Hola a todas! Perdonen la ligera tardanza XD es que estoy ocupada por la jodida escuela, pero eso no evita que suba capítulos.

Gracias por los reviews anteriores, son lo más!


Capítulo 6: Sentimientos interiores.

-Abre los ojos lentamente, por favor-fue el pedido que recibió McCormick. Él obedeció, pudiendo ver con claridad al doctor en ferente suyo, pero con una tonalidad sepia-. ¿Qué te parece?

-Veo como mierda, pero...Al menos puedo ver-sonrió satisfecho, mientras una enferera permecía detrás del rubio, mirando con expectativa a asu superior.

-Recuperarás la visión normal en algunos días-le informó. Kenny ladeó la cabeza.

-No tardará, ¿eh?-miró la palma de su mano.

-En tu brazo dañado, hemos colocado una prótesis robótica-continúo el médico mientras Kenneth movía los dedos, fascinado.

-Sorprendente...

-Hemos hecho todo lo posible...

-A cambio de mis bolas-reflexionó Kenny-, ¿cierto, doc?-el aludido sacó unas píldoras del escritorio cercano.

-Son tranquilizantes-explicó-. Después de esto, experimentarás el proceso de esterilización.

-Bueno, eso es rápido-el ojiazul agarró las tabletas, se levantó y las examinó de cerca-. ¿Cuánto resiste este juguete?

-En términos de peso, tu prótesis aguanta hasta 50 kilos. También resiste la corrosión y los golpes.

Kenny dejó caer las pastillas con repudio y le propinó un puñetazo al médico, haciéndolo caer y provocándole un sagrado nasal. Posiblemente le rompió la nariz. La enfermera se dejó caer en el suelo, aterrorizada.

-Vaya...hay que tener cuidado-mencionó frotándose la prótesis-. Es muy buen juguete, nena-le dijo a la joven enfermera, que se cubrió con las manos, asustada.


McCormick saltó de la ventana, rompiendo el cristal, y cayendo con maestría en los arbustos cercanos.

-Mierda...-se levantó-. Debo conseguir un arma antes de que mi identificación de SAT caduque.


Mientras Wendy terminaba de secarse el cabello con una toalla, escuchó un pequeño rumor proveniente de la entrada. Ya con el pijama puesto, fue a ver.

Allí sa hallaba Stan, inmóvil frente a la puerta.

-¿Stan?-lo llamó, confundida-. ¿A dónde vas?

-Estoy...preocupado por Nyuu-respondió sin siquiera voltearse.

-No volverás a la universidad, ¿cierto?

-Incluso ahora, el profesor Thorn podría seguir allí.

-Entonces voy también...-decidió la morena.

-No-la detuvo con esa orden-. Iré yo solo.

-Pero...-protestó, consternada.

-Además hace frío y podrías enfermarte después de tomar ese baño-continuó diciendo, ignorándola. El semblante de Wendy se entristeció.

-Por favor, quédate y espera, Wendy-le pidió antes de salir. La mirada de Wendy se oscureció, sabiendo que era inútil oponerse.

-Idiota-masculló secamente.


-Buenos días-Pip entró a la oficina de Thorn, trayendo consigo una bolsa con víveres, la cual depositó en el escritorio de Damien-. Vaya-exclamó, al no encontrar a nadie-,después de pedir que viniera hasta acá, no tuve tiempo ni de tomar un baño...-sus pies se toparon con un listón lila- ¿Qué es esto?-se agachó y lo recogió-. Un listón, al parecer...

De repente, la perilla de la puerta giró, alertándolo. La puerta se abrió y apareció Stanley, asustando al británico, el cual se levantó en el acto.

-Ah, perdone-se disculpó el azabache.

-¡¿Qué demonios?-suspiró el rubio-. ¡Me asustaste...!-se agarró del borde de la mesa- ¿Qué es lo que quieres?-preguntó con algo de brusquedad. El rostro de Stan se tornó serio.

-Al profesor Damien Thorn...

-¿Necesitas al profesor?-se sorprendió el joven-. ¿A esta hora?

-Ah, esto...sí-contestó con timidez. Pip caminó hasta la puerta contraria.

-Probablemente esté en el sótano...-se explicó, dando media vuelta-. Hay un laboratorio allí. Le encanta encerrarse en ese sitio-dijo con pesar, a veces creía que Damien le prestaba menos atención a él. Típico, con esa actitud distante nunca tendría el valor de declarársele al Anticristo. Además, seguramente Damien estaba enamorado de otro y...Sería mejor no preocuparse por eso ahora, Stan no es un psicólogo de parejas o algo así.


-Dime, ¿para qué necesitas al profesor Thorn?-le preguntó mientras bajaban las escaleras.

-Bueno...el profesor tomó custodia de un chico que no sabía quién era y...estoy un poco preocupado-confesó. Pip rió suavemente.

-Bueno, eso es entendible...

-Dijo que era el hijo de su hermano menor.

-Fuiste engañado...el profesor no tiene ningún hermano.

Stan permaneció anonadado por la noticia. Tenía razón al sospechar de ese tipo. Maldijo en voz baja, enojado consigo mismo al ser tan estúpido de dejar a Nyuu con ese extraño.


-Estoy tan cansado...-bostezaba un chico llamado Bridon Guermo mientras caminaba por la acera nocturna-. Este trabajo no es para mí...Aunque hago lo mejor de mí, el jefe siempre me observa de esa manera-suspiró-, ¡eso es acoso sexual!

Se detuvo, avergonzado, al ver que no estaba solo. A unos pocos metros de él, un pelirrojo caminaba hacia la dirección opuesta.

-Me escuchó-susurró, ruborizado por la vergüenza-. Qué pena...

Kyle lo pasó de largo. Sin embargo, sus vectores se acercaron al muchacho.


-¿Qué clase de investigación hace Thorn?-se extrañó.

-Una enfermedad que produce el crecimiento de cuernos en la cabeza-respondió sin miedo Pip.

-¿Eh?-se horrorizó Stan, recordando a Nyuu.

-¿Pero qué sucede?-regañó Pirrup, volteándose a ver.

- Ah, no sucede nada...-contestó el azabache mirando a otra dirección. Phillip suspiró aliviado.

-El profesor Thorn está intentando desarrollar una vacuna contra esta enfermedad...-continuó, recargando su espalda en la pared.

-Había oído de eso...-comentó Marsh.

-La enfermedad en sí es muy contagiosa...Aquellos que tienen cuernos son puestos en cuarentena...Y después de eso...

-¿Qué pasa?-el temor se hizo presente en los azules ojos de Stan.

-Aquí es-Pip se cruzó de brazos y señaló con su barbilla la puerta de su derecha.


Bridon sintió que algo le atravesaba el cerebro, mas no sangraba. El castaño perdió el conocimiento y cayó al suelo, desmayado.

-Sigue sin resonder...-gruñó Kyle, agarrándose la cabeza con una mano.


-El profesor no está aquí, pero las luces siguen encendidas...-se extrañó Pirrup.

-¡Nyuu!-llamó Stan, sorprendiendo un poco al rubio de su costado, que nunca había escuchado semejante nombre-. ¿Estás aquí?

Pip abrió otra puerta y asomó su cabeza.

-¿Profesor?-preguntó con timidez, explorando la oscura zona con la vista. Entró y a los pocos pasos, sus pies se toparon con un bulto pequeño en el suelo-. ¿Qué es esto?

Stan profirió un suspiro de terror, con los ojos demostraba su profundo estado de miedo.

-¿Qué pasa ahora? No me asustes de esa manera ni hagas esos ruidos extraños-suplicó el rubio, que se asustó por la repentina reacción del moreno. Stan señaló con su índice al cadáver decapitado que se hallaba a unos metros. Y luego, Pip observó con temor a la cabeza de Damien, la cual ya se hallaba separada de su cuerpo.

Ambos jóvenes gritaron. Pip se cubrió la boca para no vomitar por la repugnante escena.

-Cierto, este estilo de matar posiblemente siga por aquí-dijo con ojos llorosos, mas se tranquilizó al instante, su profesión se lo obligaba-. Tal vez el asesino huyó-dedujo, más calmado.

-Oye, ¿por qué el profesor está muerto?-preguntó ingenuamente Marsh.

-¡Y yo qué voy a saber!-exclamó-. Antes, me preguntaste qué pasaba con las personas en cuarentena, ¿no?

-Sí...

-Después de cuarentena, son asesinadas-afirmó sombríamente-. Si no lo haces, eres muerto de esta manera. Pero, ¿por qué demonios ha sido asesinado? No lo comprendo...-sollozó.

-No puede ser...Nyuu...-susurró el azabache, preocupado. De pronto, una imagen del pasado volvió a su mente, era la de un charco de sangre, sobre el cual habían unos infantiles pies. Dolido por ese recuerdo, sujetó sus sienes.

-Vete a casa ahora-ordenó el rubio-. Yo me ocuparé de esto. El hecho de que hay un estudiante involucrado me puede causar problemas. Ve a casa, por favor.

-Entendido-asintió Marsh.

-No le cuentes a nadie sobre esto, ¿entendido?-Volteó a ver, y Stan ya se iba-. ¿Habrá entendido? Bueno, es natural, aún sigue en shock, después de ver algo así, pero...¿qué se supone que voy a hacer con esto? Primero...-sacó su celular del bolsillo de su bata de laboratorio-, antes de llamar a la policía, contactaré a ese lugar...


Stan llegó a casa y fue recibido por Testaburger, que lo esperaba sentada en el suelo y abrazando sus rodillas.


-Supongo que Nyuu y el profesor no se encontraban-intentó consolarlo al verlo tan triste.

-Un asistente del profesor estaba allí...

-Mañana iremos a la escuela y hablaremos con el profesor Thorn, en ese caso...-decidió la morena.

-No podemos...

-¿Por qué no?-Wendy alzó una ceja.

-¡Porque el profesor Damien está...!-exclamó con agresividad, mas se dutuvo cuando esas espantosas imágenes volvieron a atormentarlo- Porque el profesor está...-se agarró la frente, en shock y respirando con dificultad-. Él está...

-¿Qué sucede?-se preocupó Wendy, haciendo que el chico vuelva a tranquilizarse.

-¿Que estaba intentando decir?-preguntó el chico como si nada.

-¿Cómo se supone qué voy a saber?-la morena se sintió ofendida.

-Lo siento, creo que me voy a dormir...Me siento un poco mal-Stanley se retiró del comedor, frente a la mirada preocupada de Testaburger.


-Mi hijo ha sido enviado de vuelta al infierno-anunció Satanás, mirando a través de la inmensa ventana de su oficina.

-Hemos recibido el informe-respondió Tucker, fingiendo pesar.

-Por la manera en que asesinaron el cuerpo que tenía, no cabe duda que Kyle fue el culpable. ¿Qué has estado haciendo?-su voz se tornó amenazante.

-Desde la batalla con número 7...Hemos estado buscando en los alrededores por misteriosas muertes. Pero no hemos sido capaces de encontrarlo aún.

-Ese silpelit(1) estaba muy unido a ti, ¿cierto?. La tarea ha sido completada, incluso si sus vectores no han herido a ningun humano hasta ahora...Número 7 no era una excepción. Un diclonius que nació de un portador, no puede reproducirse y es un peligro que sólo puede asesinar...

Tucker apretó los dientes, mientras aún sujetaba esa corbata ensangrentada.

-Sólo son objetos de investigación, nada más-continuó con la misma frialdad. No confundas eso, Tucker.

-Con su permiso- el aludido hizo una reverencia antes de retirarse de allí.

-Qué estúpido-siseó con una sonrisa malévola, una vez que Craig se fue.


-¿Todo ha salido bien?-quiso saber SHirakawa apenas su superior salió de la oficina. Ambos empezaron a caminar.

-Incluso sabiendo que su hijo, si fuera mortal, claro, pudo haber sido asesinado, su rostro no cambió en nada-respondió con su voz monótona.

-Director, hay algo que quería preguntarle...

-¿Sobre qué?

-Es sobre su familia...

-Mi hijo murió-respondió, mientras a su mente venían los recuerdos de un chico de cabello castaño, el mismo chico en una camilla hospital, y luego a un bebé en una incubadora...

-Oh, ya veo-dijo con pesar.

-Lo maté con mis propias manos-Shirakawa abrió los ojos desmesuradamente ante esa confesión-. Y cuando mi esposo se enteró, se suicidó-concluyó con una calma atroz, que parecía que lo decía en broma de no ser que Craig Tucker nunca bromeaba-. ¿Hay algo más que quieras saber?

-No...-Shirakawa respondió, atónita. Craig siguió caminando, mientras los aterrorizados ojos de la mujer lo observaban.


-¿Irás a buscar a Nyuu?-cuestionó Wendy en la mañana, mientras Stanley se enjuagaba el rostro.

-Sí-contestó.

-Pero-protestó-, Nyuu está con el profesor Thorn...

-Nyuu huyó de allí.

-¿Y cómo lo sabes?

-No lo sé...-se apenó-. Pero tengo esa sensación...

-Oye...¿puedo ir a buscar a Nyuu contigo?-la muchacha evitó mirarle.

-Sí, vayamos juntos-sonrió el azabache.

-¿En serio?-Wendy se maravilló, respondiendo con otra sonrisa- ¿Estará bien que vayamos juntos?-sus ojos brillaron.

-Por supuesto-su sonrisa se ensanchó.


-¿Dicen que Nyuu ha desaparecido...?-se confundió Butters, antes de que sus tutores legales se fueran.

-Llegó a casa antes-contestó Stan.

-No te preocupes sobre eso y ten un buen día-le aconsejó Wendy.

-Está bien, bueno, me voy entonces-dijo el rubio, mientras se iba a su instituto y era seguido por su perro.

Wendy se despidió del chico con la mano, y ambos jóvenes sonreían.


En su camino a la escuela, cuando iba por el puente que estaba encima de la playa, reconoció a un individuo allá en la arena.

Kenny se introdujo otro cigarrillo a la boca.

-Mierda, como siempre, el océano sigue sucio-gruñó por lo que observaba a través de sus lentes de sol.-. ¿Qué quieres?-le espetó al chico que ya se hallaba a su costado, junto a su perro.

-Ah, bueno, parece que te has recuperado-Butters sonrió con inocencia. A Kenneth se le cayó el cigarro de la boca.

-¿Qué acaso no eres el chico de ese día?-dijo completamente atónito.

Butters simplemente sonrió más.

-Je, je, ¿hablas en serio?-colocó su mano en su frente, algo avergonzado-. ¿Fui rescatado por alguien así?-se sorprendió en el buen sentido al apreciar la pequeña figura del otro rubio.

-¿Se han curado tus heridas? Gracias a Dios...

-¿Qué sabrás tú, pequeño?-le bufó con soberbia-. Como sea, ¿qué quieres?-se le acercó al chico que por su expresión, o era estúpido o no había escuchado de él, si es que no huía de McCormick debido a la mala reputación de éste último.

-¿Huh?

-Es mi principio nunca estar en deuda con alguien-se excusó-. Especialmente cuando se trata de un mocoso como tú-combinó perfectamente la simpatía que le guardaba con el desprecio que le generaba la gente.

-Está bien, esto...

-Espera-buscó en el bolsillo de sus pantalones-. No lo hago por tu conveniencia, es sólo por mí-sacó una agenda y un bolígrafo y apuntó un número telefónico. Arrancó el papelito y se lo entregó-. Asegúrate de llamar-Butters le miró con confusión-. Cuando estés en un lío, llámame. Los mataré a todos. Eso nos deja en paz, ¿entiendes?

-Sí-Stotch sonrió e hizo un reverencia.

-Nos vemos-Kenny se dispuso a largarse, pero depués de dar algunos pasos, se detuvo-. Ah, por cierto, ¿has visto a un niño con cuernos por aquí?

-¿Hablas de Nyuu?


Santuario Sasuke Inari. (Atención: Escena Stendy que la autora puso para seguir la historia, pero debe informar que ella odia el Stendy y puedes saltarte esta parte si quieres)

-¡Ay!-exclamó Wendy al resbalarse por la lluvia.

-¿Estás bien?-Stanley le agarró de la mano para ayudarla a levantarse.

-Ugh, me ensucié la falda-se quejó la morena.

-De repente empezó a llover de esta manera...Mejor nos vamor por allí-Stan señaló una caseta a lo lejos.

Ambos se cubrieron la cabeza mientras corrían hacia ese lugar, a refugiarse de la lluvia.

-Parece que pronto lloverá-dedujo Stanley, una vez que estuvieron resguardados. Wendy temblaba-. ¿Tienes frío?-se preocupó.

-Estoy bien-se abrazó a sí misma para mantener el calor y miró a otra parte para proteger su orgullo, no le gustaba parecer una damisela en peligro.

-Estás temblando-insistió.

-Dije que estoy bien-refutó, mas las manos de Stan agarraron sus hombros y la atrajeron hacia él, abrazándola.


-Está más cálido así, ¿verdad?-Stan tenía a Wendy encima de sus piernas, ambos abrazados (N/A: ¡Qué asco!)

-Pero...mi falda está sucia-protestó, sonrojada.

-No importa-Stanley también se sonrojó. La lluvia seguía cayendo a cántaros.

Stanley suspiró, su aliento cayó en el cuello de Testaburger, provocándole un estremecimiento.

-¿Qué pasa?-no entendió la reacción.

-N-Nada-mintió la joven, aferrándose más-. H-h-hey, Stan-susurró-...¿Yo te gusto?

AMbos jóvenes se sorprendieron al oír eso.

-¡Ah, no debí decir eso!-se cubrió la boca al instante, apenada.

-Perdón-la morena no entendió eso-. Perdóname-el semblante de Marsh se volvió triste-. Realmente no recuerdo los viejos tiempos, cuando jugábamos juntos.

-Stan...

-Pero...me gustabas, todavía me gustas-masculló. Eso fue suficiente para que Wendy lo besara de súbito.

(Fin de la escena Stendy)


-¡Ay!-gimió Butters al ser agarrado con brusquedad por el cuello de su gakuran-. ¿Q-qué estás haciendo?

-Escúpelo, ¿dónde está?-le ordenó el rubio más alto, enojado-. He venido hasta aquí, sólo para matarlo. Si no me lo dices honestamente, tendré que matarte, lindura.

-Nn-no lo sé-intentó defenderse-. Mi hermano dice que vio a alguien así en la escuela...

Kenny le propinó una cachetada.

-¿Crees que una excusa así me va a convencer?-aumentó la fuerza de su agarre-. ANtes dijiste, Nyuu, ¿no es así?. No soy suave con los niños, como podrás ver.

Leopold alzó el papelito anterior a la altura del rostro de McCormick.

-¿Qué es eso?

-Justo ahora, estoy en un buen lío. ¡Por favor sálveme!

Kenneth pareció no entender. El mocoso era muy listo. Wanta intentaba que soltara a Leopold, jalando con su pequeña mandíbula del pantalon de su agresor.

-Antes dijo que me rescataría, ¿verdad? ¿Fue una mentira?. Y dice que es un hombre...-le reprochó con coraje.

-¡Está bien!-Kenny lo arrojó a la arena, enojado. Él detestaba que la gente dudase de su masculinidad-. Mierda-maldijo mientras colocaba su pie encima de la cabeza del muchacho, dándole una suave patada-. No quiero volver a ver tu rostro.

Dicho esto, se marchó.

-Nyuu, ¿por qué...?-se preguntó Stotch mientras se incorporaba.


Wendy separó sus labios de los de Marsh.

-No quiero que me olvides-se acomodó en su pecho-. Y más que eso, no quiero separarme de tu lado. Me siento bien con la manera en que me tratas-sus ojos se humedecieron-...Por eso, por favor, quédate a mi lado.

Stan la cogió de su barbilla, secándole las lágrimas con su pulgar y volviendo a besarle (N/A: General, permiso para vomitar...¡Permiso concedido!).

-Dejó de llover-comentó Stan.

-Sí, tienes razón...-Wendy se apoyó en su hombro, sonriendo. Inmediatamente se dio cuenta en la posición en la que estaban y al intentar separarse, perdió el equilibrio y cayó. (N/A Te lo mereces, perra)

-¡Wendy!-exclemó Stan, intentando ayudarla, mas se sonrojó completamente al ver la ropa interior de la mujer, la cual quedó al descubierto-. Ra-rayada...

Testaburger se levantó al instante, ofendida.

-Ah, bueno, eso es...-intentó excusarse. Wendy le propinó un puñetazo, el cual se tenía bien merecido.


-Es porque resbalé en un charco...

-¿De qué hablas?-se extrañó el muchacho mientras bajaban las escaleras del santuario. Wendy volvió a resbalar con otro charco, pero Stanley la sujetó para que no cayera.

-Eh, después de la lluvia, te resbalarás si no eres cuidadosa...

-Ya lo sé-respondió con obstinación.

-¿Dónde deberíamos buscar ahora?-se cruzó de brazos.

-Bueno...tal vez en la estación-pensó la chica.

-Tsk, ¿qué carajo estará haciendo ahora?-se quejó el azabache-. Preocupándonos así...

Unos verdes ojos sin brillo observaban con aflicción aquella escena.

-¡Para ya!-imploraba un niño pelinegro, lloroso y con manchas de sangre en su rostro y ropa.

El dueño de aquellos hermosos ojos procedió a retirarse de donde estaba. El sonido de sus pasos llamó la atención de Stanley, que divisó arriba suyo a quien conocía como...

-¡Nyuu!-llamó antes de correr a por el chico-. ¿Dónde has estado todo este tiempo?-le agarró del hombro, deteniéndole. El aludido volteó a verle-. Ah, sí, aunque me escuches no puedes responderme-recordó, sonriente.

Kyle alejó con su mano la de Stanley.

-¿De qué estás hablando?-dijo condundido.

-¿Cuándo recordaste cómo hablar?-se extrañó el ojiazul, mientras Wendy subía hasta alcanzarlos.

-¿Te parece un poco raro?-Wendy le cogió de la mano. Kyle observó aquel acto con repudio- Tal vez...

Y de repente, Testaburger fue impulsada hasta los escalones de abajo, haciéndola caer.

-¡Wendy!-Marsh corrió hacia ella- Te dije que tuvieras cuidado...-reprochó.

-¡No fue eso!-se incorporó, frotándose los ojos con el dorso de la mano-. Fue como si algo me golpeara de repente...

-¿De qué estás hablando?-colocó su mano en la cabeza de la morena-. Vamos, vamos, no llores... Nyuu se reirá de ti...

Kyle reconoció ese gesto...Stan también acariciaba a Wendy en la cabeza cuando eran niños.

-Stan...-murmuró, triste, dando media vuelta y volviendo a subir.

-¡Eh! ¿A dónde vas?-Stan dejó a Testaburger y volvió tras el pelirrojo.

-Me voy a casa. He recordado todo.

-¿Recuperaste la memoria?

-Es por eso que debo decir adiós.

-¡No digas tonterías!-Marsh frunció el ceño-. ¡Como si tuvieras un lugar a donde ir!

-Me...Haré mi propio lugar-decidió, sin siquiera voltearse-. No tiene nada que ver contigo.

"El único lugar que tuve fue ese asqueroso laboratorio..."

El azabache le agarró por los finos hombros y le obligó a voltearse.

-¿Qué estás diciendo? ¿La posada Maple no es tu hogar ahora?-le espetó, sorprendiéndolo.

-Stan...-los ojos verdes se llenaron de lágrimas-. Realmente...Yo no...¡no tengo ningún derecho de estar contigo!-sollozó, cubriéndose el rostro con ambas manos y conmoviendo al azabache.

-¿Ningún derecho?-se preguntó-¿De qué estás hablando, Nyuu?

-¿Nyuu está llorando?-cuestionó Testaburger, la cual subía las escaleras hacia ellos. Kyle cayó de rodillas, aún llorando.

-Porque yo...hace ocho años...Stan...-gimió. Stan sintió una presión en su pecho y dio un paso atrás.

-¿De qué están hablando?-quiso saber la morena.

El pelirrojo levantó la cabeza, y era Nyuu el que ahora lloraba. AL notar a Stan, paró de llorar.

-¡Stan! ¡Stan!-exclamó, abrazando al pelinegro.

-Volvió a ser como antes...-supuso la mujer.

-Tienes razón.

Nyuu se separó de Stan, aun aferrándose a su pecho y le miró con esos ojos verdes resaltados por las sonrojadas mejillas.

-Abrazo-dijo con poca fluidez, como si fuera un bebé que apenas aprende.

-¿Qué?-se sorprendió el ojiazul.

-¡Stan, abrazo!-volvió a reclamar. Stan le dirigió una mirada que pedía permiso a Wendy.

-Está bien-gruñó-, miraré para otro lado...

En ese momento, Stan accedió a la petición y abrazó con ternura al pequeño pelirrojo. A la mente del niño vino la imagen de dos niños jugando en un charcho de agua, salpicándose. Ese recuerdo provocó que sus bellos ojos volvieran a llorar.

-Stan...-murmuró, correspondiendo el abrazo.

-Está bien-lo calmó-, siempre estaré contigo. Volvamos rápido a casa, a nuestra casa-concluyó.

"Y mi único hogar fuiste tú, Stan..."

-¿Cuánto tiempo van a estar así?-regañó Wendy, sintiéndose ajena a la escena.

-¡Pero tú dijiste que estaba bien!-rotestó Marsh.

-¡Rápido, suéltalo, pervertido!-le ordenó al moreno.


Playa de Kamakura

Una cápusla de metal se abrió, provocando una gran estela de humo.

-¡Gah! ¿Huh? ¿Dónde, ugh, estoy?-tembló el rubio que se incorporó al instante y no reconoció su alrededor.

-Tweek.

-¡Papá!-exclamó, dirigiéndole su atención a la grabadora de la cual provenía la voz nasal.

-El director general me ordenó matarte-continuó-. Pero en cambio te ayudé a escapar. Deberías ser capaz de mover esos brazos y piernas.

Tweek observó maravillado las prótesis de plástico que tenía puestas. Las movió con ayuda de sus vectores.

Hay suficiente dinero en el bolso para que puedas vivir por el momento.

Se refería al morral que Tweek llevaba colgado al hombro. El tembloroso rubio comenzó a caminar a duras penas, apoyándose de los muros cercanos.

Huye tan lejos como puedas, y vive en secreto.

Twek tropezó, cayendo en la arena iluminada por el sol del atardecer.

Si eres buen chico, definitivamente vendré a buscarte. No sé cuantos años tomaré, pero te lo aseguro, Tweekers...Hasta entonces, cuídate, te quiero.

-Papá, papá estúpido, ngh-Tweek empezó a limpiarse las lágrimas de sus ojos verde olivo-. Si esto pasara, ugh, papá también...

-¡OYE!-el rubio dejó de llorar y observó al otro rubio que le apuntaba con un arma- ¿Qué son esos cuernos en la cabeza que tienes? Será mejor que me respondas...

Tweek frunció el entrecejo, ¿quién se creía ese tipo?

Fin del capítulo

(1) Silpelit, en el mundo de Elfen Lied, es un diclonius que ha nacido de un humano, es estéril. En otras palabras, un diclonius original puede reproducirse normalmente y mediante sus vectores, tocando la cabeza de un hombre, el cual se lo contagiará a su esposa y el hijo que tengan será un silpelit que sólo podrá reproducirse por sus vectores.

Y pues eso, creánme que ODIÉ LA ESCENA DEL STENDY, pero espero que con ese leve style que puse al final sirva para calmarles y que no me maten XD en serio.

¡Dejen reviews y no los culpo si vomitaron con el Stendy! Yo también lo hice.