Gracias a Goshi, Azul y Karina Natsumi que se han tomado un tiempecito de dejar su comentario, me sentía triste de no poder completar los 3 comentarios pero ahora Karina me alegró el día... ella puso el comentario faltante para subir el siguiente capítulo.. espero lo disfruten!!! Recuerden.. mis comentarios personales en el review...

Nota de la autora: El Fic trae lemon en cada capitulo, uno suaves, algunas insinuaciones y otros algo fuertes y específicos, así que cada quien lee bajo cuenta y riesgo propio.. YA ESTÁN ADVERTIDS! Cuando sea lemon suave solamente pondré "lemon I" si es un poco mas fuerte dejaré "Lemon II" si ya es mucho mas fuerte y bastante específico dejaré "Lemon III" si no trae nada de lemón entonces pondré "cero lemon"

Disclaimer: Los personajes de Inuyasha solamente le pertenecen a la gran mangaka Rumiko Takahashi, yo solamente escribo por y para diversión..

///CONFUSIONES Y DESEOS///

Escritora: KagomexSiempre

Episodio 5. Desesperación.

-cero lemon-

Después de aquel encuentro con aquella humana sus sentimientos se habían confundido por completo, pareciera como si ella le importase mas de lo que se imaginaba, no simplemente era poseerla, sino que sentía algo mas por ella. ¿Para qué seguirse atormentando por ello? Lo mas fácil era hacer lo que tanto sabía, ignorar la situación.

-Amo Bonito... Llegaba su fiel sirviente, Sesshoumaru se encontraba en su habitación, era un cuarto grande con una cama de igual tamaño, asimismo tenía un balcón en el cual él pasaba casi su mayor tiempo los últimos días.

-Ya lo sé... Dijo por lo bajo de su hombro, el pequeño sirviente se limitó a hacer una reverencia ¡cuánto temía algún regaño de parte de él! -Dile a todos que se preparen, esta noche tendremos una batalla.

Como era de esperarse al ser un youkai tan poderoso y tan rico, los demás de su misma especie le tenían envidia y nunca desaprovechaban la oportunidad para hacerle daño e intentar robarle sus tierras, las cuales siempre defendía con todo su honor. Aquella noche no sería la excepción. Su máximo rival, un youkai errante de las tierras del norte había recolectado odio y sirvientes por todo aquellos lugares haciéndose de un ejército poderoso, esa noche tenía un plan infalible... Esa noche... sería su derrota.

Salió en rumbo a una batalla por sus dominios, habían demasiados youkais, unos débiles y otros casi tan poderosos como él, su meidou zanpaktou era casi invencible, pero el 'casi' era lo que afectaba.

Las horas pasaban y el cielo casi revestía nuevamente con los rayos del Astro Rey que en esta ocasión serían de un color carmesí intenso. La pelea era monstruosa, su magnitud era solo permitida por los mismos youkais. Sesshoumaru se abría paso con todos sus poderes para poder llegar hasta aquél que tanto lo odiaba y lo había desafiado, su objetivo estaba cerca, pero antes que pudiera llegar mas a él sintió como dos pequeñas molestias le impedían caminar, eran dos pequeños youkais que se habían prendido de sus dos piernas, los despreció por completo mientras empezó a girar como un remolino la fuerza fue tal que los dos salieron volando y con su látigo los hizo desaparecer de un solo golpe. Avanzó otro poco pero el mismo caso sucedió una vez solamente que esta vez era su espalda y su cintura el objetivo de aquellos pequeños, el mismo movimiento fue hecho por Sesshoumaru mientras los destruía en el aire al momento en el que se soltaban. Al terminar su acción pudo divisar como su enemigo los controlaba como si fueran bombas explosivas ordenándoles al mover dos de sus dedos. Esta vez no dudaría. Avanzó rápidamente hasta él atravesándolo con su espada.

-Eres un... maldito.. Sesshoumaru... pero no.. creas.. que ganarás... Replicó con dificultad mientras escupía sangre.

-hmp.. deberías de ver y sentir antes que estés cantando tu victoria.

-El que.... debería de ver mejor... eres tú.. idiota... Al decir eso pudo sentir como 3 littles youkais estaban en su espalda mientras uno estaba en su pecho clavando una pequeña espada en su corazón.

-AMO SESSHOUMARU!!!!!! PROTEJAN AL AMO SESSHOUMARU Gritaba Jacken con desesperación, pero para su mala suerte el enemigo los empezaba a superar en número mas no en poder pero no los dejaba avanzar, lo extraño para todos es que su amo no sangraba y mas extraño aún, él no sentía ningún dolor. Intentó tomar aquella espada que lo había atravesado pero al tomarla con sus manos se disolvía volviéndose miles de partículas de luz.

-hmp.. nunca pensé.. que te convertirías... como tu padre... eres un.. idiota... al enamorarte de una humana... Abrió los ojos de par en par ¿Qué poder tenía aquella espada que no le había provocado ningún dolor, pero que había podido indagar su corazón?

-Maldición.. Kokoro´s No Tenshi... Susurró mientras aquel demonio se reía burlonamente.

-Veo.. que conoces esta espada... por mas que lo intentes... no podrás llegar a tiempo a salvarla... ella.. morirá esta madrugada... y con su muerte... la shikon no tama será mía y así... podré derrotarte... Al terminar de decir esto aparecieron dos youkai mas a la par de él para ayudarlo a salir de aquel lugar.

Sesshoumaru empezó a sentir una desesperación en su corazón, su mente le mostraba lo que estaba por suceder, cientos de youkais de todo tipo invadían la aldea en donde se encontraba Kagome, a pesar de todos sus esfuerzos y que mataban a muchos de ellos, Kagome terminaba perdiendo la batalla cuando varios youkais atravesaban su pecho muriendo instantáneamente, ellos tomaban la perla huyendo de aquel lugar mientras Inuyasha sostenía el cuerpo de inerte de la chica. Esa era una de las habilidades de aquella espada, podía indagar en los corazones de quien atacaba buscando la mas grande debilidad en su corazón, su mas grande temor... su mas grande miedo... Intentó moverse pero su cuerpo no le obedecía 'Maldición... Kagome...' Se reclamaba en su mente, su corazón latía a mil por horas... No podría llegar... ¿sería que ella... moriría tal y como lo había visto en aquella visión? Pero.. ¿porqué le interesaba tanto? Ella era una simple humana, la shikon no tama era responsabilidad de los humanos y él como youkai no tenía nada que ver en esos asuntos, pero.. ¿porqué su pecho le decía lo contrario?

*************

Eran casi las 4 de la mañana y para Kagome era difícil conciliar un sueño profundo, lo cual le había pasado desde muchas noches atrás. El recuerdo vago de estar acostada junto a la calidez de Sesshoumaru le traía un poco de paz, sin embargo no era el suficiente para poder estar tranquila.

Un latido fuerte entre su corazón que latía al unísono con la perla la despertó de un golpe, salió de la cabaña de la anciana Kaede sumamente preocupada, el cielo se había tornado entre un color morado y carmesí debido a la cantidad de youkai que lo habían invadido. Kagome tragó grueso, todo aquello se habría podido evitar si Kikyo hubiese aceptado su propuesta de unos días atrás, pero no! Ella era demasiado orgullosa para hacerlo.

-Señorita Kagome... la anciana Kaede y yo podríamos hacer una barrera de esa manera no llegarían hasta la aldea

-No se preocupe Monje Miroku... Dijo ella tranquilamente mientras tomaba unas ramas de un árbol que estaban en el suelo y las enviaba en 4 diferentes direcciones, una la tomaba Kirara con Sango, otra Shippou, otra Inuyasha y la última se la quedaba ella, al estar todas clavadas en el suelo en los 4 puntos cardinales murmuró un conjuro que solamente ella pudo escuchar, al hacerlo una barrera se levantó desde aquellos 4 puntos formando una cúpula que protegía toda la aldea y a sus habitantes. Los miles de youkais intentaban pasarla pero eran purificados con solo tocarla.

-Kagome se ha vuelto mas poderosa de lo que imaginábamos... Pensó Inuyasha sorprendido al igual que todos quienes observaban como ella podía mantener esa barrera con tanto poder espiritual.

No era difícil para ella poder proteger a la aldea y a sus habitantes, se había prometido que no sería débil, había entrenado con todo lo podía, imaginando conjuros, practicando, caer casi muerta al borde del cansancio para poder ser mas fuerte, pero en esta ocasión había algo con lo que no contaba. Un youkai casi de la misma estatura de Sesshoumaru se acercó a la barrera sin tocarla pero asegurándose que la dueña de la perla lo pudiera ver muy bien. Sus ojos se fijaron en ella como si se conocieran, un extraño presentimiento surgió en la joven miko.

-Oye Kagome.. lo conoces? Preguntó Inuyasha con mucho cuidado y un poco de rabia

-No.. jamás en mi vida lo había visto...

-Pareciera como si él te quisiera hablar Kagome... Dijo con cierto de miedo en su voz Shippou que se encontraba en el hombro izquierdo de la sacerdotisa.

-Tienes idea de quien soy...??? Preguntó gritando para asegurarse que ella lo escuchase.

-No... Respondió secamente y sin darle importancia, él simplemente sonrió maliciosamente ladeando su labio al izquierdo.

-Soy el amo y señor de las tierras del norte y de ahora en adelante también el nuevo amo de las tierras del este... Ella abrió los ojos sorprendida ante aquella afirmación, esas tierras pertenecían a Sesshoumaru ¿Cómo podría proclamarse aquel youkai el 'nuevo amo'? -Mi nombre es Yakishumaru... recuérdalo siempre porque tendrás dos opciones, convertirte en mi esclava junto con la perla de shikon y conservar tu vida o entregármela y morir defendiéndola! ¿Qué decides?

-Que estás loco! Cómo supones que yo podría aceptar semejante propuesta absurda! Mejor vete por donde regresaste y prometo no purificarte... Reclamó ella muy molesta, aunque había algo mas que le molestaba, que no la dejaba en paz, ¿porque aseguraba ser el amo de las tierras del este?

-Cómo quieras entonces... Aquel youkai era hermoso, su cabello era largo y naranja como los rayos de una puesta de sol, sus ojos eran de un color esmeralda penetrante, su piel era blanca como la nieve y su cuerpo era increíblemente grande, fornido y muy guapo, de esa manera había engañado a muchas mikos, mujeres, youkai convirtiéndolas en sus esclavas para luego matarlas y alimentarse de su sangre. Eso era precisamente lo que quería hacer con aquella chica. Bajó su mirada siempre con una sonrisa maliciosa, dos littles youkais aparecieron ante ellos llevando a un prisionero... era.. Sesshoumaru... se podía ver como sangraba por todos lados y se encontraba inconsciente.. ella abrió los ojos de par en par.. no podía creer lo que sus ojos veían -Podría mejorarte la oferta... tu vida y la perla.. a cambio de la de él.. sino.. lo verás morir ante tus propios ojos.. Dudó.

-Sesshoumaru!!!! Gritó Inuyasha, era imposible que alguien lo hubiese capturado y al mismo tiempo tenerlo en aquel estado tan deplorable, vio como Kagome iba avanzando poco a poco casi sin pensarlo para llegar a atravesar la barrera que con tanto esfuerzo había logrado.

-Kagome.. no.. detente.. no puedes entregarte... Le suplicó Sango mientras Shippou también intentaba detenerla. Ella reaccionó.

-Puedes tener mi vida Yakishumaru, pero no a la perla...

-Y de que me sirve solo tu vida eh?! Hmp.. eres una inútil Dijo con mucho desprecio mientras hizo un gesto con su cabeza para indicarle a sus sirvientes que podían matar a Sesshoumaru, en ese instante dos de ellos rebanaban su cabeza separándola de su cuerpo. Ella se soltó de Shipphou tirándolo por un costado, corrió a toda la velocidad que sus piernas le brindaban y atravesaba fácilmente la barrera, todos sus compañeros quedaron atónitos viéndose unos a otros como ella exponía su vida por tratar de salvar a Sesshoumaru.

-Kagome.. Kagome... Gritaban Inuyasha y Sango mientras intentaban seguirla pero el monje Miroku se interponía entre ellos y la barrera con su báculo sagrado para impedirles el paso.

-No se atrevan a pasar esta barrera, si lo hacen, su vida correrá peligro

-Pero Su Excelencia... Kagome... ella no podrá con todos esos mounstros Todos elevaron su mirada al cielo ante las palabras de la exterminadora, se encontraba repleto, nunca antes habían visto una cantidad igual de youkais ni inclusive cuando peleaban con Naraku.

El rostro de la miko expresaba dolor, rabia, tristeza ante los actos cometidos por Yakishumaru. Unas lágrimas salieron cuando ella llegó al cuerpo inerte de Sesshoumaru, la imagen era demasiado fuerte, su cabeza había sido cortada por completo y la sangre carmesí salía a borbotones por su cuello, cosa que a ella no le importaba ni le daba asco pero si le provocaba un tremendo pesar, tomó uno de sus brazos y lo llevó hasta su cara, su pecho... su corazón estaba destrozado... Ese era el momento que estaba esperando el youkai.

-ATAQUENNNN!!!!

Elevó su voz y su vista al cielo mientras todos los youkais que estaban en espera se dirigían al pecho de la chica como aquella visión se lo había enseñado a Sesshoumaru. Sus compañeros, a pesar que pudieran perder su vida, al ver esto no perdieron mas tiempo y decidieron salir del campo de energía pero no contaban con que ella la había reforzado no permitiendo que nadie pudiera salir o entrar solamente la misma persona que la había creado... derramó un par de lágrimas mientras los veía con dulzura siempre sosteniendo la mano de Sesshoumaru... una vez mas.. se había rendido... simplemente aquella mirada indicaba su despedida.