VIOLETA DE PARMA

Ese, simplemente, no era su día.

Había días en los que el italiano se despertaba, se sentaba en su cama para admirar por un par de minutos que el perro de su vecina había invadido nuevamente su habitación, para luego suspirar y empezar con un único pensamiento: «hoy no será un buen día».

Y como si el preciado karma le escuchará, terminaba siendo así. No importaba si fuera un cálido día, los pájaros cantaran y todos rieran, algo terminaba sucediéndole a Nico que terminaba por ponerlo aún más irritante de lo normal.

Aunque estuviera con Will, su humor no mejoraba.

Ambos habían decidido sentarse sobre la grama húmeda que se encontraba frente a la banca. Era una tarde soleada, con un enorme cielo azul sin nubes que no les permitía tener una nueva partida de "Adivina qué figura es".

Nico llevaba arrancando la grama desde hace una hora, con la vista fija en sus rodillas, acumulando la grama alrededor de él. Will lo observaba, abrazando sus rodillas y su cabeza ligeramente recargada sobre éstas.

Había visto a su novio en esa posición muchas veces, mejor dicho, casi siempre. Y sabía cómo terminaban las cosas si él intentaba hacer algo, aun así, preguntó lo que siempre le preguntaba:

"¿Sucede algo, Nico?"

Nico frunció el ceño, haciendo que unas pequeñas arrugas se formaran en su frente. Empezó a arrancar con mayor fuerza la grama que estaba a su alrededor, mientras murmuraba Dios sabe qué en su idioma materno.

"¿Por qué no dejas que sea yo?" Murmuró, girándose hacia Will, encarándolo. El rubio alzó una de sus cejas.

"¿A qué te refieres?" Nico bufó, irritado.

"Siempre eres tú quien me abraza"inició, Will ocultó su rostro entre sus rodillas, mientras reprimía un gruñido, sabía de lo que Nico quería hablar "quién me acaricia, quién me hace sentir bien, ¿por qué no dejas que lo intente?"

Will amaba a su novio, por supuesto que lo hacía, pero en toda relación, había algo que hacía que el comportamiento de ambos se volviera distante, frío. Y en la relación de Nico y Will, ése era su «algo».

"Nico…" dijo entre un suspiro.

"Will..." le siguió el juego el italiano.

Will podía sentir la penetrante y oscura mirada de su novio sobre su nuca, pero se conocían suficiente, él lo conocía lo suficiente, como para que las «tácticas inframundescas» de Nico -como al rubio le gustaba llamarles- para hacerlo flaquear, ya no surgieran efecto en él, al menos, la mayor parte del tiempo.

Ambos guardaban silencio, mientras que Will sólo tenía una pregunta en su mente: «¿Por qué no dejaba que él lo intentara?» Oh, por supuesto que Will sabía y conocía el por qué y el pero que Nico le pondría.

Will nunca había sido el "dominante" en la relación, no, ese puesto le pertenecía a Nico. Pero el rubio tenía sus razones para lo que hacía, para evitar el tacto de su novio. Razones que obviamente su novio no comprendería jamás.

"Es complicado" soltó, luego de un silencio abrumador.

Nico se puso de pie, pateando con furia la grama arrancada a su alrededor. Will agradeció que el ramo de violetas de parma descansara en su regazo, sino hubiera sido así, seguramente hubieran sido destruido por los furiosos golpes del italiano.

"¡Por supuesto que no es complicado!" Gritó, tirando de su cabello negro con furia hacia atrás. Unas personas que se encontraban a su alrededor le vieron con pena y otras con nerviosismo, alejándose del lugar dónde se encontraba Nico.

"Por favor, Nico, no grites" suplicó Will por lo bajo, poniéndose de pie y sacudiendo la grama que había caído sobre él.

"Quiero amarte, Will" murmuró Nico, dándole la espalda "por favor, déjame amarte."

Will suspiró con tristeza, caminando hacia su novio para depositar un beso en su mejilla, que a Nico le pareció frío. Él sabía que aún faltaba para que su cita concluyera, pero sabía que Nico necesitaba espacio, después de todo, él lo había dicho, era complicado.

Era algo que Nico no podría comprender.


¡Hola! Espero disfruten de este nuevo capítulo, y de paso, agradecer a esas personitas que tienen ésta historia entre sus favoritos. Agradecería dejar reviews para saber que les parece la historia o cómo les pareció el capítulo. ¡Saludos! Sin más que decir, luces fuera.