bueno, primero que todo, esta mañana una persona me dejo un review criticando el fic, pero no de manera contructiva, sino como medio violento diria.. Osea gente a este lo fic lo llevo mas de dos años escribiendo,, los primeros capis tienen dos años de antiguedad, era un adolocente exaltada por escribir mi primer fic . Admito que tienen muchas notas de autor, pero NO SON AUTOALABANZAS! son pequeños comentarios. despues empiezan a desaparecer, mis lectoras de amor-yaoi lo saben. y si no te gustan mi personajes originales o mi forma de escribir, no me importa simplemente te invito a dejar de leer, asi de simple. buehh,, ya me enoje bastante asi, perdonenme y los dejo leer,,

Disfruten!


Cap. 5: "Vacaciones = Peligro"

Al fin llegó el momento más esperado por los estudiantes, ¡Las Vacaciones! Todos ya estaban comentando sus planes para esas dos semanas de libertad, sin embargo Ciel se encontraba demasiado cansado para pensar en esas cosas. Un momento, ¿Cansado? ¿Por qué? Es sencillo, porque el pequeño no puedo pegar un ojo en casi toda la noche pensando en lo que le sucedió el día anterior ¿Se acuerdan? (N/A: NYAAA! yo siii!, jaja)

- Nee chicas, que van a hacer en las vacaciones? – preguntó Lizzy.

- No lo sé – contestó primero Yoko – capaz mis padres me lleven de vuelta a Osaka

- Mi padre tiene unos asuntos pendientes en Sídney, así que pasaré estas dos semanas allá – agregó Kumiko – y tu Lizzy?

- Que suerte tienes, debe ser divertido tener un relacionista público como padre, te envidio – dijo la chica – qué? Yo? Supongo que mi madre me llevará a Tokio – hizo un gesto de duda y en su momento volteó sus ojos y "de casualidad" vio que Ciel cabeceaba en su pupitre – chicas.. – las llamó – ya vieron a Ciel? – lo miraron- parece cansado, no lo creen?

- Tienes razón, me preguntó que le habrá pasado – comentó Yoko, sin embargo esa respuesta no pudo ser contestada a tiempo porque justo en ese instante Sebastian entró al aula.

- Buenos días chicos – saludó.

- Buenos días Sebastian-san – el joven Phantomhive al darse cuenta que la clase ya había empezado, se refregó los ojos para mantenerse despierto (lo cual fue inútil, porque se le cerraban cada tanto) y no tener que ser atrapado por ese hombre otra vez ya que no tenía ánimos para escucharlo decir tonterías como las de ayer.

Durante la clase de historia Ciel ya no pudo resistirse más y calló dormido. Como Sebastian tenía vista de águila pudo notar que el único ojo visible del chico se encontraba cerrado dándole la visión de que se durmió en su lección. Cómo pensaba que lo sucedido le habría afectado un poco, prefirió no molestarlo y en su lugar le pidió a uno de sus compañeros que lo despierte.

- Joven Standford – llamó al muchacho que se sienta de detrás del él y este se levantó – por favor despierte al joven Phantomhive

- Hai – suavemente comenzó a moverlo un poco – Ciel-kun , Ciel-kun despierta – le susurró y finalmente el pequeño bostezó y los demás se rieron.

- Q-qu-? – se sorprendió – me quedé dormido?

- Así es – le contestó Sebastian con una sonrisa y Ciel desvió su mirada.

DING! Sonó el timbre de cambio de hora y todos los alumnos se levantaron para dirigirse a los vestidores.

- Muy bien, los veré después de Ed. Física – les dijo cerrando su libro.


Los estudiantes estaban reunidos en la pista de atletismo. Y mientras esperaban al entrenador, hablaban de cosas que solo los pre-adolecentes entienden, en cambio, nuestro protagonista se encontraba apartados de los demás con sus piernas encogidas y su rostro oculto. De seguro dormía "plácidamente" (N/A: ugh, debería decir "incómodamente". Ojala no termine con tortícolis), lástima que esa siestita fue interrumpida por el grito del profesor Bard, no obstante volvió a descansar sus ojos.

- Ok chicos, hoy van a trotar 50 vueltas alrededor de la pista, entendido? – dijo a los estudiantes que lo miraban confundidos a la vez.

- ¡¿QUÉ? – se sorprendieron – 50 vueltas?, pero eso siempre lo hacemos después de las vacaciones.

- No me discutan! Levántense y comiencen!

- Habrá cambiado de opinión? – susurró uno de ellos.

- Capaz – susurraban entre sí, sin embargo por otro lado el joven Phantomhive levantó su cabeza de golpe al escuchar esas palabras.

"N-no! Esto debe ser una broma o peor aun….." pensó nervioso, aunque… ¿Qué podría ser tan malo como para que se asustara de esa forma?

- Vamos chicos! A trotar! – les gritó para que empezaran.

Ya llegando a las 30 vueltas, los alumnos estaban muertos de cansancio, no podían seguir, pero como no sabían que si se detenían, tendrían que quedarse después de clases para terminar las vueltas que les faltaban (N/E: en realidad los hace hacer todo de vuelta! Buaaa), por eso debían continuar.

- Y-ya n-no puedo más – se quejaba Lizzy – necesito descansar

- Vamos! No te rindas! – la animaba Yoko que estaba igual que su amiga – al menos no estás como Ciel

- D-de qué hablas?

- Pues míralo – y ambas voltearon para poder apreciar el estado de su compañero, que al parecer no era muy bueno.

- Estará bien? Lo veo pálido – dijo preocupada.

- Espero que sí – contestó y siguieron trotando.

- N-no p-puedo c-continuar - se decía para sí con la respiración agitada y su vista borrosa – c-creo q-que me voy a…. – no pudo terminar la frase ya que sus piernas flaquearon y se desplomó en suelo. Los demás estudiantes escucharon un ruido, así que miraron hacia atrás y lo que vieron fue al chico tirado en el piso inconsciente.

- CIELLL! – lo socorrió Lizzy, seguida por Bard.

- Está bien profesor? – le preguntó extremadamente preocupada.

- Si, solo se desmayó, de seguro por la fatiga – la calmó – no te alarmes, lo llevaré con Ángela – lo cargó en sus brazos hasta llegar a la enfermería.


- Hmmm…. – iba pensando Sebastian de camino a la biblioteca – según el programa de la profesora necesitare el libro "Biología de 6to" para el laboratorio.

Durante su recorrido vio que Bard estaba parado en la puerta de la enfermería. Un poco preocupado, le preguntó qué fue lo que pasó.

- Disculpe entrenador… - el hombre se dio vuelta – sucedió algo en su clase?

- HAAAA! – se rió – no se preocupe Sebastian-dono, uno de sus alumnos se desmayó, pero estará bien para la siguiente clase – sonrió

- D-de acuerdo – se asustó un poco por la actitud de extrema "felicidad" del hombre - ahora me retiro – volvió a su camino

En la biblioteca el moreno buscaba sin éxito entre los estantes el libro que necesitaba, sin embargo en su lugar encontró uno que le llamó la atención.

- "Como entender los sentimientos de su pareja" – leyó en voz alta y al instante una sonrisa picarona se le formo en el rostro – jeje, este libro podría ayudarme con… - reprimió el nombre para que nadie se enterara. Tomó el libro y se sentó en una de las mesas para leerlo.


Mientras tanto, el pequeño Ciel abría lentamente los ojos, ahora se sentía totalmente renovado, al parecer ese desmayo hizo que pudiera dormir como un bebe (N/A: ciel bebe *¬*).

- Oh! Ya despertaste – una voz desconocida le habló por detrás de la cortina, y en eso el joven la corrió para ver quién era.

- Ah, eres tú Ángela – dijo con tono amargo hacia una mujer de cabellos grises y ojos violetas

- No te alegras de verme? – sonrió con sarcasmo y él, lo único que hizo fue una mueca.

- Interpretare eso como un "no" – giró su silla para agarra un papel que se encontraba junto al expediente médico del chico y leérselo – bueno Ciel, lo que te voy a decir es lo de siempre…. – la miró – tu desmayo fue causado por el exceso de energía, debes tener en cuenta que es peligroso hacer esa clase de ejercicios cuando se tiene…

- NO LO DIGAS! – la calló para que no le recordará su problema de salud, ya que eso lo hacía sentir débil e inútil.

- De acuerdo, no lo diré pero; lo bueno es que ya estas mejor y puedes volver a clases – le dedicó una sonrisa, sin embargo al terminar de hablar, el nene ya había salido de la enfermería.


De vuelta en la biblioteca, el moreno leía atentamente ese libro que le llamó la atención y escribía en una hoja que tenía suelta en el bolsillo algunas cosas, pero durante su lectura vio en el reloj de la pared que faltaban 10 minutos para comenzar la clase de biología, así que recogió sus cosas y fue directo a buscar a la bibliotecaria para que le dijera dónde podía encontrar el manual y afortunadamente la localizó acomodando algunos libros en los estantes.

- Ehh disculpe – la llamó.

- Si, en que puedo ayudarle? – al mirarlo la mujer se ruborizó tanto, por la belleza del hombre, que perdió en el equilibrio de la escalera y cayó. Por suerte el moreno la agarró a tiempo.

- "Se parece mucho a la conserje" pensó y ese momento recordó lo que le dijo Grell acerca de que ella tenía una gemela – se encuentra bien? No se lastimó? – le preguntó.

- S-si, s-si – le respondió – s-solo me tropecé, q-que necesitaba?

- Busco el libro "Biología de 6to", sabe dónde puedo encontrarlo. En la sección de biología no lo vi.

- Claro, espere aquí – se metió entre dos libreros y en unos minutos salió con el libro en sus manos – lamento la molestia, estamos reorganizando todo, es por eso que no estaba en la parte correspondiente – se lo entregó.

- No se preocupe – sonrió y la chica por poco se desmaya – debo irme – Y justo en ese instante sonó el timbre.


Todos esperaban a Sebastian en el laboratorio. Ciel, como siempre, se sentaba apartado de los demás en la mesa del fondo pegada a la ventana (N/A: no me sorprende XD) para sumergirse en sus pensamientos, sin embargo el moreno irrumpió en el salón.

- Muy bien, comencemos la clase – dijo – hoy trabajaran con su compañero. Ambos inspeccionaran las distintas células vegetales que encontraran en sus escritorios y completaran las consignas que su compañera les entregará – le da el conjunto de fotocopias a una de las alumnas– entendieron?

- Haaaai – asintieron y se pusieron a hacer la actividad, menos nuestro querido niño de orbes azules.

- Joven Phantomhive – lo llamó y el chico se sobresaltó - como veo que no tienes compañeros harás la actividad conmigo – sonrió, causando que él desviara la vista.

Mientras Sebastian trabajaba junto al joven, él no podía parar de mirarlo y cada tanto pensaba o en este caso anhelaba: "por favor, trágame tierra" o "nunca en mi vida había deseado tanto que las vacaciones empezaran". Al parecer a nuestro Ciel le incomodaba mucho tener a su profesor… un momento….. ¿Profesor? Cómo podía decirle así? Si después de lo que sucedió ya no sabía cómo mirarlo o decirle. Se encontraba realmente confundido.

- Entendiste Ciel-kun? – le preguntó y cuando giró la cabeza, lo veía un poco agitado – se encuentra bien? Le veo preocupado.

- Ehh? – reaccionó – betsuni…..*mira el piso* Necesito un poco de aire, me permite salir?

- Claro – accedió

- Gracias – dijo casi en murmullo. Sus compañeros lo observaban partir del salón y susurraban que capaz era por el accidente de Ed. Física, el cuál Sebastian ni enterado.

"Mmm….. puede ser que todavía le perturbe lo de ayer?" pensó con una sonrisa " debería darle tiempo para que se adapte, aún es muy pequeño… pero uno muy orgulloso"


En el pasillo, Ciel respiraba aire fresco de la ventana para que no le agarre ya saben qué. Quería irse ya!, pero aún faltaban 3 horas para que las clases terminaran oficialmente.

- Ya no lo soporto más – se agarraba la cabeza - ¿Quién es él y qué quiere de mí? – no dejaba de preguntarse, sin embargo durante su auto interrogatorio sonó la campana del receso.


En la hora de Historia, los chicos estaban desenfrenados por oír el timbre e irse de la escuela, además es lógico que estén así, ya que es terrible tener Historia justo al final de día. (N/A: créame lo digo por experiencia XD)

- En la Era Meiji , exitían dos bandos durante la revolución, los restauradores….. – les contaba - ….. la batalla que logró definir todo fue la d-….

DINNNNGGG DONNNGGG! Finalmente sonó el tan esperado timbre anunciado las vacaciones de primavera. Todos gritaron y celebraron el inicio de su merecido descanso.

- Ok chicos, felices vacaciones, los veré en 2 semanas- los saludó y cuando ya se fueron y Ciel era el último que faltaba agregó – no puedo esperar tanto tiempo para volverte a ver Ciel-kun – se apoyó en su escritorio y le dedicó una sonrisa pícara. Al escuchar esas palabras el pequeño salió corriendo a toda prisa.

. Un paso a la vez joven Phantomhive, un paso a la vez – se decía mientras lo miraba por la ventana – muy pronto te dejaras llevar por tus sentimientos.


- Ya llegue, Tanaka – dijo el joven al llegar a su casa

- Bienvenido joven amo – lo recibieron en la entrada las mucamas.

- Y Tanaka? – preguntó a Korumi.

- Está en la oficina – le contestó mientras le despojaba de su abrigo y mochila.

- Gracias, Korumi, lleva el té a la oficina – fue caminando hasta su despacho. Una vez adentro pudo ver a su tutor sentado en uno de los sillones que había cerca del escritorio leyendo algunos papeles. Al darse cuenta de la presencia del chico le sonrió.

- Buenas Tardes joven Ciel.

- *suspiro* Buenas tardes – respondió en tono serio. Preocupado por ese suspiro, le preguntó qué pasaba.

- Se encuentra bien?

- Si, es solo que recién empezaron las vacaciones, y sé que va a haber mucho trabajo – comentó, no obstante, Tanaka sabía que esa no era la razón correcta, ya que observó que estaba bastante estresado de lo normal. El tenía que decirle algo importante, pero teniendo en cuenta que si se encuentra de mal humor, no es recomendable darle malas noticas, sin embargo era su deber contárselas.

- Ciel – lo llamó y el chico al escuchar ese tono no propio del hombre se dio vuelta.

- Qué sucede?

- Necesito hablar contigo, por favor toma asiento – señalo el sofá enfrente suyo y él se dirigió a su asiento un tanto extrañado.

- y..? Qué tenías para decirme?

- Haaaaa…. – suspiró – pues, esta mañana me llamaron de una de las sucursales de la empresa que se encuentran en el extranjero, diciéndome que habías algunos problemas y me pidieron que fuera para allá – le dijo y el pequeño lo miraba con ojos serios, o mejor dicho, enojados, porque ya se le podía notar la venita.

- y….?

- En conclusión, debo ausentarme por unas semanas y aún no logro encontrar un tutor sustituto para mañana – lo escuchaba atentamente con los ojos cerrado con la intención de guardar la calma, ya que lo que le contó lo estresó al tope – le comenté a tu tía, pero me respondió que tenía mucho trabajo como para cuidarte; es por eso que todavía no he encontrado a alguien y debo hacerlo pronto – finalizó, sin embargo el joven no pudo aguantar más, los nervios lo habían cegado tanto que saltó del sillón y comenzó a levantar la voz:

- Yo no necesito otro tutor, Tanaka! – gritó sorprendiendo al anciano – soy Ciel Phantomhive, dueño de la compañía Funtom, y ya tengo suficiente edad para cuidarme solo, no necesito una niñera.

- C-ciel, cálmate – le repetía el hombre.

- NO! – azotó la puerta de la oficina dejando al pobre Tanaka preocupado.

- Me pregunto que le habrá pasado para que este así? – se cuestionó.


Ciel caminaba a paso veloz hacia la puerta de entrada, agarró su campera con la intención de salir, no obstante, una de las mucamas que pasaba por ahí lo vio y trató de detenerlo.

- E-espere joven amo, no puede salir a estas horas de la noche, es muy peligroso – le decía Saya.

- No te preocupes, puedo cuidarme solo – y se fue. La chica se quedó muda ante la acción del chico.


Solo, en la oscuridad de la noche, Ciel caminaba sin rumbo por las calles de la ciudad. Se sentía culpable por haberle gritado de esa forma a Tanaka, no era su culpa sino la de ese hombre *imagen de Sebastian*.

- ASHHHHH, esa persona me pone los pelos de punta – murmuraba cabizbajo mientras se tapaba con su campera para que no sintiera frío [a esa hora la temperatura descendía bastante (N/A: me imagino -.- brrrr *tiembla*)]. Durante su caminata el estómago le habló.

- *Se toca el abdomen con la mano* había olvidado que no cene – dijo – tengo hambre, debería volver a casa – dio media vuelta con la intención de regresar, sin embargo algo comenzó a ir mal. Ciel sentía la presencia de alguien (N/A: NOOOO CIELLL! CORREE!). Creía que lo estaban siguiendo, pero no estaba completamente seguro, así que lo único que hizo fue acelerar un poco el paso con la esperanza de que esa presencia desapareciera, pero desafortunadamente al llegar a la esquina todavía la podía sentir, así que en el momento en que el semáforo cambió, echó a correr, sin embargo a medio camino.

- A dónde crees que vas ternurita? – lo detuvo un sujeto desconocido. Estaba borracho, tenía la ropa sucia y a Ciel le daba muy mala espina, así que intentó escapar yendo en sentido contrario.

- No lo dejen escapar! – gritó el hombre y tres tipos salieron de la nada bloqueándole el paso. El pobre no tenía salido, estaba ATRAPADO!

- Qué hace un lindo nene como tú a estas horas de la noche? – le preguntó.

- No es de tu incumbencia – se negó a responder – ahora, déjenme pasar – trató de pasar pero se lo impidieron.

- Eso fue muy rudo de tu parte – quiso tocarlo y el joven la golpeó

- NO ME TOQUES!

- Aha, con que te haces el difícil, no? – lo mira con una sonrisa maliciosa y en eso comienza a tocarle el pelo – tienes un cabello muy hermoso, lo sabías?

- D-detente – le acariciaba de tal forma que lo lastimaba – Ya dije que te detengas! – lo golpeó en la cara, causando que el hombre se enfureciera.

- Cómo te atreves enano? – maldijo – esta no te la perdono – lo abofeteo tan fuerte que el chico cayó al suelo escupiendo sangre; y al tratar de levantarse el parche se le cayó (N/A: NOOOO! BASTARDO!) – esta noche de seguro va a ser divertida – chasqueó los dedos y sus amigos lo agarraron, antes de que pudiera recuperarlo(el parche).

- D-Déjenme! – peleó para zafarse pero era inútil, ellos eran más fuertes. Lo llevaron a un callejón oscuro – Ya les dije que me suelten! – seguía peleando, sin embargo lo pusieron contra la pared y el "líder" comenzó a sacarle la ropa y a darle besos en el cuello, que tomaron por sorpresa al pequeño – Q-que h-haces? – gritaba mientras se movía constantemente, no obstante por más que intentara soltarse, les facilitaba el trabajo y en eso él empezó a lamerle sus pezones descubiertos, provocando que soltara algunos leves e indeseados gemidos.

- Nhhh... –intentaba reprimirlos – p-por f-favor….. ahhhh…. B-basta – le pedía aunque sabía perfectamente que se vería totalmente humillado al tener que rebajarse a pedirle que se detuviera.

- Y quién dijo me detendría? – le mordió el pezón, causando que el pequeño abriera los ojos de par en par soltando un grito.

- AHHHH! – pero eso no le importaba en lo más mínimo al sujeto que lo sujetaba de brazos y le besaba el abdomen.

- Mmmm, esto estorba – dijo cuando llegó al pantalón, y en el momento que estaba a punto de sacárselo, Ciel se alteró:

- BASSSTAAA!

De la nada una sombra negra golpeo al hombre que lo sujetaba.


- Fiuu, creo que llevo lo justo y necesario para mí y Bad Luck – sonrió Sebastian al salir del mini súper, pero ¿Qué hacía a esas horas en el supermercado y quién es Bad Luck? Bueno, vayamos de a poco. Primero la razón por la que el moreno vaya a comprar tan tarde es porque consigue, según él, mejor mercadería. Y segundo, Bad Luck es su gato negro (N/A: jajajja, que mejor nombre para un gato negro, que el nombre de la banda de Shuichi? XDXDXD). Regresando a la historia; de camino a su casa un grito de terror sorprendió a nuestro querido profesor. Ese sonido le parecía un tanto familiar, así que decidió investigar la situación; y la sorpresa que se llevó fue que sus ojos observaron que un trío de hombres intentaban violar a su más preciado estudiante Ciel Phamtomhive. Sin dudarlo dejó caer las bolsas con la comida y corrió a salvar al muchacho golpeando en la cara a esos tres sujetos.

- Demonios, Quién eres? – preguntó sumamente enojado.

- Eso debería preguntárselos yo – lo contradijo – quienes son ustedes para maltratar a un niño? – lo golpeó otra vez que se chocara con el basurero

- Tsk…. Bastardo – lo insultó – yo no tengo por qué contestarte, además la calle es libre y podemos hacer lo que queramos – le pegó, haciendo que el moreno perdiera un poco su equilibrio.

- Menos violar un niño pequeño - esquivó el golpe con uno más fuerte

- OUCH! – se movía de un lado a otro por el piso a causa del dolor – q-quien eres? Nadie puede ser muy fuerte.

- O simplemente tú eres débil – le dijo con tono frío y enojado. La verdad no es sorpresa que sea fuerte, él practica judo mezclado con un poco de kung fu de las películas que ve (N/A: jajajaja Sebastian mirando películas de kung fu, eso no me lo imagino XD)

- No te creas – contestó con un sonrisa mientras se limpiaba la sangre del rostro - muchachos! – les gritó y al instante se levantaron y agarraron de ambos brazos al joven atormentado psicológicamente, tomando por sorpresa al moreno.

- YA DEJENLO! – trató de salvarlo, pero justo el líder aprovechó que bajó la guardia para darle un golpe en la cara.

- *escupe* eso es jugar sucio – en ese momento un patrulla pasó por el lugar asustando a los tres hombres.

- Demonios, CORRAN! – gritó uno de ellos y se fugaron.

- No se vayan! – quiso detenerlos pero ya habían desaparecido – malditos..


Su mente se desconectó. No quería aceptar la realidad de que lo estaban violando. A causa de esto su vista estaba borrosa, apenas podía distinguir los objetos a su alrededor, eso sí, sabía perfectamente que la silueta en el piso era el sujeto que lo atacó, sin embargo desconocía a la que lo salvó, pero podía sentirse seguro y después de eso todo oscureció.

"Nhmmmm…. Dónde estoy?" pensó cuando abrió lentamente los ojos. Lo único que podía visualizar era que, ya no estaba en el piso, sino que parecía parado y que las dos sombras lo miraban detenidamente, hasta que una de ellas se movió y la otra la golpeó; no entendía nada. Y de repente luces cegadoras dañaron sus ojos provocando que cayera de vuelta en la inconsciencia.


- Esos tipos…. – gruñía el moreno al ver que se escaparon – cuando los vuelva a ver, recibirán su merecido por haber… - se dio cuenta – OH POR DIOS! CIEL! – volteó su rostro y vio al pequeño tirado en el suelo inconsciente hecho un desastre – CIEEELLL! – corrió para ayudarlo, cuando lo levanto contempló su frágil cuerpo todo lastimado, así que agarró su abrigo y lo cubrió – Ciel-kun…. – intentó despertarlo – Ciel-kun….

- Nhmm….. – el muchacho abría pesadamente los ojos - ¿quién… - trataba de enfocar la vista provocada por el trauma sufrido, causando que lo único que viera era un silueta negra. Abrió sus ojos con sorpresa pensando que lo atacarían otra vez, así que se levantó rápido y se alejo (aunque un poco tambaleante) - ¡¿Q-QUIÉN ERES? – lo interrogó furioso.

- Ciel-kun, cálmate aún estas asustado – lo tranquilizaba

- ALEJATE! – retrocede y justo de repente la luz de un camión le iluminó el rostro evidenciando la ceguera de su ojo derecho, dándole una gran asombro a Sebastian.

"Está ciego de un ojo" pensó compasivamente – Ciel-kun…

- DIJE QUE TE ALEJES! – le gritó con más fuerza. No obstante, el enojo que desahogaba, no era capaz de cubrir los rastros de miedo que todavía sentía, ya que le temblaban las piernas y su cuerpo se encontraba debilitado. El moreno intentaba hacerlo reaccionar con dulces palabras, tales como " Soy Sebastian Michaelis, tu profesor, me recuerdas?" o " Todo estará bien, ya estas a salvo" o " no te voy a hacer daño", sin embargo Ciel se negaba a aceptar cualquier cosa que le decía.

- CALLATE! NO TE ME ACERQUES! – estaba a punto de llorar (acción extraña por parte del chico, en cual expuso su lado vulnerable) – n-no te me….acer…..ques – tantos eventos traumantes causaron que el pobre volviera a caer desmayado.

- Ciel! – Sebastian lo agarró justo antes de que se golpeara contra el piso. Le acomodó el abrigo que le había dado, para que no se enferme y lo cargó en sus brazos – ya todo está bien, conozco un lugar donde estarás seguro (N/A: mmmmmm, me pregunto cuál? XD)


- Nmmm… - abría perezosamente los ojos, ya estaba un poquito más relajado. No se acordaba mucho de lo sucedido, sin embargo algo lo dejo realmente confundido: al incorporarse se encontraba en un cama que al parecer no era la suya, miró para todos lados en busca de un indicio acerca de donde podría estar. "Dónde estoy?" pensó, aunque es muy obvio estaba en una habitación bastante amplia que tenía un panorama nocturno de la ciudad. Era realmente bello. Ciel se paró para contemplarla más de cerca, ya que esta lo hacía olvidar todo.

- Mmmmm… veo que ya despertaste – una voz lo asustó haciendo que de inmediato volteara su rostro hacia la puerta con actitud agresiva, pero se sorprendió al ver quién era.

- S-sensei – dijo al ver a Sebastian recargado en el marco de la puerta – d-dónde estoy?

- Estas en mi casa – sonrió – sufriste un… - se calló, ya que no quería que SU Ciel sufriera – ehhh…. quiero decir que te encontré en la calle inconsciente, y como no sabía la dirección de tu casa, te traje aquí – mintió (N/A: MENTIROOSOO! Si que la sabías porque leíste su expediente XD) – pero…

- Hm?

- Qué hacías en la calle a altas horas de la noche? No sabes qué es peligroso? – lo regañó y este agachó su cabeza y regreso su vista hacia la ventana- Haaaa….. – suspiró – si no quieres decirme está bien, pero al menos… - se le acercó y el chico lo miró un poco ruborizado – por q..

- Quiero beber algo – lo interrumpió.

- De acuerdo, sígueme – se levantó y lo guió hasta el living donde lo dejó mientras él iba a la cocina por té. Ciel seguía contemplando la vista a través del gran ventanal que cruzaba a lo largo todo el departamento, ya que es 1000 veces mejor que el del colegio

- Ten – le entregó un taza de té – es té de hierbas, es bueno para calmar los nervios.

- Arigato – agradeció.

- De nada – dijo con una sonrisa – *se sienta en el sofá* ..… Dime algo….. – agregó

- Hm?

- Por qué bloqueaste tu mente cuando estábamos en el callejón? Acaso creías que te haría olvidar todo? – le preguntó

- ….. y que si digo que sí? – contestó fríamente.

- Como profesor… no – se retractó – como un amigo te recomiend..

- Tú no eres mi amigo! – le dijo.

- De acuerdo, de acuerdo, como profesor te parece bien? – sonrió.

- S-si – se avergonzó (N/A: KYAAAAA, Ciel avergonzado *¬*)

- Bueno, como tu profesor, te recomiendo que no lo vuelvas a hacer, no es una buena opción porque aunque bloquees tu mente los recuerdos vividos aún prevalecen, o en mejores palabras, es inútil.

- Y eso que tiene de malo? – rezongó – es mi vida y hago lo que quiero *toma un sorbo de té* lo hice una vez y puedo hacerlo de nuevo – murmuró en voz baja sin embargo Sebastian pudo escucharlo.

- Q-qué acabas de decir? Qué ya la habías bloqueado anteriormente? - preguntó sorprendido – Qué ocurrió?

- N-no quiero hablar de eso – se negó.

- Ciel-kun a veces hablarlo con alguien puede ser de gran ayuda, sabías? – le comentó.

- No me importa

- Lo que me digas no me hará cambiar de idea.

-….

- Puedes confiar en mí – le dijo dulcemente.

-…..pues….. la verdad….. – comenzó a contarle.

Continuará...


bueno aca los dejó, adios!

PLEASE REVIEWS!