Pareja al azar elegida para esta viñeta por: Shorty and Barat (A quien agradezco por esta viñeta en particular, hilarante para mí el crearla)
Disfruten este, mi favorito hasta ahora.
Queonda
VegetaPOV
La nave siempre fue mi lugar de relajación. Tranquila, silenciosa, segura. La mejor forma de aminorar mis ganas extremas de destrozarme y acabar con el dolor que había sido la pérdida de mi orgullo. ¡Doblegado ante la espada de un ser inferior! ¡Puaj! Agradezco haber estado solo, no resguardado por el cuidado estorbante de ojos espectadores. La mancha me habría perseguido por siglos. Este será el único agradecimiento posible para justificar el haber asesinado a mi fiel cuidador, Nappa. El hombre que me vio crecer hasta convertirme en lo que soy, el que pautó mi camino y me ayudó a dirigir las riendas de lo que sería una vida de cuasi-esclavitud. Debo decirlo, hizo un buen trabajo. Incluso superó sus propias expectativas- una sonrisa en mis labios, qué ocurrencias.
Pero desgraciadamente-siendo meramente sarcástico-, tuve que acabar con su aburrida vida. Fue como si me rogara que lo hiciera. Sabía que no debía desobedecer mis órdenes,¡Soy superior a él en más de un aspecto, y nos humilló a ambos frente a un saiyajin de clase baja! ¡Diablos, mis heridas! Debo tranquilizarme, sino empezarán a sangrar, y debo avisarle a Freezer lo ocurrido, debo vivir para contarlo. Qué vergüenza si muero aquí por un ataque de rabia. Recuerdo nuestros aventurados días en Vegetasei. Eso siempre me calma, ya que esos días sólo nos preocupábamos por nuestros cuerpos y por lograr la fortaleza suficiente para ganar superioridad sobre las razas diferentes e incluso la de nuestra decadente sociedad hoy ya inexistente. Ahora, que debemos rompernos la espalda para lograr un comentario similar a una felicitación por parte de Freezer, su compañía había sido por demás agradable. Comparándolo con Raditz, por supuesto. Ese intento de saiyajin lograba sacarme de mis casillas cada vez que abría su bocota.
En cambio Nappa -oh, Nappa-, él sí era diferente. Nunca abandonó mi lado, me cuidó y crió como si fuera su propio hijo. En parte, y eliminando el sentido alegórico de la palabra, así era. Siempre se había tomado a pecho la petición que mi pobre padre le había hecho cuando yo había tenido edad para destrozar objetos del doble de mi tamaño. Vegeta, mi padre, le había rogado que fuera mi ayudante hasta que yo mismo lo relegara de su puesto. El Rey nunca tuvo oportunidad de ser un padre para mí, la soga de Freezer tiraba de su cuello por un lado, sus responsabilidades por el otro lado.
Quedé relegado a segundo plano, sin embargo Nappa se ocupaba de decirme, cada vez que el tema de mi padre entraba en escena, la frase: 'El Rey Vegeta es un gran sujeto', para luego agregar, sin recato, 'A tu padre le importas- "importaste", luego de la explosión-, incluso más que su propia vida. Si pudiera, él estaría aquí sólo por ti'. Nunca le creí, cabe aclarar, aunque el respeto hacia mi figura paterna me fue bien inculcado por este poco agradable calvo.
De hecho, creo recordar que Nappa era un gran admirador del Rey. Siempre a su lado, cumpliendo tareas. Era el primero que daba el grito al cielo cuando a mi padre se le antojaba algo. Impúdicas eran las veces en las que había tenido que mover cielo y tierra por capricho, aunque parecía estar agradecido por su trabajo, o por lo que una palabra agradable de mi padre significaba. Por eso era de los pocos que integraban su círculo de confianza, al cual yo no formaba parte, como era de esperarse.
Ahora que hago memoria, y recapitulo en páginas perdidas de mi pasado, recuerdo la primera vez que Nappa me fue presentado. Era demasiado joven e inocente, pero increíblemente fuerte para sorpresa del resto de los sirvientes. Me vistieron y condujeron hasta la habitación privada de mi padre sin idea alguna de lo que iría a suceder. Al entrar, recuerdo haber visto dos hombres ante la tenue luz matutina, antes de que el asqueroso sirviente de mi padre cerrara la puerta y mi capa roja quedara trancada en la cerradura. Estúpido clase-baja. Como sea, mi padre se acercó con una sonrisa y me lo presentó.
"—Vegeta, él será tu nuevo ayudante, Nappa". Entonces el hombre con cabello algo escaso se arrodilló e hizo reverencia, con una de esas frases de lamebotas que todos utilizan cuando eres príncipe. Él se levantó del suelo y volteó a mirar a mi padre. Ambos se tomaron la mano, en un saludo fuerte y masculino, como si cerraran un trato. Se miraron a los ojos por unos momentos, ambos con una media sonrisa. Es hasta ahora que no comprendo cómo mi padre dejó que alguien inferior tocase su mano, aunque fueran sólo formalidades, por lo que habrán sido unos dos minutos. Intercambiaron miradas por unos momentos largos y exhaustivos, hasta que me cansé y largué, Nappa siguiéndome detrás como un animal faldero.
Nappa solía no dejarme solo ni un momento, excepto cuando mi padre requería su presencia. Ocurrió muchas veces los primeros años antes de la caída de nuestro pueblo. El calvo se desaparecía con sólo un llamado y pasaba tiempo cuando lograba volver a verlo, varias horas quizá. Cuando mi padre comenzó a tener problemas, las llamadas aminoraron, hasta que el Rey se había olvidado de él y, luego de la destrucción, todo fue un vestigio de un buen pasado. Y ya en los años que pasamos juntos, cuando el silencio incómodo de un planeta devastado y desolado no era suficiente, Nappa solía mirarme con cierto brillo en sus ojos, sólo para mencionar, casi en disgusto 'eres parecido a tu padre', con un implícito que decía 'pero no eres él'.
Aún por todo lo que pasamos juntos, muy a mi pesar lo recordaré como un gran saiyan. El que mantenía la única conexión que yo poseía con mi padre. Ellos, ambos siempre tan confidentes, intercambiando frases y miradas que sólo ellos entendían, roces de piel sutiles, y él era tan servicial...tal vez demasiado para el gusto de mi padre...¿Gusto?...
¡Maldita sea, Nappa! ¡Qué asco!
Personajes: Nappa, Rey Vegeta.
Palabras:991
Jejeje extraño? Bueno, creo que si termino con Vegeta, mejor! Para el próximo, le toca al príncipe, con una dedicatoria especial para la insistencia!
nos vemos la proxima!
