Hola lectores, esta vez estoy buscando la manera de tener tiempo de escribir para no dejarlos con las ganas de más. Han ocurrido tantas cosas en mi vida personal que apenas si tengo tiempo de pensar bien las cosas. Todo está mejorando bastante y espero que siga así… Bueno, sin más que decir: aquí está el cap. 6… Ah, con el último punto de vista de la historia. (4: M, S, K & N)

Chapter 6: El Intruso.

Nick:

Puedo sentir como los sentimientos de viejos recuerdos me aprietan con fuerza el cuello, haciéndome difícil tragar, haciéndome difícil respirar.

Pronto se irá, sé que pronto esta sensación se aliviará, pero también sé que puede volver, cada vez que veo a Skipper, a Kowalski, a Doris o a Cabo simplemente regresa y los recuerdos me atormentan. Es mi culpa, mis amigos me podrían decir lo contrario, pero sé que soy el culpable. No directamente, pero sí que formé parte en arruinarle un poco la vida a quienes eran mis mejores amigos. Como quisiera remediar todo. Pero… ¿Cómo demonios arreglas lo imperdonable?

Ojalá supiera cómo pudieron perdonarse y no a mí.

Trato de no pensar en ello y continuar dibujando mi boceto de un ángel cayendo del cielo en la página de mi bloc. Me detengo a examinarlo un poco mejor en busca de errores, pero luce bastante bien. Tiene los brazos extendidos por sobre su cabeza como si tratara inútilmente de alcanzar el cielo; la cabeza caída hacia atrás, evitando que se vea su rostro, y las piernas flexionadas; vestido con un jean, converse y una camisa con la manga izquierda desgarrada a la altura del codo; Y lo mejor, sus largas alas, con apariencia frágil, extendiéndose a lo largo de la página, hasta casi llegar al borde de la misma.

Mientras más trabajo en el dibujo, con la calma que da la clase de pintura, más se alivia la tensión en mi cuello.

-Es increíble…- dice una voz detrás de mí.

Volteo y veo que es la chica nueva, Marlene. Hace poco que se unió a la clase. Como se nota que no es de New York, con esa piel así de bronceada y el acento que tiene…

-¿Te gusta?... Es sólo un boceto- digo, ya que realmente no está terminado, hay varios trazos que usé para medir el dibujo, así que hay un poco de desastre en él –.luego planeo pasarlo a limpio…

-Aun así está asombroso.

-Gracias.

Doy unos pequeños retoques al cabello del personaje y cierro mi bloc antes de que ella diga que se parece a la portada de Hush Hush o algo así…

-¿Desde cuando estás en esta clase?...

Me tomo un momento para pensarlo, ya que mi percepción del tiempo es muy mala, siempre lo ha sido. Hasta en ocasiones se me olvida que día es.

-Ahmm… casi dos años- digo al fin.

Ella asiente con la cabeza y mira en dirección a la señorita Harper, quien está revisando el lienzo de un chico, y hace un gesto de fastidio, frunciendo los labios.

-¿Sabes?...- comienza a decir -… Es molesto…

-¿Qué es molesto?

-Que aún no haya podido dibujar y pintar nada de lo que he querido hacer…

Entiendo a lo que se refiera ella. Cuando entré por primera vez a la clase de pintura no pude agarrar un lápiz hasta después de unos días, y cuando llegó mi oportunidad, tuve que ir haciendo líneas, círculos y saber cómo funcionaban las perspectivas a la hora de trazar a lápiz. De hecho, fue muy aburrido, sin mencionar molesto. Luego de eso las cosas se volvían más entretenidas y poco a poco tenía más libertad de dibujar a mi gusto.

-Eso siempre es así, con todo el mundo…- respondo ás, aunque no te agrade, tendrás que ser paciente antes de usar los utensilios- Y le apunto a las repisas que están junto a la puerta, las cuales están repletas de pintura de todo los colores, de cajas de lápices, carboncillos y cualquier cosa que se le pueda ocurrir a alguien para poder pintar o dibujar a tu gusto.

Ella asiente.

Ya que no falta más de unos minutos para que la clase acabe me voy disponiendo a guardar mis cuadernos de dibujo dentro de mi bolso. Cuando termino me levanto de mi asiento, me cuelgo el bolso del hombro y digo:

-¿Sabes dibujar?

-Sólo flores…- dice por lo bajo, como si le diera vergüenza solamente dibujar una sola cosa. Así que para que no se sienta como "la que no sabe" agrego:

-Yo no sé hacer fondos…- Y una ligera sonrisa se forma en sus comisuras.

-Marlene- se presenta extendiendo la mano.

-Nick…- digo, estrechándosela. –.¿Crees que puedo ver lo que haces?

-¿Lo que hago?

-Tus dibujos- aclaro.

-Ah, claro… por supuesto.- En eso, saca del bolso que lleva encima, una carpeta blanca tamaño carta y me la entrega.

La abro y está llena de unas pocas hojas con flores hiperrealistas, aunque con algunas sombras extrañas y unos cuantos borrones, pero realistas y vivas después de todo. Rosas, orquídeas, crisantemos, girasoles y otras varias que no conozco, las cuales, cada una tiene su propio esplendor.

-Están muy bien…- digo entregándole su carpeta. Ella la vuelve a guardar.

-Gracias, aunque no soy tan buena.

-Es cierto, pero sabes dibujar más que la mayoría de los que están aquí, y eso es bastante. Sólo te hace falta práctica, es todo…

-Gracias- dijo, obviamente muy apenada.

Durante un rato seguimos hablando de temas sin mucha importancia en el transcurso de lo quedaba de la clase de pintura. Y una vez terminada, tomamos nuestras cosas y salimos juntos del aula.

Lo extraño fue cuando nos dirigimos hasta la salida de la escuela. Allí estaban, los cuatro juntos y nos dirigíamos hacia ellos. No quería parecer descortés ni nada, así que guardé la compostura y actuaba como si nada.

Hubo un par de miradas extrañas por parte de Skipper y Kowalski. ¿No pudieron al menos disimular su asombro?

-Hola chicos- dice Marlene.

-Hola- Contestan al unísono, con las miradas puestas en mí.

En este momento estoy siendo un intruso.

-¿Vamos a algún lado a pasar el rato?- pregunta Marlene. Obviamente ella no se está dando cuenta de la situación. No sabe que no soy amigo ni de Skipper, Kowalski o Cabo. Y excluyo a Rico ya que él y yo no tenemos ningún tipo de problema, siempre hemos sido del mismo tipo de grupo.

-Podríamos ir al parque…- menciona Kowalski por lo bajo.

Rico sacude la cabeza y dice, con su voz ronca y estropeada:

-Mejor Pizza.

-Yo pensaba en algo así como un café o algo así.

Y ahí es cuando pasa. Cuando miro a Marlene y veo el brazalete que tiene en la muñeca derecha con la palabra DONNY escrita, la idea llega como si hubiese sido fulminado por un rayo. Sólo los que son amantes de esos lugares tienen un brazalete de ese tipo, pues claro, ella es de California y allí es donde todo eso se originó. Además en una hora comienza mi turno. Es como si el universo me estuviera dando las herramientas frente a mis narices.

-¿Un café?- no sé si esto sea buena idea –Yo trabajo en un Donny's cerca de aquí, si quieren vamos…

Marlene abre la boca de impresión y comienza a emocionarse.

Estoy harto de sentir esta carga, odio que me hayan hecho a un lado. Los extraño y, extrañamente, no puedo continuar con la culpa. Quiero volver a ser su amigo, pero para eso debo convertirme en amigo de Marlene primero…

Este es otro capítulo corto. Como pueden ver me incluí en la historia esto se me ocurrió a último momento, ya que el cuarto narrador (quien sería: Becky) no tenía mucha sustancia. Ahora ando por una ruta un tanto improvisada con la elaboración de la historia. Tengo en mente seguir haciendo algunos capítulos que nos meta en la mente de los personajes un poco más…

Manden sus comentarios y sus preguntas, que con gusto se las aclararé…