Disclaimer: Stephanie Meyer es la dueña y señora de Twilight, en este fic me limito a darle un giro a la trama, de manera muy OoC y con Lemmons para la satisfacción de las lemmon adictas.

Advertencia: el contenido de este fic es altamente sexual, si tu mente aun no ah sido pervertida por el rated MA, aun estas a tiempo de regresar atrás, pero si al igual que yo y que muchas mas eres amante de los lemmon, entonces disfrutala!.


Canción del capitulo: New Perspective - Panic! at the disco


Capitulo V: Falsas Esperanzas.

El sonido de mi despertador me saco de el hermoso sueño que tenia con Rosalie. En realidad había pasado la mitad de la noche fantaseando sobre lo que ocurriría mañana, o mejor dicho hoy por que finalmente había amanecido.

Sonreí de oreja a oreja y me levante aun con mi erección matutina realmente dura. apague mi alarma y fui a darme una ducha rápida de agua caliente.

Continuaba secándome el cabello con la toalla cuando el insistente sonido de el timbre me hizo correr a la puerta. Pero como iba descalzo y corriendo me golpeé el dedo pequeño del pie izquierdo con la pata de el único sillón que te tenia y solté una maldición.

El punzante dolor me lleno de lágrimas los ojos y el estúpido sonido del timbre me hizo gritar de nuevo.

- ¿quien chingados es? - gruñí al abrir la puerta mientras me sostenía el dolorido dedo e iba dando de saltos en el pie derecho para poder abrir completamente la puerta.

Jasper me observaba con ojos burlescos y una sonrisa mas enorme de lo que le había visto sonreír nunca.

- cuéntalo todo y no te olvides de ningún detalle – chilló y me señalo con el dedo. Por el amor de dios, este era mas cotilla inclusive que Alice mi hermanastra, y eso que ella era bastante entrometida.

- ¿no estabas enojado ayer? - le solté para molestarlo y el arrugo el entrecejo.

- da igual, mejor cuéntame de una vez o volveré a enojarme.

Rodé los ojos antes de dar media vuelta e ir a mi habitación a cambiarme de ropa.

- no se que quieres que te cuente que no hayas podido ver ayer – inquirí antes de cerrar la puerta de mi cuarto en la nariz de Jasper.

- no lo se, cuenta lo que quieras. - su voz amortiguada por la puerta sonaba demasiado interesada para mi gusto. - Por ejemplo a que hora te llamo Bella o ¿por qué diablos salio usando únicamente esa camisa?, que por cierto no se le veía nada mal; – mis dientes chirrearon involuntariamente ante este comentario, porque no podía olvidar como Jasper había mirado a Bella la noche anterior, tal como si fuera un trozo de carne especialmente delicioso. Y no es que no lo fuera, pero maldición se supone que es mi maestra, Jasper tenia a esa tal Maria ¿no?.

- bueno, no es que me halla llamado precisamente, si no que la encontré por la calle – dije luego de que lograra recuperar el hilo de las palabras de Jasper. al menos de las primeras.

- ¿en serio?. Que raro ¿y donde fue que la encontraste?.

Relaté todo lo ocurrido el día anterior a Jasper mientras me vestía con un pantalón de mezclilla azul marino y una playera blanca con estampados negros, y sobre esta una camisa de botones y manga corta color negra. Y finalmente me calce unos tenis converse negros.

Me sentía mucho mas cómodo con esta ropa que con el traje de payaso que Jasper me había hecho comprar, aunque por desgracia ahora tenia el ropero a rebosar de ambas ropas.

Salí de mi habitación cuando estuve listo y Jasper se quedo boquiabierto.

- bien, ¿que te parece? - pregunte alzando una ceja y Jasper se rió.

- humm... supongo que bien, pero a mi parecer te veías mejor ayer – exclamó al tiempo que se encogía de hombros y se levantaba de la silla en la que se había sentado para esperarme.

- entonces creo que es buena señal – replique y lo seguí a la calle.

- va, solo hablas por que no sabes de la moda blogger. De no ser por que tu "maestra" - hizo comillas con los dedos – esta buenisima, no te perdonaba el que me hayas arruinado la noche con esas chicas.

Iba a decirle a Jasper que se fuera a la mierda. Pero probablemente se volvería a enojar, así que opte por morderme la lengua y bajar los escalones en silencio.

Jasper había venido por mi en su hermosa moto Ducati 848 color negro, sus padres se la habían regalado por su cumpleaños el año anterior y era un verdadero monstruo. No importaría si faltaran cinco minutos para el timbre de la escuela, en esta moto llegábamos en tres, y eso considerando la distancia y el trafico.

- ¿por qué no subes idiota? - pregunto desesperado y yo rodé los ojos.

- eres bastante pesado en ratos Hale.

Soltó una carcajada y arranco la moto casi en cuanto me subí y sin darme tiempo de acomodarme en totalmente en el asiento trasero.

El aire me golpeaba la cara y me despeinaba el cabello. Pero la adrenalina corriendo por mis venas bien valía los golpes que el pelo me daba en el rostro y al ver la destreza con la que Jasper manejaba para abrirse camino en medio de los carros era algo que simplemente me daba pánico. Debía confiar demasiado en la habilidad de Jasper para manejar de esa manera, por que ni loco que me subía con alguien que hiciera tales movimientos en otras circunstancias.

Como predije tres minutos después de que partiéramos de casa nos encontrábamos ya frente a la escuela.

- bueno Edward, llego el momento. - dijo Jasper al bajarnos de la moto y dándome unas ridículas palmadas en la espalda.

Ignore por completo las burlas que Jasper me hizo entonces, pues yo solo tenia en mente el rostro de Rosalie; ¿como tomaría mi cambio?. ¿Seria como en mis sueños?. Solo había una manera de descubrirlo y quedándome de pie en la entrada de la escuela no era esa manera.

Me reacomodé el cabello y la mochila antes de caminar con paso decidido hacia la puerta. Acababa de sonar el timbre de entrada a la primer clase y seguro que todos los pasillos estaban abarrotados. Pero no me importaba mucho lo que los demás vieran en mi, era solo lo que ella viera lo que en realidad importaba.

Al instante en que entre pude sentir un montón de miradas sobre mi, era una extraña sensación la que me recorrió el cuerpo entero, pues aun cuando todos me veían y me señalaban como el día anterior, esta vez yo me sentía bien conmigo mismo. Así que sonreí de lado y avance con Jasper a mi lado.

Varias chicas giraban su rostro hacia mi al pasar por mi lado. Y sabia que aun me observaban cuando se quedaban atrás. Pero aun no lograba localizar el único rostro que yo quería descubrir interesado; pero por mas que busque entre los todo el alumnado no logre dar con ella y al llegar a mi casillero me había dado por vencido. Mas sin embargo no había llegado a abrir la puerta del casillero de metal cuando finalmente la dueña de toda mi vida y mi existencia paso por mi lado, pero de inmediato note que no llevaba esos aires de grandeza que comúnmente la acompañaban a ella y a sus amigas porristas, además estas lanzaban miradas furiosas a quienes observaban interesados a Rosalie buscando un porque iba un poco despeinada y con unas ligeras marcas purpuras bajo sus hermosos ojos azules, los cuales se encontraban también un poco enrojecidos.

- Jasper ella esta...

- ah, si. Olvide decirte ayer que Royce termino con ella. - explico Jasper de lo mas calmado y yo lo fulmine con la mirada. ¿como que se le había olvidado contarme?. Una vez mas no dije nada y espere a que el hablara - O mejor dicho ella lo mando a volar cuando lo descubrió a el y a Dennis Lenn besándose en las duchas de los chicos.

Cuando Jasper termino de hablar yo tenia las manos echas puño y unas inmensas ganas de golpear al idiota de King, ¿como se le ocurre hacerle eso a la pobre Rosalie?. ¡¿Acaso se había vuelto loco?. Dennis Lenn era una chica feisima y sin talento alguno, jamas se compararía con la diosa de Rosalie. Pero daba igual el ni siquiera estaba a su altura. Menos con lo que acababa de hacer. Rosalie no se merecía ser tratada así.

Lo decidí entonces, le di mi mochila a Jasper y camine hacia Rosalie y su grupo, las cuales estaban ya un poco lejos en el pasillo. Pero eso no me detendría. Tenia que hablar con ella.

No me costo absolutamente nada llegar hasta ella, por que sus amigas me abrieron paso de inmediato y me observaron de arriba abajo antes de cuchichear entre ellas.

Cuando estuve frente a Rose, quien era abrazada por su mejor amiga Vera y esta al verme me fulmino con la mirada luego de revisarme de arriba abajo al igual que el resto de las porristas.

- Rose, humm... yo... - ¡perfecto Edward!. Excelente plan, llegar hasta Rose y no tener la menor idea de que decir. ¿acaso se podía ser mas estúpido que yo?.

- ¿Edmund?, ¿vienes a decirme que me merecía lo que Royce me hizo? - acuso molesta, pero sin poder evitar que dos gruesas lágrimas rodaran por sus mejillas.

- no Rose, en realidad venia a decirte que Royce no es un tipo por el que valga la pena para rodar lágrimas, no vale nada en comparación contigo – inquirí con lo primero que se me vino a la mente y yo mismo me sorprendí con mis palabras. Pero era la verdad.

- oh, yo... gracias Edwin, sabes tu y yo nunca hemos sido amigos. Pero es muy lindo de tu parte que me des unas palabras de apoyo moral, aunque sea por lastima y por ser la hermana de tu mejor amigo.

Abrí los ojos de par en par y ella se echo a llorar.

- no, no, te equivocas. No es por lastima que vengo a decirte eso, es algo que realmente siento. Tu eres una chica muy valiosa y linda. No tienes por que llorar por ningún hombre, valla ni que fuera el mas perfecto del mundo – dije con molestia hacia Royce y Rosalie sonrío.

- eres tierno. Deberías enseñar un poco de modales a mi lunático hermano. Probablemente así se conseguiría una chica al fin.

Reí junto con ella y su amiga Vera me sonrío en agradecimiento por haber hecho reír a Rosalie en un momento que era de verdadera depresión para el escuadrón entero de porristas.

- vamos a clase Rose – dijo esta antes de llevársela.

La sonrisa que me regalo Rosalie entonces hizo que mi corazón se saltara dos latidos. Pues repentinamente sentí marearme y me falto el aire.

No me podía creer que había hablado con Rosalie. Y ella me había sonreído, inclusive habíamos bromeado. Esto pintaba bien, mas que bien perfecto y sin Royce en mi camino las probabilidades de conquistar a Rose eran aun mayores. ¡Que excelente día era el de hoy!.

Durante las primeras clases el grupito liderado por Lisa y Lilian me miraban molestas mientras que el resto de las chicas me observaban con una sonrisa boba en los labios. Como me gustaría que Bella pudiera darles una lección al igual que a esas otras chicas, o mejor aun que Rose fuera quien se las diera.

Estaba pensando en eso cuando caminaba con mi bandeja de desayuno hacia la mesa que habitualmente ocupábamos Jasper y yo, el venia a mi lado parloteando como guacamaya. Pero en realidad era entre poco y nada lo que entendía de su conversación, ya que iba demasiado sumergido en mis pensamientos como para prestarle atención; pero cuando me dio un golpe en el hombro particularmente doloroso me gire para verlo molesto.

- ¿que diablos...? - no hizo falta preguntar nada mas ya que pude ver como desde la mesa de las porristas Rosalie y sus amigas nos hacían señas para que nos acercáramos.

- creo que te habla Eddy – se burlo Jasper y yo le di un codazo en las costillas que ahogo su risa burlesca.

No me lo pensé mucho y llegamos a la mesa de Rosalie, donde ella que se veía ahora un poco mas calmada y nos observaba de hito en hito a Jasper y a mi.

- sabes Edward, deberías también enseñar a mi hermano como vestirse, no lo haces nada mal.

Diganme loco. Pero... ¿acaso Rosalie Hale había recordado mi nombre?. Me sentía volar de lo inflado de alegría que estaba. Pero es que a menos que sus amigas se lo recordaran o que por una vez atinara a llamarme por mi nombre, era la primera vez que ella me llamaba Edward y no Edmund, Edwin, Edmort, Edoardo, o cualquier otro nombre similar.

- bueno, en realidad yo...

- como sea – interrumpió Vera y se reacomodo en la silla. - pensamos que quizá les gustaría salir con nosotros un día de estos, que tal este sábado ¿eh?. Bien podríamos organizar algo en casa de Rose o mejor salir por allí a algún bar o... una discoteca.

La sonrisa en mi rostro no me cabía de lo inmensa que estaba. Así que de inmediato respondí.

- si, claro eso seria increíble.

- bueno, entonces el sábado a las ocho en mi casa. – hablo Rose con una media sonrisa – inclusive tu podrás venir hermanito – se dirigió a Jasper con un tono burlesco y este rodó los ojos.

- me da igual Rose, sabes que pertenecer o no a tu grupo me vale – dicho esto dio media vuelta y se marcho pisando fuerte.

Solté el aire profundamente y me despedí de Rose con una sonrisa antes de irme tras Jazz o de lo contrario este se enojaría.

- valla, creí que te quedarías a comer a la mesa de los "populares". Que estupideces son esas en verdad, como si una persona valiera mas que otra por el simple hecho de pertenecer a esa estupidez

- probablemente no, - replique encogiéndome de hombros al tiempo que me sentaba en la mesa - pero somos nosotros precisamente los que le damos ese valor a esa mesa ¿no crees?. En lo personal a mi solo me interesa Rosalie, el resto de ellos me interesan lo mismo que un rábano.

- odio cuando hablas así, por que a pesar de que tienes razón, en parte. Sigues sin sacar de tu mente a mi plastificada hermana.

Las palabras de Jasper me dejaron pensando. Aunque no en lo que siento por Rosalie, ya que eso es real, estoy totalmente enamorado de ella. Por eso me moría de desesperación por que llegara el sábado aunque aun fuera miércoles.

El resto del día paso sin muchos acontecimientos dignos de mención, mientras que el jueves me trajo mas sorpresas, ya que Vera la mejor amiga de Rosalie me se me quedo viendo un par de ocasiones en los pasillos y me sonrío Estaba seguro que su actitud era por que quería que Rosalie y yo estuviéramos juntos, así ella no seguiría sufriendo por el idiota de King. Mientras que este, andaba por allí muy como si nada, intimidando alumnos mucho menos fuertes e imponentes que el y riéndose como caballo por todos los pasillos. Era el idiota mas grande que conocía

Finalmente llego el sábado y me moría de la desesperación, solo eran las diez de la mañana y ya estaba desesperado pensando como actuaria en la noche. Y mi desesperación iba en aumento conforme iban pasando las horas, me paseaba por aquí, por allá, revisaba mi ropa y después la dejaba, tomaba mis llaves para ir con Jasper y después me arrepentía, me sentaba frente a mi laptop y en cuanto encendía la apagaba, intentaba llamar a Jazz y luego lanzaba lejos el celular. Era un completo caos mi vida en ese momento, y el departamento ni se diga. Estaba todo patas arriba, pero es que estaba realmente desesperado y no encontraba la manera de hacer que el maldito reloj caminara mas rápido

A las siete en punto mi desesperación no podía mas, me di una rápida ducha de agua hirviendo y me puse la mejor ropa que encontré entre el revoltijo de la ropa que Jasper me había hecho comprar y la que por caridad a mi Bella me había comprado.

Termine de arreglarme y tome las llaves, el móvil y me reacomode el peinado antes de salir corriendo de casa.

Baje las escaleras en tiempo récord y en la esquina de mi casa tome un taxi, ya que no aguantaría ir caminando hasta allá sabiendo que de un momento a otro vería a Rosalie.

Llegue a casa de Rosalie con el corazón en un hilo, la respiración agitada y el cerebro un poco embotado por los nervios, pero en serio como se supone que debería estar cuando Rosalie Hale, el amor de mi vida iba a salir conmigo, aunque no fuera directamente una cita, le haría vivir como si lo fuera. De echo tenia planeada para ella la cita informal mas romántica que podría llegar a vivir.

Toque el timbre solo dos veces para no verme desesperado y cuando el mayordomo abrió la puerta casi lo lanzo a un lado para poder entrar.

- Edward, que bueno que llegas – saludo Vera, quien al parecer también esperaba a que Rosalie bajara.

Estaba sentada en la sala de la casa con un reproductor mp3 en sus oídos

- si, humm... ¿has visto a Jasper? - pregunte incomodo y ella sonrío

- fue a sacar su moto del garaje, - respondió alegremente - dijo algo así como que ira a correr un poco antes de irnos.

- bien, entonces iré a ver que...

- no creo que lo encuentres en el garaje, hace bastante rato que dijo de hacer eso, por lo que creo que nos encontramos solos hasta que Rose baje para lo cual falta un buen rato.

- valla manera de tratar a la visita ¿no? - bromeé nervioso y ella se rió inclusive mas de lo necesario.

Era obvio que ambos nos encontrábamos incómodos, pero algo en la actitud de Vera no me cuadraba del todo.

- y bueno, ¿que tal luzco?. - La voz de Rosalie me hizo ponerme en pie como un resorte del sillón y cuando la vi casi se me cae la baba.

Llevaba un minúsculo vestido morado que se adaptaba perfectamente a su figura, cada curva se marcaba con hermosura y sus rojos labios lucían aun mas apetecibles con ese brillo tan hermoso.

- Rose, te ves hermosa amiga – dijo Vera al tiempo que se ponía en pie con dificultad por los enromes tacones que llevaba y corría hacia Rose.

Hubiera querido decir algo, pero seguramente cualquier palabra que saliera de mi boca en este momento no seria apta para todo publico.

- y bien, ¿nos vamos ya? - pregunto Rose emocionada y yo que seguía fascinado no logre responder nada, así que una vez mas fue Vera quien contesto.

- Falta tu hermano Jasper, - inquirió negando con la cabeza - y las chicas me avisaron que están listas, podemos pasar por ellas en el momento que queramos.

- ¿osea que es solo Jasper quien nos retrasa?. Maldito gusano, voy a aplastarlo.

Rosalie era realmente excitante cuando decía groserías, pero por dios ¿que estoy diciendo?. Rosalie es excitante todo el tiempo no cabe duda alguna.

Rose busco en su pequeño bolso morado hasta que encontró su Iphone rosa y con desesperación marco un numero antes de llevarse el teléfono a la oreja.

- Engendro – gruño luego de unos segundos con el celular en su oído

- no, no me importa, por mi puedes matarte, pero o regresas en este momento o...

- ¿como que ocupado en otra cosa?. ¿quien esta allí contigo?. ¿Maria?. ¿quien es esa Maria a la que dijiste que se callara?... oh, genial, si te atreves a colgarme yo...

Me encontraba congelado en mi lugar, pues esas pocas palabras que dijo Rose y que tanto para ella como para Vera no significaron nada, para mi lo fueron todo. Jasper estaba con Maria, nos había plantado y había puesto a Rose de mal humor. Solo esperaba que no cancelara nuestra salida ahora.

- es el idiota mas grande del mundo, ni siquiera sabia que tenia novia, mucho menos que se llamaba Maria y que ellos... - un hermoso sonrojo apareció en sus mejillas entonces y no pude evitar sonreír

- sera mejor que nos vallamos, ese idiota no regresara pronto – continuo luego de unos segundos.

- ¿no te importa acompañarnos aunque no venga Jasper verdad Edward? - pregunto Vera con una pequeña sonrisa que no se veía muy convencida

- si, digo no, bueno lo que digo es que... iré – exclamé con dificultad al tener la mirada y la sonrisa de Rosalie fijos en mi.

- excelente, entonces vámonos

Rosalie se marcho en dirección al garaje mientras que Vera se dirigió a la salida, yo no tenia idea de si debía seguir a Rose o Vera. Mas fue Vera quien decidió por mi al tomarme del brazo y llevarme con ella fuera de la casa.

Probablemente era lo mejor, pues había podido descubrir en el rostro de Rosalie que el dolor aunque bastante bien oculto tras esa hermosa sonrisa, seguía presente y la verdad yo no quería presionar las cosas.

- Sube Edward – dijo sonriendo Vera mientras habría la puerta de su VMW azul.

La sensación horrible de Deja vu que sentí entonces casi me hace correr con las manos alzadas cual si acabara de ver un zombie y no una chica que abre el seguro automatico de su auto y me dice que suba.

Trague pesado antes de abrir la puerta con la mano temblorosa y subir al auto.

- bueno, entonces tenemos que pasar por unas cuantas chicas antes de ir a la disco, ¿no te importa o si? - pregunto cuando echo a andar el auto y yo me pregunte ¿por qué diablos debía de importarme tal cosa?.

Me encogi de hombros y respondí:

- no, haz lo que sea que tengas que hacer.

En realidad yo solo esperaba llegar a la maldita discoteca de una vez y allí ver a Rosalie, me moría de ganas de hablar con ella, hacerle ver que en el mundo existimos muchas personas mas además de ese idiota de King, pero después de casi media hora de ir de una casa a otra recogiendo a las amigas de Rose, la desesperación me mataba, porqué no tenia la menor idea de si Rose había llegado ya a la disco o no y peor, ¿que tal si ya había llegado y alguien mas estaba ya ligando con ella?. Jamas me perdonaría una cosa así, aun cuando no era mi culpa ¿o si?. Que mas da hoy tenia que ser mi noche con Rose y nada debía arruinarlo, ni siquiera el hecho de ir en el auto de Vera quien parloteaba un montón de cosas con sus amigas y de vez en cuando me dedicaba sonrisas para hacerme saber que todo iba bien, porqué claro, yo iba en el asiento del copiloto aun, a pesar de que desde la primer casa no deje de insistir que era mejor que le dejara el lugar a alguna de sus amigas. Pero a ellas al parecer no les importaba, con tal de ir chismorreando bien podrían haberse ido en la minúscula cajuela e irían felices de la vida. Pero que extrañas son las mujeres.

Cuando llegamos a la discoteca después de miles de paradas, casi beso el suelo por el que pisaba, tal como lo hacen los náufragos al tocar tierra, pues ir en el auto con mas de seis chicas que solo saben hablar de chicos, accesorios, maquillaje y moda; es mucho peor que ser naufrago y ser perseguido por un tiburón hambriento.

- todo bien Edward, te noto un poco... ¿intranquilo? - exclamó Vera con preocupación y yo compuse la mejor sonrisa que podía en esos momentos.

- estoy bien Vera – respondí como si no entendiera de que hablaba, pero la verdad es que si estaba intranquila, dado que no veía a Rosalie por ningún lado.

- ¿donde...?. - no termine de hacer mi pregunta cuando cruzamos la puerta de la disco y pude verla.

Rosalie estaba sentada en una de las mesas de arriba que perfectamente se veía desde nuestra posición, y estaba rodeada de un montón de chicas y por suerte para mi de ningún chico, aunque muchos idiotas de las mesas continuas a la suya no dejaban de dedicarle miradas lujuriosas.

- Rosalie y el resto están por allá – dijo Vera con la voz un poco elevada para que pudiera escucharla por encima de la musica. Claro que yo ya la había visto, sin embargo no dije nada y la seguí al igual que el resto de las chicas. Era bastante raro ser el único chico, Jasper iba a pagar caro esto, aunque probablemente era algún tipo de venganza por la... ultima vez.

Trague pesado al recordar esa ultima vez, es que bueno ¿debía ponerme malo siempre que recordara lo que pasaba entre Bella y yo?.

- que bueno que llegan chicos – dijo solo un poco entusiasmada Rosalie, pues era obvio que trataba de ocultar su dolor, mi odio por el idiota de King aumentaba cada que vez mas cuando tenia que ver la mirada triste de Rose. Ojala pudiera hacer algo en este mismo momento para borrarlo permanentemente de su corazón, para liberarla de ese dolor.

Todas las chicas se sentaron de inmediato en una silla, al parecer venían muy seguido a ese lugar, mientras que yo como el gran idiota que soy me quede de pie solo observando el lugar. Era un típico bar de dos pisos, en la parte de abajo se encontraban la barra y la pista de baile, mientras que arriba estaban las mesas cuadradas y los mullidos sillones, al igual que las mesas redondas con sillas de metal que eran en las que estábamos nosotros.

- Edward sientate aquí – me indico Vera señalando una silla justo frente a ella y Rosalie, que podría haber jurado que un momento antes no se encontraba allí, o no tendría sentido dejar libre ese espacio ¿no?.

- claro – respondí con una sonrisa de oreja a oreja y felizmente me senté.

- ¿porqué no nos cuentas algo sobre ti Edward?.- pregunto Rosalie y sonreí de nuevo por el hecho de que ella ya no se equivocaba al pronunciar mi nombre - Se en realidad tan poco del mejor amigo de mi hermano que pasa mas de setenta horas a la semana en mi casa, bien podrías ser un psicópata y yo ni encuenta ¿no crees?.

Vera a su lado se soltó a reír como si el comentario de Rose hubiera sido la cosa mas graciosa que ella hubiera escuchado en su vida y tanto Rosalie como yo nos le quedamos viendo sorprendidos.

- hum... lo siento – se disculpo con un sonrojo que apenas y era percibible con la luz morada del lugar, que por cierto comenzaba a marearme – ¿que decías Edward?.

Sacudí la cabeza para aclarar mi mente luego del embarazoso momento y cuando iba a abrir la boca para preguntar que cosa debía contar, una de las chicas que estaba sentada muy cerca de mi casi me deja sordo cuando soltó un chillido espantoso, bastante parecido al de un gato cuando le pisan la cola.

- ¡esta allí!, ¡Rose el realmente vino! - grito la misma chica ahora si terminando de romperme los tímpanos Pero no le di importancia y me gire a ver a quien señalaba.

Sentí ganas de tirarme del segundo piso cuando vi a Royce King y a varios de sus amigos cruzar el umbral y voltear a todos lados como idiotas, seguramente buscaban a Rose, así que gire violentamente la cara a la de Rose y ella sonreía de oreja a oreja y alzaba una ceja divertida.

- Edward, ¿te gustaría bailar conmigo? - pregunto al tiempo que se ponía en pie y todas mis ilusiones quedaron tiradas en el suelo con esas palabras.

Rosalie no tenia el menor interés en mi, solo quería poner celoso al idiota de King. Y lo peor de todo es que era bastante obvio pero yo no me di cuenta, ¿Acaso se podía ser mas idiota?, no me sorprendería nada que alguien llegara en ese momento a darme el premio como el idiota del año. Seguro ni siquiera recordaba mi nombre, si no que se lo preguntaba a Vera todo el tiempo.

Me puse en pie entonces, y Rosalie sonriendo se dirigió hacia mi, pero yo tenia otros planes en mente.

- Rose, lo siento. Si me encantaría, pero en este momento no puedo, olvide que tenia algo que hacer hoy y yo... - me detuve al ver que Rosalie no escuchaba ni una palabra de lo que decía, si no que estaba observando atentamente a Royce quien se aproximaba a nosotros con paso decidido y una sonrisa burlesca en los labios.

- Rose, amor por favor no seas tonta, sabes que esto no es realmente lo que quieres – dijo Royce en cuanto llego hasta Rose.

- no se de que diablos hablas King, pero si me disculpas Edward y yo íbamos a...

- Rosalie, niña tonta – dijo antes de tomarla entre sus brazos y comenzar a besarla.

Rosalie se resistió, al menos los primeros segundos lo hizo, pero después correspondió al beso de King y yo quede como el idiota del juego.

Di media vuelta y me aleje pisando fuerte y maldiciendo por lo bajo hasta llegar a la puerta. Una vez que salí escuche la voz de Vera llamarme, pero no entendí muy bien lo que decía ni me importo, simplemente seguí adelante y no me detuve.

Me sentía un idiota y un perdedor, acababa de ser usado por la mujer que amaba para darle celos al idiota que la engaño y del cual ella esta enamorada. No creo poder llegar a ser mas patético, pero lo ultimo que necesitaba en estos momentos era deprimirme, así que sin pensarlo dos veces saque mi celular sin detener mi caminar y marque el numero de Bella.

- ¿Edward?, ¿que diablos te ocurre, por que me llamas? - fueron sus palabras al contestar el celular.

- lo siento, pero necesito verte. Se que dijiste que serias tu quien...

- estoy por entrar a escena Edward, no se que diablos te traes, pero ven al "Joker's night club" si quieres.

Dicho eso colgó, dejándome solo escuchando el interminable bip de colgado.

Rosalie podía ser la mujer que se había robado mi corazón y también la que se encargara de destrozarlo, pero Bella era quien en estos momentos me regalaba, o mejor dicho vendía placer y satisfacción de ser realmente importante, aun cuando lo hiciera por dinero cada que Bella alcanzaba un orgasmo gracias a mi me sentía como el hombre mas importante del planeta, así que Rosalie y King bien podían irse al cuerno, al menos por ahora.

Detuve un taxi y le indique a donde llevarme y el tipo quien al parecer conocía lo que se encontraba en esa dirección en especial solo se rió como idiota. Pero entonces recordé que no llevaba efectivo y que iba a necesitarlo tanto para el soborno como para Bella, así que le pedí que antes me llevara al banco mas cercano y el idiota conductor solo se rió con mas ganas, menudo metiche que era ese chofer.

Cuando estuve frente al club nocturno le pague al taxista y me baje de del taxi dando un portazo tan fuerte que si el taxi era propiedad del taxista realmente debió dolerle, pero se lo merecía por ser un idiota.

Corrí en dirección a la puerta, justo donde se encontraba el grandullón negro que según Bella se llamaba Eleazar.

- buenas noches yo...

- ¿eres el chico al que espera Bella cierto? - dijo alzando una ceja antes de que yo lograra decir algo. Bueno, al menos no tendría que darle nada de dinero, Bella pensaba en todo.

- si, ¿y tu como sabes que soy yo? - pregunte no se muy bien si sorprendido o asustado.

- fácil ella me dio tu descripción y además dijo que vendrías con cara de no saber ni que. Aunque te perdiste el espectáculo, debiste venir antes.

Sentí un retorcijón de tripas entonces, ¿y si Bella ya se había ido con alguien mas?. Seguro me tiraba del puente mas cercano, porqué mi orgullo no resistiría ser rechazado dos veces en la misma noche. Además cuando se lo contara a Jasper seguro se moriría de la risa y eso seria aun peor, pero en realidad no tenia por que decírselo ¿o si?. El cuando me contaba sus...

- ¿chico? - Eleazar trono los dedos frente a mi cara y me saco de mi ensimismamiento un tanto confundido. - ¿eres bastante raro no crees?.

Arrugue el entrecejo y sacudí la cabeza aun sin comprender ni una palabra de lo que Eleazar decía.

- humm... como sea, ¿piensas entrar o no?.

- ah, claro yo solo iré por...

- Valla Edward, creí que no llegarías jamas. - La voz de Bella venia desde el interior del lugar y Eleazar se hizo a un lado para que ella pudiera salir - ¿te ocurrió algo, sonabas como a punto de suicidarte hace un momento?.

Llevaba nuevamente una peluca rubia y sobre esta un lazo negro, pero esta vez la peluca era mas corta y menos blanca, era casi del color de la cabellera de Rosalie, lo cual me causo un pinchazo en el corazón. Llevaba también unas medias blancas con moños negros y unas zapatillas negras enormes, y finalmente una gabardina negra.

- no eh tenido una buena noche eso es todo, ¿pero podríamos irnos ya? - pregunte desesperado y ella asintió con la cabeza.

Minutos después nos encontrábamos en su auto camino a mi casa, el silencio entre nosotros era abrumador, no porqué no tuviéramos de que hablar, si no porqué yo me negaba a hacerlo, me sentía demasiado herido aun que no tenia la fuerza para hablar de nada y menos referente al tema de Rosalie.

- Edward, me estas volviendo loca, di algo de una vez – gruño Bella cuando se detuvo frente a mi casa.

Alce la vista de mis manos y la mire con el entrecejo fruncido. Ahora que lo notaba no había podido observar bien el rostro de Bella en todo el rato, ni siquiera cuando aun nos encontrábamos en el club, pero ahora que lo hacia mi boca se abrió ligeramente, pues ella llevaba un labial rojo realmente apetecible, hacia que sus jugosos labios se vieran aun mas deliciosos, tal como una deliciosa manzana, aunque sabia que para mi eran como el fruto del Edén, en ese momento no me importo ni eso ni nada, solo me desabroche el cinturón de seguridad y me aproxime a Bella, quien me miraba ceñuda.

Seguí aproximándome lentamente a ella y la tome de la cintura, ella correspondió a mis movimientos y subió sus manos en mis hombros y con la mirada fija en sus labios acorte la poca distancia que nos quedaba, pero a milímetros de sus labios, cuando ya mis labios rozaban los suyos Bella me detuvo.

- Edward – murmuro contra mis labios y un deliciosos aroma a menta se impregno en mi. - ¿que haces?. Recuerda las clausulas del contrato.

- al diablo con las reglas – gruñí e intente besarla pero Bella puso sus manos en mi pecho y con decisión me alejo de ella.

- ¿como que al diablo con las reglas?. Si me besas ahora esto habrá terminando – sentencio y repentinamente tuve ganas de golpear algo.

Odiaba esta situación, amaba con locura a Rosalie y ella solo me usaba para darle celos al idiota de King y a Bella que podía ser en este momento mi único consuelo no podía besarla. Esto era un asco, un completo asco.

- ¿Cuanto dinero quieres por besarme? - pregunte entonces hecho una furia, después de todo era por dinero por lo que Bella estaba en este momento conmigo ¿no?.

- no se trata de eso, – inquirió rodando los ojos. - si no de mantener el trato. Pero si es lo que realmente quieres hazlo, besame. Pero atente a las consecuencias.

Cerro entonces los ojos y regreso a su postura anterior con sus manos en mi cuello.

Me quede inmóvil ante esto, pues no tenia idea de que hacer, así que me aproxime lentamente a ella sin despegar la vista de sus hipnotizantes labios, mas sin embargo no pude hacerlo, me detuve una vez mas a milímetros de sus labios y trague pesado. ¿que diablos se suponía que vendría después?. Si besaba sus labios ahora podía acabar todo, irse al demonio y sinceramente no valía la pena, perder todo lo que podría enseñarme por un capricho.

Suspire y baje mi rostro hasta su cuello. Ella que había estado inmóvil esperando que me decidiera a besarla o no y soltó un gemido delicioso cuando mi lengua toco su cuello. Ahora que lo recordaba llevaba puesta una gabardina negra, lo cual me aseguraba que aun traía puesto el sexy traje con el que había bailado y que esperaba ser quitado cuanto antes.

Enterró sus manos en mi cabello y yo deposite suaves besos desde su cuello hasta el inicio de sus senos.

- vamos arriba – urgió con un gemido cuando comencé a acariciar sus piernas desde la rodilla hasta por debajo de la delicada tela de la falda que llevaba y alcanzar con mis dedos su intimidad por encima de la tanga que llevaba.

No respondí nada y me aleje de ella, abrí mi puerta y corrí a abrir la suya antes de que ella lograra reaccionar del todo.

- Eres rápido – dijo mordiéndose el labio y yo la tome entre mis brazos en cuanto se desabrocho el cinturón

- estoy desesperado – respondí con sinceridad al tiempo que comenzaba a correr con ella en mis brazos escaleras arriba.

Al llegar a mi piso la deje en el piso para abrir la puerta y me hice un lío en ello dado que me temblaban las manos de lo excitado y desesperado que me encontraba.

Finalmente abrí la puerta y Bella entro deprisa y jalándome de la mano. Al parecer estaba tan desesperada como yo. Corrimos a travez del departamento directamente al baño y una vez allí Bella se quito la gabardina de un tirón

Casi se me salen los ojos de la cuencas al verla, su vestido era azul cielo y llevaba un delantal blanco con encajes, las mangas eran cortas y el escote en sus senos era increíble, podía ver a la perfección sus enormes y deliciosas tetas, que además de que el vestido iba tan pegado a su cuerpo que se adhería como una segunda piel, y mas abajo llevaba la pequeña falda de tela con holanes y mucho vuelo al final, los cuales hacían que su falda quedara al ras de sus perfectas nalgas, y en sus largas piernas traía esas medias blancas con moños negros que ya había visto antes y sus altos zapatos negros. Parecía como una sexy Alicia de el país de las maravillas, idéntica a las que encuentras en las versiones porno de esa historia, pero mucho mas ardiente.

- Be...Bella – tartamudeé sin dejar de verla de arriba a abajo y con una seria erección dentro de mis pantalones.

- ¿haz visto al conejo blanco? - pregunto con la voz mas irresistible que había escuchado en mi vida.

- no, pero puedo ser tu sombrero si quieres – inquirí al tiempo que me quitaba la playera y avanzaba hacia ella.

- es una propuesta tentadora – respondió acariciando sus senos con sus manos.

Trague pesado y seguí adelante hasta llegar a ella. Y cuando estuvimos frente a frente lo primero que hice fue quitarle la peluca rubia y soltar sus risos cafés.

- creí que Alicia debía ser rubia – dijo ella acariciando mi abdomen y enviando descargas de placer desde allí hacia el resto de mi cuerpo.

- y yo creí que el sombrero debía usar un sombrero – respondí torpemente y ella rió

- no eres muy bueno con las palabras sombrero, señal de que realmente estas loco – gimió al tiempo que desabrochaba mis pantalones e introducía una mano por mis pantalones y mis bóxer para tomar con sus delicados dedos mi duro miembro.

No respondí nada a eso, solo me dedique a disfrutar el delicioso movimiento de arriba a abajo que Bella hacia con su mano.

Cerré los ojos y le rodeé la cintura con mis manos y me encontré con que por detrás de su traje este era una especie de corsee, solo que la piel de su espalda estaba expuesta bajo las cintas entrecruzadas.

- necesitare ayuda con eso – dijo Bella y se dio la vuelta para que pudiera desabrochar el traje que por la espalda efectivamente era un corsee pero sin tela abajo, solo esa cinta negra que se marcaba en su espalda y terminaba unos centímetros arriba de sus perfectas nalgas, que era donde iniciaba la falda con vuelo.

Deshice el moño que se descansaba al inicio de la faldilla y comencé a desagujetar el corsee. Y cuando solté por completo la cinta introduje mis manos a su traje y comencé a masajear sus suaves y enormes senos al tiempo que pegaba mi cuerpo al suyo por completo.

- Edward, vas mejorando – gimió Bella cuando ligeramente pellizque sus duros pezones.

- tengo a la mejor maestra – susurre contra su oído

Bella gimió mas fuerte y dio un tirón a su vestido haciendo que este cayera al suelo, dejándola únicamente con una tanga negra de lo mas sexy y mis manos sobre sus senos, aun masajeandolos.

- te ves increíblemente sexy – gruñí contra su cuello antes de comenzar a besarlo.

- argg... Edward, harás que me corra si sigues hablando así – gruño y se giro para encararme.

- eso seria ser todo un dios del sexo ¿no?, claro que para ello se necesitaría a la mejor musa y tu lo eres.

No tenia idea de donde salían esas palabras, pero si a Bella le encantaban bien podría escribir un libro.

- eso es a lo que yo llamo un buen cumplido – replico mientras me bajaba los pantalones hasta los tobillos junto con el bóxer

- rayos Edward, realmente estas excitado – exclamo al tiempo que acariciaba mi miembro de nuevo.

No respondí, solo me relaje y me dedique a besar, succionar y lamer sus delicados y enormes senos. Ella por su parte se quito la tanga y la lanzo lejos.

- ¿donde están los condones? - pregunto cuando volví a acariciar sus senos y yo que desde la ultima vez que habíamos estado juntos guarde unos cuantos condones en el botiquín del baño, señale este con el dedo y Bella asintió con la cabeza.

Fue hasta el botiquín usando únicamente las medias blancas y sus zapatillas, era una imagen tan sexy la que estaba percibiendo en ese momento que me quede inmóvil y la observe casi sin parpadear. Ella por su parte saco uno de los condones y luego de sacarse las zapatillas y las medias vino hasta mi y con una ceja alzada dijo.

- ¿vas a quitarte los zapatos o entraras al agua con ellos?.

Tenia la garganta seca y por lo tanto no respondí nada, solo me apresure a quitármelos mientras que Bella fue a abrir la regadera.

Cuando termine de quitarme los zapatos Bella había entrado ya al agua y sostenía entre sus dientes el condón aun cerrado. El agua se deslizaba por su cuerpo tan eroticamente que casi corrí para llegar hasta ella.

Bella abrió el condón y avanzo hasta mi para ponérmelo rápidamente y no sin antes acariciar la punta de mi miembro con sus labios.

Me dio una sexy sonrisa cuando termino y volvió a ponerse bajo el chorro del agua conmigo de la mano.

El agua estaba tibia, pero para mi piel que ardía de deseo se sentía como cubos de hielo recorriéndome el cuerpo, Bella se puso de espaldas a mi y pego su cuerpo al mio deliciosamente. Volví a tomar sus senos con mis manos. Ella tomo una de mis manos y la deslizo hacia abajo suavemente hasta llegar a su intimidad, donde con su ayuda comencé a estimular su clítoris y luego de unos momentos introduje uno de mis dedos en ella, lo cual la hizo gemir y ese gemido solo aumento mis ganas de entrar en ella y al parecer ella lo sabia, porqué tomo mi miembro con su mano derecha y la dirigió directamente a su entrada, lo cual era algo difícil dado a la diferencia de estatura que teníamos, pero aun así el roce de sus pliegues con mi miembro era casi tan delicioso como estar dentro. Moví con mas urgencia mi dedo que se encontraba dentro de su intimidad al tiempo que con el pulgar estimulaba su clítoris

Los gemidos que Bella soltaba en esos momentos llegaban a un punto que bien podrían ser tomados como gritos, pero gritos de placer puro que me orillaron a sacar mi dedo de su interior, girarla hacia mi y cargarla para finalmente enterrarme profundamente dentro de ella mientras la recargaba contra la fría pared del baño. Ella me recibió con un gemido increíble y yo me moví con desesperación dentro de ella, pues esta posición era mucho mas cansada que cualquier otra que habíamos probado, pero también era mucho mas deliciosa, por que esta vez era completamente yo quien tenia el control, yo determinaba la velocidad y la profundidad con que me movía en su interior y sus gemidos solo iban en aumento con esto.

Finalmente cuando sentí que no podría soportarlo mas deslice mi mano por entre nuestros pliegues y estimule su clítoris casi como si mi vida dependiera de ello. Bella tenia sus manos y sus pies aferrados a mi espalda y cuando sentí sus paredes cerrarse contra mi miembro enterró sus uñas fuertemente en mi espalda, haciéndome con esto encontrar también mi liberación.

Gemí tan fuerte como ella y sin pensarlo ni planearlo Bella estampo sus labios contra los mios en un momento de desesperación.

Su lengua se abrió paso por mi boca y ahora luchaba contra la mía, yo seguía tan excitado que aun cuando ambos habíamos alcanzado la cima del orgasmo seguí con el frenético movimiento de vaivén que nos había hecho a ambos terminar.

Cuando los labios de Bella liberaron finalmente los mios su expresión era de pánico

- Bella, ¿te encuentras...?.

No me dejo terminar la pregunta, solo se soltó de mi agarre y salio de la regadera casi corriendo.

- Bella ¿que ocurre? - pregunte saliendo tras ella cuando se ponía con las manos temblorosas el vestido.

- rompí el trato Edward, eso es lo que ocurre – replico con la voz realmente furiosa.

- pero yo...

- no digas nada Edward, - gruño mientras continuaba vistiéndose rápidamente - se que no significa nada, ni para ti ni para mi, pero aun así esto es peligroso, no podemos permitirnos que estas cosas sigan ocurriendo ¿entiendes?. Sera mejor que mantengamos distancia por un tiempo, solo para evitar confusiones, pienso que unas dos semanas esta bien.

- Bella, esto es ridículo, se que no significo nada, solo fue un beso, un beso que...

- ya basta, me tengo que ir – replico y totalmente vestida salio del baño.

- Bella tu dinero – dije alzando la cartera cuando ella se encontraba ya en la puerta de la calle.

- mañana te mandare un numero de cuenta, depositalo allí, ahora dejame tranquila.

Cerro la puerta con un portazo que hizo vibrar las ventanas.

No lograba comprender por que el miedo de Bella, bien era cierto que era peligroso que nos besáramos, pero no era para tanto ¿o si?. Probablemente Bella ocultaba algo, no por nada iba a ponerse así de histérica por un simple beso, y sospechaba que ese miedo no era precisamente mi culpa, algo mas se ocultaba bajo todo eso.

Regrese al agua y me di una larga ducha mientras pensaba en las miles de cosas que pidieron hacer que Bella reaccionara de esa manera, pero media hora después me encontraba tan o mas confundido que al principio, así que lo deje por la paz y fui a acostarme.

Al menos todo el asunto de Bella había servido para alejar a Rose y todo lo ocurrido de mi mente, pero por lo menos ahora era menos doloroso. Al menos por ahora, pero volver a ver a la feliz pareja el lunes quizá me golpearía nuevamente.

Me masajeé las sienes con las manos uno momento y luego me reacomode en la cama para finalmente quedarme profundamente dormido.


Nota importante: No se olviden que cada capitulo de este fic sera inspirado en una cancion, aunque no sea letra por letra lo que dice la cancion guardara cierto parecido o por lo contrario podria tratarse de una cancion que se mencione, se escuche o se cante dentro de la historia, en este caso el cap esta inspirado en la cancion de panic! at the disco y en mi perfil esta el link al video y a la traduccion, tanto para este como para el resto de los caps ok?


N/A:

Si, si, si, se que diran ¡¿que horas son estas de subir el cap?. se que llevo de atraso dos dias, y que seguro decepcione a muchas, pero lo que tengo que decir a mi favor es que tuve una semana horrible, tuve unos problemas con mi boyfriend y me sentia tan mal que no podia escribir nada, solo por que el cap de psicofonias ya lo tenia escrito si no ambas historias hubieran quedado pendientes de actualizacion, pero es que en serio me ponia frente a la computadora y no lograba escribir nada, tenia desde hace uff... la idea de que iba a tratar el capitulo pero no lograba plasmarlo, mi mente divagaba en el problema con mi amor y pues no lograba formar parrafos coherentes, inclusive ahora sigo teniendo unas cuantas dudas sobre los primeros parrafos, pero bueno espero les encante el cap, ya que me costo un poco mas de lo normal y bueno gracias al cielo todo con mi bf se arreglo y logre terminar el cap de una manera que me encanto. aunque bueno bueno se que les cree muchas dudas respecto a Bella y lo cierto es que su nerviosismo guarda relacion con su pasado. y para aquellas que me siguen preguntando que edad tiene Bella pues tiene 20 años aunque se ve mayor y exagera con lo de Edward por que solo le gana con tres años a Edward y en fin no digo mas!.

Mil gracias por todos los Reviews, me ponen realmente feliz!. es que awww... 145 Reviews en cuatro caps!. awww... que emocion las amo chicas!.

lo digo de nuevo mil gracias por leer, comentar y amar contrato sexual! se les quiere chicas lemmoneras!. G=.

-AliCe Ahtziry Cullen de Whitlock!.