Disclaimer los personajes le pertenecen a Meyer

Por siempre tuyo

Angielizz y Clara

Beta: Loli-Bels

Cuestionario.

"Nada", una palabra que nunca podría aplicarse en a mi situación.

Claro que me pasaban mil, miles, millones de cosas y podría asegurar que entre ellas no entraba el "nada" que le había dicho a Irina, razones... sencillamente me pasaba de todo, y eso no era bueno. Porque el único ser que quiero me hería a cada segundo con esas palabras que me rompían y desarmaban, palabras que siempre estarían presentes para mí, aquellas que podrían hacerme llorar aunque no lo quisiera.

- Hola, Edward - dijo Alice cuando entré a mi próxima clase.

- Hola… - contesté sin ánimos.

Ella no tuvo tiempo de preguntarme nada ya que el profesor comenzó con su eterna clase. Mi único pensamiento era sobre Bella…

La verdad es que me estaba echando atrás con lo del plan, porque sentía que este no iba a funcionar, cómo funcionaria si el plan tenia dos factores que no existían… celos y amor, Bella no tendría celos si antes no sentía amor por mí, y viceversa, pero claro mi hermana e Irina no tenían tantas neuronas como aparentaban.

- ¡Edward! ¿Entonces que dices? - me preguntó Alice con una gran sonrisa, ya estábamos en el estacionamiento.

¿De qué me estaba hablando?

- Ehm… que sí.

- ¡Excelente! – dijo mientras aplaudía. – Será asombroso, pensare en todo y…-

La interrumpí antes de que hablara de sus planes que no quería escuchar.

- Esto Alice, ¿Bella... te dijo que no vendría con nosotros? - le pregunté, aunque estaba seguro de su respuesta.

- Sí, me dijo... me avisó que se quedaría en la biblioteca a estudiar - me informó.

¿Qué?, ¿Bella me había mentido? ¿Pero por qué? Debía averiguarlo… - Oh... ¿podrías hacerme un favor?

- Depende... claro que si - me dijo.

- ¿Puedes llevar a Irina a su casa? Es que hoy vino conmigo y tengo cosas que hacer, no la puedo llevar. – le mentí, la verdad era que no quería llevar a Irina hasta su casa… Necesitaba un momento yo solo para poder pensar.

- Edward… me complicas los planes, pero lo haré.

- Gracias Alice, eres mi salvación – le dije con una sonrisa. - ¿Qué planes tenías?

- Le dije a Demetri que lo acompañaría a casa de Ben, ya que él quiere pasar por unas cosas allí, y su auto esta en el mecánico – podía recordar las palabras de Bella, muy claramente " Demetri me llevara, debemos continuar con un trabajo que estamos haciendo en equipo" eso fue lo que me dijo en biología, ¿y ahora Alice me decía eso?

- ¿Y Bella con quien se ira a su casa? - le pregunté dudando.

- Conmigo. La pasare a buscar en una hora por el instituto, e iremos juntas a casa para arreglarnos para la noche – dijo.

Yo sólo asentí mientras me dirigía al único lugar que me apetecía ir en estos momentos.

- ¿Qué es lo que tienes que hacer? – me preguntó antes de que me escapara.

- Me olvide de pedirle algo a... el profesor de biología - le mentí, ya que la biblioteca quedaba para ese edificio, y era ahí donde quería ir.

- ¡Edward! – me llamó Irina desde mi auto.

- ¿Puedes? – le pregunté a Alice, evadiendo el saludo, o grito, de Irina.

- Nos vemos en la casa - dijo mientras ponía los ojos en blanco y se encaminó hasta Irina.

Bajé la mirada y me dirigí hacia la biblioteca, por Bella.

- Bella… relájate - la voz de Demetri me hizo parar en seco antes de abrir la puerta de la biblioteca.

- No… me duele, me duele Demetri, no sabes cuanto mas alguien puede aguantar este dolor, me mata verlo… así con… ¡tú sabes con quien…! me mata, odio… es… no tengo palabras para describir lo que siento hacia alguien como… - dijo Bella, intenté pegarme aun mas a la puerta para escuchar la conversación que ellos tenían. - Tranquila… yo siempre estaré para ti, pase lo que pase, además… yo sí estoy a tu lado. Sé que es un imbécil, y tú eres la chica que haría a cualquiera el ser más afortunado por recibir tus sentimientos.

- Gracias Demetri, la verdad es que no sabría que hacer sin ti… te quiero - dijo Bella…

Basta, odiaba esa conversación la cual no entendía. Comencé a caminar hacia el estacionamiento.

Entré en mi Volvo y me dejé caer allí adentro.

Las últimas palabras de Bella volvían a destrozar mi corazón. Odiaba sentirme así, lo odiaba en verdad. Y aunque me doliera admitirlo, prefería ver a Bella con cualquier otro. Con cualquiera que yo no conociera y mientras ellos estuvieron a cientos de miles de kilómetros fuera de mi vista, pero no así, no de este modo. No con mi mejor amigo, no en la escuela, no con mi única y preferida amiga y quizá a la única mujer que yo llegaría a amar en toda la vida, no a Bella, incluso odiaría al que se le acercara a ella, pero ¿cómo odiaría a Demetri? él era mi mejor amigo ¿Cómo odiarlo? No podía y debía aceptar dejar de hacerme ilusiones con Bella, la persona que nunca se fijaría en mí, en el pobre amiguito que siempre estará para ella y sus sentimientos siempre se suprimirían, nunca estaría para mí como lo que yo quería, nunca, y debía resignarme a eso.

Miré por el retrovisor y vi a Demetri caminando, de seguro dirigiéndose al auto de Alice. Entonces arranqué mi Volvo, y salí disparado del instituto.

- Hola Edward – la voz de Alice desde la puerta de mi cuarto me hizo dejar de leer, leer algo que en verdad no sabia de que se trataba.

- Hola Alice… ¿Qué pasa?

- Nada… sólo que,… - tomó un gran bocado de aire. – bueno aquí va… no sé si vaya a funcionar muy bien este plan Edward. Bella no me tiene confianza como pensé que me tendría, creo que se ha apartado mucho de mí… te lo digo porque hoy en la mañana he intentado sacar la sopa y no quiso decirme nada… bueno algo pero no es algo que quieras hoy – dijo encogiéndose de hombros.

- ¿Qué dijo? – insistí.

- Que le gustaba Demetri – dijo bajando el volumen de voz.

¿Por qué me afectaba tanto ella? Yo quería que ella fuera feliz ¿o no? quizá su felicidad era al lado de Demetri y yo debía aceptar eso ¿o no?

- Tal vez con él… ella este mejor – dije mirando al suelo, esas palabras me dolieron, pero una parte de mí sentía que eran ciertas.

- Oh… Edward – dijo mientras se acercaba y me daba un abrazo. – Vamos a solucionar todo, lo prometo.

Solté su abrazo.

- Creo que con este plan haremos que Bella y Demetri se unan más de lo que ya están – dije pensando en lo que escuché cuando fui a la biblioteca, pero eso no se lo diría a Bella.

- Creo que tienes razón – admitió mirando por la ventana.

- Estoy seguro de eso…

Alice se puso de pie.

- Seguiremos con el plan, y veremos qué sucede – me dijo dando ánimos.

- No lo sé…

- Harás lo que yo diga hermanito – dijo con una extraña sonrisa. – Ya son las cuatro, iré a buscar a Bella.

- No – dije. – Iré yo.

- Creí que vendría Alice a buscarme… - admitió Bella cuando entró a mi auto, aceleré y salimos del instituto.

- Tenía cosas que hacer… ya la conoces – dije con una sonrisa torcida.

Le quería preguntar la razón por la que me había mentido, pero no sabía como.

- ¿Lista para los bolos? – le pregunté.

- La verdad es que no…

- ¿Por tu pésima coordinación? – bromeé.

- ¿Perdón? – fingió estar enfadada. - ¿Cómo te atreves a criticarme?

- No lo dije en ese sentido, nunca te criticaría. Me gusta tu extraña pésima coordinación, es parte de ti, y todo lo que tiene que ver contigo atrae a cualquiera, te hace quien eres, sin ella no serías Bella, entonces no serías perfecta – admití.

Hubo un momento de silencio y sentía sus ojos clavados en mí.

- Lo siento… no quise ofenderte - me disculpé, aunque no veía la razón para eso, sólo le había dicho la pura verdad.

- No Edward… no te… disculpes. No me ofendiste – dijo con voz rota.

Se formó un incomodo silencio hasta que llegamos a mi casa.

Me apresuré a bajar del auto para abrirle la puerta, cosa que ella odiaba, sin embargo nunca lo dejaría de hacer, ella merecía ese trato.

- Prepárate para sufrir, Alice está esperando – le dije.

- ¿Algún día dejara de hacerme sufrir con el maquillaje, la ropa y el peinado? – me preguntó mientras atravesábamos la puerta.

- Nunca Bella, nunca – respondió Alice que estaba parada cruzada de brazos. – Tardaron mucho, ven conmigo Bellita.

- Buena suerte – le dije cuando Alice la sujetó por el brazo y la llevó escaleras arriba.

Fui a mi cuarto y, como de costumbre de Alice, mi ropa estaba tendida sobre la cama. Me duché, cambié y estaba yendo al piano pero mamá me llamó.

- ¿Qué pasa, mamá? – le pregunté mientras caminaba hasta el comedor. Abrí los ojos como platos al ver un montón de papeles sobre la mesa, mi mamá estaba sentada contemplando el desorden.

- Bueno – respiró hondo. – Edward estuvo averiguando de esa universidad a la que quieres ir… y tienes que llenar todos estos formularios.

Clavé mi vista en el montón de papeles.

- Oh… ¿ los tengo que llenar? – pregunté.

- Sólo te puedo ayudar con las cosas medicas, tus notas en el colegio, y esas cosas, pero hay muchas de tu nivel de música y de mas que no entiendo nada, si quieres puedo poner que eres el mejor músico que conozco y que escuché en mi vida pero creo que no será suficiente.

- Entiendo – dije con la vista aun en los papeles.

- ¿Empezamos ahora? Si vas a ir a los bolos podemos hacerlo después…

- Mamá, Alice raptó a Bella – le dije arqueando una ceja.

- Entonces tenemos tiempo – dijo con una media sonrisa. – A trabajar.

Ella comenzó a llenar los formularios médicos mientras yo me enfoqué en unos sobre música.

- Eddie, te conozco pero… no eres alérgico a nada ¿Verdad?

- No ma, el alérgico a todo es Emmett – le dije. – Como cuando comió ese pastel con almendras…

Rompimos a reír al recordar eso. Su rostro tomó un color rojo y estaba tan hinchado que parecía que iba a explotar. Lo tuvimos que llevar a urgencias. Creo que Alice tiene la foto… sí, la tiene y la subió a Internet.

- ¿No eres alérgico al brócoli? – me preguntó frunciendo el ceño.

- No, ese es Emmett.

- ¿Y al pelo de perro?

- Emmett.

- ¿Y a…?

La interrumpí antes de que siga con la enorme lista de alergias de Emmett.

- No te gastes, todo fue Emmett.

Sonrió y volvió a los papeles.

- ¿Crees que me acepten? – le pregunté rompiendo el silencio.

- No lo sé Edward. Sé que eres un gran músico, pero a veces es más complejo que eso. Quizá piensan que eres muy joven todavía, no lo sé. Yo espero que te acepten, porque esto es lo que te gusta y en lo que eres en verdad demasiado bueno. Tienes un don hijo.

- Gracias mamá – le dije y seguimos con los formularios.

- ¡Listo! – exclamé cuando terminé.

Mamá entró al comedor, ella ya había terminado con los que me podía terminar hacia rato, me sonrió y apiló todos los papeles.

- Dejaremos que tu padre se encargue de mandarlo, no quiero hacer lío – admitió.

- Me parece bien – dije, me puse de pie. – Voy a ver cuanto les falta para terminar, ¿hace cuanto están?

- Dos horas y media – dijo luego de consultar al reloj.

Tuve que esperar otra media hora para que terminaran, cuando al fin lo hicieron quedamos en que Alice iría con Emmett y buscarían a Rose y a Jasper, Alec iría a por Tanya y Irina, y yo con Bella.

El camino desde mi casa a los bolos se hizo silencioso, ninguno de los dos decía nada y se terminó por convertir en un silencio algo incomodo y no sabía como hacer que hablara y yo pudiera escuchar su dulce voz.

- Edward… ¿Cómo conociste a… a Demetri? – me preguntó dudando, parecía que había cambiado su pregunta al final, pero quizá solo eran cosas mías.

- Mmm… nuestros papás iban en la misma escuela y de ahí fuimos a su casa en una de las vacaciones de veranos y de ahí nos hicimos amigos. – le dije.

- ¿Desde cuando sales con Irina? – me preguntó.

- Mmm… llevamos dos semanas saliendo – dije ¿o era una?, ¿o tal vez eran dos? No recordaba cuanto se suponía que estaba saliendo con Irina.

- Oh… ¿Y por qué Irina no quería hacerlo publico?... olvídalo pensaras que soy una chica de cotilla – dijo avergonzada.

- Para nada, te conozco muy bien y sé que tú no eres una chica de cotilla, tú eres Bella y Bella no es una chica de cotilla – ella se comenzó a reír por mi conclusión – pero… no quería decir nada… porque a ella le gusta que fuera ella quien lo dijera sin ningún tipo de chisme circulando además de que queríamos darnos un poco más de tiempo – dije.

-Eso… suena muy bien… ¿Demetri?... bueno tú no le haz dicho nada a él ¿verdad? – me preguntó Bella.

- No, sabes que no sé lo diré – y eso lo tenía ella por seguro, porque si yo se lo decía a Demetri era como asegurarle una relación con Bella.

- Me alegro… ¿Cómo van las cosas con él?

- … me ha invitado a cenar mañana… la verdad es que espero que se apure – dijo pero más para ella que para mí, ¿a que se refería con eso?, ¿es que acaso ella sabia que él quería salir con ella como su novio?

- … Irina y tú,…. Bueno se han distanciado mucho – le dije.

- Sí… no sé que pasó, creo que está un poco distante últimamente, pero no creo que sea algo que deba darle mucha importancia, quizá es algo sin importancia – me mordí la lengua, yo sabía que para Irina su enojo hacia Bella era todo menos algo sin importancia, en otro caso hubiese juzgado la forma de ser de Irina con Bella… pero yo mismo hice lo mismo con Demetri, y no tenia ningún derecho de criticar a Irina.

- Supongo que tienes razón – cambié de tema. - ¿Qué te parece si…? Te reto a un duelo en los bolos… solo tú y yo – dije así no me saldría con un "Irina" o "tu novia".

Igualmente salió con eso…

- ¿y tu novia qué? – dijo con una voz algo ronca, quizá se estaba a punto de enfermar.

- También tengo una amiga ¿o no? – le pregunté.

- Ella es tu novia y no quiero que por mí pierdas tiempo con ella.

- Bella, la veo todo el tiempo, no creo que le importe mucho si jugamos a los bolos, no tiene porque molestarle. Ya que no debe sentir… celos, ella tiene bien en claro que somos sólo amigos – le dije, aunque en verdad Irina no pensaba eso, ella creía que nuestra relación despertaría el amor y los celos de Bella, mientras que yo cada vez me convencía más que eso nunca pasaría.

- Alice me dijo que estuviste totalmente insoportable estos días que no ibas por ella para ir al instituto – dijo ¿con la voz algo triste y enojada?

- Oh – no sé me ocurría que decir, Alice estaba siguiendo con el plan. - ¿Estaban hablando de mí? – pregunté con un falso tono molesto.

- Volviendo a lo que importa… No te preocupes por mí, tú ve con tu noviecita.

¿Estaba loco o dijo lo último con amargura?

- Bella, quiero estar contigo y sólo contigo. ¿De acuerdo? A demás, tengo toda la noche con ella – ¡¿qué? No sé porque estúpida razón dije eso. Me maldije mentalmente por aquello. 'tengo toda la noche con ella' ¿¡Por qué maldita razón lo dije!

- Ya lo creo – murmuró Bella, no sabía si eso iba dirigido a mí o a ella, entonces no dije nada más.

Y volvimos al incomodo silencio, está vez fui yo quien decidí romperlo.

- Bella no olvides que eres mi amiga y que me importas mucho, ¿vale? – le pregunté.

- Claro… Pero, ¿por qué lo dices?

- Simplemente para recordártelo, para que sepas que puedes confiar en mí siempre que quieras, si necesitas hablar yo te puedo escuchar y consolar – le dije acordándome de su conversación con Demetri en la biblioteca, alguien la estaba haciendo sufrir y ella no me pidió ayuda. No, claro, ella buscó consuelo en los brazos de Demetri.

Chapter End Notes:

Espero que les haya gustado.