DISCLAIMER: bueno espero q les guste esta historia, se aceptan reviews, críticas y etc...

Bueno también debo aclarar que solo un personaje es mío, más bien su familia, pero todo su entorno, el mundo en q vive y los protagonistas de las historias le pertenecen a JKRowling y a WB...


CAPÍTULO 5: LA REALIDAD DEL SUEÑO (continuación)


Al entrar al pensadero cayeron al bosque cercano a la casa de los Roberts-Manns, ahí estaban Alex y Marge

-¿Qué es eso?- preguntó la menor, todos miraron al cielo, Lupin apretó más fuerte la mano de la chica

-No puede ser- exclamó la Alex del pasado y empezó a correr de la mano de la pequeña, ambos la siguieron, corrían por el bosque en dirección de la casa cuando se les unió Isabel

-¡ALEX , ¿qué pasa?!- miró al cielo -¿son...son mort...es él?

-¡Lleva a Marge y sígueme!- se acercó a Isabel y mirandola fijamente a los ojos le susurró -saca tu varita y está lista para atacar- la chica dudó pero le hizo caso, se veía asustada, además que no sabía muchos hechizos de ataque

-¿Qué son esas sombras?- preguntó la menor de las chicas indicando el interior del bosque, todos se voltearon (las 3 chicas y Lupin y Alex actual) y vieron a unos 20 encapuchados que se encotraban como a unos 6 metros de ellos y acercándose

-¡RÁPIDO! ¡Corran a la casa!- las niñas empezaron a correr con todas su fuerzas, con Alex a la defensiva por si alguna de las sombras las atacaba, por suerte no fue así. Cuando llegaron a las puertas de la casa se azotaron en contra de ellas hasta que se abrieron provocando que Marge cayera de bruces al suelo.

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Al interior de la mansión Manns estaba todo oscuro la única luz era la que emitían sus varitas, al levantar a Marge, tras cerrar las puertas a modo muggle lo más seguro que podían, notaron que la menor estaba cubierta de:

-¿Sangre?- Alex se miró las manos extrañada -Lumos maxima- la habitación se iluminó por completo, entonces vieron que el suelo estaba manchado de sangre, siguieron el rastro gasta llegar al dormitorio de sus padres, donde se encontraban todos los de la familia rodeando la cama donde yacía Joshua, uno de los hermanos Roberts

-¡Por fin llegaron!, ¿están bien?- preguntó el padre, luego notó a Marge -¿qué le pasó?- dijo analizando el cuerpo de su hija

-Nada, sólo se cayó sobre la sangre de...de...- Alex miró a su hermano -¿qué le pasó?

-¿Lo atacó un..un..?- dijo Isabel

-Hombre lobo- continuó Patriccia -lo que nos faltaba para ser una familia extraña- todos la miraron con desapruebo, ella sólo se encogió de hombros

-Amor creo que debemos llevarlo al hospital- dijo la madre, su esposo asintió

-¡NO! ¡no se pueden ir!- intervinó Alex, ahora las miradas extrañadas se fijaron en ella

-Pero mi niña es necesario llevar a tu hermanito a...- intentó explicar la abuela

-¡No, No, ustedes no se pueden ir papá!- agregó la chica sacada de sí, David pusó los brazos en sus hombros para calmarla y le preguntó:

-¿Qué te pasa Alex?...¿por qué reaccionas así?- la chica miró por la ventana y volvío a ver la marca tenebrosa izada en el cielo

-Por eso- dijo apuntando el cielo -estaban en el bosque

-No puede ser- dijo la madre, mientras tomaba a Josh en sus brazos, el cual se quejó pero ella no le prestó atención y se dirigió a su esposo -debemos sacar a los niños de acá- éste asintió con un gesto, entonces la mujer prosiguió: -¡David! ya sabes que hacer...cuidate por favor- dijo besando a su hijo mayor; en ese momento irrumpen en la habitación tres mortífagos (2 hombres y 1 mujer)

-¡Pero miren que lindo, toda la familia reunida!- se burló la mortífaga

-¿Qué quieren?, ¿qué hacen acá?- dijo desafiante el señor Roberts tratando de ganar tiempo para que su esposa sacara a sus hijos del lugar

-Sabes muy bien lo que buscamos- respondió uno de los mortífagos -dile a la vieja que nos entregue lo que queremos y quizás vuestra familia no salga tan perjudicada

-¡Nunca! primero me tendrás que derrotar a mí- sentenció el dueño de casa, lo que provocó la estruendosa risa de los tres mortífagos

-Bueno como quieras- el mismo mortífago le hizo una seña a la mujer, la cual con un movimiento de su varita abrió las puertas de par en par dejando ver cerca de una veintena de mortífagos tras ellos. Los miembros de la familia miraron sorprendidos la escena, lo menores se quedaron pasmados y los mayores boquiabiertos protegiendo a los menores. Entonces la madre le hablo a sus tres hijas mayores

-¿Saben hechizos de desarme cierto?

-Sí- respondieron las tres al unísono en el momento en que apuntaban sus varitas en dirección a la puerta donde se encontraban los mortífagos

-Muy bien, quiero que ayuden a Anna a llevar a sus hermanos a la lechucería- las dos menores afirmaron con la cabeza y se acercaron discretamente a su cuñada, la cual estaba abriendo un cuadro-pasadizo para salir del lugar

-No mamá espérate... ¿qué es lo que quieren? ¿qué buscan?- preguntó Alex

-No es el momento- dijo Patriccia tirando de su hermana, en el momento en que los rayos verdes empezaban a volar por la habitación, Alex miró a su alrededor y vió a su padrastro debatiéndose a duelo con dos mortífagos, a Anna desde el cuadro tirando un par de maldiciones para evitar que se acerquen al cuadro, también vió a su madre que acababa de embrujar un par de estatuas para que se enfrentaran los mortífagos, mientras estos últimos atacaban a su familia, no vió por ningún lado a su hermano ni a su abuela, y sin darse cuenta ya estaba entrando al cuadro y bajando las escaleras, Lupin y Alex del futuro siguieron a la familia que bajaba las escaleras perseguida de cerca por unos cinco mortífagos

-Apresúrense- gritó Anna que estaba atrás lanzando hechizos en contra de los mortífagos, las escaleras parecían interminables y los mortífagos cada vez estaban más cerca, llegaron a un descansillo donde se apresuraron a bajar pero no eran lo suficiente rápidos hasta que:

-Glisseo- los escalones se pusieron en diagonal, provocando que toda la familia Roberts cayera como si se tratase de un resbalín hasta la salida de la escalinata, cayendo en los jardines de la mansión, dejando a los mortífagos atrás en el descansillo

-Maldición Alex podrías habernos avisado de tu genial idea- reclamó Patty poniéndose de pie; pero Anna tiró de ella

-Vamos, después pelean, no tardaran en alcanzarnos- entonces una extraña sombra los sobrevoló

-¿Qué es eso?- preguntó el pequeño Daniel señalando el aire, pero justo en ese momento una pequeña figura de una elfa doméstica apereció junto a ellos

-Los amos han tardado mucho, ya está todo listo, deben marcharse ya- hizo un gesto para que la siguieran, lo que hicieron inmediatamente puesto que habían escuchado ruidos ya en las lisas escaleras.

Caminaron en dirección de las lechucerías, de pronto desde el aire les llegaron una serie de rayos verdes que los atacaban, creando el caos de los menores que empezaron a correr desaforados. Alex llevaba en sus brazos a Mathew su sobrino de un año, mientras que Anna se quedaba atrás puesto que Josh le pesaba mucho como para correr. De pronto un desgarrador gritó se sintió en el aire, los hermanos se voltearon y vieron a Anna retorciéndose en el suelo mientras un mortífago la apuntaba

­-Protego- gritó Alex, entonces un hechizo le pasó muy cerca a ella, provocando que al esquivarlo se alejara mucho de sus hermanos -Patty llevalos tú, no me esperen- Alex se devolvió a ayudar a Anna, mientras su hermana seguía corriendo con los menores en dirección a la lechucería, lugar donde se encontraba la abuela tirando maldiciones desde la entrada.

-Anna ¿estás bien?...ten a Matthew, yo te protegeré- le pasó al bebé y se puso de pie, vió como se acercaban cinco mortífagos hacia ella lanzando rayos verdes desde su varita -protego, expeliarmus, desmaio, diffindo, protego- lanzó todos los hechizos que se le venían a la mente en las distintas direcciones que venían los mortífagos, de pronto vió a su madre volar por la ventana de la habitación -¡NOOOOO!- en sus ojos apareció un brillo de odio rojo y corrió hacia la figura de su madre, Anna ya se había repuesto un poco y desde el suelo también lanzaba maldiciones en contra de los mortífagos que se acercaban.

Alex tenía que correr para alcanzar el cuerpo inerte de su madre, estaba totalmente fuera de sí, cuando de pronto se apareció frente a ella un mortífago el cual se disponía a maldecirla, pero Alex fue más rápida y sin detenerse a pensarlo lanzó

-CRUCIO- el grito de lamento del mortífago hizo que por un momento se detuvieran a mirar en esa dirección sorprendidos, al parecer era la reacción que esperaban para empezar a atacar en serio, pues desde entonces los rayos verdes se volvieron más constantes, por suerte no le dieron aunque ya muchos estaban en contra de ella, ya cerca de la figura de su madre le vió que aún se movía, pero cerca de ella estaba un mortífago apuntando con la varita:

-Crucio- dijo el mortífago y su madre se revolcó en el suelo gritando con dolor, Alex apresuró su paso y nuevamente sin pensarlo dijo:

-Imperio, protégenos- el hechizo llegó de pleno en el pecho del mortífago, el cual al recibir la orden de Alex empezó a atacar a los de su mismo bando, dando tiempo a la chica de arrodillarse junto a su madre para tratar de socorrerla, la trataba de levantar sin éxito, su madre era un bulto tirado en el piso, sentía ganas de llorar pero ninguna lágrima salía de sus ojos, entonces su madre la miró y dijo:

-Vete con tus hermanos, protégelos- y cerró los ojos, Alex se quedó congelada, a pesar de que a su alrededor se estaba librando una batalla infernal, a pesar que uno de sus enemigos evitaba que se acercaran a ella y que la dañaran no supo que hacer, hasta que depronto lo notó, una mirada se fijaba en ella desde el aire, fijó sus ojos en esos ojos de serpientes que la miraban, levantó la varita para tirar una maldición encontra de esa figura hasta que PUM, la figura de su padre cayó muerta junto a ella, en el mismo momento en que un rayo verde golpeaba su antebrazo izquierdo provocando que soltará su varita y se retorciera un poco por el dolor. Después de eso ya no tubo noción de lo que pasaba, se vió corriendo y recogiendo su varita en el camino para dirigirse a la lechucería, vió a Marge malherida junto a Titíl, la elfa doméstica de la familia acercarse al bulto que correspondía al cuerpo de Anna y sus hermanos y desaparecer con todos ellos. Entonces entró a la lechucería donde la esperaba su abuela y sus otros tres hermanos

-Al fin llegas...deben irse- dijo la abuela -el tiempo te explicará lo que pasó- le dijo a su nieta mayor, mientras que con la varita apuntaba a los otros tres -ahora tomen ese zapato viejo, es el traslador, los cuatro al mismo tiempo, es por su bien- los tres hermanos acercaron la mano al traslador pero Alex no se movió

-¿Qué pasa? no entiendo- al ver que la abuela no le hacía caso y apuntaba a sus otros nietos lanzandole un hechizo desmemorizador -Abuela ¿por qué haces esto?- pero la anciana no la tomó en cuenta

-Asegúrate que ellos no sepan nada, no es necesario involucrarlos en nuestra batalla, ni a ellos ni a nadie más- entonces con un gesto le indicó a sus nietos que tomará el traslador, los tres obedecieron pero Alex no, teniendo que ser tomada de la mano por parte de la su hermana menor para que no se quede en el lugar, justo en el momento en que Alex se sentía jalada desde el estómago vió que entraban tres mortífagos a la lechucería mientras su abuela se llevaba la varita a la sien para terminar con su vida.


Entonces Lupin y Alex abandonaron el pensadero, la chica lloraba con todas sus fuerzas, Remus la abrazó conforntándola, en ese instante notaron movimientos a su alrededor, y ambos empuñaron la varita:

-Lumos maxima- se escuchó que alguien decía, los ojos del licantropo y la castaña tardaron un poco en acostumbrarse a la luz, hasta que pudieron divisar la silueta de un hombre, al cual la castaña no conocía y estuvo a punto de desarmar, pero el hombre lobo se adelantó hablando al desconocido:

-Arthur, no te esperaba hasta mañana- dijo tendiéndole la mano -ah y veo que ya los encontraste- agregó al fijarse en la pequeña figura de elfo que estaba junto al hombre, entonces se dirigió a la castaña -Alex, te presentó a Arthur Weasley, otro miembro de la Orden del Fénix

-¿La Orden de qué?