Disclaimer: Harry Potter no es mio.
La historia de una tragedia.
Gargantas y cuerpos que se abren y amplían.
Capitulo cinco: Con tal de derretir un corazón muerto.
El tic-tac del reloj de pared en la oficina del señor Hughes fue el único sonido constante en la habitación durante casi un minuto. Frente al viejo señor, una vez más, Harry Potter estaba sentado. Fue casi como un déjà vu del año anterior cuando el chico había pedido permiso para ir a Londres y hacer sus compras escolares. Incluso la ropa pareció ser elegida para el mismo propósito. La misma camiseta blanca a botones aunque sin el suéter de punto color verde, los mismo jeans y las mismas zapatillas que el orfanato había proporcionado. Y la misma sonrisa de siempre.
—¿Qué tal fue la experiencia en el internado? —pregunto el viejo hombre por fin.
Harry Potter no pudo evitar sonreír aun más emocionado.
—Fue... interesante. —murmuro casi saboreando las palabras. —Mi dormitorio tuvo una fiesta de fin de año. —soltó una leve risa ante un recuerdo que sólo él podía ver en su mente. —Aunque nosotros los del primer curso no estuvimos invitados, los prefectos fueron muy claros al decir que nuestra tarea era asegurarnos de que el resto del dormitorio despertara a tiempo para el desayuno. Draco se quejo mucho sobre ello.
Después de la explicación se mantuvo en silencio. La mirada verde esmeralda del chico se fijo en el marrón oscuro del director del orfanato que parecía un poco aliviado de que no pasara nada más o que incluso tuviera que preocuparse por profesores preocupados por la actitud de Harry.
—Eso me alegra. —dijo por fin. —Puedes retirarte, Harry.
Pero el chico no se retiro, en cambio ofreció su mejor sonrisa con sus manos entrelazadas sobre su regazo mientras miraba a Hughes con sus penetrantes ojos. Este ultimo sabía que el chico terminaría pidiendo algo.
—En realidad, señor. —dijo mientras se inclinaba un poco hacia adelante. —Quería saber si era posible para mi el poder visitar el hogar de uno de mis compañeros de dormitorio, mi amigo Draco fue tan amable de invitarme a su casa y quiere que conozca a su familia. Sera simplemente un par de días, señor.
Por supuesto, esto era una mentira. Harry sonrió mucho más para si que para el señor Hughes frente a él. Para cuando marcho de regreso a su habitación, saludando con una sonrisa a los niños entusiasmados por verlo, pensó para si mismo que mentir a los adultos siempre había sido tan fácil. Cuando entro a su habitación, encontró a Helen White sentada en el borde de su cama mientras parecía estar hojeando uno de sus libros sobre medicina forense.
—Helen. —llamo la atención de la chica, esta lo miro con una sonrisa sospechosa plasmada en su rostro. —Creí que había dejado claro que no me gustaba que entraras a mi habitación sin mi consentimiento.
La chica resoplo un momento, ella apenas cumpliría trece este verano y aun cuando Harry intentaba no socializar demasiado con los niños mayores o de su edad cercana, la chica parecía no importarle y siempre le seguía como si esperara pacientemente a encontrar un secreto sobre él.
—Me sorprende que pienses que yo seguiría tus ordenes sin rechistar, ¿quien crees que soy? —ella soltó una risa despectiva y sarcástica ante su propia declaración.
—Eso no explica que haces aquí.
La chica lo miro, Harry pudo apreciar sus ojos castaños y su cabello ondulado del mismo color. Helen era el tipo de chica que seguramente llamaría la atención de los adolescentes en al escuela algún día.
—Bueno, he oído de Sarah Miller que nunca niegas besar a una chica al menos una vez.
~La historia de una tragedia.~
Regresar a Surrey por primera vez en años fue como revivir los mejores momentos del inicio de su venganza. Privet Drive seguía igual que la ultima vez que lo vio antes de subir a la patrulla de policía y ser llevado a Cuidados Infantiles. Todo era tan normal como siempre. El césped verde casi artificial, las casas idénticas y los jardines con flores cuidadas tan insistentemente que dejaban de ser encantadoras a la vista. Harry sentía asco sólo de verlo. Él camino desde la parada del autobús con una mochila al hombro y fue directamente al numero cuatro sin dudarlo ni un momento. Lo noto desde hacía varias casas, pero las cercas de metal que impedían a los perros escapar le confirmo sus sospechas sobre la persona que vivía actualmente en el lugar.
Los perros ladraron cuando se quedo parado desde fuera de la cerca, la sonrisa en el rostro de Harry no se iba y en un momento dado su mirada recorrió a todos los perros y estos empezaron a retroceder y llorar hasta alejarse lo más posible de él.
Y entonces ella salio.
—¡Cállense! ¡Se supone que deben de alejar a los niños del... Tú!
Quien salio fue una señora que en palabras de Harry, era fea. Él no era el tipo de chico que sentía una insana satisfacción al burlarse de la apariencia física de las chicas poco agraciadas e incluso concejo a Millincent sobre como lucir un poco más bonita para evitar las burlas de los chicos de la casa y el resto de Hogwarts. Pero ella, la mujer frente a él, o si, ella era fea y se sentía tan bien pensarlo o incluso decirlo a su cara.
—Hola, tía Marge. —su sonrisa de dientes perfectos saludo a una furiosa mujer. —Ha pasado un tiempo, ¿no?
La mujer lo miro con tanto desprecio que Harry sólo podía dedicarle su sonrisa de oro mientras entrelazaba sus manos detrás de la espalda sin inmutarse en ningún momento por la enorme mujer frente a él.
—Muchacho delincuente. —escupió las palabras con asco la mujer. —¿Cómo te atreves a siquiera poner un pie frente a esta casa? A mi no me engañas, engendro, la policía podrá decir algo pero estoy segura de que tu tuviste algo que ver con la muerte de Vernon y Dudley.
Harry soltó una carcajada ante esa declaración, la apaciguo rápidamente queriendo no llamar la atención de los vecinos e intentar no ser reconocido en lo absoluto por ellos. La perra parecía seguir odiando a Petunia aun cuando esta había muerto en la tristeza al perder a su único hijo. Aun así, Marge Dursley fue una mujer que podría parecer, pero no era una estúpida.
—Oh, querida tía Marge. —la mujer no pudo evitar tragar cuando su mirada se encontró con los ojos dorados del chico. —Siempre supe que tu eras la lista en tu familia.
—Espera... ¿tus ojos no eran verdes?
Treinta minutos después, Harry observaba con una sonrisa en su rostro que no llegaba a sus ojos la puerta de su armario bajo las escaleras. Había un gran candado que evitaba que abriera la puerta, Harry lanzo un Alohomora sin varita, aunque le tomo dos intentos lograr que funcionara. Abrió la puerta y desde el pasillo miro el interior del pequeño armario y mentalmente se pregunto como fue capaz de dormir sin arruinar su crecimiento en ese lugar. La pequeña cama improvisada que el había hecho con cobijas viejas seguía estando ahí, llena de polvo, pero estaba ahí. Él entro sin pensarlo demasiado y se sentó en su antigua cama mientras miraba alrededor del armario. Sus viejos dibujos donde soñaba con tener a sus padres vivos, otro donde había imaginado que tenia una fiesta de cumpleaños con un pastel y finalmente vio los juguetes rotos de Dudley que había intentado arreglar para jugar el mismo con ellos.
—Hola, vieja amiga. —murmuro a su armario. —Ha pasado un tiempo, ¿no? Ahora siento que tu y yo ya no podemos vivir juntos como antes.
Hubo un silencio por un momento, aun cuando Harry sabía que no recibiría respuesta, él aun sentía que esto era necesario para romper su conexión con este lugar. A pesar de lo que Cuidados Infantiles pudo pensar, Harry no odiaba del todo su viejo armario. De hecho, por los años que vivió, sintió que la habitación era su única amiga. El único lugar donde estaría seguro de las palizas de su tío y los golpes de Dudley.
—He venido a despedirme adecuadamente esta vez. —siguió. —Esta sera nuestro adiós y nunca más nos volveremos a ver.
No hubo respuesta pero aun así Harry se sintió bien. Salio del armario cinco minutos después y subió las escaleras y camino por el pasillo que separaba las habitaciones para simplemente detenerse en medio del mismo, su mirada se dirigió al techo y busco la trampilla que bajaría las escaleras al ático.
Quince minutos después, el bajo a la sala de estar. Miro a su izquierda donde se encontraba una catatónica tía Marge que parecía estar arrancando sus cabellos en la desesperación. Harry llevaba una sola cosa que había guardado en su mochila.
—Hasta nunca, tía Marge.
~La historia de una tragedia.~
Cenar en un restaurante muggle fue la opción antes de tomar el autobús noctambulo y llegar al Caldero Chorreante. Aun a pesar de que Harry dudara de su higiene, él no creía que pudiera encontrar otro lugar donde pasar la noche antes de regresar al orfanato. Ademas de que aprovecharía a hablar con su gerente de cuentas en Gringotts sobre sus finanzas durante el ultimo año, eso de ser el heredero de una casa aparentemente noble y ancestral tenía más responsabilidades que sólo gestionar sus cuentas. Él aun estaba organizando las inversiones que habían estado un descuidadas desde hace mucho tiempo, algo que le quedo claro a Harry fue que su padre nunca se preocupo por estas. Aunque había decidido aun no tomar su anillo de heredero, igualmente él creyó que no lo necesitaría aun.
Al entrar al Caldero Chorreante saludo a Tom sin mucho entusiasmo mientras esperaba a que este le diera la llave de alguna habitación vacía, subió las escaleras con su mochila al hombro y cuando entro en la habitación asignada simplemente dejo caer sus cosas en la mesa de noche. Se quito sus ropas, una camiseta de manga larga gris, los jeans y los zapatos. Él pensó que sería tan fácil simplemente comprarse ropa nueva con todo el dinero que tenía en el banco, pero no tenía una manera adecuada de responder al orfanato del porque de repente tenía ropa nueva en sus manos, así que simplemente decidió que conseguiría una nueva pijama en el mundo muggle y quizá nuevos pantalones.
—O tal vez simplemente la compra y la guarde en mi baúl y usare lo viejo durante el verano.
Estando ya en ropa interior se dirigió al baño para tomar una ducha. Veinte minutos después yacía tendido en la cama y dormía.
Despertó alrededor de la media noche sintiéndose observado. Harry se levanto con brusquedad mientras buscaba a tientas sus lentes en la mesita de noche. Espero unos momentos a que su mirada se acostumbrara a la oscuridad antes de darse cuenta de que había una criatura fea con ojos saltones y orejas de murciélago que lo observaba desde la esquina de su cama. Harry rápidamente se abalanzo sobre la criatura y lo tomo del cuello para poder mirarlo cara a cara.
—Eres un elfo domestico, ¿no?
El elfo debido a la presión que había en su cuello no podía hablar, aun cuando las lagrimas comenzaron a acumularse en sus ojos, Harry no lo soltó hasta que estuvo satisfecho.
—Habla. —su voz sonaba helada. —¿Qué haces aquí?
~La historia de una tragedia.~
La estación de King Cross seguía siendo igual de ruidosa que la ultima vez que Harry estuvo ahí para bajar del tren y regresar al orfanato. Ahora, con el objetivo de subir y dirigirse nuevamente a la escuela, no podía evitar hacer una mueca ante el montón de adolescentes que correteaban por todos lados. Se dirigió al final del tren donde dejo su baúl en el ultimo compartimiento antes de salir y comenzar su búsqueda. Abrió puerta por puerta, para disgusto de muchos, mientras buscaba a la persona con la que había querido hablar desde el verano pasado. En algún momento se encontró con Neville y le pidió que le esperase en su compartimiento al final del tren.
Harry siguió abriendo puertas y más puertas a través del tren que ya estaba en movimiento, sin embargo, cuando abrió una puerta que se acercaba casi a su compartimiento al final del tren se encontró con una escena que nunca imagino que encontraría en un tren, pero considerando que el lugar estaba lleno de adolescente hormonales no debió sentirse sorprendido ante lo que vio.
En el compartimiento se encontraban dos chicas que estaban demasiado ocupadas besándose entre si. Una de ellas tenía el cabello castaño y tenía una corbata con los colores de Ravenclaw atando sus manos que se encontraban presionadas contra el respaldo del asiento, encima de aquella chica estaba otra que tenía un cabello morado electrizante que tenía sus manos sobre los pechos apenas cubiertos por el sostén negro de la otra chica. Harry miro esto y la sorpresa junto a la vergüenza invadió a ambas chicas antes de que Harry simplemente sonriera como si lo que viera fuera absolutamente normal.
—Lamento la interrupción. —dijo sin una pista de vergüenza. —Disfruten su viaje.
Y entonces cerro la puerta y se alejo a su compartimiento como si no hubiera visto nada. Pensó que tendría que resignarse a encontrarse nuevamente con Luna Lovegood hasta después de la clasificación. Tarareo una canción que había escuchado recientemente en el orfanato mientras caminaba hasta su compartimiento en el ultimo vagón del tren.
—Load up on guns, bring your friends.* —Harry saludo con la cabeza a Hermione Granger cuando la vio desde fuera de un compartimiento conversando con Lily Moon. —It's fun to lose and to pretend . —por el camino miro a Draco junto a Theodore y Blaise en otro compartimiento y Harry simplemente sonrio al chico antes de seguir y finalmente abrir la puerta de su compartimiento. —She's over-bored and self-assured .
—Esa es una buena canción, Harry Potter.
La sorpresa duro sólo una milésima de segundo antes de que la sonrisa cargara a su rostro ante la perspectiva de que él nunca tuvo que buscarla, ella lo había vuelto a encontrar a él. Harry observo con satisfacción como Luna tenía la araña que le había obsequiado el verano anterior sobre su cabeza como si de un adorno se tratara. Casi parecía natural el tenerla ahí, como si siempre hubiera estado destinada a tenerla a su lado sobre ella como un fiel perro guardián que intimidaba sólo con su presencia.
—Luna Lovegood. —hablo Harry por fin, saludándola como si viera a un viejo amigo que esperaba ver desde hacía tiempo. Lo cual no se alejaba de la realidad. —Me sigue fascinando el como eres capaz de encontrarme tan fácilmente y lo difícil que es qué yo mismo te encuentre.
Neville observo el intercambio de palabras entre Harry y Luna sin entender del todo como es que esto estaba ocurriendo. Al final decidió que lo mejor era dejarse llevar y simplemente unirse a la conversación aun cuando él llevaba casi veinte minutos en el mismo compartimiento con Luna sin hablar absolutamente nada.
—Mi nombre es Neville Longbottom, es un placer conocerte, señorita Lovegood.
—Sólo Luna esta bien, Neville.
La chica le sonrió a Neville y este no pudo evitar sonrojarse un poco, las chicas generalmente no le sonreían con tanta amabilidad y despreocupación.
—Ahora, entonces. —hablo nuevamente Harry. —Necesito saber porque Luna esta pensando que es buena idea regalarme un gato.
Neville miro confundido a Harry antes de posar sus ojos en la cesta de mascotas que pensó que tenía al mencionado gato. Luna simplemente soltó una risita antes de contestar.
—Los gatos son excelentes depredadores, muchos consiguen incluso cazar serpientes.
~La historia de una tragedia.~
La clasificación termino con Luna yendo a Ravenclaw y finalizando con la sorpresa de que Ginevra Weasley había terminado en Slytherin después de casi dos minutos debajo del sombrero, para consternación de sus hermanos sentados en la mesa Gryffindor y de los Slytherin mismos. Igualmente, Harry aplaudió por pura cortesía mientras la niña pelirroja se sentaba totalmente nerviosa a un lado de Astoria Greengrass, la hermana menor de Daphne. Harry noto que ella le observaba y simplemente le dirigió la sonrisa que usaba para aparentar amabilidad, Ginevra Weasley se sonrojo antes de centrar su mirada en el plato vació mientras jugaba con sus manos sobre su regazo.
Harry regreso junto a Theodore, Blaise, Draco, Gregory y Vincent a los dormitorios de Slytherin con las chicas detrás de ellos conversando sobre sus viajes durante el verano. Draco hablaba animadamente sobre su verano en la finca de su familia en Francia antes de comenzar a despotricar como él y su padre se encontraron con los Weasley cuando estaba comprando sus libros y el padre de las comadrejas ataco al suyo propio en una sucia pelea muggle. Theodore solamente comento que se la paso leyendo mientras que Blaise anuncio que su madre lo había dejado sólo para ir con su nuevo esposo a unas vacaciones a Grecia y simplemente él estuvo saliendo con chicas italianas que conoció en el barrio mágico de su ciudad. Gregory y Vincent simplemente mencionaron que tuvieron tutorias durante el verano debido a sus bajas notas durante el curso anterior. Cuando llegaron a la sala común ya había grupos de alumnos mayores que se habían sentado cerca del fuego así como una pareja que parecía muy ansiosa de succionar sus lenguas sin importarles quien les viera.
Al final ignoraron la perota que los prefectos soltaban cada año a los nuevos ingresos y simplemente Harry y sus compañeros fueron a sus dormitorios. Draco fue el primero en entrar antes de soltar un grito agudo y caer al suelo con su trasero amortiguando su caída.
—¡Quitame esta cosa! —grito con una voz demasiado aguda.
Los chicos entraron a la habitación para los segundo año para encontrar a Draco siendo atacado por un pequeño y peludo gato que parecía querer arañar y morder la cara del chico rubio que parecia haber olvidado que es un mago y simplemente trataba de cubrir su rostro.
—Oh, es Némesis.
Blaise y Theodore miraron a Harry con una ceja levantada cada uno mientras Gregory y Vincent ayudaban a Draco a alejarse del pequeño gato.
—¡¿Es tu maldito gato?! —exclamo Draco con la cara ligeramente sonrojada.
Harry se encogió de hombros antes de agacharse a tomar el gato entre sus brazos al ver que este se acercaba en búsqueda de su atención.
—Maldita sea, amigo. —murmuro Blaise. —¿Eres capaz de sentir afecto por algo?
Harry ignoro el comentario de Blaise mientras el pequeño gato simplemente escalaba por sus brazos hasta posarse en uno de sus hombros. El pelaje del pequeño era gris con algunas tonalidades blancas y negras con unos ojos del mismo tono gris que la mayoría de su pelaje. Harry camino rumbo a su baúl dispuesto a comenzar a acomodar sus pertenencias en su mesita de noche.
—Simplemente es un regalo de una chica.
Blaise exclamo su envidia mientras Theodore se dirigía a su propio baúl para organizar sus propias cosas. Draco le dirigió una mirada mortal al gato que simplemente le siseo, él se estremeció antes de alejarse a su propia cama y correr sus cortinas para no hablar con nadie más. Gregory y Vincent se encogieron de hombros y decidieron ir a dormir.
Harry se centro en su propio baúl, saco su nueva pijama que dejo sobre su cama antes de sacar un viejo álbum de fotos que había puesto hasta el fondo del baúl. Lo miro y lo abrió en una pagina al azar.
La radiante sonrisa de su madre con diez años de edad mirando a la cámara le produjo ganas de vomitar.
~La historia de una tragedia.~
a/n: ¿Ha pasado un tiempo, no? Les juro que lamento muchísimo la tardanza. He tenido muchas mierdas pasando en mi vida estos últimos dos meses, para que se den una idea: volvieron a robarse a mi perro, por tercera vez. El no ha regresado esta vez.
Y pues bueno, este capitulo es más que nada una introducción al inicio del segundo año. Espero que quedara claro que fue lo que Harry se llevo de Privet Drive y más adelante verán cual fue la razón del porque se llevo exactamente eso. Decidí después de mucho pensarlo el darle una mascota a Harry, en parte porque quería que Luna le diera algo que lo obligara a él a conservarlo y también porque aun no quiero que venga Hedwig, todavía no es momento.
Traducción de la letra de la canción que Harry estaba cantando antes de encontrarse con Luna:
Load up on guns, bring your friends
Cargue las armas, traiga a sus amigos.
It's fun to lose and to pretend
es divertido perder y pretender
She's over-bored and self-assured
Ella está aburrida y segura de sí misma
Smells like teen spirit, Nirvana.
A los que leen mi fic "El destino de algunos", intentare subir su actualización esta semana, aun esta en proceso.
Todos sus reviews los he respondido al PM.
Dejen un review comentando que les pareció el capitulo.
PD: En mi twitter (del cual encontraras un enlace en mi perfil) he subido imágenes de como se ve el gato de Harry que por si no quedo claro, es hembra (?)
