N/A He de advertiros que este capitulo tiene un spolier de la orden del fénix (muy triste todo hay que decirlo) pero que resultaba indispensable para la trama, ruego disculpas si hay fallos.
Todos en el numero 12 de Grimauld Place estaban eufóricos y emocionados con la llegada del bebe, tanto que ya empezaban a decir nombres.
Si es niño me gustaría que se llamase Jamie, o Michael- decía Ginny- Y si es niña Rachel o Susan.
Eso tendrán que decidirlo sus padres Ginny- le decía su madre – y todavía es muy pronto, es muy chiquitín.
Sí, un garbancito –dijo Ginny.
Oh- dijo Hermione –que tierno y adorable ¿le llamamos garbancito?
Que graciosa que eres.
Aparecieron de pronto los futuros papás:
¿A quien llamáis garbancito? – preguntó Tonks.
A lo que llevas dentro.
No insultéis a mi hijo- exclamó ofendida.
Es un apelativo cariñoso- dijo Hermione, no te enfades mujer.
Son cambios de humor, normales durante el embarazo.- dijo Lupin
¿Para cuando lo tendréis?- preguntó Ginny.
Pues a ver estamos en febrero – dijo Lupin y empezó a contar. …Marzo…abril…mayo….Por octubre o por ahí.
Vaya, así que tendremos un libra entre nosotros- dijo Hermione.
¿Desde cuando te interesas por los horóscopos Hermione?- preguntó Ron, que acababa de hacer su aparición.
Sólo era un comentario, además yo no creo en los horóscopos, por norma general, pero algunos aciertan la personalidad de los inviduos, el mío me acierta.
¿Desde cuando lees revistas? Creí que a ti de los libros del colegio no te sacaba nadie.
¿Es que acaso un empollona como yo no puede interesarse por algo más que no sean los libros del colegio?- preguntó enojada.
Bueno mujer, no te pongas así- dijo el pelirrojo retrocediendo.
Fueron pasando los meses, y el bebe de Lupin y Tonks crecía felizmente en el vientre de la metamorfomaga. Era el mes de Julio, y hacía un día maravilloso, Tonks llevaba seis meses de embarazo y cada vez se la veía mas fatigada.
Jamás imagine que esto de llevar un bebe fuera tan agotador- suspiró mientras caía rendida en el sillón.
Acabarás acostumbrándote querida- dijo la señora Weasley- Yo mira, eso mismo dije cuando estaba embarazada de Bill, decía incluso que uno y no más Santo Tomás y mira ahora, seis polluelos mas que tuve con Arthur.
Nosotros de momento estamos bien con este – dijo Remus- Los niños son muy caros, y como que va a ser que no creemos que podamos mantener muchos hijos.
Tonterías- dijo la señora Weasley- Arthur y yo también somos pobres y mirad que guapos nos han salido nuestros hijos.
Sí, todos son unos chicos excepcionales- dijo su marido- Fred y George un poco revoltosos eso sí.
Ah, nosotros también éramos revoltosos, ¿Verdad Lunático?- dijo Sirius dirigiéndose a su amigo.
Sí claro, sobre todo tú.
Esa tarde estaba muy tranquila, hasta que les llegó un aviso, Harry, Ron, Hermione, Ginny, Neville y Luna estaban atrapados en el Ministerio de Magia, rodeados por cinco mortífagos asesinos, inmediatamente los miembros de la Orden se pusieron en marcha para rescatarles:
Voy con vosotros- dijo Sirius levantándose.
De eso nada- espetó Lupin- Debes quedarte aquí, son órdenes de Dumbledore.
ME IMPORTA UNA MIERDA LAS ÓRDENES, HARRY ESTÁ EN PELIGRO.
Eres incorregible- se giró hacia donde estaba Tonks- No creo que sea prudente que vengas en tu estado.
¿Qué? Remus no me hagas sentir como una inútil simplemente porque esté embarazada.
No digo que seas una inútil, pero no quiero que te pase nada a ti o a mi hijo ¿entiendes?
Tendré cuidado Remus- suplicó la bruja- Te juro que lo tendré.
Vámonos, no hay tiempo- gruñó Moody.
Salieron Sirius, Lupin, Tonks y Kingsley apresurados hacia el Ministerio de Magia, entraron en él y empezaron a buscar a los chicos:
Estad alerta- dijo Moody- estos canallas bien podrían atacarnos por la espalda.
Caminaron con mucha cautela por los pasillos del Ministerio, con las varitas en alto y girándose cada cierto tiempo. De pronto escucharon unos ruidos, provenientes del pasillo de los misterios.
Por allí- gruño Moody- están en la sala de los misterios.
Como le hagan algo a Harry me los cargo a todos- decía Sirius a quien le hervía la sangre.
Tranquilízate, las cosas se hacen mejor con calma- decía su prima.
Corrieron hasta el departamento de misterios, abrieron la puerta de una patada y se encontraron con un panorama ensordecedor: cinco mortífagos; Lucius Malfoy, el matrimonio Lestrange, Antonin Dolohov y Waldain Mcnair apuntaban a Harry y Neville con sus varitas, Hermione estaba tirada en el suelo inconsciente.
Quitaos de ahí- dijo Shackelbot.
Obligadnos.
Una tanda de duelos múltiples empezó a tomar la habitación. Cada uno luchaba con un mortífago, Tonks luchaba con su tía Bellatrix, estaba aguantando bastante bien, pero Bellatrix era una bruja muy diestra y un potente hechizo le dio a Tonks de lleno en el pecho y la lanzó contra la pared, dejándola inconsciente.
NOOOOOOO – gritó Lupin- Tonks.
Maldita bruja- dijo Sirius, que se disponía a relevar a Tonks en el duelo.
Después de varias luchas, ya estaban todos exhastos, tanto de un lado como del otro, apareció Dumbledore, sin embargo Sirius y Bellatrix aún continuaban con la pelea. Bellatrix lanzó un hechizo a Sirius pillándole desprevenido y lanzándole tras el velo, haciendo que este desapareciera.
Ese estaba siendo seguramente el peor día en la vida de Lupin, había perdido a su mejor amigo y habían herido de gravedad a la mujer que amaba ¿y su hijo? ¿Qué pasaría con su bebé? Pensaba una y otra vez sin parar. Se encontraba en San Mungo, esperando noticias de los sanadores, ya llevaban allí tres horas.
Cálmate Remus amigo- intentaba tranquilizarle Arthur Weasley.
No puedo calmarme Arthur- dijo histérico- Ahí dentro están Tonks y mi hijo, temo que pierda al niño, temo perder a mi hijo.
Entiendo que estés nervioso- dijo Molly pero el que estés dando vueltas todo el rato no va a hacer que el sanador llegue antes.
Tienes razón Molly- y se sentó. No quedará más remedio que esperar.
Media hora más tarde salió el medimago, por la expresión de su cara no traía muy buenas noticias. Se acercó a Lupin.
¿El señor Remus Lupin?- preguntó.
Soy yo. Contestó nervioso.
Venga conmigo.
Le llevó hasta donde estaba Tonks, profundamente dormida, no parecía darse cuenta de nada.
¿Qué sucede?- preguntó mirando a su novia- ¿Esta bien? ¿Y el bebé?
Cálmese- dijo el doctor- ella esta bien, pero muy delicada.
¿Y el bebé? ¿Cómo está?- los ojos empezaban a salírsele de las órbitas- contésteme por favor.
El bebé de momento esta bien, ha sido una suerte que no le diera de lleno en la tripa pero..
¿Pero que?- preguntó.
La salud del bebe depende totalmente del estado de la madre, si la madre no evoluciona favorablemente hay un gran número de posibilidades de que lo pierda.
No- Lupin se había derrumbado- No, por favor.
Ten paciencia amigo- dijo mirando a la joven que estaba tumbada en la cama. Todo depende de que su mujer evolucione, es una mujer fuerte, seguro que sobrevivirá.
Eso espero doctor, muchas gracias.
Lupin salió de la habitación, afuera seguía el matrimonio Weasley.
¿Qué te ha dicho?- preguntó la señora Weasley ¿Cómo estan ella y el bebe?
Están estables- contestó estaba sudoroso- Pero si no mejora podría perder al bebé.
Dios mío- la señora Weasley estaba empezando a llorar- Que no ocurra eso, Dios mío, esa criaturita es inocente
Sobrevivirá estoy seguro- dijo Arthur para animar a Lupin- Ten fe amigo mío.
Ojalá pudiera tenerla, pero ahora solo pasan por mi mente pensamientos horribles, Dios, estábamos empezando a ser tan felices ¡y para colmo Sirius ha muerto! ¿Qué más puede pasar?
Los señores Weasley se fueron a Grimauld Place, Lupin se quedó con Tonks por la noche. La miraba apenado, ella durmiendo inconsciente, sin darse cuenta de nada, de que Sirius se había ido y de que el ser que llevaba en su vientre corría un gran peligro, y de que su vida dependía de ella.
Lupin le acariciaba el rostro y el vientre y a pesar de que sabía que no le podía escucharle igualmente la hablaba.
Ponte bien por favor, hazlo por ti, hazlo por nuestro hijo, si os pasa algo me muero. He sido un estúpido, debería haber sido más firme y haberos prohibido tanto a ti como Sirius que fuerais al Ministerio, así los dos estaríais bien, y todos estaríamos tan contentos en Grimauld Place ¿por qué tuviste que empeñarte en venir?- Lupin lloraba y golpeaba el colchón. Por favor mejórate, deja que nazca, deja que vea la vida, no soportaría perder a más seres queridos, con lo que hemos luchado para estar juntos. ¡Que injusta es la vida! Terriblemente injusta.
Y se acercó al rostro de Tonks y la besó la frente al tiempo que unas lágrimas caían sobre su rostro. Agotado se quedó dormido a su lado, dejando que el sueño y el agotamiento se apoderaran de su cuerpo.
