¡Privet otra vez mundo! Aquí el siguiente capítulo. Jejeje. Agradezco los reviews, así me dan más ganas de escribir y me da más inspiración. Spasibo ^3^

Bueno, comenzamos.

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Cap. 6

Dejé a Alfred y a Arthur en el pasillo y me dirigí hacia mi habitación. Estaba confundido, no sabía en qué pensar. Todo lo que había pasado con Alfred en un solo día, incluso el extraño desmayo de Hédeváry, me había hecho pasar un buen rato, no lo podía negar. Y pensar que hace apenas unas horas le había dicho que lo odiaba. No era eso, en absoluto. Es sólo que es tan diferente, no le preocupa nada y se comporta de una forma muy infantil. Sin embargo, eso me gusta, de un modo muy peculiar.

Eran las dos de la tarde y, sin embargo yo quería dormir un poco. No había podido descansar bien. Mis heridas ya estaban mecho mejor, estar con él me había hecho olvidar el dolor por un momento, pero, el cansancio no.

Iba por el caminando, ya estaba a punto de llegar cuando escuché unos gritos que venían del pasillo que cruzaba.

¡Waaaaaaaa! ¡Noru! ¡Eres taaaaaaan lindo! ¡Me recuerdas a tu hermano Emil!

-Anko…no me digas así…me llamo Lukas, te lo he dicho miles de veces.

-¡Pero Noru suena bien! Además tú me dices anko, no me llamas Mathias.

-¿Ya me puedes soltar? Me estas sofocando.

-¡Noooooo! ¡Eres muy suave y abrazable! ¡Nunca de deja….! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhh!

-Te lo mereces….

Me asomé por el pasillo para ver a dos de mis compañeros, Lukas Bondevik y Mathias Densen. Recuerdo haberlos visto en el autobús cuando llegamos al colegio, y, por lo poco que vi en el autobús y en el primer día en el salón de clases uno es sumamente ruidoso, como Alfred, y el otro, por otro lado es muy callado y se comporta como una niñera con él.

Vi a Lukas parado viendo despectivamente a Mathias el cual estaba tirado en el suelo llorando y sobando sus partes blandas. ¡Auch! Aunque verlo así me pareció divertido.

-Le pondré puntas de metal a mis zapatos para que la próxima vez pienses antes de comportarte como un idiota.

-N-Noru…..TToTT

-Lukas…ya te lo dije….bueno, me voy, quedé salir con Emil.

-¿No me llevas? Seré bueno….No te molestaré

-Siempre lo haces así que no. –Entonces Lukas se dio media vuelta y se fue dejando solo a Mathias.

-¡NORU! TT-TT

Entonces caminé hacia Mathias, el cual lloraba tirado en medio del pasillo de la forma más dramática posible. Creo que en lugar de risa me dio un poco de lástima.

-Si no te levantas alguien te golpeará ¿Da?

-¡Noruuuuu! ¡Pégame pero no me dejes!

-¿Estás bien?

-¡!

Como noté que no me escuchaba me puse frente a él, me arrodillé a su altura y le di una bofetada que resonó en toda la escuela. Por lo menos con eso se calló, pero no por mucho.

-¿¡Pero qué diablos te pasa! ¡Casi me dejas inconsciente! –Gritó y se levantó rápidamente, ya parecía mejor.

-No me estabas prestando atención. Te dije que si no te quitabas del pasillo alguien te iba a golpear.

-Pues me golpeaste… de todos modos…-Hizo un puchero. –Eres Ivan ¿Cierto?

-Da… ¿Por qué llorabas?

-Porque…bah… no importa realmente. –Parecía afligido.

-Mathias ¿Cierto?... ¿Eres amigo de Lukas?

-Lu-lu-lu...k….ka….s…Si….eso creo.

-¿Crees? –Me sorprendía que no lo supiera.

-Pues siempre estamos juntos desde que recuerdo y yo lo quiero mucho, pero él parece no sentir lo mismo y me trata un poco mal. No sé si a él le gusta nuestra amistad, o si quiera piensa que es una.

-Ya veo…Entonces por eso llorabas como actriz de telenovela mexicana.

-¿¡Eh! ¿Cómo que de actriz de….?

-Si tú crees que es una amistad, lo es, si él no lo cree, pues es su problema. Tampoco dejes que trate así, o acaso ¿Eres masoquista?

-Jeje…un poco. La verdad me gusta cuando Noru me pega, no tiene taaaaaanta fuerza como yo así que casi no duele, de hecho es divertido.

-(Claro…por eso te tiraste al suelo a llorar por el golpe que te dio) –B-bueno, en ese caso, sigue así…. -_-U (Vaya que en esta escuela abundan los tipos raros…)

-Jejeje…Gracias Ivan. Pensé que te comportabas de una forma completamente diferente desde que se expandió el rumor de tu pelea con Jones. No eres tan malo. Me levantaste el ánimo.

-¿Rumor?

-Sí, toda la escuela sabe que peleaste con Jones ayer en los baños.

-(Maldita Hédeváry)….Bueno, como sea. Nos vemos. –Me despedí de Mathias con la mano y me dispuse a ir a mi cuarto como lo planeaba al principio. Por cierto (Nota mental: No confíes en Hédeváry, está loca)

Abrí la puerta y me tiré en mi cama, ni siquiera me quité el abrigo, ni los guantes ni la bufanda. Tenía mucho en que pensar.

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Había dejado a Arthur con sus dudas y decidí ir a visitar a Gilbert, sé que le dije que le mandaría un mensaje, pero es más fácil ir a hablar frente a frente.

Caminé hacia su cuarto y toqué la puerta.

-¿Gilbert?

-¿Quién llama al awesome Gilbert Beilschmidt?

-Soy yo…Alfred. ¡Deja de comportarte como un idiota y abre! Tengo que hablar contigo.

-¡Qué poco awesome eres! Se supone que debes decir: "Soy Alfred, mi señor, el awesome, perfecto, amable, guapo y humilde Gilbert Beilschmidt" –Dijo mientras abría lentamente la puerta.

-¡Hahahahaha! No en esta vida. –Entré en la habitación.

-¿Qué pasa? –Preguntó mientras se sentaba en el pequeño sillón.

-Pues… Iggy dice que…

-¿¡Qué! –Interrumpió casi gritando.

-Bueno, pues que si tuviera que elegir entre Francis y tú, te elegiría a ti por que la barba de Francis le da saco, además de que acepta que tienes buen físico, pero le da vergüenza que andes sin camiseta por el cuarto.

-¡Lo sabía! ¡Kesesesese! ¡Nadie se resiste al awesome yo! ¡¿Qué más te dijo?

-Pues nada más, pero eso que te dije es lo más importante. Iggy puede parecer fuerte pero es una ternurita. Es muy fácil hacerlo dudar de sus sentimientos.

-¡Bien! ¡Ahora estoy motivado a hacerlo mío! ¡Va a tener mi nombre en el trasero!

-¿Gilbert?...

-¿Si?

-No lo presiones, Iggy no carbura bien bajo presión, de hecho entra en pánico y se comporta de forma rara.

-Me gustaría ver eso….

-Créeme no te gustará. Una vez fuimos a una fiesta formal y lanzó a la anfitriona contra el pastel después de que no se le ocurrieran palabras para un discurso que le pidieron. El pobre estuvo deprimido más de dos semanas.

-¡Kesesesese! El awesome yo puede con lo que sea. Pero si insistes…

-Insisto. Me gusta molestar a Iggy pero tampoco es bueno jugar con él como gatos con una bola de estambre.

-Un awesome gato con una adorable bola de estambre rubia. –Dijo mientras jugaba con su cabello y miraba hacia la ventana.

-¡Gilbert! ¡Hablo enserio!

-Si….si…

-Otra cosa… ¿Lo quieres en serio? O ¿Sólo para divertirte con él? Porque te advierto que no dejaré que lo lastimes. Si lo haces, te golpearé con el puño de la justicia que sólo tiene un héroe.

-Tranquilo….No le haré nada. Kesesese…Por ahora…. Y bueno, hablando de otras cosas. ¿Qué pasó en la mañana? Cuando nos despertamos ya no estabas.

-Ah, lo que pasa es que tuve una sueño raro y fui a hacer algo.

-¿Con qué soñaste?

-Con un niño que se parecía a Ivan y…

-Entonces fue una pesadilla…

- ¡Oye! Bueno…entonces fui a hablar con él.

-Pensé que no te agradaba…

-No es eso, es sólo que es muy serio, eso es todo. Iggy es serio, mandón, anti awesome y no te desagrada, de hecho te gusta.

-Entonces… ¿Ivan te gusta? –Dijo con una mueca maligna.

-¡Wha…Claro que no! –Sentí que mi cara se calentó de repente.

-Sabes…él no me agrada, para nada y nunca lo hará, pero debo admitir que sus ojos no están nada mal. Aunque el morado no es un color normal.

-Tus ojos son rojos…

-Ejemm…Awesome color escarlata. Y son más normales que los de él, además de mucho más awesomes.

-Si…claro… Me tengo que ir antes que llegue Iggy y me regañe, nos vemos mañana.

-Je…bye.

Salí del cuarto pero no caminé ni diez metros cuando cubrí mi rostro y me recargué contra la pared. ¿Acaso me gustaba Ivan?

-N-no…eso no es posible, sí, me sorprende un poco como se comporta y quiero ser su amigo, pero eso es todo. –Mordí mis labios, me sentía mal, confundido, incluso más que hace unos minutos. –Estúpido Gilbert…

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Abrí los ojos de golpe y noté que me había quedado dormido con todo y abrigo, y no había pensado en nada de lo necesitaba pensar. Me levanté, el cuarto estaba vacío. Ya me sentía descansado, mi cuerpo había dejado de doler así que fui al baño a lavarme la cara, eran las 6 de la tarde, entonces decidí ir a comprar cosas para preparar algo de cenar. Suerte que se cocinar y que aquí hay una cocina, diminuta, pero sirve.

Tomé mi cartera y salí del cuarto otra vez. Entonces vi a Alfred sentado en el pasillo recargado en la pared y con las manos en su cara. Me acerqué a él.

-¿Alfred? ¿Estás bien?

-¿Ah? ¿Ivan? Sí, estoy bien. –Dijo mientras se incorporaba. -¿v-vas a salir?

-¿Por qué estas nervioso?

-No estoy nervioso… -Bajó su cabeza

-Ahhh…si, voy a salir por ingredientes para hacer algo de cenar. ¿Me quieres acompañar? –Dije y levanté su cara para que me mirara.

-N-no…sorry…tengo algunas cosas que hacer, ¿Me prestas la llave del cuarto? Mañana pido una copia a Hédeváry.

-¿No saldrás? Para que haya alguien cuándo llegue. Y no me quede afuera.

-No… estaré en el cuarto toda la tarde. No tardes.

-Nyet… Ya vuelvo…

Me di vuelta y salí para hacer la compra, pero no podía dejar de pensar que Alfred estaba raro. Pensé que contestaría algo así como "Los héroes nunca se ponen nerviosos" o "Hahahahaha, no es nada, seguro un villano lavó tu cerebro" Eso era más seguro que una respuesta normal como la que dijo.

Llegué al supermercado y comencé a buscar lo que necesitaba, un poco de remolacha, col, tomate, papas y tal vez carne, iba a ser un Borsch delicioso, nunca está de más algo caliente cuando hace frío, también preparar un poco de té. Compré lo suficiente para dos personas, ya que aunque no quisiera, estoy compartiendo con Alfred y no lo iba a dejar sin comer, además, que él coma algo saludable no está de más. Debe cambiar su dieta.

Salí del supermercado y ya estaba un poco solitario, pero no me importó. Caminé hacia la escuela pensativo.

-¿Qué le pasará a Alfred?...

Cuando llegué toqué la puerta y él me abrió con su típica sonrisa. ¿Acaso ya estaba mejor? Vaya que es raro.

-¡Wow! ¡Casi no tardaste!

-El supermercado está muy cerca…

Entré y puse las cosas en la mesa, enseguida Alfred comenzó a ver que eran, como un niño pequeño buscando un juguete en una caja de cereal.

-¿Qué es esto?

-Verduras…

-¿Qué vas a preparar? ¿Habrá para mí? –Dijo poniendo ojos de cachorro.

-Borsch…es una sopa caliente que me enseñó a preparar mi hermana, está haciendo frío, y Da….supongo que tu igual puedes comerla.

Entonces sacó el pequeño paquete de té que había comprado.

-¿Qué es esto?

-Té…yo lo bebo mucho, sabe bien.

-¡Eres igual a Iggy! Cuando era más pequeño él me obligaba a beberlo, después crecí y lo tiraba por el escusado cada vez que lo compraba con tal de no tener que tomarlo.

-No te atrevas a tirar este.

-No… es tuyo.

-Bien… ¿Me ayudarías a cocinar? Para que sea más rápido.

-¡OK! ¿Qué tengo que hacer?

-Rebana las remolachas y las papas.

-Bien…ehhh… ¿Ivan? ¿Qué es remolacha?

-La verdura redonda y roja.

Comencé a hervir la carne y preparar los otros ingredientes, picar la col, los tomates, etc. Cuando algo rompió el silencio. Un chillido de Alfred. Me asomé a dónde él estaba y vi cómo escurría sangre de su dedo.

-Estúpido cuchillo…tiene mucho filo…debí tener más cuidado.

-Da… ¿Te duele? –Tomé su mano.

-N-no…casi no. Es una cortada diminuta. ¡Soy un héroe! ¡Esto no es nada!

-Ven aquí. –Lo jalé y lo senté en la cama. Miró fijamente su mano.

-¿Q-que vas a hacer? –Preguntó casi llorando.

-Pensé que no te preocupaba una cortada de este tamaño.

-C-claro que no. Sólo quiero saber que harás.

Examiné su cortada con cuidado y la verdad es que era muy pequeña, no era necesario vendarla así que hice algo más simple, pero pondría un vendaje de todos modos para que se calmara.

-Promete que no harás un escándalo. –Dije mirando su cara.

-No….

-Muy bien. –Entonces tomé su dedo y lo metí en mi boca, sabía que la saliva era buena para cauterizar lesiones leves. Lamí su dedo con cuidado, saboreé su sangre. Su mano temblaba.

-¿Qué haces? –Dijo mirándome de reojo con el rostro escondido tras su cabello.

Saqué su dedo de mi boca. –Eso ayudará a que cierre más rápido. La saliva es buena para eso. Ahora déjame ponerte una venda. Saqué un curita de mi maleta y lo puse en su dedo. –De verdad debes tener más cuidado. Es obvio que los cuchillos tienen mucho filo.

-¡No me trates así! No soy un niño, ya te lo dije. O3Ó

-Bueno…continúa con lo que hacías. Debo cuidar la estufa. Apresúrate.

-S-si.

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Ivan regresó a la cocina como si nada hubiera pasado, yo seguía sentado en la cama. Veía mis manos, mi pequeño vendaje. Estaba perplejo y apenado. Me había lamido el dedo y limpió toda la sangre con su lengua, ya habían sido dos veces en un día que él me había ayudado o se había preocupado por mí. También otra vez que nuestras manos se encontraban.

Me levanté y volví a mi tarea, tomé el cuchillo y seguí, pero esta vez con más cuidado. No quería volver a cortarme.

-No se cortan así….-Dijo mientras se asomaba por mi hombro, cosa que me dio un escalofrío.

-¿Entonces co….? –Tomó mis manos por detrás de mí y comenzó a enseñarme a cortar las verduras (¿Recuerdan esa película del fantasma del amor? Pues era algo así…pero en vez de ser "romántico" me dio miedo)

-Asi…- me soltó y regresó a la cocina. –Continúa tú y no tardes mucho ya casi las necesito.

Yo estaba en shock, parado junto a la mesa con el cuchillo en la mano y los ojos en blanco. ¿Qué demonios había sido eso?

-Ah…ah…si…claro…-contesté de forma casi mecánica y seguí con ello de la forma que él me había enseñado. –Y-ya están.

-Muy bien…tráelas a la cocina.

Tomé las verduras cortadas y se las llevé, cuando entré a la cocina, que por cierto era una cosa diminuta, no pude evitar sentir el aroma que emanaba de allí, era delicioso. En verdad parecía que él sabía cocinar muy bien.

-Aquí están. –Dije acercándome a él.

-Da. Ponlas en la cacerola, ten cuidado, no te vayas a quemar. Nyet… ¿Sabes qué? Yo lo haré.

-¡Pero yo puedo! ¡No soy taaaaaaaan inútil!

-Ahhhh…bueno, ten cuidado.

Me acerqué a la cacerola y coloqué las verduras, no le digan a Ivan pero me quemé un par de veces aunque no le dije nada porque se podía enojar, aunque no sé, ya que casi no muestra expresión. Me van a doler mañana….jejeje.

-¡Listo! ¿Ves?

-Bueno…ahora solo hay que esperar unos minutos. Prepararé el té.

-Viva…yupi….el té…..bravo….yo quiero…. (Si no se nota, es sarcasmo)

-Te gustará, yo lo preparo diferente al británico. Ahora sal de la cocina.

Salí rápidamente y entré al baño, tenía mucho calor, seguro era por el vapor de la cacerola y porque estábamos los dos juntos en un lugar suuuuper estrecho. Estaba sudando mares. Me lavé la cara y las manos. Miré mi vendaje una vez más y... Entonces, ¿Te gusta Ivan?.... ¡Waaaaaaaaaaaaa! ¡Maldito Gilbert! Sal de mi cabeza…Ahora sé cómo se siente Iggy… Me senté en la taza del baño a tratar de respirar y calmarme, pero no pude, entonces volví a abrir la llave del agua e hice lo que le hice a Ivan ayer…me lancé un chorro de agua helada en la cara. De repente escuché que tocaron la puerta.

-¿Alfred? Ya está la comida…

-Ya voy - volteé a buscar alguna toalla, pero no había ninguna. Abrí la puerta lentamente y vi como se sorprendió.

-¿Qué te pasó?

-Me lavé la cara…

-Pero estás escurriendo…parece que…ahhh…olvídalo. Ve a secarte.

-¿Qué? ¡Dime!

-Parece como si te hubieras echado un chorro de agua a presión, como me hiciste ayer. Yo quedé igual.

-Ehhh…. Me voy a secar. (Mierda…. ¿era tan obvio?) –Corrí y me sequé rápidamente. Cuando ya estaba listo me senté en la mesa, dónde habían dos platos con sopa… ¿Roja?...y dos tazas de té.

-Ya puedes comer. Espero te guste. –Dijo y dio un sorbo a su té.

Cuando tomé la primera cucharada, me sorprendí, eso, fuera lo que fuera, y a pesar de tener ese color, era delicioso. -¡Vaya esto sabe muy bien!

-Da… -El seguía comiendo, casi ni me prestó atención.

Entonces igual probé el té, que, por sorpresa sabía diferente al que preparaba Iggy, este si tenía buen sabor, era dulce y aromático.

-Te dije que era bueno…

Casi escupo el té, me había asustado, ¿Por qué me habla tan de repente?

-No deja de ser té, y no me gusta, aunque no es del todo malo.

Suspiró, tomó su plato vacío y se fue a la cocina. Yo aún no terminaba así que me apresuré.

-Voy a tomar un baño…-Dijo mientras se quitaba la bufanda, yo lo vi desde la mesa, pero me levanté rápidamente y me fui a la cocina cuando comenzó a desvestirse, bueno, solo a quitarse la camisa. Estaba avergonzado... (cuanto siento haberme burlado de Iggy cuando dijo que le apenaba ver a Gilbert sin camisa).

-S-si…. –Escuché que se cerró la puerta del baño. Entonces fui y me tiré en mi cama.

-No….no puede ser…. Shit!

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Se notaba que Alfred estaba preocupado por algo, lo supe cuando lo vi tirado en el pasillo con las manos en el rostro.

Entré al baño y vi el piso completamente mojado al igual que la tapa de la taza…Alfred….Creo que me voy a convertir en su niñera al igual que Lukas con Mathias…

Tomé una toalla extra que tenía y me agaché a secar el piso, ¿Qué estaba haciendo Alfred que había dejado el baño hecho un desastre? Cuando terminé me levanté olvidando que estaba debajo del lavamanos, dándome un golpe que resonó en toda la habitación, entonces sentí como algo escurría por mi sien.

-¿Sangre? (1) chert vozʹmi…No otravez…- Tomé un trozo de papel y limpié la sangre de mi cabeza….exactamente me tenía que golpear en dónde tenía ya una lesión. Y le digo a Alfred que tenga cuidado.

-¿Ivan? ¿Paso algo? –Preguntó desde afuera del baño.

-Nyet…-salí del baño y abrí el refrigerador para sacar hielo.

-¿Qué diablos te pasó? ¡Estas sangrando!

-Ya lo sé, no fue nada, sólo un golpe contra el lavamanos.

-¿En la cabeza? ¿Pues que estabas haciendo?

-Secando toda el agua que dejaste regada.

-Uhhhhhhhhhhhh…..Déjame ver…-Se acercó a mí y me tomó del brazo.

-Nyet, estoy bien. –Traté de empujarlo, pero no pude.

-Siéntate….-No tuve más opción que hacerle caso y me senté.

-¿Sabes lo que haces? –Pregunté mientras él ponía una toalla en mi cabeza.

-Nop….pero Iggy seguro lo sabrá, espera aquí, no tardo. –Entonces salió corriendo.

Me quedé sentado con la toalla en la cabeza, pensando…. –Acaso, ¿El se preocupó por mí? ¿Lo estará haciendo por lo de su cortada? … Je…seguro es eso. No parece alguien que se preocupe mucho por lo que pasa a su alrededor. Aún así, me hizo sentir más tranquilo… -Estuve así un par de minutos cuando escuché gritos aproximandose, que, me causaron una terrible jaqueca.

-¡No me jales! ¡No soy un perro para que me jales!

-¡Ya Iggy no te quejes!

-¡En verdad molestas!

Abrieron la puerta y saludé a Arthur con la mano, enseguida él se acercó a mí y me comenzó a revisar.

-Vaya…es una fea herida…pero…ya parecía haber cicatrizado… ¿Te golpeaste antes?

-Da…ayer…

Arthur volteó a ver acusadoramente a Alfred.

-¿Qué le hiciste?

-No me hizo nada, fue un accidente, me caí en el baño y me pegué con una puerta. –Arthur volteó a verme y suspiro.

-Bueno, tienes suerte que no sea tan profunda, sólo será necesario limpiar y vendar, tal vez tomar un antiinflamatorio…

-¿Ves? Te dije que Iggy sabría qué hacer.

-¡Basta de llamarme así! ¡Por tu culpa Gilbert me llama así desde ayer!

Ellos comenzaron a discutir aunque parecía en un solo sentido ya que Arthur gritaba y Alfred no hacía nada, sólo burlarse de él y defenderse de sus pequeños golpes.

-¿Sabes qué? ¡Yo me largo! Nos vemos mañana. Ah…descansa Ivan.

-Da. Spasibo Arthur.

Salió por la puerta sumamente molesto, Alfred sí que lo hacía enojar.

-¡Hahahahaha! ¡No aguanta nada! ¡Qué divertido es!

Suspiré y abrí el refrigerador para servirme un poco de vodka.

-Te gusta mucho molestarlo ¿Da?

-Sí, pero lo suficiente para no deje de ser un juego, y pase a ser un pleito de verdad. Por cierto…lamento lo de ese golpe, fue mi culpa.

-Nyet… ¿Mañana vas a salir?

-Jeje…si, vamos ir a conocer la ciudad. ¿Quieres venir?

-Nyet…Me quedaré a descansar.

-Bahhhh…eres un aburrido como Iggy.

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Ya era de noche y tenía sueño así que me preparé mi cama para dormir. Ivan se levantó de forma pesada de la mesa y fue a la cocina a dejar su vaso vacío.

-No deberías beber y menos con un golpe así. –Dije mirándolo a los ojos.

-Ya te dije que no me afecta.

-Bueno ya vamos a dormir…-Me molestó que ignorara lo que le dije así que me acosté sin decirle otra cosa excepto. –Apaga la luz….

-Da…-se acercó al interruptor y apagó la luz se acercó a su cama y se acostó. No estaba del todo oscuro, la luz de la luna entraba por la ventana.

Pasaron pocos minutos cuando me di cuenta de que Ivan ya estaba dormido, yo no tenía sueño así que me levanté de mi cama y me acerqué a él. Me senté en la orilla de su cama con cuidado de no despertarlo y lo vi detenidamente.

Su piel era blanca, incluso más que la de Iggy o la de Francis, tenía una gran nariz, como había dicho Gilbert, sus pestañas eran largas… en verdad parecía un niño…

-Ahhhh...-apoyé mi cabeza en mi mano por un momento hasta que reaccioné.

(¡¿Qué estoy haciendo? Me estoy fijando en él, lo miro mientras duerme… ¿Qué me pasa?)

Me levanté de golpe y regresé a mi cama, me cubrí la cabeza con la sábana.

-Definitivamente tengo que hablar con Francis…. Y evitar a Gilbert….tengo que saber qué me pasa…porque me siento así.

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-¡Waaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Mein Gott! ¿Por qué dejaste de escribir de mí así de repente? ¡Esos dos son mucho menos awesomes que yo!

Yo: ¡Gilbert por favor la historia no habla sobre ti!

-Pues debería…

Yo: Agradece que decidí incluirte en esta.

-Agradecerte ¿Yo? ¿A alguien tan poco awesome como tú? Ja…No me hagas reir.

Yo: Entonces ¿Qué quieres? (Niñito mal educado hijo de tu….)

-Salir más, mucho más. O si no….

Yo: Bien, bien…saldrás mas…pero no lo prometo.

-¡Hahahahahaha! Gilbert no deberías comportarte así. ¡El héroe no te lo permitirá!

-Ufuu…exacto. No seas grosero. Si este fic no es tuyo no puedes hacer nada. ^J^

Yo: Gracias al cielo…

-Pero…Te quería preguntar… ¿Por qué me pusiste con este cerdo capitalista?

Kolkolkol….

Yo: Ehhh….es que se ven... ¡bah!, no importa Y…como sea…no los voy a cambiar así que se aguantan.

-¡Oigan yo me estaba quejando primero! ¡Abran paso a Ore-sama!

-¡Hahahahahaha!

-Kolkolkol… (Saca tubería)

Yo: (Aura depresiva) Como sea…espero que les haya gustado este capítulo…continuaré cuando logre echarlos de mi habitación o por lo menos cuando dejen de pelear.

Ya saben comentarios, sugerencias, críticas o lo que sea lo espero los brazos abiertos.

¡Do svidanya!

¡Gilbert deja en paz mi computadora! ¡Alfred no saltes en la cama! ¡Ivan no estrangules a mi gato! TToTT

chert vozʹ mi: Maldita sea.