¡Por fin viernes! Habían transcurrido dos semanas y procuraba reunirse con Draco dos veces a la semana después de sus talleres extracurriculares, en las que afortunadamente sus horarios de salida coincidían, para no dejar que el trabajo que les dejo el profesor Rucker se acumulara.

La relación con Hermione era más llevadera, pero a pesar de que habían logrado convivir juntos, Draco intentaba no involucrarse mas, no debía tomarle aprecio a nadie y mucho menos a esa chica. Todas las personas a su parecer eran falsas, siempre te traicionaban, siempre terminaban desapareciendo de tu vida cuando mas te encariñabas. El no estaba dispuesto a sufrir otra vez y sin poder evitarlo se acordó de "ella" la causa por la que ya no quiso permanecer en Estados Unidos. Sacudió la cabeza tratando de espantar los pensamientos que empezaban a rondar. Sonrió al ver llegar a la castaña con una pila de libros y rápidamente corrió a ayudarla.

-Gracias - sonrió la chica

-No quiero que me culpen si tu columna se llega a dañar

-No seas exagerado

A pesar de que Draco se mantenía cortes, Hermione había notado que procuraba mantener la distancia. Se decepciono un poco pues había creído que tal vez llegarían a ser buenos amigos, solo tal vez. Había un halo de misterio que rodeaba a Malfoy, quería acercarse más a él pero el chico no se lo permitía, las únicas clases que llevaban juntos no eran de gran ayuda, el chico solo cumplía su papel como compañero de trabajo y de la misma forma se escabullía. Sabia que debía ser así, después de todo Malfoy fue su enemigo durante muchos años y eso no iba a cambiar así como así y probablemente aun le seguía importando la pureza de la sangre; son cosas que no cambian de un día para otro.

-Al parecer nos falta poco -comento sacándola de sus pensamientos

-¡Eh! …claro, que bien -comento sin mucho ánimo.

Draco la notaba pensativa y quizá agobiada, tenia curiosidad por preguntarle si algo le sucedía, pero no haría nada que le abriera una posibilidad de involucrarse con ella en una especie de amistad o algo parecido, así que elimino esos pensamientos tan rápido como llegaron y se sumo a seguir con la tarea. Tal como había dicho, sin querer habían avanzado demasiado, ambos eran excelentes alumnos en Hogwarts y en la facultad eso salía a relucir, trabajando juntos habían logrado casi finalizar el trabajo del semestre con un par de meses de anticipación. rn

Transcurrieron dos horas, empezaba a oscurecer y solo faltaba ultimar un par de detalles y pasar los apuntes corregidos a otro pergamino para finalizar su trabajo.

-Bien -suspiro la chica -solo bastara reunirnos la otra semana para transcribir los apuntes aun pergamino limpio y estará listo

-Bien dicen que dos cabezas piensan mejor que una, aunque la mía fue la mas productiva -sonrió con arrogancia

-Vaya que eres gracioso -un pensamiento cruzo por su cabeza -Por cierto Draco em…habrá una presentación cultural en dos semanas y yo tendré un solo de violín y me gustaría que estuvieras ahí -termino con las mejillas coloradas

-No le veo el caso, además no tengo tiempo -Ese comentario bastaba para alejarla de cualquier intención de querer acercarse a él.

¿Acaso la estaba rechazando? Si, lo estaba haciendo y de la forma más fría. No se había equivocado, ella jamás terminaría de agradarle a Draco Malfoy, esbozo una sonrisa tratando de aparentar que no le había afectado su comentario, pero nunca había sabido actuar y el rubio se percato de la ligera muestra de malestar y decepción en la cara de Hermione, por un momento se sintió mal, pero así debía ser, a su parecer todas las personas eran falsas y no estaba dispuesto a confiar en nadie.

-Bueno, es todo por hoy -finalizo la castaña rasgando una ultima nota en uno de los pergaminos -Nos vemos el lunes -y dicho esto se retiro para regresar los libros a su lugar, pues quería desaparecer lo antes posible de la vista de Draco Malfoy.

Era sábado, no tenia nada interesante que hacer, Ginny tenia entrenamiento con la Holyhead Harpies, Luna iba a una excursión, Lavender no era una opción, además de que lo mas probable era que aprovechara el fin de semana con Ron, y Harry tampoco era una opción. Sonrió irónicamente al recordar la última conversación con sus amigos, a fin de cuentas todo el alboroto fue innecesario.

-Llegas tarde, creí que te habías entretenido con tu nuevo amigo -comento Ron despectivamente.

-Vamos Ron, no seas infantil -se defendió Hermione cansinamente.

No le sorprendió ver a todos esperándola en el recibidor; a estas alturas Ron debía haber corrido el rumor y todos estarían ansiosos de saber cada detalle.

-¿Amiga de Draco Malfoy? ¿Acaso ya dejo de ser un arrogante, insoportable, presumido, egocéntrico altanero… -comenzó Ginny.

-La gente cambia -interrumpió Luna.

-¡Nos hacia la vida imposible! -espeto Ron.

-oigan… -quiso hablar Hermione.

-Pero es guapo -la voz soñadora de Luna se gano la mirada furibunda de Harry y Ron.

-¡Es un mal nacido hijo de…

-¡nos detesta! -interrumpió Harry antes de que Ron terminara de decir de quien era hijo Draco Malfoy.

-¡Basta! -Grito Hermione desesperada pues nadie parecía querer dejarla hablar -En primer lugar no somos amigos, apenas nos estamos conociendo y somos compañeros de clase, no veo que eso sea malo.

-¡Estabas comiendo con el! -grito el pelirrojo

-No habíamos comido y…

-¡Hasta me gritaste que tu escogías a tus amigos!

-¡Me sacaste de mis casillas!

-y además…

-Cállate Ronald Bilius Weasley -para que Hermione lo llamara por su nombre completo significaba que estaba muy enfadada -en primera solo estábamos cenando, llegaste y armaste un escándalo ¡cállate! -Agrego al ver que iba a replicar -soy consciente de lo que Malfoy nos hizo, pero eso quedo en el pasado. Voldemort esta muerto, los mortifagos están en la cárcel y los Malfoy se redimieron. No pienso volver a discutir con ustedes mis acciones, ya somos adultos y espero que respeten lo que decida.

-No estoy de acuerdo -expreso Ron cruzado de brazos -pero si no tengo otra opción esta bien. Pero te advierto que si ese idiota de Malfoy te hace daño, no te voy a pedir permiso para ajustar cuentas.

-Eres un amor Ron -la castaña rodo los ojos y se agarro del brazo de su amigo recargándose en el fraternalmente.

-Oye me voy a poner celosa -agrego Lavender en broma.

-Ron es como mi hermanito -dijo mientras le daba una palmada en la espalda - ¿Y ustedes tienen alguna objeción?

-Bueno es tú decisión -agrego Harry encogiéndose de hombros -Admito que no me termina de agradar, pero aun estoy agradecido con su madre.

-Por mi no hay problema -agrego Lavender

-Yo nunca me opuse pero deberías intentar ser algo más que su amiga -agrego Ginny guiñándole un ojo a la castaña

-¡Ginny! -la reprendió Harry

-Malfoy siempre estuvo guapo -agrego Luna con sus comentarios acertados de siempre -Me imagino que los años le deben haber sentado aun mejor -dijo soñadoramente.

-Solo somos compañeros de clase

-Pero no eres ciega -la interrumpió Ginny

-Ginny solo me interesa su amistad -contesto Hermione muy colorada

-Un novio no te haría nada mal -la molesto Lavender

-Draco no cuenta como prospecto para Hermione -salto Ron

-No tienes que preocuparte por eso Ron -lo consoló Harry

-Gracias Harry -le sonrió Hermione

-Por que a Draco a pesar de los años jamás se interesaría en Hermione, es demasiado alzado y le importa más el linaje.

-Mejor no me defiendas Harry -le espeto la castaña ¡Y ya dejen el tema de Malfoy en paz! -grito al ver que los chicos abrían la boca para seguir con la charla

Se retorció en la cama recordando la última reunión que tuvo con sus amigos. Estaba demasiado aburrida, era sábado y no tenia nada pendiente; su departamento estaba en orden, no tenia ropa que lavar, y había adelantado todos sus deberes. Definitivamente ese seria un fin de semana aburrido.

Eran las doce del día, tomo un par de pergaminos para empezar a transcribir la tarea que tenia pendiente con Draco. Al terminar el primer pergamino decidió no continuar, la única oportunidad que tenia de estar cerca de Draco era esa tarea y no iba a dejar ir la oportunidad. No era atracción lo que sentía por Malfoy, pero si mucha curiosidad, tenia un halo de misterio que lo envolvía y ella quería conocerlo aun mas, descubrir sus secretos, simplemente ganar su confianza, ser su amiga, su instinto le decía que el chico no era tan malo como pretendía ser y ella quería descubrir al verdadero Draco Malfoy.

Ya eran las dos de la tarde y estaba empezando a desesperarse, en un impulso se dirigió a su armario, tomo una blusa manga larga negra, unos jeans y unas botas de piso, pues estaban en temporada fría. Se agarro el cabello en una cola, se coloco solamente protector labial como único maquillaje y salió de su apartamento para checar como estaba el clima fuera; tembló al sentir el aire helado sobre su cara, estaba mas frio de lo que imaginaba, regreso a su apartamento y se coloco una gabardina negra que le llegaba a las rodillas. Ahora que ya se encontraba perfectamente preparada tomo su varita y se apareció en una esquina poco transitada del mundo muggle.

Camino sin rumbo fijo por las calles de Londres, no sabia exactamente que haría, pero se decidió al verse frente a una gran plaza comercial, aprovecharía el día en comprar unas cosas que le hacían falta y como en la plaza también había un cine tal vez se decidiera a ver alguna película.

Estuvo un par de horas dando vueltas por la plaza, se compro un helado, un par de zapatos y una blusa que le llamo la atención. Aun era temprano por lo que se dirigió al cine, compro el boleto pero su función comenzaba dentro de poco mas de una hora así que aprovecharía para comer pues su estomago rugía y la hora de la comida ya se le había pasado.

Entro con paso rápido a un restaurante al que le gustaba ir, era un lugar agradable y acogedor y no era excesivamente caro, por lo que se ajustaba a su bolsillo pues ya había gastado lo suficiente, después de todo le hacia falta dedicarse un tiempo, últimamente solo se enfrascaba en las actividades de la facultad y esto la absorbía demasiado.

A un costado había un chico que la observo desde que entro al establecimiento, retorció la servilleta entre sus dedos, lo que menos deseaba era verla y ahí estaba, la veía tan hermosa, sus labios estaban rojos a causa del frio, sus mejillas sumamente coloradas, podía apreciar mejor sus facciones con el cabello sujeto en esa coleta, y cubierta con esa gabardina adoptaba un aire misterioso y divertido, con la apariencia de una adulta y una niña a la vez. Después de todo la impura no era tan fea -pensó- y probablemente debajo de toda esa capa de ropa ocultaba una silueta sexy, aunque también podría ocultar una figura desagradable, tal vez no poseía ni siquiera buena silueta, pero no lo sabría a ciencia cierta, después de todo Hermione no solía usar ropa entallada, siempre vestía con ropa holgada.

La chica se sentó en una mesa del fondo y no se percato de la presencia del chico, un mesero se dispuso a mostrarle el menú: ordeno una milanesa de pollo rellena de champiñones, acompañada de una ensalada y un refresco. Mientras esperaba a que llegara su comida se dedico a observar a las mesas cercanas, y lo vio, la observaba detenidamente pero al darse cuenta que la chica había notado su presencia intento parecer desentendido, como si realmente la acabara de ver y solo le lanzo un saludo con la mano y con gesto inexpresivo para seguir ensimismado en su plato o al menos así intentaba parecer. Hermione se decepciono por su actitud, a pesar de los años seguía siendo el mismo arrogante, narcisista ¿Cómo pudo sentir aprecio por Malfoy? Estaba decepcionada. Apenas disfruto su comida pues se sentía incomoda en presencia del rubio a pesar de no compartir la misma mesa. Cuando ella apenas iba a la mitad del plato, el chico ya se disponía a retirarse, y lo que mas la indigno es que se paso de largo sin siquiera dedicarle una mirada o un saludo de despedida. No sabía por que le daba tanta importancia a alguien que no se lo merecía, así que prosiguió a continuar su plato, aunque la comida ya no le sabia tan apetitosa.

Al entrar al cine se choco contra un joven que resulto ser para su desgracia Malfoy, no supo como debía reaccionar, si debía intentar entablar una conversación cuando el se había mostrado renuente ante ella pero el se adelanto.

-Hola Granger

-Creí que ya nos llamábamos por nuestros nombres

-Es solo la costumbre

-Entonces…vas a entrar al cine, supongo

-si -contesto secamente

-¿Y con quien vienes?

-No necesito estar acompañado para entrar al cine -contesto con fastidio, lo que irrrito mas a la chica -Bueno, te dejo, mi función ya va a comenzar

-¡Que grosero! -se dijo la chica mientras lo veía alejarse. Aun faltaban diez minutos para que comenzara la película, así que se fue al mostrador a comprarse unas golosinas para la función.

Al entrar la sala estaba medio vacía, se dirigió a la fila del fondo y se acomodo en los asientos del medio para tener una mejor apreciación de la pantalla. No se dio cuenta de quien era la persona que estaba al final de esa misma fila, un rubio que apenas puso atención a la película por estar observándola pues la poca iluminación de la sala le daba un aspecto misterioso y llamativo, preguntándose como una chica tan linda como ella iba al cine sola y reprendiéndose por ser tan descortés con ella, pero después de todo así debía ser, era lo mejor.

La función termino, Hermione salió de la plaza y busco un callejón donde pasar inadvertida para aparecerse en casa. Draco la seguía unos metros atrás pues no traía auto y también pensaba aparecerse. Cuando la castaña doblo la esquina alguien ya la esperaba. Todo fue muy rápido, el rubio solo alcanzó a observar el destello de unas varitas que salían despedidos del callejón y el grito de una chica antes de salir disparado y alcanzar a doblar la esquina.

-¡Sectusempra! - grito un hombre dándole de lleno a Hermione.

Draco apenas pudo observar como el encapuchado al verlo se desaparecía, y se le helo la sangre ante la vista que aparecía ante sus ojos….