Capitulo 6
"Decisión menos pensada"
Mi respiración se siente entrecortada, mi pecho me duele por haber llorado. Me encuentro de pie ahora viendo al cielo y admirando la luna llena y las pocas estrellas que se encuentran a su alrededor. Intento no recordar lo sucedido, intento borrar de mi mente las palabras que con enojo y decepción Peeta prenunció hacia mí. Siento un pequeño vacio en mi corazón luego de darme cuenta que arruine todo, como siempre.
Al mirar las estrellas me acuerda a mi vida en el distrito 12; aunque no son tan abundantes aquí como lo son allá. De momento me invade la nostalgia, me inunda ese huequito en mi corazón recién herido por las palabras de Peeta, de las que yo soy culpable. No se como explicar lo sola que me siento ahora. Necesito de una mano amiga que me impulse y me diga que todo va a pasar, que me quede tranquila. Necesito de la compañía de alguien que me consuele y que con solo unas cuantas palabras me haga sentir menos culpable. No se porque, pero de repente se me vino a la mente que aquella persona podría ser el que había estado conmigo en mis momentos difíciles, me había acompañado en los felices y siempre había prestado apoyo, aunque a veces no lo mereciera justo. Y esa persona es Gale.
No debería pensar en el en este momento, pero sin lugar a dudas y a pesar de lo sucedido antes de regresar al Capitolio y anunciar mi compromiso con Peeta; el sigue siendo mi mejor amigo. Gale, ese chico que conocí cuando estaba atravesando por los peores momentos de mi corta vida; ese chico que paso por lo mismo que yo y por esa razón nos brindamos mutuo apoyo. Mi amigo desde los 11 años y que ahora debe estar molesto conmigo; que digo molesto, más bien debe odiarme. Sé que últimamente atravesamos por un momento confuso en el que yo contribuí un poco y que ahora debe haberle causado daño, como siempre lo hago. El es solo mi amigo, o lo era, pero aun sigo pensando que lo es. No debería pensar en el ahora, ni se porque vino a mi su recuerdo. Será mejor que trate de aclarar todo esto, estoy segura que si no lo hago, seguiré causando daño.
Pesadamente entro de nuevo al salón, los invitados bailan y se divierten como si nada; claro, ellos no están al tanto de lo que me pasa y me atrevo a decir que ni les importa.
Sigo caminando y veo a Haymitch que me hace señas y se acerca con un señor el cual no había visto antes, al igual que los demás invitados.
- Katniss al fin te encuentro - me dice mientras me lanza una mirada reprochadora y a la vez aliviada.
- Pues aquí estoy - respondo indiferente. Debo aparentar o sino el se dará cuenta que sucede algo; a menos de que ya lo sepa...
- Pues aquí la tienes. Preciosa te presento a Plutarch Heavensbee, el es el nuevo vigilante en jefe de los juegos de este año.
- Mucho gusto Katniss, es un placer conocerte formalmente - dice mientras estrecha su mano con la mía. No se porque pero tengo la ligera impresión de que ya lo he visto anteriormente.
- Como veras Kat, el era uno de los que se encontraban junto con Seneca, en los días de las sesiones de entrenamiento de los juegos pasados.
- ¿Ah sí? - ¡claro! Con razón ya se me hacia peculiar. Si mal lo recuerdo, él fue uno de los que huyo con suerte de que no le clavara la flecha en el cuello después de que mostraran indiferencia y mala educación al momento de realizar mi demostración de talento. Y valla manera con que lo hizo.
- Yo sin duda no puedo olvidar esa vez que la conocí. Recuerdo tener que haber mandado a lavar mi traje después de un salvador he inesperado baño de ponche - río por el comentario. Claro que me acuerdo y de su cara de miedo por lo que hice. Al parecer también le dio risa, ya que rió conmigo disimuladamente.
- Lo siento, no debí hacerlo…
- Descuida, ya pasó, y créeme si no hubieras hecho eso, no hubiéramos notado tu increíble destreza con el arco. Eres muy buena me atrevo a decir - su tono es cálido y hasta amistoso. No puedo creer que el tenga que dirigir los juegos, es absurdo.
- Jajaja bueno, creo que no tuve necesidad de presentarlos formalmente. Me alegra que compartan sus experiencias.
- Si es bueno… - responde Plutarch.
- Oye Kat ¿Dónde está Peeta? ¿No debería estar contigo? - esto último lo pregunta en voz baja y con un tono un poco alarmante.
- Eh… el está… debe estar compartiendo con otros, ya sabes, siendo buen anfitrión - vaya Katniss, buena esa. Mi conciencia me responde con sarcasmo.
- Ah ya veo. Si claro eso se le da muy bien. Como veras ellos necesitan su espacio de vez en cuando ¿no?… - Haymitch le explica al señor mientras me ve de reojo siguiéndome el juego. Por supuesto que debe de sospechar algo, que por mi culpa Peeta está borracho y desaparecido por el despecho causado por mí. Genial, soy un genio.
- Si eso es necesario. Bueno será mejor que me retire, tengo mucho trabajo por hacer y dentro de un rato tengo una reunión, que por cierto ya debería estar en camino - Plutarch dice esto mientras ve la hora en un reloj de bolsillo color dorado con mi insignia de sinsajo grabado en la tapa (ahora eso es la moda).
- Fue un gusto conocerle - me despido con una sonrisa cortés.
- El gusto es mío. Hasta luego y felicidades Katniss, que seas muy feliz- esto lo dijo con suma sinceridad - Haymitch.. - asintió de modo de despedida y se fue caminando rápidamente entre la multitud.
- ¿Me puedes decir que es lo que está pasando? - me pregunta una vez que ya nos quedamos solos.
- Nada, es solo que ya estoy cansada, me gustaría subir ya a la habitación - respondo cansadamente. Y es verdad, es lo que más quiero, tal vez Peeta ya este arriba.
- Pues… - me mira dudosamente y luego me toma del brazo y me dirige hasta cerca de la salida. Cuando llegamos a la puerta, suelta su agarre y me dice en tono un tanto enojado y amenazador - será mejor que aclaren sus diferencias y prometas que no darán de que hablar hasta que lleguemos al 12 mañana por la noche - asiento en modo de haber entendido y luego se relaja y me dice - yo me encargo de dar una excusa para despedirlos. Llamare a Cinna para que te acompañe.
- De acuerdo. Gracias.
- Ok - y se va y me deja sola por unos instantes hasta que veo a Cinna y a mi madre caminar hacia mí en el momento que escucho aplausos provenientes del salón. Seguro que ya Haymitch les aviso de nuestra "repentina y amorosa retirada".
- ¿Te encuentras bien hija? - pregunta mi madre al llegar a mi lado.
- Si estoy bien…. Solo que un poco cansada - al decir esto mi madre frunce el ceño y me mira dudosamente.
- No me refería a eso querida, Al parecer no entendiste bien la pregunta - oh oh… No por favor. No en este momento tan abrumador para mí ¿Cómo se atreve a preguntar eso? No estoy de humor para la… charla. Ya tuve suficiente por hoy...
- Mamá no empieces ¿sí? - que vergüenza. No debería sentirme así. Es que solo el pensar de hacer eso… con Peeta. Me entristezco al pensar en el ¿Dónde estará?
Subimos en el elevador y llegados al piso en donde se encuentra la habitación que compartiré con Peeta esta noche como recién casados. Si supieran que ya hemos dormido juntos…
- Buenas noches - les digo a los dos.
- Que pases buena noche linda - me responde Cinna cariñosamente - Cualquier cosa que necesites…
- Descuida, estaré bien. Lo prometo - luego de decir esto mi madre se despide de mi con un beso en la frente y con los ojos vidriosos por las lágrimas próximas a salir. Me quedo sola después con la manilla de la puerta sujeta - Si puedo hacerlo. Hablaré con él y lo aclarare todo - respiro profundamente y luego entro a la habitación.
Está decorada de un modo similar a como estaba el salón de la ceremonia, pero menos exagerado. Es amplia, como todo aquí. Con una cama grande, con muchas almohadas y pétalos de flores esparcidas encima del edredón. Tengo que reconocer que está preciosa. Al entrar me quedo parada en medio de la habitación, veo en una mesa dos copas junto con una botella de humeante vino y a su lado una rosa blanca; esto no me da buena espina. Esa es una señal de que Snow tuvo que ver algo con esto. Me da miedo pensar que en cualquier momento saldrá de una puerta y se reirá de mí diciendo que no valió la pena el esfuerzo, que falle en mi estúpido intento de proteger a los que quiero.
En eso siento como la puerta se abre y volteo un tanto asustada por si se cumplía mi afirmación. Pero en lugar de encontrar a un desagradable y detestable presidente; veo a un desolado, triste y ahora sobrio Peeta. Nos quedamos de pie en donde estamos sin el más ánimo de comenzar a hablar, hasta que soy yo la que decido hacerlo, pero al parecer él pensó lo mismo…
- Peeta, yo… tengo que hablar contigo… es que…
- Yo igual - su voz está ronca por el alcohol y el llanto. Sus ojos están rojos - Mira yo lo estuve pensando y… creo que será mejor…
- ¿Qué pa…
- Nos mantengamos distantes unos días. Todo esto fue muy rápido y… necesito pensar - dice viéndome a los ojos. No se que decir, me quedo con las palabras en la boca. De repente todo me da vueltas y muy dolorosamente me doy cuenta de que lo estoy perdiendo.
¿Qué les pareció? ¿Será que Peeta esta comenzando a dudar de su matrimonio con Katniss?
Pueden comentar y dar sus opiniones :) estaré gustosa de responder!
Chrushbut: Hola! Gracias por tu comentario y me alegro de que te haya gustado la historia Yo también me imagine algo así si ellos hubieran llegado a casarse. Sin duda Katniss no se sentiría del todo bien y Peeta estaría sufriendo por no ser correspondido como el quisiera. Eso no me gusta para nada, porque amo a es apareja xD
Saludos!
AdriLopez: Hola! ¿Qué tal? Muchas gracias Espero que puedas seguir disfrutando de la historia!
Pues sorpresas se avecinan, así que poco a poco ire publicando los capítulos y así sacar de inquietudes jejeje XD Cuídate!
