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#06 - Al ritmo del tango


Segunda mitad del siglo XIX

Cada país poseía una habilidad en particular

Una que lo hacía resaltar por encima de la orbe entera, y más entre ellos que, a pesar de aceptar de buena gana las semejanzas que compartían, siempre estaba el espacio para el orgullo propio y distinguirse de espectacular manera

Entre tantos medios, la música ocupaba un lugar predilecto

Si todos dominaban un instrumento en particular con absoluta maestría –o varios, nunca se debía subestimar su innata habilidad-, los ritmos y composiciones variaban de territorio en territorio. También se daban combinaciones bastante distintas en que todo se mezclaba, se confundía y disfrutaba

México sabía reconocerlo, por ello apreciaba con deleite lo que sus parientes del sur proporcionaban, porque sin importar las imitaciones o las interpretaciones, nunca se igualaba a lo original

Esa noche en especial estaba en un baile formal, con aquella decoración afrancesada tan popular por aquellos años, y con los meseros en trajes a la altura de su labor; había grandes ministros, empresarios e inversionistas europeos y estadounidenses charlando como dignos pavorreales, seguramente repartiéndose las acciones como lobos en medio del rebaño de ovejas

Cada uno, incluyéndolo, gozaban de la pomposidad de la casa de Argentina que se alzaba con enorme orgullo por el progreso que había conseguido… bueno, no era para menos, porque en aquellos años no podían desperdiciarse todas las oportunidades que el dinero de Europa ofrecía a la sociedad de los países de Latinoamérica

Se trataba de algo así como esa época de paz y avance que tanto tiempo buscaron… claro, se necesitaban sacrificios, pero ninguno era tan estúpido como para pensar que las intenciones de los Ex Imperios no buscaban exprimirlos como siempre…

Sonrió hipócritamente ante el ministro enviado de España, "gozando" de su conversación en lo que el anfitrión terminaba de tratar con algunos embajadores de Alemania

Alemania, Italia, Inglaterra, Holanda, Francia… había contacto real con todo, y a la vez con nadie

Sólo era un baile de máscaras en que se le ponía una cifra a sus vidas

Jah, era obvio que Argentina sólo lo invitó para presumirle el éxito alcanzado, ¿Quién se comportaba así a esas alturas? Por favor

Y en un espacio como aquel, había lugar para la música, ya fuera europea o regional

Eso era dignidad, ¿no? Demostrar que estaban a la altura del Viejo Mundo… claro, con las diferencias, y al mismo tiempo, enseñar lo propio

Era estrategia. Todo lo era. Dinero y política nunca fueron tan importantes

Se trataba del juego característico. No se pondría pretender que el progreso no tenía efecto y que un nacionalismo en términos primitivos funcionaba en el orbe del positivismo

Basura, se le preguntaba. Brillante, si sus bolsillos se llenaban

Y en esos parámetros, con el título de "La París de América" para sí mismo, se alegraba sinceramente por las finas maneras en que Martín se conducía: parecía entablar buenas relaciones, transmitía refinamiento, y gracias a Dios, no tenía esa actitud pedante que siempre le provocaban ganas de golpearlo… claro, seguro era por estar en esa fiesta y después volvería a ser el mismo

Miró de reojo hacia la derecha, donde estaba el grupo de ministros ingleses

Eso también iba por Chile

Siendo el vecino más cercano y de confianza de Argentina, además de abrir también sus mercados, naturalmente sería uno más de los que se beneficiaría de los cambios

Había adquirido clase, distinción y buen porte, carisma, modales exquisitos y cierto cinismo que ahora parecía… demasiado divertido

Sonrió al ver a ambos saludando embajadores de Italia y Francia: si así fueran siempre, tan civilizados y a disposición agradable, le ahorrarían al resto de la familia tantos problemas

Sin embargo, la sorpresa de la noche fue anunciada: Martín y Manuel tocarían un tango en honor a los invitados

Ya lo había dicho: la música de cada uno los distinguía con extraordinarios resultados

El rubio se colocó en un magnífico piano negro de cola, mientras que el castaño tomó una preciosa guitarra de color caoba con detalles en rojo

Se acercó junto con la concurrencia mientras les daban espacio para que todos los tuvieran dentro del foco de vista

En esos momentos previos, contuvo las ganas de carcajear: Martín, hipócrita, de seguro quería empezar a decir lo "grosso" que era y a exigir alabanzas, ¡esa cara de serio realmente no le quedaba! La modestia no se enlistaba como una de sus cualidades, y sí, no le discutía el refinamiento, pero para quienes lo conocían, podían ver aquello como una broma… y Manuel…

"La pieza comenzó como una complicada y atrevida escala a dueto"

Puso atención en la forma en que la luz le daba a sus ojos café rojizo, a su cabello, a esa piel que parecía combinar con el negro de su traje

"Compás de 2/4, Escala de FA Mayor, con la clave SOL y FA dependiendo de la voz"

Seguía con la misma estatura, aunque su nuevo porte le daba visualmente más altitud; siempre había sido delgado, con extremidades finas y una musculatura que sólo con muchísima atención se notaba

Todo le daba una buena imagen en general… y curiosamente, esa noche resaltaba más por su posición y ángulo

"Las notas de Argentina eran elegantes, fuertes y rápidas; las de Chile precisas, retadoras y apasionadas

Iban juntos, se separaban, se contestaban y chocaban"

Sus dedos moviéndose con tanta agilidad y seguridad impresionaban con exquisitez, como si esas cuerdas se vieran complacidas por sentirse tocadas así… y el rostro…

Uhn, estaba serio, concentrado, disfrutando de lo que hacía… casi nunca le había visto aquel gesto, casi podría tratarse de otra persona…

Pero no se trataba de un error, era Manuel y sólo él

… uhn… realmente no reparó en ello hasta entonces, pero…

… pero…

Chile, el chico quejumbroso y de personalidad volátil era…

… bastante… atractivo

"Parecía que se definían a sí mismos"

Mucho

"… con otra escala finalizaron, y los invitados aplaudieron fascinados. Él trató de hacerlo, aunque…"

… sólo podía mirar con atención al castaño, quien agradecía las ovaciones en silencio

De repente volteó y… cruzaron miradas

En un segundo, Chile se sonrojó agresivamente

En un segundo, sólo se le ocurrió sonreírle débilmente

A la vez, desviaron miradas para evitar…

¿Evitar qué?

Abrió los ojos con discreta confusión

Continuó la música de fondo, tanto la regional como la extranjera, generando la ironía de los objetivos actuales

Bebió lo que quedaba de su copa de champagne

Qué bueno que Martín lo invitó