-Capítulo 6-

"La victoria y la derrota"


Las antorchas se prendieron al contacto de sus pies con el suelo. Caminaron por aquel pasillo angosto, y una vez a mitad de éste, chocaron sus espaldas, y frente a cada uno de ellos, unos ojos llenos de esperanza los miraban detenidamente.

-¡Gajeel-san, Juvia-san!- grito una joven llena de esperanza.

-¡Fairy Tail no escuchó!- se abrazaron otros.

Gajeel y Juvia voltearon a verse, y así, con una sonrisa en labios, ambos acabaron con las puertas de barrotes que mantenían sin libertad a los verdaderos dueños del lugar.

Una vez libres y contentos, los magos les pidieron que esperaran ahí con ellos, pues era peligroso salir.

Y no estaban nada equivocados.


Laxus había podido dar con el maestro del gremio, que resultó ser el hermano mayor de Lira, Kaede, cuya magia consistía sorpresivamente, en el control del rayo.

Por otra parte, Levy y el equipo Shadow Gear, se encontraban peleando en la sala uno, donde estaba Lore, que manejaba la tierra.

Laki, Cana y los demás estaban en la sala 3, acabando con los peones del rey.

Por otra parte la pelea de Erza estaba dando un giro que nadie se veía venir, la magia de Red, era más que ilusiones, era un control de la mente, Erza estaba luchando con todo su ser, por no ser controlada.

Natsu y Lucy se encontraban peleando mano a mano, contra Lira y Blue, quienes realmente les estaban dando batalla, pues Blue era un as en su magia y Lira resulto ser experta en artes marciales, aunque la batalla ya estaba en las últimas, y todo iba a favor de los magos de Fairy Tail.

Gray, estaba a punto de declararse ganador, había atacado a Green con todo lo que tenía. Aunque él era más fuerte que Green, en cuanto a magia, el chico había demostrado tener coraje.

Hincado con la cabeza baja se encontraba Green, respirando agitadamente. Se levantó como pudo y vio fijamente al mago de hielo.

-Si no… hubiera pateado a esa chica con magia… esto no sería tan fácil- amenazaba a Gray inútilmente.

-Te equivocas, con magia o sin magia, ése fue tu error. Se ve que a los de tu gremio les gusta atacar por la espalda.

Y acabada la pequeña charla los magos siguieron con lo suyo.

Erza estaba en una situación, literalmente de vida o muerte, ya que Red la estaba orillando a que se cortara con su propia katana. Luchando por el poder de su propio cuerpo.

Sin embargo, de un momento a otro Mirajane apareció frente a Red, le dio un "suave" golpe en la cara, que hizo que el chico saliera de la sala, acabando con la pared.

-¡Mira!- llamó Erza ya con su katana baja.

Mirajane, salió de su Take Over, se le veía ligeramente molesta, comenzó a buscar con su mirada a Salamander, quien aun dándole la espalda, dio un pequeño brinco de la sensación que le provocaba la mirada de Mira.

-¡Mira-nee!- se escuchó la voz de Lisanna-. Hemos terminado con la evacuación de la gente.

Ella venía con su Animal Soul: ave y con pose de aterrizaje. Una vez estando a centímetros del suelo, deshizo su apariencia.

-¡Lisanna!- grito apenado Natsu al verla.

Pues Lisanna contaba con un traje un poco, revelador y provocativo. Todos los ojos, inclusive el de los rivales se dirigieron a la hermana pequeña.

-Sabía que esto pasaría- suspiro con vergüenza y tomo su forma tigresa.

-Lisanna, por… ¿por qué estás así?- pregunto Lucy al verla.

-Por ser cómplice del robo de la misión- respondió Mira con los ojos cerrados-. El maestro dijo que no iba a dejar pasar eso. Así que, me aseguraré de que llegando ustedes también cumplan el castigo- sentencio mirando a Natsu y Happy quienes saltaron del susto, pues Mira tenia miradas bastante intimidantes.

Todos temieron del destino al que iban Natsu y Happy, inclusive los enemigos y eso que ellos ni siquiera sabían del tema.


Mientras tanto fuera del hotel, una increíble batalla se estaba desarrollando. Rayos vienen, rayos van, chocada de puños, golpe recto, sacada de aire, mordida de burro, realmente se estaban dando con todo.

-Aunque tienes un buen nivel, para ser maestro de falta mucho.

-No necesito sermones tuyos, Laxus.

Kaede se abalanzó a Laxus, con un puño rodeado de electricidad, continuando así con la ardua batalla.

Las cosas con el equipo Natsu, ya estaban por terminar. Los magos enemigos habían dado una buena batalla, por un momento inclusive estaban por ganar. Pero los corazones llenos de determinación y justicia de las hadas, al final resaltaron más que los oscuros corazones de aquellos que habían privado de la libertad a quienes en cierto momento confiaron en ellos.

Y con un golpe pulcramente sincronizado, la batalla de gremios se vio finalizada. Los enemigos cayeron uno a uno. Kaede el maestro del gremio, no pudo más con los temibles ataques de Laxus, su hermana, Lira y Blue, cayeron después de una Lucy y Natsu kick sincronizada. Green cayó después de unas lanzas congelantes. Y Red, el simplemente no resistió la estocada de Titania.

Levy con su "Escritura sólida: Tornado" dio por terminada aquella batalla contra Lore.

Y así nuevamente Fairy Tail se declaraba el indiscutible ganador.

-Oye, Juvia creo que ya no están peleando- habló Gajeel desde las celdas, pues con su desarrollado oído había podido seguir la rienda de todas la batallas y ahora ya no podía escuchar algún golpe.

Pero Juvia estaba perdida en su mente, echa bolita cerca de un rincón, viendo a la pared y dándoles la espalda a sus amigos. Se encontraba con una especie de aura negra a su alrededor, mordía las mangas de su vestido y unas lágrimas caían de sus mejillas

"Juvia estaba preocupada por Gray-sama, Gajeel-kun le dijo a Juvia de su misión. De nuevo Gray-sama no le dijo nada a Juvia. Juvia no sabe qué es lo que Gray-sama siente por ella, pero sabe muy bien lo que Juvia siente por él. Es por eso que… es por eso que Juvia dejará en paz a Gray-sama, sí eso es lo que él desea"

-"¿Por qué… por qué Juvia dijo eso?"- pensaba mientras mordía con más fuerzas sus mangas, mientras recordaba lo dicho-. "Sí Gray-sama le toma la palabra a Juvia"- su mente comenzó a imaginar sus locuras.

-Imaginación de Juvia-

-Lucy…- llamaba sensualmente Gray a la rubia-. Por fin podemos estar juntos.

-Gray…- susurraba con la cara roja-… pon-ponte ropa.

Juntaron sus manos y sus caras se acercaban lentamente…

-¡JUVIA!- pegó el grito Gajeel a espaldas de la joven.

La chica se tocó el corazón y salto del susto, volteo a ver a su amigo que se encontraba viéndola con cara de reproche.

-¡Que cosas imaginas, en serio!- se cruzó de brazos-. Llevo tiempo hablándote y ni me pelas.

-Gajeel-kun- lo miró con enojo- ¡Por tu culpa Juvia dijo algo que no quería decir!

-Te hice un favor, además estabas insoportable y no te concentrabas como es debido.

-Pero… pero si Gray-sama lo toma en serio… Juvia… Juvia- sus ojos comenzaron a cristalizarse.

-O-oye Juvia- estiro los brazos a su compañera que sollozaba-. No pensé que te afectaría tanto, ya no llores, per-perdóname.

Juvia seco sus lágrimas, y comenzó a regular su respiración, alzó su vista y vio directamente a su amigo. Después de todo lo que Gajeel había hecho fue por su bien, muy en el fondo de su ser él se preocupaba por ella.

-Está bien, Gajeel-kun- le sonrío un poco.

-Qué bueno, porque llegando inmediatamente nos vamos de misión.

-¡Qué! ¿Por qué?- inflo sus mejillas, mientras le daba golpecitos a su amigo.

-Porque…- Gajeel recordó el motivo de sus misiones, un sonrojo coloreo sus mejillas y le corrió la mirada a Juvia-. Que te importa, eres de mi equipo y me acompañarás.

-Gajeel-kun…- un aura negra cubrió a la maga de agua. Tomó los cachetes de su amigo y les dio pellizco con todas las fuerzas que le sobraban-. ¡Juvia no ha dormido en dos días!

Comenzaron a forcejear, Gajeel tomo las manos de Juvia e intento quitarlas de sus, ahora, rojas mejillas. Los habitantes del pueblo, veían incrédulos la escena, esos magos pertenecientes a Fairy Tail, ¿eran lo magos que los habían salvado?, ¿así eran todos?

Lily intento parar con ello y corrió a ayudar a su Dragón Slayer, recibiendo un codazo por parte de la maga en uno de sus ojos. Juvia soltó de inmediato a su amigo y se disculpó con un Lily que veía a unos mini-happy y mini-charle bailarle en el techo.

Gajeel aprovecho ese momento de distracción de Juvia, para tomar uno de sus cachetes y jalarlo como si fuese de goma.

-¿Cómo te atreves a hacerle eso a mí Lily?

-Lo-lo siento- tomaba la mano de su amigo, mientras en sus parpados asomaban pequeñas cantidades de agua debido al dolor.

Mientras todo esto pasaba, unos ojos tan azules que pasaban a negro, veían entre divertidos y con decepción aquella escena. Parado al final de las escaleras con el torso desnudo, las manos en los bolsillos y algunas heridas, decidió aclarar su garganta para llamar la atención de sus compañeros.

Al escucharlo, los ex miembros de Phantom, se quedaron helados, así como estaban cuando él hizo el sonido, voltearon a verlo.

-¡Gray-sama!

-Los estamos esperando- no pudo evitar desviarle la mirada. Lo que ella había dicho realmente había sido escuchado por él, lo había entendido y debido a ello no podía mirarla.

Gajeel se dio cuenta de eso, tal vez si había metido la pata después de todo.

-Vamos, Juvia- soltó su mejilla-. Tenemos que llevar a casa a las personas que son del pueblo de nuestra misión.

-Sí- dijo sin muchos ánimos.

Los magos y las personas liberadas salieron de aquel triste lugar. Se dirigieron al punto de reunión acordado: la entrada de la Isla.

Una vez ahí las personas del pueblo les agradecieron infinitamente a los magos, quienes alagados y felices, dieron por terminada la misión. Como recuerdo y agradecimiento, les dieron una tonelada de su mejor pastel.

El equipo Gajeel y el equipo Natsu decidieron ir a dejar a las féminas pertenecientes al otro pueblo. Según Erza, era una manera de regresarles el favor.

Mientras se despedían de los demás miembros del gremio. Juvia se encontraba llorando por dentro, recordando aun lo que le había dicho a su amado. Lucy al ver esto, se acercó lentamente a ella, quería preguntarle si estaba bien, quería ayudarle como ella lo había hecho horas atrás, mientras los liberaba de aquella maldita ilusión.

A escasos pasos de llegar a Juvia, le sorprendió la mirada que tenía la chica. Juvia estaba con los ojos bien abiertos y un leve sonrojo adornaba sus mejillas, Lucy se posó a su lado y giro la cabeza a la dirección que Juvia veía.

Los ojos de Lucy se abrieron como los de Juvia, y también sus mejillas se colorearon de un rosa tenue. Frente a ambas magas estaban Levy y Gajeel, quienes hablaban armónicamente y se sonreían de igual manera, pero, no era una sonrisa cualquiera, no señores, era una sonrisa de esas especiales.

Las magas se miraron sorprendidas.

-Lucy-san, también vio eso, ¿verdad?- preguntaba una apenada Juvia, recibiendo una torpe asentida de cabeza, departe de Lucy.

El equipo que se fue con las chicas del pueblo, decidió viajar en barco, desde la Isla al pueblo, pues a esos dos no los separaba una gran distancia.

Una vez dentro y con un moribundo Natsu, comenzaron a platicar un poco.

-¿Cómo es que dieron con la Isla?- se animó a preguntar Lucy.

-Oh, pues resulta que el mago que atraparon Gajeel-kun y Juvia, era miembro del gremio obscuro- le contestó Juvia.

-Nos dijeron que habían traslado a unas presas a este lugar- añadió Gajeel

-Entonces fue cuando Gajeel recordó que su misión era justamente ahí- terminó por decir Lily.

-Vaya Natsu, si te hubieses quedado con ese trabajo de todos modos habrías completado uno Clase S- le guiño el ojo su rubia amiga.

-Oye… Gajeel- articulo casi vomitando

-¿Qué quieres, Salamander?

-Por… por qué tú no estás mareado.

-Antes de venir le pedí a la mocosa que me ayudara con eso.

Natsu se regañó mentalmente por no haberle pedido lo mismo a Wendy.

Una vez llegaron a su destino, recibieron más agradecimientos de corazón por parte de todo el pequeño lugar, Juvia recibió el abrazo de una pequeña a la que le había prometido traer de vuelta a su hermana mayor. Les ofrecieron comida, que los magos aceptaron un poco comprometidos.

Y con estómagos llenos y una hermosa luna amenizando el ambiente, tomaron un tren para regresar a su casa: Fairy Tail.


Se encontraba sentada en el asiento acolchonado de aquel tren que se dirigía a Magnolia, sus ojos se cerraban y su cabeza varias veces caía, señal de que se estaba quedando dormida. Y es que, eso quería, pero no hallaba una buena posición.

Pensó varias veces en recostarse en el asiento, aprovechando que venía sola, sin embargo desistió de esa idea, pues no era muy ancho como para descansar a gusto. Frente a ella, y del lado de la ventana iba su amigo de metal, quien dormía plácidamente recargando su cabeza en el vidrio. Como ella iba del lado del pasillo, se arrimó a la ventana y posó suavemente su cabeza en ella, comenzó a cerrar sus ojos. Pero debido a las turbulencias del camino, chocaba contra el cristal constantemente.

Frunció el ceño, de verdad que tenía sueño.

Volteó la mirada a su izquierda. En el asiento contrario estaban sus compañeros de Fairy Tail, quienes venían viéndola, o bueno, sólo Erza y Lucy, ya que Natsu se venía muriendo y Gray miraba por la ventana. Por un momento la idea de ir y recostarse en el cómodo hombro de su Gray-sama le invadió la mente, sería algo realmente hermoso y tal vez un paso más cerca de su corazón, pero lamentablemente ese lugar ya se encontraba ocupado.

De nuevo vio a su compañero de equipo, y ahora que estaba frente a él, se dio cuenta de que en realidad estaba usando a Lily de cojín. El sueño la estaba matando, realmente estaba cansada. Dos días sin dormir y dos días peleando, le habían drenado las energías completamente.

Sostuvo su mirada en Gajeel, era la única forma de conciliar el sueño y realmente era tanto su desgaste que ya no le quiso darle más vueltas. Se pasó al asiento libre que había al lado del Dragon Slayer, desde ese asiento podía ver de frente a Gray-sama, sonrío un poco con la vista cansada. Se acomodó junto a Gajeel y recostó su cabeza en el hombro de este. Y así por fin se quedó completamente dormida.

-Parece que de verdad estaba cansada, le dio muchas vueltas- habló Lucy, mientras veía a Juvia quedarse dormida.

-Mira dijo que ellos no habían dormido en dos días, ya que su misión no se los permitió y luego tuvieron que viajar a donde estábamos- comentó mientras comía otro bocado de su tan amado pastel.

-Mira-chan se veía realmente molesta- agregó Gray.

-Bueno, el maestro hizo que Lisanna vistiera eso. Si yo fuera su hermana mayor, hubiese reaccionado igual- afirmo Lucy con una mano al aire.

-Temo por Natsu.

-No eres la única, Erza- dio un suspiro al aire-. Natsu siempre anda de temerario y metiéndose en problemas. Recuerdo la vez que nos conocimos, fue en una batalla, él dijo que me llevaría al gremio del que siempre quise ser parte, Fairy Tail- un sonrojo adorno las mejillas de Lucy.

-Vaya, ustedes sí que se llevan bien- agregó orgullosa Erza.

-¡No… no es ese tipo de relación!

-Oh vamos Lucy, siempre andan juntos.

-¡Gray! … Tú también- suspiraba rendida.

-Además, dicen que te ha visto desnuda y ha tocado tus pechos.

-¡Erza, no digas eso tan a la ligera!

-Entonces es cierto.

-¡Denme un respiro!- sollozaba

-Esta… está bien… ustedes… deben… yo… debo… Jellal… Lucy- aparte de la actuación, a Erza no se le daba nada bien hablar sobre el amor.

Lucy tenía la cara bastante roja. Y Erza andaba delirando cosas como el valor, ser cobarde, el pastel y Jellal. Gray dio un suspiro al ver la situación de sus amigas, volteó la vista y se encontró con Juvia completamente dormida en el hombro de Gajeel. No pudo evitar sentir celos por el mago, pues mientras él se encontraba siendo el cojín de una maga plácidamente dormida y tranquila. En cambio su persona lo era de un Dragón Slayer a punto de partir a un mejor mundo, que además de estar ocupando casi todo el asiento, se encontraba babeando en su hombro.

Lucy y Erza que se encontraban frente a él se miraron por un momento y después sonrieron.

A mitad de viaje, Gajeel sintió la necesidad de despertarse y buscar un baño. Abrió los ojos lenta y pesadamente, se estiró y bostezó, llamando la atención de sus compañeros. Se paró ignorando por completo a Juvia, sabía que ella estaba dormida recargada en él, pero, el llamado de la naturaleza es primordial. Salió de su asiento y se encontró con 3 pares de ojos mirándolo de frente.

-Voy a orinar.

-No tienes que decirnos- suspiró Lucy.

-Al final del tren hay un baño portátil, suerte con eso.

Y siguiendo el consejo de Erza, Gajeel se adentró al tren en busca de un lugar para satisfacer sus necesidades.

Gray lo observó irse y después poso sus orbes en Juvia, quien lentamente se iba cayendo. Lo pensó por un momento, la miro unos segundos y después volteó su mirada para ver a Natsu, era mejor ir con ella, ¿no? Juvia no babeaba y estaba más que dormida, era una buena oportunidad para librarse de Natsu, ¿verdad?

Siguiendo sus instintos se levantó del asiento, dejando que Natsu cayera completamente. Lucy y Erza lo miraron fijamente, él no lo hacía, él miraba a Juvia. Se cambió de Lugar y se sentó al lado de la maga.

Al instante por efecto de la gravedad, al ser el cuerpo de Juvia, un cuerpo "muerto", cayó sobre Gray, apoyándose en él. Su cabeza se acoplaba perfectamente al hombro del mago, era como si estuviese hechos uno para el otro. Gray cruzó sus brazos con la boca ligeramente arrugada, volteando a ver a la maga a la que le servía de re cargadera.

Recorrió cada detalle de ella; sus ojos cerrados que denotaban paz, y que siempre lo veían con un brillo en ellos; su pequeña nariz; esa boca que siempre lo llamaba "Gray-sama". Paso de largo la zona que seguía, aquella que guardaba al corazón. Y por último, observó sus manos, sus tersas y delicadas manos, que tenían leves heridas debido a la batalla, estaba una sobre la otra, descansando en su regazo mientras ella dormía.

Cerró los ojos pensando en lo que Juvia le había dicho.

"Juvia no sabe lo que Gray-sama siente por ella"

Recordó.

Ahí le había pedido que le diera una respuesta. Una vez más Juvia le había confesado, implícitamente, sus sentimientos.

¿Qué sentía él por Juvia? Últimamente se lo estaba preguntando con más importancia, como si quisiera conseguir una respuesta. No se entendía el mismo.

Las cosas con Ultear y con Ul, habían sido diferentes, él las quería y mucho, eso siempre fue algo presente en él. Pero, con Juvia era sencillamente nada parecido, los sentimientos que tiene por Ultear y por Juvia, no son los mismos, los siente distintos. ¿Qué es lo que siente por Juvia?

Aun con los ojos cerrados, el calor del cuerpo de Juvia, terminó por cubrirlo a él. Quedando ambos dormidos, recargados uno sobre el otro. Pues Gray sin darse cuenta, mientras poco a poco se dormía, había dejado caer su cabeza en la de Juvia, formando un perfecto cuadro.

El tren siguió con su destino. Lucy decidió pasarse con Natsu y hacer que él descansara en su regazo. Una vez Gajeel regresó, Erza lo jalo obligándolo a sentarse junto a ella, el mago se sorprendió un poco y de cierta manera se molestó pues ni siquiera le había dicho el motivo. Pero, una vez volteó a ver a su amiga, una curvatura se hizo presente en sus labios. Tal vez, después de todo no había metido la pata, lo único que lamentaba de esa situación, es que su Lily se había quedado allá.

Dos magas hermosas, dos Dragón Slayers, dos exeed descansando, y dos magos plácidamente dormidos, cuyas magias eran uno de los mejores Unisón Raid; se encontraban abordando aquel tren, esperando llegar a su tan amado hogar: Fairy Tail.