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-Justo como eres-
Resumen: ¿Qué pasa cuando el amor de tu vida ha estado enfrente de ti durante más de tres años?; ahora que Elizabeth Bennet lo sabe tiene que cambiar su manera de pensar con respecto al género masculino, para esto la vida le tiene una lección que tendrá que compartir. AU. Moderno.
Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Perjuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.
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-Capítulo 6. Lecciones Aprendidas-
Elizabeth permaneció en su alcoba diez minutos más de lo planeado, pensando en las palabras que utilizaría cuando estuviera frente de él. Había dejado claro que no quería ningún tipo de relación con Fitzwilliam Darcy en el futuro, algo que ahora sería imposible debido a que esperaba un hijo suyo.
Sin querer prolongar más su espera Elizabeth salió finalmente de su habitación, suspirando con cansancio cuando escucho las constantes rabietas de Lydia provenientes de su cuarto. Siguió por el pasillo hasta las escaleras principales, y al llegar al último escalón percibió un par de voces desde la sala.
― Lizzie, ¿vas a salir? ―le pregunto Catherine con curiosidad al verla bajar las escaleras.
Tanto Catherine y Mary habían permanecido en la sala después de la discusión de esta tarde, terminando los últimos detalles de la cobija azul cielo para el próximo integrante de la familia. Elizabeth observo como habían bordado las letras A. y W. en una de las esquinas, debido a que Lydia suponía que su segundo hijo sería varón, nombrándolo Andrew al igual que su padre.
― Solo iré a caminar un poco antes de la cena ―le contesto Elizabeth con una pequeña sonrisa, sin explicar el plan que tenía en mente. Primero quería conocer la reacción de Darcy antes de contarle a su familia que él era padre de su hijo.
― ¿Entonces es cierto Lizzie?, ¿si estas embaraza? ―Kitty le pregunto con entusiasmo, aunque la joven solo contaba con diecisiete años de edad, ya soñaba con casarse y formar su propia familia como lo habían hecho Jane y Lydia.
― Me temo que si ―le respondió Lizzie con leve una gesto de pesar.
― Yo pienso que la llegada de otro miembro de la familia debería alegrar a todos; yo lo estoy y espero pronto conocer a mi futuro sobrino ―le comento Catherine emocionada, tratando de animar a su hermana mayor con sus palabras.
― Gracias por decirlo Kitty, creo que tienes razón ―le dijo Elizabeth dedicándole una suave sonrisa como agradecimiento, sintiéndose apenada por su actitud negativa ante el tema de su embarazo. Había estado tan concentrada en sus propios problemas que se había olvidado que en unos cuantos meses tendría en sus manos a un ser que dependería completamente de ella.
― Tendremos que hacer una manta para tu bebé, ¿tú que crees que sea? ―le cuestiono Catherine aun emocionada, sacando a Lizzie de sus pensamientos― aunque generalmente son niñas en esta familia.
― Yo no implicaría la probabilidad de que Lizzie tenga una niña con lo sucedido con mamá, Jane y Lydia ―les comento Mary rápidamente, visiblemente interesada en la conversación― el sexo del bebé lo decide el hombre; y por lo general es un cincuenta por ciento de que sea varón o hembra, y en todo caso la genética del padre puede estar a favor de uno u otro sexo.
― Gracias por la información Mary, lo tendré en cuenta ―le dijo Elizabeth volviendo a sonreír ante la elaborada explicación de su hermana menor.
Mary Bennet había entrado a la universidad este año, y para sorpresa de todos decidió estudiar medicina después de rechazar asistir a la facultad de letras como lo había querido su padre.
― Entonces Lizzie, ¿de qué color quieres la manta para tu bebé? ―le pregunto Kitty nuevamente, feliz de poder seguir con uno de sus pasatiempos favoritos.
― No lo sé, blanca o mejor verde me gusta ese color ―le respondió Elizabeth sin saber realmente que color elegir; y a decir verdad nunca se había puesto a pensar en el sexo de su bebé, de igual manera en un posible nombre o el simple hecho de donde pondría la cuna en su habitación.
Con la simple pregunta de Catherine, Elizabeth empezó a sentirse realmente emocionada por la llegada de su hijo, y hasta se tomó algunos segundos para imaginarse como seria al momento de que naciera.
― Tengo un estambre color verde que es realmente lindo ―dijo Catherine pensando en el diseño de su nueva creación― empezare hacerla ahora mismo.
― Estaré esperando ansiosa para ver cómo te quedo, gracias Kitty ―le comento Lizzie agradecida por contar con el apoyo de ambas― saldré por un momento, regreso antes de la cena.
Cuando Elizabeth salió de la casa, camino en dirección al parque que se encontraba del otro lado de la acera mientras trataba de aclarar sus ideas.
Las acciones de Lydia como siempre habían sido demasiadas infantiles y precipitadas; sin embargo, sin su intervención de esta tarde nunca no había tenido el valor suficiente para confesarles a sus padres sobre su embarazo. En ese aspecto tenía que agradecerle a su hermana menor por su peculiar ayuda, y ahora lo único que le faltaba era confesárselo a Darcy; por lo que esperaba encontrar las palabras más adecuadas para hacerlo.
― Hola pequeña ―después de algunos minutos caminando sin rumbo fijo escucho una voz masculina de atrás suya, provocando un pequeño respingo en ella al sentir un ligero aliento en su oído― ¿te asuste?
― Solo un poco, no te sentir llegar ―le respondió Lizzie dándose vuelta. Había estado tan absortar en apaciguar todas las ideas en su mente que no se había percatado de su presencia y de lo cerca que se encontraba de ella.
― Lo siento, te vi caminar a lo lejos por lo que decidí seguirte ―le comento Darcy sonriéndole levemente, absteniéndose de tocarla aun con la clara intención de querer hacerlo― aunque debo decir que caminas demasiado rápido.
― La verdad estaba tan concentrada en mis pensamientos que no me di cuenta de lo que había caminado ―le explico Lizzie, dándose el tiempo suficiente para darle una completa exanimación; reconociendo que con el cabello revuelto y la camisa a medio desabotonar se veía demasiado atractivo.
― Sí, lo note ―Darcy la observo detenidamente, tratando de encontrar algo inteligente que decir ante este tipo de situaciones.
― Gracias por venir, espero no haber intervenido en tus asuntos laborales ―le dijo Lizzie titubeante, sin hallar las palabras adecuadas; mordiéndose el labio inferior al notar que no tenía el valor suficiente para confesarle sobre su embarazo, y de su participación activa en el proceso.
― No fue nada, tenía tiempo libre en la oficina. Además quería verte ―Fitzwilliam volvió a abstenerse al querer tocarla, entreteniendo su mano en su cabello; visiblemente abrumado por la inesperada tensión en la conversación entre ambos― ¿y cómo has estado?
― Bien, ya sabes lo mismo de siempre, con demasiado trabajo en la escuela ―le respondió Lizzie sin saber que más decir― ¿y tú?
― Nada nuevo ―le contesto Darcy encogiendo los hombros, tomándose algunos segundos antes de continuar― hable con mi tía, y le aclare que no seguiría con su plan de casarme con su sobrina. No me interesa en lo más mínimo ella ni su empresa.
― ¿Y qué dijo tu tía? ―le pregunto Elizabeth con evidente curiosidad, aunque ella no le había pedido explicaciones sobre el asunto de su "prometida," era cierto que desea conocer que había sucedido con aquel compromiso, el cual había sido el causante de su rompimiento.
― No tomo bien la noticia, hasta pensó que lo quería era más tiempo de soltería ―le respondió él con una media sonría en el rostro― y aunque se lo agradezco, no necesito que mi tía me sigua ayudando con la empresa o con la educación de mi hermana Georgiana.
― Me alegro por ti ―Lizzie nuevamente se quedó con la mente en blanco, sin saber realmente que decir; sintiendo como las palabras se le quedaban atoradas en la garganta.
"Esto es ridículo," se dijo a mentalmente, ya que por lo general siempre había sido una persona resuelta al hablar; y sin embargo no encontraba el momento adecuado para revelarle a Darcy sobre un embarazo.
― Elizabeth, creo que te di el tiempo suficiente para que pensaras sobre nuestra antigua relación ―le comento Fitzwilliam después de un corto silencio entre ambos― y como te dije anteriormente, estoy dispuesto a intentar tener algo contigo nuevamente.
― No te voy mentir, aún sigo sintiendo algo por ti ―le confesó Lizzie esperando que su atracción por él no fuera demasiada obvia en estos momentos― pero creo que soy muy testaruda y orgullosa para perdonarte.
― Créeme, puedo ser más testarudo y orgulloso que tu si llego a proponérmelo ―le comento Darcy regalándole una ligera sonrisa, visiblemente más confiado al escuchar sus palabras.
― No lo dudo―le dijo Lizzie regresándole el gesto, había algo en sus palabras y en su manera de hablar que simplemente la cautivaba― pero te llame por otra cuestión, necesito hablar contigo de algo muy importante.
― Dime ―Fitzwilliam le indico que lo siguiera hacia la banca más próxima del lugar; y al observar una expresión seria en Elizabeth, supuso que era algo delicado lo que quería decirle― ¿qué es lo que quieres contarme?
― No sé cómo decírtelo… esto es muy extraño para mí, yo… ―Elizabeth volvió a buscar la mejor manera para confesarle su embarazo, pero la mirada que le dedicaban aquellos ojos azules provocaba que las palabras no salieran adecuadamente de sus labios― yo aún estoy muy confundida por lo sucedido…
― ¿Paso algo? ―Fitzwilliam la observo con evidente curiosidad mientras la ayudaba a tomar asiento, quedándose de pie frente de ella mientras esperaba su respuesta.
― Lo que pasa, es que… Darcy tengo que decirte que estoy embarazada ―le declaro Elizabeth desviando la mirada de la de él durante unos instantes, sin tener el valor suficiente de observarlo.
Sin embargo después de algunos segundos busco en su rostro alguna expresión que le diera un indicio de lo él pensaba en estos momentos; aunque lo único que pudo notar era como había levantado las cejas mientras la miraba con incredibilidad ― y como te lo podrás imaginar tú eres el padre.
― Pero... ¿Cómo? ―Fitzwilliam le cuestiono sorprendido, asimilando sus palabras mientras volvía a pasar su mano por su cabellera, despeinándose en el proceso― ¿Estas completamente segura Elizabeth?
― Me hice un examen médico hace una semana, es un hecho. Lo único que no se, es cuando fue que paso, pensé que te cuidabas ―le respondió Lizzie con un toque de reproche en su voz, observando como la expresión de incredibilidad en su rosto pasaba a hacer a una de asombro en un instante.
― Sí siempre lo hago, es solo que... ―le explico Darcy quedándose un par de segundos en silencio antes de continuar― creo que fue mi culpa, hubo una vez que no use protección, no estaba preparado. Seguramente debes odiarme por lo que te he hecho.
― No te odio― le declaro Elizabeth negando ligeramente con la cabeza, ya que ella asumía completamente la parte de la culpa por su repentino embarazo― aunque fue una noticia impactante para mí cuando me entere.
― ¿Y tu familia lo sabe? ―le pregunto Darcy visiblemente preocupado― sobre tu embarazo, y de que yo soy el padre.
― Lo acaban de averiguar ―le respondió Lizzie con una media sonrisa en el rostro, recordando el alboroto sucedido en su casa hace apenas una hora― de igual manera fue una noticia inesperada para todos, aunque todavía no saben que tú eres el padre.
― ¿Y tú qué piensas al respecto? ―le interrogo Darcy agachándose para quedar a la misma altura de ella, observándola detenidamente mientras esperaba su respuesta.
― No lo sé, es estos momentos estoy muy aturdida por lo sucedido ―le comento Lizzie desconcentrada; sabía que tenía terminar su carrera, aunque ahora tenía que planear como hacerlo con un bebé en camino.
― Tal parece que tendré que hablar con tus padres ―Darcy tomo su mano y la acaricio levemente, tratando de trasmitirle un poco de tranquilidad― y cuanto antes lo haga mejor.
― No me opongo, de hecho todos están ansioso por saber quién es el padre―le explico Lizzie agradeciendo su gesto, tentada a lanzarse a su brazos en este mismo instante al sentir su roce en su piel― aunque por el momento no sería lo más oportuno.
― ¿Por qué no? ―Darcy la miro confundido por sus palabras, sin liberar su mano.
― Créeme, no querrás enfrentarte a una madre histérica y una hermana enfadada ―le comento Lizzie con un ligero toque de humor en su voz, lo mejor era dejar algo de tiempo antes de que él hablara con sus padres, con el fin de enfriar las cosas entre ambos.
― ¿Tan malo fue? ―le pregunto Darcy sonriendo, llevándose su mano a los labios para depositar un corto beso. Había estado un mes entero sin verla, por lo que cualquier roce entre ambos era demasiado agradable para él.
― Kitty y Mary parece que tomaron bien la noticia, al igual que mi padre ―le explico Elizabeth sintiendo como el rubor empezaba a invadir sus mejillas al sentir sus labios nuevamente en su piel; recordando cómo le encanta ser víctima de sus constantes caricias― fueron mi hermana Lydia y mi madre las que explotaron cuando lo supieron.
― Aun con una madre histérica necesito hablar con tu familia ―le aseguro Darcy dedicándole otra tenue sonrisa al hablar.
― Lo sé ―Elizabeth se quedó en silencio algunos segundos, sin mucho ánimos de realizar la reunión entre su familia y Darcy, aunque sabía que era inevitable― que tal este domingo, tendremos una comida familiar en la casa de Jane y Charles.
― ¿Crees que se sea lo más conveniente? ―le pregunto Darcy enarcando las cejas. Aunque la compañía de los Bingley le venía bien al momento de encarar a los Bennet, no quería molestar en una reunión privada― no me gustaría interrumpir sus actividades familiares.
― No te preocupes, no creo que sea una molestia que asistas ―le aseguro Lizzie, además si Jane soportaba la insufrible presencia de Wickham en las reuniones familiares cuando este se encontraba en Londres, tener como invitado a Darcy este domingo no sería ningún problema para ella― creo que sería un lugar neutro entre mis padres y tú.
― En eso tienes razón, no me gustaría tener que lidiar con tu madre en su terreno ―le comento Fitzwilliam recordando el voluble carácter de la señora Bennet, el cual tendría que soportar de ahora en adelante― ¿Y que pasara con nosotros?, ¿crees que aun tengo alguna oportunidad?
― Todavía no he decidido que hacer contigo ―le respondió Lizzie con una sonrisa en el rostro, provocando que él la observara entretenido por sus palabras― en lo único que puedo pensar en estos momentos es en mi hijo.
― Nuestro Elizabeth, que aunque no me siento orgulloso por lo que he hecho también es mi hijo. Y creo que lo más conveniente es que formalicemos nuestra relación.
― ¿Tú crees?, yo había pensado ser madre soltera ―le declaro Elizabeth con un ligero toque de ironía en su voz; sabiendo perfectamente cuál sería la protesta de Fitzwilliam por su inusual comentario.
― Por supuesto que no dejare que eso llegue a pasar, sabes que me he pasado los últimos tres años tratando de encontrar la manera de decirte lo que siento por ti ―le declaro él levantando ambas cejas mientras se acercaba más a ella― y ahora más que nunca estoy decidido en mantenerte a mi lado.
Y después de perderse en la intensidad de sus ojos azules, Elizabeth no sabía cuánto tiempo más iba a permanecer sin besarlo; por lo que agradeció que Darcy posara delicadamente sus labios contra los suyos, sintiendo segundos después como la tomaba de la cintura y la levantaba con sus manos para profundizar el beso entre ellos.
― Pensé que era más paciente Señor Darcy ―le comento Lizzie con ironía después de que el contacto entre ambos finalizara; escondiendo la cabeza en su pecho mientras un ligero rubor volvía a aparecer en sus mejillas, recordando cuanto le fascinaban sus besos y estar entre sus brazos.
― Creo que me conoces lo suficiente para saber que no es así, me encantas Elizabeth y no sabes lo mucho que desee volver a besarte ―le explico él esbozando una sonrisa al sentir como Lizzie sonreía a la vez por sus palabras.
― Estoy asustada, demasiado me atrevería a decir ―le confeso Elizabeth luego de un corto silencio entre ellos, sintiendo como se relajaba al escucharlo reír por su anterior comentario.
― Descuida, ahora yo estoy contigo ―le dijo Darcy estrechándola con fuerza para tratar de tranquilizarla; sintiendo después de unos segundos como Elizabeth se apegaba más a él y dejaba escapar un ligero suspiro contra su pecho― Cásate conmigo.
― ¿Qué? ―Lizzie deshizo el abrazo entre ambos al escucharlo, abriendo completamente los ojos por su inesperada proposición.
― Cásate conmigo ―volvió a decirle Darcy con determinación en su mirada, tomando sus manos antes de continuar― es lo minino que puedo hacer ahora que…
― No ―le dijo Elizabeth sin dejarlo terminar su frase.
― ¿No? ―repitió él visiblemente confundido, frunciendo levemente el ceño mientras la observaba perplejo.
― No ―Lizzie movió ligeramente la cabeza hacia ambos lados para reiterar su negativa, sintiendo que se volvía a enamorar de Fitzwillam Darcy mientras lo miraba divertida por la expresión de total desconcierto en su rosto― No acepto casare contigo, no todavía.
― ¿Sabes Elizabeth?, eres la mujer más difícil de conseguir que haya conocido en mi vida; por no decir que inalcanzable ―le declaro Darcy instantes después, dibujándosele una sonrisa en los labios cuando contemplo esa mirada risueña que tanto le encantaba.
― Lo sé, sin embargo creo que no es el mejor momento ni el lugar perfecto para recibir una proposición de matrimonio ―le explico Elizabeth sintiéndose afortunada por tenerlo a su lado; no obstante, pensar en casarse era todavía demasiado apresurado para ella― además, lo primero que tenemos que hacer es hablar con mis padres, ¿no te parece?
― Tienes toda la razón, pero no renunciare a la idea de volver a pedírtelo en el futuro ―le aseguro él, sonriéndole arrogantemente. Consiente que tenía que esforzarse más para merecérsela por completo.
Y mientras admiraba aquel bello rostro enmarcado perfectamente por ese cabello castaño y esos hermosos ojos marrones, recordó lo fascinado que estaba por Elizabeth Bennet.
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¡Hola!, estoy de vuelta con otro capítulo de la historia; disculpen la demora, la escuela no me ha dejado mucho tiempo para continuar actualizando como debería.
Espero que la lectura haya sido de su agrado, y para los que ya habían leído la historia les comento que modifique el final del capítulo; sin embargo no afecta la trama de las siguientes actualizaciones, y la verdad me gusto como quedo ;).
El siguiente capítulo es uno de mis favoritos (sobre todo por la participación activa de la Señora Bennet XD), así que no dejen de leer.
Quiero agradecer a amirathalasa y Lou Darcy por poner esta historia en sus favoritos :D, muchas gracias por leer.
Y a las personitas que se me toman la molestia de dejar su comentario en el capítulo anterior, muchas gracias por apoyar la historia ;):
Molita: Gracias por tu fiel comentario. Como veras sigo actualizando aunque sea a paso de tortuga XD, pero te prometo que pronto posteare capítulos nuevos (no obstante, en este capítulo le hice una ligera modificación al final, espero que te gustara); así que agradezco enormemente tu paciencia. Te mando un fuerte abrazo de oso :D
Sofiaragal: Muchas gracias por comentar ;), me alegran saber que la historia te esté gustando; ya que esta historia le tengo un cariño especial por ser mi primera historia que escribí de esta pareja. Espero que los siguientes capítulos te sigan gustando; te mando un fuerte abrazo.
Ga Darcy: Gracias por seguir comentando, y si la historia tomo un giro de 180 grados en el último capítulo; y ahora nuestro querido Mr. Darcy se tendrá que enfrentar una madre histérica y una hermana enfadada XD. Gracias por leer, te mando un fuerte abrazo :)
Ana Suarez: Gracias por escribir. La verdad la idea del embarazo de Lizzie lo tenía previsto desde el primer capítulo, aunque quise que fuera sorpresa para las lecturas (y creo que lo logre XD). Espero que la historia te sigua gustando, te mando un fuerte abrazo.
Lou Darcy: ¡Hola!, gracias por responder mi pregunta en el mensaje privado (y la verdad me sorprendí de que si fueras tu XD). Y con respecto a la historia me alegra saber que te esté gustando, como veras ahora falta saber cómo le ira Mr. Darcy en su reunión con la familia Bennet. Gracias por leer, te mando un fuerte abrazo a ti también.
Sin nada más que decir, me despido.
¡Saludos!
Atte. Elizabeth Mustang
