Shadow: Ok, es hora de terminar esto, gracias a todos los lectores, con un resultado de 15 a 12, mi lemon de Luna x Celestia en el round anterior fue el ganador, agradezco su apoyo y preferencia, bueno pues aquí doy comienzo al ultimo round, y debo decir que me dejer llebar con este lemon, descubranlo ustedes mismo jeje.

Informacion del lemon: Pareja: Luna x Celestia Royal Incest, en este lemon aplican los tags, Lesbianismo, sexo explicito, cunnilingus, Foalcon o Lolicon ( Pues en este fic, como ya entenderán pero aquí lo explico, Luna tiene 8 años de edad y Celestia tiene 10 )


Había una cosa que la pequeña princesa Celestia odiaba más que otra cosa.

Odiaba muchas cosas. Levantarse por la mañana, estar preparándose en las mañana, comer el desayuno en la mañana, sentarse en un trono para el cual ella no iba a ser lo suficientemente grande por al menos durante un par de siglos en la mañana, escuchar a los plebeyos en la mañana, aprender a fondo los hechizos para controlar el sol del Consejo Superior de Unicornios y Magos en la mañana, y, obviamente, odiaba las mañanas. Odiaba las mañanas con una pasión ardiente, las odiaba con un celo casi maníaco. Muy a menudo es por eso que le pedia a su hermana pequeña el mantener la noche sobre Equestria tal vez sólo una hora más de lo habitual, sólo para que ella pudiera dormir y no tener que enfrentarse a una mañana.

Sólo había una cosa que odiaba más que las mañanas, y era ser despertada en la madrugada de una mañana por su hermana pequeña.

Celestia dejó escapar un pequeño gruñido en su garganta, apenas abriendo un ojo para ver a la Princesa Luna que se asomaba sobre ella, su angelical carita de pelaje azulado ahora de un color rojo brillante por un rubor y absoluta, completamente nerviosa. La mágica melena azul de la princesa de la luna peinada por encima de su cabeza, manteniéndose de alguna manera junta y manteniéndose firme a pesar de la falta de sueño que mostraban sus ojos. Celestia deseaba poder mantener su melena tan bonita, en lugar del enmarañado desastre con el que tenia que lidiar por las mañanas. Celestia odiaba las mañanas para hacer su mirada toda rara y tonta, y nada era más horrible para una potrilla princesa-en-entrenamiento de aspecto extraño y tonto.

-Luna-, Celestia graznó través de los labios secos por el sueño. -Vuelve a dormir.-

Luna se estremeció, dejando escapar un pequeño susurro. -P-Pero Tia…-

-No, Luna,- Celestia gimió, agarrando una almohada y poneiendola sobre su cara. -Ugggh, Luna, ya sabes cómo soy a esta hora del día, ¿no? Es demasiado temprano para jugar contigo! –

-Tía, yo no quiero jugar, necesito ayuda!- Luna protestó, sentada sobre su flanco en frente de su hermana y dejando escapar un pequeño chillido, su cuerpo de repente va rígido. -Haah ...-

-¿Qué te hace pensar que yo puedo ayudar?- Celestia gruñó, tirando la almohada con más fuerza contra su cara.

-Porque eres mi hermana mayor! Tienes, como, como…que las hermanas mayores saben! -

-Conocimiento-.

-Y-Sí! Conocimiento! Tía, yo n-necesito de su conocimiento, -Luna gimió, dejándose caer sobre la cama con tal fuerza dramática que Celestia casi rebotó fuera de ella.

La princesa sol se quejó, rodando de nuevo en la cama, tirando de la almohada con más fuerza contra su cara. -Luna, este no es el momento para que me consultes cosas. Tengo casi decidido mandate a la luna para que me dejes dormir… -.

-Este no es momento para bromas! Esto es serio! - Luna gritó, su voz chillona perforando en las orejas de Celestia.

Ella gruñó, apretando los dientes. ¡Oh, cómo odiaba las mañanas. Odiaba, odiaba, las odiaba. Pero su amor por su hermana pequeña era más importante que su odio a las mañana, y además, Luna parecía estar teniendo algún tipo de problema. Celestia tiró la almohada lejos y puso sus ojos holgados sobre su hermana, sólo para encontrar a Luna sentada en el borde de la colosal cama, con los cascos entre sus piernas apretados, dejando escapar pequeños sollozos y gemidos de dolor. Con el Instinto fraternal entrando en acción y Celestia se puso en pezuñas, dando un paso al lado de su hermana y poniendola en un medio abrazo de hombro.

-Por los dioses, Luna! Estás bien? –

La princesa de la noche sollozo, temblando ante el toque de su hermana. -no! S i-siento –

Celestia frunció el ceño. -Sientes qué?-

-Me siento... rara. Y esas cosas. -

-¿Cuándo empezó esto?-

Luna se sonrojó. -Uhm, la última n-noche, supongo! Yo- Nngh, Pensar en ello hace que sea peor! ¡Aaah! –

Celestia sostubo su hermana en su lugar, su preocupación crecia como Luna se retorcía debajo de ella, con las piernas apretando más fuerte alrededor de sus pezuñas, su rostro retorcido en malestar casi doloroso. -¿Sobre qué? Vamos, Luna, dime! –

-Yo ... Hnnnfh ... me g-supongo, no sé, yo ... –

Celestia acarició la melena de su hermana. -Relájate. Cuéntame lo que paso a través de la noche anterior, poco a poco -.

-YO ...-

-Relájate…-, dijo Celestia, manteniendo la voz firme. -Mantén la calma, respira lentamente…. –Mientras le mostraba a Luna como respirar para calmarse.

Luna solo sollozo de manera inestable, tratando de seguir el ejemplo de Celestia. Cinco segundos inhalando, cinco segundos exhalando . Lenta, constante, digna. Era como respiraban las princesas, los vientos calmados en medio de una tormenta. Celestia acarició la melena de su hermana, en silencio, sintiendo la tensión salir de su cuerpo, cerrando los ojos y acariciando su manera casi maternal. Odiaba las mañanas, oh, como lo hacia, pero ella pasaría por mil mañanas para ayudar a su hermana con un problema.

-¿Puedes decirme ahora?- Celestia susurró.

-Lo intentaré,- Luna chirriaba.

-Bueno.-

Celestia se sentó en cuclillas, teniendo pezuña de Luna y tirando de si misma. Se miraron la una a la otra, una frente a la solicitud fraterna y la dignidad, la otra nerviosa, avergonzada, y con miedo. Pero ambas se relajaron, por lo menos, y ambas estaban dispuestas a tratar con el primer punto, más inesperado del día.

Celestia miró por encima de su hermana. Era pequeña, incluso para una potrilla, el tamaño era de uno o dos años más joven que ella. Los dulces del salón había llenado sus proporciones muy bien, haciéndola pachoncita, tal vez sólo un poco regordeta, pero su ilimitada energía y el metabolismo juvenil le había impedido engordar. Su suave redondo trasero, aplastado contra las sábanas, sus ojos verde-agua mirando tímidamente lejos de Celestia nerviosa. Celestia sintió un pequeño aumento de rubor en sus mejillas, pero nada comparado con la vorágine de azul y rojo que chocaban en las mejillas de Luna.

-Así que cuando empezaste a sentirte graciosa?-

Luna tragó saliva, tomando una respiración profunda antes de empezar.

-Uhm ... creo que fue ayer por la noche. Luego de nuestras clases de etiqueta, donde tuvimos que vestirnos y quedamos muy arregladas…recuerdas?-

Celestia rió. -Oh, ¿Ya lo recuerdo! Fue muy divertido! –

Luna chillo. -Yo, bueno ... Cuando todo estaba dicho y hecho, y nos fuimos a la cama, todas esas cosas, bueno, yo sólo pensaba en Ti. Como en extrañas formas que nunca he pensado antes. -Luna dejó escapar un pequeño gruñido, sus piernas temblando. -U-Uhm, como ... Realmente, realmente raro. –

Celestia se inclinó hacia delante, los ojos brillantes de emoción apenas contenida. -Como qué? Vamos, Lulu, dime! –

-B-Bueno, yo, tu, nosotros, uhm, yo ... Soñe ... No ... Pense acerca, uhm, me imaginaba-...-

-Luna, que está bien,- susurró Celestia, poniendo una pezuña en el hombro de su hermana. Luna acarició la pezuña con aprecio, la deglución. –Cualquier cosa que puedas decirme, deberías hacerlo. Entonces podemos averiguar cuál es el problema. –

-Uhm, está bien. Te imaginaba ... - Los ojos de Luna descendieron hacia la cama, con las orejas caídas, las mejillas al rojo vivo. -Me imaginaba que me b-besos.-

-... Oh.-

Celestia dejó caer su flanco de nuevo en la cama, haciendo pucheros, entrecerrando los ojos a su hermana nerviosa. -Eso es verdad? –

-Yo ...-Luna se quedó en silencio.

-Tú me despertaste.-

-S-sí-.

-Para decirme.-

-Sí ...-

-Que estabas imaginando que iba a besarte?. –

-Lo siento, es raro,- Luna susurro, estremeciéndose.

-Ya sabes cómo soy en la mañana, Luna ...-

-Es extraño! - exclamó Luna. -Realmente es! Me sentí muy, muy rara! A-Y quiero decir, yo era sólo estaba t-tumbada en la cama, y yo estaba pensando en ti, y me besabas, y me estabas besando a-bajo, y más abaja , y ... besabas mi pecho, mi vientre, mi ... mi ...besaste ... - La cara de Luna arrugó, ahogando un gemido entre sus labios, convirtiéndolo en un murmullo de desesperación mientras se arrojó hacia atrás en la cama, la celebración de sus pezuñas entre sus piernas traseras. -Aaaaaaah!-

Celestia entrecerró los ojos, y coloco uno de sus cascos a un lado de su cabeza. -Luna ...-

-Es horrible, Tia! Horrible, horrible! No puedo d-dejar de pensar en ello! Yo sobre ti…p-pasando mis cascos y lamiendo –

-Espera, lamiendo tu? –

Luna gritó, sentándose sobre sus pezuñas, jadeando suavemente, su cuerpo temblando. –Creo que dije demasiado ...-

-No-, Celestia murmuró. -No has dicho lo suficiente. -

-Yo ...-Las orejas de Luna cayeron, y sus ojos entrecerrados barrieron la habitación, su voz cayendo a solto un susurro, a continuación, un murmullo incomprensible. Celestia sonrió suavemente, tomando la barbilla de Luna en su pezuña, dándole un guiño, sacandole un chillido a la princesa de la Noche.

-Vamos, Luna. Dime lo que pasó. –

-Yo ... yo tengo r-realmente ...un sentimiento extraño. Abajo ... -Luna trago saliva. –Yo,yo,yo no puede d-decirlo.-

-Luna ...-

-¡No! Es s-sucio ... –

Celestia sonrió, golpeando suavemente la barbilla de Luna de distancia y riendo. -Y comer a escondidas mi pastel de chocolate no lo era? –

-E-esto es diferente,- Luna chillo. -E-esto es ...-

-¿Sí?-

-Sucio-.

Celestia todavía odiaba mañanas. Indudable y completamente. Las odiaba con la pasión ardiente que solamente una princesa sol podría tener. Pero por mucho que odiara admitirlo, el aumento de rubor en sus mejillas le regaló una cosa. Esta mañana en particular fue sin duda cada vez más, mucho más tolerable con cada segundo que pasaba, y no había mejor manera para que sea así, entonces para que sea cada vez más tolerable con su hermana.-Está bien, Lulu ...- susurró, acariciando la mejilla de su hermana.

-Uhm ... Está bien.-Luna miró hacia otro lado, riéndose tímidamente, su cuerpo todavía pasando de malestar. -Yo ... ¿Quieres que te t-diga, ¿no crees?-

Celestia rió. -Dímelo todo.-

-Incluso las partes sucias?-

-Sobre todo las partes sucias, Lulu. Necesito escuchar todo eso para poder encontrar lo que está mal contigo –.

-Bueno ...-Luna trago saliva. -Bueno, uhm, te imaginaba ... besandome. –

Celestia cerrar los ojos, tarareando. -¿Y?-

-Y ... b-besaste mis labios, y los besaste que por un buen tiempo, y se sentía ... Bien. Me hizo sentir toda burbujeante que pensar en ello ... Me estaba riendo como loca inclus, aunque se suponía que debía estar dormida -.

Poco a poco, Celestia trazó círculos contra su vientre con una pezuña. -Sí ... S-sigue contando ...-

Luna levantó una ceja. -¿Estás -bien, Tía? ¿Quieres que me ria –

-Deja de divagar o realmente te enviaré a la Luna-, Celestia gruñó.

-¡Está bien! O-Bueno, -Luna chilló, cubriéndose el rostro con un casco mientras apretaba sus piernas traseras alrededor de la otra. -Está bien ...Uhm ... Así uhm ... Tu ... –Ella cerró los ojos. -Tu mas o menos ... comenzaste a besar todo mi cuerpo, como ... pusiste tu lengua en mi b-boca ...-

-Mmmhmmm ...-

La pequeña pezuña de Celestia se arrastró por la parte inferior de su vientre, arrastrando sobre el interior de sus muslos pequeños. Esta mañana fue sin duda iba en una dirección mucho más interesante que la mayoría. Su rostro estaba relajado, la boca abierta y jadeando ligeramente, con las piernas abiertas muy ligeramente, sus oídos dando espasmos al escuchar más de la historia de Luna que la afligía. Pero Luna no estaba hablando. Abriendo un ojo, Celestia vio con los ojos abiertos, la expresión desconcertada de su hermana, la princesa del firmamento nocturno oculta su boca detrás de sus cascos, sus piernas apretadas firmemente juntas y pequeños chillidos que salían de su boca.

-T-Tia, qué, ahm, q-que es lo que estás—

-Shhh-, Celestia arrulló. -Estoy, uhh, disfrutando de tu historia, Luna. Sigue adelante. –

-Uhm, yo, uhh, bueno, ya ves, yo ...-

-Que yo estaba sobre ti besándote, como, con la lengua y esas cosas, -Celestia murmuró, inclinándose al oído hacia su hermana y murmurando.

... bien, uhm ... - Una punzada de culpa pasado por Celestia mientras observaba a su hermana pequeña se esforzaba, gruñendo y gimiendo, incapaz de formar una oración para definir su condición. Sólo habían pasado unos pocos años antes de que ella se hubiera sentido en ese mismo malestar, ese mismo terror de lo que estaba sucediendo a su cuerpo, y allí estaba ella, simplemente por lo que es cada vez peor por momentos. La boca de Luna se abría y cerraba, mientras trataba de formar una oración de nuevo, sólo para perderla como su espalda se contrajo.

Celestia no podía soportar ver más eso, en más de un sentido. Ella sonrió suavemente, colocando una pezuña en la rodilla de Luna, por lo que le causo un pequeño escalofrío. Luna cerró los ojos, bajando la cabeza.

-Esto y-yo-lo siento, tía, yo solo ...- Celestia puso una pezuña en los labios de Luna, la cual cerro los ojos luego de que le dio un guiño. -Está bien, Lulu. Creo que sé lo que está mal contigo ahora -.

Los ojos de Luna se iluminaron con esperanza. -¿En serio ?!-

-Sí!- Celestia se rió, con lo que su hermana sólo pulgadas más cerca. Ella era tan adorable, sus flancos apretados contra las sábanas, su regordetas nalgas parecían tan estrújables, tan deliciosas, tanto en un pequeño paquete. Pequeños labios temblaban de Luna, una parte de su condición, la expresión de una potrilla en la cúspide de algo fantástico y ella ni siquiera lo sabía, una potrilla que necesitaba un pony para mostrarle lo que todos sus sentimientos y todas sus sensaciones actuales significaban.

¿Y quién mejor que su hermana para mostrarle esas cosas?

-Vamos a hacer algo un poco raro, Lulu-, dijo Celestia, su voz apenas un susurro, con la cabeza a la deriva cada vez más cerca, sus ojos cerrando lentamente. -Pero una vez que lo hacemos, todo se pondrá bien. –

-E-enserio?-, Dijo Luna.

-Sí-, Celestia ronroneó, empujando suavemente a su hermana sobre su espalda, de pie en la cima de su rubor, retorciéndose nerviosa y ruborizada, labios perfectos de princesa meras pulgadas de un par igual.

-Tia? ¿Qué vamos, uhm, - a ha-hacer? -Luna susurro.

Celestia sonrió. -Voy a convertir tu sueño en realidad.-Luna se tensó debajo de ella. El pequeño cuerpo bajo Celestia estaba rígido, y como Celestia se abalanzo hacia abajo para capturar los labios de Luna contra los suyos, creció tan tensa como una cuerda de una polea y se quedó tan inmóvil como una estatua, un pequeño chillido de sorpresa creciente entre ese beso juvenil. Celestia mantuvo el beso todo el tiempo que pudo hasta que la necesidad de aire fue demasiada, con un suspiro en los labios de Luna, manteniéndolos juntos a pesar de las luchas débiles de su hermana y chillidos desesperados y súplicas. Luna intentó rodar del abrazo, pero Celestia dejó escapar un pequeño gruñido, presionando un casco contra su hombro, manteniéndola en su lugar, para que este pequeño beso pudiera continuar.

Ella se apartó, una humedad creciente entre sus labios, no solo los de su cara. La cara de Luna se arrugó en la forma más adorable, el ceño de su nariz adorablemente fruncida, y mientras su cuerpo ya no luchaba, su agitación era bastante evidente en la forma en que ella miró hacia otro lado, la forma en que ella se estremeció bajo el toque de Celestia como la pezuña arrastró a lo largo de su lado.-¿Por qué d-hiciste eso?-

-Te dije:- Celestia arrulló, -yo estaba haciendo tu sueño realidad.-

Luna hizo un mohín. -Eso se-se sintió raro ... Es de h-hecho ...-

-Empeoro las cosas, ¿eh?-

Luna asintió. -Estoy n-no estoy segura de que deberíamos hacer esto, Tia, yo m-media, mi sueño, yo ... Era ...-

-¿Quieres ponerte mejor?-, Dijo Celestia, sus cascos deslizandoce por debajo de los hombros de Luna y con lo que el pequeño pecho de dos pequeños potrancas apoyados el uno contra el otro, poniendo a Celestia en el rango para besar su cuello, haciéndola jadear.

-¡Ah! Yo ... quiero decir, y-sí, pero no hay otra manera… ?! T-Tia, quiero decir, m-mi sueño era raro! Besaste mi ... mi! ... –

-¿Sí?-

Luna se cubrió la cara con las pezuñas. -Me besaste, uhm, mi cosa. –

-Tu vagina?-

Luna miró por encima de sus cascos, levantando una ceja a pesar de su miedo. -Mi qué? ...-

-Tu vagina, - Celestia rió. -Entre tus piernas. Asi es como los ponys grandes le llaman, entre otras cosas ... –

-Yo ... ¡Sí! Tu b-besaste mi, erm, mi, aah, v-vagina! -Luna gritó, su voz temblando mientras Celestia plantó pequeños besos contra su clavícula, sintiendo su espalda arqueandoce contra su cuerpo. -Y q-que es cuando empecé a sentirme rara! Ahora qui-quieres parar, por favor, yo- -

-Luna-, Celestia se rió. -Tu estas excitada-

-Q-que soy que?-

-No, tonta, estas excitada. Eso es lo que está haciendo que te sientas toda rara. Es cuando empiezas a pensar en un potro o una potra y quieres tocar su pene o vagina -.

-¿Eh?- Luna murmuró. -¿Qué es un p-pene?-

-Oh, nada importante-, dijo Celestia, agitando una pezuña desdén. -Ninguna de nosotras tiene uno, sólo los potrillos, por lo que no tiene que preocuparte de uno de esos ahora.-

-Está bien-, dijo Luna en voz baja, bajando la cabeza. -P-Pero ¿por qué estoy contigo ... toda con besos y rara? - se quedó sin aliento. -¿Estás ... excitada también ?! –

Celestia ronroneó al oído de Luna, dándole una pequeña lamida, riendo como un pequeño chilló escapo de los labios de Luna. -Oh Dioses, estoy muy muy muy mucho muy excitada. –

-Oh n-no -, susurró Luna. -Es-c contagioso, ¿no ?!-

-Cerca de una potrilla adorable con un poco felpuda y hermosa como tú? Mmmh, si es muy, muy contagiosa -, dijo Celestia, lamiendo su mejilla. -Por suerte para ti ... yo se exactamente lo que hay que hacer toooodo mejor.-

-Pero T-Tia-

-Shush- Celestia rió, acariciando la mejilla de Luna. -Voy a hacer esto aún mejor para las dos, ¿de acuerdo?-

-Yo ...-

-Relájate-, dijo Celestia.

-Mmmh ... yo ... Está bien, pero ...

-Nada de peros, Luna,- Celestia murmuró. -Sólo respira ... Lentamente, muy lentamente, como lo hiciste antes, ¿de acuerdo?-

-E-esto es mucho, uhm, que aprender, Cely-, dijo Luna, sonrojándose.

-Relájate. Tenemos toda la mañana para aprenderlo -.

-Yo ... ¿Y si d-duele, Tía? –

Celestia frunció el ceño. Ella besó el cuello de Luna, entonces la mejilla, y luego apretó los labios contra los de ella otra vez. Esta vez, no había demasiada resistencia, no eran tantos intentos de escapar. Celestia abrió un ojo muy ligeramente, sólo para ver cerrado, con el cuerpo de Luna de relax debajo de ella, relajándose. Sintió la patas traseras y cortas de Luna envueltas alrededor de su cintura siempre tan vagamente, cubriendo a sí mismos por encima de la parte inferior, no del todo tirando de ella, pero sometiéndose a su mejor juicio. Esta vez, cuando se alejaban, las dos potrillas sonreían, aunque Luna pronto ella se escondió detrás de sus cascos.

-No va a doler, Lulu.- Susurró Celestia.

-Lo prometes?- Luna respondió con voz ronca.

-Lo prometo ...-

Celestia sacó el casco de Luna hacia abajo, y se inclinó para otro beso. Para su sorpresa, Luna empujó la cabeza hacia adelante, tomando la iniciativa, surcando los labios de Celestia abiertos y deslizando su pequeña lengua descuidada en su boca. La princesa sol estaba lejos de oponerse, sin embargo, empezo a devolver el favor, la lucha contra la lengua de Luna contra el interior de sus bocas. Gruñidos, jadeos, murmullos suaves y gemidos retumbantes estallaron entre ellas, ya que tomaron y dieron mutuamente la una a la otra.

Era como que estaba destinado a estar juntas, sus pequeños cuerpos, ansiosos urgentes encajaban perfectamente, respiraciones temblorosas aspirado en lenguas enredadas pasadas, la malicia de toda la situación de Luna girando la cara de color rojo brillante y de Celestia un rojo suave. Presentándose la una a la otro, un abrazo alimentada tanto por sus necesidades y por un amor eterno que Celestia tuvo que admitir era mucho más y mucho más profundo que un amor compartido por hermanas. Ellas se mantuvieron juntas , pecho a pecho, vientre contra vientre, dos pares de piernas abiertas de par en par. Celestia se estremeció ante la imagen mental de sus dos intimidades vírgenes, hinchadas, húmedas una frente a la otra, regateando fluidos sobre las sábanas, la suya ligeramente abierta y ansiosa por ... su reciente uso personal solitario, y la intimidad de Luna, apretada, casi sellado, el pequeño temblor de su clítoris como nueva experiencia llenara su cuerpo sin experiencia.

Celestia sonrió. Ya habría tiempo para adquirir experiencia juntas, por ahora, tenía que hacer realidad el sueño de Luna. El beso se rompió, un puente de saliva conectándolas por un segundo, roto casi al instante como Celestia comenzó a moverse hacia abajo a su hermana. Un beso en la mejilla, al cuello, a la clavícula, cada uno provocando un pequeño chillido, un pequeño estremecimiento, y un ligero tic en los ojos cerrados de Luna. Los pequeños labios se arrastraron un camino descuidado por el pecho de Luna, a continuación, se abrieron en lugar de pequeñas vueltas contra su cintura, por su vientre, alrededor de su pequeño y carnoso botón. Las piernas de Luna se sacudieron violentamente, la anticipación y la maravilla del recién descubierto placer pasando a través de ellas.

-T-Tiaaa ...-

-Shhh ...-La cabeza de Celestia oscilaba entre los muslos gruesos de Luna, sus gemidos presionando contra sus oídos. La pequeña vagina de Luna se estremeció bajo su mirada, sus labios abriéndose ligeramente, la pequeña protuberancia temblando. Allí estaba el tinte más débil de color rosa alrededor de su clítoris, la señal más débil de la excitación de gran alcance que se había metido a levantarse esta mañana, había conseguido que sus labios se apoyaran en los de Luna, la había metido aquí, maravillándose de la flor virginal de una potrilla de lo más dulce y suculenta, el olor de ella dominando los sentidos de Celestia. ¡Oh, cómo odiaba las mañanas, pero ¿cómo le encantaba la vista de la ingenuidad y curiosidad en forma física, de la apertura a profundidades inexploradas y físicas que ella estaba a punto de romper, que siempre fantaseo con romper.

Luna movió sus caderas hacia arriba, estremeciéndose. -T-Tia, por favor, p-para, dejar de mirar, s-sólo ...-

Pequeñas pezuñas de Celestia se deslizaron entre las piernas de Luna, y presionan contra los diminutos labios vaginales, separandolos de par en par. Pequeño chillido de Luna, deleitándola resonó por toda la habitación.

-B-bésalo ya Tia! Por favor! Q-Que sea todo mejor! -Luna suplicó.

Celestia rió. Demasiado tiempo ella tenía escondido de Luna de esto. Ya era hora de que ella comenzó su lección.

Comenzó con un pequeño besito a la intimidad, la carne rosada de pequeños pliegues de Luna, luego otro, y otro, arrastrándose de poco a poco, Luna gimiendo salvajemente, tapándose la cara y retorciéndose contra las sábanas. Celestia saltó pasado su clítoris; ella estaba guardando para después. No, más bien, con los labios apretados contra el otro lado, besando la intimidad en forma de corazón, a escondidas maravillándose con el gusto de los fluidos de Luna lamiendo sus labios entre besos. Melocotones, con un poco de un sabor subyacente de vainilla, dulce y suculento como ponche de frutas. Celestia intercambió besos , lameteos, su lengua apenas deslizándose en entre propagación labios de Luna, tomando pausas de beber entre sus diminutos pliegues, disfrutando de ella sin descanso.

El clítoris de Luna estaba prácticamente vibrando ahora, con violentos espasmos y temblores, pero Celestia seguía ignorándolo todavía. La pequeña princesa del sol mordisqueó los pliegues de labios de la vulva de Luna, saboreando cada chillido sorprendido sola Luna dio. -¡Ah! T-Tia! Hah! T-Ten cuidado! Nnnh! –

Celestia estaba siendo cuidadosa, a pesar de que tomó una gran cantidad de autocontrol para no hundir violentamente sus dientes en el pequeño botón de Luna. Ella también era una ruina temblando ahora, su propia vagina ardiendo de deseo tanto como la de Luna, con los ojos entornados mientras observaba la expresión de su hermana aflojarse y apretarse con cada beso, lamida, mordisqueo, y empujón. Aún así, se reprendió, podía lidiaría con eso después. Por ahora, las necesidades de Luna eran de suma importancia. Celestia estaba muy impresionada por el tiempo que ella estaba durando- su primera vez, tendría que haber llegado al orgasmo en el primer pequeño mordisco de amor, pero aquí estaba Luna, extendiéndose, frenando y disfrutando.

Celestia gruñó, sus mordiscos creciendo con más fuerza. Quería que Luna tuviera su orgasmo. Quería ver cómo lo hacia, si se trataba de una explosión estremeciéndose de nuevo fluido, o un flujo constante de chorros. Quería sentir contra su rostro, y degustar todo lo que saldría, de vuelta a los pliegues recién bautizados de Luna como ella dio paso a sus atenciones. Ella quería dar Luna un regalo de gran importancia y trascendencia, un don de el primer paso para su madures. Quería que Luna tuviera su primer orgasmo.

No podía soportarlo más. Apartándose, Celestia se lamió los labios, mirando a los ojos semi-abiertos y relajados de Luna, jadeando suavemente.

-Afearte a algo, Lulu. Dame todo lo que tienes en ti. –

La mirada burlona de Luna no duró mucho tiempo, muy pronto, Celestia había mordido con fuerza sobre su pequeño clitoris, y comenzó rápidamente lamiendo entre sus dientes, y en cuestión de segundos, la princesa Luna había sido empujado al borde del éxtasis .Luna echó la cabeza hacia atrás, gritando, su cuerpo rígido, con los ojos bien abiertos y cruzó como la sensación eléctrica dominó y se apoderó de ella, arqueando la espalda de la cama. Celestia sintió que algo la salpicadura en la barbilla, y ella soltó el clítoris de Luna y tiró de su cabeza, sólo para sentir primera corrida de Luna arrojandoce sobre su rostro.

Luna no era de las que chorreaban ni de las que simplemente fluían. Ella estaba en algún lugar en el medio.

Había una corriente, sí, pero era gruesa, de corto alcance, y descuidado, jugos vaginales derramándose sobre las sabanas, la eyaculación de la pequeña princesa no se detenia incluso cuando ella descendió desde el punto más alto, derramando más jugos de potralla en el hocico de Celestia mientras se inclinaba a la vuelta, Luna se retorció todo el camino a través de su orgasmo. El olor a durazno, mezclado con algo nuevo, algo almizclado, fue abrumador, llenando la habitación y el aire. El Pequeño cuerpo de Luna se relajó, reluciente de sudor, su vientre subiendo y bajando mientras luchaba por recuperar el aliento lentamente.

-Hnnnnh, T-Tia ...-

Celestia se apartó de la pequeña intimidad de Luna. Todavía estremecida, todavía temblando, pero Luna no parecía importarles, una expresión estupidamente relajada en su cara, su lengua fuera y jadeando.

-Te sientes mejor, Lulu?-

-Oh Dioses sí, g-gracias- muchas gracias, oh dioses ... –

-Bien-, Celestia arrulló, arrastrándose hasta poner su rostro al mismo nivel contra el de su hermana, besando su mejilla. -Porque ahora ya me debes.-

-Lo sé, oh dioses, sí, lo-lo se ... –

Celestia sonrió, a pesar de sí misma. Allí estaba ella, sus labios inferiores separados ligeramente, ardiendo de necesidad y anticipación, justo encima de Luna recientemente desvirgada. No podía dejar las cosas aquí. No podía dejar que Luna explotara así y hay que esperar para devolver el favor. Allí estaba ella, plana contra su hermana satisfecha y lista para ir más allá, y hacer de esta mañana, el mejor hasta ahora, el único tolerable todavía.

-T-Tia ...-

-Sí, Lulu?-

Luna apartó la mirada de su hermana, asomando sus pequeñas pezuñas juntas, tratando de parecer escondida tras ellas. -¿Quieres que yo, uhm, ya sabes, l-lama tu vagina también?-

-Se llama sexo oral, Luna, y no. Tengo algo más divertido en mente ... –

-R-realmente ?! Por que yo queria decir, cuando tu, , quiero decir, eso era todo, quiero decir, wow, pero ... hay algo más que eso? –

Celestia asintió. -Vamos a entrar en la realidad las cosas traviesas ahora. No creo que le haya oído hablar del término" posición de tijera" no ? -

Las orejas de Luna cayeron, y ella puso sus cascos juntos, tratando de apretar las piernas sólo para tirar de Celestia más cerca. La proximidad era francamente tortuosa para la princesa del sol, y se mordió el labio, reprimiendo el impulso de simplemente cerrar de golpe sus caderas hacia abajo contra Luna , al oír su chillido en su oído, para que sus pequeños tics y se retuerce convertirse retorciéndose indefenso. No, Celestia dijo a sí misma, no todavía. Lulu tenía que saber que era en en primer lugar. Hacer el amor era una experiencia aterradora para los desinformados, después de todo, en ambos sentidos vigorizantes y traumatizantes.

La tentación era tan fuerte, sin embargo. Tomó toda la fuerza de voluntad real de Celestia, ya disminuida por la frustración de tratar con mañanas, de ignorar el almizclado, dulce aroma de arranque suculenta de Luna justo debajo de ella, negándose a sentir el latido del corazón contra su oleaje pecho mientras se muele y se estrelló contra ella , imtimidades como la sega finalmente se conocieron e hicieron dulce música de la voz de la pequeña Luna. Para besarla de nuevo, sentir perder el control de su lengua, para satisfacer las suyas en un picor insoportable y el deseo de Luna para aprender más de este misterioso acto.

La voz de Celestia fue, poco tambaleantes zumbidos y gemidos escapar de ella mientras se niega a sí misma el placer supremo.

-B-Bueno, Lulu,- dijo ella con voz ronca, "Tijera" es un arte antiguo, perfeccionado por las tribus pegaso de las Amarezonas .Puede ser practicado de forma m-muchos, con tantas yeguas como quieras. –

Las piernas de Luna apretaron con más fuerza, con lo que Celestia estuvo más cerca, por lo que la potrilla sol gimio como llegaron tan cerca de su conexión.

-C-Cómo hacer que, uhm, como se hace?- Susurró Luna.

-B-Bueno, estamos –va vamos a frotar nuestras..v-vaginas la una contra la otra-, Celestia arrulló.

-Q-que es eso? ... –

-Sé que ss-suena simple, pero ... pero ... –

Celestia se sintió menospreciada por Luna. Los ojos de la pequeña potra párpados, la boca abierta, dejando respiros calidos a lo largo de su hocico, temblando suavemente bajo su toque, en silencio pidiendo una cosa y sólo una cosa. El placer, el placer total y absoluta, destellante través de su cuerpo, haciendo estragos en su inocencia, ¿por que es necesaria inocencia cuando el placer podría ofrecer mucho, traer tanto, dar tanto?.

Celestia había estado allí una vez, había estado allí solo para experimentar con su cuerpo, había sido dejado de aprender acerca de la forma en que se sentía en el miedo y la repulsión. Luna no iba a pasar por eso, Celestia se prometio. Luna iba a aprender, aquí y ahora, lo mucho que la amaba Celestia, hasta qué punto su vínculo fue más allá de la mera hermandad, lo que podría traer a los dos de ellas con simples toques, simples besos, abrazos meros de la pasión y necesidad.

Celestia le dio sonrisa, una expresión atontada, con la boca abierta.

-S-sabes qué, Lulu, deja que te enseñe.-Dejó caer sus caderas.

Inmediatamente, a través de un gran golpe de suerte, los clítoris des las princesa se habían encontrado el uno al otro, y parecía casi bloquearce juntos, enviando ondas de choque a través de sus dos pequeños cuerpos. Chillidos de Luna en satisfacción sonó en los oídos de Celestia como ella dejó escapar un gemido lujurioso en voz alta, y empezó a mover lentamente sus caderas, deslizando su pulido y necesitada intimidad a través de Luna de manera lenta, trazos persistentes. El aire se llenó con estallidos mojados y húmedos golpes con cada contacto, con chillidos y gruñidos y tarareos como el abrazo se intensificó. El cuerpo de Luna se sacudió contra el de Celestia, su clítoris guiño incapas de escapar de su hermana como aplastadas juntas.

Celestia levantó sus caderas, y luego los llevó hacia abajo de nuevo, una bofetada húmeda ascendente a través del aire tan joven de una intmidad reunida con otra, sus gritos y los de Luna se mezclaron juntos. Ella rebotó contra la entrepierna de Luna, sus chorreantes vulvas derraman contra las sábanas, un ritmo de celo de bofetadas y golpes que estallan en sus oídos. Cada pequeño embate trajo un poco de gemidos de desesperación de la pequeña potra debajo de ella, cada pequeño pellizco y susurro llenando a Celestia con fuego de satisfaccion. Sus pequeños flancos regordetes se empujaban con cada impacto violento; Celestia podía sentir su rebote de carne con fuerza, sentir aliviada y unida a Luna, con las piernas envueltas firmemente alrededor de su cintura.

-Aaahahaha ... T-Tia, oh D-Dioses, nnnh! –

-Ven aquí-, gruñó Celestia, capturando los labios de Luna en un beso apasionado, sus lenguas se fusionaron de nuevo, sus caderas ahora un borrón de embates vírgenes, prácticamente al vapor por el calor creciente entre ellas. Era indescriptible, la forma de sus cuerpos encontrados entre sí, la forma en que el ritmo de su vida sexual se convirtió instintiva, primitiva, cómo se dieron mutuamente el uno al otro y, al hacerlo, se encontró entre sí. Cada gruñido gutural, cada gemido desesperado, cada nada murmuró lentamente trajo el tanto de ellas más cerca y más cerca del precipicio de algo mucho más grande, el fortalecimiento de la conexión entre ellas. Como sus caderas juntas , como sus clítoris se encontraron uno al otro para otro suave beso, como pequeños puentes de humedad subieron entre ellos y rompió en embates de necesidad, Celestia perdió el sentido, ya no se trataba de estar o irritado por la mañana temprano o hermanitas. Por allí estaban, ya que iban a ser, el tiempo carece de importancia y todos arrojados a un lado a cambio de deseo animal, en su mayor pureza de los instintos, el instinto para complacer a la persona amada.

Celestia llegó primero. Ella no podía soportar no hacerlo. Luna había empujado y le pinchó toda la mañana y ella finalmente había cedido, y se permitió un comunicado. Ella roció espectacularmente, una corriente pura y clara en erupción de su vulva, y ella echó la cabeza hacia el cielo y dejó escapar un grito titánico, ya que salpicó contra las sábanas. Era una sensación tan poderosa, que el cuerno de Celestia brillaba, arrojando la magia de ella en las chispas de color dorado al azar de la energía liberada. Y a pesar de todo, siguió golpeando sus caderas contra Luna , mantuvo sus embates contra ella, girando chillidos de la princesa de la luna en gritos, sistemas ahogados y llevarla con ella aun cuando la corriente de su fluidos potranca se negaba a terminar.

-Tiaaa! Y-yo no-puedo! Yo- no puede -esperar! –

-Termina para mí! Ten un orgasmo para mí Luna! Por Favor! –

-Tía, oh G-Diosa, Tia, yo- -

Los ojos de Luna, todo en la cabeza, la espalda arqueada, con las piernas agarraron Celestia con fuerza, y un grito ensordecedor arrancados de su garganta.

-Tiaaaaa! Me encanta, te te TE AMO! –

Un segundo después Luna tubo su orgasmo, Fluidos brotaron de su larga espera, su suspiros y jadeos totalmente carentes del decoro de. El olor del sexo sobrecargado sentidos ya gravados de Celestia, su cuerpo meciéndose y temblando contra su hermana en su orgasmo, sus cascos se deslizan por debajo de la cabeza de la potrilla tirando de ella en una vez más por un abrazo, por un beso. No hubo lenguas, no había necesidad. Hubo sólo suaves labios contra labios suaves, el amor que irradia entre ellas, pequeños cuerpos temblorosos como sus acabados explosivos finalmente vinieron abajo y poco a poco, con gracia, terminó, dejando a las dos inundado de las olas superficiales de resplandor.

Sólo separaron sus labios mucho tiempo después, sus intimidades todavía goteantes, aunque ahora ambos estaban totalmente satisfechas.

Se Pusieron una contra la otra, tratando de encontrar las palabras, pero las palabras parecían tan lejos cuando los ojos decían unos a otros tanto. La mirada de Luna estaba agradecido, ha cumplido, y llenó el pecho de Celestia con una sensación cálida y burbujeante. Eran sudorosas, malolientes por el sexo, pulido con saliva y fluidos, y completamente, completamente satisfechas.

Celestia jadeó. Fue la sensación más extraña en el mundo, una mezcla de la renovación que necesitaba esa mañana, y el agotamiento de lo que acababa de hacer, de lo que ella y Luna acababan de hacer. Juntas. Como una. Como hermanas y como algo aún más. A pesar de que sus intimidades detuvieron su hormigueo, mientras su cuerpo dejó de temblar, que la hinchazón de orgullo y amor en su pecho no cesó. Ella sostuvo Luna un poco más cerca, plantándole un tierno beso en la mejilla, recordando las palabras de un dicho para expresar y explicar sus cortas, respiraciones temblorosas, sus ojos entrecerrados, su gentil, rubor carmesí.

-Yo ...-, dijo Celestia, con la voz ronca.

-Mmmh ...-

-Yo también te amo, Lulu-.

Luna se rió. -Yo también te amo...-

Allí estaba el breve silencio. Besos y lamidas calmaron a una, acariciando en un mutuo afecto. El cuerpo de Celestia lentamente relajado, su desaceleración corazón, van todavía, y su cabeza en lo alto de Luna, dejando que el más joven potrilla apoyar su rostro en el pecho de Celestia. Sus susurros de molestias menores llegaron a los oídos de Celestia, y la princesa sol se puso de lado, no se separo de Luna, pero dejando a la princesa Luna abrazara como una almohada de estar.

-Eso fue ... realmente -diversitido, Tia, -Luna bostezó. -Gracias ...-

-Eres bienvenida-, dijo Celestia. Ella tomó la pezuña de Luna en la de ella, sosteniéndola contra su pecho. -No tengas miedo de venir a mí y pedirme ayuda ..., ¿de acuerdo? Siempre que lo necesites, estoy aquí -.

Luna no respondió. Celestia miró hacia abajo, burlona, y encontró que la pequeña princesa luna se había quedado dormida debajo de ella. Sonriendo, ella sostuvo la potrilla cerca, acariciando su melena. Ella besó la parte superior de la cabeza. Luna murmuró algo en su sueño, acercando a Celestia más, llenando a la potrilla con la sensación más cálida.

¡Oh, cómo odiaba las mañanas, pero ¡oh, cómo amaba a la Princesa Luna, con todo su corazón, para siempre y en constante

-Princesa?-

Celestia miró hacia arriba. Allí, en la puerta era un Guardia Real brillantes rubor en su rostro, en posición de firmes, con los ojos muy abiertos como platos.

-¿Qué es?-, Se quejó

.

-Uhm, el Consejo de la M-Magia quería que usted, Señora, usted esta retrasada una media. De nuevo… -

-Puede esperar?-

-Uhm, bueno, yo ...-

Celestia fulminó con la mirada, su cuerno chispeando peligrosamente. -Largo-

-Y sí señora!- Saludó, girando y corriendo tan rápido como pudo, lejos del amor y la pasión que había estado tan cerca de echar a perder.

Celestia suspiró, dando Luna un pequeño apretón, sacudiendo la cabeza.

-Odio las mañanas-.


Bueno, eso es todo amigos y amigas, veamos como esa maldita ladrona de personajes e ideas a la que llamo "One-chan" Derrota esto, me encanto escribirlo, dejen sus comentarios apoyandome para ganar este desafio en la casilla de reviews y nos vcmos en el veredicto final, Matta-ne ¡