Autor: Kami-cute
Summary: Él adoraba esa canción. Era una pequeña obsesión que tenía. De a poco, lo corrompía. Y ella no lo supo nunca. Fue tarde cuando se enteró. Lo que quedaba de él, no tenía ni una pizca de razón. Universo Alterno.
Advertencias: Es un fic gore. O sea, con asesinatos. No me agrada la idea de que la gente lo lea, pese a mis advertencias. Por eso: si tienes un grave problema de hemofobia o asco hacia este tipo de lectura; NO LEAS. Si lo lees, tienes el derecho de dejarme un review y decirme s te ha gustado o no. Arigato.
Declaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. No, mi caacter sádico a lo Itachi con algo dulce a lo Hinata no tiene nada que ver con Naruto. Y tener grades ojos pardos a lo Sakura tampoco. Y tener dos gatos negros llamados Itachi y Sasuke-kun, tampoco. Puras coincidencias.
Notas de autor: Heme aquí, escribiendo otro capítulo. He visto que el quinto capítulo les gustó a todas las que lo leyeron. Me tiene un tanto aterrada el corromperlas con mis ideas psicópatas, pero... quiero que sepan todas que esto es un juego. No mato a nadie, tranquilas. Es sólo un juego que tengo con mi mejor amigo, así que no intenten hacerlo. Ahora, tengo varias de mis lectoras con dudas. Sí, soy un poco misántropa pero debo respoderlas. A continuación, sus respuestas. Arigato gozaimasu por leer.
Ángel de la Oscuridad: Es normal que no hayas visto antes el capítulo cuatro, ya que lo subí unos segundos antes que el cinco xD Pero menos mal que no te lo has perdido. Konan descubrió todo porque... Bueno, es Konan. Lo sabe todo. Y, respecto a tu duda: ¿cuántos años quieres que tengan? xD Es una broma... La verdad, no los hice con una edad promedio. Verás, al principio Itachi tenía 8 años y Sakura 6. Luego los hice más grandes, Itachi de 10 y Sakura de 8. Pero en el quinto capítulo, como habás leído, Itachi tiene 16 años. Por lo que Sakura tiene 14. No tienen una edad fija. A decir verdad, sólo los hago de edades cuando las víctimas ven bien contra quién se enfrentan. No me gusta ponerles edad, ya que Itachi progresivamente pasan los años. No puede matar todos los días, ¿no crees? Yoku, respuesta dada xD Ahora, respecto al amor de Sakura... Te darás cuenta cuando suba el capítulo dos. Lo subiré dentro de poco, creo... No lo sé bien. Aún está en progreso. De nuevo, Arigato gozaimasu por leer y ¡disfruta mis locuras demenciales! Algún día, serás mi víctima ;)
Namine1993: No puedo decirte algo concretamente. No tenías dudas, pero supuse que te sentirías alagada si te escribía un dedicado. La razón por la que subí el capítulo tan seguido es que ya los tenía preparados... Pero tuve problemas (leer notas de autor capítulo 4) por eso no lo subí antes. ¿En realidad te sorprendió que Kurenai hubiera muerto? A mi no. Es decir... nadie más entraba en mi categoría de sensei riguroso que te echa en cara tus errores. No la odio ni la detesto, que quede claro. Sólo... quedaba bien para el papel. Mira, si la cara de Itachi psicópata que yo me imaginé es la misma que te imaginaste tu, entonces si da miedo. Puedo asegurarlo. Y lo de Itachi y Sakura en la terraza... bien, necesita cosas románticas el fic. Y fue lo primero que me cruzó por la cabeza: Itachi+Sakura+Terraza: Romance. Y la ideología de Itachi, bien... creo que es la misma de Sakura (tomando en cuenta que ella no sabe que él asesina). Ambos creen que es algo bueno... cuando en realidad, no lo es. Pero, ¿quién sabe? Quizás ellos va bien y nosotros mal... De acuerdo, arigato gozaimasu por leer mi fic. Cada capítulo, cada vez que puedes. Arigato.
Z.mari: Una pregunta, ¿eres sádica? Quiero saberlo por el hecho de que siempre que lees mis capitulos, pones a 'Itachi' y 'babas' en la misma frase. xD No es nada malo, sólo que... tengo esa duda. Espero puedas responderme. Porque, si es así, entonces tenemos un gusto similar... Luego, te explicaé porqué.
x.kTa.x: No hay poblemas en que pongas reviews o no. Bah, si, pon reviews xD pero no interesa el tiempo, a eso me refiero. Sí, a Itachi le gusta mucho Sakura (no sé si la pregunta viene con doble sentido hacia mi, pero te respondo que si, ya que es lo mismo de ambas partes). Pero no la termina psicopateando. Ella sigue siendo ella... Bue, ya lo leerás. No te daré adelantos. Soy mala, sí. Muy mala y me gusta xD. Saca todas las conclusiones que quieras, pues no te diré nada. Es más, tienes derecho de enviarme un MP (mensaje privado, solo permitido para usuarios) e intentar acertar. Pero no te lo diré. ¿Te estoy torturando, te das cuenta? Jáh, gracias por adorar mi fic. ¿Le rindes culto o algo? xD Es broma, es broma... Sé que te gusta, ya que siempre me dejas un review y me encanta leerlo. Ahora, en la parte de los cinco... No, nadie muere partido en pedazos. Pero me has dado una idea grandiosa para otro fic. En realidad, muere en un lugar... Busca algo que rime con cuatro xD. Bueno, me voy llendo... Por cierto, tú junto con Ángel de la Oscuridad son mis próximas víctimas. Cuidate...
Rosemary: ¿Prefieres que te diga Rouce-chan? :) Te ha gustado mi fic, es suficiente. No tengo nada que decirte, ya que escribo por ti en MSN... Y, gracias al cielo, no me crees psicópata. Muchas me han creído eso... ¬¬ No lo soy. Bien, gracias por leer. Tú, eres mi víctima principal. Cuidate!
Carito-fox: ¿Se te ha pegado mi canción? Jáh, disculpa... Lo encuentro gracioso. Yo la canto todos los días, antes de ir a la escuela. La gente me tiene miedo por eso pero... Nah, no me hago problemas. Son débiles víctimas, ¿qué crees? Bien, continuaré mi fic... Ja ne, y arigato gozaimasu por leer.
Y ahora, se abre el libro de terror...
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x... Los vedaderos actores son los que viven ...x
Luego de unos minutos, bajaron a clase de teatro. Y allí era donde se encontraban. Itachi no tenía que interpretar ningún papel. Sus compañeros detestaban trabajar con él y la hermana Anko temía enseñarle algo, así que él era el telonero. Sí, el que sube y baja el telón. Entonces, después de abrir el telón, se sentó en el suelo mirando hacia la multitud de alumnos sobre el escenario. Entre ellos, la pequeña Sakura. Vio directamente, a un lado de Sakura, a Ino. Ella era la presidenta, por así decirlo, del grupo de teatro. Y nunca le había agradado Sakura.
- Dime, querida, ¿acaso no sabes actuar? –escuchó que Ino le decía a Sakura.
- Sí...es que... –intentaba explicarse Sakura.
- Creo que está bien claro que ella no merece el papel principal –dijo Ino a la hermana Anko.
La hermana miró a Sakura, la cual bajó del escenario para entregarle el guión. Itachi pudo ver cómo los ojos de Sakura se llenaban de lágrimas y como éstas caían tristemente por el suelo en que caminaba. Sakura no se merecía ese trato. Volvió la vista a Ino, que sonreía con suficiencia. No, esto no iba a quedarse así...
x...x
Corrió detrás de ella. De cualquier forma, no tenía un papel importante en clase de teatro y, además, no le importaba lo que sus compañeros dijeran a sus espaldas. Decían exactamente lo mismo que cuando él estaba. Logró alcanzarla a la altura del gran salón de fiestas. La encontró sentada en el suelo, abrazándose las rodillas e intentando no llorar. No tenía demasiado éxito. Se acercó a ella y le tocó el hombro con la mano, haciendo que ella diera un respingo notorio. No lo había reconocido.
- Soy yo, tranquila –dijo Itachi, ante la reacción de Sakura.
- E—Está bi–bien –dijo Sakura, para empezar a llorar de nuevo.
Itachi detestaba ver llorar a Sakura. Era algo que le revolvía las tripas y lo hacía sentir inseguro. Y él detestaba ser inseguro. Él quería estar seguro de sí mismo, para asegurar el bienestar de ella. Pero todas esas, eran emociones. Y como tales, no puedes controlarlas.
Se sentó a su lado, haciendo que ella apoye la cabeza en su hombro. No la acariciaba. No le murmuraba palabras dulces al oído. Sólo estaba ahí, como una estatua. Dándole la seguridad a ella de que, pasara lo que pasara, él estaria para acompañarla.
- Gracias –murmuró Sakura, antes de levantarse y salir corriendo, dejando atrás a Itachi.
x...x
La clase había terminado y todos estaban en el receso. Pero ella, como ser presidenta del grupo de teatro, se quedó un poco más. ¿Haciendo qué? Practicando, quizás. Para luego, demostrar que era más que el resto.
Itachi empujó la puerta de entrada al salón de teatro. Divisó, sobre el escenario, a Ino seguir dramatizando. Bufó, para luego seguir caminando. Llevaba algo en la mano. Un objeto cortante. Punzante. Algo para herir y lastimar. De esos objetos que a él le encantaban.
Llegó a la base del escenario y miró hacia arriba. Ino seguía actuando y no se había percatado de su presencia. Mejor. Así podría planear más la dolorosa muerte. Fue hasta la parte trasera del escenario y ascendió por unas pequeñas escaleras. Cuando se halló en el escenario, buscó con la mirada a Ino. Seguía actuando. Qué patética. Fue hasta las cuerdas del telón y las bajó, haciendo de la gran tela descendiera. Vio, con gozo, como Ino empezaba a asustarse. Entonces, caminó hasta ella. Y vio, luego, la mirada de pánico.
- ¿Pánico escénico? –preguntó, con una voz demente, Itachi.
Ino quiso huir, pero se dio cuenta que el costado derecho del teatro, estaba cerrado. El muy maldito había previsto todo. No podía huir por delante, pues estaba él. No podía ir por el costado izquierdo, porque estaba el telón. Ino giraba su vista en torno a todo el escenario. Sin prestar atención a lo que Itachi decía. Sin escuchar, realmente, que cantaba esa canción.
- Yo tenía diez perritos, yo tenía diez perritos: uno se perdió en la nieve; no me quedan más que nueve. De los nueve que quedaban, de los nueve que quedaban: uno se comió un bizcocho; no me quedan más que ocho. De los ocho que quedaban, de los ocho que quedaban: uno se tragó un cohete; no me quedan más que siete. De los siete que quedaban, de los siete que quedaban: uno se mojó los pies; no me quedan más que seis. De los seis que me quedaban, de los seis que me quedaban: uno se mató de un brinco; no me quedan más que cinco.
Ino entonces, ante la desesperación, cayó al suelo y empezó a llorar. Itachi, le devolvía el gesto con pequeñas carcajadas maníacas. Daba miedo. Mucho miedo. Él no dejaba de acercarse y de mirarla con sadismo. Un sadismo con odio incluído. Y ella, lloraba aún más ante el miedo.
- Lágrimas de cocodrilo –decía Itachi-. Bastante conmovedor.
- Déjame en paz, ¡te lo ruego! –decía Ino entre el llanto.
Itachi siguió avanzando, hasta detenerse a unos cinco pasos de distancia. Ino intentaba huir, pero ¿adónde? Todo estaba cerrado, previendo que huyera. Y él, no permitiría tampoco que se vaya. No podía abandonarlo en la mitad de la obra. Sonrió maléficamente. El ser celestial comenzaba a actuar. Y con eso, cantó de nuevo.
- De los cinco que quedaban, de los cinco que quedaban: uno se mató en el teatro; no me quedan más que cuatro.
Estiró su brazo y dejó caer el objeto punzocortante en el suelo, ante la mirada atónita de Ino. Sí, él ahora quería que su víctima se matara. Parecería un suicidio y le daría el toque dramático que una obra merece. Porque esa vida que vivían era fingida y él, la denominaba obra.
- ¿Q—Quieres que me mate? –preguntó Ino, aterrada de la respuesta.
- Si –contestó Itachi-. Hazlo.
Ino tomó el objeto entre sus manos y lo miró. ¿Matarse? Ella no podía hacer eso. No, no podía hacerlo. Miró con odio y dolor a Itachi, que sonreía malignamente. ¿Porqué era tan descarado?
- Sólo...quiero saber...
- Lo hago por Sakura –dijo Itachi, antes de la pregunta
- ¿Ella te lo pidió? –dijo Ino, con desprecio
- No –dijo Itachi, sonando severo-. Lo hago por mi cuenta.
No cruzaron más palabras. E Ino se sentía realmente aterrada. No podía matarse. No tenía las fuerzas para hacerlo. Pero podría atacar a Itachi y huír. Aunque, se veía un tanto imposible.
- ¿Tienes miedo? –preguntó Itachi entre burlas-. Qué vergüenza, planeé esto como una muerte digna de una actriz
- Púdrete –le respondió Ino.
- Tranquila, ya lo haré
Empezó a acercarse a Ino, haciendo que ella se desesperara. Tenía tanto miedo esa muchachita de pelo rubio y ojos azules como el mar. Sin darse cuenta, apoyó el objeto sobre su muñeca. Itachi había visto eso. Entonces, se acercó a ella hasta tomarle el rostro. Se acercó a su oído, mientras coon la otra mano tomaba la de ella y el objeto cortante. Suspiró en su oído, para luego murmurarle:
- Muérete
Ella abrió los ojos de la impresión al sentir la pequeña navaja cortar su muñeca derecha. Vio como Itachi, al mismo tiempo, se alejaba. Y con desesperación y miedo, miró su muñeca. Sangre. Sangre de una actriz, derramandose. Y el culpable, se marchaba como si nada. Empezó a gritar, desesperada. Pero la sangre, corre más rápido ante el miedo por causa de la adrenalina. Y allí, a los pocos minutos, murió desangrada. Murió una jóven actriz. Con un final digno de obra de teatro. Itachi había matado de nuevo.
x...x
Era medianoche y no podía dormir. Itachi daba vueltas y vueltas en la cama, intentando conciliar el sueño. Pero el sueño parecía resentido con él, y no aparecía. Cerró los ojos por enésima vez, para luego escuchar la puerta abrirse. Abrió los ojos, asombrado, y se levantó de su lugar. ¿Qué se encontró? Pues a la pequeña Sakura, en pijama, entrando a su cuarto. Las mejillas de Itachi se tiñeron de un leve color carmín. Sakura, en cambio, se dio media vuelta y al ver a Itachi mirándola, se paralizó.
- ¿Q—Qué haces aquí? –preguntó, un tanto temeroso, Itachi.
Sakura bajó la cabeza, hasta el punto de tapar su rostro con su flequillo. Sus hombros se movían abruptamente, como si estuviera por llorar. Sus manos jugaban entre sí, apretujándose. Y sus piernas temblaban visiblemente. Pero no hablaba. No dejaba escapar ni una sola palabra. Sólo se mantenía en silencio.
- Creerás que soy tonta –dijo Sakura, luego de unos minutos-. Pero tengo miedo
- ¿De qué? –preguntó Itachi, asombrado.
- De 'el castigador'
'El castigador' era el sobrenombre que se había autoimpuesto Itachi, para hablar de sí mismo en tercera persona. Sólo ante la presencia de Sakura. Y ahora...ahora ella estaba aterrada por su culpa. Por él mismo. Sakura le temía a Itachi. E Itachi sentía como si estuvieran golpeándolo desde adentro.
- No es que tenga miedo –prosiguió Sakura-. Es que...no lo sé...
- ¿Qué es entonces? –preguntó Itachi.
- Es duda... –respondió ella-. ¿Por qué sólo castiga a la gente que me hace daño a mi?
Itachi calló. ¿En realidad debía decirle la razón? ¿O era mejor inventar una un tanto menos obvia? Sin que se diera cuenta, Sakura había avanzado lo suficiente como para sentarse en la algo dura cama. Y lo miraba. Miraba a sus ojos zabache, espectante a una respuesta que quizás no llegaría nunca. Itachi, por su parte, buscaba algo para responder. Aunque sea un monosílabo. Aunque sea, nada. Miró a Sakura, clavando su mirada negra en la verde de ella. Una sonrisa, un tanto arrogante, se apareció en el rostro de Itachi.
- Porque –empezó a explicar- él fue enviado para cuidarte y proteger tu bienestar.
Sakura abrió sus ojos, estupefacta. ¿Cuidarla? ¿Proteger su bienestar? ¿Todo eso por ella? Formó una pequeña sonrisa de satisfacción, para luego abrazar a Itachi. Él no correspondió, sólo puso su mano izquierda en la cabeza de ella y la derecha en su hombro. Él no era de demostrar afecto. Pero Sakura sabía bien que la quería.
