GRACIAS A

ELIZABETH EVERLY

Me levante de madrugada porque estaba algo nervioso de volverla a ver, busque mi reloj para ver la hora y eran las 4 de la mañana. Me bañe y desayune rápido, tome mi ballesta y mi cuchillo, le hable a mi padre diciéndole que lo vería en el lago y maneje a toda velocidad.

-por fin nos conoceremos oficialmente preciosa oveja- musite radiante

Pero en el trayecto comenzó a darme sueño y me detuve en una cafetería, salí de mi auto y me encontré con Tanya, que estaba con un tipo muy sonriente, ella no se alertó de que la estuviera mirando, así que tome una mesa frente a ella y me puse a leer los labios, tenía esa habilidad bien desarrollada. Llegó una camarera y le pedí un café cargado hoy no podía dormirme para nada.

-si tengo novio pero es algo difícil hablar de eso- decía Tanya al tipo

-¿Por qué es difícil, acaso no te atiende bien como yo?- respondió el tipo sonriendo

-nos vimos y lo hicimos muy salvaje, pero el ya no es como lo recordaba- Tanya

-¿Por qué mejor no dejamos de ser amigos y somos novios?- el tipo

Rápido llegó mi café y empezaba a correr la ira por mis venas, así que Tanya era una puta cualquiera, y de seguro eran amigos con derechos. Bueno, que haga lo que quiera hacer con su vagina, ella fue mía pero eso quedo en el pasado, en el presente solo está mi oveja y Renata, aunque a su hermana no, no tiene esa chispa que ella tiene. Tome mi café de un solo trago y pagué, salí y me dirigí a mi auto, tome mi celular y le escribí un mensaje a Tanya.

Manejé como un loco hasta llegar al lago, estacione mi auto y camine hacia el lago, mi padre ya había llegado me acerqué y lo saludé

-buenos días papá- musite estrechando su mano

-veo que estás muy animado, ¿es porque verás a su hija?- preguntó mi padre estrechando mi mano

Yo no le respondí por que no me dio tiempo, justo antes de responderle, había llegado Charlie con alguien más, no se distinguía bien, mi corazón empezó a latir rápidamente, ¿acaso era ella?, Charlie se bajo y camino hacia el asiento del copiloto. Esa persona se bajó del auto y la garganta se me secó. Mi preciosa oveja tenía cara de flojera y bostezaba, otra que no se daba cuenta de que la miraba

-buenos días Edward- grito Charlie y yo saludé, en cambio Bella miró a otro lado bostezando

-buenos días Charlie, te pones feliz cuando dicen pescar- respondió mi padre a modo de saludo y se abrazaron

-les presento a mi hija Bella Swan- mi boca quedo completamente seca

Ella caminó arrastrando los pies, alzó su mano en modo de saludo y miró a un árbol

-creo que le dice al árbol- hablé solo para ella

Ella me miro con los ojos salidos de sus orbitas, estaba completamente pálida y le dedique una sonrisa. Solo esperaba que no se fuera a desmayar

-hija, te presento a Edward Anthony Masen- habló su padre haciendo las presentaciones y yo tenía ganas de reírme por su expresión

-h…hola-susurró y estrechó su mano contra la mía, sentí esa corriente y esa calidez, ella estaba caliente cuando la conocí, ella gemía, pero tan solo acordarme de eso me hacia reacción -ahora nos conocemos formalmente- susurré en su oído, su fragancia a fresas seguía vigente

-el es su padre, Anthony Masen- señaló a mi padre y lo saludó

-parece haberse quedado sin habla, al fin conoció al tan temido escorpión verde- dijo socarronamente mi padre, pero a ella pareció temerle al nombre, ¿ella sabía algo de mí?

-voy al auto olvide mi mochila- dijo mecánicamente, su padre le pidió que no tardara, empezó a caminar cojeando como si fuera una retrasada, si era así realmente no me importaba ella era fuego en la cama.

-yo voy por unos cigarros a mi auto- musite

-será mejor que no vayas, Bella tiene alergia a la nicotina- hablo Charlie y mi padre empezó a reírse

-tengo unos chicles de nicotina- respondí ofendido

Camine hacia el auto, y escuchaba que ella gritaba, caminé más rápido de lo que pude, ¿alguien la estaría atacando?, porque si era así, pobre de él. Pero al acercase mas, ella estaba hablando sola, loca estúpida

-esto no puede ser, tarde o temprano despertare y estaré en mi habitación, ¡oh por dios!, ¡oh por dios!, el bailarín resulto que tiene conexiones conmigo, que es el temido psicópata mutante y el carnicero, ¡pero qué rayos!, yo me voy de aquí, eso es lo que hare, huiré de aquí- gritaba y caminaba de un lugar a otro, tomó su mochila y cerró la puerta fuertemente

-¿adónde iras?- pregunte mientras me recargaba en un árbol, ¿Cómo sabia que también me llamaba carnicero?, ella me miró con asombro y vergüenza.

-ahm…no te importa- dijo seria y yo me reí –si me importa- musite y me acerque a ella, quería besarla

-¿Cómo supiste que me llamaban el carnicero?- pregunte inquieto, ella sabía que solo me llamaba escorpión verde y su sonrojo apareció de nuevo

-yo…te fui a buscar…otra vez al bar, y como no estabas me dijeron en donde podía encontrarte y te vi pelear con el tal Kennedy- dijo tartamudeando y la cara se le puso roja, ese mismo color tenía cuando se lo hice. ¿Pero para que me buscaba?

-¿me buscaste para qué?- le reproché en la cara y ella se quedó muda

-que...Eh no… es que…quería estar a tu lado- dijo tartamudeando, ella solo me buscaba para que la cogiera de nuevo

-si claro, admite que me buscabas para coger conmigo- musite secamente. Creí que era diferente, pero era solo otra puta.

Era otra puta que solo me buscaba para que la follara duro, era casi como Tanya. La dejé con sus pensamientos y llegue en donde estaba mi padre

-¿y Bella?- preguntó mi padre

Mire hacia el sendero y podía ver que ella caminaba –ahí viene-, al final ella se acercó, la miré fijamente, quería perforarla con mi mirada. Pero en cambio ella me ignoro

-bella y tu estarán en el mismo bote y nosotros dos en otro-hablo mi padre y gruñí interiormente, en ese momento ella tosió

-¿te vas a enfermar?- preguntó su padre y negó con la cabeza

-me trague un mosquito- musitó

-si claro, como no- dije sarcásticamente

Sonreí de lado y ella me dedicó una mirada sonrojada, pero mi lado frio salió y la mire como si fuera la puta de Bree. Se subió al bote y la seguí, se quito su mochila con desgano y sacó un libro, ella no pensaba ayudarme; de mala gana subí todo al bote aventándolo, enojado empecé a remar, y como ella no me ayudaba decidí interrumpirla.

-en vez de leer, ayúdame a remar- le ordené y ella levantó la vista

-por si no lo ves, estoy leyendo- dijo molesta

-no me importa, ayúdame a remar- le ordené

Estúpida, al parecer todavía era hija mimada de mami y papi, seguí remando un rato mas, tenía ganas de pararme, quitarle ese libro y arrancarle la ropa y castigarla haciéndoselo duro, prácticamente violarla, escuchar sus gemidos y que me pidiera mas. Tal y como se lo hice esa noche, sentí que el calor me recorría y debería de calmarme, me quite la chamarra, percibí que alguien me miraba y con lo que me encontré fue que ella me comía con la mirada, ¿Por qué todas las mujeres me miraban como si fuera comida?

-¿Qué me miras?- casi grité enojado

-lo bien que te ves- después se tapo la boca, como si lo hubiera dicho sin pensar

Bufé enojado, esas miradas pendejas empezaban a llenarme los huevos, después de unos minutos volví a percibir que me comían con la mirada, y era ella otra puta vez

-deja de mirarme como si fuera carne, me molesta eso- dije colérico

-prometo que si me vuelves a mirar así, no tendré compasión de ti, serás alimento para los cocodrilos- pensaba interiormente mientras la vista se me ensombrecía

Trataba de controlarme de no hacer estupideces, pero ella me lo ponía difícil, a lo lejos distinguí la barca de mi padre y cuando ya estábamos cerca le indiqué que ya habíamos llegado.

Empezaba a ver todo rojo y después oscuro, si no podía matarla o cogérmela tendría que sacar mi ira con lo que fuera.

-se tardaron mucho, ¿acaso hijo, metiste tu caña en el lago?- dijo mi padre de manera sarcástica y negué con la cabeza. Rápido tome mi ballesta y la empecé a armar

-¿para que la ballesta?- preguntó

-para clavártela en la cabeza- pensé dirigiéndole una mirada

Termine de armarla y justo a tiempo iba pasando una gaviota, apreté el gatillo y la gaviota cayó al lago con la cabeza atravesada, mi perversa mente imaginó que era ella en lugar de la gaviota

-¡que puntería muchacho!- me alabó Charlie

-¿una gaviota?, papa, no sé qué demonios le festejas, pero ¿Por qué lo hiciste?- me gritó muy enfurecida y la miré

-¿Por qué no?, estaba practicando mi tiro, y la gaviota paso- dije tranquilamente, pero si se enterara de la verdad, moderaría su tono cada vez que me hablara

-él es el mejor francotirador que tenemos, alcanza los 1000 metros- dijo su padre y me miró seria, tenía ganas de reírme

-no me importa, ¿Por qué mejor no te disparas con la ballesta?, nos haces un favor ¿y qué pretendes hacer con la gaviota?- gritaba Bella, me acerque a recoger al animal y note que tenía el vientre abultado, a lo mejor era una hembra que iba a empollar, pero que mierdas me importaba

-me la voy a comer- dije con siseos leves

Su puto tono de voz hacia que mirara todo rojo y tomarla del cuello, y clavarle mi cuchillo muchísimas veces en su estomago, aventarla a un pantano y dejar que la desmembraran los cocodrilos

-¿cruda?- preguntó aun exasperada

-él prefiere la carne muy fresca- respondió mi padre

-no te enojes niña- le sonreí pero me ignoró

No podía pensar en eso, mi lado más oscuro y sin compasión me estaba controlando, ella no era Bree, que por cierto, eso mejor se lo hacía a ella. Mejor pensaba en como cogerme a Bella eso calma a cualquier mujer.

-niña la que te pario- me respondió

Ella era una niña en cuerpo de una ardiente mujer, inmadura, tonta, todavía no ha experimentado lo cruel de este mundo

-Isabella, no seas grosera- la reprendió su padre

-sí, no seas grosera- me burle de ella

Todavía era una inmadura e infantil que debían de estar corrigiendo, sin duda su padre debió de haberle comprado ese puesto y llenar de mamadas su historial para que otros se tragaran ese cuento

-que te den por atrás- me respondió en un gruñido

-Isabella, modérate- volvió a reprender su padre

¡Pero cómo era necia!, si le decían cállate, no se callaba. Tal vez necesitaba que la recostara en mis piernas y darle unas nalgadas.

-tu hija no tiene miedo de decir lo que piensa, Charlie- musito sonriente mi padre

-aunque es grosera, nunca te aburrirás de ella, solo que está enojada-replicó Charlie, yo sabía que no podía aburrirme de ella, sobre todo si esa boquita se entretenía bajo mi vientre, y así no estaría respondiendo. El lugar empezaba a aburrirme así que decidí decirle a mi padre que me movería pero Bella pensó que se lo estaba diciendo.

-está bien, pero no vayan a esparcir peces- dijo mi padre entre risas

Empecé a remar lo suficiente y hasta asegurarme de que estábamos lejos, me acerque a ella rápidamente.

-haber, Isabella, que te quede claro algo, si me vuelves a ofender diciéndome que soy un psicópata mutante, o que me sigues o me espías o tan siquiera, insultas a mi madre, o algo parecido, o me retas, entonces veremos quién gana, y ahora me debes tres- le advertí susurrando

-es la verdad, eres un psicópata- respondió enojada

-te lo estoy advirtiendo pelirroja. No me provoques o...-

-o que, ¿me mataras o vas a golpearme?-interrumpió lo que le iba a decir

-no, de mi nunca recibirás un golpe, como el imbécil de tu marido, pero tengo maneras- se quedó sorprendida por lo que le dije

-¿Quién te dijo que mi ex me golpeo?- si supiera lo que les hice

-digamos que fui a hacerle una visita, y sé que tu ex cuñada, te violo, y a ella también le hice una visita- tan solo recordar que quería hacerlos en filetes, sentí que la bruma me envolvía

-Edward, que le hiciste- preguntó asustada

-solo conversamos- le sonreí

-dime la verdad- exigió

-esa es la verdad- dije cortante

Me acerque a ella, empecé a besarla y todo volvió a tomar sentido en mi vida, su sabor y su calor me inundaron, ¿acaso era ella la indicada en mi vida?, seguí besándola, reclamándola, abrió lentamente su boca y mi lengua encontró la suya. Después de unos minutos nos separamos, Bella se recostó en mi pecho e instintivamente le di un beso en su frente.

-¿me extrañaste?- pregunte extasiado

-si, por eso te fui a buscar- musitó

-yo también te extrañe- dije algo dolido

-pero ahora, ¿Qué pasara entre nosotros?-preguntó algo preocupada

-nos conoceremos mejor- nos volvimos a besar y después de un rato puse las cañas en el agua, esperando a que algún pendejo pez mordiera el anzuelo. Era lo que me gustaba, que mordieran el anzuelo para después torturarlos y eso solo aplicaba a mis enemigos

-un favor, no vuelvas a hacer eso con tu ballesta- solo asentí

La caña empezó a moverse, y vi que Bella saltó sobre la caña, me acerqué mas y había pescado uno, 'pero lo que hizo me sorprendió, le quitó el anzuelo y lo dejó en libertad

-¿Por qué hiciste eso?- pregunté riéndome

-me arrepentí, si te acuse de que mataste al ave, pero yo pesco, eso incongruente- dijo explicándose, ella no era de doble moral

-tienes razón, pero hay personas que son todo lo contrario- dije secamente

Estuvimos un rato mas, ella no era de muchas palabras como yo, pero podía pensar que tal vez ella era la que debió de ser para mí y no Tanya, mi miembro se despertó y las ganas de hacérselo en el bote aumentaron, pero no podía hacerlo. Lo bueno que 7 peces picaron el anzuelo y regresamos a donde estaban nuestros padres.

-regresaron los pececitos- dijo mi padre a modo de saludo

-¿cazaron algo o algo los cazo?- habló Charlie y eso me sorprendió porque no era como mi padre de ser sarcástico, Bella estaba roja de la vergüenza y su sonrojo provocaba que me pusiera mas duro.

Nos quedamos media hora más, ella no podía de dejar ese maldito libro, y sentí que me daban ganas de arrebatárselo y quemarlo; así que opté por distraerla, me concentré en que ella me mirara y funcionó, le mandaba besos y ella tan solo me sonreía, lo cual hacia que me enojara. Finalmente nos fuimos y tomamos dirección rumbo a la casa de Bella, su coche iba frente a mí y padre iba atrás. Pero el carro de Charlie frenó inesperadamente; volvió a acelerar y finalmente llegamos.

-Anthony y Edward, vengan, bella les tiene que decir algo- hablo Charlie algo enojado y ella se acercó pensativa

-¿Qué fue lo que me dijiste Isabella?- preguntó su padre y ella se miraba aterrada

-yo he…ahm…como decirlo-empezó por rascarse la cabeza, y después a patalear contra el piso con la punta del pie

- pues por el principio- dijo mi padre

-es que, yo fui a un club de solteras y vi a Edward, pero, no sabía cómo se llamaba y pues con unos tragos demás, fui a buscarlo y lo hicimos toda la noche- me quede helado y la mire como si quisiera aventarle un cuchillo, mi padre no sabía nada de eso

-ahm… y después lo busqué pero como no lo encontré me dijeron en donde podía encontrarlo… y lo encontré en una pelea de artes marciales- terminó por decir eso, era una reverenda estúpida, ya veré como me las va a pagar por andar contando cosas que no debió de contar

-que embriagador encuentro, lo importante bella, es que no saliste embarazada y que fue con alguien conocido, no te preocupes Charlie, ahora si me prestas tu cabellera bella, vamos a cocinar los pescados- los tres nos reímos excepto bella, y yo no me reí de gusto, estaba muy furioso con ella y me daban ganas de darle una bofetada

-felicidades, cielo- le reproché conteniendo la ira y las ganas de no estamparla en el piso y menearla cuantas veces fuera necesario.

-por cierto hijo, romperle la galleta a una mujer que apenas se va a casar, eso no te toca a ti, le toca a los esposos- dijo mi padre pero ya sabía que era lo que me quería decir, en cuanto a la oveja habladora, se fue y decidí seguirla, ya no podía esperar más para hacérselo, si no se lo hacía aquí, tendría que hacerlo con alguien.

Entré a su casa y se miraba muy hogareña, cálida y cómoda, subí a las escaleras y después de que ella entro a su recamara, toque la puerta.

-adelante- respondió cansada. Nunca debería de hacer eso, no sabe que no debería de dejar entrar a psicópatas asesinos a su recamara.

-hola- musité y ella se levantó de su cama, era una floja y eso era algo que odiaba de los demás.

-no puedes estar aquí, nuestros padres nos verán- hablo asustada

-y aunque sea así, ¿te asusta?- dije sonriendo.

La abrace y nos volvimos a besar, ahora no había marcha atrás, la deseaba demasiado, pero la muy puta, interrumpió el beso y casi me saca a rastras de su habitación hasta el jardín. La invite a cenar y ella aceptó, al menos en mi casa no se me iba a escapar.

-¿Cómo te pareció Bella?- preguntó mi padre

-es muy gruñona y algo que no le gusta lo dice, me tengo que ir, no vemos- me despedí de mi padre muy cortante porque tenía un problema en mis pantalones.

Esta vez quería hacer algo muy diferente a la hora de hacerlo, vi a una chica que llevaba una minifalda, una camisa escotada y una bufanda, se veía apetitosa, me acerque más a ella, vi su trasero y se me endureció mas a tal grado de que era dolorosa la erección, escondí mi auto y saque mi cuchillo. Camine atrás de ella y el movimiento fue rápido, le tape la boca y le puse el cuchillo en la garganta.

-a dónde vas hermosa, ven vamos a divertirnos- sonreí

En cambio ella empezaba pujar y a gemir, la lleve a un terreno muy apartado y lejos de donde la encontré, no la lleve en mi auto, nos fuimos caminando. Me asegure de que nadie nos viera ni nos escuchara, sin que me viera le ordene que se pusiera la bufanda en los ojos.

-si no me obedeces te cortare el cuello- amenace

-¿Qué quiere de mi?- preguntó aterrada y llorando

-quiero tu boca, tus tetas, tu coño y tu culo, ¿acaso tu mami no te dijo que no te vistieras así?- pregunte burlándome

-mi novio es militar y se arrepentirá de esto- trató de amenazarme

-¿tu novio o con el que te paga para que se lo mames?- di una risotada

Me asegure bien de que la bufanda no se la quitara y de que no viera nada, la empuje contra el piso, tome mi cuchillo y le rompí la camisa que llevaba y tenía unas tetas grandes, agarre la camisa y le até las manos y los pies.

Después le rompí la minifalda y sentía que empezaba a hacer muchísimo calor, ella rogaba por que no le hiciera nada pero era en vano, me quite la ropa y empecé a besar sus pechos. Tomé su pezón entre mis dientes y comencé a succionarlo, mientras que con la otra mano masajeaba su otro seno y comencé a pellizcarlo.

-tienes unas ricas tetas- dije cada vez que mordía sus senos

Su piel era muy suave, y le enterraba los dientes, hasta hacerlos sangrar, bese su vientre que al igual mordía y sangraba. Estaba bastante excitado, introduje mi pene en su boca pero ella me mordió, y le di una potente bofetada que se quedo completamente dormida.

-mejor para mi perra- dije colérico

Su boca era una delicia, pero no podía hacerlo así, le di una bofetada y reacciono, tome mi cuchillo y se lo puse en su garganta

-si me vuelves a morder voy a rebanarte el cuello- musité

Introduje mi pene en su boca y le ordene que lo saboreara, lo metí a su garganta y al parecer ella estaba acostumbrada a eso. Tomé sus cabellos de color negro y la embestía salvajemente.

-ya casi llego putita- decía entre jadeos hasta que exploté en su garganta, y como mi miembro quedaba aun duro, seguía su coño.

-ahora sigue tu coño- le advertí

-ahí no, por favor, soy…virgen- declaró

-¿es en serio?, pues no es cierto- grité

Me posicione en su entrada y me metí, llego un momento en que algo me detenía, y era cierto era virgen.

-pues tenias razón, eras virgen, porque ya no lo serás- hice más presión

-no…por favor…duele…- gritaba la puta

Y finalmente pude entrar, la perra aulló de dolor y empezó a llorar, me moví un poco y me salí

-pues eras virgen, pero como es tu primera vez te va a gustar y pedirás más y te daré más- susurre

Ya estaba listo para hacerlo otra vez, había sangre en mi pene y tomé sus senos y los junté contra mi pene y esparcí su sangre sobre sus senos. Otra vez entre y ella gimió de dolor, empecé a moverme a lentamente

-ahmmmm- escuche gemir de gusto

-¿te está gustando verdad?- pregunté sonriendo

-siento mucho calor- dijo ella

-¿ves? Te dije que iba a gustar- musite en su oído

Le quite la atadura de sus pies, y se acomodaron en mi cintura, seguí moviéndome lento y ella empezaba a gemir.

-gimes muy rico- mi voz salió ronca

-quiero más fricción- susurró

-¿estás segura?- pregunté

-¡SI!...!OH POR DIOS, ERES MUY GRANDE Y GRUESO!- gritó y apretó las paredes de su vagina

Me empecé a mover rápidamente y ella empezaba a gemir, quería ver sus ojos dilatados por el placer, y le quité la bufanda, tenía sus ojos oscuros del placer y me sonrío. De verdad era una puta pero muy buena, sus ojos eran azules. Me movía rápidamente y sentía su clítoris en mi vientre, me aproveche de eso y me movía contra él.

-ah….ya casi llego…ah….ve…mas…rápido….- ella se seguía moviendo rápido y no tardé en ir a su ritmo, las estocadas eran más fuertes y ella gemía muy fuerte y hacia que me pusiera más duro, sus paredes se empezaban a contraer y yo no podía soportar mucho tiempo, hasta que alcanzamos el éxtasis juntos, seguía embistiendo como un loco hasta que me rendí

-que…rico…- dijo ella reponiéndose

-te dije que te iba a gustar- musite

-quiero mas- ordenó

Me levanté y la miré a los ojos, percibí su lujuria.-quien dice eso soy yo- gruñí

-eres muy guapo- susurró viéndome

-y tu también- respondí

Desaté sus manos y la empecé a besar, para volverlo a hacer toda la noche.