ADVERTENCIA: Esta historia es SLASH (relación entre dos hombres), si no te gusta este tipo de temas te invito amablemente a salir de aquí. Además, contendrá violación, violencia, y situaciones de angustia, pero no sufran: saben que no soy dada a los finales tristes.

Disclaimer: Los personajes son propiedad de J.K. Rowling. Escribo esto sin ánimo de lucro.

Cap 6. Malas Noticias: Un Veela en Peligro.

Antes de que se terminara la mañana, a la hora de la comida, todos y cada uno de los alumnos, profesores, fantasmas y retratos que había en Hogwarts conocían la noticia del día: Draco Malfoy se había desmayado en la clase de Transformaciones y había sido llevado a la enfermería, donde Madame Pomfrey lo estaba atendiendo. Nadie sabía si ya había recuperado la consciencia o no.

Y Harry no iba a ser menos que los demás. A decir verdad, fue uno de los últimos en enterarse. Hermione era la que se lo había contado justo cuando había llegado al Gran Comedor a comer. Y, por alguna extraña razón, su estómago se había contraído dolorosamente ante la noticia. Hizo caso omiso a esto último. Miró a su alrededor.

Prácticamente todas las alumnas de Hogwarts, sentadas en las mesas de sus respectivas casas, comentaban este hecho con un deje de tristeza en sus voces. Decían cosas como que deseaban ser ellas las que cuidaran del rubio mientras estuviese débil, también comentaban que esperaban que no fuera nada grave o simplemente se dedicaban a medio lloriquear por lo que le hubiera podido pasar. No querían que al chico más guapo de todo el colegio le ocurriera nada malo.

Harry se encontró a sí mismo queriendo acallarles la boca a todas esas chismosas que decían tonterías sólo porque Draco Malfoy era guapo. Qué estupidez. Existían más cualidades a parte de la belleza física (¡¿Con esto estaba admitiendo que el Slytherin era atractivo?!) Y no es que el rubio en su interior fuese una buena persona en absoluto. Si ellas supieran lo que había sido capaz de hacerle a Harry. Resopló burlonamente. Qué demonios estaba pensando. Pero si a ellas les habría encantado haber estado en su lugar la noche del castigo.

Echando eso a un lado, Malfoy siempre había sido un niñato que se había dedicado a burlarse de todos los que fueran diferentes a él, a despreciar a los hijos de muggles y, en general, a hacerle la vida imposible a todo aquel que no estuviera dentro de su círculo de "amigos". Dicho en otras palabras, se metía con todos los que no fueran Slytherins.

Además, era un envidioso de cuidado. Así se lo había demostrado a Harry durante todos los años que llevaban cursando en Hogwarts. Un cobarde, puesto que nunca se había metido con nadie sin asegurarse de que lo acompañaran Crabbe y Goyle para protegerlo. Un tramposo, habiéndose disfrazado en su tercer curso de dementor para hacer caer de la escoba a Harry o haciendo que su padre comprara escobas a todo el equipo de quidditch de Slytherin para que él pudiera formar parte de éste. Un arrogante, siempre creyéndose un ser superior. Un pelota repelente, continuamente lamiéndole los zapatos al profesor Snape. Un niñato mimado y caprichoso, ya que, desde siempre, cualquier cosa que había deseado su padre se había encargado de entregársela, comprando lo que hiciera falta y a quien hiciera falta.

Y, quizá lo más importante (y lo peor de todo), hijo de un mortífago que en esos momentos se encontraba en prisión y que era bien sabido que había sido uno de los más allegados a Voldemort. Aunque uno podría pensar que un hijo no es su padre, por lo que no había que tachar de futuro mortífago al rubio porque su padre fuera uno de ellos, pero el problema era que Draco Malfoy siempre se había sentido muy orgulloso de lo que su padre hacía siendo un mortífago, así se lo había hecho saber a Harry. Por lo que, en este caso, el ejemplo del padre como sirviente del mago oscuro más temido de toda la historia, servía como ejemplo.

De esta forma, Harry se encontró a sí mismo muy ocupado durante toda la hora de la comida, odiando a Malfoy más que nunca, convenciéndose a sí mismo de que el rubio se merecía todo lo que le estaba ocurriendo, y más aún.

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Pasaron cinco días. Cinco días en los que Harry tuvo una pequeña mejoría en su estado de salud. Ya le habían desaparecido las ojeras, aunque todavía seguía teniendo pesadillas de vez en cuando sobre la noche del castigo, y su piel había recuperado su color habitual. Pero seguía estando más distraído de lo normal. Su mirada continuaba vacía, sin vida, y ni Ron ni Hermione sabían ya cómo demonios preguntarle qué le estaba pasando para que de una vez por todas les contestara la verdad. Siempre que se preocupaban por el moreno, este les decía que estaba bien, que no pasaba nada. Ron y Hermione sabían perfectamente que su amigo les estaba mintiendo.

No se había vuelto a saber nada sobre el desmayo Malfoy. Ningún alumno sabía si el rubio habría recuperado la consciencia o no. Lo único que se conocía era lo evidente: que aún continuaba en la enfermería, ya que no se lo había vuelto a ver desde que se lo habían llevado allí.

A decir verdad, no ver a Malfoy por ningún lado había contribuido en que Harry físicamente se encontrara un poco mejor. Aunque, en el fondo, tenía cierta curiosidad por saber cómo estaba el rubio.

Su curiosidad no tardaría mucho en ser saciada.

Esa mañana, habiendo dado una hora de pociones y preparándose mentalmente para continuar con la otra hora que le tocaba, Albus Dumbledore apareció en la mazmorra, preguntándole al profesor Snape si se podía llevar a Harry del aula. A regañadientes, el profesor accedió a la petición del director, quien le había estropeado sus planes de divertirse un rato a base de insultos dirigidos al más idiota (en su opinión) de la clase (era una desgracia para Harry que Neville no hubiera conseguido el Extraordinario requerido para poder seguir con esa asignatura durante su sexto año).

Caminaron en silencio hasta llegar frente a la puerta que daba a la enfermería, algo que extrañó al moreno en sobremanera. Entonces, el director miró alrededor, cerciorándose de que no había nadie cerca, y miró a Harry.

.- Señor Potter – dijo – tengo que hablar con usted de un asunto muy serio.

.- Sí señor – contestó el moreno sin poder evitar reflejar en su voz parte del resentimiento que le tenía al director desde que lo había castigado con Malfoy.

.- Primero, y ante todo… - respiró profundamente- tengo que pedirte disculpas, Harry – dijo con una mueca de tristeza en su anciano rostro – sé que realmente pidiendo perdón no se arreglan todas las cosas, pero no puedo hacer nada, ya no puedo enmendar mi error, y por eso te pido disculpas – colocó una mano sobre el hombro de Harry y siguió – no te pido que me perdones ahora… ni siquiera que lo hagas alguna vez… sólo quiero que tengas presente que verdaderamente lo siento, siento lo que ha pasado – hubo una pausa de un minuto, en los que Harry tuvo la sensación de que los ojos del director se aguaban.

.- Pero, desgraciadamente, mi estúpido error no ha terminado de traer consecuencias – dijo con el rostro muy serio de nuevo – está ocurriendo algo aún peor que lo que te pasó aquella noche, y todo por mi culpa – Harry levantó una ceja, no pudiéndose creer realmente que el castigo hubiera podido provocar algo peor que una violación – sé lo que estás pensando y, para que lo comprendas, te daré primero la noticia y luego te explicaré cómo y por qué ha ocurrido – se tomó su tiempo para coger aire, separando su mano del hombro de Harry.

Cuando se sintió preparado, miró al moreno con una mueca de tristeza y culpabilidad tan infinitas que, muy a su pesar, Harry sintió una ligera punzada de compasión por el hombre. Puede que se hubiera portado como un idiota integral, pero parecía que estaba verdaderamente arrepentido de sus actos. Se había tragado todo su orgullo y se había disculpado ante el moreno. En opinión de Harry, eso decía mucho en favor de Dumbledore. No que lo fuera a perdonar en ese mismo momento pues, todavía necesitaba su tiempo para no ver a Dumbledore como el cabrón que lo había encerrado con un veela, pero era un buen comienzo para llegar a hacerlo.

.- Harry… Draco Malfoy… - paró un segundo, vacilante - se está muriendo – y soltó la bomba.

El corazón de Harry se paró en ese momento.

.- ¿Q-qué? – preguntó estúpidamente, deseando haber escuchado mal las palabras de Dumbledore.

.- Digo que, en cualquier momento, Draco Malfoy morirá – Harry tragó saliva con esfuerzo - Está extraordinariamente grave. Madame Pomfrey, incluso, está sorprendida de que aún siga con vida. No ha comido ni bebido nada en todo el tiempo que lleva inconsciente. Yo, ciertamente, he tardado demasiado tiempo para comprender lo que estaba pasando y llamarlo para hablar con usted. Otro estúpido error mío. Otro de tantos que en mis años de anciano he cometido. La edad no perdona, señor Potter. Pero eso no es ninguna justificación – Harry todavía no era capaz de reaccionar. Malfoy se estaba muriendo… muriendo… muriendo, muerto, muerte. De pronto, la imagen de su padrino cayendo tras el velo le vino a la mente, haciéndolo temblar de miedo. Entonces, se dio cuenta de algo.

.- Pero señor – contestó en un hilo de voz - ¿Qué quiere decir con eso de que ha tardado demasiado en hablar conmigo¿Qué tengo que ver yo en todo esto?

.- Pues todo, señor Potter. Usted tiene que ver en esto en su totalidad – colocó sus dos manos en los hombros de Harry – Él está muriendo por ti, Harry. Porque no puede soportar la idea de haberte dañado de la forma en la que lo hizo – Harry lo miró extrañado. Ningún ser humano se muere por algo así. No que el moreno supiera, al menos, y, aunque lo hubiera, Draco Malfoy definitivamente no era de los que se morían por haber hecho daño a otra persona, y menos si esa persona se llamaba Harry Potter – sé lo que estás pensando, Harry. Sé por qué estás tan extrañado. Pero hay una buena explicación para lo que está pasando – cogió aire de nuevo – El señor Malfoy es un veela o, al menos, en su mayor parte – el moreno abrió tanto la boca y los ojos en estupefacción, que si aquella conversación no se hubiera tratado sobre alguien que podía morir en cualquier momento, Dumbledore se habría reído ante la expresión del joven.

.- ¿Un veela dice? – susurró cómo si no creyera lo que se le estaba diciendo.

.- Sí… por eso todavía sigue vivo aún sin haber bebido nada en cinco días, porque al ser un veela, tiene más resistencia que un ser humano normal…y hay más – apretó el agarre de sus manos en los hombros de Harry – tú eres su pareja. Su compañero – suspiró - El compañero de un veela es la única persona que éste amará en su vida. La pareja de un veela es todo su mundo, su vida, su amor, y la idea de perder a esa persona puede volver locos a los veelas e, incluso, matarlos, como está ocurriendo ahora mismo con el Señor Malfoy - ¿Su pareja¿Él¿Harry Potter¿El enemigo de Malfoy desde que se habían conocido? No… tenía que ser un error... eso no era posible - Draco es quien se está dejando morir – siguió hablando Dumbledore - Es él quien se está suicidando. Hemos intentado realizar hechizos para nutrirlo mientras no pueda comer ni beber, pero su cuerpo los rechaza porque él mismo ha decidido morir – Harry trataba de asimilar todo lo que el director de Hogwarts le estaba diciendo, pero era demasiado. Su corazón latía más rápido que nunca y el pecho le estaba matando de dolor.

.- No puedes imaginar el dolor que le supone a un veela que alguien o algo dañe a su pareja. Normalmente, matan al causante del sufrimiento de su pareja. Pero, en este caso, él mismo ha sido el que te ha herido, por lo que se está matando a sí mismo. Ahora, él está convencido de que debe morir. Piensa que lo que ha hecho es imperdonable. Además, quiere que tú seas feliz, por lo que el veela en él llega a la conclusión de que el único modo de que tú puedas estar a salvo y feliz es con su muerte.

Horrible. Todo lo que Dumbledore le decía era horrible. Sí. Era cierto que él mismo había deseado que le ocurriera algo insoportable a Malfoy para que sufriera como él había sufrido ¿Pero morir? No… por favor, no… No podía morir. Se le aguaron los ojos. No lo entendía. Debería odiarlo, debería detestarlo. No debería importarle tanto la muerte de una persona (o veela, para el caso) que lo había violado. Él y sólo él se lo había buscado. Eso era de lo que el moreno quería convencerse. Pero falló estrepitosamente porque la idea de que Draco muriera hacía que él mismo quisiera morir. Lo sumía en una agonía inexplicable y le hacía pensar que en cualquier momento sus piernas cederían y él caería al suelo.

.- Señor – dijo ya con lágrimas deslizándose a través de su rostro - ¿Por qué …?

.- ¿Por qué te sientes así, tan desgraciado¿Por qué te entristece tanto la idea de que el señor Malfoy muerta? – Harry asintió sin sorprenderse siquiera de que el director tuviera esa facilidad para leerle el pensamiento - Muy simple, querido niño. Aunque no fuese por tu propia voluntad, ambos quedaron unidos la noche del castigo. Sus almas quedaron ligadas. Si Draco Malfoy muere, tu otra mitad, literalmente, morirá con él. Parte de tu alma se irá para siempre, lo que, naturalmente, duele. Por eso te resulta tan horrible la idea de que el señor Malfoy pueda fallecer – Harry dirigió su vista al suelo. Dos lágrimas cayeron de su piel y fueron a parar al piso. Luego, levantó su cabeza de nuevo.

.- ¿Qué puedo hacer yo? – dijo con la voz ronca y temblorosa.

.- Ésa es la peor parte – dijo el director, separando nuevamente sus manos de los hombros del Gryffindor y mirando hacia el suelo – No lo sé.

.- ¡¿Cómo dice?! – gritó Harry más asustado que nunca en su vida.

Dumbledore lo miró a los ojos de nuevo y se mantuvo callado durante un rato.

.- Realmente, no lo sé. No sé qué es lo que hay que hacer para que Draco Malfoy recupere las ganas de vivir. Ni siquiera sé si él podrá escucharte en su estado de inconsciencia. Es sólo que la gente suele decir que una persona en estado de coma es capaz de enterarse de lo que ocurre a su alrededor. Por lo que he pensado que… – suspiró y luego siguió –… que podrías hablar con él para convencerlo de no morir. Tal vez pueda escucharte.

.- ¿Y cómo voy a hacer eso¿Qué le digo?

.- Eso es algo que vas a tener que averiguar por ti mismo. Yo no lo sé. Di lo que creas que pueda hacerlo querer vivir de nuevo… no sé – puso una mano en su frente, acariciándose las sienes, frustrado – Pero una cosa sí es segura. En el caso de que mi plan pueda funcionar, tú eres el único que puede salvarlo. Si es verdad que puede oír lo que se dice alrededor de él, tú eres la única persona que puede convencerlo de que la vida vale la pena, porque, para él, eres la vida.

Todo eso dejó a Harry completamente impresionado. No podía imaginarse a sí mismo siendo la única persona por la que Malfoy recuperaría las ganas de vivir. Le costaba creerse que Malfoy lo quisiera de esa manera, lo necesitara de ese modo. Además, estaba el hecho de que había abusado del moreno aquella noche y ninguna persona que quisiera a otra le haría lo que el rubio le hizo a él.

Quizá, ahí estaba su respuesta: ninguna persona. Pero Malfoy era un veela y tal vez había una buena explicación por la que el rubio, aun amando a Harry más que a nada en el mundo, lo había dañado. Lo que estaba claro era que se había arrepentido de sus actos, si no, no estaría muriéndose por su causa.

Harry tomó una decisión en ese momento.

.- Todavía tengo muchas preguntas, dudas, como, por ejemplo, por qué soy precisamente yo su pareja, pero ahora tenemos que entrar - dijo firmemente, abriendo las puertas de la enfermería – no tenemos un minuto que perder. La vida de una persona está en peligro.

.- Me siento orgulloso de ti, Harry – dijo Dumbledore, mirándolo con admiración. Harry no contestó, aunque en el fondo se sintió halagado. Incluso cuando ese mismo hombre era el que había tenido la estúpida idea de encerrarlo con un veela, todavía era capaz de hacer sentir bien al moreno escogiendo las palabras acertadas.

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FIN DE LA PRIMERA PARTE

Como este capi al final me salió enorme, lo he dividido en dos partes. La parte que falta ya está hecha, sólo tengo que revisarla un poco y añadir alguna cosa y es sólo de unas tres páginas. Es el monólogo de Harry cuando se queda sólo junto al veela inconsciente. Tendrá que buscar las palabras adecuadas para convencer a Draco de que tiene que despertar ¿Lo conseguirá? Puede que ustedes me convenzan con sus maravillosos reviews de publicar esa segunda parte prontito, prontito XDDD

Un besote manolote

OlgaxTomFelton1