargado con un estuche de guitarra. Lady montó su motocicleta, y Trish se situó detrás de ella, tomándola por la cintura. Nero subió a la motocicleta de la rubia, eso hizo desconcertar al hijo de Sparda.
—Lo siento viejo, no pienso ir soportándote todo el camino —dijo el joven albino, acompañado de una risita.
—"Mierda" —Dante solo expresó su frustración con una leve cara de puchero. Quería aprovechar el momento a solas en el auto con el muchacho para interrogarlo. Pero no podría ser.
Todos esperaban a que el semi demonio arrancara su coche, ya que él era el que tenía la ubicación mas exacta. Este subió con desgana y azotó la puerta haciendo un ruido descomunal. El rugir del motor fue similar al de él en su modo Devil Trigger. Ninguno se inmuto, estaban acostumbrados a ese tipo de "berrinches" por parte de quien se suponía, era el mas maduro.
—Está a unos kilómetros de aquí, en la bodega abandonada —les indicó a sus compañeros.
—Ya se cual dices —cercioró Lady—, iremos tras de ti.
Dante puso en marcha el coche, conduciendo a toda velocidad, mientras que era seguido por la motocicleta de Lady, y al final por Nero en la motocicleta de Trish.
-o-
Dante ya había avanzado bastante. 15 minutos era mas o menos lo que llevaban recorrido. Pero algo hizo a Nero detenerse a la orilla de la calle.
Un agudo dolor lo hizo estacionar. Solo unos segundos se descuido mientras paraba a revisar que era, y cuando levantó la vista ya todos habían desaparecido. Pero aquel agudo dolor se intensificó, haciéndolo tomarse el Devil Bringer con fuerza. Estaba brillando. Entonces sintió un aroma extraño recorrer sus pulmones. Era el aroma de la sangre, pero como nunca lo había notado. Se sentía como Dante cuando siente el aroma de la pizza recién hecha. Su garganta empezó a secarse, al igual que sus labios. Y de pronto le faltaba el aliento.
Pero aquel aroma lo seguía atormentando, así que decidió seguir el rastro de aquel extraño y psicodélico sentir, y a lo que lo condujo fue al baúl de la motocicleta.
Unas ansias enormes de descubrir que era lo que había en ese baúl fueron lo que lo hicieron abrirlo. Adentro solo estaba un pantalón negro, muy bien doblado, y una blusa del mismo color, arrugada. Aquello desconcertó a Nero, ¿Por qué sentirse atraído por ropa guardada en un baúl? Pero entonces lo sintió de nuevo, el aroma de la sangre. Revisó minuciosamente cada prenda, hasta que encontró los rastros del espeso líquido en la blusa. La mancha era casi invisible. Nero la acercó un poco a su rostro, para sentir el aroma, el cual ahora era mas intenso. Su Devil Bringer volvió a brillar con la misma intensidad de antes, volvía a sentir ese extraño dolor; mientras que sus ojos cambiaron de color claro a oscuro, nublando levemente su visión.
Todo esto fue sentido por el joven albino, el cual arrojó la blusa lejos, mientras empezaba a hiperventilar, y notó como el dolor en el Devil Bringer disminuía, conforme se alejaba de la prenda.
Y entonces, de repente el aire volvió a sus pulmones. Sintió como la neblina en sus ojos desaparecía, volviendo a tomar su habitual color azulado. Sus latidos comenzaron a normalizarse. No sabía que lo hizo volver a la cordura. La blusa seguía donde mismo, igual de manchada, pero el olor volvía a ser casi imperceptible. Se acercó levemente a la prenda y la tomó entre sus manos. La olió. No hubo consecuencia, todo volvía a ser normal.
El rugir de una motocicleta se escucho a la cercanía, poniendo los sentidos del caballero santo alerta.
—Nero, ¿Qué ocurrió? —el joven reconoció aquella voz, pertenecía a Lady.
Pero aún seguía confundido, aturdido. Solo logró comprender que las chicas habían regresado por él, y pudo distinguir el desconcierto en el rostro de la rubia.
— ¿Qué haces con mi blusa?
— ¿Eh? ¿Esto?—apuntando la pequeña blusa en sus manos—, se cayó de la motocicleta, me detuve para recogerla.
—Oh, está bien, ahora podemos irnos, o perderemos a Dante —dijo la chica de ojos bicolor, con premura.
—Solo guarda eso bien ¿Quieres Nero? —pidió Trish.
—Si, si claro.
Ambas féminas retomaron la marcha sin mirar atrás. Nero se sentía como una basura, mintiendo así. Pero era necesario, ya que ni siquiera él comprendía que había pasado.
Tomó un largo respiro, guardó la blusa en el baúl y volvió a montar la motocicleta, avanzando a toda velocidad tras las cazadoras.
-o-
La luz escaseaba en aquel abandonado lugar. Todo rastro de vida había desaparecido en aquella fría bodega y sus alrededores.
Montañas de arena empezaron a ascender del suelo, al momento que un fuerte viento las hacía remolinear. De cada montículo sobresalía una silueta sin forma, con un aura oscura. Entonces un par de siluetas cambiaron a la imagen de una especie de espectro de aura azul, ojos rojos y túnica negra, cargando una oz. Las siluetas que sobraban se transformaron en criaturas esqueléticas de aura naranja, ojos blancos y traje rojo, igual portando una oz. Las primeras respondían al nombre de "Soberbia" y las segundas al nombre de "Lujuria".
Una sombra mayor se situaba frente a los sirvientes, esta emanaba un aura oscura que la envolvía por completo, muy poderosa.
—Vayan —ordenó la sombra a los sirvientes—, sirvan al mismo poder que los ha resucitado, y tráiganme la cabeza de los futuros intrusos.
Tanto Soberbia como Lujuria salieron al acto, esparciéndose y escondiéndose por toda la bodega, esperando a los infortunados visitantes.
Continuará…
Mila PadAckles: Hola :) Mira que no eres la única que espera que ese personaje sea "él"... pero eso ya lo revelaré mas adelante :D (no pierdas las esperanzas, de que él anda por ay anda... solo fíjate de quienes se trata la historia)
Y no te preocupes... aquí entre las dos le damos un buen abrazote a nuestro cazador xD
Gracias por lo que opinas de mi historia, significa mucho para mí. Hasta la otra!
Yukari Sparda: Otra que sospecha de mi hombre misterioso D: creo que hago las cosas muy predecibles... pero eso es lo que no quiero! bueno estoy segura que con lo que se viene mas adelante de la historia mas de uno/a quedara confundido :D
Ja, mira que cosas, la batalla que describo en el capítulo es la única vez que pude pelear contra Vergil, y sorpresivamente me fue muy... demasiado fácil vencerlo (aunque técnicamente, él vence a Dante ¬¬). Lo que pasa es que mi gran tragedia fue que mi Laptop se descompuso, y se tiene que reiniciar el sistema para que funcione otra vez, y ahí es donde tenía el juego de DMC3... (ya que gracias a mi madre ya no tengo PS2, y mi PS3 no lee formato del Play 2... y mi Desktop simplemente no permitía que instalara bien el juego, solo lo tenía ahí) y lo mas horrible es que la última misión que jugué fue, ironicamente, la 12, antes de llegar la segunda vez con Vergil D: así que no puedo opinar sobre las otras peleas con él, ya que solo lo enfrenté la primera vez, pero por eso incluí esa batalla (ademas de que, como dices, es épica)
Aquí la continuacion de los planes de Dante... que lo disfrutes... un beso ^^
Seidaku1988: Holaaaaaaaa! creo que nos parecemos en eso de no controlar el "KYA" :D
Me encanta que te guste mi estilo, me halagan todas tus palabras y me motivan a escribir mas, todos los reviews me motivan a mas. La verdad es que así es como me gustan a mí los fic's, lentos... por eso decidí hacer el mio así, asi que de una vez advierto que es larguito :D
Ha, y un Fanart sea bienvenido jaja :D y no es ninguna molestia, de hecho disfruto mucho escribir esto... me encanta descargar mi imaginación aquí, en este fic :)
Aquí dejo el capítulo de la semana... espero tú y todos (aunque creo que si, son masa "ellas") lo disfruten... ya va a empezar el climax he! pero no se equivoquen, el final está lejos, ya que pretendo que esta historia tenga varios climax...
Hasta la otra, cuídate y un beso ^^ Bye!
