Declaimer: Rutiinariamente dire que no no y no sere Rowling
Nota:yo se que me tarde pero puff asi es la escuela, te garra y cuando te agarra no te suelta...
Capitulo 6: La Carta
La miro a los ojos embelesado se sentía perdido, pero no le molestaba la sensación, su piel era suave que provocaba estremecimiento en sus manos que la tocaban con delicadez, su aroma provocaba temblores en su cuerpo, su sonrisa estaba convulsionando su razón, pero todo eso era tan mínimo, insignificante comparado con lo que sus labios estaban provocando, desde el primer momento en que sus labios se acercaron peligrosamente todo empezó a dar vueltas, sensación de mareos, pero agradaba de cierta manera. Aunque la presión que sentía en la boca del estomago, entorpecían sus movimientos.
La nariz de él rozo la de ella, un gesto demasiado dulce para un Malfoy pero a eso lo impulsaba, a convertirse en aquel estúpido adolescente romántico. Pero todos esos gestos provocaban emociones intensas placenteras, satisfactorias, felicidad.
Las manos de ella se deslizaron por las mejillas sonrojadas de Scorpius, atrayéndolo a ella, para finalizar toda aquella espera que asesinaba.
-Despierta Scorpius-dijo a tan solo un rose de sus labios
Se levanto de aquella fina cama, tallo sus ojos violentamente después de soltar un suspiro de cansancio, las noches se habían convertido en una tortura, porque era al momento en que tocaba la almohada cuando una cierta pelirroja ataca a su mente sin piedad, antes pensaba que era normal soñar con ella, sus sueños se calentaban bastante pero, soñar con Rose Weasley de esa manera era extraño, comprendía, entendía, que fueran sueños movidos, pero hacerse el romántico, tocarla tan suavemente, contemplarla de cerca, hundirse en sus ojos, desear sus labios para rozarlos tan suavemente.
Las cosas se le estaba saliendo de control, no sabia que pensar que hacer, pero como luchar por algo perdido e imposible.
Revolvió su cabello era momento de levantarse ya. Era sábado sus compañeros ya habían bajado. Se metió bajo el agua fría de la regadera necesitaba enfriarse la cabeza necesitaba pensar con claridad.
Bajo las escaleras y encontró ahí a los mellizos Zabbini. Taylor y Blaise eran como primos aunque su amistad fuera un poco fría.
Se sentó en uno de los esponjados y elegantes sillones negros, con la mirada seria.
-Dem, hoy ahí entrenamiento, te quiero temprano-le dijo secamente provocando risa en Demetri-Estoy harto de que llegues tarde por andarte tirando un Huffle.
-Oh vamos Scor, mi madre me quiere comprometer saliendo de Hogwarts tengo que aprovechar mis años mozos-ese comentario hizo bufar a Taylor.-tu también deberías, te he notado muy solo.
-No me llames Scor, ahora aprovecha tus años mozos fuera del horario de entrenamiento-se levanto para dirigirse a pasear no deseaba estar ahí, necesitaba aire fresco, ese comentario causo incomodidad.
-No se que haces fijándote en la Huffle, son tan ingenuas-le reprocho
-Por eso me encantan, creen lo que les dices eso lo hace mas excitante-se rio de si mismo-y no tienes derecho a criticarme, menos cuando tu preciosa te fijaste en el leoncito mayor-ella bufo-ten cuidado Taylor no creo que quieras problemas menos con el sangre fría de Scor.
Esa mañana Alice había despertado demasiado temprano, había quedado con el profesor Longbotton para ayudarlo con una clasificación de plantas.
Al llegar a los invernaderos los noto serio, concentrado un gesto extraño pero destacarte en el, a tal grado que podríamos llamarlo familiaridad.
-Buenos días profesor-saludo introduciéndose en la sala.
-Alice, llegas antes de tiempo-le sonrió carismatico, los años habían borrado toda huella de "niño bobo" había convirtiéndose en un hombre mayor, elegante y hasta guapo, pero una duda siempre vagaba ¿Por qué nunca se caso? –Debo agradecerte a que te hayas prestado a esto y mas en un sábado.
-No me es una molestia, creo que tome demasiadas costumbre extrañas de mi madre, una de ellas su afición a levantarme temprano-el sonrió-además me encanta hacer esto.
-Siempre tuviste aptitudes en mi clase, mas nunca creí que te interesara- contesto sincero.
-No es algo en lo que me quisiera dedicar, pero aun así me agrada, aun pienso que quizás medimaga seria una gran opción-contesto acomodando unas cuantas plantas-la mayoría quisiera ser Auror pero la violencia no es parte de mi.
-¿Criaturas Mágicas?-menciono la carrera de su madre.
-Mi madre lleva años en eso, creo que me ha borrado toda incógnita que pudiese sentir asía el tema-sonrió recordando las miles historias sobre tantas criaturas-creo que sobre criaturas mágicas he tenido suficiente, quiero algo nuevo y diferente.
-Me recuerdas mucho a tu madre-lo miro extrañada-siempre yendo al otro lado de todo, creo que eso la hacía especial, en si ella ya era especial.
-¿Hugo?-pregunto Albus quien miraba el techo.
-¿Mmm?-contesto Hugo aun dormido.
-¿Qué es lo que le viste a Gabriel?-los ojos de hugo se abrieron de golpe espantando todo el sueño que tenia.
-¿Qué?-se levanto un poco de la cama-¿Acaso…
-No seas ridículo-se rio Albus-es solo que pensaba en… -pensaba como explicarse correctamente-en cómo alguien logra enamorarse o que causa eso-siguio mirando el techo.
-Para serte sincero, aun no lo se, es solo que hay algo en ella que me atrapa-contesto pensando muy bien-quizás ese amor es solo una mala parada o no.-sonrió de mala gana.
Gabriel se estaba convirtiendo en torbellino en su cabeza. ¿Amor? Ya ni siquiera pensaba con claridad, le costaba perderse en sus ojos, porque lo único que le trasmitían era temor. Las cosas estaban cambiando estrepitosamente.
-Sera mejor levantarnos antes de que Lily se cuele a la habitación, no quiero causarle dolores de cabeza a Alice-dijo Albus levantándose de la cama-Aunque joder a James no estaría de más.-Hugo se rio.
Albus comenzaba a dirigirse a bañar cuando una lechuza comenzó a tocar la ventana, se acerco a tomarla y llevaba dos cartas con ella, una para El y otra para Hugo.
-¿Dos cartas?-Le entrego su carta y al momento de abrirlas el silencio se proclamo.
Frank corría por los pasillos de Hogwartz buscando desesperado a Rose, desde que había leído la carta había salido de ahí corriendo. Cuando topo con Alice en una vuelta, por suerte la sujeto fuertemente para evitar que cayese violentamente.
-¿Dónde está el fuego?-pregunto esperando la respuesta para tal desesperación.
-Buscaba a Rose, algo malo paso-la cara de Alice su torno en preocupación-pero yo me encargo de ella, creo que tu deberías encargarte de James, no esta muy bien.
-¿Do-Donde esta?-pregunto preocupada.
-En la sala común-ahora fue Alice quien salía disparada por los pasillos de Hogwartz buscando mas que respuestas.
Frank siguió buscando a Rose, por suerte la búsqueda no duro mucho cuando la encontró parada en una de las ventanas con la mirada perdida.
Alice llego veloz a la sala común y encontró a James, recargado en una de las braceras de un sillón con la mirada baja y un papel arrugado en su mano. Camino hacia el despacio, no quería perturbarlo mas.
Su mano se deslizo por encima de la de el, intentando calmar la furia de ella, los nudillos los tenia blanco de la fuerza con la que apretaba el papel. Comenzo a suavizarla para envolverce en la de Alice.
Lo escucho sollozar al contacto y se dio cuenta que era mas grave de lo que llego a esperar. Deposito un beso en la coronilla de cabeza, provocando que elevase la vista. No encontró lagrimas pero sus ojos rojos y una mirada de dolor.
Alice junto su frente con la de el, esperando que el estuviera listo para contarle lo que paso, no iba a presionarlo con preguntas tontas, el lo hablaría si lo necesitara, si no ella respetaría su silencio y lo apoyaría.
-Era una carta de mi madre-dijo después de un suspiro cansado, Alice lo miro a los ojos-Mi abuelo esta muy grave-trago con dificultad. Ella no le diría "Todo estará bien o se recuperar pronto" no quería darle falsas esperanzas.
-No te abrumes-le dijo suave-tu abuelo es fuerte.
-Lo se es solo que no se si pudiera soportar perderlo-bajo la mirada intentando detener el llanto.
Alice tomo su rostro entre sus manos con tal delicadeza que era casi imperceptible pero para James fue una onda de calor y consuelo. Se miraron unos segundo cuando ella comenzó a hablar.
-Cuando mi abuelo murió, no fue fácil, pero algo que me enseñado que a veces es mejor que el dolor termine y seguir adelante-cerro los ojos doloroso-no sufras antes de tiempo, no es bueno.
-Tengo miedo-no le intimido decirlo, a decir verdad sabía que no habría nadie a quien le pudiera confesar todo esto tan fácil.
Junto su rostro en el de Alice, sus ojos estaban cerrados del dolor.
-Y es normal, pero hasta que las cosas no estén hechas no te lastimes como suposiciones, deja que el tiempo decida y no lo eches de menos cuando aun no se va-asintió despacio, mientras hundía su cabeza en el hombro de Alice y sus brazos la rodeaban con posesividad. Ella lo abrazaba cariñosamente, y acariciando su cabello.
Frank se acerco y sin pedir permiso jalo su brazo y la hizo abrazarlo, ella se resistió al principio pero todo era tan angustiante que se dejo llevar por el consuelo de un amigo pror que realmente lo necesitaba urgentemente.
-Salvaje, no sé muy bien como se hace esto de abrazarte y decirte que todo estará bien-le dijo sincero-pero lo que si se es que no me gusta verte así, te prefiero lanzándome cosas, llamándome imbécil-ella rio-pero no estoy acostumbrado a verte como una chica.
-Idiota.
-Vamos mejorando-sonrio satisfecho.
-No soy así, pero duele, tengo miedo Frank-el asintió-es mi abuelo, lo necesito tanto.
-Hey vamos anímate aun no muere y tu ya le estas llevando flores-se alejo para mirarla-esto no significa que vaya a pasar algo tonta, la gente se enferma siempre unas veces mas que otras, pero tu abuelo va poder con esto.
-Quizás, ahora lo que necesito es pensar-el asintió sonriente.
-Me iré, pero prométeme que no cometerás una locura-ella se rio-digo dicen que las mujeres tristes son peligrosas yo solo guardo distancia.
-Esas son las despechadas-lo corrigió recuperando su tono.
-Así que estas despechada-lo golpeo-ves que fácil me es sacarte una sonrisa, te veré después-le revolvió el cabello.
Se marcho asía los jardines donde parecía ser su día de suerte se encontraba a todo el mundo en el momento correcto. Encontró ahí a una rubiecita que no solo lo sacaba de sus casillas.
-Por lo que veo aun no te has enterado-le comento al ver su semblante tan normal.
-¿De que mi abuelo se esta muriendo?-dijo tranquilamente que en frio un poco a Frank
-¿Tan poco te importa?-dijo sorprendido
-¿Si así fuera a ti que? Soy libre de sentir y pensar lo que quiera-le dijo casi gritándole
-¿Por qué estas tan a la defensiva? Nadie planea atacarte-lo miro susceptiblemente-venia a ver si no necesitabas un poco de compañía, aunque no lo parezca aprecio mucho a tu abuelo y me duele también todo esto pero no podría comparar mi dolor con el de tu familia.
-¿Familia?-se rio tristemente-Eres el mejor amigo de mi primo, pasas siempre al menos unas semanas con el cada vacaciones, y yo ni siquiera te conocía, ni a su novia de hace dos años, ¿Qué clase de familiar soy? Viví tanto tiempo fuera que ni siquiera reconozco a las personas, y estoy aquí parada buscando en mi dolor, buscando que me arda el pecho, que las lagrimas fluyan pero no pasa-dijo adolorida-mi abuelo podría morir y lo único que siento es lastima, lastima de lo poco que pase con el, porque míralos a todos, horrorizados con la simple idea de que pudiese pasar, ¿Era acaso tan maravilloso? No lo se y ni siquiera se si logre a saberlo-Fran se acerco lo suficiente como para que ella sintiese su respiración.
-Patético-fue lo único que pudo pronunciar-mucha gente daría lo que sea para no sentir ese dolor, tu lo ansias desesperadamente-sonrió burlón, lastimando mas a Dominique. Tomo su barbilla y la alzo para que ella lo mirara a los ojos-No creí que fueras tan sincera, pero sobre todo no me imagine que tuvieras sentimientos tan bellos-eso desencajo la mirada de Dominique-no sientas lastima, ni dolor, porque nada de eso te va a ayudar-ella bajo la mirada-no soy bueno en los consejos preciosa, pero lo que si puedo decirte es que aun tienes tiempo de descubrir si realmente el es una gran persona-ella sonrió pequeñamente-y para ahorrarte un poco de trabajo lo es, y te quiere demasiado-sonrió ampliamente-ahora debo irme-soltó su barbilla.
Y comenzó a marcharse.
Dominique sabia que ese chico era mas que una caja de sorpresas, y algo en ella quería descubrirlas todas.
-¿Te das cuenta que somos un par de miserable?-comento Lily aun en los brazos fuertes de Hugo.
-Lo se, ya ni siquiera consuelo puedo encontrar en ti-antes de que dijera algo Lily le comento-y tu solo deseas que yo sea un rubiecito solitario.
-Cierra la boca-se separo de el-me resignare a solo mirarle de lejos, a tener un amor clandestino e imposible y ahogarme en mis desilusiones rotas-dijo suspirando.
-Deja de leer esas tonterías-le dijo Hugo espantado. Luego bufo intranquilo-¿Crees que el abuelo se reponga?-e pregunto buscando una clase de consuelo.
-No lo se y no quiero pensar en ello.-se quito el cabello de la cara. Alzo la vista y encontró a Klay entrando en la sala común-Es verdad que nunca son suficientes problemas-Hugo giro para observar a Klay.
-No deberías sufrir por el-comento.
-No debería haberme enamorado de el, es un Malfoy- recalco lo ultimo con sarcasmo- de verdad me gustaría cambiar mis sentimientos, pero ¿Por qué el? ¿O qué hay de malo en mi?
Hugo se acerco y beso su frente, y la volvió a tomar en brazos.
-Quisiera contestarte, pero son las mismas preguntas que me hago yo-la miro a los ojos-creo que de alguna manera todo pasa por algo.
-Iré a mi habitación no estoy de humor para nada-se comenzó a ir. Pero alguien la paro.-James.
-Enana ven aquí-la abrazo posesivamente, mientras sintió algunas lágrimas cayendo de sus ojos mojando su hombro. Lily lloraba, era algo que solo James podía lograr, que Lily se sintiera frágil y pudiera desmoronarse, pero segura de que nada pasaría.-Todo estará bien-acaricio su cabello.
-¿Dónde esta Alice?-pregunto en sollozos que disminuían.
-¿Para que la quieres?
-Pensé que estaría consolándote-el se rio.
-Ya lo hizo lo suficiente, ahora lo importante eres tu ¿Estas bien?-tomo su rostro en sus manos.
-Eres un estúpido imbécil-le contesto enojada, sacando le una risa a James.
-Parece que más que bien-le beso la frente. Volviéndola a abrazar.
El entrenamiento había sido pesado y mas cuando su cabeza solo podía producir las escenas, los sentimientos, sensaciones de aquel sueño.
Se cambio y baño antes que todo estaba demasiado de mal humor quería salir de ahí, golpear todo, pero algo lo detuvo de golpe, la pelirroja que lo condenaba cada noche, estaba frente a el, distraída, mirando despistadamente, se acerco temeroso, solo para mirarla mejor.
Noto que había algo en sus manos una carta seguramente, siguió caminando, algo lo estaba moviendo intensamente a ella, y no quería luchar contra eso simplemente quería dejarse llevar, tenia los sentimientos tan a flor de piel que se estaba desmoronando todo lo que el creía ser, pero quería descubrir quien era y sabia que esa era la unía manera de descubrirlo, y no era un riesgo el que corría al contrario era satisfacción.
Rose noto su presencia y limpio sus ojos, había estado llorando, pero tenía tanto miedo de perderlo, se sentía impotente, encerrada, no podía correr e ir a verlo, tenía que quedarse encerrada en ese lugar esperando cartas de su salud.
-¿Que quieres Mlafoy?-Nunca se había dado cuenta lo bien que sonaba su apellido cuando Rose lo decía.
Quiso mantenerse fuerte pero no podía, se sentía tan mal que una lagrima se escapo de sus ojos notando lo vulnerable que estaba. Y sabía que eso Scorpius iba a aprovechar.
¿Lagrimas? Algo duro golpe en su interior, ¿Qué demonios pasaba? ¿Por qué lloraba? Pero eso paso a ser un segundo plano cuando un deseo intenso se apodero de si mismo, quería el limpiar sus lagrimas, eliminar cada huella de dolor, que ella encontrara un consuelo en el. ¿Desde cuándo tenia sentimientos tan puros? ¿Desde cuándo daría todo para borrar todo el dolor de ella? Era estaba frente a el, estaba claro ahora.
Estaba enamorado, y no quería luchar contra ese sentimiento.
Alzo la mano y borro la lagrima de su rostro, hipnotizado por la calidez y suavidad de su piel. Rose quedo perpleja, Malfoy estaba limpiando su rostro, y no mostraba burla, lastima, ni arrogancia. Era dulce sincero, cuidadoso, sus ojos era una niebla de tranquilidad, y su mano había desencadenado sentimientos confusos en ella.
¿Qué estaba pasando entre ellos dos?
Asi concluimos el Capitulo, puff se que diran ¿Donde estabas? y yo contestare en mi casa xD ok ya ya serios por favor, ehm pues la verda dno escribia por que mi inspiracion era una basoia, no pida ecribir nada, era tan trsite pero logre recuperarme y he regresadooo
Siguiente Capitulo: Al retrato de Dumbledore se le ocurrio una increible idea, que ponra Hogwrts de cabeza!
Atte: Ale V/AleRabanito
Gracias por los Reviuws de todos!
