Yendo al encuentro del amor
By Palas Lis
Capitulo 6 – Los Celos…
Saori acompañada por Seiya entró en la mansión frotándose los ojos. El paseo fue tan intenso que Saori estaba exhausta y durante el trayecto a casa se durmió.
-Tengo sueño…- decía Saori bostezando, subiendo las primeras escaleras que daba para el segundo piso.
Paro de subir al escuchar una voz conocida por ella despertándola completamente y virándose para atrás
-¡Abuelito! – Saori habló con sorpresa al ver saliendo a su abuelito del escritorio y corrió hacia él para abrazarlo – ¡Que bueno que llegaste Abuelito!
– Ella sonrió – ¡Nadesko! ¡Akira! – Saori abrazó también a los padres de Seiya – Hola Tatsumi – Saori los saludaba mientras regresaba a la Sala.
- Rany me dijo que Salieron, ¿en donde estaban querida? – preguntaba Mitsumasa sonriendo.
-Seiya me llevó al parque de diversiones – sonrió Saori alegremente
Nadesko y Akira se entre miraron admirados, por lo que sabían los dos no se llevaban también y ni se soportaban el uno al otro. Pero Mitsumasa parecía que ya sabía lo que iba a pasar y solamente soltó una carcajada feliz por su nieta.
-¿entonces se divirtieron bastante verdad? – Akira decía mientras se aproximaba colocando un brazo en su hombre de su hijo.
- Sim – decía un Seiya mirando disfrazada-mente hacia Saori – a pesar de que Saori estuvo enferma "¿verdad?".
-¿Qué? – los tres dijeron al mismo tiempo
-¿estuviste enferma Saori? – habló un preocupado Mitsumasa.
Saori miró brava a Seiya por haber dicho eso mientras que el sonreía cínicamente.
¡Eres un chismoso idiota! Te dije que no dijeras nada – Saori le gritó nerviosa
-¡Entonces es verdad! ¿Por qué no me hablaste Saori? – preguntaba Mitsumada Kido con la voz levemente alterada y Saori solo movió los hombros.
-Fue tan solo una gripe, realmente ya estoy bien – decía Saori sin darle importancia – pero Seiya cuidó bien de mi…
-¿Es verdad Seiya? – Nadesko preguntó muy orgullosa de su hijo
-¿Qué mas podría hacer?.. la tuve que aguantar – habló Seiya mirando a Saori para provocarla mientras que ella lo ponía una cara molesta.
-¡Ah por cierto! – recordó algo Saori que había obtenido por un premio en el juego de Tiro al blanco – Seiya lo ganó para mi ¿no es lindo?
-hasta Saori le dio un nombre al monstruito ese – decía un Seiya apenado – además no tiene nada de lindo ese bicho feo.
- El es lindo y punto final – decía Saori un tanto irritada.
- no cabe duda que hay locos en este mundo – Seiya se rió cuando Saori le lanzó una mirada airada y asesina a su dirección.
-¿Cuál es el nombre de él querida? – preguntó amablemente su abuelito.
-Genki… ¡Genki Kido! – Saori decía arrancando sonrisas a los presentes, mientras que Seiya solo llevó la mano a la cabeza todavía riendo.
-¿quieres decir que tu eres la madre de esa cosa? – Bromeó Seiya – por eso el es taaan feo… igualito a la mamá.
- ¡Seiya imbécil
Saori corrió atrás de el con la voluntad de atraparlo, sin embargo Seiya no se dejó atrapar corriendo delante de Saori que lo estaba insultando. En el Hall de la mansión Nadesko, Akira y Mitsumasa se daban unas grandes carcajadas sobre aquellos dos.
-Parecen niños – comentó Nadesko – pero estoy contenta que los dos se lleven bien y…
-Seiya vuelve aquí!
Ellos pararon de hablar y miraron para el segundo piso al escuchar un fuerte ruido de algo cayendo en el suelo y Saori gritando.
-¿Estas quedando loca o qué? – respondía Seiya cerrando las puertas de la casa probablemente para evitar que lo atrapen.
-O tal vez no… - Nadesko llevó la mano a la cabeza escuchando diversos gritos y golpes.
-¡Tu vas!
-¡No, yo no voy!
-¡Tu, si vas!
-¡No, YO no voy!
-¡Si, TU, vas a ir!
-¡No insistas, yo no voy!
-¡Claro que vas a ir!, ¡YO te estoy mandando!
-¡Tu no ME mandas, además yo no quiero ir y NO voy!
-¡Si vas a ir y punto final se acabó!
-¿Qué parte de la palabra "no" tu no entiendes?
-¡No quiero ir sola y tu vas a ir conmigo!
Saori y Seiya peleaban sentados en la mesas a la hora del refrigerio del colegio, quitando la calma de los otros integrantes de la mesa. Seika miraba para los 2 no creyendo como podían estar toda la mañana peleando la misma cosa. Mitsumasa había sido invitado a una fiesta de el hijo de un amigo suyo, un comerciante muy rico, el joven estaría celebrando su cumpleaños y el padre invitó al abuelito de Saori que no podría comparecer y pidió a la nieta que fuese en su lugar.
-¡Ya te dije que no voy!
-¡Ya te dije que si vas! – Saori decidida pero preguntó un tanto cansada ya casi pensando en desistir: - ¿Por qué Seiya? ¿Qué tanto te cuesta ir conmigo?
-¡Ah pues cuesta mucho! – decía Seiya pasando las manos sobre los cabellos, ya irritado con la insistencia de Saori – Esta fiesta es muy lejos y yo quería aprovechar para descansar de este fin de semana… ¡pida ese favor a otro porque yo no voy!
-pero… - respiró profundo Saori para calmarse – Tu no fuiste la primera alternativa, por el contrario eres la última…
-¡Oh… cuanta consideración! No sabía que te agradara tanto así – decía sarcástico Seiya para después estar serio y Saori giró los ojos.
-Ya te dije… - hablaba Saori como si estuviera conversando con un niño – les llamé a todos de esta mesa y ninguno de ellos puede ir conmigo.
- Debe ser porque eres tan fastidiosa que nadie quiere ir contigo.
-¡Claro que no!
-¿Entonces porque nadie quiere ir contigo?
¿Eres burro o solamente te haces?
-Ni uno y ni otro. Apenas porque es divertido verte repetir una y otra vez todo de nuevo – decía Seiya irónico y girando los ojos – y como tú sabes me gusta mucho oírte hablar sin parar dentro de mi cabeza.
-¡Basta! – Dice Saori levantándose – A final de cuentas eres mi guardaespaldas y te vienes conmigo.
-¡Como molestas! – Decía Seiya desolado por tan grande resistencia de la chica – Solo voy con una condición.
-¿Cuál? – Decía Saori muy animada.
-¡Estate Calladita! No aguanto mas oír tu agradable voz, ya hasta tengo dolor de cabeza – Seiya se estaba dando masajes en los temporales. – Desde la mañana estás hablando sin parar y no hay quien te aguante.
Iba a abrir la boca Saori para protestar, pero se contuvo sonriendo cínicamente para Seiya "Yo sabía que el vendía"
-puedes pasar la lana – extendió la mano Seika para Ikki mientras que Hyoga reia.
-¡Maldición! – reclamaron, agarrando el dinero del bolso,
-Ya les dije que no apuesten- les dijo Shun.
-Yo también… ustedes saben que nunca se sabe quién va a convencer de uno al otro primero – Shiryu habló inteligentemente.
- ¡Si… pero de esta vez creí que el condenado de Seiya iría a rechazar hasta el fin! – Acusó Ikki – ya que Saori está hablando con él desde temprano.
Hyoga apenas miraba feo para Seiya, en cuanto los otros reían de él y de Ikki.
-¡Ustedes siempre pierde! ¿Por qué continúan apostando? – preguntó Saori.
-¡porque tenemos la esperanza de que un día vamos acertar quien va a ganar la pelea de entre ustedes, siempre son inestables! – Hyoga se tiró sobre la mesa – yo que medé sin dinero.
-No estés así Hyoga – Sonreía Cínicamente Seika – quien sabe para la próxima.
-¡Creo que tu y Seiya se ponen de acuerdo! – Comentó Ikki – solo puede ser eso.
-¡Si creo que debería hacer eso en verdad! Quien sabe así ustedes paren de apostar sobre mi vida – decía Seiya un tanto serio.
-El timbre tocó, tengo que ir para mi escuela – salió riendo Seika de la mesa y movió la cabeza para los perdedores que todavía estaban molestos – hasta luego...
-¿Cuándo es la fiesta Saori? – preguntó Seiya cuando todos de la mesa se levantaron y se pasó a lado de Saori.
-La fiesta es el sábado, saldremos a las 6 am – dice Saori riendo – ¡tu vas a ver, todo va a estar divertido!
Estrechó los ojos Seiya, contrariado.
-Eso sería muy bueno en verdad – Seiya se paró a mirar a Saori – Sino, no se qué voy hacer con una chica.
Saori apenas piscó inocentemente para él con una sonrisa. Seiya solo giró los ojos cansado.
-¡Eres una peste!
-¡Mmm! – Saori cruzó los brazos con el rostro fruncido – ¡No lo soy!
-¡Claro que si!
-¡No, no lo soy!
-¡No de nuevo por favor! – Shun y Shiryú llevaron la mano a la cabeza viendo comenzar otra discusión.
-¡2° Round! – Hyoga comentó animado a Ikki - ¿Quieres apostar?
Ikki desvió los ojos de los de Hyoga y puso su atención en Saori y Seiya peleando.
-¡Tengo la seguridad que de esta vez Seiya gana! – Ikki enseguida buscó dinero dentro de su bolso para apostar algo.
Saori estaba sentada en la baranda de su cuarto en la mansión Kido. Sentía la brisa golpear su rostro en cuanto tomaba un té caliente. Sus pensamientos volaban lejos de ahí. Hacía algunos días que llegara del viaje para la casa de la familia Solo donde tenía ido con Seiya para la fiesta del vigésimo cumpleaños del único heredero del amigo de su abuelito. No tenía sido un paseo muy provechoso y divertido como lo estaba esperando que fuese. Seiya tenía actuado de un modo raro y todavía extraño "¿Que será lo que aconteció con Seiya?". Saori colocó la mano en la quijada pensando "¿Por qué será que él estuvo molesto?".
. Flashback .
El viernes en la noche, Saori acaba de arreglar su pequeña maleta. Seiya entró en el cuarto gruñendo por la demora de la chica. El avión ya estaba hace mucho tiempo y Saori indecisa en cual vestido debería usar. Seika intentaba ayudarla, pero Saori estaba demasiado indecisa.
-¿Podemos irnos ya? – preguntó Seiya por décima vez.
Saori cerró el Zipper de mala gana y suspiró aliviada en haber escogido el vestido adecuado.
-Ya podemos – Asintió Saori.
Maldiciendo por haber aceptado ir a la fiesta, Seiya agarró la maleta y fue hacia el Avión sin esperar a Saori, Pisando duro
-Verás que vas a estar linda con ese vestido – Seika decía de una manera emocionada.
Las dos descendieron a la pista de vuelo de la mansión. Mitsumasa, Akira y Nadesko ya la estaban esperando.
-Chao Abuelito – lo abrazó Saori, asi como también a la amiga y fui directo al Avión.
Antes de la puerta del avión cerrarse, ella movió la cabeza en saludo para el trío que estaba esperando al Avión despegar y fue a sentarse a lado de Seiya con un sonriso ingenuo en los labios, ignorando el acto de él que está completamente rabioso por el viaje.
-¡Hola Seiya! – Sonrió alegre Saori.
El apenas estuvo aborrecido. Pasaron la noche en el avión y por la mañana del sábado el avión se asentó en el Aeropuerto de Inglaterra. Al descender una limosina ya los esperaba para ir a la mansión Solo. Seiya permanecía impasible y Saori estaba sonriente.
-¡No estés así Seiya, va ser divertido! – Saori intentaba animarlo.
Llegaron a la mansión de la familia Solo antes del café de la mañana y el dueño de la casa los esperaba en el Hall de la mansión.
-Buenos días señorita Kido y señor Ogawara – él los saludó simpático.
Seiya estaba ahí como invitado y no como guardaespaldas, pero siendo asi le extraño el modo de ser tratado. No le gustaban esas formalidades o muy "fresón" en su opinión.
-Buen día señor Senshi Solo – Saori sonrió.
-Pueden acompañar al mayordomo que él los llevará hacia sus aposentos, descansen que la fiesta será en la noche.
Senshi hizo una leve señal al mayordomo extendiendo la mano para Saori y Seiya le siguieron.
-Gracias – Saori agradeció antes de seguir al mayordomo.
La mansión era grande y de estilo antiguo, mucho lujo. En el andar de la cima de la casa al final del corredor, el mayordomo abría una puerta grande y dio paso para Saori y apuntó a Seiya el cuarto de en frente abriéndola para él. Saori movió la cabeza para Seiya al entrar al cuarto y cerró la puerta tras de sí.
Saori aprovechó para dormir un poco del largo viaje que tenía hecho. Tenía que estar por lo menos descansada en la fiesta, pues no sabía se iría a divertirse o no. El sol comenzaba a ponerse en la tarde del sábado, mientras Saori que tenía acabado de tomar un bello baño, Salió del bañero enrollada con la toalla, colocando el cabello atrás de la oreja, evitando que caiga sobre los ojos. Fue directo hacia la maleta tirada sobre la cama.
-Ya debe estar casi la hora de la fiesta… - Saori miró su reloj y para la ventana grande con una cortina clara - … ya está oscureciendo… - sentándose en la cama, secándose los cabellos con la toalla "No quiero atrasarme. Voy arreglarme ahora". Saori quitó algunas cosas de la maleta para vestirse. Pasada una hora más Saori se miraba en el espejo del cuarto dando un último acierto en el vestido.
-Señorita Kido – Saori se giró a la puerta al oír golpes en la puerta.
-Si puede entrar – Saori fue hasta la puerta.
-Señorita Kido… - el mismo mayordomo que la conducía al dormitorio y miró de la cima abajo en cantado con su belleza de la chica - … el señor Solo pidió para avisar que la fiesta ya está siendo iniciada y a la espera de ella – Saori saludó con una sonrisa – El señor Ogawara también ya espera, con permiso – con una reverencia el salió del cuarto.
Saori volvió a la cama y agarrando su perfume roció la esencia sobre si misma, suspiró antes de levantarse. Salió del cuarto y caminó por el corredor largo y espeso, miró algunos retratos en las paredes y algunas obras de arte de antiguos pintores famosos, dando un aspecto elegante al corredor. Luego llegó a la barandilla de la escalera. Antes de descender dio una observada a lo que estaba aconteciendo en el hall de la mansión. Buscó con los ojos a Seiya encontrándolo sentado en el sofá cerca de una ventana en la que estaba mirando a fuera "Como está lindo Seiya". Estaba muy bello Seiya con un traje Social y cabellos desalineados como de costumbre pero húmedos dándole un toque sexi. Tomando aire Saori descendió algunas gradas de la escalera, sus manos temblaban un poco y su cara sonrojada, cuando los invitados que estaban ahí la vieron, Seiya viendo que todos se viraron para la escalera, mira también "Saori…". El se levantó para esperar a Saori que miraba en su dirección acabando de descender las gradas de la escalera "Saori está muy bella". Seiya miraba cada detalle de la chica que estaba aproximándose a él.
Saori vestía un largo vestido rosa claro, con mangas cortas y zapatos de tacón alto en un tono un poco oscuro al del vestido, con un modesto collar con pendientes y pulsera de diamantes, el caballo largo preso con brillantes rosáceos en un amarrado flojo y mechas cayendo sobre el rostro. Saori con las manos juntas al frente del cuerpo y avergonzada con las miradas sobre ella, juntándose a Seiya ambos quedaron en silencio, no consiguiendo hablar absolutamente nada, apenas se miraban.
-Señorita Kido – el señor Senshi llamó a la joven.
-Señor Senshi – Saori se giró sonriendo, agradeciendo mentalmente a él a haber quitado de aquel desconfortable silencio que tenía con Seiya.
-Espero que se divierta… luego me hijo llegará – Senshi habló y luego se apartó para saludar a los demás invitados.
-Qué extraño – habló bajo Saori
-¿Qué es extraño? – Seiya fue más cerca de ella para oírla mejor
-El cumpleañero todavía no está presente, que falta de delicadeza tiene
-humf… espero que ni venta – cruzaba los brazos el chico molesto – está muy quieto aquí y hasta la música es melosa.
La chica miró para el centro del local desde se oía el sonido de los instrumentos clásicos siendo tocados por la banda.
-Ora Seiya ¿Qué no aprecias la música clásica? – preguntó la chica sonriendo.
-Es obvio que no – contestó el chico
-¿Por qué no? Si es muy bonita la música clásica
-bueno, la única música clásica que escuché y que me gustó… - decía Seiya mirando a las personas que tocaban los instrumentos sin mucho interés - … fue aquella vez que te oí tocar el piano.
Saori se sorprendió al escuchar eso, no creyendo en lo que oía "¿El está diciendo que le gustó mi canción?". Su corazón se aceleró y sus mejillas se sonrojaron.
-Seiya tu… - Saori comenzó a pronunciar, pero paró cuando todos se voltearon a la puerta.
Un hombre muy guapo de ojos azules, moreno, alto de cuerpo atlético entrando con un traje elegante y sonriendo simpáticamente para los que están presentes en la fiesta.
-Disculpen mi demora… - él decía haciendo una moderada reverencia y fue aproximarse de Senshi.
Al pasar cerca de Saori, cruzó sus ojos azules seductores con los ojos brillantes verdes de ella "Que Bella Joven… ¿quién será?". Seiya percibiendo la mirada del hombre sobre Saori, el chico cerró la cara y cruzó más los brazos.
-¡Que tipo más fresón! – Rezongaba el chico - ¿no lo crees Saori?
El no obtuvo respuesta, Saori todavía miraba al hombre que acabara de entrar en la mansión y ni percibió que Seiya estaba hablando con ella.
-¡Saori!
-Seiya… ¿Dijiste alguna cosa? – hablaba la chica sin parar de ver aquel hombre.
-¡Olvidalo! – Seiya se apartó un poco – voy agarrar algo para beber – rodando los ojos yendo hasta el mesero y pidió dos tazas – toma Saori – el chico le entregó una taza.
-¡Gracias Seiya! – Sonrió la chica a él llevando el vaso a los labios – Aquel debe ser el hijo de Senshi.
-¡No! – Habló sarcástico el chico – ¿eso lo descubriste sola o fue por mirarlo tanto?
-¡Eres un grosero! – se irritó la chica con el - ¿De qué estás hablando?
-Ahora te estás haciendo la desentendida... – paró de hablar cuando vio que el hijo de Senshi se aproximaba de los dos – no me agradó ese tipo para nada – decía bajito al oído de Saori.
-¡No seas molestoso Seiya! – Decía entre dientes la chica no queriendo que el hombre los escuche – tu ni lo conoces.
-Señorita, ¿si me permita unas palabras? – Saori concedió con una sonrisa – Mi nombre es Julián Solo y es un placer conocer a tan bella joven.
Julián agarró la mano de Saori depositando un beso mirando directamente en sus ojos.
-Es un placer… conocerlo también… - Saori un poco nerviosa y sonrojada – mi nombre es Saori Kido.
-¡Ah! Y este es Seiya Ogawara – Saori presentó a Seiya.
Los dos se miraron y chispas se formaron odiándose intensamente. Julián extendió la mano mirándolo con desprecio a Seiya que a su vez este lo miraba rabioso que ni disfrazaba la antipatía que sentía por Julián cosa que él no hizo.
-Ya escuché mucho sobre la señorita – Julián decía volviéndose a Saori con aire galanteador – pero no oí que era tan linda…
-Gracias señor Solo – sonreía avergonzada la chica y Seiya rodaba los ojos entre los dos.
-Por favor, llámame apenas Julián.
-Por favor, llámame apenas Julián… - Seiya hizo una mueca remedando bajito a Julián.
-¿Dijo algo caballero? – Julián miró a Seiya fingiendo no haber escuchado la imitación.
-Eh… estaba diciendo que el vino está Perfecto – el chico decía disimulando alzando la taza dándole un sorbe.
-Ah… si, entiendo – Lanzó una mirada fulminante a Seiya que ni se inmutó y pasó a hablar a Saori - me gustaría conversar a solas con la señorita ¿se puede?
Saori concordó, Julián tomó la taza de Saori achocándosela a Seiya con un sonriso irónico y extendió la mano a Saori que posó sobre la de él apartándose con ella fuera de la mansión.
-¡Idiota! – Seiya los miró cruzando la puerta, dejó las dos tazas sobre la bandeja de uno de los meseros para seguirlos sin ser percibido.
Seiya los observó parar frente a un pequeño lago artificial en el jardín, con reflectores envolviéndolos. Seiya se encontraba cerca de algunas personas que estaban en el local donde podría oírlos sin ser notado.
-¿Qué es lo que le gustaría hablarme, Julián?
-¿Crees en el amor a primera vista?
-¿Amor a primera vista? – repitió la chica, intentando entender a donde el estaba queriendo llegar con aquello.
-Sí, amor a primera vista – Julián miró hacia el lago – pues en cuanto la vi me enamoré.
Julián fue directo. Saori así como también Seiya se sorprendieron dejándose caer la quijada, sin palabras.
-Julián…
-Es como si ya nos estuviésemos encontrado otras veces… - Julián tomó las manos de Saori, junto con las suyas, asegurándolas delicadamente.
Seiya dio un paso al frente, cerrando los puños, su voluntad era ir hasta ahí y separarlos, pero se contuvo.
-¿Quieres que compartamos buenos momentos a mi lado? – Julián preguntó mirando fijamente a Saori.
-¿Qué? – fue la única cosa que Saori conseguía decir.
-Lo que le vine a preguntar es… ¿Si le gustaría ser la esposa de Julián Solo o que me dice?
Saori quitó las manos que tenía juntas a la de Julián, absorbiendo lo que él había dicho. Seiya casi se caía para atrás, perplejo e irritado "Esto no me debería de interesar… maldición ¿porque me está preocupando mucho?". Bajando el puño, dio media vuelta y fue a la mansión encelado.
-¿Esposa?, ¿Debes estar bromeando verdad? – rió Saori
Era la pregunta sin sentido que ya había escuchado, todavía más por un completo desconocido para ella.
-Yo… - ella intentó decir, pero Julián la cortó.
-¡No, yo no estoy jugando Señorita Saori! – Julián habló completamente serio – entonces ¿Cuál su respuesta?
-Creo que sería una gran honra… aunque, tengo que rechazar su propuesta, disculpe, pero tengo que volver a Japón hoy mismo – decía Saori decidida apartándose de Julián – Buenas noches Señor Julián.
Dando la espalda a él, Saori va a la mansión dejando a un incrédulo Julián atrás. Saori entró en la mansión en busca de Seiya.
-Seiya – la chica lo llamó
Al oír la voz de Saori tras de sí, hizo lo posible para ignorarla.
-¿Qué es lo que haces aquí? – Saori frunció la frente - ¿No deberías estar con tu futuro marido?
-No seas bobo Seiya – se sorprendió Saori al percibir lo que había dicho Seiya - ¿acaso escuchaste mi conversación? – la chica colocó las manos en la cintura molesta.
-Estaba en el jardín y oí sin querer – se voltio a la chica, pero la miraba sobre su cabeza sin mirar su rostro – Así que ¿viniste hablarme sobre tu casamiento o invitarme?
- Por lo visto no escuchaste todo, ¿Cómo puedes sacar conclusiones precipitadas? – La chica estaba visiblemente nerviosa con Seiya – ni tan siquiera escuchaste mi respuesta y…
-¡Ni quiero y no es de mi cuenta! – el chico dio la espalda a Saori – con permiso, voy a mi cuarto – subió las escaleras a pasos rápidos.
-¡El ni me dejó explicar las cosas! – Saori miró a Seiya subir las escaleras, confusa por toda esta situación.
. Fin Del Flashback .
NT: hola como están todos, disculpen las molestias por haberme tardado mucho en traducir este capítulo, el problema está que como ahora estoy en busca de otro trabajo remunerador, pues no tuve mucho tiempo para traducirlo, pero lo bueno de todo es que al parecer ya voy a entrar en una empresa de gobierno, entonces mientras espero los resultados pues me puse a seguir traduciendo este capítulo que ya lo tenía empezado desde cuando, así que ahora que voy a tener más tiempo solo les comento que tengo por meta terminar de traducir aunque a paso lento pero lo voy hacer así que no se me desesperen ok, por cierto saludos a los queridos lectores/fans de esta pareja y nos vemos en el siguiente capitulo que se titula:
Capítulo 7 – La Nostalgia...
