Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.
Cap. 6- Sentimientos encontrados.
"¿Que pretendes extraño?" Una media sonrisa cínica, surgió de ese rostro, dolorosamente hermoso y conocido.
"¿Que es lo que pretendes tu Granger?, a pesar de la perfecta sincronía, a la hora de complacerme. Dudo que hayas escogido ese delicioso atuendo para mí. ¿Acaso piensas traicionarme mi querida? ¿Es eso Hermione?"
Lo miro con los ojos entornados, victima de un estremecimiento involuntario. Había olvidado lo bien que se sentía, escuchar su nombre, pronunciado por los labios masculinos de su némesis.
Dulce Merlín, Draco era tan deseable. ¿Como era posible que su cuerpo traicionero añorara a ese hombre tan prohibido?
Maldijo la primera vez que fue suya. Por que ser tocada por DracoMalfoy, era como una explosión de la cual no podía escapar. Ese hombre era el detonador de deseos oscuros y prohibidos, de los cuales una buena chica como ella, (siempre ella), no debía ser victima.
William paso a la historia, en el momento en que su ardiente debilidad tomo su mano, para llevarla a esa habitación, que había conocido tantos amaneres a su lado.
Intento resistirse, Dios sabe que si, por eso es que ahora Draco compensaba esos meses de abstinencia, con la cabeza entre sus piernas, al tiempo que una fuerte explosión de placer la sacudía.
Horas más tarde aquel hombre, que una vez juro servir al señor oscuro en toda su gloria, observaba a la hermosa mujer que dormía en su cama.
Le había tomado mucho tiempo y esfuerzo complacer a Granger… Hermione.
Estaba mucho más exigente de lo que recordaba. "¿Que pasa Huron, acaso alguna otra te dejo cansado?, ¿es qué no puedes corresponderme como se debe, debido a alguna sangre pura agotadora?".
Tan solo se limitó a besarla y hacerle ver estrellas, de la forma en que tan solo el sabía.
Sin embargo ahora que ella descansaba, el volvía a ser víctima de esos pensamientos, que desde hace tiempo lo perturbaban, pensamientos que lo llevaron a apartarse de ella.
Como deseaba haber respondido que sí, que había estado con más de mil mujeres y que ella no era nada, sin embargo no logro hacerlo.
Ya no se sentía capaz de mentir, por que desde la primera vez que se intoxico con ese dulce veneno, conocido como Hermione Granger. Una parte de su ser se quedo reducida a cenizas.
¿Acaso estaba perdiendo el juego, que el mismo había iniciado?, ¿por qué volvió?
La miro dormir, había estado con mujeres más hermosas. La belleza de Pansy sin ir más lejos, rallaba en la perfección.
¿Por qué Hermione? Por que tu…
Dos meses más, y ahora todo cambiaria, esperaba que para bien.
Se miro en el espejo, por primera vez en su vida sintió asco de sí misma.
Desde que Malfoy regreso no se había negado jamás a estar con él.
William ya no le hablaba, la relación con sus amigos estaba más que deteriorada, y sin embargo eso no tenia la más leve importancia.
En una semana, partiría hacia una nueva vida en Francia, iba a empezar de cero y por primera vez en mucho tiempo sentía miedo.
Observo su figura en el espejo, bellísima, un deja-vu de semanas pasadas llego a atormentarla, sin embargo ya no importaba.
Esa sería la última noche, en la que se entregaría a los placeres desenfrenados, con Draco. Y sin duda alguna, guardaría ese momento grabado a fuego en su memoria.
Por qué una pequeña parte de su ser adoraba a Draco, de una forma aterradora, y otra parte no tan pequeña se quedaría con ella para siempre.
Le sorprendió los golpes en su puerta, lo que no le sorprendió, fue ver a Hermione más hermosa de lo que la recordaba, mirándolo intensamente.
"No te esperaba esta noche preciosa" Pronuncio lenta y deliberadamente, de esa forma arrastrada que podía volverla loca en un instante, o si, iba a extrañar esto.
"Quieres que me vaya, si así lo deseas…"
"Claro que no, eres bienvenida Hermione, siempre que quieras, cuantas beses lo desees"
Draco estaba de pie ante ella, y procedió a cerrar la puerta, muy cuidadosamente, tras él.
Hermione contuvo la respiración.
Él se quedó inmóvil, como si no fuera consciente de lo que pasaba.
A pesar de todas las veces en que se habían entregado a los más desenfrenados placeres, no había momento en que todo resultara irreal e inexplicable.
Ella siguió allí, de pie, temblando, pero enseguida se desnudó. El no tardo en despojarse de sus ropas.
No espero para rodearla entre sus brazos, haciendo el contacto mas intimo, su órgano erecto le estimulaba los muslos.
Sus labios descendieron lentamente a los propios, "Hermione"… él suspiró profundamente y ella comprendió que sonreía
Mientras la besaba saboreándola, por que no existía en el mundo sabor más exquisito que el de aquella mujer.
Hermione alzó la mano para tocarle el rostro, llena de ansia, desesperada.
Shh un segundo Granger, lo deseo tanto como tú. Sin embargo ella no podía apartar sus manos de los hombros de él, de su pecho, de su piel pálida.
Entre besos furtivos se dirigieron al a habitación, con premura se recostaron en la cama.
Deseaba decirle tantas cosas, pero su boca ya se había hundido en el cuello de Draco mientras éste lo rodeaba con sus brazos.
El inminente adiós no importaba, no con los besos húmedos y urgentes del tan odiado Malfoy.
Ella apretó sus senos contra su pecho, le rodeó la cadera con las piernas y se pegó a él.
Todo su presente y su pasado, todas las discusiones perdidas y ganadas quedaron olvidadas, en el momento que aquel imponente miembro que ella conocía tan bien la lleno. Sus embestidas eran fuertes y enloquecedoras, como si él supiera que esa seria la ultima vez.
Finalmente, Hermione llego al éxtasis y sintió cómo él eyaculaba con un último y enérgico movimiento.
Permaneció tumbada, contra el pecho de Draco,sin saber cómo abordar el tema, sin dejar de besarlo. Por que no deseaba dejar esa cómoda mentira.
"Draco…" Probo tentativamente mientras acariciaba su cabello, el sonrió por lo inusual de la situación: ella solo lo llamaba por su nombre cuando intimaban, no después.
"Hermione" contesto en respuesta, esperando a que continuara, ya sabía lo que le iba a decir, sin embargo necesitaba escucharlo.
"Draco, yo, me iré a vivir a otro lugar la próxima semana, así que creo que lo mas conveniente es, no volver a vernos"
Él sonrió con nostalgia, ya lo sabía, sin que ella supiera la vigilaba constantemente. El repentino cambio de trabajo y domicilio lo cogió con la guardia baja al principio.
Sin embargo creía que eso era lo mejor, con ella lejos podría volver a su vida de siempre.
"Entiendo, así que si esta es la ultima vez que te tendré entre mis brazos, mejor que sea memorable"
¿De donde había salido eso? Draco jamás era romántico, No obstante, cuando la tomo de nuevo fue tierno y gentil.
Dejar esa habitación, con todo lo que implicaba fue más difícil de lo que pensaba.
Pero era lo mejor, no tenía idea de lo que pasaría si Draco supiera… Si tan solo pudiera confiar en el.
Las horas parecían eternas, el la estaba perdiendo. Como si alguna vez ella hubiese sido realmente suya.
Él era un Malfoy y pensar en una inmunda hija de muggles era deshonroso, alejarse de ella era lo mejor.
Ya lo había intentado y había fracasado miserablemente. Ahora todo era diferente. No se percato de que en ese instante sus padres acababan de aparecerse en su casa.
Tan solo reacciono, al escuchar el grito ensordecedor de Lucius.
"Cómo pudiste Draco. ¡En que estabas pensando para involucrarte con una asquerosa sangre sucia!".
