A/N : Hola! Casi casi no lo logro esta semana. Les cuento que aparte de empezar la Universidad, me ofrecieron el trabajo de mis sueños, así que empecé a trabajar media jornada, pero compatibilizar eso con tener vida, está siendo complicada. Generalmente llego a mi casa con genuinos deseos de morir cada noche, pero estoy tratando de organizarme para escribir un ratito cada noche y así el domingo sólo unificar. Incluso he pensado escribir en la oficina, pero no me veo explicándole a mi jefe qué es el Thorki jaja. Así que eso, paciencia, espero seguir con el ritmo, pero por si me atraso un poco, que sepan que sigo aquí. En compensación a que quizá la otra semana me demore (ojalá que no, haré mi mayor esfuerzo), considero que este capítulo es bastante largo, ahí me dirán ustedes qué tal.

Mil gracias a todos los que me mandan mensajes de ánimo y apoyo y me dan sus opiniones, me alegran muchísimos. Un beso a ari-chan, que siempre comenta, ojalá te guste!

Capítulo 6: Tequila

Thor se pasó todo el viernes pensando en una manera de manejar la situación, de hablar con Sif y luego con sus amigos, de manera que ninguno de los cuatro causare algún alboroto en el caso de que Loki aparezca en la fiesta. Quizá no venga. Pero el asunto es que si aparece, Thor no quiere generar una situación incómoda para el chico, ni para Sif, ni para él ya que estamos en éstas, así que busca a su diplomático interior y lo anuncia.

- Laufeyson vendrá hoy en la noche.

Estaban comiendo comida mexicana en el suelo de la habitación de Thor, cortesía de Frigga y Odin y su sensación de culpa por dejar a su retoño solo todo el fin de semana. Fandral se atraganto con la mitad de su taco y Volstagg escupió la mitad de los nachos que se estaba metiendo a la boca. Hogun sólo le dirigió una mirada críptica antes de decir.- No quiero cuestionar tus métodos, pero…

- Entonces no los cuestiones.- le ataja Thor, con mirada firme.

- ¿Estás loco, Odinson?- gruñe Volstagg.- Nada contra el chico, pero no es precisamente persona grata para la gente de Asgard.

- Es mi cumpleaños. Puedo invitar a quien quiera.- le replica Thor, sin amilanarse.

- Thor, ¿Sabes que esto era sobre hacer al crío la reina del baile y no para que se abra de piernas ante ti, cierto?- suelta Fandral a bocajarro, sin filtro alguno, como suele ser su costumbre.

Thor golpea con su puño el piso con tanta fuerza, que la lata de refresco a su derecho se voltea, afortunadamente vacía, sobre el suelo. El dueño de casa parece brillar de furia, ante lo que Hogun Y Volstagg deciden discretamente volver la atención a su almuerzo, sabiendo que Thor es una persona afable por norma general, pero que tocarle los cojones cruza el delicado límite hacia su ira con bastante facilidad. Lamentablemente, Fandral no suele captar esa frontera.

- Creo que debes tener más cuidado con lo que insinúas, amigo.

- No insinúo nada.- Fandral no nota el terreno resbaladizo que está pisando y tan sólo se ríe.- Sólo quería dejar en claro que no ganarás más puntos en esto por lograr que el friki se cuele por ti.

La lata vacía le llega en el hombro y es bastante probable que Thor haya apuntado a su cabeza, dispuesto a noquearlo. Volstagg opta por intervenir, cuidadosamente, sabiendo que el problema con sus amigos, es que son todos idiotas.- Thor, Sif estará aquí. ¿No crees que encontrará raro que Laufeyson aparezca?

Thor parece que va a insistir con el asunto de que en su cumpleaños puede hacer lo que le plazca, pero luego sólo se encoge de hombros.- Ya le diré cualquier cosa. sólo necesito que ustedes me ayuden a mantenerla apartada de Loki.

- Está bien.- acepta Hogun.- Si ya lo decidiste, supongo que no hay chance de hacerte cambiar de opinión.

- Exacto.

- Tuyas son las consecuencias.- le dice Fandral, aún frotándose el hombro, pero con su capacidad asombrosa para no resentirse por nada. A Thor sus palabras le dejan un sabor amargo que no tiene nada que ver con el guacamole.


La convocatoria esa tarde en casa de Thor es a las cuatro. Sif llega un poco tarde, pues le tocaba taller de literatura y encuentra imperdonable perderse un solo minuto de cualquiera de sus clases, así que para cuando arriba a casa de Thor, los padres de éste ya se han marchado, y la actividad en el hogar está orientada a una sola cosa: adaptar la casa a las necesidades de un montón de adolescentes borrachos. En el interior, se encuentra con Hogun guardando cuidadosamente las delicadas figuras de porcelana de Frigga en una caja que luego llevará al desván, mientras que Volstagg arrastra algunos pesados muebles fuera del alcance de personas sin adecuado conocimiento del uso de posavasos. En la cocina, Thor está supervisando que Fandral guarde de manera correcta los jarrones africanos que Odin trajo en su época en la milica y que deben haberle valido un ojo de la cara, literalmente.

Apenas le ve, salta a darle un abrazo y besarle en las mejillas.- ¡Feliz cumpleaños, Thor!

Fandral murmura algo que suena a claro, y a los esclavos nadie nos saluda siquiera, ni mucho menos besos de ánimo, mientras mueve los jarrones con el entrecejo fruncido. Thor se ríe de su amigo y abraza de vuelta a Sif, agradeciendo su saludo e instándola a sentarse a su lado, para continuar la supervisión de las labores.

- ¿Y qué se siente tener dieciocho años?- le pregunta la chica, sentada en la encimera de la cocina.

- No demasiado diferente, la verdad.- Thor frunce el ceño.- Me estoy haciendo viejo, Sif.

Ella tan sólo se ríe y le empuja con suavidad.- Estamos en nuestro mejor momento, tonto.

Durante unos momentos de silencio, se dedican a observar a sus amigos trabajar afanosamente para proteger las pertenencias de la familia Odinson. Hogun y Volstagg canturreando a coro muy desafinados cuanta canción suena en la radio, Fandral más ocupado refunfuñando en contra de la falta de derechos humanos en ese lugar, arrastrando unos maceteros fuera del paso.

Sif vigila hasta que le ve desaparecer rumbo al patio, y le dice con suavidad.- ¿Hay algo que me quieras decir, Thor?

La expresión de culpa que cruza los ojos azules es evidencia suficiente.- ¿A qué te refieres?

Trata de elegir sus palabras con cuidado, sabiendo que Thor no sabe ocultar nada, pero que respecto a sentimientos es tan bruto como el noventa por ciento de los hombres.- Hablo de lo que te traes con Loki Laufeyson.

Es como si hubiera dejado caer una bomba en mitad de la cocina. Thor pega un respingo y le dirige la mirada más horrorizada en la historia de las miradas.- ¿QUÉ?¿Cómo…?

- Thor, sabes que te conozco demasiado bien.- Sif trata de no sonar demasiado maternal, pero es inútil.- Te gusta Laufeyson.

Lo dice sin agregar el tono de interrogación, porque dar paso a que Thor pueda negarse, es tan sólo entrampar de más la conversación. La cara del chico es un poema, pasa por todos los colores del arcoíris, pero luego cierta resolución se instala en sus facciones y simplemente asiente con la cabeza.

- Sí. Eso. Exactamente. Eso mismo.

- Y no querías decírmelo, por mi problema con él ¿cierto?

El problema de pasar todo el día con cuatro amigos hombres, es que en estas cosas, Sif básicamente tiene que hablar sola y responderse del mismo modo. Así que sólo acepta el leve asentimiento del rubio, y le da un apretón en la mano.- Está bien, Thor. Eso es problema mío y no tienes que involucrarte

Thor luce más culpable de lo que se esperaría siendo que básicamente Sif le está solucionando el problema completo, pero decide no enfocarse en eso y tan sólo trata de infundirle ánimos.- Mi madre estará muy decepcionada.

- ¿Por qué?- Thor no parece captar la idea.

- Nunca perdió la esperanza que algún día nos casáramos.

Se miran por unos momentos seriamente, antes de estallar en carcajadas. Thor se inclina a besar a Sif en la frente, aún riéndose, mientras la abraza.- Eso sería raro. Aunque tendríamos hijos guapísimos.

Siguen abrazados cuando Fandral vuelve a la habitación (Ewwwwwwwwww consíganse un cuarto).


Cuando el timbre suena, cerca de las once de la noche, la casa Odinson ya es un reguero de alcohol y hormonas. Darcy Lewis arribó con una caja de botellas de tequila, que entregó a Thor muy solemnemente, señalando que su padre era un exportador de bebidas y que ella había robado esa caja de una manera que no sonaba muy legal. Los vasos de color azul, hasta ese momento mayoritariamente llenos de cerveza y vodka, diversificaron su contenido, y los ánimos comenzaron a elevarse, la música estruendosa hasta lo insoportable. Camino a abrir la puerta (casi seguro que al otro lado se encontraría con la policía, alertados del barullo), ataja a Donald Blake quien genuinamente estaba tratando de demostrar su capacidad para saltar desde lo alto de las escaleras. Le agarró del cuello de la camisa y lo devolvió a su grupo de amigos sin mayores contemplaciones, amenazando que al primer estúpido que tratara de partirse la cabeza dentro de su casa, él se iba a encargar personalmente de romperle las piernas. Un tanto rudo, pero efectivo.

Llega hasta la puerta bebiendo distraídamente de su vaso, que parece contener tequila, ron y quizá un pequeño toque de coca-cola, pero no sabe bien, pues Hogun, quien es el barman oficial del grupo, suele improvisar excesivamente. El sabor le raspa un poco la garganta cuando jadea en sorpresa al abrir la puerta y encontrarse con la persona al otro lado, que parece igual de sorprendida que él mismo por encontrarse en ese lugar.

Loki vino. De alguna manera, siempre creyó que el chico a último minuto se acobardaría y declinaría la invitación, aún cuando ha pasado la última hora vigilando a cada recién llegado, buscando por una melena oscura. Está ahí, en la puerta de su casa, pasando el peso del cuerpo de un pie a otro, el cabello negro bien peinado hacia atrás de modo que ningún cabello obstruye la visión de su rostro pálido. Viste una camisa a cuadrillé de un verde bastante similar al color de sus ojos y que resulta muy distinta al habitual negro absoluto que le ha visto siempre al chico. Thor se siente un poco mareado mientras le observa y sospecha que está un poco menos sobrio de lo que pensaba, así que se recarga en la puerta para evitar trastabillar, mientras le dirige una sonrisa tentativa a Loki, que está tozudamente observando sus pies, enfundados en zapatillas de lona negra, como si nunca los hubiera visto antes.

- ¡Viniste!- exclama Thor, las sílabas un poco arrastradas, pero sin poder ocultar un poco de la sorpresa que le produce su aparición.

El chico de cabello negro parece tensarse ante el tono asombrado en su exclamación, quizá pensando que la invitación era efectivamente de cortesía y no porque Thor quisiera su presencia allí. Loki se tensa, por lo que Thor se apresura en desarrollar su idea, antes que el otro alcance a ofenderse del todo.- Me refiero a… me alegra muchísimo que vinieras.

Loki se relaja visiblemente y le obsequia una pequeña sonrisa.- Vine a saludar. Sólo un rato.- se detiene y agrega con incomodidad.- Feliz cumpleaños, Thor.

- Pues bienvenido a la humilde morada Odinson.- le dice con una pequeña reverencia, mientras le abre paso a la fiesta. No alcanza a entrar nuevamente, cuando Loki rápidamente alza su mano y le afirma de la muñeca, con gesto urgente.

- ¿Estás seguro que es una buena idea? No quisiera…

Suena un tanto inseguro y alejado de su permanente faceta mordaz, por lo que Thor se connmueve un pcoo ante la idea de que Loki realmente tiene miedo de enfrentarse a la gente de la escuela en una fiesta. Le da una palmada suave en la espalda para infundirle valor.- Estará todo bien. Además, a esta hora todos están borrachos, a nadie le importa ya nada.

Loki duda unos segundos, pero luego cruza el umbral a paso firme, pero sin soltar en ningún momento la muñeca de Thor, que tampoco se esfuerza demasiado en liberarse de su agarre, considerando que quizá eso le dé confianza al otro para atravesar la marea de gente bailando y bebiendo. La mayor parte de los asistentes están muy ocupados gritando y bebiendo y vitoreando a Thor cuando cruzan el salón a oscuras, como para ser hostiles en forma alguna con Loki, así que no tienen mayor conflicto que esquivar sus cuerpos sudorosos, rumbo a la cocina. La presión de los dedos de Loki en su brazo comienza a sentirse familiar, como si fuera una extensión de su cuerpo, mientras avanzan tratando de no marear por el juego de luces que forma la bola de disco que Hogun instaló en mitad de la sala. Una chica pasa con una bandeja llena de vasos que les ofrece, a lo que Thor recibe uno, que bebe la mitad de golpe, olvidando que de hecho ya lleva uno en su otra mano. Escucha a Loki negar nerviosamente a sus espaldas, rechazando el trago que la chica de forma insistente está tratando de obligarle a recibir.

- Él no bebe.- trata de explicarle a la chica, mitad gritando y mitad gesticulando, por sobre la música que por momento sube el volumen. Ella parece descolocada y mira a Loki con curiosidad, antes de darle la espalda con un gesto despectivo.

Pasan junto a Fandral, que está tratando de demostrar su capacidad de meter todo el contorno de un vaso lleno en su boca y echando el cuello hacia atrás, beber todo su contenido y chorrear todo en el proceso. Thor menea la cabeza con desaprobación y anota mentalmente que mañana obligará al rubio a limpiar el piso con la lengua, pero Sif está aplaudiendo y riendo tontamente (lo que implica que el tequila está haciendo efecto) y Fandral se ve orgulloso de su logro e ignora al dueño de casa. Guía a Loki hasta un sector menos bullicioso, donde Hogun y Volstagg están preparándose sendos vasos de vodka y hay menos gente que en el resto de la habitación, apenas Jane y Darcy hablando con unos chicos de fútbol, sentados en el suelo junto a las escaleras.

- ¿No quieres beber algo?- le pregunta a Loki, pero el chico parece fuera de su hábitat y le mira con evidente gesto de no haberle oído. Thor se inclina para hablar más de cerca, pero pierde un poco el equilibrio y termina empujando a Loki contra la pared, apoyándose en los hombros del chico menos para evitar trastabillar.

Loki le mira sorprendido, sin mover un músculo, y las luces de la sala iluminan la piel de su cuello con colores sicodélicos, como el lienzo de un pintor moderno.- ¿Qué?

Qué repite mentalmente Thor, observando la manera en que la camisa de Loki no tiene todos los botones cerrados, mostrando una interesante fracción de su clavícula. Qué cuando Loki le observa con ojos verdes enormes como instándole a hablar y se remueve incómodo, recordándole que le sigue manteniendo arrinconado y la textura de la camisa de franela bajo sus manos dándole una sensación cálida a la yema de sus dedos.

- ¡Que si quieres beber algo!

Volstagg y Hogun se encaminan hacia ellos con vasos en las manos y Thor casi agradece la manera en que sus amigos hacen un esfuerzo por disimular y no sueltan risitas tontas ni miradas cómplices y sólo le hacen un vago gesto de saludo a Loki, quien lo devuelve con aspecto hermético.- No bebo.- le grita Loki al oído, justo antes que Thor finalmente logre apartarse unos pasos y reciba el trago que le ofrecen sus amigos.

Decide tomar ambos, en vista que Loki no bebe y traga sin degustar demasiado, olvidando su previa consideración de quizá ya estar un poco borracho. Pero Volstagg le golpea la espalda y amenaza con empezar a cantarle feliz cumpleaños de nuevo, por tercera vez en la noche, así que Thor sólo bebe, sin dejar de vigilar a Loki, que mira a su alrededor, tratando de habituarse a ese lugar. Los ojos verdes ruedan en todas direcciones, pareciendo sorprendidos de la actitud de ciertos personajes que realizan extravagantes bailes. Thor sospecha que sin beber Loki terminará por aburrirse infernalmente en ese lugar, así que supone que como buen anfitrión, le toca a él bajar su ritmo con la bebida para acompañar a su invitado de mejor manera.

Está dejando uno de sus vasos en una mesa cuando el timbre suena por sobre el estruendo de la música y temiéndose que esta vez sí sean los vecinos, para alegar por el alboroto, voltea a sus amigos, que observan a Loki con mal disimulada curiosidad.- Tengo que ir a atender la puerta. ¿te importaría…?

Loki niega con la cabeza.- Vuelvo de inmediato.- promete Thor suponiendo que el chico se siente incómodo de quedarse solo. Voltea a sus amigos. Hogun está enrollando un cigarrillo de hierba, así que Thor lo descarta rápidamente.- Volstagg, acompaña a Loki mientras…

No termina la frase, aunque el pelirrojo asiente, no sabiendo muy bien qué se espera de él. Loki parece horrorizado ante su elección de palabras y es más que seguro que quiere aclarar que no necesita que nadie cuide de él, ni mucho menos una niñera pelirroja y gigante, que le ofrece una bandeja de rollitos de jamón, muy sonriente. Pero Thor ya emprendió el camino rápidamente a la puerta, pues el timbre no ha parado de sonar, y está más que seguro que son los señores Robinson dispuestos a traer a toda la policía si él no da la cara prontamente.

La persona al otro lado de la puerta no es ni de cerca su robusta vecina de setenta años de edad. Mirándose las uñas con un elaborado gesto de descuido, hay una chica, alta, de largo cabello rubio y escote exuberante, que pestañea lentamente en un gesto muy bien estudiado, sus ojos azules reluciendo traviesamente mientras le dirige una mirada de pies a cabeza.

- Vaya, Odinson, los años te han hecho muy bien.

Es Amora Halliwell, la que fuera probablemente la chica más sexy de toda la Escuela Asgard, hasta el año pasado cuando egresó de su último y se marchó de la ciudad para continuar sus estudios universitarios. Thor estuvo enamorado de ellas durante casi toda su adolescencia, no muy original, pensando que probablemente todos los chicos de la escuela pasaron por los mismos sueños húmedos protagonizados por Amora.

La chica más deseada de Asgard, eternamente inalcanzable, está en la puerta de su casa. Thor se esfuerza en no tartamudear.- Amora, hola, no sabía que estabas en la ciudad.

Trata de sonar desinteresado, pero Amora se ríe, sus labios rojos revelando unos dientes pulcramente blancos y el cabello rubio revolotea cerca de su rostro grácilmente. Viste una blusa verde muy escotada que luce voluptuosamente sus senos y los pantalones más ajustados que Thor ha visto en su vida.- Llegué hoy. Mi hermana me contó que había fiesta aquí.

La hermana menor de Amora, Sigyn, de presencia bastante menos impresionante que la mayor, aparece repentinamente en el campo de visión de Thor, saludando tímidamente, a la vez que se ondula el cabello rubio con un dedo. Es un poco difícil despegar los ojos de Amora cuando ésta hace aparición, tiene una especie de magnetismo animal que hace que todos quienes le rodean inconscientemente comiencen a flotar su atención a su alrededor, por lo que no es raro que Thor no haya notado previamente a la chica menor. Los chicos más cercanos a la puerta están genuinamente con la boca abierta y es evidente que Amora adora la atención recibida y se inclina a abrazar a Thor que la recibe torpemente, destacando, si es que es posible, aún más sus atributos.- Feliz cumpleaños, grandullón. Ahora ¿acaso no me vas a invitar a entrar?

Es como si la chica le tuviera envuelto en un hechizo y Thor se descubre asintiendo torpemente, el perfume de Amora acariciando su nariz de forma sugerente, mientras la chica se pasa una mano por el cabello en gesto descuidado y se ríe.- Supongo que puedo pasar entonces.

Se da cuenta de su estupidez y las hace pasar con rapidez, revisando disimuladamente hacia la cocina, sólo para cerciorarse de que Loki esté bien. Le ve, escuchando algo que Volstagg le está contando y gime interiormente, más que seguro que el pelirrojo le está contando alguna de sus hazañas, que involucran generalmente comer un cerdo entero en una tarde, entre otras horripilancias. Se teme que Loki le dirija uno de sus comentarios groseros y todo se vuelva color de hormiga, ya casi listo para correr hacia ambos y evitar una confrontación, pero Loki dice algo con una pequeña sonrisa de suficiencia que desconcierta a Volstagg, pero que en vez de enojarle, le hace reír estruendosamente. El pelirrojo le palmea la espalda, felicitándole por lo que sea que Loki acaba de decir, haciendo al chico menor trastabillar por la fuerza del gesto, mirando sorprendido al pelirrojo, que parece genuinamente divertido y sigue hablando de algo. Loki levanta la vista y le busca y los ojos verdes se entrecierran sospechosamente a la distancia al encontrarle.

Amora envuelve un brazo en torno a su codo y el calor de su cuerpo se siente completamente pegado al suyo.- ¿Y qué hay de ese trago, Thor?


El amigo pelirrojo de Thor, que es incluso más alto que el rubio y que hace sentir a Loki un poco disminuido, parece muy entretenido contando una extraña anécdota que involucró comer en todos los locales del patio de comidas del centro comercial en una sola tarde. Loki no está prestando mucha atención, pero Volstagg no parece afectado por ello y le premia con un golpe entre las escápulas cada vez que él se anima a hacer un comentario mordaz sobre su narración. Se teme que el grandote no capte muy bien el sarcasmo y no sabe lidiar contra eso, así que sólo le escucha sin decir palabras más que un par de asentimientos, porque no cree poder soportar otra palmada amistosa, a riesgo de caer desarmado al suelo.

Así que asiente y vuelve la mirada hacia la entrada del salón, donde Thor sigue hablando con esa chica recién llegada, que parece padecer de un grave caso de falta de equilibrio, a juzgar por cómo sólo parece ser capaz de sostenerse estando colgada del cuerpo del rubio, quien tampoco hace mayor gesto de sacársela de encima. Aprieta los labios y se fuerza a mirar en otra dirección, pero irremediablemente sus ojos vuelven magnéticamente atraídos hacia esos dos, que no se separan un milímetro y se hablan muy cerca del oído, de seguro usando la absurda excusa de la música fuerte.

Se le retuerce el estómago, de purísima felicidad, claro está, pensando que esa chica desconocida es exactamente lo que uno esperaría se relacionara con Odinson. Se ven espeluznantemente perfectos juntos, ambos luciendo como modelos escapados de una revista, rubios, esplendorosos, altos. La chica sacude su larga melena dorada y se ríe y hasta Loki admite que le cuesta un poco despegar sus ojos de su bien modelada figura. De seguro tendrían hijos asquerosamente perfectos. Casi dan ganas de nominarlos a pareja del año, sus hijos serían una especie de milagro genético destinado a salvar a la humanidad.

Se obliga a dejar de mirarles con la que seguro es la mirada más venenosa de su repertorio y vuelve a su atención a Volstagg que está parloteando de una apuesta entre él y Thor por quien comía más tartas, que dejó a ambos vomitando. No es una historia muy agradable por una fiesta pero Loki sonríe incómodamente y le solicita.- Disculpa, ¿me darías un trago? Creo que lo necesito.

Volstagg asiente, encantado, y trota hacia la mesita, al mismo tiempo que Thor y su nuevo apéndice rubio llegan hasta ellos. El rubio le sonríe, un poco incómodo, y Loki supone que le está fastidiando la fiesta tener que hacerse cargo de él en vez de escabullirse por ahí con su gemela-fantástica-soy-super-sexy. Loki la odia sin conocerla y cuando ella deja de mirar a Thor (lo que toma varios minutos y Loki tiene un raro deseo de abofetear a alguien), para dirigirle una mirada de curiosidad a él, Loki se dedica a observarla con resentimiento puro. Si es posible, de cerca es aún más hermosa de lo que había captado a la distancia.

- ¿Y tú quién eres?- le dice con voz melodiosa, sus uñas pintadas de rojo acariciando el antebrazo desnudo de Thor. Loki la observa con desprecio infinito y frunce el ceño.- No te recuerdo ¿Eres el hermanito pequeño de alguien o algo?

Thor abre increíblemente los ojos, temiéndose la reacción de Loki, que aprieta los puños, dispuesto a escupir unos cuantos dardos venenosos, la chica desconocida sonriendo sin inmutarse.- No, soy de la escuela. ¿Tú quién eres, la tía solterona de alguien?

La sonrisa de la chica se petrifica unos segundos, a la vez que Thor voltea a mirar a Loki, sorprendido por su intensa hostilidad. Por momentos parece que la situación va a decantar en una tensa disputa, la desconocida entrecerrando los ojos en gesto calculador y Loki afianzando su gesto implacable, listo para el ataque. Pero de pronto la muchacha reacciona y suelta una carcajada vibrante, soltando el brazo de Thor que ha sujetado todo ese tiempo, a la vez que Volstagg aparece con un vaso de dudoso contenido.

- Toma, Laufeyson, te traje lo que encontré.- le dice tendiéndole bruscamente el vaso, a la vez que sus ojos color avellana voltean fascinados para mirar a la muchacha rubia.

- Él no bebe.- dice Thor bruscamente, alzando la mano para interceptar el vaso, pero Loki es más rápido y velozmente toma el vaso y reprimiendo la arcada que le causa el fuerte olor a alcohol, lo toma de un solo sorbo, sin dejar de mirar a Thor. El vaso resulta ser mucho más grande de lo que calculó, debe contener más de medio litro, pero no se detiene hasta acabarlo.

El rubio parece desencajado, viéndole vaciar el vaso de su contenido color ámbar, y Loki por puro orgullo, evita liberar la tos que amenaza con escapar de su garganta debido al contenido asqueroso que le dio Volstagg. Hasta donde él sabe, acaba de beber bencina, pero prefiere atragantarse y morir, que revelar que es un niñato que no sabe beber. Así que se seca la comisura de los labios con la manga de su camisa y trata de parecer menos descompuesto de lo que realmente se siente. Ruega a los dioses de todas las mitologías por no caer desmayado al borde del coma etílico, y observa desafiante al grupo que le rodea.

La chica se ríe repentinamente y aplaude, acercándose a él velozmente. El alcohol ha vuelto sus reflejos lentos, así que Loki no alcanza a escaparse del brazo que le atrapa y para cuando se da cuenta, la rubia muchacha ya está encima, sonriéndole seductoramente, antes de voltear a Thor, que no ha atinado más que a beber de su propio vaso, sin dejar de mirar a Loki con estupefacción.- Me gusta este chico.- le pasa la uña pintada de rojo por la mejilla al menor, que se ruboriza.- Creo que me lo quiero quedar.

- ¿Qué…?- se atraganta Loki, sin entender la secuencia de acontecimientos, justo antes de que la chica le tironee de la mano y comience a arrastrarlo a la pista de baile.

- Ahora bailarás conmigo. Soy Amora, por cierto.

Amora evidentemente no sabe lo que es que alguien se le resista, así que no interpreta ninguno de sus intentos de huida y sólo se le acerca sugestivamente, en lo que Loki puede suponer es un baile, pero está seguro que en algunos estados debe estar prohibido y ser considerado pecado. Ella no se inmuta y le baila y Loki trata de no tropezarse con sus propios pies, mientras recibe el vaso que alguien le entrega, porque, en serio, ya tiene suficiente buscando qué hacer con sus piernas, tener que buscar algún movimiento de baile que incluya sus brazos ya es demasiado.

- Así que, ¿Cómo te llamas?

- Soy Loki.- responde, tratando genuinamente de no estar tan pegado a ella y de imitar un poco el baile de los demás, en lo que falla estrepitosamente. Debe verse como si tuviera algo molestándole en un zapato.

- Nunca te vi en Asgard. Y yo conozco a toda Asgard. ¿Cómo es posible que te pasara por alto?

Loki teme que sea alguna clase de burla, pero la tenue luz le permite atisbar genuina curiosidad en el hermoso rostro de la chica, por lo que se calma un poco.- Supongo que no soy tan llamativo como el resto…

Ella se ríe y voltea la vista hacia la cocina, antes de pasarle los brazos por el cuello y susurrarle al oído.- Ay, querido, no tienes idea…


Una chica de las porristas se ha acercado y le está hablando, pero Thor no tiene la menor idea de lo qué está diciendo. Así como no tiene idea de lo que está diciendo Amora, cuando arrastra a Loki de un brazo a la pista y se dedica a bailar de manera escandalosa con él. Lo que sea que estén hablando, debe ser muy divertido, pues la chica se ríe y constantemente le toca el hombro y le abraza por el cuello. Thor espera un rato a que pase lo que denomina campo-de-seguridad-Loki que es lo que sucede cuando el chico se siente invadido en su espacio personal y reacciona alejándose, empujando o volcando bandejas. Pero no pasa, y a la distancia Thor percibe la estupefacción del chico, que deja que Amora le abrace y baile con él de una manera no muy cristiana. La porrista a su lado suena como blablablá constante, pero Thor no logra prestarle más atención a nada que no sea la pareja bailando al otro lado del salón.

Un manchón borroso vestido de violeta aparece en su visión periférica, antes que un cuerpo se incline hacia él, el olor del tequila llegando violentamente. Sif se cuelga de su cuello y trata de hablarle a su oído, o eso pretende, pues solamente se presiona contra su cara y grita. – Es un pesado, pero creo que me gusta esta situación.

Thor se ve obligado a dejar de mirar como Amora le aparta el pelo a Loki de la cara y gruñe en dirección a su amiga.- ¿Qué? ¿Qué te gusta qué?

- Esto. Tú y Laufeyson. De algún modo.- Sif se balancea peligrosamente hacia adelante y le da un beso ebrio en la mejilla.- Es interesante verte en desventaja.

- No estoy en desventaja.- farfulla Thor, tomando un sorbo del vaso que ha tenido olvidado el último rato en su mano.

Pero Sif sólo se ríe y le abraza torpemente. La mezcla de Sif y tequila siempre ha sido peligrosa, la chica no suele beber en fiestas, sólo en ocasiones excepcionales, y de algún modo esas escasas veces se convierten en eventos épicos. Hace unos años en su cumpleaños, una botella de tequila mediante, Sif besó a Fandral en la boca en medio de un corro de ruidosos espectadores. De más está decir que, al día siguiente, la chica amenazó al rubio con volverle estéril sin anestesia si alguna vez siquiera mencionaba dicho suceso. Así que Thor se ríe, le quita el vaso de la mano y le revuelve el cabello, sin darle mayor importancia a sus palabras.

Fandral y Hogun aparecen en ese momento, arrastrando a Sif al patio para mostrarle algo que Thor no alcanza a entender, pues descartó la invitación con su mano y volvió a su estricta supervisión de la fiesta. No se percata de la vaga sensación de alivio que siente al distinguir la figura delgada en negro y verde en el sector de baile cerca de la puerta, aún conversando con Amora. Es un poco injusto que a él le haya costado dolor y sangre (okey, no, pero casi) conseguir un par de palabras amables de Laufeyson y que ahora venga Amora y se lo robe. No a él, claro, Thor no tiene ningún tipo de posesión sobre la persona de Loki (ni sobre ninguna persona), pero es injusto de todos modos. Porque a ella Loki no parece estarle gruñendo ni gritando, y aunque su posición sigue teniendo esa ligera pose defensiva, se ve casi cómodo. Está bien, Amora es guapísima, pero se supone que a Loki le van los chicos. Entonces ¿Por qué está con Amora y no con…?

Se le interrumpe bruscamente el hilo de pensamientos cuando Volstagg reaparece, comiendo costillitas con barbacoa, que evidentemente alguien decidió sacar del congelador y poner en el horno y cuya ausencia Odín resentirá con fuerza en esa semana. No le importa mucho, pero sí se aparta, cuando el pelirrojo sin querer le mancha el frente de la camisa con la salsa. – Espero no te guste mucho esa camisa.- apunta Volstagg señalando la mancha, antes que sus ojos se deslicen hacia la pista y abra los ojos con mucha sorpresa.- ¿Laufeyson está bailando con Amora Halliwell? Vaya suerte la del crío.

- Es mi camisa favorita, gracias. Más te vale que salga la mancha.- le amenaza y sus ojos ruedan hacia Loki.

Vaya suerte la suya, piensa mientras emprende camino al baño a ver si puede hacer algo por su camisa. Si pasa junto a la pareja que ha estado vigilando los últimos minutos es básicamente porque para subir las escaleras tiene que pasar por ahí y no porque quiera oír algo de lo que esos dos están hablando, tan felices. Amora se está riendo y Thor se pregunta objetivamente qué puede ser tan gracioso, porque en serio, no ha dejado de sonreír desde que llegó. Cuando llega junto a ellos Loki parece divertido por algo y esboza una pequeña sonrisa, la ruidosa música de la fiesta llenando cada espacio y las luces proyectadas por la bola disco de espejos proyectando extrañas sombras en la piel blanca del rostro y cuello de Loki. Cuando llega hasta ellos, dejan de hablar y es casi como si hubiera interrumpido, lo que es ridículo, porque es su cumpleaños y hasta donde él sabe, también es su maldita casa.

- Hey big boy, creo que te conseguiremos un babero.- Amora se acerca y le sonríe y Thor gruñe mentalmente, pero le devuelve la sonrisa, porque, bueno, porque es Amora, e incluso cuando está siendo punzante, es básicamente encantadora.

- Veo que necesitas asistencia para alimentarte.- comenta Loki, siguiendo la línea de Amora y ¿en serio ahora empezarán a completar las frases del otro?

Ja- ja. Thor no siente la menor diversión, pero cuando una figura alta aparece en escena, acercándose por la espalda del rubio, la diversión parece enfriarse un poco en la parejita y el gesto de Loki deja de verse tan relajado como hasta ahora. Victor Von Doom saluda toscamente a Thor y ni siquiera disimula el gesto de extrañeza cuando ve a Loki, quien no le devuelve el saludo, y mira a su derecha en una evidente búsqueda de escape.

- Hey, Victor querido, años que no te veía. Mi hermana dice que ahora eres el capitán del equipo de fútbol, ¿qué tal va eso?- dice Amora, asiendo el brazo de Victor y alejándolo, evidentemente notando la actitud de Loki, a quien le dice por sobre el hombro.- Ha sido un encanto conocerte, nos veremos pronto.

Les ven alejarse en silencio, Thor pensativo ante la escena pasada. Sabe que Victor y Loki tuvieron un conflicto, pero definitivamente entre ellos hay una suerte de tensión por ambas partes que le gustaría saber su origen. Supone que si le pregunta a bocajarro a Loki no conseguirá nada aparte de molestarle ,y por primera vez Thor, evalúa analizar un plan más reflexivo en vez de sólo ir a la fuente directa. Está inmerso en sus divagaciones, cuando Loki le jala con un poco de brusquedad del brazo.

- ¡Odinson! ¿me estás escuchando?

Supone que está un poco ebrio, porque no se ha dado cuenta de que Loki lleva unos momentos tratando de decirle algo.- Lo siento, estaba ido…

- Lo sé.- dice Loki en tono seco.- Te preguntaba que dónde está el baño.

Thor le hace un gesto al notar que el volumen de la música ha subido repentinamente, lo que parecía imposible pero está pasando, así que le indica que le siga y salen del salón empujando a un par demasiado entusiasmados en bailar como para dejarles libre el paso. Todos con quienes se cruzan se ven ya definitivamente borrachos y Thor agradece haber guardado todas las cosas valiosas que esa tropa de delincuentes juveniles pudieran destrozar, especialmente porque él se siente un poco parte de esa tropa y se tropieza en la alfombra del pasillo. Loki suelta un bufido de risa por la nariz, antes de sujetarle para prevenir que caiga, a lo que el rubio le responde con un pequeño empujón amistoso a su hombro.

El baño del pasillo tiene una pequeña fila afuera y Thor se teme que adentro haya alguna pareja manifestándose físicamente su amor, por lo que descarta rápidamente la opción.- Vamos al segundo piso.

Loki le sigue sin rechistar, observando con curiosidad a todo lo que se cruzan, evidentemente poco habituado a la fauna habitual de una fiesta. Es entrañable en cierta forma, la manera en que sus cejas oscuras se arquean con sorpresa al ver al grupo que rodea a una chica que bebé cerveza de un embudo y una manguera unidas artesanalmente. Le dirige escaleras arriba, esquivando personas y vigilando a un par que siguen pareciendo evaluar la opción de arrojarse escaleras abajo en un trineo improvisado hecho de una caja aplastada. Está seguro que madre agradecerá no encontrar menores de edad con la cabeza rota en su casa cuando vuelva.

Abre la puerta de su habitación y la cierra a sus espaldas de inmediato, para evitar el ruido de la música que no le deja ni escuchar sus propios pensamientos. Permanece con la espalda apoyada contra la puerta, preguntándose dónde rayos dejó su vaso, la figura de Loki débilmente iluminada por la tímida luz de la luna que se filtraba por las cortinas de la ventana.- Prender la luz sería una buena idea.- apunta Loki.- Preferiría no caerme caminando a tientas por tu cuarto.

Es una idea rara esa de tener a Loki Laufeyson en su cuarto y no la repasa demasiado, así que sólo obedece y estira la mano para torpemente accionar el interruptor, que desde luego es una tarea mucho más trabajosa de lo normal. Volver a la luz le hace pestañear rápidamente, mientras trata de adaptar sus pupilas de nuevo a la normalidad. Loki parece un poco mareado también y Thor repentinamente recuerda que el chico bebió de un solo trago un vaso lleno de quién sabe qué cosa.

- ¿Estás bien? ¿Te sientes mal?

- Estoy bien, mami.- Loki sonríe despectivamente, pero sus mejillas tienen más color del que usualmente lucen sin trago en el cuerpo.

El rubio le saca la lengua, de una manera no muy madura, y voltea para abrir la puerta del baño. Loki se ha quedado un poco atrás y le dirige una mirada apreciativa a la habitación.- Esto está bastante ordenado.

- ¿Pensaste que vivía en un basurero?- Thor le dirigió una mirada fulminante.

- Algo así. No te ves del tipo limpio.

Thor abre la boca para replicar ofendido pero Loki se está riendo, y entonces todo parece estar bien, no hubo reales intenciones de ofender. Se da cuenta que últimamente captar los leves matices en los comentarios mordaces del otro es mucho más rápido y le exige menos atención, sólo percibe la intención en la voz del otro. De todos modos le arroja un calcetín que encuentra a mano en su escritorio y que Loki esquiva apenas.- Okey, eso confirma mi punto.

Loki sigue observando con atención su entorno y se ríe un poco ante una de las fotos en la pared, en la que un Thor de cinco años, todo mejillas sonrosadas y falta de dientes, sonríe enfundado en un traje de árbol no muy bien hecho por una madre con pocas habilidades manuales. Thor le ve sonreír mientras toca el marco de la foto con las yemas de sus largos y pálidos dedos, la burla bailando en su gesto. – Veo que tuviste un papel imprescindible.

- Fui árbol número DOS. Esa obra habría sido nada sin mí.- comentó Thor luciendo orgulloso y sintiéndose complacido al obtener una carcajada de Loki, que dejó caer su cuello atrás y le dio una vista interesante de su clavícula apenas visible entre el cuello de su camisa de franela.

- Eres un fanfarrón, Odinson.

Para cuando finalmente logró conducirle hasta el baño, burlas mediante a casi cada objeto que encontraron a su paso, incluyendo esa vergonzosa foto de su versión bebé durmiendo desnudo en el barro (que incluye una aparatosa historia que a madre le encanta contar y que Fandral saca a colación cada vez que puede). Prende la luz del baño, mientras busca mentalmente donde puede haber algún tipo de detergente que le sirva para sacar la salsa barbacoa de su camisa. No le presta atención a nada más, concentrado en su inspección, cuando se le ocurre que quizá un poco de jabón o pasta de dientes tenga el mismo efecto que detergente para la ropa. Es más, está seguro que funciona, y que todo esto de que existan tantos productos de limpieza distintos es solamente una efectiva estrategia comercial.

Se está desabotonando la camisa distraídamente, para poder meterla al lavamanos y lavarla de manera concienzuda, cuando el ligero carraspeo a su costado le detiene a mitad de la labor.- Ehh, ¿se puede saber qué estás haciendo?

Loki le observa, con expresión desconcertada, cruzando los brazos mientras se apoya en el lavamanos de loza donde él pretende meter su camisa favorita. Le devuelve la mirada, confundido.- Pretendo lavar mi camisa ¿por?

- ¿Y es necesario que lo hagas conmigo dentro?- Loki se oye bastante ofendido y sus cejas están muy fruncidas, formando una ligera arruga en su frente.

- Dijiste que querías venir al baño.- apunta Thor señalando a su alrededor, hasta indicar el W.C.- Aquí es por si no los has notado.

- Lo que no entiendo es por qué estás dentro.

Están atrapados en una especie de bucle lingüístico para lo que Thor no tiene tiempo, así que sólo se termina de desabotonar la camisa y la está sacando de sus hombros cuando el chico menor vuelve a hablar, en un tono bastante agudo.- QUÉ-ESTÁS-HACIENDO.

Hace muchas pausas entre cada palabra y Thor a estas alturas está comenzando a irritarse. Se termina de sacar la prenda de ropa y se la muestra a Loki, como no estando seguro de que el chico entienda de lo que está hablando.- ¿Qué te parece a ti?

- Quiero usar el baño.- declara Loki. Thor sólo se encoge de hombros.

- Hazlo, yo lavaré esto aquí…

- Usar el baño, contigo por fuera.

- ¿Qué, nunca has usado los urinarios de la escuela? Es lo mismo.

- No lo es. Aquí está esa cosa.- señala la maciza puerta de madera oscura.- Que da privacidad ¿sabías eso?

Loki está volviendo a usar ese tono mitad condescendencia mitad sarcasmo de los inicios de todo este asunto, así que Thor opta por ignorarlo, no pudiendo sacarse de la cabeza la idea que mientras más tiempo pasa esa mancha en su camisa, menos probable es que logre sacarla. Así que sólo avanza hacia el lavamanos, que casualmente está ubicado justo detrás de Loki, quien no hace el menor gesto de moverse y le observa con sus enormes ojos verdes llenos de reproche.

Siente una ligera brisa fría en su espalda desnuda que hace se le erice la piel, pensando que quizá debió tomar una polera de repuesto antes de empezar a lavar la antigua, pero ya no lo hizo. Loki se ve incómodo y cuando Thor está apenas a un paso, está derechamente ruborizado.

- ¿Qué haces?

Al ser algo más alto, Thor observa al otro chico desde arriba, la forma en que frunce los labios y arrisca la nariz con molestia al notar su cercanía, y la forma en que sus brazos cruzados deja ver cuán crispadas están sus manos. La camisa color verde parece intensificar el color de sus ojos de algún modo, y Thor se siente un poco fascinado por la forma en que Loki pestañea rápidamente, como tratando de acostumbrarse a la imagen de Thor tan en primer plano.

- Lavar mi camisa, te lo dije.- repite Thor y su voz está mucho más ronca de lo habitual.

Es raro mirar a alguien tan de cerca. Los ojos de Loki no son de un solo color de verde, sino que el iris pareciera estar formado por distintos tramados de verde, unos más oscuros que otro, que le dan una tonalidad fascinante. Tiene las pupilas dilatadas, como los de un gato en la oscuridad, que les dan una apariencia más oscura que su habitual tonalidad clara y para cuando Thor se da cuenta, está inclinado y la respiración agitada de Loki es perfectamente audible desde su posición. Se sorprende de notar que su propia respiración es tan agitada como si viniera de correr una maratón.

Loki le resiste la mirada unos momentos, pero no dice nada más. Su postura es rígida, como dispuesto a saltar al menor movimiento, pero no se aparta y tan sólo le mira. Thor siente que está esperando algo, al igual que él mismo, aunque no sepa qué exactamente están esperando. Se inclina un poco más y esta vez los mechones oscuros de Loki le rozan la frente y su nariz está tan cerca que con sólo sacar la lengua podría tocarla.

Se observan por unos segundos, antes que Loki parezca vencido por una fuerza irresistible y cierre los ojos, mientras se pasa la lengua por sus labios, en un rápido movimiento que probablemente no pensó antes de hacer, pero que causa que Thor termine de cruzar la distancia y toque con los labios la humedad que dejó la lengua de Loki medio segundo atrás. Le besa, en un toque rápido, que parece más una descarga eléctrica que un beso y siente como Loki ligeramente se inclina hacia él, intensificando un poco el contacto.

La alarma se prende en su cabeza, mientras siente que la piel le quema y le cuesta recordar que ni siquiera trae su camisa, pero que el calor que siente se equipara a andar con tres abrigos al mismo tiempo. Está besando a Loki, en su baño, su casa, su cumpleaños, todo Asgard repartida en el lugar, ebrios, sus amigos, la apuesta. La apuesta. Abre los ojos, que no sabe en qué momento ha cerrado, y ver la manera en que los párpados cerrados de Loki proyectan la sombra de sus espesas pestañas negras sobre los pómulos, le causa una sensación rara en el estómago.

Tienes que llevarlo al baile, no hacer que se abra de piernas.

Es como una sirena de ambulancias en su cabeza y aunque su cuerpo parece resistirse con todas sus fuerzas, como si cada poro estuviera impregnado de material magnetizado y Loki fuera el norte, el punto cardinal de su brújula, se aparta. Loki no abre los ojos, pero su cuerpo inconscientemente sigue el movimiento y se inclina hacia él como siguiéndole.

Dura un segundo, antes que el chico menor abra los ojos, horrorizado y su gesto se descomponga. Hay una rabia creciendo desde el fondo y sus brazos antes cruzados, caen rígidos a sus costados, las manos empuñadas, evidentemente un grito por tronar en su garganta. Está furioso y ofendido y los ojos le brillan de ira. Abre la boca y Thor está seguro que le destrozará con sus palabras como una serpiente con su veneno.

Antes que una sola palabra alcance a escapar de los labios de Loki, que parece temblar de pura rabia líquida, Thor se inclina por segunda vez y le atrapa en un beso, le obliga a abrir la boca con la lengua y el alivio que siente cuando la sorpresa hace mella y Loki le permite el acceso, es parecida a la que debe sentir un náufrago al avistar tierra. Le desliza la lengua por la boca, choca un poco con sus dientes y para cuando alza la mano y la dirige firmemente a la nuca coronada de cabello negro, no se pregunta en qué momento dejó caer su camisa y tan sólo hunde la mano en el cuello, cuyo calor ya experimentó una vez, y se presiona firmemente contra el otro hasta acorralarlo contra la fría cerámica del lavamanos.

Su voz interior chilla ESTÁS BESANDO A LAUFEYSON Y TE GUSTA. A veces le gustaría que su voz interior se pareciera más a Sif y menos a Fandral.

A/N: Hasta aquí quedamos. Espero les haya gustado y creo que es más largo que los anteriores Tenía tantas ganas de escribir este capítulo y de que pasara todo esto, que creo me he dejado mil cosas en el tintero, pero nada, ojalá haya ido acorde a lo que esperaban, me tiene un poco nerviosa porque es un capítulo muy importante. Espero haya tenido suficiente alcohol y Thorki como era necesario.

* Edito, por que se habían perdido las separaciones. Y por favor, no odien Fandral jaja de verdad, no quiero demonizarlo en la historia, sólo es un poco idiota, como todos los chicos de diecisiete años.

Por la falta de tiempo, le di una sola revisada rápida, así que cualquier horrorosidad que se me haya escapado, me avisan. Cualquier cosa, quedo atenta a sus comentarios :) Un beso gigante, nos leemos la otra semana!