Capítulo 6

Luego de una semana y media, Severus y Hermione habían terminado de hacer los horarios para las clases de ella. Hicieron docenas de cambios, y por lo menos cuatro diferentes borradores antes de que los dos se sintieran confiados de que los estudiantes no hicieran explotar nada ni a nadie, por lo menos no este año. Hermione ya estaba lista para salir, cuando decidió preguntarle a Severus si podía ayudarlo en su laboratorio. Al fin y al cabo él había mencionado que estaba haciendo algunas pociones extras para Poppy, y eso la ayudaría a pasar el día. Ya faltaba un poco menos de un mes para el colegio empezara, y ella decidió que no podía pasar todo ese tiempo ni en la biblioteca ni buscando por el espejo de OESED; además, a pasado un buen tiempo en que no ha practicado poción alguna, así que por que no?, lo peor que Severus pueda hacer es una mueca y decir no.

"Profesor?" se fue aproximando a él cuidadosamente.

"Si, Miss Granger," le contestó sin levantar la mirada de su trabajo.

"Me estaba preguntando si," miró hacia sus zapatos y sintiendo que su coraje desvanecía. "Me estaba preguntando." Él levantó la mirada hacia ella y entrecerró sus ojos.

"Dígalo de una buena vez, Miss Granger." Dejando a un lado su pluma y cruzándose de brazos.

"Si, lo siento, Sir. Me estaba preguntando, si lo puedo ayudar en la preparación de las pociones para Madam Pomfrey?" preguntó esperanzada y cruzando sus dedos a sus espaldas, sólo por siacaso. Severus se arrecostó sobre su silla y luego miró la pila de papeles en su escritorio. Tenía tanto que hacer y tan poco tiempo.

"Supongo que puedo utilizar una mano. Aun tengo mucho que hacer para tener el programa de DCAO terminado," cruzó sus manos sobre el escritorio. "Muy bien, Miss Granger, puede asistirme. Estaré preparando varios calderos de pociones para heridas y restauración de sangre," observó el rostro de interrogación de Hermione. "Se van a necesitar mucho de estos una vez que empiece la temporada de Quidditch, varios alumnos necesitan recuperar toda la sangre perdida luego del juego. Encuéntreme en el laboratorio a las siete de la noche." Recogió su pluma y regresó a su trabajo, dándole entender que ello han terminado. Hermione salió con un brinco extra. Ella ama trabajar con pociones, y en estos últimos días se ha acostumbrado a trabajar cerca de Severus. Ella puede estar con las dos cosas que más ama. Se detuvo abruptamente. 'WOW," pensó, "De donde vino eso?" cuando empezó a poner la palabra 'amor' y 'Severus' en una misma oración? Hermione estuvo enamorada de él años atrás, y secretamente le importaba. Ella estaba con la esperanza de que con el tiempo pudieran ser amigos, pero amar?

Llegó a su habitación preguntándose como reaccionaria Severus si ella lo invitara a salir a cenar. No, tal vez no sea una buena idea, o por lo menos hasta que no tengan un buen tiempo trabajando juntos. Hacia poco que había llegado y ya se estaba acostumbrando a verlo como colega, y seguramente él se siente de la misma manera. El gran problema es que ella lo ve como un hombre, para ella, él nunca ha sido algo más. Pero en este caso, ella había sido una niña cuando él la vio por primera vez en Hogwarts, y aunque ella ya tenia 17 cuando se graduó, él la seguía viendo como una niña y una ex-alumna reciente. Ahora, con veintiún años y llegando a los veintidós, como puede sacar la imagen de niña pequeña que tiene Severus en su cabeza y que la vea como una mujer? Se asomó por la ventana sin prestar mucha atención a la vista de la montaña que se tiene, la misma que se tiene del baño. Por ahora, muchos de sus compañeros y amigos se han casado e incluso han empezado a tener familia, o por lo menos sus relaciones han sido largas y aún perduran. Harry ha estado saliendo con Luna por años, e incluso Ron va saliendo con Susan por un buen tiempo, y hace poco había ido a la boda de Ginny. Realmente algo extraño, casada con Draco Malfoy, entre toda la gente. Se rió, si hay alguien quien pudiera domar a Draco, es Ginny.

Hermione se apartó de la ventana y camino hacia la chimenea. Levantó una pequeña figura que su madre le había regalado en su graduación de Hogwarts. Era una pequeña niña, usando una larga túnica de graduación y sosteniendo un diploma. La miró y se sonrió, quizás le daría un poco más de tiempo a Severus; después de todo, ahora él podrá ver cuanto a madurado. Ellos tienen tantas cosas que les gustan como no. Ambos aman su privacidad, así como también los libros y pociones, sin olvidar pociones. Ambos odian el bullicio, las fiestas, y ser el centro de la atención es algo que ambos desprecian. Recordando así una noche en particular, luego de la caída de Voldemort.

El Gran Comedor había sido decorado con estrellas que brillaban y nubes flotando resplandecientemente. El baile había sido realizado no solo para celebrar la caída de Voldemort, sino también para condecorar a los héroes. Estos fueron llamados uno a uno. Primero Harry, luego Severus, Ron, Hermione, Remus, Minerva, y por supuesto Albus. Todos recibieron la Orden de Merlín Primera Clase. Ella pensaba que se iba a desmayar con toda esa gente mirándola, pero dos fuertes manos se posaron en sus hombros antes de que pudiera darse contra el suelo del escenario. Severus había recibido su medalla y la había visto tambalearse suavemente. Él la calmó luego de susurrarle en su oído, "Inhale profundamente Miss Granger, trate de estar calmada, casi termina." Ella nunca a estado confortable en aquellas situaciones, y pensó se era extraño que él se diera cuenta de cómo ella se sentía en ese momento.

Decidió dejar todo eso por ahora, es una mujer paciente y su recompensa será grande. "Severus Snape, maldito malvado y grasiento profesor de pociones será la recompensa." Rió ante tal afirmación. Si Ron la pudiera escuchar, de seguro caería muerto ahí mismo; rió nuevamente, "Yeah! y encima caería el cuerpo Harry también."

Varias semanas pasaron, y ahora faltaban dos semanas para que empezara el año escolar. Hermione se había adaptado fácilmente a los laboratorios privados de Severus. Se hizo cargo de la producción de las pociones sanadoras para Madam Pomfrey. Severus estuvo muy ocupado haciéndose cargo de su primer año, pero no ultimo, del curso de DCAO. Él sabía que Hermione es una joven mujer competente, la cual no necesite supervisión, así que le dejaba a cargo de las pociones de la enfermería; además ella se haría cargo de ello de todas maneras, entonces porque no dejarla a que se acostumbre ahora? Se había graduado siendo la primera en su clase, y si todo resulta bien, ella seria quien lo reemplace totalmente del Departamento de Pociones. Severus también había decidió que pronto le enseñaría como preparar la poción Mata Lobos. Él ha sido uno de los dos Grandes Maestros en el mundo que ha realizado la poción a la perfección, y si ella lo logra, podrían ser tres. Aun Hermione no tiene la acreditación como Maestra en pociones, él había decidido pedir permiso a la Universidad de Dover y contar su año como profesora como su año de practica para su doctorado, claro si todo iba bien. Ya con su maestría, con la preparación de una poción compleja como es el Mata Lobos y más la experiencia de enseñanza, le bastaría para obtener su doctorado. Es muy difícil para una mujer continuar en la sociedad mágica, y aún más teniendo el hecho de que nació de muggles, eso lo complica más. Ella es una mujer inteligente que merece esta oportunidad. Severus debe ir despacio. No, él esta haciendo lo mismo que Albus hizo por él hace años atrás.

Severus estuvo fastidiado al convérsese de que se ha acostumbrado a su presencia. Ella siempre había sido una estudiante seria y tranquila, claro cuando estaba lejos de Potter y Weasley, pero se puede ver que ella…..bueno….ha crecido. Ya no era una niña, y eso le costaba admitirlo. Desde que ella ha llegado a trabajar en sus laboratorios privados, había varios calderos funcionando a la vez, haciendo que la habitación estuviera tibia. En muchas ocasiones, había pasado frente la puerta del laboratorio que estaba abierta, la veía cubierta con su túnica. Entre las sombras la veía trabajar intensamente, usando sólo unos shorts a la cadera y un top, claro que todo eso está debajo de la túnica, reflexionó.

Él también disfrutaba de sus conversaciones. Pasaban horas discutiendo sobre muchas cosas, como por ejemplo el uso de Acónito en las pociones sanadoras, o a quien prefieren, si Roger Moore o Sean Connery como James Bond. Rió al recordar el rostro de Hermione cuando él mencionó que los jóvenes nunca podrán igualar al original. Al contrario de lo que la gente cree, Severus no odia las cosas de Muggles, o estar totalmente en la oscuridad. Es un hombre curioso, al cual le encanta aprender de las cosas nuevas. Luego de convertirse en sirviente de Voldemort, decidió una noche salir y ver que era lo que ocasionaba tanto odio. Qué era lo que tanto odiaba Voldemort del mundo muggle? Una noche luego de una incursión a una casa muggle, decidió ir a Londres y realizar su propia investigación.

Había realizado un hechizo de invisibilidad y entró en un gran edificio llamado cinema y se proyectaba algo llamado película. La película tenía una historia en donde no se veía a actores en vivo. Él conocía los elementos básico sobre los cines. En esa noche en particular, observó a un grupo de hombres con nombres extraño ocasionando estragos en una Universidad. La película se llamaba Casa de animales (Animal House), pero francamente el único animal que vio fue un caballo, el cual conoció una muerte histérica y prematura.

Se sentía orgulloso de ser serio y digno, y por primera vez en su vida se reía tan duro que sus costillas le comenzaron a doler. Se prometió a si mismo que cuando tuviera tiempo vendría e iría a ver películas. Su favorita eran las antiguas de Bond, y por su puesto las filmaciones clásicas de Hammer Studios. Si no estaba de humor para el cine, se iba a la librería. Ahí encontró diversos tesoros, autores que nunca había escuchado como Dumas, Brontes, Austen, King, Barker, todos ellos tenían historias tan diferentes pero y a la vez entrecruzaban historias las cuales lo amarraban al trama por horas.

Cuando se iba al museo, se perdía por horas. El recordó sentarse en frente a una pintura llamada Llama de Junio por casi 3 horas. Había una mujer durmiendo en una clase de silla, vistiendo un vestido anaranjado brillante que pareciera de la más fina seda que jamás alguien hubiese visto. Tenia la impresión de que podía tocar la tela. Había muchos artistas que le gustaba y parecía que tenía uno nuevo cada vez que iba a algún museo. La última vez que se aventuró a salir fue a Vermeer. Trató de recodar cuando fue la última vez que le fue posible salir. Posiblemente fue hace unos 3 o 4 meses.

Es un hombre muy reservado, siempre lo ha sido, pero sorprendió a Hermione y a si mismo cuando le contó sobre sus conocimientos y agrado del mundo Muggle. Se permitió saborear el primer sorbo de su brandy mientras se sentaba en frente de la chimenea. Pensó que talvez podría sorprenderla nuevamente si le pedía que lo acompañara a cenar el próximo fin de semana; después de todo ahora son colegas.