Los personajes mencionados en mi historia, son de la autoria de la grandiosa, Stephenie Meyer.
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Tu peor enemigo: El pudor.
POV Edward.
Acababa de darme un baño, muy relajante, me tome mi tiempo, tenia que desestresarme, después de todo lo que me había pasado en el día.
Ahora estaba vistiéndome, pero había olvidado el resto de mi ropa en mi cuarto, solo traje la ropa interior. Tenia que darme prisa, ya esta tardando demasiado…
El sonido de la puerta, interrumpió mis pensamientos.
Voltee y allí estaba Bella, paralizada en el marco de la puerta. Tenía una expresión cómica en su rostro, estaba en shock, parecía que disfrutaba de la vista, que era yo. Hasta ese momento fue que recordé que solo vestía mis boxers.
Me mire y luego la volví a mirar a ella, parecía que me evaluaba con la mirada y no quitaba sus ojos de mi cuerpo. Me sentí cohibido, pero a la vez mi ego subió unos puntos y también estaba divertido por la forma tan descarada en que me veía.
Decidí divertirme un poco a su costa.
-Si quieres puedes tomar una fotografía, dura más tiempo.- comenté riendo.
Rápidamente quiso recomponer su semblante como si no hubiera pasado nada, pero fracaso rotundamente. Se le veía nerviosa y se sonrojó, por lo que me había dado cuenta era normal que Bella se sonrojara, pero esta vez su rostro parecía un genuino tomate. Se veía linda combinado con el nerviosismo. Definitivamente me estaba divirtiendo.
-Emm… este…- balbuceaba nerviosa- no se supone que ya tendrías que haber terminado? Que haces aun en mi habitación?... y en paños menores- todo esto lo dijo tratando de desviar la mirada, aunque en lo ultimo falló ya que volvió a mirarme y el lindo sonrojo se hizo mas notorio.
-No sabia que tuviera tiempo restringido y lo que me tarde es lo que habitualmente duran mis duchas.- mentí, acercándome un poco, ella lógicamente no se dio cuenta gracias a que miraba a cualquier lado menos a mi.
-Pues eso era cuando estabas solo, pero este es mi baño y mi recamara. Por respeto tienes que pensar en los demás- me replicó. Oh al parecer tenía ganas de pelear, ok le iba a dar el gusto, pero yo no iba a salir molesto de esta situación, dije que me iba a divertir y eso iba a hacer.
-Pues te recuerdo que este no es tu baño, ni tu recamara. Así que me puedo tardar lo que yo quiera.- contraataque con fingida molestia. Volteo a verme y su rostro era una libro abierto de emociones, primero fue la sorpresa por darse cuanta de que yo estaba tan cerca, dio un paso hacia atrás alejándose, luego su rostro denotaba enojo y luego furia, esto era tan divertido. Clavo su mirada en mi rostro.
-Pues nada aquí es de nadie aun. Pero por este mes, este es mi baño y mi recamara.- esto lo dijo apuntando con su dedo índice en mi pecho, cuando lo toco, su voz tembló un poco. Al finalizar volvió a sonrojarse, yo sonreí.- Y además que es eso de andar en paños menores. Vístete!!- me ordenó.
-Que? te molesta o te gusta tanto que te incomoda?- le pregunté retándola, estaba usando todas mis fuerzas para no reírme.
-Claro que me molesta, no me gusta andar viendo miserias.- dijo pero su voz titubeaba. Mi sonrisa se ensancho más.
-Pero tu mirada no decía lo mismo, cuando abriste la puerta.- le recordé, Bella volvió a sonrojarse, como si se pudiera más.
-Claro que no.- exclamo entre molesta y nerviosa- solo…me… sabes que no tengo porque darte explicaciones. Sal ahora mismo de mi habitación y ponte algo de ropa.- me ordeno señalando la puerta.
Tome mi toalla y caminé con una sonrisa triunfal que se hizo mas ancha al descubrir que tenia un arma para molestar a Bella. Decidí dar el golpe final, voltee a verla casi cuando llegue a la puerta y le dije.
-Vas a tomar la foto? Digo para que permanezcas con la imagen por más tiempo.- dije fingiendo amabilidad y tratando con todas mis fuerzas de no reírme. Ví que su rostro se teñía de rojo pero esta vez era de furia.
-Largo de mi habitación!!!!!- grito furiosa. Salí rápidamente y fui hacia mi habitación, antes de entrar en ella, oí un fuerte portazo.
Ya dentro de mi cuarto, no pude evitar dejar salir todas las carcajadas contenidas.
Acababa de descubrir que molestar a Isabella Swan era una tarea muy divertida y desafortunadamente para ella había encontrado su punto débil. Su pero enemigo era su pudor.
…
El resto del día me la pase molestándola, bajé a la cocina aun en boxers y con una camiseta sin mangas. Su reacción fue mas o menos la misma, un sonrojo tiño sus mejillas y con todas sus fuerzas trataba de no mirarme, pero a veces fallaba y la atrapaba mirándome de reojo. Su nerviosismo era notable cuando me decía- esperen creo q ese es el termino equivocado, creo q ordenar es más correcto- me ordenaba que me pusiera algo de ropa.
Solo aparecí frente a ella en un par de ocasiones, tampoco era como si me gustara andarme exhibiendo todo el día en ropa interior. Solo por un rato y tenia un fin. Talvez mañana por la mañana me divertiría otro poco.
Pero ahora, contradictoriamente, me encontraba en su habitación, si dije bien, en su habitación viéndola dormir.
Ayer después de su pequeño accidente en el cual me preocupe a sobre manera. Algo dentro de mí sucedió cuando la vi tirada en el suelo y con la expresión de dolor en su rostro. Unas ganas enormes de protegerla aparecieron y a la vez me reprendía por no haberlo hecho antes y encontrarla así.
Esto aumento al pensar en que se había roto algún hueso, rápidamente planee llevarla al hospital, pero ello tomo mi mano- la cual el contacto se había sentido bien- y me lo impidió. Ese momento fue algo extraño, los dos nos olvidamos de que estábamos tomados de la mano, fue algo tan natural, pero en cuanto nos dimos cuenta de nuestra cercanía, nos sorprendimos y nos alejamos. Esto a Emmett le causo mucha gracia, estuvo muy risueño y hablador, incluso insinúo que necesitábamos un poco de "acción" para dejar de pelear. Emmett era algo inoportuno en sus comentarios.
Tuvimos un pequeño momento de paz, sin peleas, ni resentimientos, el cual yo rompí por quererme hacer el indiferente. No quería admitir la preocupación y angustia que había sentido al verla en el piso. No era como si estuviera mal sentirse preocupado por el bienestar de alguien, pero por alguna extraña y tonta razón yo lo quise ocultar, supongo que no me gustaba mostrarme vulnerable y sentimental.
Ayer por la noche visite su cuarto cuando estaba descanzando para verificar que estaba bien, un golpe en la cabeza era cosa seria y podía tener secuelas, por eso quería cerciorarme. Aun estaba un poco preocupado.
Pero para mi deleite y sorpresa, verla dormir me resultó la actividad más fascinante. Yo sabia que Bella era bonita, pero resultaba más hermosa verla rodeada de tanta paz y serenidad, sin todos eso ceños fruncidos – aunque en algunas ocasiones se veía linda con ceño fruncido-, muecas de rabia, gritos y maldiciones.
Incluso me traía mucha paz y tranquilidad verla así. De repente sonreía entre sueños y eso mejoraba el panorama y fue una gran sorpresa descubrir que hablaba en sueños.
Había estado a punto de irme cuando escuché que decía mi nombre, con voz muy clara. Pensé que se había despertado y esperé lo peor por haberme atrapado en su habitación, pero luego me di cuanta que seguía dormida. Volvió a decir mi nombre en un suspiro seguido de otras frases como:
-Edward…idiota…- reí quedito ante esto- tu piel es tan suave…- mi estomago se sintió extraño- porque me confundes tanto?...- yo la confundía? Porque? Bueno tampoco es como si le pudiera preguntar.
Fue lo único que dijo, repitió varias veces mi nombre – lo cual hizo que mi estomago y un poco más arriba a la izquierda se sintiera un poco extraño- seguido del apelativo "idiota". Esto extrañamente no me molestaba como lo hubiera hecho antes, más bien me parecía gracioso.
Ahora estaba otra vez aquí en su habitación, mi mente procesaba la absurda excusa del día anterior, sobre su cabeza, pero muy en el fondo sabía que eso ya no tenia sentido.
Sus mejillas estaban levemente sonrojadas. Lo que le daba un aspecto adorable en contraste con su piel pálida, estaba un poco mas inquieta que la noche anterior, pero eso solo duró un rato, luego se tranquilizó y empezó su monologo entre sueños.
-Maldito baño…- dijo primero, lógicamente hablaba del mío- idiota… que haces en mi cuarto?... porque tienes que estar en ropa interior…- reí- porque tu precisamente tu debes de tener ese cuerpo de ensueño…- eso pensaba?- sigues siendo idiota después de todo…- rodee los ojos pero reí.
Siguió balbuceando cosas sin sentido y algunas intangibles.
Una pequeña capa de sudor cubría la piel de su rostro que parecía de porcelana, como el de una muñeca. Tenía el labio inferior un poco enrojecido y levemente hacia fuera, como si estuviera haciendo un puchero, se veía adorable. Me dieron ganas de tocar sus mejillas para saber si eran tan suaves como la porcelana.
Mis manos ya estaban a escasos centímetros pero reprimí ese deseo y me di cuenta que era momento de huir de allí antes de que hiciera algo que pudiera despertarla. Sabía que no saldría bien librado si me descubría en su habitación, con lo testaruda que es, seguramente recibiría muchos gritos y talvez esta vez si se atreviera a golpearme. Reí al imaginar la escena.
Salí de la recamara y fui hacia la mía, me coste y me puse a evaluar lo que había pasado. Como es posible que mi opinión de Bella halla cambiado tanto. Primero la creía tan fastidiosa y amargada, pero todo dio un cambio de 180° cuando la vi tirada en el piso lastimada, ahora hasta me ponía a velar su sueño! Pero mi objetivo de ahora en adelante era mantener un poco de paz, bueno por lo menos por mi parte, yo ya no iba a estar molesto, pero si iba a hacer q ella estuviera molesta.
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POV Bella.
Me desperté con una extraña sensación, como si alguien faltará a mi lado, como alguien se hubiera ido. Era algo extraño, pero decidí restarle importancia.
Me bañé y me arregle antes de bajar a desayunar, solo esperaba que a Edward se le hubiera pasado la etapa de exhibicionista. La mayor parte del día anterior se la había pasado paseando en ropa interior y yo comencé a hiperventilar y mis sentidos se atrofiaban.
Esto no era algo bueno si tomaba en cuenta que debía odiarle. Quedarme viendo como estupida, ese cuerpo de ensueño, no correspondía al papel que yo jugaba con él.
Bajé a la cocina y me prepare mi desayuno, estaba tan concentrada que no note cuando alguien entró, por supuesto ese alguien era Edward.
-Buenos días- saludo con tono burlón.
Por favor que traiga algo de ropa, por favor que traiga algo de ropa encima. Yo estaba frente a la estufa y no lo podía ver, tenia miedo de voltear y encontrármelo igual q ayer y comenzar a hiperventilar.
Y si mejor no volteo y lo ignoro? Talvez así se vaya y me deje en paz. Ja ja, para empezar sería algo demasiado descortés y no tenia tanta suerte para que me deje en paz.
Voltee lentamente esperándome encontrar con esa imagen y efectivamente ahí estaba, la despreocupación misma mirándome divertido.
-Bue…bu…buenos…días…-genial ya empecé a hacer el ridículo. Porque mi cuerpo me hacia quedar mal. Inmediatamente sentí como comenzaba a hiperventilar y el color subió a mis mejillas.
La sonrisa burlona en su rostro, se ensancho más, yo sabia que hacia esto a propósito, seguramente se divertía mucho.
Enseguida aplique la acción evasiva, me voltee hacia la estufa y continúe con lo que estaba haciendo.
- Que no puedes ponerte algo de ropa?- le pregunté tratando de sonar indiferente y fracasando rotundamente, mi voz tembló.
-OH, esque sigo esperando que tomes la foto y además es muy cómodo, deberías intentarlo algún día.
-Ja, ja, ni en tus sueños. Yo no soy una exhibicionista.- le repliqué.
-No, si yo tampoco, ya te dije simplemente es comodidad.- dijo mientras se estiraba para hacer mas creíble lo que estaba diciendo.
-Bueno como sea, pero si te quieres sentir "cómodo", limítate a hacerlo en tu cuarto. No es agradable andarte viendo así por toda la casa.- dije apurándome con mi desayuno para salir lo más rápido que pudiera.
-Segura que no te es agradable?- preguntó.
Lo mejor es que ya había terminado, solo rodee los ojos cuando pase junto a él, eso ayudo a ya no mirarlo y no hacer el ridículo nuevamente. Sentí su mirada clavada en mi espalda hasta que abandone la cocina.
Justo cuando iba a subir las escaleras, el teléfono comenzó a sonar. Fui hacia el y contesté.
-Diga.
-Que tal Isabella- gruñí internamente- habla el James Welsh.
-Oh que tal Señor Welsh, en que le puedo ayudar?
-Bien, pues mi llamada es para avisarle que tengo planeado visitarlos hoy para ver como van cumpliendo las condiciones que dejo el seño Cullen. Tienen algún inconveniente con mi visita?- preguntó.
Voltee y vi que Edward venia entrando con una manzana a medio comer en sus manos, mientras masticaba y con expresión interrogante en el rostro.
-No, por mi no hay ningún problema, estaré aquí todo el día y creo que para el señor Cullen tampoco hay problema- respondí por el, el aludido me miró con el ceño fruncido y ladeo la cabeza sin entender.
-Bueno pues entonces me daré una vuelta como a eso de las 2 de la tarde, correcto?
-Si, aquí lo esperamos.
-Hasta la tarde entonces.- se despidió.
-Hasta la tarde.- me despedí y colgué.
Deje el teléfono en su lugar y me dispuse a seguir mi camino.
-A quien se supone que esperamos?- me preguntó Edward deteniéndome.
Bella, no lo veas, solo contesta y vete!
-El abogado, quiere verificar que todo este bien.- conteste haciéndole caso a mi voz interior.
-Se va a encontrar con un fiasco no?
-Pues si sigues en ropa interior, si.- dije y solté una risita, me pareció escuchar que él también reía, pero no voltee para comprobarlo, me contuve.
-Bueno, en un rato ocupare tu baño, para estar presentable antes que el señor Welsh llegue, esta bien?- me anuncio.
-Pues que mas me queda.- dije con indiferencia, esta vez me salio mejor y subí rápidamente las escaleras.
Entré a mi habitación y desayune en mi cama mientra veía televisión.
…
Edward vino como dijo a darse una ducha, yo salí huyendo inmediatamente como una cobarde. Ahora aguardé en la cocina hasta estar segura que había terminado de ducharse y tenia algo de ropa encima.
Sinceramente no es que no haya disfrutado la experiencia de ayer, no lo negaba. Edward tenía un muy buen cuerpo, pero más bien lo que me molestaba era yo misma y mis estupidas hormonas, que hacían que quedará en ridículo y pareciera una adolescente dejándose llevar. No podía mostrarme así frente a él, talvez pensaría que soy una tonta y se burlaría más de lo que se ha burlado de mí. Por eso trataba de ocultarlo aunque sospecho que me sale peor, nunca eh sido buena mentirosa.
Sonó el timbre seguramente era el Señor Welsh, no podía ser nadie más, nadie nos visitaba parte de Alice y Emmett.
Me dirigí hacia la entrada, Edward estaba sentado en la sala hablando por teléfono.
- Grâces par sa comprensión monsieur Dubois, dès que il arrive à mes mains le contrat, je le signerai et le tramité ne s'atrasará, il sera presque égal comme si j'il eût voyagé à la France- no entendí nada de lo que dijo, parecía que hablaba en frances.
Bueno ya que el señor estaba ocupado, yo iría a abrir la puerta.
Fui hacia la puerta y la abrí. Ahí estaba el señor Welsh, solo que esta vez vestía un poco mas informal. Traía un pantalón de vestir café, zapatos casuales a juego, un suéter de un café más claro casi beige y una camisa blanca que se asomaba por el cuello "v" de su suéter.
-Buenas tardes, señorita Swan.- prefería mis veces que me llamara así a "Isabella". Le sonreí y estreche la mano que me ofrecía.
-Buenas tardes, pase.- le dije e indique con mi mano la sala.
-Gracias.- dijo y pasó.
Camino hacia la sala, yo cerré la puerta y lo seguí. Edward acababa de cortar la llamada, se despidió esta vez en nuestro idioma aunque con un tono un poco rudo y colgó.
Volteo al percatarse de nuestra presencia, tenía una expresión de exasperación en el rostro que inmediatamente cambio a una más agradable y amable.
-Buenas tardes Señor Welsh, adelante siéntese- le indico el sofá donde él estaba sentado hace un momento.
-Gracias y por favor llámenme James.- nos pidió a ambos.
-Esta bien, James, se te ofrece algo? Agua, una soda?- ofreció Edward.
-Un vaso de agua estaría bien por favor.
-Ok, enseguida vuelvo.- anuncio y desapareció en la cocina.
El señor Welsh volteo a verme como si tuviera miles de preguntas por hacerme.
-Y dígame Isabella, como marcha todo?- ise una mueca al escuchar mi nombre.
-Por favor, llámeme Bella solamente.-le pedí.
-Esta bien, Bella, siéntate por favor y cuéntame como va todo? Como te va en la universidad?- preguntó, yo me senté.
-Bueno, había olvidado avisarle aunque no le vi el casi, puesto que si voy a entrar pero aun no.
-Como es eso?- inquirió.
-Pues lo que sucede es que como ya están a medio semestre, no puedo entrar como así. Solo tengo que esperar a que termine el semestre, presentar una prueba y ya estoy dentro.- le anuncie.
-OH ya, la veo entusiasmada Bella, eso me parece bien. Ya decidió alguna carrera?
-Si, estoy con la vista fija en Literatura, de hecho también tengo que hacer un ensayo sobre literatura inglesa.
-Muy buena elección Bella, esa es otra de mis pasiones. Siempre he dicho que si no hubiera estudiado derecho, me hubiera inclinado por la literatura y la inglesa es muy interesante, hay mucho de donde escoger.
-Si, es lo que estoy viendo.
Se escucharon unos ruidos en la cocina. Eso distrajo un poco a James, pero volvió a mirarme con más interrogantes en su rostro.
-Como van las cosas con Edward? Como va la convivencia?- Oh esa era una pregunta difícil, le digo o no? Que tal si me veo como una niña soplona, contándole?
-Bueno…pues se podría decir que todo va bien.- ya había mencionado que soy pésima mentirosa? Bueno pues por si las dudas. SOY PÉSIMA MINTIENDO.
El señor Welsh se dio cuenta pues soltó una risa y dijo:
-No lo dices muy convencida Bella.- demonios, porque no tenia el don de la mentira?
-Bueno pues ha habido diferencias, pero nada del otro mundo.- fui un poco más sincera.
-Y que tipo de diferencias?- porque no se conformaba con lo que acababa de decir, hice una mueca, él lo noto.- vamos Bella no seas tan tímida, si no me cuentas voy a pensar que es más grave de lo que es.- Oh esque si era más grave de lo que se imaginaba seguramente, pero bueno el lo pidió. Al diablo si me veía como una soplona.
-Pues…- en ese momento Edward me interrumpió, hizo acto de presencia, venia con una charola en las manos con 2 vasos y una cerveza.
-Aquí tiene.- dijo extendiéndole el vaso al señor Welsh, volteo en mi dirección y me ofreció el otro vaso.- aquí tienes Bella, espero que agua este bien.- me sorprendió que me llamara Bella, ya que desde nuestra pelea el primer día aquí me llamaba Isabella, molestándome enormemente. Solo asentí como respuesta.
-Bueno que fue lo que me perdí?- preguntó Edward sentándose en el único lugar libre que era a mi lado. Me puse un poco nerviosa, porque me pasaba esto?
-Pues Bella me estaba contando que han tenido algunas diferencias.- dijo James.
-Ah si?- dijo Edward volteando a verme con una ceja levantada y una sonrisa torcida.- y que tipo de diferencias le contó?
-Pues justamente me iba contar, cuando tú entraste. Haber Bella continúe, por favor.- esto iba a ser un poco más difícil con Edward aquí, observándome. Maldición, definitivamente no lo iba a decir con él presenté.
-Bueno pues… ya sabe problemas comunes de dos personas que no se conocen y de un día para otro viven juntos después de 12 años sin verse. Nuestros caracteres son diferentes y similares a la vez y chocan.- dije y era verdad.
-Ok, tu has sentido lo mismo Edward?- preguntó. Lo voltee a ver expectante.
-Pues si, como no nos conocemos a veces la actitud del otro nos molesta. Por ejemplo Bella es un poco prejuiciosa, tienes muchos rencores y es un poco intolerante con mis actividades.- que?! Que descarado, solo falto contarle que se paseaba en paños menores, pero yo le recordaría, ya vería.
-Pues como no voy a ser intolerante, si estabas en ropa interior en mi habitación.- contraataqué.
Vi como el señor Welsh abría los ojos como platos y volteaba a ver a Edward.
-Edward!! Como esta eso? Que tienes que estar haciendo en su habitación y aparte en ropa interior?- cuestionó, sonreí y voltee a ver a Edward, mi sonrisa se ensancho más al ver su expresión.
-No, permita que le explique. Lo que pasa es que el baño se descompuso y el único disponible es el de si recamara. Entonces tomé una ducha, pero olvide el resto de mi ropa y fue su culpa encontrarme así, no toco la puerta antes de entrar.- me acusó. James relajó su expresión.
-Pues esque había tardado demasiado, yo imagine que ya estaba en su cuarto. Y además no fue la única vez que lo vi así, todavía estuvo paseándose así el resto de la mañana y hoy también.- dije, pero mi voz tembló un poco, ya que imágenes vinieron a mi mente, porque tenía que pasar esto precisamente ahora?
-Haber déjeme ver si entiendo algo. Él se pasea en ropa interior por la casa y eso a ti te molesta?-
-Pues…- las imágenes de Edward en boxer vinieron a mi mente, un mal momento definitivamente. Yo sabia que el hecho de verlo así no me molestaba. Tienes que responder que si Bella, no puedes contestar que te encanta verlo en ropa interior. Dí que si, dí que SI.- cla… claro que si.- respondí finalmente, ni yo me lo creí.
El señor Welsh sonrío un poco y luego dijo.
-Pues siendo sincero Bella, no se ve que te moleste mucho.- abrí los ojos y la boca por la sorpresa de su comentario y por supuesto me ruboricé. A mi lado Edward luchaba por contener una carcajada, le lancé una mirada envenenada.- pero bueno de todas formas eso no esta bien Edward, no puedes andarte exhibiéndote delante de una dama como es Bella.- vaya hasta que decía algo sensato este abogado, empezaba a pensar que estaba un poco mal de la cabeza.- por mas que ella disfrute el panorama.- agrego el señor Welsh. Olviden lo que acabo de decir, este abogado estaba mas o igual de loco que Edward. Tenían que ser del mismo sexo, hombres.
Edward soltó una rápida risa y luego recompuso su expresión a una mas seria y le respondió.
-Si James, no volverá a ocurrir.- bueno por lo menos algo bueno había pasado de esta situación. Ya no me iba a poner mas en ridículo, aunque la parte más débil de mi cabeza se entristeció y lamento no haber tomado esa foto.
…
El señor Welsh se marcho rápido. Edward le contó como iba con el trabajo, al parecer lo estaba manejando mejor. Afortunadamente para mi no se volvió a mencionar el asunto del exhibicionismo de Edward.
Mi teléfono sonó, vi la pantalla, era Alice.
-Hola Alice.- contesté.
-Hola Bells, que tal como va todo por allá?- preguntó.
-Fatal.- contesté con tono abatido.
-Mmm... ahora que pasó?
Le conté todo lo de la ropa interior, como lo había encontrado en mi habitación y que se estuvo exhibiendo a partir de eso.
-Y como esta?- cuestionó.
-Como esta que?- me hice la tonta, sabia perfectamente a que se refería, pero no quería admitirlo, aunque conociendo a Alice, sabia que terminaría contándole todo.
-Ay Bella ,no te hagas la tonta y cuéntame.
-Ash Alice para que quieres saber?
-Es investigación Bella, pero bueno, entonces respóndeme, como fue que reaccionaste al verlo así?
-Pues.. ay me comporte como una adolescente llevada por las hormonas. Me puse toda nerviosa y comencé a hiperventilar y como te imaginaras me ruborice al máximo.- confesé, escuche su risita musical.
-Ja, ja. Bueno con eso reponder a mi otra pregunta. No te hubieras puesto así, a menos que Edward este muy bien.- dijo y comenzó a reír nuevamente.
-Alice.- la regañe, no me podía fiar de Alice, siempre tenía un as bajo la manga.
-Ok, ya, lo siento. Mira por lo que he llegado a conocer a Edward, es muy astuto y todo lo esta haciendo por molestarte, lógicamente se dio cuenta de tu reacción la primera vez, le pareció gracioso y se quiso divertir un poco más. Así que…
Oh! Yo conocía ese tono. Alice planeaba algo.
-Así que… que?- inquirí.
-Pues vamos a regresársela, vamos a incomodarlo un poco. También tenemos derecho a divertirnos, no crees?
-Ok, en otra ocasión no aceptaría ninguno de tus planes. Pero esta vez are una excepción.
-Ay Bella aunque no quieras, siempre terminar aceptando. Pero me alegro que esta vez aceptes por las buenas.- rodee los ojos.
-Ok entonces cual es el plan?- pregunté curiosa.
-Mmm...- pensó unos segundos- sabes que, mañana te cuento, paso por tu casa después de clases.
-No, no Alice no me puedes dejar con la duda. Ahora me cuentas.
-Aguanta Bella, necesito comprar material de apoyo, o que acaso quieres ir de compras conmigo?
-No gracias.- respondí rápidamente.
-Pues entonces te esperas.- solté un bufido- Enserio Bella, valdrá la pena, confía en mí.
-Esta bien.- respondí derrotada.
-Buenos, pues entonces estoy por tu casa en la tarde.
-De acuerdo, hasta mañana.
-Chaoo.- se despidió y colgó.
Genial, simplemente genial, me había dejado intrigada, aunque a la vez temerosa. Con Alice debías andar con pies de plomo, debías vigilarla o en cuanto menos lo esperabas estabas metida en algo grande. Esta vez tendría que confiar en ella, tenía una mente diabólica y sabia de estas cosas.
Salí de mi habitación rumbo al estudio, necesitaba un libro para mi ensayo y me parecía haberlo visto en la biblioteca de Carlisle, aunque que libro no se encontraba ahí, tenía muchísimos.
Cuando estaba por abrir la puerta, escuche ruidos, me detuve y peque el oído para escuchar mejor. Se escucho… un sollozo?!?
No podía ser Edward, porque estaría llorando? O talvez ni siquiera llorando estaba y estaba confundiendo todo.
Bueno yo iba a entrar por un libro y así podría aprovechar para averiguar que pasaba.
Abrí la puerta lentamente tratando de no hacer ruido.
Me encontré con Edward, sentado en el gran escritorio, aun sin notar mi presencia. Tenia la mirada fija en algo que se encontraba en el escritorio. Observe detenidamente su expresión, estaba afligido, triste, pensativo. Ladeo un poco su rostro yen su pálida y suave mejilla una lagrima descendía.
--
Hola::
Como están? Espero que bien.
Bueno pues aquí otro capitulo,
que les pareció?
espero no me halla quedado tan mal,
como verán la actitud de Edward ya es otra,
y porque sera?
Bueno esta vez me tarde unos cuantos días
en publicar, porque toda esta semana estuve en exámenes
y aun le faltaba el final a este capitulo y ni tiempo de escribirlo.
Pues espero les haya gustado, y me dejen un review,
ya saben con sus opiniones, sugerencias, críticas constructivas,
lo que deseen solo no sea muy crueles jeje.
Me despido, cuídense mucho, muchos bss y abrzs.
Chaoo…
