Operación Frente Ejecutivo

[Algún Lugar al Sudoeste de Pakistán, Hace un buen tiempo, 2100 Horas]

Lo único que se escuchaba era el sonido de la potente turbina, era bastante ruidoso, claro que en tierra el avión no se escuchaba, ni siquiera era visible ante los ojos de una persona e indetectable ante un radar obsoleto como el pakistaní, pero incluso la gran mayoría de los radares modernos no detectaban nada si el objeto volaba a 5.000 metros de altura.

El C-17 Globemaster III era un avión muy confiable y de muy largo alcance y altitud. Como la cabina era presurizada ante la leve gravedad y el oxígeno no era de preocuparse… para la tripulación, y tampoco lo era para los doce marineros del Pelotón Charlie, Compañía Echo, Equipo Seals 3, que se encontraban en la parte de carga del avión. Vestidos con trajes especiales y una máscara de oxígeno que cubría toda su nariz y su boca, era algo incómodo y molesto.

La rampa del avión estaba abierta en vuelo.

En mi vida recuerdo haber sentido lo que sentí ese día, tenía miedo, nervios, pero emoción, hasta creí por un momento, que ese fue el mejor de mi vida.

― ¡Un minuto! ― Grito uno de los hombres.

― ¡Un Minuto! ― Gritaron varios de ellos.

Pero sin esa mascara incomoda… y hasta ridícula, no podrían respirar 5.000 metros de altura. Pero… ¿Porque necesitarían respirar a tal improbable altura? bueno, porque estaban preparados para saltar a dicha altura y aterrizar en medio de la selva africana de Pakistán.

La señal había sido clara, quedaba un minuto antes. Juntos, marinos en fila, preparados para ser lanzados después de ser aerotransportados.

― ¡Veinte segundos!

― ¡Veinte segundos!

Ya habían hecho todos los preparativos en tierra, sincronización de relojes, pulido de armas ―y practicas finales―, revisión de paracaídas… dos veces, ropa y correas ajustadas, ultima aprobación de la misión, ya que un alto mando tiene el poder constitucional de abortar una misión a último momento.

―Caballeros, si lo logran… Los veré del otro lado― Dijo un hombre caucásico con una frondosa barba, parecía alguien con bastante experiencia, al menos de vida.

―Querrá decir abajo señor― Dijo otro sujeto.

―No…― Dijo el "señor".

De repente una luz roja se encendió, y parpadeo varias veces. Era igual a un semáforo.

―Usted primero Clinton― Se dirigió el señor a un joven (demasiado joven) soldado en primera línea― Un regalo por su primera misión.

Su máscara de oxígeno, gafas y casco impedían ver su rostro.

―Soy Lincoln señor― Dijo el joven detrás de la máscara.

Lincoln estaba en primera línea, el primero en saltar. Había sido asignado a la misión hace tan solo tres días, cuando el resto ya había ensayado y estudiado durante tres semanas atrás, sin embargo, la lesión de uno de sus compatriotas obligo al comando a remplazarlo.

Era mejor eso a que arrojaran la misión al desagüe.

―Me vale…― Dijo el hombre indiferente.

Lincoln no podía evitar ponerse nervioso, ya había saltado en paracaídas…

Pero eso era solo entrenamiento, Esta era la vida real, y era realmente aterrador, como no estarlo…

Era su primera misión.

Demostrar que meses de entrenamiento y miles de dólares invertidos en equipo, daban fruto; aquí en la vida real, no había espacio para medias, aquí es blanco y negro, o lo hiciste bien o no lo hiciste, no hay lugar para un "casi" ni un "pero".

Las órdenes eran simples, muy simples, "Arrasen", es todo.

Una…

Sentí que mi corazón estaba por desertar…

Dos…

y abandonar su posición.

Tres…

La luz parpadeo una tercera vez y se apagó.

Y pareciera que el mundo se pauso en cámara lenta. Calmado, despacio, solo se escuchaba su respiración y su elevado ritmo cardiaco.

¡La luz roja se encendió sólidamente!

―Ya ya ya ¡Ya!

Lincoln corrió lo suficientemente rápido, tanto como el peso del equipo que llevaba le permitía.

No cerré los ojos…

Quería ver el abismo…

En apenas segundos había saltado de la rampa, no necesitaba voltear hacia atrás, sabía que un grupo de hombres había saltado detrás de él.

El viento impactaba contra su cuerpo.

Estaba cayendo en… caída libre.

De pronto sus compañeros estaban descendiendo a la misma altura que él.

¡4000 metros de altura!…

¡3500 metros!...

En caída libre tenía que flexionar brazos y piernas para descender de forma más lenta, si descendía demasiado rápido la fuerza de arrastre no permitiría al paracaídas combatir la gravedad.

¡3000 metros!…

El altímetro bajaba los números velozmente.

Este tipo de salto en paracaídas se le conoce como LALO (Baja Altitud Baja Apertura), consiste en ser lanzados a alturas bajas en aviación (Inferior a 8000 metros) y desplegar el paracaídas también a alturas extremada y peligrosamente bajas (Inferior a los 1000 o 500 metros)

¡2500 metros!...

Un hombre de 84 kg tardaría aproximadamente 45 segundos en descender sin problemas.

¡2000 metros!…

A diferencia de HALO (Alta Altitud Baja Apertura) se hace lo mismo que en LALO, pero alturas superiores a 8000 metros.

¡1500 metros!...

No podían abrir el paracaídas demasiado pronto o demasiado tarde, si lo hicieren, la fuerza gravitacional de la tierra los jalaría hacia abajo impidiendo que el paracaídas hiciera su único trabajo.

¡1000 metros!…

Por el contrario, si lo hiciesen demasiado pronto, el "enemigo" vería cuando descienden, lo que haría que toda esa adrenalina fuera inútil. A nadie le sirve un soldado muerto, y nadie quiere un soldado prisionero, no del bando en que se esté.

¡800 metros!...

A ese tipo de salto se le conoce como HAHO (Alta Altitud Alta Apertura), solo se usa cuando se está seguro de que no hay enemigos en la zona.

¡500 Metros!... ¡500 cercanos metros!...

El suelo se acercaba, la maleza parecía cercana, muy cerca, daba la sensación de que se iba a estrellar ¿Quién no?

¡250 METROS!...

― ¡Abran el Maldito Paracaídas! ― Grito de nuevo el señor a través del radio comunicador.

Un ―Muy― desesperado Lincoln Loud jalo un aro unido a una cuerda en su hombro izquierdo, rezando en su cabeza para que la ley de Murphy no hiciera de las suyas.

Las correas que estaban en su torso, muslos… y entrepierna dieron un tirón de frenado, claro que dolía, pero el miedo a estrellarse era bastante superior.

¿Miedo a las alturas o miedo a estrellarse contra el suelo?

Aún seguían descendiendo a una velocidad considerable, pero lo suficiente como para que las articulaciones de las piernas y la cadera soportaran la caída.

Ahora el verdadero problema sería…

El aterrizaje.

―Diablos…― Dijo Lincoln. Se podía escuchar el sonido de las arboladas siendo sacudidas por el viento, rayos…

―Buena suerte― Dijo una vez más el señor, diablos, esto no iba a ser nada bonito.

estaban ya muy cerca del suelo, o más bien…

― ¡Rayos! ¡Rayos! ― Dijo uno de los marinos.

El primero ya había empezado a estrellarse contra las ramas.

― ¡Carajo! ― Dijo el hombre cuyo paracaídas se había roto al entrar en contacto con el bosque y ahora estaba siendo golpeado por las ramas mientras terminaba de caer.

― ¡Mierda! ― Ese fue el siguiente.

Lincoln e incluso el hombre mayor de barba frondosa tampoco eran discriminados por las ramas.

― ¡Mierda! ― Dijo Lincoln, que estaba siendo azotado por las feroces ramas, la mayoría de las ramas estaban conectadas por lo que, si caías sobre una, la de arriba o de abajo se suelta, dándole una fuerza similar a la de un látigo, eso sin contar las gruesas ramas fijas que no ayudaban, la mayoría de los trajes de paracaidismo ya estaban rotos o destrozados.

¿Serán estúpidos? ¿Por qué eligieron caer en medio de la selva? Pensaría cualquier civil que nunca ha estado en el servicio militar.

¡Pero por supuesto que no iban a descender en una planicie!

Sería como decirle al enemigo "¡Knock! ¡Knock! ya llegamos"

― ¡Diablos! ― Dijo Lincoln que se había lastimado las piernas por haber caído de un árbol. Algunos de sus camaradas estaban en condiciones similares; arriba de él, literalmente arriba de él, aun en las ramas el señor estaba bajando, cortaba las ramas que podía con su cuchillo de sierra, su traje de paracaidismo estaba desgarrado igual que el de todos, de hecho, él ya se había desecho de su paracaídas, no intencionalmente… Las ramas lo rompieron y no le dejaron opción más que cortar las cuerdas que lo unían a él, pero su forma de bajar de los árboles, era un poco más elegante.

Eso no impidió que pisara una rama falsa y cayera como el resto.

― ¡Ahg! Estoy algo viejo para esto― Dijo el señor, sin embargo, este ya estaba levantado, sin lugar a dudas no debía ser la primera vez que había sufrido una experiencia de aterrizaje. Si había algo detrás de esa frondosa barba marrón y canosa, eran años de experiencia.

El señor… El Teniente Comandante H. Houston, líder de la operación y el oficial al mando del equipo. Uno de los Seals más experimentados de la marina estadounidense, si había un lugar peligroso en el mundo, él estuvo allí.

Houston ayudo a Lincoln a levantarse.

―Nada mal ¿Eh? ― Dijo Lincoln.

―Aun te falta― Después de ayudar a Lincoln este fue a revisar al resto de la tropa.

Lincoln aún tenía su paracaídas en su espalda, estaba todo rasguñado por las despiadadas ramas de la selva ¿Quién dice que Pakistán es solo un desierto?

A este tipo de misiones, en donde el equipo material se está destinado a perder, se les conoce como "misiones suicidas", los paracaídas son desechables, mucho más baratos que los paracaídas de entrenamiento o deportivo, estos son de calidad suficiente para que los hombres puedan completar su misión, pero destinados a que una vez en tierra estos simplemente se desechen, que los dejen tirados por cualquier lado, preferiblemente enterrados, ya que las operaciones militares estadounidense no son farándula, mientras menos se sepa que estuvieron ahí mejor, es deshacerse de la evidencia.

―Si alguno perdió algo, avísenme, vi a varios que perdieron las pelotas antes de saltar― Una que otra risa se formó entre los rostros de los soldados.

―No se relajen, ahora es que empieza lo bueno señoritas― Este termino de quitarse el tarje de paracaidismo, el resto lo imito, revelando un uniforme táctico camuflado, con colores verdes oscuros.

Houston toco en su pecho el botón de su radio.

―Aquí Hall Mako 1-1 me recibes Wallace Base.

― [Aquí Wallace base…Recibido Hall Mako… Como estuvo tu vuelo cariño]― Le respondió la operadora mujer del puesto de avanzada.

―He tenido peores… Estamos completos, ningún herido, Nos dirigimos hacia norte.

― [Recibido Hall Mako… Infórmenos cuando hayan tenido confirmación visual de los objetivos, Brown Oxford está preparado para una extracción rápida en un Chinook… Buena suerte]

―Afirmativo, estamos en contacto… Que Reagan este con nosotros.

Ya la mayoría había quitado el seguro a sus armas, todas tenían silenciador, en sus cascos había algo parecido a unos binoculares en la frente, lentes de visión nocturna.

Si hubiera tenido de esos cuando era niño…

Ya todos estaban preparados.

―De acuerdo señoritas― Dijo Houston bajando sus visores nocturnos a sus ojos― ¡Lets Roll! ― Este empezó a correr a gran velocidad hacia el norte.

El resto lo siguió.

¿Qué si se habían lastimado en la caída? Si.

¿Qué si las ramas habían rasguñado los trajes intensos y haberlos hecho sangrar? Si.

¿Qué si se habían encalambrado las articulaciones por intentar no resbalar en las ramas gruesas? Claro que sí.

Pero no tenían tiempo para quejarse, si lo hiciese, ninguno habría sido digno de estar ahí en primer lugar.

"No es importante cuan alto llegas, sino cuanto rebotas cuando caigas"

General George Patton

―[0]―

Se ocultaban en las faldas de la noche, situaciones como estas son la razón por la que muchos se unieron a las filas de los comandos navales, incluyendo al joven Lincoln Loud, no ganaba tanto como sus hermanas Lori y Leni, no recibía ovaciones como sus hermanas Lola, Luna y Luan, sus rostros no aparecería en portadas de revistas como "La Joven Premio Novel" "La Nueva Estrella del Voleibol" o "La próxima Cazadora de Cocodrilos".

Pero tenía algo más grande, la gloria. No sería reconocido, el presidente no le daría una medalla, ni el secretario de defensa ni nadie, pero Lincoln Loud no quería nada de eso ―y aun queriendo no lo harían―, quería algo que lo hacía sentir mejor, misión cumplida, esas palabras eran su recompensa, en ese sentido era igual a un escritor, buscando hacer un buen trabajo.

Ya habían caminado más de seis kilómetros, para que el enemigo no los viera descender fueron insertados a muchos metros de distancia ¿Qué no era por eso que descendieron rápido en paracaídas? "Nunca se es demasiado precavido y no vamos a cargarla con esta" dijo Houston, la mente maestra detrás de cada detalle de la operación, fue quien el quien sugirió el salto en paracaídas a kilómetros del objetivo. Y como veterano y experimentado, su opinión valía mucho en el comando.

Al final siempre resulta mejor seguir al más sabio, ya que solo estaban a plenos metros del objetivo, si olvidabas las heridas de las caídas la misión estaba en buena marcha.

―Muy bien escuchen― Dijo Houston con vos baja por el comunicador, a metros del enemigo no les hablaría como Derek Jeter antes del final de la liga ―Si hicieron la tarea cada uno sabe que hay que hacer, Montserrat, espera aquí conmigo, Jules iras con T.K. y Tony a por el este, Strauss ira con Hilton y Cards al oeste.

―Soy Lincoln señor― Hablo el albino.

―Muy Bien señoritas― Ignoro Houston a Lincoln ―Esta misión está siendo observada por los altos… Como le dije a mi esposa mientras hornea el pavo, no la jodan ¿Está claro?

―Tres― susurraron por los micrófonos en sus mejillas. A diferencia de equipos deportivos u otras unidades militares que gritan "¡Listos!" "¡A dales!" o "¡Ganar!", los Seals gritan el número del equipo Seal al que pertenezcan; en este caso solo lo susurran.

Todos los Seals de la Marina eran destinados en diez equipos Seals. Lincoln estaba en el Equipo 3. En total cada equipo era formado por aproximadamente 100 Seals, lo que aproximaría el número total de Seals en mil y tantos. Estos sujetos pertenecen a una hermandad, una raza diferente al resto de los marinos.

Tal cual sus órdenes, los hombres de Houston se dividieron dos equipos de tres y uno de dos, el equipo uno de indicativo "Hall Mako 1 (HM1)" se quedó en cuerpo tierra, arrastrándose unos pocos metros más hacia el norte, el equipo dos "Hall Mako 2 (HM2)" fueron hacia el este, y el equipo tres "Hall Mako 3 (HM3)" hacia el oeste.

Mientras iban a su posición en silencio… Rodeando el objetivo…

―Alguien sabe ¿Porque "Hall Mako"? ― Pregunto el Suboficial de Primera clase Stephen Cards.

―Ni idea― Dijo Lincoln.

―Hall Mako… ― Dijo Jefe Suboficial Erwin Strauss ―H M… Houston Mens (Los hombres de Houston).

―Oh bueno― Hablo Cards ―Ese es un excelente motivo― Lincoln no sabía distinguir si Cards estaba siendo sarcástico o no, a lo que aparente, el poco tiempo que estuvo con Cards parecía que su personalidad era… bueno… así. Era algo molesto, cuando preguntaba algo a alguien, nadie sabía a quién se lo pregunta, Lincoln no era el único que lo notaba, los demás se frustraban por eso tanto como él. Sea cualquiera que fuese el caso Stephen Cards, oriundo de Seattle, Washington, era un sujeto bastante curios.

Una vez ya avanzados y cerca de su terreno predestinado… Houston no les había indicado en donde estarían, lo único que hizo fue dar un repaso de los puntos cardinales al octeto. Los detalles específicos ya habían sido memorizados ― "Hacer la terea" según Houston― por el equipo en el centro avanzado de operaciones en Pakistán, aunque en realidad era una "base negra", ya que, aunque Pakistán y Estados Unidos tenían tratados de "paz y aliados" no era secreto para nadie en todo el mundo que era lo más lejos de la verdad.

Pakistán jamás les habría permitido a Estados Unidos montar una base militar en su territorio, mucho menos esta operación.

La base estaba situada exactamente en la frontera con la India.

Lincoln, que había llegado a la posición que estudio desde hace tres días, a su izquierda estaba Strauss y Cards. Armados con fusiles de precisión 416 camuflado de color verde oscuro, esta tenía una mira holográfica y un láser en la parte baja del cañón, dicho laser solo lo veían ellos, algunos fusiles tenían diferentes accesorios a otros; en su muslo derecho una pistola MK 23 del 45, una clásica en la comunidad de fuerzas especiales, está, adaptada a un silenciador. Chaleco táctico antibalas, con al menos 12 cargadores, un cuchillo en su pecho, y un radio con una antena más alta que él.

Algunos otros tenían armas diferentes como escopetas, un fusil de francotirador de medio alcance, y ametralladoras. Además de varios tipos de granadas.

Usaba un casco también verde oscuro con unos visores nocturnos en la parte frontal. El color verde oscuro dificultaba al enemigo localizar su posición, el color negro no pertenecía a la naturaleza real, por lo que es fácil de ver en la noche, esta la razón por qué no había uniformes militares totalmente negros.

Ahora los tres estaban en cuerpo a tierra, solo se arrastraron pocos metros hacia el norte simultáneamente; se graduaron de clases BUDs distintas, pero era el mismo entrenamiento para todos. Del entrenamiento Seal lo que sabe Lincoln lo sabe Strauss, lo que sabe Strauss lo sabe Cards… no es que todos sean iguales, pero es muy útil ya que coordinarían bien cualquier equipo que formasen eligiendo nombres al azar.

Strauss hizo un chasquido con los dientes hacia a Lincoln, Lincoln entendió la señal.

―HM 3-2… Estamos en posición― Informo Lincoln a través de su micrófono siguiendo las órdenes de Strauss ¿Si Strauss era un suboficial? ¿Porque pareciera estar al mando y no Lincoln? Quien es un oficial igual que Houston. Por qué Strauss está al mando, como ya quedo claro, los soldados de purasangre que son los Seals, operan diferente a cualquiera en el mundo, e incluso su estructura interna funciona diferente.

Un Seal respeta a otro Seal, independientemente del rango o cualquier color de piel, daba lo mismo. En este caso Strauss estaba al mando porque Lincoln era un novato, no era visto como oficial, si no como un maldito nuevo. Las ordenas en algunos casos las daban los de mayor experiencia, en este caso Strauss. Pero eso no significa que podía faltarle el respeto a un oficial, si lo hiciese, seria llamado a corte marcial por insubordinación… Pero aquí no se presentaba tal caso, ni siquiera cerca. Lincoln estaba claro como para entender de que él no estaba al mando, no hoy al menos.

―Roger HM3― Respondió Montserrat, hace poco había recibido la señal de confirmación de Hall Mako 2 ― Todos los Mako están en posición señor.

―Bien…― Sorprendentemente en plena misión, Houston… mascaba tabaco ― Esperemos al comando― El sonido del chasquido molestaba un poco al Jefe Suboficial Carl Monserrat, pero no le iba a decir nada a su oficial al mando.

―Monserrat… ¿Ese es tu nombre? ― Pregunto Houston cordialmente.

―Sí señor― Contesto Monserrat.

― ¿Eres latino? ― La pregunta hace una expresión extraña en Monserrat.

―Eh… no…― Dijo Monserrat.

―… Bien…― Houston volvió a mirar hacia el norte con unos binoculares. Monserrat solo lo vio extraño y dio leves movimientos lateral de cabeza en señal de desaprobación; este también vio hacia el frente con unos binoculares.

"Si tienes un conflicto de personalidad con tu superior, él tiene la personalidad, usted tiene el conflicto"

Hace mucho tiempo… Carl Monserrat había escuchado ese refrán, si se le pusiese llamar así. Él sabía que en algún punto de su vida se encontraría personas así, lo sabía al momento de abandonar Darién, Connecticut y lo sabe ahora.

Lincoln se encontraba agachado viendo entre la frondosa maleza africana…

… A una aldea oculta entre la selva… El objetivo. Esta aldea no era nada más que un centro de entretenimiento yihad de ISIS, el Estado Islámico, para capacitar, entrenar, enseñar y adiestrar soldados terroristas anti Estadounidenses y Antioccidentales, la mayoría de las cabañas estaban cubiertas de maleza para intentar pasar desapercibidos a los aviones de reconocimiento; el problema era que ya no se usan aviones de reconocimiento pilotados por personas, en África, y en países de financiamiento estatal al yihad, se utilizan satélites de alto nivel para localizar este tipo de centros de mandos. Intento inútil, pero no se podía pedir mucho a un enemigo insurgente bastante desorganizado.

La aldea compuesta por alrededor de 15 cabañas, desorganizadas, hechas de madera local, ni siquiera el satélite capta algún tipo de camino marcado para el paso de vehículos. Es sorprendente pensar que un grupo de fanáticos religioso desorganizados pudieran haber traído todo tipo de material hacia el medio de la nada, parece que es cierto lo que dicen sobre acorralar a un ratón, este hará lo que fuese necesaria para escapar del águila calva.

La aldea en medio… tenía algo muy peligroso para el equipo, una torre de vigilancia, esa fue torpemente disfrazada para aparentar la forma de un árbol, algo decadente, pero de hecho a larga distancia cumple con su objetivo. A los lados cubierta con trapos viejos, como si hubieran desgarrado sacos de campesinos.

Y finalmente la al final estaba "el centro" …

Algún tipo de bunker subterráneo… Sería un problema para el equipo.

En total, según la información… El número de hostiles rondaba los 40 a los 60, pero el numero variaba ya que la mayoría estaba en el centro, que de alguna forma lograba evitar los visores térmicos de los modernos satélites. Tampoco se pudo determinar si hay algún túnel en el que los insurgentes puedan escapar.

Era extremadamente peligroso enfrentar a radicales islámicos dispuestos a suicidarse por cualquier cosa… pero no por eso iban a retroceder.

Pero… una vez ya localizados el centro de mando enemigo, ¿Por qué no envían un Dron Predador y vuelan por los aires el centro de mando? ¿O un caza F-35? Por el factor psicológico… o mejor dicho por Houston, el factor humano.

"Cualquiera o cualquier cosa puede ir allá y matar a todos, pero no puedes sacar información a un cadáver y un montón de escombros"

Si podían capturar uno vivo, sería fantástico, fueron las palabras exactas del enlace con Langley ―La maldita CIA― y el NAVSOC y, además ―Realmente― la única razón por la que no volaron el centro por los aires. Como siempre son unos malditos que hacen que todos se ensucien las manos, menos ellos claro está. No tenían… No tienen honor, no tienen tradición, son animales que se traicionan entre ellos mismo, derrocan gobiernos y manipulan elecciones extranjeras, entrenan rebeldes, espían aliados, traicionan a sus propios agentes y los abandonan. ¡Pues claro! ¡Ellos hacen esos sacrificios! ¡Deberían darles medallas! ¡Hacen todo por el país!

Pero todo no era nada más que para llenarle los bolsillos a un alto mando.

De nadie más podrían ser estos pensamientos que de Lincoln L. Loud; una vez ingresado a los Seals, no tardaron en adoctrinarlo y le enseñaron lo que era la CIA "¿Que velan por nuestra seguridad nacional día y noche?" No. Que no eran más que un grupo de alimañas que no son leales a nadie… Ni siquiera al Tío Sam.

―Todo está bien― Dijo T.K del equipo HM 2 por radio, era un estereotipado afrodescendiente de alivio cómico para el grupo ―Apuesto que lograremos hacer todo sin problemas ¿Eh?

Los tres hombres rana que conforman el acrónimo HM2, estacionados 40 metros al este y agachados como el resto… Esperaban el grito de batalla.

―No te confíes chico― Dijo el Teniente Jasón Jules al Suboficial de Primera Clase Tyrone kamar ― "Si tu ataque va demasiado bien, es que estas en medio de una emboscada".

―Aprendió eso con Tuzn Tsu ¿Jefe? ― Respondió T.K

―Es Sun Tzu… Y no… Fue en Call Of Duty con mi hijo― Dijo Jules.

―Eso es algo que no me esperaba… ¿Eh Tony? ― Golpeo con el codo el hombro del Seal Tony.

―… Ya cállate… Negro―Dijo un condescendiente Tony.

―No, tu cállate… Basura italiana― Si había algo más estereotípico que un comediante de color… Era un Italoamericano apodado Tony, tal y como era el caso del Suboficial de Primera Clase Antonio Peretti.

Claro que al no tan joven Tyrone kamar extraditado de los barrios marginales de St. Louis, Misuri no le molestaban que le llamasen con la palabra con n… Porque habría de estarlo, ni que fuera algo malo. Así mismo tampoco para Antonio Peretti de Nueva York, Nueva York, de ambos padres inmigrados desde los barrios bajos de Nápoles, Italia.

Ellos dos avergonzaban al treintañero Jasón Jules de Chicago, Illinois, esposo fiel y padre de tres hijos, un hombre con un gran sentido del honor.

Su conversación era escuchada por transmisión al resto del equipo, lo cual resultaba molesto para todo el equipo… sobre todo para Houston ¿pueden culparlo? ¿Cómo se sentiría que una operación planeada con extremo detalle sea arruinada por un par de idiotas? ―Como todo en la vida―. Todos en el equipo o sabían, hasta Lincoln que era un maldito novato… Houston era "especial". Monserrat ―Quien era un intelectual― desde hace un tiempo había actuado como su mano derecha, le hacía recordar al personaje de uno de sus libros favoritos, Cyrus Miller de El Negociador.

De hecho, eran bastante parecidos.

Aunque odian la política y definidamente no son políticos, Miller y Houston son dos republicanos conservadores públicamente declarados, ambos tenían una idea clara de lo que querían como nación.

"Una América blanca, anglosajona y presbiteriana protestante" en palabras de Miller. Al final del día ambos seguían siendo unos bastardos bebedores nacionalistas y chovinistas.

Houston no tenía nada en contra de los judíos, los católicos, los hispanos o los negros, aun mas considerando que en su propia casa una dulce señora dominicana ayuda a su esposa en el hogar, que era un fanático de Mickey Robinson y que de hecho su mejor amigo de toda la vida es un banquero judío quien además es su asesor financiero y más fiel confidente, y para colmo, su esposa de 20 años de matrimonio es una irlandesa católica romana de familia inmigrante de la isla de Gales ―Seguro que ahí también fueron inmigrantes―.

Pero en el fondo sigue siendo el supremacista blanco americano que fue criado por su padre militar estricto y calvinista en las granjas familiares de Nebraska. Sus antepasados provenían de Carolina del Sur, y fueron militares al servicio de la confederación durante la guerra civil americana. Pero que se puede hacer, no hay lugar para esos pensamientos en el mundo de hoy en día.

―No podrían tener un dueto interracial en otro momento…―Susurro Houston.

El equipo HM3 podía escuchar la ruidosa conversación, esta era la vida real, cuando planeas algo, siempre puede haber un par de imbéciles para arruinarlo, era el colmo, sobre todo para Lincoln, en serio tendría que escuchar un escándalo en ese preciso momento.

― ¿Todas las misiones son así? ― Pregunto un Lincoln Loud decepcionado y molesto, esta era su primera misión y el destino le da escandala… escándalo, desorden, ruido… No jodas… ―No era así como me lo imagina.

―Es así solo cuando andas con estúpidos― Dijo un muy molesto Strauss― No hay lugar para estúpidos en una misión… Así como no hay lugar para un ateo en una trinchera.

―Ya no hay trincheras amigo― Dijo un relajado Cards― Hoy en día todo son Drones, Robots, ciberguerra, Satélites, Misiles de largo alcance… Muy pronto nosotros seremos de adorno.

―Mira bien "amigo" ― le respondió Strauss ― ¿En dónde crees que estas? ― No estaba del todo equivocado el Suboficial Strauss, obligados a estar en el suelo de la selva pakistaní, en medio de mosquitos, lodo, mugre, suciedad, calor, por favor… Seguro que el abuelo de Lincoln hizo lo mismo en Vietnam.

Lincoln pensaba que Strauss era que aparentaba lo que parecía. Un verdeo hombre rana, rudo, fuerte y texano. El rubio de 180 m se había criado en Texas toda su vida, proveniente de una familia de granjeros cristianos protestantes. El sujeto había terminado de primero en su clase BUDs ―Al igual que Lincoln―. Mientras Lincoln apenas ingresaba en segundo año, Strauss ya finalizaba el curso. Hay un dicho que dice "Mejor ser que al parecer", bueno… Strauss lo era, y lo parecía, no era sorpresa que Houston lo dejara dirigir un grupo.

Strauss era todo lo que yo quería ser… Estaba donde yo quería estar.

―En serio ¿Que esperamos? ― Pregunto Lincoln.

Strauss lo miro.

―… Buena pregunta.

Los Seals recibían entrenamiento para permanecer en un sitio durante horas, de cómo aguantar, de cómo vencer y tolerar el hambre, la sed, el sueño, la fatiga, el dolor y… necesidades fisiológicas. Pero había algo que ni el mismo Chester Nimitz podría haber vencido; el peor enemigo de los Seals… El aburrimiento.

El gran estrés de tener que esperar.

Pero esperar para que, sea lo fuere, Houston no se los había dicho.

―Señor puedo preguntar― Con algo de nerviosismo, Monserrat se atrevió a dirigir palabras al gran veterano de la Guerra de Bosnia ― ¿Que esperamos?

Es increíble que Houston seguía viendo con sus binoculares hacia el norte, en dirección a esa aldea, inamovible, tenso como muelle y rígido como puente… ¿Se había quedado ahí todo el tiempo?

De pronto la muñeca de Monserrat dio un muy ligero zumbido, en su muñeca una especia de reloj que en realidad era su GPS y un poco más a su antebrazo estaba la fuente del zumbido, su radar.

―Eso― Dijo Houston.

Claro que todos los demás miembros captaron dicho zumbido, en el radar de luz de brillo de muy baja visibilidad ―Como debe ser― vieron en sus pantallas que un objeto volador no identificad se acercaba. El trabajo de los radares portátiles de muñeca, o como ellos le decían, radar de bolsillo, había hecho para lo que fue fabricado, posteriormente pulido y refinado por cada uno de sus usuarios.

Detectó un posible enemigo aéreo acercándose…

― ¿Sera un jet pakistaní? ― Pregunto ―y comento― Lincoln por el intercomunicador.

― ¿Nos habrán descubierto? ― Dijo T.K.

― Imposible…― Dijo Tony.

―Es un UCAV MQ-9 Reaper― Dijo Houston sorprendiendo al resto ―Es de los nuestros.

― ¿Que?... señor― Pregunto Monserrat ―Si iban a enviar un Dron después de todo… ¿Qué hacemos nosotros aquí? ― Habló con un tono algo molesto.

―No es una belleza… este es especial, le fue adatado un inhibidor de frecuencias… cortesía de nuestros amigos en Maryland ―La volátil NSA― es de mano firme y resistente jajá la llamamos… Margaret, indicativo MT-43.

UCAV, vehículo aéreo de combate no tripulado, un Dron, diseñados para reconocimiento e intercepción de objetivos sin arriesgar la vida de un piloto. La única razón por la que no han remplazado a los pilotos de todo el mundo es porque son ridículamente costosos. Un UCAV equivale a veinte aviones supersónicos pilotados… lo que hace que una vez más la famosa frase tenga razón…

"Has la guerra no rentable y la harás imposible"

― ¿MT? ― Pregunto Cards.

― Margaret Thatcher… La dama de Hierro― Afirmo Strauss.

¿Pero enserio era necesario un Dron?

― ¿Porque un inhibidor de frecuencia? ― Pregunto Monserrat.

Un inhibidor de frecuencia es un artefacto emisor de ondas que bloquea cualquier señal de radio, comunicaciones, internet, teléfono o televisión. Bastante útil si quieres evitar que el enemigo envié alguna llamada de auxilio o refuerzos.

― ¿No vas a esperar a que los estos jodidos otomanos llamen a sus hermanos del islam verdad? Esta es nuestra póliza de seguro― De pronto Houston se levantó del suelo― Y vamos a cobrarla.

Houston de uno de los bolsillos de su chaqueta camuflada saco una especie de Tablet electrónica bastante robusta y se la dio a Monserrat. Este se medió levanto, y se arrodillo con una pierna y la recibió algo confuso y sorprendió.

―No se haga el tonto, ya sabe que hacer― Este lo miro por unos segundos hasta se hizo una cara de determinación y encendió la Tablet, vio como varios números y combinaciones de datos eran cargados en la poca iluminada pantalla de fondo verde, estaban ocultos después de todo, dichos números no eran un problema para él ya que antes de todo esto, era un miembro del Cuerpo de Guerra Electrónica. Pero Monserrat estaba algo preocupado de que Houston estuviera levantado, podría revelar la posición, de hecho, podría revelar la operación, el enemigo no sabía que siquiera estuvieran a sus narices después de todo.

La operación ―Original― consistiría en atacar las cabañas una por una, al inicio hacer el menos ruido posible, pero ya estaba determinado a que un conflicto directo era inevitable si la operación fuera en marcha.

Operación Frente Ejecutivo

Resumiendo, cual informe que el sargento ayudante le presenta al General…

[La operación consiste en eliminar un centro de entrenamiento del estado islámico en una región fronteriza no especifica de Pakistán, y a todos sus residentes o cualquier hostil que se encuentre en la zona de intervención ―Capturas son una opción aceptable―. Se determinó por medio de informes de la CIA y la NSA basados en imágenes térmicas de satélites posicionados sobre el espacio de Pakistán para propósitos específicos que en dicho complejo no hay actividad relacionada o que involucre a niños y mujeres, también se determinó que es un complejo de entrenamiento avanzado lo que explicaría porque no está la presencia de infantes ni femeninos. Al no comprobar la presencia de dichas preocupaciones, se la ha dado al equipo de intervención del NAVSOC ―Seals― elegido para actuar sobre la operación cierta libertad o contundencia al momento de neutralizar a los hostiles y tanto como fuere necesario]

Objetivos Primarios:

―Destruir el complejo de entrenamiento Terrorista.

―Capturar o registrar cualquier tipo de información física o electrónica que apoye los intereses de los Estados Unidos y la OTAN sobre la Guerra contra el EI (Estado Islámico) en Pakistán.

Objetivos Secundarios ―no prioritarios―:

―Capturar o neutralizar no letalmente a cualquier insurgente hostil, siempre y cuando este no se represente peligro de riesgo, y que la vida de los Operadores de Guerra Naval no esté amenazada una vez bajada la guardia.

Objetivos Terciarios ―Opcionales no prioritarios―:

―Otorgar experiencia en el campo de batalla al recién ingresado al NAVSOC al oficial comisionado, Teniente Lincoln L. Loud.

Atentamente: Jonathan H. Lynch, Secretario de la Marina de Guerra de los Estados Unidos.

Ratificado por: Almirante Andrew Y. Gilbert Jefe de Operaciones Navales.

Y así debía ser.

Así debió ser…

Pero nunca es tan sencillo.

El Dron no era parte del plan… ¿Qué fue lo que habían ensayado y practicado las últimas tres semanas? Esto no era nada típico en una unidad de operaciones de primer nivel, todo es calculado a detalle y todos los mientras estudian los pasos, los memorizan completamente de ser necesario… pero lo malo ―depende de cómo se vea― de este tipo de unidades "liberadas" es que siempre estaban dirigidas por un líder al que se le otorga mucha libertad.

Claro que las operaciones de los Seals eran practicadas antes, tres semanas antes para ser específicos, todos ya estaban seguros de cuál era su papel…

―Dron operativo― Afirmo Monserrat, además o informo en el canal de comunicación, dio cierta tranquilidad a los miembros saber que le cielo era suyo, Monserrat programo el avión para orbitar el espacio de batalla, el inhibidor ahora funcionaria en un radio de más de 100 kilómetros, perfecto considerando que la población más cercana estaba a 400 kilómetros de diámetro. "ellos" lo hicieron así, el enemigo, "Asegúrate de no puedan entrar… Y después no podrás salir"; ellos mismo se fastidiaron ―Señor… ¿Por qué no nos dijo sobre el Dron? ― Pregunto Monserrat.

Houston lo miro con una sonrisa ligera, de esas que te da tú esposa cuando pregunta que, si compraste la leche y tú respondes…

―…Se me ha de haber olvidado―… ¿Esa era la razón? Claro que no, eso no fue más que una maldita prueba… ¿Poner a sus propios hombres en una prueba sorpresa en medio de una misión real? ¡En que estaba pensando!...

Una prueba… que haga de poner a sus hombres en una situación en la que realmente se estresasen y perdieran la paciencia. Se puede suponer que todos la pasaron, aunque claro, jamás en toda su vida restante… lo sabrán.

Aunque claro, si alguien la hubiera fallado y le hubiera gritado a Houston…

Es una zona de Guerra, mueren buenos hombres todos los días…

Bueno… De seguro solo habría dicho que era un ejercicio sorpresa para sus hombres si algo hubiera salido terriblemente mal, solo esas palabras eran necesarias para que alguien con su reputación, respeto, experiencia e historial fuera salvado de una investigación…

―Bájelo a 70 metros…― Ordeno Houston a Monserrat.

― ¿Disculpe señor? ― Pregunto Monserrat.

―Bájelo… A… 70… Metros…― Ordeno un Houston lentamente, como si le estuviera indicando direcciones a un turista en Los Ángeles.

―Señor con todo respeto creo que si hacemos eso perderemos el factor sorpresa.

El enemigo sabía que había un Dron de combate, ni siquiera sabía que los demonios estaban a sus puertas, la batalla aun no comienza. Otra ventaja de los Drones de combate es que son mucho más silenciosos que los cazas pilotados… Pero claro que a 70 metros un sordo captaría el pasar de un objeto metálico en cielo.

Houston solo procedió a mirar a Monserrat como el halcón ve a la serpiente.

―…

―… Al orden señor… Diablos― Susurro Monserrat, este comenzó a mover los controles tácticos de la pantalla además de los códigos de seguridad para poder operar el Dron, esto como seguro de que el control cayera en manos enemigas, cada Seal en servicio activo tiene una clave personal para identificarse ante las comunicaciones de Estados Unidos y sus aliados.

―Haga que pase por encima de las chozas, toquemos la puerta del infierno… Atención a todos los HM― Hablo Houston por el intercomunicador― Cambien a ráfagas controladas y preparados para neutralizar objetivos.

¿Cuáles objetivos? De hecho, ellos no habían visto ninguno. Pero aun según las ordenes de Houston todos cambiaron el modo de disparo de sus fusiles a semiautomático, un solo disparo cada vez que se halla el gatillo, presionando una diminuta palanca al costado de sus armas.

―Señor…―Pregunto Cards a Houston por el comunicador― No veo ningún objetivo.

―… Aun…―Dijo Houston mientras empezó a cambiar el modo de disparar de su arma, solo cambiando una pequeña palanca en el lateral del arma, a diferencia del resto, Houston tenía un Scar H, versión larga y más pesada del arma, también adaptado con un silenciador― Monserrat… Lets Roll…

Monserrat asintió seriamente con la cabeza.

Este empezó a tocar la pantalla y abrió una pequeña ventana táctil, donde presionaba una barra y la alargaba, exactamente igual a bajar o subir el brillo de pantalla de un teléfono inteligente, aumentaba la velocidad del Dron, si lo usarían como sebo, no se iba arriesgar a perderlo.

Mi corazón estaba acelerado, empezaba a sudar, sabía que la batalla era inminente…

El resto de los miembros del pelotón Charlie escucharon un silbido, un gran silbido que se hacía cada vez más fuerte. Monserrat veía por una cámara la visibilidad del Dron de combate, veía a la aldea cercano y sus pocas luces de velas. Hasta el propio Strauss empezó a llenarse de adrenalina al escuchar el silbido de la pequeña turbina de acción rápida del Reaper. Sería imposible que el enemigo no lo escuche.

―A por encima― Ordeno un serio Houston.

―Roger― Dijo Monserrat este dio la velocidad del Dron la velocidad máxima y estaba preparado para dar un paseo, de una vez, programo la trayectoria del Dron para que sobrevolara la aldea y se elevara inmediatamente, bien pudo haberlo hecho a mano con los controles táctiles, pero en estos momentos no se sentía confiado como para hacerlo, si fallaba en elevar rápidamente el Dron, lo estrellaría en contra del desnivelado terreno y altos arboles de la selva pakistaní y perderían el inhibidor, arriesgándose a recibir un asedio de todo el Ejército Islámico de Pakistán.

Si eso sucediera…

…No habría necesidad de describirlo.

Además, lo más probable es Que Houston se hubiese deshecho de él.

¡Fiuuuu!

El silbido de viento no podía ser más fuerte ya estaba prácticamente encima de la cabaña.

Y una vez que estuvo encima.

¡BOOMM!

Una gran implosión sónica alerto a cualquier ser vivo o no que estuviera en la zona.

Una pequeña alarma sonó.

Varias luces de eléctricas se encendieron ―Después de todo, si había electricidad― y para mala suerte, se encendieron faroles que iluminaron gran parte de la maleza vecina, donde estaban ocultos los equipos Seals.

Rápidamente Houston se arrastró hacia al suelo, también lo hizo Monserrat.

―Jules…― Dijo Houston.

―Si señor― Respondió Jules. Cada uno tenía su papel en el acto. Jules de su espalda tomo su rifle de francotirador Tac-330 de alcance Mediano-Largo y apunto hacia la torre, esos trapos viejos que cubrían los laterales no dejaban ver a ningún objetivo. Pero de pronto…

Las telas fueron alzadas ya que un hombre con barba media y unos turbantes enrollados en la cabeza salió para ver hacia el cielo, intentado encontrar la fuente de ese gran aturdido sónico. Los francotiradores más experimentados saben el silenciador "podría" afectar la trayectoria de la bala, Jules era uno de la vieja escuela, que nuca usaba silenciador, está en principio era una operación silenciosa, pero ya que el Reaper despertó a los muertos de su siesta, no sería un problema la falta de tacto.

Jules no perdió el tiempo…

Una vez que ya miro a través de la cruz holográfica de su mira…

¡Bang!...

Un disparo con un sonido seco sin eco fue escuchado…

El primer domino cayó.

―Estén Listos― Dijo Houston.

¡Plash!

De repente una puerta de madera fue azotada y salieron varios hombres encapuchados con turbantes, ropas de telas largas y sandalias, además de las armas que tenían con ellos, varios tenían chalecos antibalas, con múltiples cargadores y machetes. Exhibían las típicas armas del antiguo régimen soviético sobre el medio oriente, Ak-47 y los AK-74.

Los hombres… o más bien los terroristas, estaban mirando hacia el cielo, cometiendo el mismo error que su vigía.

― ¿Ya ve los objetivos Cards? ― hablo Houston por el intercomunicador. Los tenía en su radio de tiro, teniendo ya unió fijado con a su mira directo a la cabeza.

―Si señor los veo señor, gracias― Dijo Cards mientras ya tenía apuntado a uno de los terroristas.

―Bien, cada uno escoja al que más le guste, rápido, antes de que dejen de ver el cielo― y así fue, cada uno de los miembros del equipo Charlie fue apuntando a la cabeza uno por uno.

Lincoln visualizo a su objetivo

Estaba a punto de quitar una vida… por primera vez.

―Apunten…

―Fuego.

¡Bang!... ¡Bang!... ¡Bang!... ¡Bang!... … …

― ¡Ahg! ― Grito Lincoln sentado en la cabina. Respirando entrecortadamente con desesperación.

―Oh lo siento hermano la próxima vez pienso dos veces antes de despertarte― Dijo el Miliciano Jordan Topher.

― ¿Que? ― Lincoln desde la cabina del Avon, empezó mirar hacia los lados, estaban en un aeropuerto que no conocía. De hecho, no era un Aeropuerto, era una base militar.

Lincoln al no tener ningún tema de conversación con Jordan ya que no era un piloto de verdad. No tuvo más remedio que echarse una siesta todo el camino.

― ¿Te desperté de alguna pesadilla? ― Pregunto Jordan.

―…

―Oye ¿Estas bien?, estas sudado y pálido― Pregunto una vez más.

―Sí, sí, estoy bien, no, no era una pesadilla…― Afirmo Lincoln

―Como digas, hermano ya llegamos, mejor baja a la playa marinero― Jordan abandono su asiento y salió de la cabina, no sin antes haber apagado todo el avión.

―Solo un recuerdo… De hace mucho tiempo― Hablo Lincoln para si mismo.

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Buenos días tarde y noches, estoy aquí de regreso con este capítulo, en serio me esforcé, considerando que estoy pasando por un severo bloqueo, eso sí me encantaría, saber cómo salir de los bloqueos, primero que nada, gracias a todos por sus comentaros, debido a que el ultimo capitulo tuvo muy buenas reseñas, decidí hacer un trabajo más largo.

7.400

Sé que no son tantas, pero mi próximo capítulo supera las diez mil.

ESTO YA AH DURADO DEMASIADO

LA TRAMA SE TRATA SOBRE LA NAVIDAD

QUE FUE HACE TRES MESES

¡HACE TRES MALDITOS MESES!

¿Pero a quien puedo culpar? A nadie. Muchas gracias y saludos a Mmunocam, si no fuera por ella seguiría haciendo una infinidad de puntos suspensivos, James Anderson, Doce Espadas, KRT215, julex93, a Lux Dragnel ETC. Estoy muy feliz de que se toen el tiempo de leer algo en que te esfuerzas. Y que alguien aprecia nuestro valioso de fanficners…

Hasta la próxima