PORQUE SOMOS HUMANOS

Cáp. 6: Siguiendo la pista

Después de media hora la comida ya estaba lista y los niños se abalanzaron a los platos. Parecía como si no hubieran comido en días. Hiei y Risu observaban atónitos a los niños mientras ellos también comían.

-¿Lindos los niños, no? U – dijo Risu

-Ah… ooU – articuló Hiei

Los pequeños se veían muy felices, una vez que terminaron parecían satisfechos y le pidieron a Risu para que jugara con ellos.

-Claro, niños. En un momento ¿si?- dijo la chica- primero debo lavar los platos

-¡Bien! ¡Entonces que Hiei juegue con nosotros!- dijo Toshio muy animado. El aludido miró al pequeño como si lo quisiera matar

-Hiei…¬¬- le miró Risu- ¿qué fue lo que acordamos? uu

-¡Bah! ¡Bien, bien! ¡Pero sólo si con eso se callan!- dijo Hiei algo molesto

-¡¡Si!- dijeron sonriendo triunfantes los dos pequeños, llevándose a Hiei para su habitación

Risu se puso a lavar y ordenar todo, los pequeños eran algo extraños… pero agradables. Al menos en ese sentido eran parecidos a los niños humanos, a Risu no le agradaban los niños pero tampoco los odiaba. Simplemente le eran indiferentes.

La chica de ojos mostazas suspiró

Risu aún no podía creer que estuviera en una casa de un demonio atendiendo a sus dos pequeños hermanos con Hiei, le causaba gracia de solo pensar que en ese momento Hiei estuviera jugando con los pequeños. ¿Qué estarían haciendo?

Después de un rato Risu terminó su labor y fue a la habitación de los pequeños. Al llegar puso los ojos como platos al ver a Hiei (que estaba pintado en la cara con unas rayas verdes) atado a un palo y a los niños (pintados en la cara también) a su alrededor haciendo algún tipo de conjuro, en juego claro está.

Risu miró una vez más a Hiei que estaba con una cara de aburrido sorprendente y la manera ridícula en que habían despeinado su cabello… no lo aguantó más y se echó a reír.

Los tres voltearon a la puerta y vieron a Risu que no paraba de reír. Mientras los pequeños se preguntaban por qué, un muy apenado Hiei volteó su rostro a otra dirección totalmente sonrojado y con una cólera de impotencia incontrolable.

-Se acabó el juego, desátenme- dijo Hiei muy serio, aún algo rojo

-No- dijo Kiara

-¿¡Cómo dices, niña?- gritó Hiei

-Eres nuestro rehén, no te dejaremos ir nunca- dijo Toshio mientras los dos pequeños salían corriendo de la habitación riendo y con unos báculos de juguete en sus manos

Risu aún no paraba de reír, cada vez que intentaba parar, veía a Hiei de nuevo y le causaba más risa. Hiei por su parte, trataba de romper las cuerdas, pero no podía. No sabía por qué pero se sentía debilitado y también, avergonzado.

-¿¡Vas a terminar con eso y desatarme de una buena vez?- preguntó Hiei muy enfadado

-Bien, bien- dijo Risu entre risas acercándose a Hiei y desatándolo- vaya, parece que los niños se tomaron muy en serio esto de jugar a los indios ¿no?

-Hn…

-Te amarraron muy bien, como si realmente fueras un rehén- sonrió la chica. Una vez desatado, Hiei cayó de rodillas al piso- oye, ¿estás bien?- dijo colocándose a su lado, no se esperaba que Hiei cayera.

-Hn…

-Hiei ¬¬

-Sí, estoy bien… bien- respondió algo cansado

-Hmm…- analizó Risu mirándolo como si no le creyera y es que no le creía, sacó un pañuelo de uno de sus bolsillos y empezó a limpiar las marcas que le habían hecho al rostro de Hiei. Éste sólo bajó la mirada, se sentía tan débil a su lado… pero ¿¡por qué?

-¡¡Rayos!- gritó Hiei, pero fue muy tarde cuando se dio cuenta. Risu se había sorprendido mucho y se había hecho hacia atrás por la impresión. La hiruiseki de su cuello también saltó a la vista cuando hizo aquel movimiento.

-¿Hi…Hiei?- preguntó insegura

Éste sólo agachó la mirada, se sentía muy confundido

-Por Dios…- suspiró Risu- no me asustes de esa manera, pensé que te había pasado algo malo

-…- no hubo respuesta, para variar…

Risu siguió limpiando a Hiei y también acomodando su cabello, a ella le parecía un niño pequeño que tenía que cuidar también. Era divertido para ella. Sin querer se acercó a la cabeza de Hiei mientras acomodaba su pelo, sin prever que si el chico alzaba el rostro, terminarían en una situación algo comprometedora. Tal y como se supuso, Hiei alzó la vista para ver a la chica de frente. Risu abrió un poco los ojos, no se había dado cuenta que Hiei tenía… ¿unos… bonitos ojos? ¿Esa era la palabra? La verdad ella no lo sabía…

Hubo silencio mientras sólo se miraban. Los minutos parecían horas, pero ninguno de los dos se movía.

-"¿Qué pasa? Mi cuerpo no me responde… ¿por qué no me puedo quitar?"- pensó Risu

-"¡Rayos! ¡Esta sensación otra vez! ¡¡Cómo detesto sentirme así! ¡¡Y sobretodo con la tonta humana!"- pensaba molesto Hiei

Hubo más silencio, Risu estaba a punto de articular una palabra cuando…

-Oigan, oigan ¿cuándo van a jugar con nosotros?- llamó Kiara desde la puerta

Al instante, los dos se separaron rápidamente. ¡Vaya cambio tan repentino!

-Sí… en seguida, Kiara…- dijo Risu levantándose y yéndose con los niños.

Se hizo de noche…

Los niños se quedaron dormidos en uno de los muebles de la sala.

-Suspiro ¡Estoy exhausta!- dijo Risu- Sí que los niños tiene mucha energía ¿eh?

-Hn…- fue la respuesta de Hiei- al menos ya no molestarán…

Risu lo miró y luego suspiró nuevamente.

Se abrió la puerta de golpe entrando en la casa un demonio herido.

Hiei se adelantó y se puso en pos de atacar

-¿¡Quién anda ahí?- dijo Hiei

-Ah… mi cuerpo…- gimió la voz

-Espera un momento… ¡Futsukage!- identificó Risu. Éste dio un paso adelante, se veía muy herido. Risu lo ayudó a caminar. Lo llevó a su habitación.

Risu atendía a Futsukage poniéndole vendajes.

-Oye, me pegaste un gran susto cuando entraste así, pensé que eras un demonio peligroso- se quejó Risu

-Lo siento, lo siento- se excusó la aparición de ojos verdes sonriendo- es que en verdad necesitaba entrar, me duele todo el cuerpo

-Y supongo que ganaste la pelea- dijo Hiei

-Sí, aunque me costó mucho hacerlo- explicó Futsukage

-Bueno, pero lo importante es que estás bien ¿o no?- sonrió Risu

-Sí, supongo…- dijo el de ojos verdes devolviéndole la sonrisa

-Listo- dijo Risu terminando de atender a la curiosa aparición

-Bien, supongo que ya nos podemos ir- dijo Hiei saliendo por la puerta

-No, espera. ¿Por qué no se quedan por esta noche? Sé que quizás no sea cómodo pero pueden quedarse- ofreció Futsukage

-No, nos iremos de inmediato- declaró Hiei

-Oh vamos, Risu, convéncelo ¿si?- pidió el demonio

-…Vamos Hiei, no seas malito. Hay que quedarnos sólo esta noche ¿Qué dices? No hay nada que perder, además no quiero dormir afuera- comentó la chica

-Dije que nos iremos y así será- finalizó Hiei

-…Cómo quieras- espetó Risu volteando su rostro a otra dirección

-¿Eh?- articularon Futsukage y Hiei

- Yo me quedaré aquí, Futsukage. Hiei, si quieres puedes irte, después de todo si eres tú el que quiere dormir afuera, hazlo. A mí no me interesa- dijo la de ojos mostazas cruzándose de brazos.

Futsukage sonrió gustoso mientras que Hiei miraba fulminante a Risu.

-¡Muy bien! Entonces, Risu ven por favor… tengo un cuarto ESPECIAL para ti- le dijo Futsukage a Risu pero mirando a Hiei con una sonrisa pícara.

-Yo también me quedaré- dijo Hiei. El demonio y la chica voltearon por el cambio de actitud del imiko- ya que no tengo otra opción- dijo señalando a la ventana. Al mirar por ella, se vio una gran tormenta. Futsukage suspiró algo decepcionado.

-Ah, qué lástima. Y yo que pensaba divertirme esta noche- comentó el demonio de ojos verdes.

Hiei frunció el ceño y Risu parpadeaba.

-Oye, oye. Pero ¿qué no tenías una novia?- dijo Risu de repente

-¡Me dejó! ¡Oh, Kisa! ¿por qué te fuiste? TT-TT- respondió el demonio llorando- pero bueno , ya volveremos, sólo nos peleamos un poquito sin embargo ahora estoy solo… ¡un momento! ¿Cómo supieron que tenía una novia?

-Los mocosos ¬¬…- contestó Hiei

-Ah…bueno, no importa. Entonces les mostraré dónde dormirán. Síganme

Ambos jóvenes obedecieron, al llegar se dieron cuenta que era una sola habitación para los dos.

- OxO… ¿¡¡Qué? ¡¡Olvídalo, no dormiré con el señor gruñón 'lo hago todo mejor'! ¿¡De acuerdo? ÒÓ – gritó la joven

-¡¡Tampoco pienso dormir con una tonta humana caprichosa!- gritó Hiei

-¿¡Qué fue lo que dijiste?- gritó Risu

-¡¡Pues lo que oíste! ¿¡O te lo tengo que repetir? Vaya, después de todo eres lenta para entender las cosas…- espetó el imiko

-ÚxÙ Lo lamento muchachos, pero es todo lo que hay. Esto es una choza, no un hotel- dijo Futsukage dirigiéndose a la puerta corrediza- los futones están en esa esquina- señalando- Bueno, ¡hasta mañana! - cerró la puerta

Ambos chicos se miraron y luego desviaron sus vistas totalmente molestos el uno con el otro. Cada uno cogió su futón y se lo llevaron a un rincón (uno opuesto al otro) Y sin decir una palabra, se echaron.

Risu se quedo pensativa, ¡¡ese Hiei! ¿¡Quién se creía?...

Poco a poco, el sueño la fue venciendo…

°°°° Dream in °°°°

-"¿Qué? Esto… ya lo había visto antes…"- pensaba Risu caminando por una calle desierta, al llegar a una casa se percató de que ésta estaba en llamas y oyó un grito dentro. Risu gritó pidiendo ayuda pero nadie contestaba, no tuvo opción y se adentró en las llamas.

Corría y corría, entró en un pasillo que parecía nunca terminar. Cayó una tabla en llamas justo en frentes suyo lo que la hizo detenerse de golpe. Después de eso, el panorama cambió radicalmente y encontró a un joven tirado en el suelo con trozos enormes de madera encima suyo. Apenas se dejaban ver sus hombros y su rostro, a Risu se le hizo familiar…

-Un momento… ese es… no puede ser…¡¡Hiro!-gritó corriendo hacia él

El joven levantó la cabeza con dificultad, mientras que Risu lo ayudaba a salir de ese lugar.

-No Risu, vete. Sálvate tú

-No Hiro, no me voy a ir sin ti

-Escucha hermana….escucha atentamente…lo que tengo que decirte…-dijo Hiro entrecortadamente

-Dime, Hiro…- dijo la chica firmemente, aunque no pudo evitar mirar a su hermano con mucho dolor en su corazón

-Yo… es decir… nosotros… papá… mamá y yo… somos…- empezó a toser

Risu sintió cómo su corazón se reprimía al ver así a su hermano… Una luz muy potente salió de algún lado de la casa.

-No, Hiro. No hables, por favor hermano… te ayudaré a salir de aquí- dijo empezando a mover los trozos encima de él pero Hiro la cogió del brazo con fuerza e hizo que la escuchara mirándolo a los ojos.

-¡Escúchame!- dijo algo molesto- ¡esto es importante, Risu! Nosotros… tu familia… ¡somos parte de…!- un ruido muy fuerte opacó la voz de Hiro

°°°° Dream out °°°°

Risu se levantó estrepitosamente.

-"Esa… fue la misma escena de cuando mis padres y mi hermano murieron, pero…"- pensaba Risu - ¿Qué era lo que me querías decir, Hiro?- dijo esta vez la joven

Volteó a un lado y grande fue su sorpresa al encontrar a Hiei tirado al pie de su futón. ¿Acaso ése había sido el ruido que la había despertado?

-¿Hiei? ¿Te pasa algo?... ¿Estás bien?- le dijo la chica al imiko

Pero no hubo respuesta, Risu se acerco a él y vio que estaba inconsciente. Lo arrastró a su futón, pensando que quizás se había desmayado, Risu se fue a la cocina y trajo unos paños mojados y un poco de agua tibia. Cuando estaba a punto de ponerle un paño en la frente, recordó que habían tenido una riña algunas horas antes. Se le había olvidado… era raro… a Hiei lo había encontrado al lado de su futón, pero ¿por qué? No creía que Hiei fuera sonámbulo o algo por el estilo.

Sacudió la cabeza.

Cuidadosamente colocó los paños a Hiei en la frente. Risu se quedo observándolo, Hiei parecía un bebé cuando dormía, se acercó para verlo un poco mas de cerca, pudo ver una faceta que nunca había visto antes, Hiei mostraba sinceridad y paz. Risu pasó una mano sobre la mejilla de Hiei inconscientemente, y a éste se le dibujo una pequeña sonrisa… lo que sorprendió a la joven.

Pasados algunos minutos, Risu cayó dormida en el lugar donde estaba sentada.

Los rayos del sol iluminaban sus rostros a través de la ventana, Hiei abrió sus ojos y se percató de la presencia de un 'intruso' a su lado, Hiei se sentó de golpe haciendo que el paño que estaba en su frente cayera en su regazo, volteó a ver quien era esa persona y se encontró a Risu durmiendo, Hiei de momento se sonrojó pensando qué habría pasado para que terminaran en esa situación. Estaba muy confundido y paralizado, pero no pudo pensar más puesto que alguien abrió la puerta de golpe. Risu se levantó muy asustada y miraba a todas partes.

- 0 ¡¡¡Ya está listo el desayu…! O.O oh… lo siento, no quise interrumpir…-Dijo Futsukage retirándose

-¡¡NO! ¡¡ALTO! ¡NO ES LO QUE PIENSAS!- gritó Hiei sonrojado

-¿ah no?- sonrió pícaramente el demonio

-¡¡Claro que no!

-¿Qué pasa aquí?- preguntó Risu frotándose un ojo

-Eso debería preguntar yo- dijo el demonio de ojos verdes

-¿Por qué lo dices?- dijo la joven, esta vez bostezando y estirándose

-¿Y todavía lo preguntas?- se sorprendió Futsukage

Risu volteó a ver al otro lado y pudo ver a Hiei sentado menos de un metro de ella sobre el futón.

-Hiei…- empezó Risu

-¿Qué?- preguntó éste desviando la mirada

-Eres un pervertido- sonrió pícaramente la chica

-¿¡¡YO? ¿¡¡UN PERVERTIDO?- gritó Hiei- ¿¡¡CÓMO TE ATREVES?

-jejeje P, es una broma, tranquilo- dijo la chica

-¿Eh?- articularon los demonios

-Hiei se desmayó a mitad de la noche o eso creo y cayó justo al pie de mi futón por lo que lo arrastré y quise ayudarlo a que se despertara pero el sueño me venció y caí dormida ;P- explicó Risu

-"¿Me desmayé?"- pensó Hiei- "ahora que lo dice… recuerdo algo antes de que eso sucediera. Era muy tarde…"

°°°° Flashback °°°°

La luz de la luna alumbraba la pequeña habitación a través de la ventana. Un demonio muy enojado trataba de conciliar el sueño.

-"¡¡Esa tonta! ¿¡Cómo se atreve a hablarme de esa manera?"- pensaba Hiei conteniendo su ira. Tenía sed, así que decidió levantarse. Al hacerlo miró de reojo donde dormía la chica, se veía tan pacífica… si no la hubiera conocido, hubiera pensado que era alguien con un carácter muy dulce… pero no era así ¬¬

Risu se movió un poco para un lado, parecía soñar algo que le molestaba… se movió nuevamente y la hiruiseki que iba en su cuello se dio a la vista. Hiei la miró desde lejos, de repente, sintió una fuerza extraña… como la de un demonio muy, pero muy poderoso. Y todo eso emanaba de la perla… sin querer se fue acercando y al querer tocar la piedra, ésta resplandeció con una luz que tenía el color del fuego. Después de eso, Hiei perdió todo conocimiento y cayó al suelo.

°°°° Fin del Flashback °°°°

Hiei se quedó pensativo

-¿En serio? ¡Vaya! ¡Qué afortunado eres, Hiei! ¡Cuánto me hubiera gustado estar en tu lugar!- comentó Futsukage

-¡Grrr…!- Hiei gruñó volviendo a la realidad

-Nunca desperdicias oportunidades ¿verdad? ¬¬- preguntó la joven

-jejeje, ya me conocen- rió el demonio

-Hmmm…- evaluaron Hiei y Risu

-Bueno yo les venía a avisar que el desayuno ya está listo, acomoden sus futones y vengan- dijo Futsukage

-¡Ok!- dijo Risu muy alegre guiñándole un ojo. Al hacer ese gesto la hiruiseki que estaba colgada a su cuello salió a la vista de nuevo. Hiei se percató de ello. Cuando Futsukage salió de la habitación, Risu se paró y se dio cuenta de que Hiei la observaba.

-¿Te pasa algo?- le preguntó a Hiei haciéndole un gesto con la mano

-No… nada…- contestó parándose y acomodando sus cosas

-¡Vuelvan pronto!- dijeron al unísono ambos niños al despedirse de Hiei y Risu.

-¿Eh?- dijo Hiei

-Es cierto, me gustaría que vuelvan pronto para pasar un poco más de rato. Al parecer los chicos se divirtieron mucho y ustedes no me caen nada mal… en especial Risu- dijo la aparición de ojos verdes sonriendo y acercándose a ella.

Risu sólo lo miraba sorprendida

-Espero que al menos tú, sí puedas visitarnos de nuevo ¿me lo podrías prometer?- preguntó Futsukage

-¿Eh?... pero… yo…- balbuceó Risu

-¿Por favor?- le rogó sonriendo

Risu le sonrió

-Claro que sí… los visitaré… lo prometo- dijo finalmente la joven

-Bueno, bueno ya fue demasiado- dijo Hiei algo malhumorado ya yéndose

Futsukage cogió a Risu del brazo y la atrajo hacia él para decirle un secreto- no malinterpretes, sólo quería sacarle pica a Hiei

-¿Eh? o.o

-Aunque no estaba bromeando con eso de que nos vuelvas a visitar ¿de acuerdo?

Risu sonrió.

-De acuerdo- le guiñó el ojo dándose la vuelta- ¡Hey, Hiei! ¡Espérame!- dijo Risu alcanzándolo– ¡Nos veremos pronto!- gritó Risu a los chicos que dejaban en la choza despidiéndose de ellos con una mano en alto.

-¡Cuídense!- gritó Futsukage

Risu le sonrió nuevamente y Hiei sólo le hizo un ademán con su mano que parecía ser una despedida. Al percatarse de ello, Risu…

-Veo que no eres tan frío como pensé que eras…- dijo sonriendo

-Ja, eso no tiene nada que ver. Fue sólo un gesto- espetó el imiko

-Claro, como digas…

Después de unos minutos…

-¡Hey! ¡Mira Hiei! Ese es el arroyo que nos dijo Futsukage ¿no?- dijo Risu

-Hn… Eso parece…

-¡Vamos entonces!- dijo la joven corriendo hacia la pista. Al llegar a ella vio algo muy sospechoso- Hiei…- le llamó para que viera lo que ocurría

Un rastro de sangre estaba marcado en el piso, venía desde un bosque no muy lejano de ahí y terminaba en ese arroyo. La joven se acercó a verlo más de cerca, al voltear a ver el rastro del líquido rojo de nuevo, algo jaló a Risu dentro del arroyo.

-¡Maldi…!- fue lo único que alcanzó decir la joven antes de ser sumergida en aquellas aguas

-Al fin me liberé de esa peste…- dijo Hiei marchándose, luego lo pensó mejor y se detuvo-"no… no está bien, ella… cuidó de mí… por lo tanto, le debo una"-pensó buscando una excusa para ayudarla, luego se sacó la capa y trató de entrar en el arroyo pero al hacerlo… no pudo. ¡Había alzado una barrera alrededor del agua!- ¡rayos!- espetó Hiei. Risu se podía estar ahogando… además, ella no podía usar sus poderes de fuego dentro del agua. Estaba en desventaja… corría el peligro de que la mataran. Hiei apretó los puños con fuerza.

Continuará…

Imiko: Es la raza de Hiei, aunque es más conocida como Koorime, me parece P weno a mi me gusta más imiko así que ya saben, es la raza de Hiei. Creo que lo mencionaron en la serie alguna vez… sí, ya lo recuerdo. Fue cuando Hiei recordó su pasado y dijo algo como: "Yo soy Hiei el imiko, desterrado de la villa glaciar por…" no me acuerdo más, pero una cosa así dijo XD Quienes lo han visto, saben a lo que me refiero. Bueno ¡Bye bye! ¡Gracias!