Al momento en que Loki había llegado a la tierra con el poder de la joya alma, no tardó en hacerse notar. Había llegado a una base gigantesca, inclinado en una rodilla y esbozando una sonrisa grotesca, desquiciada hacia los individuos que iban cercándole.

Los hombres que ahí estaban al verle, iban acercándosele con sigilo, puesto que por la forma en que había aparecido, lo creían una amenaza, algo en lo que ciertamente habían acertado, avanzando hacia éste, portando en las manos armas para defenderse, algo que no resultó de mucho… porque al momento en que el director que acompañaba a los mortales le ordenó que arrojase el arma, Loki utilizó el cetro para lanzar diversos ataques a los soldados, matando a la mayoría de ellos. Los disparos estruendosos no demoraron en hacerse oír, pero ningún tiro logró penetrar el pecho de Loki, el que dio un salto sobrenatural, atacando a uno. Volteándose con una velocidad inhumana, mató a otros dos con un par de cuchillos que escondía en sus ropas. Una patada al último lanzándolo furiosamente contra la pared culminó la corta pero sanguinaria escena.

Tras contemplar el desastre que acababa de dejar con el cetro a modo de ataque sujeto en su mano, corrió rápidamente hacia uno de los individuos que había quedado vivo, el cual se desempeñaba como agente, haciéndole lo mismo que Thanos había hecho con él: utilizar la joya alma para ponerlo bajo su control. El joven estratega se quejó forcejeando, pero finalmente cedió, con los ojos oscuros tomando el tinte azulado al igual que Loki, el que sonrió ante el logro de su cometido.

Se apartó de él sólo para seguir repitiendo la misma acción con los pocos que quedaban vivos. No obstante, el director que trabajaba con aquella banda se arrastró débilmente hacia la extraña fuente de poder que había permitido la entrada del desquiciado desertor asgardiano hacia el mundo humano, que resultó ser nada menos que el codiciado tesoro del que Thanos le había hablado: el Tesseracto, que yacía puesto en lo que asimilaba una maleta que iba conectada frente al extremo opuesto de donde Loki se había aparecido. Iba a levantarse para escapar con sigilo, aprovechando la distracción del foráneo visitante.

Pero Loki siseó cortésmente que no lo hiciera.

- Aún lo necesito – añadió después de girarse para mirarlo.

El director de nombre Nick Fury encogióse de hombros ante tal afirmación.

- Esto no tiene por qué empeorar más.

Ahora el timbre de voz de Loki se tornó autoritario y arisco.

- Por supuesto que sí. No espero menos después de lo que hice.

Nick Fury le dirigió una ojeada de extrañeza. El príncipe sonrió malévolo.

- Me llamo Loki, y vengo de Asgard. Y en mí descansa un glorioso propósito- chistó el dios del engaño, casi seductoramente.

-¡Loki!- exclamó el doctor Selvig, quien había conocido a su hermano durante su exilio en la tierra, sin creerlo, que había sobrevivido al inclemente embiste, incorporándose del suelo- ¡El hermano de Thor!

El dios entrecerró con irritación la mirada ante aquella apócrifa y molesta aseveración sobre su mortal enemigo. Pero Nick apeló a la diplomacia.

- No estamos en conflicto con tu pueblo- dijo éste, levantando la mano en señal de paz.

El príncipe desvió la mirada hacia el hombre de ébano, cuyo semblante le recordaba al del mismo Heimdall.

- Un insecto no está en conflicto con una bota- replicó Loki despectivamente, levantando un poco las cejas.

Nick esbozó una expresión confusa.

- ¿Planeas aplastarnos entonces?- le preguntó el director, difuso.

En la boca del dios se dibujó una sonrisa maliciosa, caminando entre los hombres que tenía bajo su control, dio su respuesta.

- Les traigo noticias dichosas – y se volvió nuevamente a Nick Fury- de un mundo libre.

- ¿Libre de qué?- interrogó el director sin entender la situación.

- Libertad – Sentenció Loki, lleno de determinación, para luego agregar – La libertad es la mayor mentira de la existencia. Y cuando así lo acepten, en su corazón – y se volvió al doctor Erik Selvig, quien era uno de los pocos sobrevivientes, manipulándolo con el cetro, creando lo mismo que había hecho con los otros – conocerán la paz…

- Sí… Cuando dices paz- añadió Nick, con cierta sombra de ironía – siento que te refieres a lo contrario.

- Señor, el director Fury nos distrae- replicó el agente al que había hipnotizado primero– van a hacer volar este lugar, y nos caerán toneladas de piedras. Él piensa enterrarnos.

- Justo como a los faraones – comentó el director, divertido.

El doctor Selvig indicó tras ver la computadora, de que el lugar colapsaría en pocos minutos. Loki dio la orden al agente Barton que disparara al director Fury, evitando las distracciones. El hombre vestido de negro al igual que todos allí, cayó de espaldas brutalmente, sin lograr que lo matara el impacto, resultando herido. El dios del engaño prosiguió su camino acompañado de los oficiales y funcionarios manipulados, tomando el maletín con el Tesseracto. La energía liberada por éste, acumulada en la cúpula de aquella base, terminó destruyéndola por completo, causando una implosión, de los cuales sobrevivieron el director Fury, los agentes Hill y Coulson, quienes lo acompañaban junto con otros que fueron evacuados del lugar tanto en vehículos como en helicópteros.

Afortunadamente para Loki, con el Tesseractorobado, la potente implosión no llegó a alcanzarlo, siendo llevado por sus sirvientes en una camioneta, desde la cual lanzó un ataque a Nick Fury, el que trató de asestarle disparos en vano, puesto que el dios lanzó nuevamente un ataque con el cetro, dando justo contra el helicóptero en el que iba.

Con el tesoro requerido en sus manos, sólo le faltaba buscar un lugar en dónde ocultarse y seguir con los planes de conquista. La camioneta en la que iba apagó sus luces para camuflarse, como un espectro nocturno, en la oscuridad de aquella noche. Loki respiró el aire como el noctívago en que se convertiría por ese período.

Una vez con el doctor Selvig y el agente Barton trabajando para él en una base militar subterránea en lo que al abrir el portal se refería, Loki se aisló pensando cuál será su próximo movimiento. Se puso en pose de meditación con el cetro en mano. En ese momento, la joya del instrumento dorado emitió una leve luminosidad, que iba elevándose como vapor por el aire, que lo embargó por completo.

En su mente, producto del poder emanado de la vara, el recuerdo del trato hecho por él con Thanos a través de su portavoz se dibujó nuevamente en su psique. Respiró hondo y mantuvo los ojos cerrados.

- Los chitauri se inquietan – murmuró el Otro.

- Que empiecen a prepararse, los guiaré en una gloriosa batalla- respondió la voz de Loki, quien apareció mágicamente desde la oscuridad.

- ¿Batalla? – Replicó el Otro - ¿Contra el… mediocre poder de la tierra?

- Gloriosa, no larga. Si sus fuerzas son tan… formidables como proclaman.

Ahora el portavoz se mostró molesto.

- ¿Dudas de nosotros? ¿Dudas de él también? ¡¿Aquel que puso el cetro en tu mano, que te dio conocimientos antiguos y un propósito?! ¡Cuando te viste exiliado, derrotado!

Aquello hizo mella en el príncipe, el que también dejó expuesta su molestia ante aquel odioso y vergonzoso recordatorio.

- ¡Fui un rey! – Gritó Loki, una mixtura de impotencia y rabia hacia el ente - ¡El legítimo rey de Asgard! Me traicionaron...

- Tu ambición es necia- sentenció el Otro -impulsada por un capricho infantil. Nosotros vemos más allá de la tierra. Hacia los grandes mundos que el Tesseracto nos revelará.

Pero Loki cercenó ese discurso.

- Aún no tienen el Tesseracto – dijo el hechicero sin más haciéndolo sonar como un recordatorio.

El Otro intentó amedrentarlo levantando la mano a modo de ataque, lo que no hizo a Loki más que seguir mirándole.

- No me asusta. Pero hasta que yo abra las puertas… hasta que sus tropas obedezcan mis órdenes… son solo palabras- susurró Loki intimidante, sin dejar de clavar la mirada a los invisibles ojos a consecuencia de la oscuridad.

El Otro bajó la mano, acatando lo dicho.

- Tendrás tu guerra, asgardiano- dijo finalmente - Y si fracasas- comenzó a caminar rodeándole amenazadoramente - si el Tesseracto no viene a nosotros… no habrá un mundo, una luna desierta ni un espacio donde puedas refugiarte de su ira! – acercó una mano lentamente, suavizando el timbre de voz – Crees conocer el dolor? Él va a hacerte sentir un sufrimiento del que jamás hayas sentido!-

El recuerdo culminó con la mano del espeluznante portavoz ejerciendo una escalofriante presión sobre su cabeza. Loki se echó hacia el lado, como si recibiera un fuerte golpe proveniente de su lado derecho. Respiró pesadamente, abriendo los ojos y casi temblando debido a la mortal advertencia. Ya que poseía el Tesseracto, ahora debía abrir el portal que haría conexión con la tierra y con el mundo de los chitauri. Sólo debía pensar cómo.

Con el doctor Selvig creando un aparato para ejecutar la abertura dimensional y con el agente Barton dispuesto a saldar una antigua deuda con una compañera que confesó a Loki. Por parte del doctor Selvig, el príncipe se había enterado de que para hacer del plan un rotundo éxito, era necesario un elemento: Iridio, el que estabilizaría el enorme poder del Tesseracto. Barton utilizaría sus dotes de arquero para conseguir el elemento, combatiendo a los guardias que asegurarían el secreto.

El agente añadió también que necesitaba una distracción para ello… y un ojo.

Complacido, Loki procedió a ejecutar el plan edificado con tal maestría. El hombre al cual debían encontrar era un experto en materias históricas de origen alemán, quien tenía una pieza que conformaría el artefacto que permitiría la entrada de los chitauri a la tierra, y para obtener el objeto se debía obtener un ojo del experto, pues la caja de seguridad sólo se abría con la identificación de sus rasgos oculares… tanto un puñado de agentes manipulados liderados por el también trastocado agente Barton.

La ubicación era en Stuttgart, Alemania. Así que rápidamente, Loki se despojó de sus indumentarias de cuero; frías e intimidantes a los ojos de cualquier mortal para reemplazarlas por un apetitoso traje de dandy de color negro, acompañado de una exquisita bufanda que poseían unas líneas de una tonalidad verde, con otra de color crema en la que iban dibujados unos pequeños y detallados rombos que a su vez en su interior se encontraban otros aún más diminutos en contraste con el original. Esto a su vez, se sumaba su camisa blanca con una elegante corbata negra, un liso pantalón y abrigo bien abrochado del mismo color, zapatos bien lustrados y su cabello cuidadosamente arreglado para pasar completamente desapercibido entre la multitud, reemplazando su aspecto usualmente aterrador por uno realmente… irresistible. Que podía cautivar hasta la más indiferente de las mujeres.

Por último, Loki tomó el cetro para hacerlo pasar por un bastón, culminando con su apariencia de gentleman al pasar apoyándolo por el suelo al caminar. Para su suerte, el objetivo de su tropa sería el anfitrión de un evento que mostraría reliquias del mundo antiguo.

Loki decidió perderse en el gentío aproximado al refinado programa con toda la calma del universo, dejando a sus sirvientes deshacerse de los guardias de seguridad para hacer la mitad del trabajo. La otra mitad la haría el pulidamente vestido dios del engaño, quien caminó por la parte superior del gigantesco edificio, cuya pared estaba cubierta de un fresco entrado ya en siglos, que reflejaba muchísimas personas en distintos matices. Anduvo por los elegantes escalones de mármol, los que marcaban el dulce trote del dios, descendiendo tras mirar a su víctima dar su discurso acerca de las adquisiciones ahí puestas a la vista del público germánico, el que escuchaba y miraba a iguales los preciosos tesoros del viejo mundo.

Tras llegar a uno de los coordinadores que velaban por el buen funcionamiento del encuentro, Loki levantó el bastón y lo hizo girar por el aire para atacarlo con un doloroso golpe directo en la cara. El hombre cayó de lado, permaneciendo inmóvil.

La multitud que prestaba atención al anfitrión se volvió horrorizada ante el ataque, incluyendo al mismo doctor, el que sufrió el feroz embiste de Loki, quien lo agarró del cuello para llevarlo en una fiera carrera hasta un pilar de sacrificio que figuraba la forma de un toro de mármol, lo más probable que fuese de origen babilónico, debido a los adornos y motivos en éste. Apoyó al aturdido hombre en la parte plana de ésta, sacando de su abrigo un aparato de diminutas dimensiones, cuya parte redonda se ajustaba al ojo humano, emitiendo una luz azul y haciendo un ruido espeluznante con las partes de los filosos bordes que iban girando.

Loki clavó una mirada de desprecio al mortal, hundiendo con brutalidad el aparato que reflejaría a distancia el ojo del doctor para así conseguir el iridio, puesto que Barton - quien había hecho una verdadera carnicería con los guardias junto con los demás que le hacían compañía – poseía un aparato igual que él, que recibía la imagen y así trucar el sistema de seguridad. La gente salió corriendo tras pocos segundos de ser testigos de lo sanguinario de aquel desconocido, que sonreía con crueldad y satisfacción ante el miedo que inspiraba. Se guardó el aparato en el bolsillo, dejando el cadáver del desafortunado hombre ahí sobre lo plano del pilar para continuar la encarnizada odisea.

La gente seguía corriendo despavorida y aterrada hacia las salidas para buscar refugio contra el cruel dios del engaño, el que marchaba cual prócer repleto de gloria sobre la calle con el cetro en mano, que duplicó su tamaño. Las bellas ropas de dandy fueron desvaneciéndose para dar lugar a los imponentes y majestuosos ropajes de rey, que eran ligeramente diferentes de cuando había reinado tan efímeramente en Asgard. Esta vez causaba más temor que admiración.

Con el cetro en mano apartó con furia un vehículo que estaba a metros de atropellarlo, haciéndolo volar por los aires. Con su habilidad de hechicero, creó una ilusión óptica de sí mismo contra un puñado de gente.

- Arrodíllense ante mí – dijo Loki sin levantar mucho la voz y creando otra ilusión en el extremo opuesto de la primera. La multitud seguía tratando de hallar desesperada un escape ante el inminente caos.

- Les dije… - dijo el dios empezando a irritarse al ver que los inmundos e insignificantes insectos no acataban a la orden dada. Así que golpeó el suelo con el cetro, como Odín solía hacer con el Gungnir, creando dos espejismos adicionales contra los extremos que gente al verse sin escapatoria se giró, chocando unos con otros.

- ¡ARRODÍLLENSE! – Rugió el pseudo monarcaenloquecido, con toda la potencia que esa voz masculina - que comúnmente sonaba aterciopelada – podía ser capaz de dar.

La estremecida muchedumbre no vio otra opción más que obedecer a la desquiciada deidad. En unos segundos Loki tuvo a toda esa marea de humanos de rodillas, sumisa ante él…

Como hubiese querido en Asgard…

Completamente contrario a la irritabilidad que había dejado en claro hace unos segundos atrás, ahora el dios estiró los brazos en señal de regocijo, sonriendo alegremente, casi de forma contagiosa, algo que no podía compartir con nadie en aquel momento, puesto que nadie entendería sus intenciones.

- ¿No es esto más… simple?- preguntó Loki, como si se dirigiera a un montón de incivilizados, acercándose a ellos hablando con autoridad y majestuosidad- ¿No es este su estado natural? – Hizo una pausa - La verdad de la que la humanidad no quiere hablar… es que anhelan ser sometidos - y suavizó el timbre de voz - el seductor encanto de la libertad despoja de dicha sus vidas con su pelea interminable por el poder… por identidad - añadió emocionado, continuando su trayecto – fueron creados para ser gobernados. Al final… - el joven dios esbozó una sonrisa seductiva, tentadora como si estuviese seduciendo a una mujer – siempre se arrodillarán.

Fue en ese momento en que uno de los sometidos se levantó. Era un anciano, el que se dirigió a Loki con expresión desafiante, pero a la misma vez con intención de hacerle ver que lo que hacía estaba mal. El dios contempló la escena con asombro.

- No ante hombres como tú.

- No hay hombres iguales a mí- dijo Loki con una sonrisa.

El anciano desaprobó esa frase.

- Los tiranos siempre van a existir.

Lejos de mostrarse iracundo ante la insolencia, Loki sonrió divertido, incluso podría decirse que extasiado.

- Escuchen al anciano por favor - pero oscureció su timbre de voz, apuntando la vara en dirección hacia él – que sirva de ejemplo…

El hombre entrado ya en años retrocedió ante el amenazador resplandor azulado, pero fue en el instante en que alguien irrumpió para la suerte de la gente e infortunio de Loki, el que recibió su propio ataque, haciéndole caer producto del escudo que protegió al anciano, perfectamente circular, con líneas rojas y blancas… con una estrella del mismo color encerrada en un halo azul eléctrico. No sabía qué era más incómodo: si haber caído sobre la gente, agolpándose o enterarse de ese enemigo de uniforme tricolor.

Ya entendía… lo entendía perfectamente cuando lo vio raudo pero con precaución.

- ¿Sabes? La última vez que estuve en Alemania, un hombre quiso ponerse por encima de todos los demás. Y terminamos en total desacuerdo – dijo el héroe, de nombre Steve Rogers, pero más conocido como el Capitán América.

- El soldado… – dijo Loki sin quitarle el ojo de encima, incorporándose con ayuda del cetro apoyándolo en el suelo –… el hombre que está fuera de su época – dijo ahora con una sonrisa desencajada.

- No soy el único que está fuera de su época – comentó el Capitán, burlesco.

Para empeorar la situación, en el aire se apareció un jet del cual surgió un arma blindada en dirección a él. Por el altavoz del mismo, la voz de una joven se hizo escuchar:

- Loki, suelta el arma y ríndete.

Lejos de acceder a la orden, el dios procedió a atacar al Capitán con el poder del cetro, enfrascándose en una cadena de puñetazos, patadas y golpes con el cetro y con el escudo, tanto acertados como fallidos. Intentó neutralizar al uniformado obligándolo a arrodillarse con su instrumento de lucha. Pero Steve dio un salto, propinándole una dolorosa patada en la cara, haciéndolo retroceder inmediato. Todavía intercambiaban golpes cuando se escuchó un creciente ruido que venía desde el aire también, pese a lo lejano de la situación.

Ambos contrincantes depusieron la pelea, mirando hacia arriba. La música de estilo hard rock sonaba fuerte, como el nuevo golpe que Loki recibió de parte del recién llegado rival, que poseía una armadura roja y amarilla. El dios se estrelló de espaldas violentamente contra las tres escalinatas del parque.

El hombre de metal estiró la mano, cubierta del mismo material al igual que todo su cuerpo, sin dejar nada a la vista. La palma del guante tenía un círculo blanco, del cual Loki dedujo que provino el ataque, que quizá era de energía.

- Es tu turno, cuernitos – dijo Iron Man, el hombre dentro de la armadura, burlándose de su atuendo, especialmente de su casco con afilados cuernos dorados. La armadura se desvaneció, al momento en que Loki ponía las manos en alto, obedeciendo a la advertencia, dejándolo solo en la indumentaria de cuero con la que había hecho su triunfal aparición en la base militar de S.H.I.E.L.D.

Iron Man aprobó la situación, bajando la mano. Con la ayuda de Natasha Romanoff, una de los pilotos del jet, apresaron a Loki, dispuestos a llevárselo a los cuarteles similares a la base de donde había venido. Permaneció callado, como siempre. Tanto el Capitán América y Iron Man discutían el extraño comportamiento de su joven enemigo mientras Natasha seguía pilotando el vehículo. No era posible que se hubiera rendido así de fácil, sabiendo de lo megalómano que era.

Ahogado en su silencio, Loki pudo enterarse de todo y deducir lo que no sabía: Nick Fury había sobrevivido al ataque, junto con otros agentes…seguro le había relatado el nefasto episodio vivido. Y con toda esa curiosa… tecnología… lo habrían seguido. Quizá así habían detectado su presencia en Stuttgart. Pero esto podría revertirlo a su favor.

Pese a que manteníase cabizbajo y en bajo perfil, Loki se daba cuenta de algo: era evidente que la relación entre Steve y Tony Stark – el nombre de Iron Man – no era llevadera. Lo sabía porque el empresario decía comentarios irónicos hacia el capitán, el que no se mostraba muy contento. Se daba cuenta de la increíble jugada que podía utilizar para continuar su cometido.

Pero la veloz planificación del joven dios se vio interrumpida por un potente estruendo, que no sólo lo sobresaltó a él sino a todos los tripulantes del jet. Miró por el parabrisas, que el cielo estaba repleto con nubes tronando, seguido de impactantes relámpagos…

Sólo eso podía faltar… Loki se encogió de hombros, incapaz de ocultar su estremecimiento. Steve, que se había percatado de su sobresalto, se volvió a él.

- ¿Qué te pasa? ¿Te asustan los rayos?

- No me hace muy feliz lo que viene – contestó Loki cortésmente, su rostro reflejando una breve pizca de miedo ante sólo lo que él conocía muy bien.

Tanto Tony como Steve se miraron sin comprender nada. Los estruendos siguieron hasta que una pesada carga hizo tambalear el jet en el que se llevaban custodiado a Loki. Viendo la obvia irregularidad, Tony se puso el casco, al igual que Steve, abriendo la compuerta de la avioneta para luchar contra el posible peligro. Al verse entrando la ventisca de la tormenta eléctrica, Loki observó atónito y temeroso a su némesis: Thor.

El dios del trueno propinó un fuerte martillazo a Tony quien se había interpuesto en su camino, lanzándolo cerca de la ubicación de Natasha, la que intentaba por todos los medios mantener el control del transporte. Manteniendo a los demás ocupados, agarró a Loki del cuello, rompiendo sus ataduras que lo sostenían al asiento bruscamente para llevárselo con él fuera del transporte, volando en medio de la borrasca eléctrica.

Claro que ni Tony ni Steve se quedaron de brazos cruzados, saliendo uno detrás del otro con tal de no perder la ubicación de Tesseracto, puesto que temían que este asgardiano pudiese de por sí liberar o matar a Loki, quien era el único que sabía dónde estaba el codiciado pero peligroso tesoro cúbico.

Una vez que llegaron a tierra firme, Thor arrojó a su hermano lleno de decepción y de ira al suelo. Loki dio un leve quejido producto del dolor y la sensación de la roca lisa del risco en que estaban. Pero como siempre, su naturaleza maliciosa salió pese al dolor. Tras el quejido, comenzó a reírse, jocoso.

Pero Thor no lucía contento de verle en lo absoluto.

- ¿Dónde está el Tesseracto?- le preguntó el dios rubio, al borde de la cólera.

- Yo también te extrañé – articuló Loki, aún riéndose.

- ¡¿Tengo cara de querer bromear?!- berreó Thor, iracundo.

Lejos de mostrar deseos de hablarle de la misma forma, el dios del engaño se puso de pie a duras penas.

- ¡Oye, agradéceme! Con el Bifrost destruido, ¿Cuánta energía oscura tuvo que usar el Padre de Todos para enviarte aquí?– comentó Loki tanteando la mano para evitar la caída – tu preciosa tierra…- dijo ahora, cáustico y sonriente.

Thor dejó el Mjölnir en el suelo, sólo para descargar un fuerte apretón en el hombro y después en la nuca de su relativo no sanguíneo. Lo miró determinante, como si debatiese consigo mismo si sentir dolor u odio hacia el joven que tanto amaba y consideraba pese a todo, su hermano.

- Te creí muerto – gimió Thor.

Loki borró la sonrisa de sus labios, devolviéndole la ojeada.

- ¿Y sufriste?

- No sólo yo. Nuestro padre…

- padre-le corrigió Loki, con una seña manual. El joven deshizo el estrujón para caminar cojeando cuesta abajo, poniendo una mano sobre su costilla, la que dolía de forma palpitante todavía.

- ¿Te contó mi verdadera ascendencia, cierto?- le preguntó Loki mientras se alejaba breve, dándole la espalda.

Thor lo miró desconcertado. ¿Cómo era posible que Loki hubiera hecho años vacíos a todo el amor que había recibido antes de perder la razón? ¿Qué había hecho mal? ¿De quién era la culpa?

Intentando remediarlo, el dios del trueno caminó unos pasos hacia su querido hermano, buscando hacerle entrar en razón.

- Los dos crecimos juntos, jugamos juntos, ¡Peleamos juntos!- exclamó Thor, al borde de las lágrimas - ¡¿No recuerdas nada de eso?!

Loki se volvió a él.

- Sólo recuerdo una sombra… siempre viviendo a la sombra de tu grandeza – respondió el oscuro joven, lleno de rencor – recuerdo bien que me arrojaste a un abismo, ¡Yo que era y debía ser rey!

- ¿Y atacas el mundo que amo para compensar estos supuestos ultrajes? No, la tierra está bajo mi protección, Loki – dijo ahora el dios del trueno, amenazante.

El timador se echó a reír, mofándose de su rival.

- Y estás haciendo un maravilloso trabajo cuidándola – dijo sarcásticamente - Los humanos se masacran unos a otros sin que a ti te afecte. ¡Yo quiero gobernarlos y no veo por qué no!- arguyó Loki.

- ¿Te crees superior a ellos?

Tras un rato de meditar su respuesta, Loki esbozó una mirada de extrañeza, como si le costara creer que su hermano fuese así de humilde siendo que era el guerrero más poderoso de Asgard. 'Pobre estúpido' pensó Loki.

- – contestó él sin más.

- Aún no comprendes el verdadero significado de gobernar, hermano. No mereces un trono- dijo Thor.

Gruñendo de rabia, Loki disparó un solo puñetazo contra el pecho de su hermano mayor, quien ni se inmutó ante el violento gesto. El dios embaucador se encaminó mirando hacia el risco.

- ¡He visto mundos que tú no te imaginas! ¡He crecido, hijo de Odín, en mi exilio! He visto el verdadero poder del Tesseracto! Y cuando lo use…

- ¿Quién te mostró su poder?- preguntó Thor, comenzando a alterarse, rompiendo la distancia contra él - ¡¿Quién controla al supuesto rey?!

- ¡Yo soy el rey!- Aulló Loki.

- ¡No aquí!- exclamó Thor, tomándolo del brazo y zarandeándolo, como si eso espantara la demencia que corroía la psique de su hermano - ¡Devuelve el Tesseracto, olvida tu envenenado sueño, hermano! – y lo tomó de la nuca, mirándolo fijamente, conteniéndose los deseos de llorar a mares – Vuelve a nuestro mundo…

Ambos hermanos y rivales se contemplaron durante unos largos segundos a los ojos. Loki creía que se pondría a llorar también al oír esa súplica. En ese instante, esa última frase fue repitiéndose como un eco.

Vuelve…

Loki abrió los ojos. El ruido proveniente de afuera lo distrajo de su recuerdo involuntariamente reproducido. Echó un vistazo hacia el suelo. El plato con el nauseabundo alimento estaba hecho añicos, por fuera de la reja que lo separaba de su cordura y de su libertad.

Movió la cabeza para mirar hacia el lado. Los pasos fueron tornándose más sonoros y en consecuencia, más cercanos. Se levantó un poco. De pronto, éstos cesaron y creyó ver que la penumbra se iba formando a través de una delgadísima línea por la puerta. El repique de las cadenas retumbaba en sus oídos, formando un infierno de sonidos desagradables… ¡Lo que daría por escuchar el trino de un ave o la dulzura de la voz de una muchacha, joven y bella! También sentir el sol de Asgard en su cara, apartando todo el frío y la humedad que atosigábanle sin tregua. Ya estaba pensando en que lo dejarían ahí para siempre.

El segundo príncipe yacía allí aún, en el calabozo de prisioneros sepultado al fondo del palacio. Aún esperaba su juicio, que vendría de la boca y mano del hombre al que llamó padre alguna vez. Reposaba sentado en la banca adherida a la muralla, sostenida de dos breves, gruesas y oxidadas cadenas a cada extremo. Encogido de hombros, los ojos descoloridos y perdidos, el cabello negro revuelto. Asimilaba a un criminal de guerra más que a un príncipe... su actual apariencia contrastaba perfectamente a como se le había visto por última vez en el trono asgardiano.

Estaba con la garganta seca, enfermo y más pálido que de costumbre. No había comido ni bebido nada en esos últimos tres días. Quizá esperaban a que se pusiera débil y atacarlo sin que él pudiese defenderse siquiera. Así se librarían del marginado de una maldita vez, pensó. Sumido en la oscuridad no advirtió, por el silencio sepulcral que lo ensordecía, haciéndole ajeno tanto de la realidad como su situación actual, ni tampoco se inmutó por un espeluznante ruido venido del exterior. Temblaba - no sabía si de miedo o de frío- aún encogido en su tenida desgastada de noble.

- ¿Quién es?- chirrió en voz baja a través del bozal, que parecía un instrumento desafinado, muy distante de la voz seductora de lengua de plata que lo caracterizaba.

La figura no contestó, sólo se acercó. Por la sombra, Loki infirió que no podía ser un hombre, menos un guardia. Ésta se inclinó e hizo algo que le resultó imposible al príncipe de ver. Se incorporó y por sus pasos, se dio cuenta de que se acercaba. Era un trote fino, delicado... el mismo que había oído hace un rato atrás.

Loki pudo, esta vez, alzar la mirada un poco. Era una joven, que estaba hincada en una rodilla, con un cuenco repleto de un líquido, que despedía un aroma muy agradable. Tras un rato de mirar al príncipe - al que creía inconsciente o dormido-, le tomó del rostro, como examinándole con cuidado, aunque Loki notaba algo de temor en los dulces movimientos que acariciaban su rostro tras los golpes sufridos.

Con extremo cuidado, la criada comenzó a aplicar un paño blanco, humedecido por el líquido perfumado, por su rostro, apartando la sangre de las heridas y la suciedad esparcida tan horrendamente por esa faz que no debía de tener imperfección alguna. Loki disfrutó de la lentitud del compás de sus movimientos, sus ojos cerrados pero tratando a cómo diese lugar de no demostrar lo aliviado que se sentía. Desafortunadamente, no lo logró por mucho; porque Loki bajó la cabeza bruscamente, moviendo prácticamente casi todo el cuerpo, como si se fuera a caer de bruces, lo que fue impedido porque las cadenas a modo de grilletes en sus pies y manos, quedaron tensas.

La joven soltó un jadeo, apartándose brevemente sin incorporarse. Loki siguió respirando pesadamente, el bozal en su boca le producía una terrible desesperación por querer beber algo. Los mechones de su cabello negro caían por su rostro, dándole un matiz realmente deplorable, triste... Miedo no causaba, definitivamente. En lugar de eso, inspiraba tristeza. Una honda y absoluta tristeza.

Intentó desprender ambos párpados y cuando abrió los ojos los volvió a cerrar. La luz proveniente de la puerta abierta fue demasiado para él, como si la oscuridad le hubiese cegado con un certero puñetazo. Ante sus ojos, entrecerrados, se dibujó la viva y clara imagen de una bella joven que lo miraba con preocupación maternal, volviendo a examinarlo con cuidado para ver si no se había lastimado. Compartieron miradas durante un tiempo que a Loki le pareció una dulce eternidad. Ella apartó algunos mechones para continuar su labor.

Ahora, comenzó a remojar el paño, cuidando de no ensuciar el líquido con sus manos. Lo estrujó no sin antes quitar el bozal que impedía a Loki hablar, comer y beber. El joven dios cerró los ojos al sentir la esencia de ella, sus suaves manos palpando su nuca, buscando el punto que podría desatar aquel lazo. Tras un rato, la muchacha al fin le quitó aquel artefacto que le daba una característica animal, salvaje y peligrosa.

Ahora sí que Loki se echó a respirar a grandes bocanadas, tosiendo e inhalando el aire hondamente. Ella tomó el paño enrollado y lo acercó delicadamente a la boca del príncipe.

- Mi señor, por favor beba esto por ahora, para la próxima le traeré agua fresca, insípida. Lo prometo - Dijo ella en un murmullo, como si su acción de compasión se tratara de algo prohibido. Tan diferente del pésimo trato que había recibido en la cárcel, ahora recibir esta atención… oh, creía que lo peor había pasado… que esta bella sirvienta se habría acercado a él sin temor.

Loki tomó con la boca el trapo arremangado. Comenzó a sorber con ansias aquella infusión con aroma a cítricos. Cuando hubo acabado, dejó caer el conjunto seco, sin poder entregárselo en las manos a su joven salvadora. Respiró suavemente, y finalmente levantó los ojos para mirarla con más detalle: Ella le sonrió ligeramente. Él hizo un esfuerzo por devolverle la sonrisa. Ella apartó unos mechones de su cabello, acercando primero temerosa su mano para acariciar su rostro, a fin de calmar su dolor.

Loki, sin importar que no supiera quién fuese, se dejó llevar por esos gestos cariñosos que tanta falta le hacían… ni siquiera sabía que fuera real o un sueño… pero independiente de eso, era tan grato sentir esa calidez en su cara y verse libre de ese bozal que le dificultaba la respiración.

- Tranquilo… Tranquilo… - susurraba ella secretamente para su deleite, mientras sus manos fluían como un bálsamo incomparable por la piel perfumada a cítricos – yo volveré. Es una promesa - añadió ahora, poniendo su mano en la mejilla del entristecido príncipe, el que agachó la cabeza para que ella prosiguiera con sus caricias.

Sin embargo, un grito destemplado de un hombre destruyó el momento.

-¡Ya es suficiente! ¡No vas a encariñarte con él ahora!- y un guardia entró y agarró a la criada del brazo violentamente, obligándola a incorporarse a dejar el cuenco vacío.

La joven dio un grito ante la aspereza del apretón. Loki suspiró molesto. Crujió los dientes, intentando levantarse, pero por lo debilitado que se encontraba se lo impidió. Hubiera dado lo que fuera, aunque fuese por ese instante, para tener la fuerza suficiente de ejecutar una orden telequinética para apartar las sucias manos del tipo ése de la joven, a la que quiso que se quedara ahí. Aunque fuese por un ratito más.

Y de nuevo la puerta se cerró, sumiéndole en sus sepulcrales, lúgubres pensamientos y silencio, que resultaban ser su única compañía.

Una vez fuera de la celda, el hombre flechó a la lozana sirvienta con su mirada.

- ¿Qué es lo que te pasa?- le preguntó el guardia, iracundo- ¿Cómo te atreviste a acariciar a ese monstruo como si fuera un cachorro recién nacido?

-Y yo les preguntaría a ustedes- dijo la criada, crispada - cómo pueden tratarlo así?

- ¡¿Y qué te importa cómo lo tratemos?! ¡Es lo que menos se merece ese bastardo! ¡Míralo! – exclamó el robusto centinela.

- Thor podría denunciarles por lo que han hecho a Padre de Todo – dijo la joven, indignada – si él ve esto, qué pensará? Podría mandar a matarlos por lo que le han hecho

- Y tú serías el blanco de las opiniones públicas por lo que acabas de hacer- remarcó el guardia.

- ¿Es tan malo mostrar algo de compasión?- le preguntó la criada, desconcertada.

- Una cosa es la lástima. Otra cosa es mostrar un afecto inapropiado- explicó él. Luego tomó el arma que tenía en la mano para extender la otra hacia la muchacha en un gesto lascivo – Aunque podrías mostrar algo de afecto hacia mí o a mis compañeros… claro.

Pero la criada descargó una dolorosa bofetada al barbudo rostro del hombre.

- ¡Bah! ¡Vete de aquí, pequeña rata!- profirió el guardia, moviendo el brazo - ¡Fuera!

-¿Qué pasa aquí?- escuchóse la potente voz del primogénito de Odín.

Para entonces la criada habíase escabullido, dejando al guardia solo.

- Su Alteza – dijo el hombre bajando la cabeza – sólo cumplía mi deber!

- Estoy consciente de ello- replicó Thor, acercándose – y ahora deseo ver a mi hermano.

El hombre abrió los ojos aún más, sorprendido.

- ¿Cómo?

- Ya me oíste. Abre la puerta.

- Pero su Alteza…- Y Thor frunció el ceño.

- Como usted desee, pase.

El dios del trueno se adelantó, hundiéndose en la oscuridad que absorbía a su hermano. Boquiabierto contempló la atroz escena.

- ¡Maldita estúpida!- chilló el guardia, furioso, al ver que el bozal yacía en el piso y no en la boca del príncipe prisionero - ¡Lo que faltaba!- y recogió el artefacto, dispuesto a silenciar nuevamente a Loki, el que yacía inclinando medio cuerpo, cabizbajo. Inconsciente.

Como si estuviera muerto.


Hola de nuevo ! Es un gustazo actualizar tras plasmar tantas ideas *0* Y siento la tardanza... he estado algo ocupada con algunas cositas.

Espero de todo corazón que haya sido de su agrado el PoV de Loki de la película de los Vengadores ! Realmente fue muy divertido escribirlo todo desde el punto de vista de Loki... ya que es el personaje que realmente nos importa (sorry Thor pero es la verdad jejeje XD). Se vendrá la continuación pronto, lo prometo, intentaré hacer de las actualizaciones un poco más regulares para no dejarles con la duda o con las ganas :/

Y también espero que les haya gustado la primerísima aparición de la bella criada que se acerca a Loki durante su estadía en la prisión... adivinan quién es? Sí! Es Sigyn =D Les confieso que ya tenía parte de la escena donde se ven por primera vez por un montaje que hice hace un tiempo atrás, claro que este trocito está más extendido con más detalles del amor a primera vista jejeje XD Ahí les dejo el link del montaje por si les interesa leer el original :D

thepurpleharlequin93 . deviantart gallery / # / d51jh1r

No he mencionado su nombre para dejarla incógnita 3 no se preocupen, ella aparecerá más adelante para alegrarle la vida a nuestro querido Loki... y vaya que estará tensa la cosa.

Sin nada más que agregar y pedirles que me dejen un review diciéndome lo que piensan, me despido.

Bye :-*