Hola a todos. Aprovechando que hay vacaciones voy a dedicarme a escribir mi historia de Misa ButterCard. Hice el capítulo corto, pero espero que sea muy entretenido para ustedes. ¡Muy bien! ¡A ponerse las pilas, este capítulo está inspirado en hechos reales que me paso a mí!

A partir de ahora aprovechando las vacaciones hare capítulos más seguidos.

En este capítulo se habrá más la relación entre Ookami y Misa, no habrá cartas al asecho.

Ficha de personaje

¿Quién es Ohami Ito?

La mejor amiga de Misa y su compañera de clases, es pariente cercano de Tomoyo.

Apariencia

Es una muchacha que usa lentes. Sus ojos un ámbar puro y su cabello esta sostenido en dos coletas.

Suele usar un vestido violeta con círculos amarillos, pantalones rosas cortos y zapatos blancos.

Personalidad

Es una chica similar a Tomoyo a la hora de hacer trajes y vestidos para su querida amiga. Ohami es amigable, energética y un apoyo total para su mejor amiga Misa, está pendiente de Misa a toda hora hasta desarrollar una gran empatía con ella.

Solía ser una chica tímida, solitaria y sin amigos hasta que Misa apareció y le hablo, desde ahí se volvieron como las mejores amigas.

Misa ButterCard

Capítulo 6. La Visita a la Casa de Ookami

.: Residencia Arc'Ciel :.

Ookami golpeaba la pared después de hablar con su padre. Golpeaba y golpeaba tantas veces que no le importaba el dolor, solo quería olvidar lo que había pasado.

Escena Retrospectiva

Ya había pasado unas semanas después de que la Carta Clima lo destruyera todo. Misa estaba de verdad e problemas porque había escrito dentro de dos semanas y Ookami acepto ayudarla, sin embargo… ¡Se encontraron con los padres de Ookami en la puerta principal de la escuela! – ¿Qué…? – El instinto asesino de Ookami se activó al ver a las escorias que tanto no deseaba ver.

Ookami no podía hacerles nada mientras estaba en la escuela o frente de Misa. – ¡Tengo que alejarla de aquí! – Pensaba Ookami, si Misa se diese cuenta de que Ookami intento matar a su padre entonces no se recuperaría y no sabría qué hacer con el amor de su vida.

Agarró la mano de Misa y se la llevo corriendo. – ¡¿Qué…?! ¡¿Ookami, que pasa?! – Hablaba Misa sin entender lo que repentinamente Ookami hacía.

Fueron a la parte trasera para que nadie los viese. La parte trasera estaba la otra salida que casi nadie usa.

Fin de la Escena Retrospectiva

Tuve suerte de haber escapado, pero Misa me preguntara sobre ello y no sabré como decirle. ¡Sera mejor inventar una excusa! ¡Bien, la anotare! – Ookami nervioso se sentó en su escritorio, agarro su cuaderno personal y empezó a escribir miles de excusaspara después ver cuál sería la correcta.

.: Mansión Li :.

Misa se había bañado y cambiando a un pijama azul. Ella se acostó en su cama llena de peluches. – ¿Paso algo? – Sunny leí un relajante libro y tomando té.

Misa volteo para mirar a Sunny. – Ookami se puso extraño de repente. Vi unos autos negros y unas personas. También percibí un aura asesina en Ookami y un odio que ni te imaginas… – Explicaba Misa. – Si te soy sincera me dio un poco de miedo. –

Sunny sabía sobre la familia Arc'Ciel, pero lo mejor era no decirle nada a Misa. – La próxima vez deberíamos ir a su casa. –

– Cierto… Su hermana está trabajando en Adachi y está muy lejos. Quien sabe cuándo regresa. –

Sunny no podía decirle por el momento la Familia Arc'Ciel, a menos que Ookami lo haga.

A la mañana siguiente… En un sábado.

Natsume estaba desarmando un proyecto que le pidieron en clase. El mecanismo era una lamparita de noche para niños. Estaba tan concentrado que no había dormido en toda la noche, mientras más pronto más termina.

Fuyuka estaba durmiendo profundamente en su cuarto azul.

Shiki se levantó temprano para hacer el desayuno.

Haru y Chiaki dormían. Y Misa estaba levantada vistiéndose y levantándose para ir a la acción. Usaba un top amarillo, shorts clásicos y zapatos marrón-amarillos, de sobra, un sombrero.

.: Residencia Arc'Ciel :.

Ookami estaba dormido profundamente, pero las ganas de ir al baño le levanta y se fue "obligado" a ir.

Al retirarse del baño volvió al cuarto a revisar el reloj que estaba colgado en la pared. Eran las 6:05 de la mañana.

Ookami corrió las cortinas viendo el destello anaranjado que había afuera. Él bostezaba como recién se levantaba estiraba los brazos.

Ookami puso los panes en la tostadora que había en la mesa, puso café, dos cucharadas de azúcar, leche, poniéndolo un minuto y un café con leche.

Las tostadas saltaron y le puso manteca. Agarro las tostadas y el café para desayunar, de paso empanadas y sándwich que él había comprado en el mini-mercado que estaba cerca de su casa. Puso la comida en la cama, el café en la mesita, pero lo más seguro posible para que no se le rompa y encendía la computadora para entretenerse.

Pasaron las horas hasta llegar a las 11:00. Se podía oír el timbre.

Perezosamente Ookami se levantó. – ¡Dios…! ¿Quién estará tocando el timbre? – Decía Ookami un tanto flojo.

Bajo las escaleras. – Ay… ¿Quién diseño estas escaleras? –

Abrió la puerta y se encontró con una gran sorpresa. – Hola… ¡¿Eh?! –

Era Misa con una gran bolsa de cosas junto con Sunny a su lado. No solo ella, sus amigas Ohami y Sara insistieron en venir a verle. – ¡Muy buenos días Ookami! – Saludaba Misa.

Ookami retrocedió y tartamudeaba antes de decir algo. – ¡¿Q-Q-Q-Q-Q-Q-Qué hacen aquí?! –

– Estaba preocupada por ti porque estabas solo, así que compre comida y entre otras para ayudarte en la casa. – Explico Misa. – Pero también me encantaría limpiar tu casa, se ve que esta algo polvoriento y sin barrer. –

– Y nosotras la acompañamos junto con Sunny. – Hablaba Ohami. – Es que Chiaki duerme y Mamiko está de viaje con su familia. –

Ookami le dio espacio para que entraran. – Siéntense como en su casa. –

Las chicas se quitaban los zapatos, pero en una fila de lo desordenado a lo ordenado, o sea, de Sara a Ohami. – Ay, esa Sara. Se ve que no tiene modales. – Ohami ordenaba los zapatos de Misa y Sara.

Sara despreocupadamente se sentó en el sofá como si fuera su casa. – ¡Ahh! ¡Qué vida! –

– Sara. Vinimos a ayudar, no a estorbar. – Explicaba Misa mirándola fijamente.

La chica delincuente se quejaba. – ¡No hagas berrinches y ponte manos a la obra! – Misa se puso unos guantes de látex para ponerse manos a la obra.

Horas después de limpiar TODA la casa las chicas se quedaron exhaustas, se encontraban acostadas en el pasto, sin embargo, Sunny y Ookami habían estado conversando sobre algo en ese momento.

– Espero que me hayas entendido. – La voz de Sunny sonaba serio. Entre los dos había una charla seria mientras que Misa y sus amigas limpiaban el cuarto. – Sí, te lo garantizo no como de la Familia Arc'Ciel, sino como hombre que soy. –

– Ookami. – Misa pasaba delante de Ookami con ingredientes en la bolsa. – ¿Te gusta el marisco? Preparare Pasta de mariscos con tomate. ¿Te parece bien? –

Ookami se sonrojo un poco. – N-No hay ningún problema… ¡Es más, me gusta el marisco! – Admitió su sabor favorito babeando.

Desde ahí, Misa y Sunny cocinaban en la cocina de Ookami.

Ohami, Ookami y Sara estaban sentados en la mesa. – Bien, vayamos al grano. ¿Por qué me visitaron? Con Misa no hay problema, ¿pero y ustedes? – Ookami apoyaba su mano en su cara.

– Paseábamos por pura casualidad y la encontramos con muchos ingredientes para cocinar. – Afirmaba Ohami.

– ¿Desde cuándo tú y Sara son amigas de ella? – Preguntaba Ookami.

– Eso será para otro día. – Guiñaba Sara.

Pasando una hora y media… ¡La comida estaba pronta!

Era una pasta roja de mariscos y tomate. – ¡Que delicia! ¡¿Cómo sabias que era mi favorito?! – Expresaba Ookami emocionadamente.

– Es mi favorito también y es tan delicioso. – Hablaba Misa. – Ese sabor Italiano me encanta.

Ookami se sonrojaba, que Misa compartiera su platillo favorito era como un sentimiento compartido entre los dos.

Los cinco comenzaron a comer y estaba delicioso. – ¡Que sabroso! ¡Nunca había probado algo así! – Expresaba Sara su cara de alegría y satisfacción.

Todos disfrutaban de la comida que Misa hacía. Ookami pensaba que de vez en cuando desearía que sus desayunos y cenas fueran así de divertidas. – Misa. –

Misa giro con la boca llena de salsa de tomate. – ¿Si? –

– Límpiate la boca. – Ookami sacó un pañuelo y la limpiaba, pero se había dado cuenta de que estaba muy cerca de ella, tan cerca para besarla.

Sara y Ohami disfrutaban de la escena. – Sigan, sigan. –

Ookami se detuvo y volvió a comer su plato.

Después de la comida Sara y Ohami salieron porque tenían cosas que hacer. Solo estaban Misa y Ookami, bueno, también Sunny, pero él estaba en el otro cuarto leyendo.

El libro que leía Sunny era sobre…

.: Ruta Comercial, Adachi :.

Mamiko estaba en una ruta comercial donde vendían de todo a un precio especial. Mamiko compraba vestidos bonitos y lindos para Misa y Chiaki. Tambien unos recuerdos para los hermanos de su mejor amiga como bombones y todo.

– Mamiko. No te vayas muy lejos. – Le hablaba su mamá.

– Está bien. – Decía Mamiko alegremente.

Mamiko se había chocado con una persona. – Lo siento. – Se disculpa inconscientemente. Se trataba de la hermana de Ookami, Luce. – ¿Tu eres Mamiko Akiyama, no? –

Mamiko se quedó sorprendida. – ¿Cómo es que sabes mi nombre? –

– Bueno, eso no importa… ¿Qué te parece si hacemos un trueque? –

– ¿Un trueque dices? –

Luce le había mostrado una cámara de última tecnología, la Watch-Catch; una cámara que contiene la mejor calidad de sacar fotos y videos al mismo tiempo y almacena muy bien para la computadora. Esa cámara era lo que Mamiko necesitaba para la próxima captura de espíritus, hasta ale brillaban los ojos.

– Te daré la cámara si me dices en donde esta una chica llamada Nakuru Akizuki. – Su sonrisa brillante se tornó a una mirada sospechosa.

Mamiko lo pensó antes de hablar. – Es una chica que esta con el hermano de Chiaki, Haru. Y si me lo preguntan se llevan muy bien. –

Luce se retiró satisfecha. – Entonces… Todavía falta muchísimo para "ese momento". –

.: Residencia Arc'Ciel :.

Misa y Ookami estaban sentados en una mesita que había en el cuarto Ookami, estaban haciendo la tarea.

El cuarto de Ookami contenía juguetes, libros, una laptop en la cama, mesita de luz, escritorio y un ropero.

Ookami pensaba que en vez de estar haciendo esto debería ir a jugar. – ¿Qué pasa Ookami? Te ves aburrido. – Preguntaba Misa.

– Hacer la tarea no es lo mío. – Hablaba flojamente. – Cambiando de tema, ¿cómo son en tu familia? –

– Somos una familia numerosa y soy la sexta hija. Somos… a ver… tres hijos y tres hijas. – Misa contaba con sus dedos. – Aunque somos una familia numerosa nos llevamos bien, a veces discutimos, pero al final todo saldrá de maravilla, de alguna forma. –

Ookami sentía un poco de envidia sobre la familia de Misa, pero era lo mejor. Él no quería que ella supiese su estilo de vida en Italia.

Ya que los dos estaban solos podrían hablar un poco. – Misa. –

Misa miro a Ookami con un Samsung. – Este es mi número de teléfono. Si pasa algo llámame. –

– Sí. – Misa agarro su teléfono y agrego a la agenda el número de Ookami. – Ya está, aunque me parece que no tienes ganas de hacer la tarea, ¿verdad? –

Ookami lo admitió con una sonrisa tímida y veía hacia otro lado. – Pues… Algo así… ¡Ah, ahora que caigo! ¿Por qué quisiste venir a mi casa? –

Misa puso su lápiz en la mesa antes de hablar. – Tú hermana esta en Adachi y vives solo, por eso quería preparar comida que te dure hasta que ella vuelva, además de que se te da fatal la cocina. –

Ookami admitió su pésima habilidad de cocina, podía cortar vegetales, pero cuando usa el fuego se incendia.

– Ayer te comportaste raro cuando vimos esos autos negros y tu hermana te deja solo en el peor de los momentos. Pensé que eran unos secuestradores o algo parecido, en otras palabras, vine aquí para ver si estabas seguro. Y te quiero pedir un favor. –

– ¿Ehmm? ¿Cuál favor? –

– Quiero que vivas en mi casa durante un tiempo hasta que tu hermana vuelva. –

La noticia era tan grande que Ookami se sentía feliz. Vivir bajo el mismo techo que Misa era todo un sueño. Sin vacilar Ookami lo acepto con mucho gusto. – Ella pensaba en mí… Pero la verdad es más que buena idea. Necesito esconderme de "ellos" durante un tiempo. –

Sunny miraba el cielo azul pensativamente. – Puedo sentir una gran cantidad de espíritus. Para llenar el libro tendría 49 cartas como máximo, hasta ahora solo tenemos seis. –

Con sus poderes saco el libro que flotaba, se abría y mostraba las cartas que Misa había capturado. – No importa cuántas cartas este coleccionando, sino tiene la carta Terreno entonces no podré ayudarla como se debe. –

Continuara…