Cap. 6 Vigilado a los prefectos

Jen se quedó en la habitación. Si su padre iba a tener una ronda, lo más probable es que viera a su madre y, ella suponía que, como esa noche sabrían como sus padres se enamoraron, regresarían pronto a su presente, porque, a decir verdad ya extrañaba su cama y eso que solo había estado un día ahí.

Por un momento pensó en como avisarle a Lucius, puesto que ella quería que fueran los dos a vigilar. Pero no supo cómo. Su padre había dicho que tenía que hacer una ronda de prefectos, entonces, lo mas seguro era que esa noche conocerían lo que Lucius le había pedido a ese dichoso libro que los llevó a la época en la que estaban, si no, el libro no los hubiera puesto en esa época.

Entonces se dirigió a un lado de la cama. Si en su presente estaba, entonces, lo mas seguro era que en el pasado también.

Se acercó a la cama del lado derecho. Observó la mesita con unos cuantos pergaminos con notas de su abuela. Ella era muy curiosa, y cuando las vio, la curiosidad se apoderó de ella. Quería saber que era lo que su abuela le escribía a su padre en las épocas estudiantiles, pero, también sabía que eso sería como una falta de respeto, y, a ella no le enseñaron a leer las cosas de los demás.

Tras unos momentos pensándolo mejor, ella dejó la curiosidad, pero se encontró con un papel que decía "recorrido de prefectos: Draco Malfoy" y lo analizó. Era el mismo patrón del papel del que sería su primer recorrido en la escuela y que había memorizado tanto. Dejó el papel en su sitió y, enseguida tocó la pared, junto a los doseles. Comenzó a contar. Era una combinación, como cuando iban al callejón Diagon.

-Uno, dos, cuatro, uno, uno - dijo contando. Luego, un ladrillo tembló y desapareció. Detrás de el, un hueco oscuro, pequeño, donde solo una mano cabía en ella.

Jen ya sabía lo que había dentro. Metió su mano y, después, tocó una hoja, un pergamino del tamaño de una postal. La sacó y, con su dedo índice comenzó a escribir.

Cuando hubo acabado su mensaje, lo dobló mágicamente y el papel salió volando, justo como los memorandums del ministerio de magia, solo que, desapareció a los pocos segundos de vuelo, justo antes de salir por la ventana.

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"comprar pupilentes verdes"

Eso era lo que había anotado lucius en un pedazo de pergamino que se había echado a la bolsa, luego de haber llegado del Gran Comedor.

Su cuarto estaba solo, McGonagall no le había puesto con otros alumnos por razones que no le quiso decir, pero que él sabía bien: no quería que le interrogaran, y en cierta forma, a él le traía alivio porque nada mas recordar a su madre diciéndole de sus ojos, le ponía a temblar.

Guardó su túnica negra con el escudo de Gryffindor y estaba dispuesto a cambiarse para ponerse el pijama, cuando, por la ventana, se escuchó un suave "Lucius".

Él se arrimó a la ventana, puesto que ya sabía lo que era, Jen siempre le mandaba esas cartas mágicas cada vez que había algo importante, el pergamino era especial, puesto que solo los Malfoy's lo podían usar y, estaba encantado para que susurrara con la voz de quien lo había enviado, después, cuando abrió su ventana y sintió un ligero aire, apareció el mismo papel en que Jen había escrito algo. Él lo abrió y luego lo leyó.

"Ronda esta noche, vigilemos a papá y a mamá, te veo en las mazmorras en 5 minutos"

Era todo lo que ponía ese papel. Lucius no se hubiera molestado si le hubiera mandado el mensaje en su tiempo, sobre todo porque James le hubiera prestado su capa de invisibilidad con mucho gusto, pero… en ese tiempo, no tenían capa. La capa era de…

-¡Harry! – Exclamó Lucius – cuando tocaron la puerta y por ella entró Harry, Ron y Hermione.

-¡¡Vaya!! No sabía que nos esperabas tan ansiosamente – dijo Ron cuando se sentaron en la cama

-Es que precisamente estaba pensando en ustedes

-¿En nosotros? - Preguntó Hermione con la cara desencajada

-Si, es que veras… yo…

Pero luego recordó que Harry no sabía que el estaba enterado acerca de la capa invisible, así que rápidamente pensó en algo, además de que Hermione estaba ahí, y lo mas seguro era que lo regañaría si intentaba algo.

-No, nada, olvídalo, no creo que me puedas ayudar –dijo y rápidamente cambió de platica - ¿a qué se debe su visita?

-Bueno… queríamos preguntarte muchas cosas… pero… creo que estás ocupado – dijo Harry al ver que en la cama del joven estaba un libro sobre aritmancia y unos cuantos pergaminos con garabatos.

-Bueno, es que Hermione no ha dejado de insistir – dijo Ron – ella está segura que te ha visto en otro lado, además…

-¡¡Ron!! No digas tonterías – le regaño Hermione – además yo nunca dije eso.

Aunque la verdad era que, cuando se habían ido a la torre de Gryffindor, y, cuando Lucius se había ido a su habitación, Hermione no dejaba de decirles a sus amigos que ella estaba segura de conocer a Lucius en algún lado, aunque, Harry y Ron también pensaban que lo habían visto antes, ellos no estaban seguros y no le tomaban importancia, cosa que a Hermione le molestaba y, para que salir de sospechas, habían subido los tres a preguntarle algunas cosas.

-Bueno… venimos a… -pero Harry fue interrumpido por el sonido de un reloj encantado.

Hermione le había puesto un hechizo hace apenas unos meses cuando llegaron a Hogwarts para recordar la puntualidad de sus horarios de prefecta, ese sonido que había escuchado quería decir que en 10 minutos comenzaba la ronda.

-Bueno, me gustaría charlar más, pero, se me hace tarde para la ronda de prefectos, vámonos Ron.

-Pero… - comenzó a protestar el pelirrojo, pero ante la mirada de su amiga, ya no replicó.

Los dos amigos de Harry salieron primero, y Harry iba por detrás, pero se detuvo cuando escuchó a Lucius decir su nombre.

-Quiero que me platiques acerca de Hermione – le dijo Lucius sin rodeos.

-¿De ella¿Por qué?

-Es que… solo la quiero conocer más profundamente.

-Escucha, Ron está enamorado de ella, y él es muy impulsivo, yo te recomiendo que no trates de que ella sea tu novia.

-No quiero que sea mi novia… además, a mí me interesa otra persona.

-¿Entonces¿Por qué quieres saber algo de ella?

-Bueno, tengo que ir con mi hermana – dijo Lucius cambiando de de tema repentinamente.

-No puedes ir así como así, si te descubren, lo más probable es que te castiguen.

Lucius dirigió su vista a Harry, parecía que su plan había funcionado.

-Lo siento, tengo que arriesgarme, mi hermana necesita hablar conmigo urgentemente.

Harry se quedó pensando, no quería revelarle que tenía una capa de invisibilidad, pero, era nuevo y no quería que fuera atrapado a la mitad de la noche por Filch o la señora Norris, o aún peor, por Malfoy, que, era un soplón de primera, según su propia experiencia en primero.

-No puedes

-Tengo que ir, es urgente

Harry se lo pensó unos momentos y, luego lo decidió. No sabía porque lo hacía, pero sabía que el chico le daría un buen uso.

-Te prestaré mi capa para que no te descubran.

-¿Capa? – preguntó Lucius haciéndose el desentendido

-Si, mi capa de Invisibilidad. Sígueme.

Harry salió por la puerta, y Lucius lo siguió. Entraron al cuarto de Harry, que, estaba vacío ya que sus compañeros estaban en la sala común (a excepción de Ron, que se había ido a hacer la ronda junto con Hermione). Se acercaron al baúl de Harry junto a la cama de éste que, curiosamente era la misma en la que James se dormía.

Lucius observó el cuarto. Miró a su cama que era justo al otro lado de la de Harry, opuesta a la de Ron, donde, en esa actualidad, Dean Thomas se dormía.

-Escúchame – dijo Harry – solo me tienes que prometer una cosa.

Lucius desvió la mirada de su "cama" y centró su grisácea mirada en los ojos verdes de Harry. Intuía lo que le iba a pedir y acertó.

-Tienes que prometerme que no le dirás a Hermione que te he prestado mi capa, creo que ella pensará que estoy loco por prestártela, porque, a penas y te conozco, pero, yo en mi interior siento que tu le harás un buen uso el día de hoy.

-Lo prometo – respondió Lucius

No era necesario que Lucius se lo prometiera, pues él ya había sido regañado por su madre un día que trato de salir a hurtadillas de la mansión cuando James durmió en su casa, cuando apenas y tenían 13 años.

Lucius cogió la capa, y, salieron por la puerta, Lucius con la capa encima. Harry se acercó despistadamente al retrato de la señora gorda para que Lucius saliera.

-¿Harry? –se escuchó una voz - ¿a quien esperas?

-Ginny… - dijo Harry cuando se hubo volteado y Lucius salió por el retrato – Te estaba esperando a ti…

-¿A mí? Pero Harry, me viste cuando bajaste… ¿qué sucede?

-Es que ando despistado… pero ahora que ya te encontré, quería preguntarte que si…

Y fue lo último que Lucius escuchó de la plática de Harry con Ginny, porque el retrato se cerró y, Lucius comenzó a caminar, rumbo a las mazmorras.

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-¡Lucius! – dijo Jen cuando vio la puerta del salón abrirse y cerrarse sola

Lucius se quitó la capa de Harry y vio a su hermana.

-¿Qué a pasado? Bien sabes que aquí no tenemos rondas de prefectos.

-Ya lo se, pero, papá y mamá tendrán una ronda¿no crees que hoy es el día en que se enamoran? Digo, si no, el libro no nos hubiera dejado en este día.

Lucius se puso a pensar. Ahora que Jen lo decía parecía que eso era lo que iba a pasar.

-Escúchame – dijo Jen – en el cuarto de nuestro padre estaba un croquis de su camino por el castillo, y es exactamente el mismo que el que estaba con mi placa cuando nos llegaron las placas, y comienza en unos cinco minutos, según lo que leí

-Jen¿Tú crees que mi madre tenga el mismo recorrido que recibí? – Jen asintió con la cabeza.

-Pero, antes de ir a comenzar a ver, quiero decirte algo importante, verás, mi padre ha…

-¿Hay alguien ahí? – se escuchó desde afuera.

Lucius no lo pensó dos veces, y se acercó a su hermana rápidamente y se colocó sobre los dos la capa, justo a tiempo, porque la puerta se abrió y un muchacho con una túnica con el escudo de Hufflepuff se asomó por ella, y al no ver a nadie la cerró y se fue.

-Tal parece que no podremos charlar ahora, Jen – dijo Lucius con un susurro – será mejor que nos demos prisa. ¿Sabes en donde se topan nuestras rondas?

Jen asintió con la cabeza, ella también había visto el recorrido de su hermano y le había dicho "qué fastidio, nos veremos todos los días en la…"

-Torre de astronomía – dijo Jen con otro susurro.

Los dos salieron y caminaron rápida, pero sigilosamente hacia las escaleras de la torre de astronomía.

Cuando llegaron, se encontraron el pasillo desierto, y, las escaleras de la torre, pero la ronda no era subir por ella, así que, se escondieron tras una de las cuatro columnas que estaban con las escaleras en el centro. No había ninguna antorcha que iluminara, así que no serían descubiertos.

Se quedaron en silencio unos minutos y, después de un tiempo, dos figuras aparecieron en los lados contrarios del pasillo. En el lado izquierdo, Draco, con una calma y solo caminando con los bolsillos en su túnica. Al lado derecho Hermione, leyendo un libro, y, caminando sin prestar atención a su alrededor.

-Vaya vaya… pero ¿qué tenemos aquí? – dijo Draco cuando los dos estaban por toparse de frente y, él parándose, justo enfrente de sus futuros hijos que no eran vistos.

Hermione interrumpió su lectura. También se paró, a un metro de distancia de Draco y cerró su libro con furia.

-Ahora ya se echó a perder mi lectura, por tu culpa voy a tener que releer el capitulo. – le dijo desafiante.

-No sabía que las basuras podían leer, pensé que eran inertes.

Lucius y Jen se miraron. A Lucius se le veía la cara más pálida le lo normal y a Jen le querían salir lágrimas de los ojos.

-Bueno, hurón, al menos, yo no he sido transformada. Dime¿qué se siente ser un animal?

A Draco se le llenó la cara de furia. Hermione, no se sentía ofendida porque su enemigo lo llamara basura, siempre, con recordarle que él había sido transformado en un hurón en cuarto año, le llenaba de furia, y sabía que eso le dolía al rubio.

-Si no hubiera llegado McGonagall a rescatarte, el mundo hubiera sido más feliz si te hubieras quedado como estabas. – terminó de decir Hermione.

-Escúchame bien, Sangre Sucia – dijo Malfoy amenazadoramente – No tienes derecho a…

-Mejor escúchame tú a mí, Malfoy – interrumpió Hermione – el que yo no sea hija de Magos no te da el derecho a insultarme como siempre lo haces. Sabes muy bien que ya me cansé de tus insultos baratos, y, la próxima vez que me llames basura o Sangre Sucia tú…

-Espera – interrumpió Draco, estaba viendo fijamente a las columnas en las que, Jen y Lucius estaban escondidos – No hagas ruido.

-¿Qué no haga ruido? Estamos en medio de una discusión y…

-¡¡Que te calles!! – Ordenó Draco

Se escuchó un llanto, y Hermione se calló, pero no por obedecer a Draco, sino porque había escuchado el llanto.

-Jen… relájate… Hermana, nos van a descubrir – susurraba Lucius

Jen estaba en el piso sentada llorando desconsoladamente, abrazando a su hermano… trataba de parar el llanto pero no podía. No podía creer que su padre llamara a su madre "Sangre Sucia" o "Basura" cuando ella siempre había visto que su relación era todo lo contrario a insultos.

-No… pue…do… Lu… - decía Jen entre llantos – yo… no… pueden…

Hermione observó al lugar en el que Draco estaba observando, pero no vio a nadie, de pronto solo se le ocurrió una cosa: la capa de Harry. No supo porqué, pero se acercó, y Draco por detrás de ella. Hermione tanteó y, sin que Lucius y Jen se dieran cuenta, quitó la capa.

Draco observó la escena, sin poder creer la vulnerabilidad que Jen mostraba, cuando, ella siendo una Malfoy, se suponía que no debería mostrar sentimientos. Jen abrazando a su hermano llorando desconsoladamente y Lucius abrazándola consolándola.

-Jen – dijo Draco, y, para su sorpresa, Jen lo observó y, casi inmediatamente se levantó y se echó a sus brazos.

-Dime que no es cierto, papa, por favor, dímelo, necesito escucharlo de tu voz… - dijo Jen desesperadamente a su padre.

Draco recibió a su recién descubierta hija en sus brazos y la abrazó, Lucius se quedó mirándolos perplejos y con una cara mas asustada por lo que dijo Jen. Hermione, ella simplemente que quedó lo más sorprendida que había estado en su vida al escuchar las palabras de Jen.

-¿Papá? – Murmuró Hermione - ¿Cómo que… "Papá"?

Hermione miró a Lucius, que, desvió la mirada rápidamente hacia otro lugar. Draco abrazaba a su hija con fuerza y Jen lo abrazaba con más ganas aún.

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¡¡¡Hola hola!!!

Primero que nada, un perdón por el retraso de éste capítulo, pero (para los que no han leído mi perfil) he estado demasiado ocupada con la universidad. Con programas, bases de datos, circuitos¡¡con todo!! Y ¡¡uf!! No he descansado ni siquiera los fines de semana… digamos que a la semana tengo como 2 horas libres, y lo único que quiero hacer es dormir…

Bueno… Aquí otro capítulo, que espero que les guste tanto como a mí, además de que, escribirlo me costó mucho trabajo, ya saben, la imaginación a veces se va… espero y no se les haga echo tan cortito (porque a mí si, a pesar de que de nuevo escribí 7 hojas de word) y les guste.

Como han visto, he mejorado notablemente mi ortografía (y si no se dieron cuenta, pues ahora ya se los dije xDD) y es que ahora trato de escribir bien en la compu para que no me salgan las dichosas rayitas rojas de faltas de ortografía que tan gordas me caen xD

Quisiera que me mandaran Reviews, y pues, si no me mandan, ya no seguiré porque a lo mejor y ya no les gusta mi historia. (Muchas visitas y poquitos reviews Y-Y)

Muchísimas gracias por sus pasados reviews, y solo quiero comentar una cosa: Hermione del futuro no está embarazada (por ahí me mandaron uno preguntándome que porqué se desmayaba tanto) la razón es que le sorprendió tanto el que sus hijos se fueran al pasado que no lo resistió y terminó desmayándose…

Bueno… ¿ya se leyeron el ultimo libro? Yo no he tenido tiempo, pero como lo leí cuando salió en ingles, no me doy tanta prisa… xD ahora ya puedo spoilear a gusto xDD

Personalmente la última batalla y el epilogo no me gustaron (me imaginaba mas acción y menos palabras en la batalla final, y el epilogo… creo que escribiré el mio en las últimas hojas y ese dejaré)

Bueno… he dicho lo que tenía que decir, estoy trabajando ya en el próximo capítulo, así que, espero no tardar tanto en subirlo.

¡¡Hasta la otra!!

Bye-Bye

Xochil Malfoy