Capítulo 6:

Después de meditar un rato más llegaba a conclusiones que la hacían sumergirse aún más en la tina, como si estuviera escondiéndose de alguien, ¿cómo era posible que ella no se diera cuenta o que pensara que varias de esas insinuaciones solo fueron actuaciones debido a la situación?, kyoko totalmente desesperada por su propia ceguera y completamente sumergida en un estado de autocompasión, se decía así misma que ya era hora de que se espabilara un poco, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por el llanto de yume, así que abandono rápidamente el baño, apresuradamente se puso una bata y sin pensar bien las cosas salió corriendo hacia la habitación de Ren.

-cielos, cielos, ya voy, no llores- dijo Kyoko entrando al cuarto y observo a Ren sentado en la cama sin saber qué hacer, así que se acercó y tomo a yume en brazos- shhh, ¿Por qué lloras?- hablaba Kyoko mientras caminaba a través dela habitación tratando de calmar a la bebe, una vez que esta dejo de llorar se sentó en la cama y la volvió a dormir.

-valla, parece que se sentía sola- dijo Ren inclinándose hacia yume y tocando su cabecita- lo vuelvo a decir, eres buena en esto- dijo viendo a kyoko sonriendo con un leve rubor luchando por subir por su cara.

-si eso creo-dijo kyoko volteando a verlo y percatándose de algo de lo que no se había dado cuenta por tener su atención centrada en Yume. Ren en esos momentos se encontraba prácticamente desnudo, oh vamos, díganme si estar con solo una pequeña toalla enrollada en su cintura no es estarlo y para rematar con el agua que goteaba de su cabello bajando por todo su perfecto torso, pues afortunada nuestra despistada e inocente protagonista, sin embargo en estos momentos no tan inocente, aunque fue inconsciente, la mirada de Kyoko se dedicó a seguir las gotas de agua que bajaban por su cuello, pectorales y abdominales, las cuales se deslizaban de una forma traviesa, como si se estuvieran burlando de ella, a la pobre se le estaba comenzando a secar la boca y su imaginación estaba tan activa que quien sabe que cosas estaría pensando como para que se le formara un gran rubor escarlata.

- ¿te gusta lo que ves?- escucho decir y asintió de forma inconsciente- pues no puedo decir que no esté disfrutando de lo que yo veo, pero dudo mucho que valla a controlarme- dijo Ren en tono seductor, lo cual la hizo reaccionar.

-¿eh? y-yo..yo - soltó kyoko muriéndose de vergüenza- ¡Ay no!- exclamo cuando se vio a sí misma, al igual que Ren su cabello se encontraba mojado, estaba en bata, y por si fuera poco en algún momento la bata se le había comenzado a soltar, dejando una abertura no tan pequeña, haciendo que se vieran parte de sus senos. Miro a Ren de forma nerviosa notando que este trataba de hacer el inútil intento de apartar la vista y de ocultar un fuerte sonrojo con el dorso de su mano- ¡kyaaaaaaaaaaaaa Tsuruga-san pervertido!- grito kyoko enrojecida y salió corriendo despavorida hacia el cuarto de huéspedes, no sin antes gritar- ¡vístete que pescaras un resfriado y sécate el cabello!

-ajh- suspiro Ren- soy yo el que debería quejarme, ay ¿a quién engaño?, kuon eres un miserable pervertido- dijo y luego miro a Yume que estaba dormida- no sé si debería agradecerte, pero te culpo porque ahora tengo que tomar una ducha con 1 kilo de hielo incluido, espero que ella no se haya dado cuenta- dijo parándose de la cama y dirigiéndose nuevamente al baño con ropa con él por si acaso, pero antes de entrar se detuvo junto a la puerta y dijo mirando al cielo- señor, yo no sé si ya me has perdonado por todo lo malo que hice y solo quieres que tenga una gran descendencia junto a ella, pero ayúdame a tener un poco de autocontrol. Ajh, creo que debería comenzar a ir a la iglesia nuevamente- agrego entrando al baño, para que segundos después se escuchara el ruido del agua al caer.

Mientras tanto en la otra habitación kyoko que ya se había vestido y se encontraba secándose el cabello estaba hecha un manojo de nervios. oh por Dios, ¿Qué fue eso de allá? Sé que lo amo, pero mi corazón está exagerando, me le quede viendo como tonta, -pero te gusto ¿no?-dijeron varios ángeles y demonios a coro- pues sí, es que él esta tan y ese cuerpo… un momento ¿qué estás pensando kyoko? Tú no eres así, tonta.. Tonta.. Tonta, pervertida y para empeorar las cosas el me vio- protesto kyoko dándose pequeños golpes en la cabeza -jijiji nuestra ama está creciendo, una mescla de sentimientos-¿Qué hare?–nada ama solo trate de llegar pura al altar jijiji- se oyó un corito de risas de ángeles y demonios conviviendo- ¡cállense!- chillo- ahh, debo darle un baño a yume – kyoko se dirigió al cuarto de Ren una vez más, pero a paso lento y asustado, con un sonrojo cubriendo hasta el dorso de sus manos, cuando llego esta vez procuro tocar la puerta antes de entrar.

-pasa- se oyó al otro lado.

-mm, h-hay que bañarla- dijo mostrando una toalla y un jabón.

-ah sí claro, que sea en mi baño.

-está bien, con permiso- dijo tímida, ya no era muy capaz de mirarlo a la cara después de las cosas que había pensado- vamos, hay que bañarte- agrego cargando a la bebe.

-kyoko, ya hay agua en la bañera y esta tibia- dijo Ren- yo la sostendré mientras tú la compruebas bien- dijo haciendo un ademan para cargar a yume, notando que kyoko le estaba evadiendo la mirada.

-parece que está bien así- dijo midiendo la temperatura del agua con la mano- sostenla mientras le quito la ropa- dijo todavía evadiendo sus ojos- si así, medias,… pantaloncitos,… y suéter afuera. Ahora lo más difícil, el pañal…ya está- dijo feliz mientras Ren observaba cada uno de los movimientos de su amada y también las caras que hacia yume –dámela, ven aquí- dijo kyoko mientras se arrodillaba al lado de la bañera y Ren hacia lo mismo.

-jajaja -Rio yume en el momento en que kyoko la enjabonaba y Ren la sostenía para que no se hundiera, una vez sin el jabón encima y solo con las ataduras que la sostenían las cuales eran las manos de kyoko, comenzó a chapotear, salpicándolos a ambos y riéndose de su travesura.