BLOOD VI

Una de sus manos se afianzaba con fuerza a la cintura de la ingeniería mientras la otra se había perdido en esa obscura y sedosa melena. Aun con sus colmillos clavados en aquel delicado cuello, con sus labios se permitían disfrutar del sabor de la blanquecina piel, que combinado con el sabor de la sangre le parecía simplemente la cosa más exquisita que sus papilas hubieran degustado alguna vez. Su cuerpo comenzó a reaccionar solo y en su mente solo pensaba en la idea de poseer ahí mismo a Asami; de sentir la fricción de su piel contra la suya, de palpar por completo su cuerpo con sus labios. No podía pensar en otra cosa; su juicio había sido totalmente cegado por la lujuria y la excitación.

Asami se aferró a la esculpida y amplia espalda de la militar, sintiendo que a cada segundo que pasaba la necesidad por calmar sus instintos sexuales crecían aún más. Su cuerpo comenzaba a temblar ante las caricias que Kuvira empezaba a proporcionarle y sin poder evitarlo un suave gemido escapó de sus labios que solo logro provocar más a su acompañante causando que iniciará a succionar con más fuerza. Su piel ardía exigiendo por un contacto más íntimo y su sexo comenzaba a doler pidiendo ser atendido mientras la humedad se hacía presente en ese punto sensible. Asami abrió sus ojos por unos segundos y en ellos aquel hermoso jade se había extinguido; ahora eran de ese rojo brillante que se encontraban totalmente nublados por el deseo.

Esto no estaba para nada bien debían parar ahora; si continuaban sería casi imposible detenerse y esto solo acabaría hasta que ambas aplacaran esa lujuriosa necesidad. Asami como pudo trato de traer de vuelta su juicio y usando su poder apartó a Kuvira empujándola con fuerza ocasionando en sí misma un leve quejido de dolor por la manera tan brusca en que aquellos incisivos habían abandonado su cuello.

La respiración de ambas se encontraba agitada, el rojo en sus mejillas era notable y el sudor lograba hacer que su piel brillará. Kuvira desvió su mirada sumamente avergonzada mientras la ingeniera trataba de controlar su respiración.

-Lo... Lo siento Asami yo... –se trataba de excusar la militar pero ante lo que había ocurrido no sabía ni que decir.

-No... No es tu culpa, si a algo hay que culpar es a la biología- quiso explicar la heredera rebuscando en su mente algún texto que llego a leer alguna vez sobre la reproducción en los chiroptera,

-¿Biología? - cuestionó entre suspiros la militar confundida.

-Nuestros cuerpos; los de los chiroptera, reaccionan de esa manera para preparar al cuerpo para la cópula; para conservar la especie. En nuestro caso la excitación que experimentan nuestros cuerpo es mayor a la de los humanos, al tal grado que nubla por completo la razón y tal necesidad es tanta que es casi imposible de parar...- se quedó unos segundo en silencio, miro a Kuvira confundida su cuerpo aun temblaba y su pulso todavía continuaba acelerado. Respiro hondo varias veces tratando de calmarse -¡¿que...Que diablos ha pasado?!- pensó para sí sin dar crédito aun a lo que había ocurrido.

-Mi pierna…se ha restaurado por completo, tenías razón…ese extraño rayo de alguna forma neutralizo la regeneración...- soltó de repente Kuvira tratando de aliviar la tensión y en efecto su extremidad estaba completamente recuperada - Gracias y de nuevo perdón por lo que acaba de pasar... No volveré a tocarte, lo prometo-Dijo segura de sí misma mientras se ponía de pie y le ofrecía una reverencia a la ingeniería.

-Será mejor regresar con Suyin e informarle sobre Tarrlok, la tormenta se ha calmado un poco y podremos partir ya... Hay que aprovechar antes que salgan de nuevo a buscarnos.-Sentencio la heredera tratando de dejar a un lado el tema.

Kuvira asintió para después devolverle la chaqueta a la ingeniera que había usado de almohada y término en el suelo cuando "aquello" pasó. La heredera la tomo si atreverse a mirar directamente a la militar. Volvió a ponérsela junto su playera tratando de arreglar su atuendo. Acomodaron lo que les quedaba de equipo y salieron de la cueva rumbo al campamento.

El trayecto fue totalmente en silencio; y uno muy incómodo ninguna de las dos se atrevía siquiera a mirarse directamente y solo se limitaron a seguir su camino.

-¿Pero qué diablos paso?, ¿están bien?...nos preocupamos cuando dejamos de recibir señal de ustedes- Suyin se acerca a ellas corriendo con una cara de horror cuando vio sus ropas totalmente manchadas de sangre.

-Estamos bien- respondió rápido la heredera

-Hay una base que no estaba marcada en las coordenadas del mapa... - informo Kuvira

-¿Que dices? Pero si inspeccionamos varias veces la zona mediante aviones-

-Pues no lo hicieron bien…- soltó en un bufido la ingeniería cruzándose de brazos.-Fuimos atacadas por una horda de chiroptera en modo berserk además de que Tarrlok estaba ahí-

-¿Qué?, Se supone que estaba muerto, el Avatar Aang lo mato- dijo Suyin incrédula

-Estoy segura que el…- repito la militar apretando uno de sus puños con ira- Los chiroptera portaban armas especialmente diseñadas para neutralizarnos…-

-Al parecer tenían información de Kuvira y por lo visto tu padre está trabajando con ellos-

-¿Y ahora qué haremos? – pregunto ansiosa la heredera quería encontrar a su padre, quería afrontarlo y saber por qué sus actos.

-Regresarán a Ciudad República y… - Empezó a decir la general con tono autoritario mirándolas fijamente

-¿Regresar y dejar a Tarrlok como si nada? – Exclamo Kuvira molesta, habían hecho un gran descubrimiento ¿Cómo era posible dejarlo así?

-¡Es una orden!... Ya cumplieron con la misión…- Volvió a reiterar Su

-Pero… -

-Kuvira regresen a Ciudad República- Fue último que pronuncio Suyin para después regresar a la tienda.

Recogieron el campamento provisional y se marcharon de regreso a la base. En cuanto llegaron Asami se dirigió a las duchas a cambiarse y limpiar los rastros de sangre de chiroptera que habían quedado en su piel. El agua de la regadera resbalando por su cuerpo la relajaba. Cerró los ojos disfrutando de la sensación tratando de despejar su mente de lo sucedido. Sus sentidos aún se encontraban inquietos, respiro hondo y a ella llego el recuerdo de cierta hermosa chica de piel morena, sonriéndole de esa forma que le fascinaba. Se tocó los labios con las llamas de sus dedos… "Tengo algo importante que preguntarte". Recordó lo que le había dicho Korra antes de partir. Sonrió pero pronto ese gesto fue borrado de su rostro y aquel semblante fue sustituido por uno de tristeza. De nuevo aquellos pensamientos de temor invadieron su mente, aquel sentimiento de soledad se apoderó de su ser. El recuerdo de la muerte de Kathleen oprimió su corazón, no estaba dispuesta a pasar de nuevo por ese dolor. Cuando Korra muriera... Se quedaría completamente sola otra vez .Un chiroptera no debería enamorarse de un humano y menos del Avatar. Estaba confundida tenía que saber qué es lo que realmente su corazón sentía...

Esa noche se quedaron en las instalaciones del loto blanco a descansar y por la tormenta que aún continuaba el despegue les sería imposible. Se encontraba compartiendo habitación con Kuvira quien leía un libro entretenida. Asami se había quedado dormida posteriormente del ajetreado día, estaba exhausta después de haber usado tanto su poder y sobre todo por la sangre que le dio a la militar; por lo que apenas toco el colchón cuando ya sus ojos se habían cerrado.

Kuvira dejo el libro que sostenían a un lado, dirigió su vista a su compañera perdiéndose en su belleza. Sin siquiera pensarlo se puso de pie y se dirigió hasta ella. Se sentó a un lado y comenzó a contemplarla; las sensaciones que le hizo sentir ese extraño encuentro aun quemaban su piel. El solo recordar el exquisito sabor de su sangre y el dulce sabor de su tersa piel comenzaba a atormentarla. Se acercó más a ella, fijo su orbes verdes en sus labios escarlatas; tan seductores y atrayentes. No pudo resistirse más, sus voces internas la invitaban a que lo hiciera…"Prometo que no volveré a tocarte" Recordó aquellas palabras que había dicho con tanta seriedad. Se rio de sí misma al ver que era tan débil estando con ella…

-Pase lo que pase, no me alejare de tu lado... - declaró en apenas audible susurro.

Finalmente la distancia entre ellas se cerró y los labios de la militar besaron aquellos suaves rojizos; Fue un rose inocente, pero cargado de sentimientos donde Kuvira trato de demostrarle a la ingeniería lo que sentía por ella. Se sorprendió un poco al sentir como aquella caricia era correspondida, pero solo por unos breves segundos.

Se separó lentamente de ella, Asami estaba profundamente dormida al parecer simplemente estaba soñando. Sonrió y se permitió unos segundos para observar de nueva cuenta a aquella chica de piel nívea... era simplemente hermosa. La amo desde que la vio cuando subió a ese carruaje y la amaría hasta que su corazón dejará de latir. Kuvira sabía perfectamente que los sentimientos de la ingeniera pertenecían a alguien más pero no por eso dejaría de sentir todas emociones por Asami.


-¡Korra!, Mako me acaba de decir que el jet de Asami llegará mañana por la tarde- Llego Bolin corriendo al jardín donde la Avatar se encontraba meditando, o bien tratando de meditar y es que simplemente no podía parar de pensar en aquella hermosa chica de cabellera negra y brillantes jades.

-¿De verdad?.. ¿Sabes a qué hora?- pregunto ilusionada.

-No se la hora exacta, pero creo será mañana al atardecer-

-Bien, entonces es hora de preparar todo para su llegada... ¡Todo debe ser perfecto!- dijo realmente entusiasmada, sin duda mañana seria noche en que le pediría que fuera su novia

-Jajajaja, Me da gusto verte tan contenta. Dime en que puedo ayudarte-

-Ya lo sabrás ahora lo que necesito es pedirle un favor a Lin así que los más seguro es que a cambio de que ayude me pondrá a hacer tareas extra…-dijo con un dejo de fastidio en su voz

-Oh, espero que no te mande a lavar el baño de los cadetes, ese es el peor de todos-Bolin hiso una mueca de asco recordando la última vez en que los limpio, el simplemente recordar esa escena le revolvía el estómago.

-Eso no importa, si es por Asami haré lo que sea-

-Valla que en verdad la amas-


Apenas amanecía en Rusia cuando Asami y Kuvira ya se encontraban abordando el Jet de regreso a Ciudad República. La militar ya solo recibía las últimas instrucciones de Suyin.

-Ya le he enviado un informe detallado a Lin sin embargo aún deberán dar ustedes su declaraciones- informaba la general

-Lo comprendo-

-Kuvira... Otra cosa, por favor cuida de Asami- La voz de Su denotaba preocupación y ante tal petición la militar miro extrañada a su superior

-¿Que sucede? -

-Tarrlok ya sabe que es un alto linaje y estoy segura que no se detendrá ahí, además Lin me informo que al parecer sostiene algún tipo de relación sentimental con la Avatar... ¿Eso es cierto? -

-Si... – respondió con recelo.

Su suspiro como meditando en decir o no lo que estaba pasando; aunque aún no tenían la certeza total de su teoría, sentía que era algo que tenía saber Kuvira -Asami no es sólo un chiroptera de alto nivel... –hablo por fin con seriedad.

-¿A que te refieres?- cuestiono la militar sintiendo como un sentimiento de miedo crecía en su interior

-Solo... Protégela, ella, el Avatar y tu son la clave para poder afrontar lo que no espera...- Fue toda la información que se permitió Su decir, sabía que tal vez había hecho mal, pero quizás así Kuvira estaría más a la defensiva ante cualquier posible ataque. Se alejó rápidamente de la pista de aterrizaje sin mirar atrás.

-¡Suyin dime que sucede!...- exigió saber Kuvira pero solo se quedó parada observando a la general alejarse de la plataforma de despegue dejando a la militar totalmente confundida.

Kuvira abordo el Jet dirigiéndose a su asiento, su semblante era serio y preocupado. Observó a la ingeniería tratando de averiguar a lo que se refería Su.

-¿Kuv, estas bien? ¿Paso algo? - pregunto intrigada Asami al ver como la actitud de la militar cambio tan repentinamente.

-No, nada estoy bien... – respondió fríamente tratando de hacer que la ingeniera no quisiera indagar mas. Se quedaron uno momentos en silencio, Asami abría sus labios como intentando decir algo pero al último momento se arrepentía. En el rostro de la militar se dibujó una pequeña sonrisa al ver la muecas tan raras que la heredera hacía.

-Kuvira referente a lo que paso en la cueva... – Empezó a decir un hilo de inseguridad en su voz

La militar la observo expectante por algunos segundos. Soltó un suspiro; tenía una vaga idea de lo que podría decirle así que decidió hablar primero -Asami está bien, no tienes que decirme nada más. Entiendo muy bien donde estas tu corazón este momento... –

-Kuv...-

-Pero eso no cambiará lo que siento, ni tampoco me iré a ningún lado... Si pude esperar casi dos siglos para poder verte de nuevo, puedo esperar otro para lograr enamorarte... - declaró con convicción la militar mirando fijamente heredera

Asami la miro sorprendida ante tal declaración, una pequeña punzada sacudió su pecho. Dirigió su mirada hacia la ventanilla pensativa…no había duda que su mente y corazón era un torbellino de confusión.

Ambas chicas entraron a la instalación de la policía especial. Por donde pasaban logran escuchar los cuchicheos de los oficiales y cadetes. Al parecer los rumores de lo que había sucedido en la misión se habían esparcido. El inminente ataque de Amón estaba cerca y los rostros de los policías y agentes podían verse el miedo

-Asami, Kuvira bienvenidas- les recibió Lin cuando estuvieron cerca de su oficina

-Asamiiiii – El sonido de unos pasos acercándose hiso que volteara; la ingeniería pronto fue embestida y rodeada en unos fuertes brazos mientras la levantaba unos cuantos centímetros sobre el suelo.

-Bolin también me alegro de verte- dijo con esfuerzo sintiendo como su diafragma era estrujado

-¿Escuche lo que paso, estas bien?- pregunto preocupado bandola y deshaciendo su agarre

-Sí, si estoy bien... ¿Y Korra?- indago extraña al no verla ahí junto con Bolin

-Oh! ella esta limpiado los baños-

-¿Cómo, la castigaron? -

-No, no nada eso... Ella está pagándole a Lin unos favores…- respondió con una sonrisa traviesa que solo confundió mas a la heredera

-Lamento mucho arruinar su reencuentro pero eso tendrá que esperar para después…Asami, ¿podrías pasar a mi oficina? serás las primera en dar tu declaración- espeto Lin dirigiendo a su área de trabajo.

-Ya vuelvo…- le dijo a Kuvira, para después seguir a la jefa de policía.

Bolin y Kuvira quedaron solos, sintiéndose un ambiente algo incómodo entre los dos. El maestro tierra la miraba de reojo mientras comenzaba a balancease en la puntas de sus pies. Aquella mujer le parecía realmente misteriosa

-Así que... ¿Qué se siente ser un ser inmortal?- pregunto Bolin tratando de hacer conversación. Kuvira solo en arco una ceja mirando al joven con curiosidad. El maestro tierra se sintió cohibido y rápidamente se alejó corriendo de ahí gritando un lo siento a la militar.

Habían pasado ya veinte minutos y Asami aun salía. Kuvira se encontraba recargada en una pared cercana con los brazos cruzados cuando escucho unos pasos que se aproximaban a ella y dirigió su vista a la dueña de ese andar.

-Kuvira- dijo la morena en voz seca

-Avatar Korra- respondió mirándola fijamente a los ojos

-Escuche lo que paso en la misión….¿Asami está bien?- el tono de voz Korra cambio por uno más sereno

-Sí, ella está bien no tienes de que preocuparte.-

-¡Pero dijeron que una de ustedes resultó herida!-manifestó sin creer muy bien a las palabras de la militar

-En efecto…esa fui yo. Y de haber sido por Asami hubiera muerto- respondió con una mirada desafiante

-¡Se supone que tú debías protegerla no ella a ti!-

-Fue algo que estuvo fuera de mis manos... -

Asami abrió la puerta de la oficina y tan pronto la cruzó sus ojos se ha abrieron con sorpresa, su pulso se aceleró y una tremenda necesidad por la morena la asalto. La vio conversando con alguien, acercó un poco más y pudo ver a Kuvira ambas parecían serias. -¡Espíritus! Esto no está bien si Kuvira dice algo que no le parezca a Korra no habrá duda que comenzarán a pelear- se apresuró a llegar a ellas pero ambas parecían tan absortas en su burbuja de odio que ni si quiera la notaron; se aclaró la garganta logrando llamar su atención

-¡Asami! – Exclamo la morena cambiado rápidamente su semblante por uno lleno de alegría

-Kuvira, Lin está esperando en su oficina…-

La militar se dirigió donde Lin no sin antes recibir una sonrisa socarrona por parte de la Avatar

-Hey Korra... - la ingeniería se vio interrumpida cuando sintió como era jalada de su muñeca y llevada casi corriendo lejos de ahí. La Avatar tomo la mano de Asami y la arrastró con ella hasta donde parecían los dormitorios de los cadetes excepto que al que la llevo era totalmente diferente; estaba en un lugar más privado lo que intrigó a la heredera. Pararon en seco frente a la puerta de una de las habitaciones y la morena se apresuró a abrirla dándole paso a la ingeniería. Asami al entrar vio la habitación totalmente adornada con velas, el cuarto poseía una pequeña terraza y afuera de esta una mesa servida.

-¿Korra que es todo esto?- pregunto a la ojiazul totalmente perpleja

-Es para ti. Fue algo difícil conseguir todo pero valió la pena.-la morena la guio a la mesa donde caballerosamente le aparato un poco la silla para que Asami se sentará.

-Sé que no comes mucha comida humana así que solo traje un pequeño postre...Espero que te guste yo misma lo prepare-

Asami estaba más que asombrada nunca nadie había hecho algo así por ella. Tomo el cubierto que estaba a un lado del plato y comenzó a degustar de aquel pequeño pastelillos. Sus ojos jades miraron sorprendida a la Avatar en verdad estaba delicioso no creía que Korra poseyera tales habilidad culinarias.

-Qué bueno que te gusto...-La morena callo por unos instantes quedándose abstraída y de pronto el semblante alegre de Korra cambio a uno serio dejando desconcertada a Asami - Como te fue en la misión?- pregunto de repente cambiando totalmente de tema y en un tono que parecía molesto.

-Nos…Nos atacaron unos chiroptera en modo berserk y apareció un sujeto llamado Tarrlok, poseía una de las armas diseñadas por mi padre…-

-¿Y las atacó?... eso quiere decir que era verdad que tu padre sigue ayudando a Amón…-

-Sí, Kuvira recibió un impacto en su pierna pero nada grave…-

-Me alegra que no hayas salido lastimada…-

-Korra…hay algo que quiero decirte...- comenzó a hablar titubeante, de alguna manera sentía que había traicionado a Korra y tal vez contándoselo se sentiría liberada... ¿pero que había de la morena?, ¿cómo lo tomaría? Dentro ella aquel sentimiento de soledad la seguía agobiando, el terror y la agonía de perder a alguien… "Tal vez lo mejor sería dejarla ir de esta manera, así no sería tan doloroso". Por su cabeza paso la loca idea de decirle una falacia…

-¿Paso algo?...-inquirió rápidamente Korra volviendo a adoptar su postura seria

-Yo... Yo…le di de beber de mi sangre Kuvira...-

El avatar apretó sus puños con fuerza y alejo su vista de la pelinegra. -¿Sentiste algo cuando te mordió?... ¿Paso…Paso algo más?- Se atrevió a preguntar aun temiendo por la respuesta.

-Korra...-La vampiresa se quedó en silencio unos segundos; pensó en mentirle, en decirle que lo había hecho con Kuvira, en romper su corazón y hacer que la odiara…que la olvidara. Pero no pudo, sus labios temblaban y no lograba articular palabra. Muy en el fondo de su corazón aun creía en aquel final feliz de los cuentos de hadas…

De repente la morena se puso de pie sin mirar a la ingeniera. Volvió a tomarla de la muñeca obligándola a ponerse de pie. Asami solo la siguió confundida pero quedo aún más sorprendida por lo que hizo el Avatar. Con fuerza Korra la empujó a la pared más cercana sujetándola por ambas muñecas y haciéndolas a los costados de su cuerpo impidiendo que se moviera. Y entonces la beso, la beso con fuerza, con desespero con pasión y lujuria. Mordió el labio inferior de la ingeniería obligándola a darle acceso a su boca, el cual le fue concedido con premura. La lengua de la Avatar viajaba por completo en su boca tratando de tomar la superioridad. Después paso a su cuello donde dejo leves mordiscos por su camino causando que la ingeniería soltara un gemido. Korra desenganchó una de las manos de la hereda y la llevo hacia arriba de la cabeza de Asami juntándola con su otra mano donde volvió a aprisionar ambos brazos sujetándolos por la muñecas con su mano izquierda mientras la derecha comenzaba a explorar con maestría la tersa piel bajo su blusa.

-Ko... Korra trataba de articular torpemente, la excitación pronto comenzó a invadir su cuerpo y las caricias que la morena propinaba solo lograron hacer que dejará de pensar con claridad.

-Asami... susurro entre besos con una voz cargada de deseo, su mano viajo hasta toparse con los prefectos pechos de la ingeniería, que cubiertos aun por su sostén se deslizo bajo la prenda y tomó uno de ellos entre su mano donde aquel suave montículo se ajustaba a la perfección a su palma, lo apretó y comenzó a masajearlo mientras besaba sus rojos labios con pasión logrando arrancar un gemido ahogado por parte la heredera.

Cuando Korra supo que Kuvira había bebido sangre de Asami se sintió celosa, unos celos que jamás antes había sentido; tal vez por el hecho que había escuchado que el que un chiroptera bebiera sangre de otro era considerado como un acto realmente íntimo entre ellos... El solo pensar en la idea de que Asami se estremeciera en los brazos de la militar le enfurecía, el pensar en que pudo sentir algo le dolía. Sintió la necesidad de reclamarla como suya, de marcar por completo aquel blanquecino cuerpo, de hacerla gemir una y otra vez su nombre, de que olvidara por completo las sensaciones que le pudo hacer sentir Kuvira, de que en su cuerpo quedara grabado cada rose, que cada poro le implorara por sus caricias...

Sus labios abandonaron la boca de la pelinegra para dirigirse a su oído donde atrapó su lóbulo mordiéndolo levemente provocando un nuevo suspiro - sujétate de mí - le murmuró la morena con voz grave denotando el deseo.

Korra soltó el agarre que mantenía en sus muñecas y tomó a Asami de la cintura levantándola del suelo. La ojijade rodeo las caderas de la Avatar con sus piernas y paso sus brazos alrededor de su cuello mientras Korra la sostenía tomándola por los glúteos, aun atrapada entre ella y la pared. Volvieron a fundirse en un beso húmedo; donde sus lenguas luchaban por el dominio de sus bocas.

Emitían Suspiros ahogados entre besos. - muérdeme- ordenó con voz roca la Avatar. Asami la miro confundida – hazlo…bebe de mi sangre- volvió a decir en tono autoritario empujándola con fuerza hacia la pared. La ingeniería accedió y pronto sus colmillos emergieron. Beso con vehemencia la zona que profanaría provocando que Korra gimiera ante el suave roce de sus rojos labios. Finalmente clavo sus caninos en el cuello moreno donde empezó a succionar lentamente, la morena soltó un leve quejido de dolor que pronto se convirtió en uno de placer. El éxtasis empezaba a invadir sus cuerpos… Korra despegó a Asami de la pared y aun en la posición que se encontraban la llevo a la cama recostándose sobre ella para evitar que sus incisivos salieran del cuello. Apoyada en uno de sus codos deslizo su mano hasta la entrepierna de Asami donde comenzó a acariciarla levemente sobre la ropa provocando que la ingeniería se estremeciera ante el contacto. La Avatar estaba llevándola a un nuevo nivel se seducción, de lujuria y de pasión. Su blanquecina piel ardía pidiendo aún más contacto, sus sentidos estaban alterados, la esencia que Korra desprendía la volvía loca; siempre le había fascinado pero en esta ocasión había un elemento nuevo que elevo aún más el libido

La morena se zafo repentinamente de la mordida de la ingeniería provocando un leve desgarre en su piel y que gotas de sangre escurrieran por su cuello bajando hasta su clavícula. Los ojos Asami brillaron al ver como aquel líquido recorría la piel morena y se mordió el labio intentando suprimir el deseo de lanzarse a la Avatar cual animal en celo. La ojiazul se incorporó levantando con ella a la heredera y acomodándola en la posición del loto sobre si, perdiéndole tener contacto frente a frente, cara a cara. Korra embozo una sonrisa y le retiro la blusa comenzado a acariciar sus hombros con los labios, bajando lentamente hasta llegar a su sostén del cual se deshizo como toda una experta. Se quedó unos momentos contemplando sus perfectos senos adornados con un hermoso botón rosa en ambos. Se relamió los labios y como si se tratase del fruto prohíbo saboreo uno de ellos atrapándolo en su boca, acariciando el pezón con su legua, trazando círculos que lograban sacar agudos géminos por parte de la ingeniera que aclamaban con ahínco el nombre de la Avatar.

Asami quería acariciar el atlético cuerpo de la morena, pero Korra no se lo permitía, cada vez que lo intentaba sus manos eran atrapadas y alejadas con fuerza; ese juego tortuoso que estaba llevando la ojiazul le estaba funcionando de maravilla. El avatar abandono sus pechos para volver a separarse de ella; la miro intensamente y aquel hermoso azul cielo de sus ojos estaba tan oscuro como el mismo mar profundo, totalmente nublados por el deseo y la lujuria. Asami trago en seco y pronto sintió como era empujada hacia el colchón de forma agresiva. Korra tomo el borde de sus ajustados pantalones y de un tirón los saco de sus piernas liberándolas y dejándolas expuestas. Las recorrió por completo con su lengua sintiendo como con su rose la piel de la heredera se erizaba. Se deshizo de las pantis de la pelinegra, deslizándolas quedamente con sus dientes y terminándolas de sacar con su mano. Ahora tenía a Asami totalmente desnuda, totalmente a su merced, la miro con lo lujuria…Ascendió lentamente entre besos hasta toparse nuevamente con el perfecto rostro del ingeniero

Asami bajó sus manos y trató de cubrir su intimidad ahora sensible. Ella miró a los profundos ojos expresivos, en busca del amor que ella sabía que se encontraría allí.

-Te ves hermosa ahora-, murmuró Korra.

-Pon tus manos sobre tu cabeza y mantenlas allí- Su mirada era tierna, instando a Asami para hacer lo que ella dijo. La heredera levantó los brazos y agarró la cabecera con ambas manos. Ella pudo sentir todo su cuerpo temblando. Nunca se había sentido tan fuera de control - y tan enamorada- en su vida. Korra peinó con el dorso de sus dedos a través del pubis entre los muslos de Asami, y se deslizó hacia abajo para frotar su clítoris.

Asami se mordió el labio cuando Korra comenzó a jugar con su sexo. Le acarició de arriba abajo los labios, luego deslizó en el interior y trazó los bordes de los pliegues rosados hinchados. Las caderas Asami bombearon contra el toque intencional. Después de un momento, Korra se echó hacia atrás y le dio una palmadita suave entre las piernas.

Sus dedos se movían dando buen conocimiento mojadamente contra el clítoris de Asami, provocando lanzara un agudo grito de placer. Korra levantó la mano y cubrió la boca de la heredera con la palma de su mano.

-Cálmate un poco. ¿Quieres que los demás sepan lo que haces?- le susurró al oído. Asami gimió, cerrando los ojos en el placer. Ella no sabía cómo Korra había adivinado que ser obligada a callarse haría disfrutar, pero ella disfrutaba de cada segundo de este juego. Podía sentir las yemas de los dedos de Korra sobre su clítoris.

La morena tomó el sexo hinchado de Asami entre las puntas de los dedos. La ingeniera solo se retorcía a causa del tremendo placer empujando sus caderas. Apretó su pelvis contra la mano de su amante, lamentándose en la desesperación; se sentía a explotar, estaba demasiada excitada, su sexo pedía a gritos ser saciado y la humedad era cada vez más creciente. De repente, Korra se retiró. Ella le tomó las manos por encima del cuerpo de Asami y se sentó.

-Quiero que me enseñes lo mojada que estas.- Ordeno la morena con voz ronca, Asami se mordió el labio y deslizó sus manos sobre su vientre, entre sus piernas. Ella vaciló, las yemas de los dedos apoyadas en los muslos interiores resbaladizos.

-Es mío. Muéstramelo.- Volvió a decir en tono autoritario, Asami se propagó a sí misma con los dedos, sintiendo un aumento del color en la cara y el pecho. Vio a Korra valorar con sus ojos las partes interesadas. Ella sabía que estaba tan mojada como la morena no la había visto jamás.

-Eres perfecta…- murmuro y sin previo aviso o preámbulo, Korra entró en ella con un solo dedo, en un empuje suave. Asami gimió y arqueó la espalda a causa del tremendo placer. La morena besos sus senos para después ir descendiendo rosando con sus labios la nívea piel aun moviéndose rítmicamente dentro de la heredera. Llego a su vientre donde dibujo círculos con su legua bajando peligrosamente hasta su sexo donde comenzó a saborear y degustar el néctar que emanaba en la zona. Su cuerpo denudo estaba empapado de sudor, sus manos se aferraban a las sabanas y los suspiros de la heredera eran cada vez más sonoros, el éxtasis la había arrebato por completo la razón. Las embestidas cada vez eran más fuertes y rápidas, podía sentir como su cuerpo comenzaba a tensarse y sus muslos a contraerse.

-Pídemelo, Asami…- Decía la morena con la voz cargada de deseo mientras volvía a subir a encarar a la pelinegra. Asami sintió que el orgasmo zumbaba en sus dedos del pie.

-Por favor- rogó, -no te detengas- La ojijade se retorció debajo de Korra tratando de llevar sus caderas para cumplir con los trazos vigorosos. Korra sonrió mientras comenzaba a usar más poderío en su vaivén haciendo aumentar la fuerza de su palpitación.

-Córrete para mí- ordenó Korra. Apretó la cara contra el cuello de Asami, mordiendo la piel sensible allí. Fue más que suficiente para enviar a la heredera al borde del éxtasis. Abrió la boca y gritó cuando su sexo se contrajo en el placer.

-Ah!...Korra!-El orgasmo la golpeó duro, haciendo que su voz se quebrara y cada fibra de su piel temblara, dejándola abrumada e incapaz de hablar.

-¿Estás bien?- Pregunto la morena dejándose caer sobre la heredera. Asami soltó un sollozo indefenso del éxtasis y lanzó sus brazos alrededor del cuello de Korra, atrayéndola en un abrazo fuerte.

-Por Raava…- jadeó la ojijade. Las réplicas aun retumbaban por su cuerpo.

-Korra, fue increíble. Eso fue...woow-La Avatar sintió su cuerpo vibrar de alegría tranquila. Eso tenía perfectamente satisfecho sus fantasías de dominación propias.

-¿Por qué?…que fue…-

-Quería borrar todo rastro de Kuvira…yo…-

-Korra, no pasó nada, me separe antes de que algo más sucediera. Perdón es algo que no pude controlar…-

-¿De verdad no pasó nada?

La pelinegra negó con la cabeza y aquellos hermosos zafiros volvieron a brillar.

-¿Tu cuello…como esta?-pregunto recordando cómo se había apartado anteriormente la morena

-Oh, estoy bien, ya no lo recordaba- respondió con una sonrisa. Asami se giró para quedar sobre ella y beso de cuello con ternura.

-Asami…-La cito Korra suavemente llamado la atención de la pelinegra quien paro sus roces en la piel lastimada del avatar para mirarla.

-Quiero estar contigo…quiero que seas mi novia…-Dijo decidida la Avatar mirando fijamente a esos jades.

-Korra…-Empezó a decir titubeante, su voz parecía que en cualquier momento se quebraría…La morena la rodeo fuertemente en sus brazos mientras escuchaba pequeños sollozos

-Se, que tal vez a ti te quede una eternidad por delante y también sé que mi vida es efímera y más aun siendo el Avatar, pero aun así quiero estar contigo…por favor déjame ser un pasaje en tu vida…yo en verdad te amo-

Asami no pudo contener el llanto sus lágrimas resbalan por su rostro y se perdían en las blancas sabanas. El simple hecho de pensar en seguir sin Korra hacia que su corazón doliera hasta lo más profundo de su alma…

-Serás el más bello pasaje, serás más que un simple recuerdo…Si Korra quiero ser tu novia- respondió entre lágrimas, sintiendo como la morena se aferra más a su cuerpo.

-Gracias…-Susurro Korra en su oído


Eran las 8:45 am…Los cadetes y los oficiales ya se encontraban entrenando, y en una de las habitaciones una joven pareja salía tratando de escabullirse de los guardias y aun peor de Lin.

-Demonios nos quedamos dormidas…-

-Es su culpa señorita Avatar dominatrix, al parecer te encanto mucho ese rol…quien diría que el Avatar poseía esas habilidades tan peculiares-

-Hey!, yo no te oí quejarte, más bien diría que lo disfrutaste- decía con una sonrisa socarrona

-Todo los que TU me hagas me fascina- le susurro en el oído en un tono juguetón, logrando encender de rojo sus mejillas morenas.

-¡Ustedes dos!- un grito de enfado resonó en los pasillos haciéndolas pegar un salto

-Maldición Korra, te dije que solo les permitiría una cena…escuchaste CENA!- Grito Lin acercándose a las chicas realmente furiosa.

-Lo…lo siento, apenas cenamos y nos quedamos dormidas…-

-Si claro…como si pudiera creerles…-La oficial miro a la morena pudiendo observar las marcas de colmillos que habían quedado en su cuello. Suspiro tratando de contener el enojo- Korra…por favor tapate esa herida…- La morena rápidamente se llevó su mano a la zona de su cuello mientras reía nerviosamente.

-Señorita Asami la están esperando en industrias Futuro, algo relacionado con la firma de nuevos contratos.-

-Entiendo, enseguida iré hacia allá-

-No iras sola, estarás escoltada por cinco agentes del Loto Blanco-

-¡¿Qué?!, ¿pero por qué?-cuestiono exaltada, ¿cómo es que ahora necesita cuatro guardias más?

-Ya está dada la orden- Respondido Lin si la intensión de dar más detalles y mirando con severidad a la ingeniera

-De acuerdo…-Dijo Asami bajando los hombros, no quería tener más problemas con el loto blanco o la policía especial

-Y Korra, Kuvira está esperándote en la sala de entrenamiento-

-S…si, ya voy…- Exclamo la ojiazul ensimismada al no comprender que es lo que estaba ocurriendo

La heredera se despidió de Korra solo con un pequeño ademan, los agentes del loto blanco rápidamente llegaron para acompañarla, la morena solo se quedó observándola mientras se alejaba encontrándose realmente confundida…

-Lin ¿qué está pasando?... ¿Asami está en peligro?...¿por qué tantos guardias?- empezó a bombardear a la jefa de policía con preguntas.

-Eso lo sabrás pronto, ahora ve a tu entrenamiento…ya falta poco para el ataque...-respondió diciendo lo último casi en un murmuro para ella misma

-¡¿Ataque?!...Lin ¿que diablos está pasando?- exigió saber la morena, sin embargo Lin la ignoro y solo se limitó a alejarse hacia su oficina

Korra giro sobre sus talones intrigada y comenzó a caminar hacia la sala de entrenamiento. Le pareció realmente extraño como a todos los oficiales y cadetes los tenían entrando arduamente y al parecer sin descanso. Llego al fin al gimnasio donde encontró a Kuvira golpeando con furia un saco especial para ella relleno de plomo. Parecía pensativa y su semblante era más serio de lo habitual

-Perdón por llegar tarde, ya estoy aquí-

-Ya me acostumbre a tus retrasos Avatar Korra-

Korra fue a los vestuarios a cambiar su atuendo por el de combate, regreso con Kuvira y apenas la tuvo enfrente adopto su pose de combate. La primera en atacar fue la militar, acercándose a la morena en un rápido movimiento para después empezar a soltar puñetazos a gran velocidad. Korra los esquivaba ahora con mayor facilidad en comparación a la primera vez que se enfrentó en ella, sin embargo algo no estaba bien; Kuvira parecía distraída, enojada…Con una simple patada giratoria que le propino Korra en el antebrazo con él que se cubría logro hacerla salir de balance…

-Muy bien ahora ¿qué diablos te pasa a ti?- reclamo enfadada la morena mirando directamente a Kuvira

-No sé de qué hablas…-

-¡Todos están actuando muy extraño, inclusive tú!...no estas peleando como sueles hacerlo-Exclamo exaltada -Lin menciono algo sobre un supuesto ataque ¿qué sabes de eso?...-

-Nada…-

-¡Espíritus, claro que sabes!... ¿Por qué Asami fue a industrias futuro con tanta seguridad, acaso ella está en peligro?- Kuvira simplemente callo y desvió su mirada. Acto que provoco más a la morena. Korra se acercó a ella y tomándola por la playera la empujo a la pared entrando por unos momentos en estado Avatar.

-¡Por favor dime algo!...-imploro con desespero.

-Asami…al parecer ella no solo es un chiroptera de alto linaje- Accedió al fin Kuvira a contarle lo poco que sabía

-¿A qué te refieres?-

-Yo tampoco lo sé muy bien, la general Suyin fue muy vaga en sus palabras, pero al parecer Amón no tardara en atacar…-

-¿Asami está en peligro por mi culpa no es así?- pregunto quedamente sintiendo como a cada palabra que pronunciaba su voz se quebraba

-Puede ser…-contesto Kuvira bajando la mirada


Asami se encontraba en su oficina moviendo continuamente su pluma y dirigiendo su vista a todos lados, se sentía abrumada. Había demasiada seguridad para su gusto; es verdad que cuando regreso después de haber sido detenía tenia guardias u policías que la vigilaban todo el tiempo pero ahora la cantidad de agentes era exagerada, simplemente adentro con ella había tres agentes acompañándola, y ni que decir cuando llego a su edificio, el inmueble entero estaba plagado de ellos. Suspiro con pesadez y soltó un pequeño bufido mientras se reclinaba en su asiento. Cerró los ojos y recordó las palabras de que la Avatar le profeso la noche anterior. Ahora eran una pareja, una pareja oficial; al pensar en eso noto como un calor agradable inundaba su pecho. Se sentía feliz, la morena con solo usar el poder de sus palabras logro despejar toda esa nube de miedos e inseguridades, el temor de volver a amar con intensidad. Ahora estaba dispuesta a arriesgarse y dejar que sus sentimientos hablaran por ella.

Entre montañas de proyectos que tenía que entender al fin había terminado con el trabajo de ese día. Preparaba sus cosas para salir cuando escucho un toquido en la puerta. Rápidamente los agentes se pusieron en guardia y uno de ellos abrió la puerta con cautela. Asami solo rodo los ojos y asintió señalándoles que dejaran pasar a quien fuera que estuviera ahí…

-¡Kuv!, hola…acabo de terminar con el trabajo- decía aliviada de acabar por fin con el trabajo de ese día

-Hola, veo que está muy bien custodiada…-señalo con la mirada a los guardias que aún se mantenían a la defensiva

-Sí, ¿no es extraño…¿sabes que está pasando?- cuestiono llevándose una mano al mentón pensando en lo raro que había estado ese día, por alguna razón tenía un mal presentimiento

-Al parecer Amón se está preparando para atacar…-

-¿Cómo es que están seguros?-

-Ayer que estuve rindiendo mi declaración ante Lin, Suyin se comunicó con ella en una conferencia... ¿Recuerdas las instalaciones que encontramos en la misión?

-Si…-

-El loto blanco preparo un ataque aéreo, lograron localizarlos gracias a las nuevas coordenadas que les proporcione y destruyeron el complejo entero con misiles dirigidos…-

-Entonces mi padre…-

-Cuando revisaron la zona, no había rastro de nada…escaparon apenas dejaron de atacarnos.-

-Entonces es posible que estén aquí en Ciudad República-

-Así parece…-

-Aun así es demasiada seguridad para mí…-resoplo cruzando los brazos. Por Raava ella era un chiroptera de alto linaje podía pelear perfectamente sola, al menos claro que llevaron consigo esas desgraciadas armas que tantos problemas le habían traído

-Al tener relación cercana con el avatar, estas expuesta. La familia de Tenzin también está siendo resguarda.-

-Entiendo, bien entonces vayámonos ya, estoy cansada y con tanta vigilancia me siento atrapada.-

Salieron de Industrias Futuro y abordaron el coche de Asami, no sin antes ser escoltados por otros cuatro automóviles de seguridad pertenecientes al loto blanco hasta llegar al departamento de Kuvira, donde se estacionaron con la intensión de quedarse.


En un complejo cerca de los límites de la ciudad se lograban escuchar los gritos desesperados de hombres y mujeres pidiendo incesantemente a su líder salir, querían escucharlo, querían oír sus palabras antes de salir a la urbe y comenzar con los disturbios a gran escala.

-¡Silencio!- grito Tarrlok haciendo callar a la multitud, de tras de el un hombre con mascara aprecia caminando lentamente hasta posarse enfrente de aquella muchedumbre.

-Esta noche, los humanos sabrán quien es la raza superior. Esta noche al fin tomaremos lo que nos pertenece; esta tierra es nuestra!. No podemos seguir siendo sublevados por simples humanos, siendo controlados por simples seres mortales…El ciclo del avatar termina esta noche!, Vatuu reclamara lo que es suyo!- El grito de guerra se dejó escuchar por parte de los presentes. Las puertas del lugar fueron abiertas y todos aquellos chiroptera con sed de sangre salieron listo para tomar y destruir todo aquello que se les opusiera.

-¡Liberen los berserk!- Ordeno Amón y enseguida las enormes puertas de una bodega fueron abiertas liberando al menos dos centenares de chiroptera en estado berserk; incontrolables y hambrientos comenzaron a moverse a gran velocidad hacia Ciudad Republica.

-Tarrlok, tráeme a la hija de Hiroshi…el Avatar vendrá hasta nosotros por si misma…-

-¡Jefa Beifong!-Uno de los oficiales llego corriendo a su oficina abriendo la puerta violentamente.

-¿Que sucede?-pregunto con preocupación al ver el semblante de horror que el hombre portaba

-¡Los chiroptera, están atacando la ciudad, y son demasiados!-

-¡Alerten a todas las unidades, que el loto blanco mande a sus tropas!- ordeno mientras se ponía de pie y haciendo uso de su metal control se ponía su característica armadura.

La alarma comenzó a sonar en las instalaciones de la policía especial. Los cadetes así como los oficiales comenzaban a correr por todos lados buscando su equipo y reuniéndose con sus unidades de combate.

-¿Que está pasando?- pregunto la morena mirando desconcertada a su amigo Bolin mientras trataba de tragarse el alimento que tenía en su boca. Ambos chicos se encontraban en la cafetería cenando cuando todo el ajetreo empezó.

-No lo sé, pero parece algo grave- Bolin se puso de pie mientras le daba la última mordida a su emparedado.

-¡Korra, Bolin!- Les llamo Lin entrando rápidamente al comedor– ¡Reúnanse con el equipo de Mako saldrán enseguida!-

-¿Qué pasa?- Pregunto la morena alterada

-Chiroptera y demasiados…- respondió con voz seria

-¡Oficial, localice a Asami y a Kuvira, que se presenten cuanto antes en las instalaciones!- ordeno a su subordinado que lo acompañaba

-Entendido señora-

-Sera mejor que nos demos prisa, gente inocente está siendo masacrada- exclamo con ira la jefa de policía mientras apretaba uno de sus puños

Centenares de agentes del loto blando y la policía especial se dirigían a la zona de conflicto. El avatar se encontraba en el mismo escuadrón que Mako a bordo de un "Oshkosh Sand Cat" formando parte del convoy principal. Cuando el sonido de explosiones les indico que estaban cerca. Una detonación muy cerca de las llantas del vehículo hiso que el conductor perdiera el control provocando que el automóvil fuera a dar contra un establecimiento.

-Ouch! Eso dolió- se quejó Bolin sobándose la cabeza mientras salía del vehículo.

-¡Dense prisa!- decía Mako tratando de cubrirlos con su fuego control repeliendo a los chiroptera que comenzaba a rodearlos. La morena salió disparada usando aire control y con intensas llamadas comenzó a atacar a sus oponentes. En cuanto Bolin piso el pavimento creo un rio de lava a su alrededor intentando darles mayor protección.

-¡Demonios ¿qué está pasando?- decía Bolin lanzado bolas de lava.

-Son demasiados y algunos están en modo berserk- respondió Mako sin dejar de atacar con su fuego control

-Genial para ser mi primer día en el campo de batalla- soltó Bolin en un bufido

-¡Mako cuidado!- La avatar se lanzó al maestro fuego empujándolo justo a tiempo antes de que un rayo azulino le impactara…

-¿Qué diablos fue eso?- pregunto levantado la cabeza y mirando impactado como había quedado el edificio donde choco aquel rayo

-Esas armas tengas cuidado con ellas, si logran darles están muertos- sentencio la morena volviendo al ataque.

Kuvira se encontraba en la cocina sirviendo sangre en una fina copa de cristal. Busco en sus bolsillos la cajetilla de cigarros y saco uno llevándolo a sus labios, estaba a punto de encenderlo cuando un olor a muerte y sangre inundo sus sentidos.

-¡Asami!- grito saliendo en busca de la heredera que al igual que ella ya se había percatado que algo ocurría.

De pronto el gran ventanal de la sala se rompió haciendo volar los vidrios directamente a ellas que gracias a su velocidad y que usaron sus antebrazos como escudos lograron esquivarlos sin problemas…

-Valla, valla que tenemos aquí, pero si el la señorita Kuvira y Sato. Veo que son más unidas de lo que pensé…-

-¡Tarrlok!- mustio Kuvira con rabia, que sin pensarlo se lanzó contra el dispuesta a matarlo. Sus ojos cambiaron a ese dorado tan extraño y sus colmillos emergieron a causa del cólera. Sin embargo cuando estuvo a escasos centímetros su cuerpo se detuvo, no respondía, no podía mover ningún musculo y un dolor agudo comenzó a invadir su cuerpo…

-Que… ¿qué diablos?- trato de articular la militar

-Sangre control…- dijo la heredera horrorizada

-Así es, una técnica que solo un alto linaje puede controlar, pero al parecer ustedes no tenía idea de eso por lo que veo-

-¡Asami….vete!- logro articular Kuvira apenas en un grito ahogado

-Oh no, si es por ella por lo que venido hasta acá- dijo Tarrlok embozando una sonrisa burlona

-¡No!...-El cuerpo de Kuvira empezaba a retorcerse de una manera terrible, como si se tratara de una simple marioneta de trapo mientras agudos gritos de dolor escapaban de su boca. La ingeniera apretó sus puños con ira y sus ojos entonaron ese hermoso carmesí brillante, se lanzó directo a Tarlok pero cuando estaba justo a centímetros de él, el hombre con su mano libre volvió a usar sangre control sobre Asami.

-¡Suelta…la….!Asami!- grito Kuvira en un sofocado quejido para después perder el conocimiento.

-Kuvira…-Susurro la heredera al ver como el cuerpo de su guardiana caía al suelo en un golpe seco. Tarlok tomo a Asami por el cuello y desde lo alto del edificio se dejó caer de manera brusca provocando que el pavimente bajos sus pies se destrozara. Una camioneta blindada enseguida apareció en el lugar de aterrizaje la cual abordo Tarlok arrojando a la heredera en la parte trasera aun manteniendo la sangre control en ella.

-Maldición ¿Por qué no han llegado Kuvira y Asami!?- decía Lin entre jadeos; se encontraba agotada, eran demasiados chiroptera y habían perdido ya al menos a cincuenta elementos en la batalla. Korra peleaba de una manera extraordinaria el avance en esas semanas se hacía notar, su fuego control ahora era más poderoso, sus llamas eran azules y lograba calcinar por completo a los berserk, pero aun así no era suficiente, además de atacar también tenía que defender a tantos como pudiera.

-Señora…no hemos podido comunicarnos con ella…- dijo uno de los agentes acercándose lo más posible a la jefa de policía

-¡¿Que?!-Exclamo Lin con preocupación. Korra escucho lo que el oficial había dicho y corrió hasta el…

-¿Cómo que no se pueden comunicar? ¿Qué sucede?-pregunto Korra tomando al hombre por el chaleco de su uniforme

-La señal de radio y teléfono parecen bloqueadas, no pudimos comunicarnos de ninguna manera, los agentes que las escoltaban tampoco responden…-

La morena sintió una punzada en el pecho, un dolor que jama había experimentado y sin si quiera pensarlo dejo todo y salió corriendo rumbo al apartamento de Kuvira, acabando con todo chiroptera que se pusiera en su camino.

"Asami, Asami…es mi culpa" Pensaba Korra mientras corría sintiendo una opresión en su corazón y un par de lágrimas comenzaban a surcar su rosto.

-¡Korra!...!Demonios!... !Mako, Bolin vallan tras ella, yo me encargo de esto!- ordeno Lin

-Pero Jefa aún quedan demasiados no podemos dejarla así…-dijo Mako tratando de pensar que hacer, tampoco podían ir a Korra irse así

-Vallan por la Avatar…- se escuchó una voz conocida para la jefa policial, Lin dio un respingo y busco rápidamente el origen de la frecuencia.

-Suyin…- murmuro mirando a su hermana sorprendida. La división especial del loto blanco había llegado y con premura comenzaron a repeler los ataques de los chiroptera.

-Vallan ahora, un grupo de soldados irán con ustedes…-Los hermanos asintieron y comenzaron su carrera para poder alcanzar a la Avatar.

Korra corría por las calles mirando con horror lo que había en ellas; el suelo manchado de sangre, cuerpos de personas inocentes que yacían en el suelo inertes, vestigios de chiroptera calcinados y otros más con el pecho totalmente destrozado; todo eso era una locura, todo está fuera de control…

-¡Korra!- escucho la voz jadeante de Bolin acercándose, viro hacia atrás observando a Mako que lo venía acompañando.

-No regresaré allá…no hasta que me cerciore que Asami está bien-expreso rápidamente la avatar mirándolos desafiante.

-No hemos venido a llevarte de vuelta…-declaro Mako

-No, Asami también nos preocupa, así que iremos contigo- dijo Bolin con voz sincera. La Avatar sonrió y se sintió feliz de contar con ellos.

-En ese caso, será mejor que nos demos prisa!- expuso Korra entusiasmada. Los chicos asintieron comenzando a seguir a la morena.

-¿Iremos también con los soldados?- le murmuro Bolin a su hermano.

-Tranquilo solo son cuatro, además nos serán de ayuda si algo sucede-contesto la morena mientras seguía corriendo

-¡Por esta calle llegaremos más rápido!- Sugirió Mako dando vuelta en una esquina. A medida que avanzaban podían ver el daño que Amón había ocasionado, en un par de ocasiones se encontraron con chiroptera que se alimentaban descaradamente de las personas ya fallecidas. Acto que les hacía explotar a los jóvenes en ira y arremetían contra aquellos seres sin una pisca de piedad.

Llegaron al fin al edificio del apartamento de Kuvira, sus ojos se abrieron con asombro al ver la escena ahí planteada. Los cuerpos de los agentes del loto blanco estaban totalmente desmembrados de la manera más cruel posible.

-Es horrible…- dijo Bolin a punto de llorar.

-Esto no fue hecho por simples chiroptera…-declaro Mako mirando de cerca los cuerpos.

-Asami…- murmuro la morena con temor, -¡Ella tiene que estar bien, ella es muy fuerte!…- se decía en su mente tratando de darse ánimos.

Sacando a los hermanos de su asombro Korra de pronto uso tierra control con el que se impulsó lo más que pudo hacia arriba tomando una altura considerable para después utilizar la corrientes de viento a su favor para llegar hasta el piso de la militar. La ventana por donde había escapado aquella mañana del cuarto de la heredera estaba abierta; colándose por esta entro al apartamento…Todo estaba demasiado silencioso. Camino con cautela hasta la sala donde vio el gran ventanal totalmente destrozado. Sintió una punzada de dolor en el pecho y sus ojos celestes empezaron a nublarse, cuando escucho un quejido que la sobresalto.

-¿Asami?...- pregunto quedamente esperando por una respuesta

Al no escuchar nada más, levanto sus puños en modo de defensa y creo dos dagas de fuego azul. Comenzó a caminar lentamente hasta asomarse del otro lado del sofá donde pudo notar que alguien yacía en el suelo.

-¡¿Kuvira?!- dijo distinguiendo la figura de la militar. Bajo su defensa y rápidamente se acercó a ella para auxiliarla.

-¿¡Asami, estas bien!?- decía Bolin azotando de una patada la puerta

-¿Que sucedió?- pregunto Mako observando el estado del apartamento para después dirigir su vista a Korra que trataba de ayudar a Kuvira a levantarse.

-Tarrlok…el…se llevó a Asami…-dijo con dificultad apretando la mandíbula mientras un par de lágrimas comenzaban a salir de sus verdes ojos, en su voz se podía percibir impotencia y dolor.

-¡¿Cómo pudiste permitirlo?!, ¡Tú eres su guardiana maldita sea!- grito la morena con rabia mientras tomaba a la militar por el cuello de la camisa

-Korra cálmate…así no conseguirás nada…-trato de tranquilizarla Mako, parecía que el cualquier momento la morena mataría a Kuvira.

-Lo siento, tienen razón…-

-¿Qué fue lo que pasó?- cuestiono el maestro fuego con voz calmada

-Sangre control, Tarrlok puede usar esa técnica…con ella me dejo así, solo con mover una mano…- trato de explicar Kuvira sintiendo como a cada palabra que daba un nudo se formaba en la garganta… No fue capaz de proteger a quien más amaba.

-¿Y Asami?, ¿Qué paso con ella, dónde está?- pregunto la morena con angustia

-No lo sé, Tarrlok hiso que perdiera en conocimiento…pero dijo que venía por ella…-

-El ataque en la ciudad solo fue una distracción-indago Mako frunciendo el ceño. No había duda que Amón era un demente

-¿Y ahora qué haremos?- inquirió el menor de los hermanos preocupado

-Buscaremos a Asami-Declaro Korra

-No Korra, eso es lo que quiere Amón…- contradijo Mako mirándola con seriedad

-¡¿Y entonteces qué? Me quedo aquí esperado mientras ella es torturada o peor aún?!- soltó Korra frustrada

-Regresemos a las instalaciones de la policía especial, busquemos los lugares donde puedan estar ocultos Amón y Tarrlok e idearemos un plan…-

-¡No podemos dejar a Asami sola!...hay que…- grito la morena perdiendo la poca paciencia que tenia

-Avatar él tiene razón, el sangre control de Tarrlok es muy poderoso, tenemos que encontrar una forma de neutralizarlo, sino no, no solo Asami correrá peligro…-

-Está bien…-cedió por fin bajando los hombro, es cierto no podía exponerlos de esa manera, se supone que ella era el Avatar y deber era tratar de protegerlos a todos

Con ayuda de Bolin, Korra ayudo a Kuvira a ponerse de pie para después comenzar a salir del edifico. Al frente de ellos iba Mako preparado para cualquier posible ataque. A medida que bajan Kuvira no podía sentir más ira y dolor, todos los trabajadores del edificio estaban muertos, aquellos con los que había establecido un vínculo en lo que llamo su hogar y le regalaban una amable sonrisa cada mañana que salía del apartamento ahora simplemente quedaban sus cuerpos sin rastros de vida. Sintió aún más odio, ahora más que nunca quería terminar con Tarrlok, si sangre control era a lo que se enfrentaba, sangre control seria con lo que lo detendría.


-Aquí está la joven Sato como ordenaste…- Tarrlok arrojo el cuerpo inconsciente de la hereda a los pies de las escalinatas donde Amón se encontraba sentado.

-Bien hecho, ahora solo es cuestión de tiempo para que el Avatar venga a nosotros-

-Esa chica…es un alto linaje-

-¡¿Qué dices?!- Amón se puso de pie mirando detenidamente a Asami –Si ese es el caso, entonces hemos conseguido un premio gordo. Una hembra de alto linaje…eso es portentoso, ¡traeremos de vuelta a la más grande y poderosa casta de chiroptera!…Encadénala aquí, quiero verla cuando despierte…-

-Eso no tardara mucho- sonrió Tarrlok mientras se acercaba a tomar el cuerpo de la pelinegra que poco a poco comenzaba a abrir los ojos, el chiroptera la tomo por ambas muñecas encadenándolas juntas y asegurándolas en el muro sobre su cabeza. Finalmente puso dos grilletes en sus tobillos también anclados con cadenas a la tapia.

Amón se acercó a ella, y deslizo uno de sus guantes fuera de su mano la cual acerco al rostro de la heredera comenzando a rosar su mejilla. Asami reacciono ante el contacto y abrió los ojos rápidamente con ira, acompañados por ese brillante escarlata que dejo estupefacto al hombre.

-No me lo creo…- murmuro el hombre totalmente sorprendido

-¿Qué sucede señor?- cuestiono intrigado Tarrlok al ver la reacción de Amón.

El hombre llevo su mano hasta su máscara, descubriéndose el rostro. Asami lo miro con intriga; tenía los rasgos de alguien de la tribu agua y no había duda de que también era un alto linaje. Sin previo aviso Amón jalo hacia el lado contrario la cabeza de la heredera tomándola por el pelo, descubriendo así su cuello y sin más hundió sus colmillos en la blanquecina piel. Asami soltó un grito desgarrador de sufrimiento que le había provocado aquella mordida. Era dolor un indescriptible; sentía como bajaba hasta su pecho sintiendo como si le atravesaran miles de espadas a la vez y la sangre que corría por sus venas ardía casi al punto de quemarle.

-¿¡Hermano que haces!?- pregunto su compañero totalmente perplejo por la repentina acción de aquel hombre.

Amón saco sus caninos y en su boca escurría la sangre de la heredera. Se llevó una mano hacia sus labios y limpio el líquido rojo con ellos para después saborearlo una vez mas con su lengua.

-Ja, ja, ja, ja, ja. Esto, esto es increíble!- soltó Amón en una risa obscura

-¿!Que sucede!?- exclamo Tarrlok exaltado

-Ella…!ella es descendiente del mismo Vatuu!- Declaro Amón con una sonrisa torcida

-¿Pero qué dices? ¿Cómo es posible?-

-El señor Vatuu la eligió a ella…su poder es inimaginable y ahora es nuestra…-

Continuara…


Hola a todos espero les haya agradado este capitulo XDD, disfrute mucho mi primera amenaza de muerte del capitulo anterior jajaja...pero no había nada de que preocuparse, apenas había terminado el capitulo cuando ya estaba escribiendo las primeras paginas de este. En fin espero que les gustara y muchas gracias a Love is a Wild animal Danirock, tienes razón hubo un error en esa parte, mil disculpas por la confusión. Saludos a todos y nos leemos el siguiente capitulo :D. Besos!