Tomoyo había hecho caso omiso de su asistente cuando esta había sugerido que dejar el trabajo por todo el tiempo que ella planeaba era la peor idea que se le pudiera haber ocurrido a la morena, aquella era una casa de moda que necesitaba de toda la atención de su creadora, en este caso de Tomoyo, pero de todas formas la prioridad de la morena estaba lejos de crear nuevos diseños, toda su energía estaba enfocada en encontrar la causa que pudiera dañar a las personas que quería.

—Pero Tomoyo tomarte un tiempo indefinido de vacaciones no me parece buena idea.

—Puede que me tome todo un año –la morena ignoro el chillido de su amiga y asistente—. No tienes que preocuparte por mi en cuanto menos lo pienses me tendrás aquí de nuevo.

La habitual sonrisa de Tomoyo abarco su rostro mientras despedía a su asistente y se quedaba sola en su oficina. Estaba aterrada. Pero el miedo no conseguiría vencerla y mientras más repasaba su poco elaborado plan más resentía no poseer ni un poquito de magia para poder enfrentar lo que sea que estuviera enfrentando, no sabía por donde comenzar pero las ideas no dejaban de señalar un camino que giraba siempre entorno a Eriol y al mago Clow Reed, la morena se sentía embriagada de emoción porque aunque sabía que la magia era algo que escapa de sus manos eso no evitaba la sensación de iniciar un camino sin retorno que la llevaría a algo, no sabía definir a que pero era algo de vital importancia para ella.

Apoyada en el escritorio que habitualmente usaba para realizar sus bocetos mantenía a su alrededor un portátil, su fiel cámara de video, un cuaderno y su reproductor de música. Con cierta añoranza recordó la primera vez que con cámara en mano grabo a Sakura subida en su báculo volando bajo la noche de Japón en esa ocasión tuvo la certeza de que empezaría algo maravilloso alrededor de su vida y de la vida de su inocente prima que no había podido ocultar su secreto. En esta ocasión Tomoyo sentía que la nueva aventura iba dirigida a ella y ya comenzaba a sentirse una especie de Sherlock Holmes en pleno Londres del nuevo siglo. Lo que sabía era apenas muy poco y nada conciso, una maldición que giraba alrededor de Clow y su descendencia, tal como había advertido Eriol, la muerte giraba en torno a Clow, sus reencarnaciones y allegados, ¿De donde podría obtener más información?

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CAPITULO VI: SOBRE LA MARCHA

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Eriol estaba bien consciente de que había permanecido en la ducha más del tiempo recomendable pero sus pensamientos no giraban en torno a otro tema que no fuera Tomoyo y su reciente empeño por saber más acerca del pasado, ¿Por qué empezaba a sentir que todo se precipitaba? Sabía de los sentimientos de Tomoyo desde hace tiempo, se había negado a si mismo sus propios sentimientos siempre con el pensamiento de que prefería estar solo, pero entonces Touya Kinomoto había aparecido en el cuadro y todas sus intenciones de permanecer alejado de Tomoyo habían ido al traste. Un mago no debía sucumbir a una emoción tan conflictiva, emoción que el mismo se negaba a definir. Paso todavía otro cuarto de hora para que Eriol saliera de la bañera, se vistiera y saliera de su habitación para encontrarse con una escena poco común: Tomoyo estaba emborrachando a Spi.

—¿Entonces donde debería empezar? –preguntaba Tomoyo.

—Libros –Spi se removió contento luego de probar un chocolate relleno de caramelo que se derretía al contacto con la lengua—. Los libros guardan el secreto. China también es un buen lugar para empezar, ¡Hip!

Eriol sonrío ante el descaro de Tomoyo desde luego ella iba bien armada para sacar toda clase de información de Spinelli porque alrededor de toda la sala había dulces, pasteles, chocolates, gomitas, bombones y toda clase de postres azucarados que tenían a Spi con la cara roja mientras se acurrucaba contra la mejilla de Tomoyo que escribía toda la información posible acerca de una maldición sin nombre.

—¿Y cuando tengas toda la información que harás? –pregunto Eriol.

—No tengo un plan –admitió ella sin sorpresas por ser descubierta—. Planeo sobre la marcha, ¿No puedes prestarme a Spi durante algún tiempo?

—Es mi guardián claro que no puedo, sobre todo si planeas mantenerlo ebrio todo el tiempo.

Tomoyo no consiguió evitar el nerviosismo cuando Eriol se sentó junto a ella y retiro a Spinelli de su hombro. Eriol dejo a Spi descansando sobre un cojín y luego entre sus manos apareció un libro de pastas amarillas con el símbolo del sol y la luna que también figuraban en el báculo que el mago usaba para realizar su magia. Eriol abrió el libro y marco una página para luego pasarle el libro a Tomoyo que empezó a leer mientras los ávidos ojos violetos de ella recorrían las palabras. Era apenas una pequeñísima bibliografía acerca de Clow pero a Tomoyo debió parecerle muy interesante porque no despego la mirada en un rato.

Eriol se concentro en observarla a placer. La imagino girando el rostro lo suficiente para que el se inclinara y pudiera saborearla a placer, por eso cuando ella empezaba a girarse sintió su oportunidad cerca pero el beso no llego, los sentidos del mago se pusieron alerta al sentir una presencia mágica, la pequeña y ebria figura de Spi también delato que había sentido la presencia cuando sus pequeñas orejas y el pelaje oscuro se crisparon.

—Ahora vengo –dijo Eriol—. No se te ocurra darle más dulces a Spinelli o no podrá protegerte muy bien.

—¿De que tendría Spi que protegerme? –pregunto Tomoyo sin recibir respuesta de Eriol que ya no estaba en el departamento.

El mago desplegó su báculo y un conocido pentagrama de luz se dibujo debajo de él su magia pareció alterar a la mujer que miraba el paisaje que ofrecía Londres por la noche, ella ya había sido advertida acerca de la reencarnación de Clow pero no esperaba conocerlo tan pronto, de forma juguetona ella se acerco hasta Eriol que como siempre sonreía, él siempre tenía la confianza de tener todas las piezas a su favor y esta vez no era la excepción.

—Es muy raro recibir en Inglaterra a una cazadora, ¿Puedes informarme acerca de tu contrato?

La pelirroja sonrío y negó con la cabeza. Era muy llamativa con su pelo rojo demasiado largo, la piel blanca y un arcillo en la oreja, usaba unas botas blancas, guantes igualmente blancos y una capa negra que la cubría de pies a cabeza. Con cada paso que daba ella parecía danzar en el aire con una gracia innata.

—Estoy apenas buscando –comento ella—. No te volveré a molestar. No demasiado pronto.

Ella se despidió con la mano y camuflada por la oscuridad de la noche desapareció, Eriol hizo lo propio cuando se transporto de regreso a su casa, apenas puso un pie en su habitación cuando se percato de dos presencias más que estaban cerca de Tomoyo, Eriol maldijo por lo bajo cuando tuvo la certeza de que esa energía pertenecía a Nakuru y de menor forma a Touya Kinomoto, la energía del segundo era claramente más baja. Preocupantemente baja. Eriol prefirió no hacer nada cuando Tomoyo se fue junto a Touya y dejaron a Nakuru nerviosa en la sala y a Spi demasiado borracho como para concentrarse en lo que estaba sucediendo. Eriol en lugar de guardar su báculo pensó en usar su magia un poco más esa noche.

—Regresaste antes de lo esperado –decía Tomoyo sin darse cuenta de la dificultad de Touya para seguirle el paso o la extrema palidez—. Me alegra tenerte en casa, ¿Ah ido todo bien?

—Si –el doctor tuvo que sentarse antes de que las piernas terminaran por no responderle—. ¿Puedes darme un vaso de agua?

—Seguro –Tomoyo se apresuro en ir a la cocina y llenar el vaso—. ¿Debería ponerle algo de hielo?

El vaso se rompió cuando Tomoyo dejo caerlo al piso. El doctor respiraba con dificultad pero eso no era lo que más había asustado a la morena, lo que causo un corto circuito en sus ideas fue la impresión de ver como un brazo de Touya empezaba a desvanecerse. Eriol se materializo frente a Tomoyo y por el filo de su vista pudo ver como Touya cerraba los ojos, el mago aprovecho el momento para descansar su mano frente a la cabeza del medicó que respiraba de nuevo de forma normal y parecía sumergido en un profundo sueño, aún entonces la imagen de su brazo parecía desvanecerse. Tomoyo no se atrevió a preguntar nada tenía los ojos llenos de lagrimas con dificultad para controlar sus nervios se acerco al doctor para tomar su mano. El reloj siguió su curso durante mucho rato y solo la noche era testigo mudo del silencio en ese apartamento.

—¿Qué a sido eso?

—Es la consecuencia de que Touya haya cedido su energía a Yue –Eriol desapareció su báculo sin desear ver como Tomoyo lloraba—. Si debo decir algo a favor de Touya eso es que a durado mucho más tiempo del esperado. Siempre creí que moriría antes, es algo que tiene la magia, puede llegar a cobrar precios tan caros como la vida misma. Y la energía de Kinomoto no era poca cosa incluso Nakuru la deseaba.

—Odio la magia, la desprecio –dijo Tomoyo aferrada a Touya como si soltarlo significara dejarlo a un paso de la muerte—. Si todo tiene que ver con Clow, con maldiciones y con magia entonces será mejor que empiece a buscar respuestas ahora, ¿Te opondrás a eso Eriol?

—Si me opongo lo harás de igual forma –Eriol resintió ver como Tomoyo se aferraba a Touya—. Te ayudare a cambio de un precio.

: : SAKURA CARD CAPTOR: :

HONG KONG, CHINA.

Tomoyo y Eriol. Ambos habían llegado a China a media tarde, la primera parada había sido el aeropuerto internacional de Hong Kong. Tomoyo recordó con nostalgia su primer viaje a ese país había ido en calidad de acompañante de Sakura, del joven Tsukishiro y finalmente de Touya el hermano de su amiga que ahora estaba demasiado débil como para seguir la rutina de una vida diaria. Con mucha reticencia había aceptado dejar a Touya al cuidado de Nakuru, la mayor ironía alrededor de ese segundo viaje a China era saber que sería el primero que hacía en compañía de Eriol. Ajeno a sus pensamiento Eriol miraba con interés los grandes rascacielos que se podían vislumbrar a través de la ventanilla del taxi.

—¿Tienes algún recuerdo de tu vida como Clow?

—Pues no pero estoy casi seguro que esta ciudad no se ve igual que hace mil años cuando yo vivía aquí –Eriol se sintió conforme con la primera sonrisa que le regalaba Tomoyo desde que habían salido de Londres—. Iremos primero al templo donde se supone que vivía Clow, ¿Bien?

El templo tenía grandes murallas que hacía imposible saber que se ocultaba detrás de ellas por eso cuando Tomoyo completo la visión del templo un sobrecogimiento asalto sus sentidos, era entendible porque las murallas eran tan altas, dentro de ellas resguardaban lo que Tomoyo describiría como un lugar de otro tiempo, puede que incluso otro lugar donde no existía el tiempo, había un jardín tan inmenso que podía ser dividido en otros más pequeñas cada uno tradicionalmente Chino, ¡Si incluso había una agrupamiento de cerezos en flor!

El sacerdote del templo les dio la bienvenida y pareció sumamente interesado en los recientes huéspedes que hasta donde el sabía se quedarían tres días, la prolongada mirada que les dio a ambos solo pareció incomodar a la chica por lo que el sacerdote con un carraspeo les informo de todo lo que debían saber acerca del templo y las habitación donde se alojarían. Si, habitación en singular. Tomoyo quiso poner algún reparo pero la mano de Eriol le detuvo.

—Vamos nena no es la primera vez que dormimos juntos.

Tomoyo se sonrojo violentamente pero no dijo nada. El único edificio en ese pequeño paraíso de campos verdes tenía la arquitectura típicamente China y se levantaba en forma piramidal, los pisos eran de madera y las puertas eran corredizas era un edificio tradicional que había sobrevivido a la era moderna.

—Me vas a tener que explicar cuando dormimos tú y yo juntos porque yo no lo recuerdo –dijo Tomoyo una vez que estuvo a solas con Eriol.

Eriol se sonrío más para si mismo que para Tomoyo que no se daba cuenta lo guapa que estaba con los brillantes ojos amatista viéndole furiosamente, ella llevaba un vestido de tejido blanco que no llegaba a ajustarse a su figura pero que daba fe del buen talle de la morena, probablemente era uno de sus diseños eso él no lo sabía con certeza porque a pesar de que durante mucho tiempo la había escuchado hablar de su trabajo nunca se había interesado demasiado por el tema, tal vez ella tenía razón al pensar que el muchas veces se internaba demasiado en si mismo y en su pasado. De las novias que había tenido, una lista no demasiado extensa, todas habían acabado por no interesarlo demasiado, con los recuerdos de tantas vidas el sencillamente había perdido interés.

—¡Eriol! –le llamaba Tomoyo por tercera vez por fin captando su atención—. ¿En donde deberíamos comenzar?

—En el pasado –Eriol sonrío y una luz ilumino su mano derecha apareciendo su báculo—. Sígueme.

Eriol parecía saber por donde iba y si no lo sabía Tomoyo tampoco tenía forma de descubrirlo, cuando llegaron frente a dos pesadas puertas de madera que parecían cerradas desde hacía mucho tiempo la morena se desanimo pensando que hasta ahí llegaba su camino pero por supuesto una mortal como ella no estaba acostumbrada a saltarse las normas, Eriol con ayuda de su magia abrió las puertas que crujieron como una queja de haber sido despiertas tras un largo letargo, cruzaron por las dos pesadas puertas de madera y se encontraron con un manantial, cuatro figuras de felinos detallados en roca descansaban alredor y Tomoyo habría jurado que estaban enojados por los inoportunos visitantes.

—Vamos Tomoyo no creo que despierten ahora solo para arrojarse sobre nosotros.

—Entonces si que pueden despertar, ya me tranquilizo yo sola gracias Eriol.

Eriol se las arreglo para hacerla sentir una infantil sensación que aumento cuando la tomo de la mano y ambos se quedaron frente a la sosegada agua de un azul puro, estaban viendo sus propios reflejos y cuando pasaron los minutos la morena hizo un mohín pero este no llego a reflejarse en el agua porque en su lugar apareció el reflejo de un hombre de rasgos faciales muy parecidos a los de Fujitaka Kinomoto pero con el matiz del pelo y los ojos de Eriol, ese debía ser el mago Clow, para Tomoyo era la primera vez que lo veía y estaba comprendiendo porque Sakura se había quedado tan admirada por él.

—¿Puedes mostrarnos un recuerdo? –pregunto Eriol a la imagen del mago que asintió—. Debe ser un recuerdo que nos ayude con la maldición que afecta a tus descendientes.

Clow asintió y dio la impresión de que se marchaba. Asombrada quedo Tomoyo cuando observo como por encima del agua, que no se removió ni por un instante, empezaba a formarse un puente que Eriol le obligo a seguir, desde luego ella no hubiera dado un paso y casi chillo cuando avanzados seis pasos se dio cuenta que el puente desaparecía detrás de ella, Tomoyo sintió que un pesado silencio se instalaba a su alrededor así que intentando olvidarse de todo razonamiento lógico, la física quedaba descartada del todo, se apego más a Eriol y siguieron caminando por otro rato, ella no giro nuevamente el rostro para ver el camino desaparecer.

—Llegamos –dijo Eriol y no dejo de notar el ceño fruncido de Tomoyo al ver que estaban exactamente en el mismo lugar en que iniciaron—. A partir de ahora nadie nos vera pero si serán capaces de escucharnos.

—¿Es tu forma de decirme que me calle? –Tomoyo no le regreso la sonrisa a Eriol que asentía—. Tampoco es que me hayas dejado hablar mucho desde que llegamos a China.

—Silencio ángel.

Tomoyo más segura de si misma iba a separarse del ojiazul pero el hizo todo lo posible por solo pegarla más contra él, resignada y no demasiado disconforme con la cercanía de Eriol iniciaron un camino que los llevo directamente a Clow que colocándose su capa salio del templo, tal como había dicho Eriol las calles de ese entonces lucían sumamente distintas, por principio no había rascacielos y luego el cielo se podía ver de forma clara. El mago Clow tuvo que detenerse varias veces a lo largo de su viaje, las personas que lo reconocían no evitaban sentir su presencia mágica como un imán, el hombre era sumamente apreciado por todos o al menos esa era la impresión que tenía Tomoyo.

—Ellos no saben que es mago –le informo Eriol con un susurro.

Clow llego a otro templo incluso más esplendoroso que el que había salido en principio. Ya en la puerta una sirvienta vestida con un modesto kimono lo escolto hasta una sala con el piso de madera llena de biombos, con una pequeña mesa en el centro donde había un juego de té, en las paredes habían algunas pinturas. Una vez solo Clow pudo ver la llegada de una mujer vestida con un kimono de un rojo oscuro casi apagado que salía detrás del biombo donde había estado oculta, Tomoyo se dio cuenta de que la mujer estaba visiblemente dispuesta a entregarse en ese preciso instante al mago que miraba con seriedad a la mujer.

—Llevo esperándote desde hace rato –dijo la mujer que se acerco hasta recargar su cuerpo en el del mago—. ¿Por qué no te quedas esta noche conmigo?

—Me temo que aún estoy trabajando en mis estudios –Clow no pareció afectado cuando las manos de la mujer recorrieron un poco más dentro de su capa—. Ya te lo había contado Madam Reed, estoy intentando crear dos guardines que representen la luna y el Sol. Nieve y fuego.

—A veces llego a pensar que solo sabes hablarme de magia –la mujer decepcionada se fue a sentar frente a la pequeña mesa e invito a Clow a hacer lo mismo, Tomoyo no dejo de sentirse admirada por la escena, era emocionante ver la forma tan solemne en que Reed hacía toda una ceremonia para servir el te a Clow. A Tomoyo se le antojo tener su cámara de video o al menos su cuaderno de dibujo cerca para grabar la escena, Eriol pareció leerle el pensamiento y se limito a sonreír.

—Al sol lo veo como un felino de pelaje áureo pero aún no se la forma de crearlo.

—Que suerte que mi familia me haya dejado todos sus secretos de hechicería –la mujer rió fuertemente—. Tal vez si no lo hubieran hecho ahora la gente no me temería tanto como lo hace, ¿Cuándo crees que se darán cuenta que tu también eres mago?

—Se empezaran a dar cuenta cuando pueda crear lo que deseo, un ángel blanco de mirada fría y un felino de fuego adicto a los dulces. Entonces se darán cuenta.

—Si te ayudo a crearlo, ¿Cómo se llamara el felino?

—Kerberos.

Tomoyo se distrajo cuando Eriol movió su báculo y ambos regresaron al presente. Eriol desapareció el báculo e igual que Tomoyo dirigió su mirada hacía la luna de tonos rojizos sobre su cabeza. Apenas habían vislumbrado una pequeña parte de la historia alrededor de Clow. Esa noche cenaron con el sacerdote del lugar y más tarde se quedaron en su cuarto acostados cada uno en sus futon aunque quedaba claro que ninguno de los dos era capaz de dormir. Tomoyo se levanto y encendió la luz sabiendo que Eriol a pesar de no decir palabra estaba despierto, ella saco su cuaderno de dibujo y sus pinturas concentrada en recrear los rostros que había conocido en el recuerdo de un pasado que ya solo existía en los recuerdos de Clow y en los de Eriol que se giro de lado para poder ver como ella se concentraba en dibujar y arrancar hojas conforme su mente se llenaba de más y más imágenes.

—Eres muy buena –decía Eriol mientras admiraba uno de los dibujos que se iban desperdigando alrededor de Tomoyo—. No debes alterarte tanto, te aseguro que lograremos encontrar algo que nos ayude con la maldición de la descendencia Clow.

—Lo sé –dijo ella recordando el rostro pálido de Touya la ultima vez que la vio.

—Tomoyo –Eriol extendió la mano hacia ella que la tomo como si el ofreciera toda la solución a sus problemas y en parte así era.

Eriol era la única persona que jamás se alteraba, siempre calmado y en paz, demasiado inteligente para enojarse por nada de lo que sucedía a su alrededor. Lo amaba. Muchas veces era incapaz de encontrar fallas en alguien como él que había tenido un sinfín de vidas extraordinarias, cuanto más lo pensaba llegaba entonces a comprender porque jamás sería ella nada tan extraordinario para él. Apenas un fragmento de una vida pasada y ella ya había quedado hipnotizada, el tenía cientos sino miles de esos recuerdos.

Aquella noche Tomoyo quedo dormida junto a Eriol que la abrazaba y murmuraba cosas que ella no llegaba a entender, entre sueños la morena pudo ver la figura de un hombre cargando una enorme espada y una mujer de larga cabellera roja con apariencia de una hada. Fuera de la habitación la luna se coloreaba de un profundo carmesí.

Continuará…

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¡Hola chicas! Hoy les traje un capitulo cargadito y bueno igual y les dejo más dudas que otra cosa, pero eso esta bien xD

Esto no tengo mucho que deciros, espero que el capitulo hable por mi y que hable bien jaja, ¿Os gusto?

Confío que si. Y bueno una mini aclaración, mi nick Erol, es solo mi nombre al revés Lore. Con ello quiero aclarar que mi genero NO ES MASCULINO. xD

Besitos, dulces, y abrazos! Hasta el próximo capi ^0^

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REVIEW REPLY

Karina Hdz Cullen:Hola Kari! Muchisimas gracias por el comentario y por aventarte a leer toda la historia otra vez jeje me alegra que te guste. Cumpliendo con tus deseos adelante el capitulo para hoy 9, ojala te guste. Abrazos :D

gabyhyatt:Un review muy conciso, gracias. xD

Vainyl-chan:Hola Vainly! Spi enamorado de Tomoyo, pues si un poco jaja es igual de goloso que Kero, ¿Como no la va a querer? Jaja habra mas escenas Spi y claro habra la dosis de Eriol-Tomoyo. Muchas gracias por tu comentario. Saludos bonita :D

princessttarsandy:Hey Princess! Bueno no te quiero adelantar mucho pero el Eriol de este fic se rompe la cabeza más de lo que deberia jaja pero hay una razon para ello. Muchas gracias por tu comentario, espero que la continuacion te guste. Besitos ^-^

Nuleu Strack:Hola! Me anima lo que me dices: El capitulo no me ha parecido ni dramatico ni misterioso, yo lo llamaria oportuno y perfecto. Me quedo muy contenta con tu opinion, esto, como ya lo comente en otro comentario, el Eriol de este fic intento apegarlo muchisimo a lo poco que vimos de él en SCC. Aún falta ver que pasa con Touya :D ¿Te gusta el nuevo chapter? Ojala si, saludos.

cainat06:xD Eres la unica que me comento acerca del libro que Tomoyo agarra y tiene que ver con Clow jaja, tenes buen ojo, ya te dire porque en otros capitulos. Muchas gracias por el comentario cainat :D

Boggartt: Hola Boggartt! Me alegra verte de nuevo :D Tome en cuenta que el capitulo te parecio corto, espero que este nuevo no te paresca asi jaja, esto el humor de este fic no es tan...no se tan exagerado pero claro que intento integrar el humor al fic y claro, el romance, gracias por tus comentarios. Saludos. ^o^

La criticona:Adore tu nick: la criticona. xD Esto no eh leido tantos fics de Eriol-Tomoyo y no se que tan trillado este lo de las maldiciones PERO espero que este fic sea la diferencia. Gracias por comentar, saludos :D

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PROXIMO CAPITULO: 18 DE AGOSTO