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Ella es como la superficie de un lago, cambia con la más mínima brisa, se agita con el mínimo roce del viento; es impredecible.
Me recorre con sus ojos brillantes, como cristal empañado, me acerco seguro.
No es momento de titubear, es nuestro momento... el momento donde puedo ser un hombre; el hombre que ella necesita.
Empuño mis manos en mis bolsillos y bajo la cabeza hasta llegar a su lado, su rostro en sus piernas, el viento eleva las hebras de su cabello mientras me mira con el rabillo de ojo; no dudo... me siento en el suelo frió a su lado, hombro con hombro mientras el silencio nos envuelve, mientras sus lagrimas cesan.
-Sai...– Mi nombre en sus labios, eriza los bellos de mis brazos.
-Hola...- digo, levanta su rostro y me mira fijamente, sus mejillas negras de maquillaje.
-¿Porque me seguiste?...– enmudezco por unos segundos, cierro mis ojos y me muerdo mi labio inferior, mis manos se retuercen una con otra.
-Porque creí que necesitabas a alguien que te escuchara... – mi voz suena apagada.
Enreda sus manos en su cabello y lo toma en su peculiar moño alto, despeja su rostro y limpia con poco cuidado sus mejillas con el dorso de su chaleco.
-Es irónico... porque de alguna forma quería que la persona que entrara por esa puerta fueras tu… – sus labios tiemblan, mi estomago se anuda en una sensación de nostalgia y miedo.
-Estoy aquí para ti… te dije que vendría cuando me necesitaras – sus ojos se abren y hace una mueca.
-¿Quién eres Sai?…- muerde su labio inferior, retira su mirada lejos de mí, se encoge como si me tuviera...miedo.
No puedo tocarla, esta queriéndome lejos... esta queriendo que desaparezca por donde vine, mi corazón se agita tanto que pienso que de un momento a otro de tantas palpitaciones se parará y me quedare para siempre en este frío suelo. Solo y sin ella.
No tengo voz, con mi última gota de fuerza me levanto.
Pero ella atrapa mi mano y entrelaza mis dedos con los de ella, no me mira; su rostro esta fijo en sus pies, su mano sigue siendo suave y fría, se aferra a la mía con la intención de que yo no me aleje.
-Tuve miedo... miedo de tener tantos sentimientos por una persona que no conozco ni siquiera un poco – no suelto su mano, en vez de eso retomo mi lugar junto a ella, mi hombro rosando el suyo, su latente olor está ahí... cierro los ojos y me dejo llevar por la falsa sensación de que todo entre nosotros puede mejorar, solo es esa falsa sensación.
-No supe que pensar – continua mientras comprime mi mano , mis labios están cerrados ; solo quiero oír lo que sea que escape de los suyos –de pronto todos corrían al patio y gritaban con una euforia innecesaria "le están pateando el culo a Shikamaru" – siento una corriente fría en mi espina dorsal – Yo pensé "¡Se lo merece!" entonces fui...Pero jamás pensé que fueras tú.
Lo dice como si las palabras se atoraran en su boca, su rostro entristece. Lentamente aflojo su mano y ella me mira; aquella mirada penetrante que infringe esa agonía interna en mí.
-No puedo retroceder el tiempo Ino... en ese momento sentía que lo tenía que hacer, no me arrepiento- no titubeo un segundo, porque no estoy aquí para pedirle que me perdone, estoy aquí enfrentando lo que e hecho...las consecuencias, aparto mis ojos de los de ella porque siento tanta precio que quiero gritar.
-Te pregunte quien eras... porque en aquel momento lucias diferente, quizás diferente es una palabra pequeña, tú eras otra persona...pero ese es el punto – ríe, una risa superficial – No sé si este chico lindo y gentil que está a mi lado eres tu o aquel luchador inexpresivo que golpeo a Shikamaru.
Me mira esperando respuesta, no puedo callar para siempre; mi boca está seca pero trato de vocalizar algo, como explicarle que solo "mi autocontrol fallo "o como decirle que solo pensar en que el la pudiera poseer me enferma...sus labios tiemblan y sé que espera una respuesta verdadera de mi.
-Quizás pierda el control muy seguido cuando las cosas se traten de ti... no quiero lastimarte, nunca me perdonaría volver a ver esa expresión de miedo en tu rostro ... pero soy así – aferro su mano en un acto instintivo , la llevo a mi pecho donde mi corazón tiembla bajo su toque –Porque te quiero quizás haga tonterías ... y porque te quiero me quedare junto a ti aunque me grites que me vaya , porque este soy yo ... No soy perfecto y nunca pensé en serlo - Alzo la voz y veo mi expresión en sus ojos , el viento corre más fuerte y mientras el frió sopla no retira su mano de mi pecho.
Sus ojos brillan, el viento trae su esencia más cerca de mí.
-Yo... Aunque quisiera no podría mentirme y alejarme de ti – cierra sus ojos y una lagrima corre por su mejilla.
Me pierdo en sus lágrimas pero tengo la suficiente fuerza en mí para levantar mi brazo y enrollarlo en su cuello mientras ella hunde su rostro en mi pecho y se aferra a mí con fuerza.
-Podemos ser amigos... podemos intentar estar cerca sin hacernos daño - reprimo el disgusto de tener que pedir su amistad cuando ella esta tan cerca, mis ojos queman, pero ni una sola lagrima aparece.
-Sakura dice que eres malo para mí; ah estado diciendo eso desde que te vio por primera vez -voltea su rostro pero no se aparta de mi pecho.
-¿Es por eso que llorabas? – niega con la cabeza.
-Tal vez un poco de eso hay... también está el hecho de que hoy es un mal día para mí y quise gritar... ella solo quería ayudar, yo solo quería que se callara.
A los ojos de todos soy el malo. Aun así no me importa.
-Los amigos suelen decir cosas así porque suponen que hacen lo que es mejor para nosotros... Sakura quizás quiere que tu estés bien, quizás quiere que te refugies en alguien que no golpee a tu ex novio… - hago una mueca.
Se aparta de mis brazos y sonríe, coge mis manos entre sus delgados dedos.
-¿Crees que algo como amistad pueda existir entre nosotros?- me mira fijamente, no puedo leer sus facciones.
-Si...- las palabras casi inaudibles salen de mis labios.
Sé que la decepciono porque sus hombros y su rostro cabizbajo lucen inmensamente tristes; ella me quiere tanto como la quiero yo, pero no quiero que sus ojos lloren; no quiero ser la causa de más lágrimas por decepción, suspiro.
Ahogo mi voz... seré su apoyo incondicional mientras esa sonrisa se quede eterna en su rostro.
Seré su mejor amigo.
Se levanta de forma rápida y coge sus cosas del suelo, me mira con una resignación en su rostro; tiene la decepción escrita en sus facciones, aparta unos mechones de cabello y los lleva atrás de su oreja.
-Mientes…- susurra – Tu no podrías verme con alguien más.
Me levanto asustado, la miro completamente en silencio...empuña sus manos.
-Se que golpeaste a Shikamaru por mí ... sé que él te dijo cosas sobre mí , después de todo a Shikamaru le queda algo de honestidad…- Siento los nervios bajo mi piel- No puedes verme con alguien más porque te gusto…- desvía su rostro levemente enrojecido hacia un lado – Y para colmo de los colmos tu me gustas tanto , sigues gustándome después de que vi tu ira en máxima expresión , sigues gustándome aunque pongas esa sonrisa vacía...sigues gustándome aunque finjas querer ser mi amigo para no dañarme – vuelve su rostro enojado hacia mí y está a punto de gritar-¡No puedo ser tu amiga porque yo tampoco podría verte con alguien más!... ¡No podría perdonarme dejarte ir como si nada!.
Luce impotente y más audaz de lo que le he visto, parece ruda y su voz chillona entra en mi cabeza y explota como fuego artificial, desencadena en mí un alivio estúpido y tan deseado, la miro y me cubro el rostro con ambas manos mientras el sonido de mi risa lentamente resuena bajo mis dedos.
La quiero y ella me quiere, a la mierda el auto-control.
-Sai... ¿te ríes de mis estúpidos sentimientos? – chilla y golpea el piso con su tacón e intenta correr.
Lo intenta porque atrapo su cintura delgada con mis brazos y la presiono contra mi cuerpo mientras río en su oído.
Se vuelve enojada con la intención de soltar mi agarre de su vientre, pero entonces llevo mis manos a sus mejillas y la beso como si fueran años de distancia; Rosando sus labios de forma rápida y precisa mientras este anhelo por ella sigue creciendo, mágicamente todos los días malos se van.
Por fin hundo mis labios en la perfecta temperatura de su boca y ella no se niega a mi cercanía, comprime mi pecho con sus dedos y uñas, deja que nuestros labios se reconozcan otra vez.
Mientras deslizo mis manos por su cintura y la apego a mi cuerpo caliente ,sus pestañas cosquillean en mis mejillas , se desmorona como medusa en mis brazos , la deseo tanto …deslizo mis manos por su espalda hasta sus jeans apretados,mientras ella devora la poca inexperiencia de mis labios, pone su dulzura en mí ; la ambrosía es poca cosa comparada al dulce de su boca...el nervio desaparece por la locura instantánea de este momento, llevo mis manos a sus piernas y la levanto del piso ,sus piernas envuelven mi cintura, sus manos en mi cabello.
Muerde mi labio inferior con suavidad lo que manda una ola de calor a mi cuerpo, un avasallador sentimiento se aglomera en mi pecho.
Se aparta con su rostro levemente enrojecido, casi gime cuando introduzco mis manos por el borde de sus jeans tocando su suave piel.
-Demonio Sai… ¿Qué fue eso? - me mira con una media sonrisa en la cara.
-Creo que los mortales lo llaman "pasión" – me encojo de hombros.
Levanta sus manos y acaricia mis mejillas, de pronto suspira y me mira con ternura.
-Quise hablarte aquel día cuando estabas en los casilleros – murmura- quería decirte que no me importaba nada ... que quería estar cerca de ti aun si eras una caja de sorpresas... pero soy cobarde – me mira a los ojos y rosa mi labio inferior con sus labios.
-Eso ya no importa... – susurro.
- llévame lejos Sai... llévame a tu mundo siempre y cuando sea aferrada en tus brazos.
-¿Estas pidiéndome matrimonio? – digo.
-¡SAI! Acabas de arruinar el momento.. – se suelta de mis brazos y me da la espalda.
-Entonces... se mía, solo mía – envuelvo mis brazos en su cintura mientras su cabello cosquillea en mi rostro.
-¿Qué pasa si digo que no quiero pertenecerte? – sus palabras son fluidas, pero creo que conozco a esta mujer lo suficiente para saber que esta sonriendo, a si que deslizo mis labios hasta su oído y muerdo su lóbulo con suavidad, se encoja como si ese fuera su punto débil.
-Si dices que no... temo que no podría verte alejarte de mi otra vez ; así que solo escalaría esta reja anti suicidas y saltaría gritando …¡sin Ino no puedo seguir! - se vuelve y se lanza a mis brazos golpeando mi pecho de manera infantil.
- Solo quiero estar junto a ti...- sus mejillas están rosas.
Tomo su barbilla entre mis dedos, cierra los ojos a mi contacto.
-No soltare tu mano; ni en los mejores momentos y en los peores... te quiero.
Si tuviera otra oportunidad de verte por primera vez te seguiría escogiendo mil veces..
Caminamos de la mano por los pasillos, se suelta de mi agarre cuando ve a Sakura; ella nos mira con recelo y camina rápido mientras sus tacones suenan.
-Tengo que arreglar las cosas…- susurra Ino, me mira y me da un beso en la mejilla mientras corre persiguiendo a Sakura.
No alcanzo a decirle algo como; te veo luego. Se va antes de que algo pueda salir de mis labios, pero no me importa... estoy muy feliz, lentamente mis mejillas se ponen más rosadas, siento la alegría en el pecho y algo caliente como fuego expandiéndose en mi ser; la extrañaba más de lo que me imagine.
Ahora está conmigo.
-Es tan extraño... casi lloraba hace media hora – Naruto aparece y desordena violentamente mi cabello.
-No, lo extraño es que este rosa... este tipo puede sonrojarse eso sí que es raro –Kiba golpea mis costillas.
-¿De qué hablan?.. Estoy perfectamente bien –trato de arreglar mi cabello.
Naruto abrasa a Kiba, este sonríe con malicia.
-Kiba... ¡Creo que es hora de nuestra canción!-Exclama Naruto.
-¿Canción?- Pregunto horrorizado.
-Tal como lo ensayamos – Kiba guiña un ojo.
Entonces ambos se ponen en la espalda del otro y comienzan a hacer disque sonidos de percusión, casi les creo su supuesto inicio de performa hasta que comienzan a cantar con una pronunciación extraña y atrofiada la canción más Gay del mundo.
-You change your mind/Like a girl changes clothes/Yeah you P.M.S …Like a bitch – Naruto entona con una desafinación evidente , se tambalea dramáticamente hacia adelante mientras Kiba ríe atrás de él y trata de bailar , porque la verdad se mueve como si sus jeans picaran, contengo la risa y cruzo mis brazos en mi pecho.
-Cause you're hot then you're cold/You're yes then you're no/You're in then you're out/You're up then you're down/You're wrong when it's right/It's black and it's white– Gritan al unisonó lo que hace que ambos rían, la gente comienza a presenciar el espectáculo con sus cámaras dispuestas.
Ambos se unen otra vez de espalda y gritan.
-¡You change your mind, Like a girl changes clothes! – Naruto apunta con su dedo a mí y Kiba desafina mientras contiene la risa.
-¡Soy demasiado macho para esto!– grita, mientras corre a mi lado.
-¡KIBA DESGRACIADO! – chilla Naruto con las mejillas rojas, pero entonces se aclara la garganta y repite el coro con una voz seria y profesional, hace una reverencia al público con sus cámaras y luego agita su cabello de manera casual mientras las chicas gritan.
Veo a Hinata mirarlo entre la multitud con las mejillas rosadas, ella se acerca y lo besa en la mejilla.
-Eso fue tierno...- dice con su pequeña voz.
-Demasiado Cool para este mundo – sonríe Naruto mientras cruza su brazo por el cuello de Hinata.
-¡Entre en pánico! – chilla Kiba, limpiando una lágrima de riza contenida de su ojo.
-Creo que eso fue; demasiado gay para este mundo… no soy una nena bipolar ¿Además que demonios pretenden haciendo el numero gay del año?– mascullo.
-Fue nuestro plan de contingencia en caso de que te alegraras o de que estuvieras triste -ríe Kiba.
-Sirve para ambos casos – replica Naruto- si te dejaba igual la cantábamos –suspiro .
El timbre resuena por los parlantes, Kiba y Naruto de la mano de Hinata se alejan mientras tatarean otra vez la canción.
Alguien aplaude a mi espalda, es Omoi con su caminar de vaivén.
-Gran espectáculo, faltaron chicas... pero gran espectáculo- sonríe mientras aplaude con una emoción innecesaria.
-Para que sepas que hay gente más extraña que tu- él se encoge de hombros.
-Tenemos la tarde libre ... Al parecer Anko sensei quiso pasarse de poderosa y acabo cayendo en el estacionamiento sobre un millón de carpetas; en fin – exclama – Se torció el tobillo y no tenemos más remedio que descansar esta tarde.
-Es una lástima...- murmuro.
El mira hacia ambos lados y mete su mano en su chaqueta militar.
-Mira lo que tengo... – susurra mientras levanta una pequeña bolsa con hierva.
-No quiero… - mascullo.
Omoi ríe y guarda velozmente la bolsita en su chaqueta, me mira de un lado a otro.
-Volviste con ella...-dice con sus negros ojos brillantes.
-¿Cómo lo sabes? - murmuro, esta parte de Omoi me asusta; su lado perceptivo intimida.
-Porque para ti la hierba era un camino destructivo, querías destruirte... ahora no ¿o me equivoco?- Sonríe mientras sus dientes resplandecen.
Camino lejos de él.
-Por esta vez acertaste... -digo.
-Claro – dice el pavoneándose – Soy el mejor.
-Por cierto – digo – ¿Donde está Karui?
El se rasca la mejilla.
-De pronto aplico sus propios dichos en ella... ¿Recuerdas que dijo que las apariencias no importaban? – Asiento con la cabeza- pues esta con el amigo gordo de shikaingeniero… ¡Incomodooo!- chilla.
-¿En serio?...supongo que eso está bien ¿o no? ¿Su proyecto tridimensional era de ese tipo? - Omoi se encoge de hombros.
-No lo sé, hasta ayer yo pensaba que te amaba a ti... luego ella me golpeo y dijo "No me podría gustar alguien como Sai, el es demasiado mental"- Imita el tono de voz de Karui en parodia.
-¿Que demonios significa eso? – enarco una ceja.
-Yo que sé... yo te echaba porras a ti, luego tu vuelves con tu rubia candente... la vida sigue y mi encanto no encanta- se lamenta y luego camina en dirección contraria.
-Te veo luego...- exclama y se va.
"Demasiado Mental" ¿se refiere a que pienso demasiado mis sentimientos? ¿Era eso una especie de bofetada a mi persona?"
Puede que eso se aplicara a mis sentimientos , por el contrario mi vida siempre fue espontanea , rara vez me arrepentí de algo que fuera una idea del momento , la gente solía quejarse de que hacia todo como si no lo pensara ; lo pensaba ... pero jamás me habían traicionado mis ideales y mi supuesta lógica.
Trato de imaginarme a Karui con el amigo gordo ; no recuerdo su nombre aunque sé que el apático me lo presento antes , aquel primer día cuando él era uno de los amigos de Naruto y no mi supuesto enemigo en el amor (¿eso suena dramático? ; soy algo dramático .. solo ahora me doy cuenta).
Camino hasta mi casillero y me impregno de perfume, Mis pasos me llevan hasta el frontis del campus donde me topo con esa fea y chillona chaqueta naranja de Naruto.
Esta sentado con lee; escucho a hurtadillas su conversación.
Lee habla.
-Entonces le pedí que me perdonara, pero ella se negó a mirarme... entonces me arrodille a sus pies y le suplique que era por amor y no por burla – solloza lee.
-Botar comida sobre ella no era una romántica muestra de amor lee, por otro lado creo que debes darle tiempo; si ella te quiere entenderá – Naruto le da golpecitos en la espalda, pero tiene una mueca en la cara que casi explota en risa.
Lee solloza más fuerte.
-Pero han pasado casi cuatro semanas...Le dije que creí que eso le gustaba a las chicas como le gusto a la señorita Yamanaka pero ella dijo que si me fijaba tanto en los demás que fuera directamente a donde estaba Ino y le tirara comida a ella ¿Esos eran celos? – exclama lee esperanzado, Naruto niega con la cabeza.
-No lo creo lee... Ino es diferente , es decir ; ellos dos son diferentes ... No creo que funcionase porque tu no eras Sai y Tenten no era Ino... ¿me entiendes?.
Lee asiente entre llantos, arruga su camisa verde pasto y se limpia la nariz.
-Entonces... ¿Debo rendirme? – lo dice con una melancolía que hace que mis emociones afloren, Naruto lo mira con compasión.
-¡Acaso no eres lee! –Exclama Naruto de repente- ¡¿Que es esa mierda e rendirse?! Eso no es parte de ti…– lee sonríe – Ahora vas a ir y le dirás todo lo que sientes... y si ella te ignora; róbale un beso y si te golpea... ¡Grítale que ella se perdió a la mejor persona del mundo! – lee se levanta con su entusiasmo a flor de piel.
-¡Siii! – Exclama - ¡Lo haré!- chilla y sale corriendo mientras sus largas piernas esquivan a la gente y los matorrales.
Naruto suelta un largo suspiro y se pone el capuchón de su chaqueta.
-¿Ahora ayudas a la gente en sus líos románticos? – avanzo y me siento en la escalera junto a él, sonríe.
-Sai... ¡Estabas escuchando desgraciado! – chilla.
-Solo lo necesario... ¿Pero porque lo motivas a intentarlo? creo que una chica que te quiere no deja que te arrodilles a sus pies o algo así... – Naruto ríe y arruga los ojos.
-Odio ver a la gente sufrir por amor...- susurra.
-Lo dices como si supieras algo de eso…- mascullo, pero Naruto palidece y mira más allá, sus labios tiemblan un poco; esta claro, el sabe de lo que habla.
-A veces sientes que puedes superar un mal amor con la ayuda de otras personas...Tengo esa clase de pensamiento – jala un extremo de un cordón de un audífono y comienza a anudarlo con nerviosismo- La ame tanto que cuando me di cuenta que lo di todo... quise dar más y alcanzarla... ame tanto a esa mujer desde que supe que podía poner mi corazón al cuidado de otra persona– lo inunda la melancolía, sus ojos vidriosos con algo más que pena en ellos.
-Sakura... – murmuro, el asienté.
-Sakura es y será siempre mi primera ilusión y mi primer sentimiento de dolor... la ame como supe y como pude; pero ella no me quiso ni siquiera en sus sueños – ríe mientras una lagrima solitaria resbala por su rostro – No quiero que me malentiendas... solo era muy joven y creí que ella era la única persona que quería, solo ahora me doy cuenta que ese amor fue doloroso y vació.
-El tiempo donde quería a tu amigo...-Digo.
-Fue ese tiempo ; éramos los tres ... pero la vida es irónica , ella quería a Sasuke , yo la quería a ella y Sasuke se quería a sí mismo ; me enamore de ella en el tiempo en que las flores se abrieron durante la primavera y ella corrió hacia ese bosque mientras los pétalos la rodeaban como si ese espectáculo fuera de ella , yo ame como ella era parte de ese paisaje en rosa , ame como creció y su cuerpo se torno mas femenino y mas agraciado , yo quería estar cerca de ella cada primavera y verla florecer como los cerezos ...Pero ella no quería; yo era el idiota tras ella y ella jamás miro hacia atrás porque Sasuke iba adelante... y solo eso le importaba... solo eran Sasuke y ella; Me quede atrás viendo como ella se alejo…nunca me miro como yo la mire- frunce los labios y rompe el cable del auricular.
Sonríe mientras sus ojos azules brillan como la peligrosa profundidad del mar.
-Yo... No lo sabía – susurro.
-Bueno... Es algo muy triste y generalmente la gente desea abrasarme cuando les cuento la historia – ríe.
-Mis brazos están gelatinosos, temo que no podría abrasarte... – sonrío.
-Odio tu colonia, no me gustaría que te acercases de todas formas – golpeo su cabeza.
-Deberías odiarla... – mascullo.
-No, no podría odiarla por no corresponderme... Me gusta la libertad de poder elegir con quien compartes tu vida; eligió a Sasuke y el estaba como "Esta bien"quiero creer que el la hace feliz - además, golpea mi costado – Al final mi historia termina bien… Hinata me ama tanto como la amo yo...tal vez más de lo que me demuestra en sus caricias, por esa chica yo vivo y sé lo que es sentir que alguien te ama de verdad.
-¿Podrías decir que ella es lo mejor que te ha pasado?- sonríe abiertamente.
-Claro, ella es lo mejor en mi vida hoy y siempre.
La puerta de entrada del campus explota y la gente abandona el establecimiento, nos levantamos rápidamente mientras Naruto divisa a su chica, el la mira con ese cariño mientras ella le hace señas y se lanza a sus brazos; emanan la felicidad de una pareja que se entiende y se ama, los ojos de Naruto se pierden en los ojos claros de ella; los observo porque puedo sentir bajo la piel la sensación de afecto entre ambos.
Se despiden y se van caminando lentamente mientras sus dedos se enlazan en armonía.
Cierro los ojos cuando su esencia me llega y entra a adormilar mis sentidos, capto el sonido de sus tacones por sobre el ruido de toda la gente, llega a mi lado y se abrasa a mi espalda, sonrio involuntariamente mientras acaricio sus manos en mi vientre.
Pone una voz un poco más grave y seria.
-¿En qué piensas? – gira a mi alrededor, abro los brazos y ella se abrasa a mí.
-Es complicado – me acerco a su cuello y me quedo ahí mientras mi rostro toca la suave piel de su cuello –No pienso en nada concreto cuando tu llegas y nublas mis sentidos.
Se queda en silencio, cuando me aparto esta roja como un tomate.
-¿Dije algo malo? – exclamo.
-No... – Dice nerviosa- es solo que dices cosas lindas… es decir, nadie me había tratado así – se cubre el rostro con sus manos.
Tengo tantas ganas de hacerla feliz que no sé cómo empezar, solo son estas palabras que salen por inercia... eso le gusta, a si que solo me acerco y la abraso mientras ella se cubre la cara.
-Quiero que conozcas a alguien especial para mí...- susurro.
-¿¡En serio!? – exclama como si conocerme más le diera cierta satisfacción.
-Vamos... Te presentare a mi compañera de casa – frunce su ceño, pero no dice nada más.
En el auto se muestra modesta, como si algo estuviera rondando en su cabeza y no pudiera expresarlo, hace leves monólogos del clima y luce distante.
-Ino... ¿Algo te pareció mal? – se sobresalta, está perdida en sus pensamientos.
-No, no sucede nada – dice con su rostro contra el vidrio.
-¿Te dijo algo Sakura?.. ¿Te pareció mal que te trajera a mi casa?- se queda callada un momento, luego me mira y me dedica una media sonrisa.
-Todo está bien...- dice.
Es psicología mundial que cuando una mujer dice "todo está bien "es que todo está mal, comprimo mis manos al volante, mi corazón se acelera con miedo, la miro de reojo y al parecer está enojada porque comienza a ojear su móvil y durante los próximos quince minutos no me mira ni dice absolutamente nada; eso me hiere, pero no quiero hacer una tormenta en un vaso de agua... todo tiene una razón .esta actitud debe ser por algo.
Cuando estaciono mi auto sonríe y camina delante de mí, casi escapando a pasos más largos, cuando subimos por el asesor; suelta su largo cabello y lo deja caer como cascada sobre sus hombros, lleva sus manos a sus bolsillos y saco un lápiz labial, mientras el ascensor topa en el cuarto piso sigue sin decirme nada, mi paciencia esta por llegar a su límite; pero antes de que salga corriendo tomo su mano y entrelazo mis dedos con los de ella, se sorprende y me da una sonrisa superficial.
-Esta es mi casa... –digo mientras de un golpecito en su espalda la empujo hasta adentro.
Le da una impresión general cuando entra.
Eh estado modificando ciertas cosas que le dan a este "cuartocasa" cierto encanto hogareño; compre algunos cactus que adornan el borde del gran ventanal, hay ciertos cuadros pequeños con imágenes de mi gata y está el hecho de que soy ordenado como una ama de casa.
-¿Donde esta ella?... – pregunta Ino con su voz seria.
-Ella... – miro a ambos lados buscando la gata, a simple vista parece no estar a sí que la llamo- ¡Carriee!
Ino se encoge a mi lado y empuña sus manos, toco su hombro intrigado por saber lo que pasa por su cabeza, me mira de forma gélida.
-¡Vives con una chica! - exclama y se cubre la cara.
-¿Ugh?...Chica, es una chica, pero no le veo el problema –susurro.
-¿No le ves el problema?.. – usa un tono sarcástico mientras se esfuerza por no llorar, muerde su labio con tristeza mientras sus manos están en sus caderas.
-¿Porque te pones triste? – trato de abrasarla pero me empuja con fuerza.
Siento el cascabel acercándose y el gato corre en mi encuentro, me arrodillo y salta en mis brazos, Ino me mira estática.
-Ino, ella es Carrie y es mi compañera – Ino palidece mientras sus mejillas pierden color.
-¡ES UN GATO! – Exclama horrorizada.
-Teóricamente es una gata – digo, Ino se deja caer en el suelo.
-Era un gato…- dice en voz baja, me mira enojada – ¡Pensé que vivías con una chica HUMANA!– exclama.
-Insisto... Teóricamente es una gata y es una chica – digo mientras los ronquidos suenan.
Ino lleva sus manos a su rostro y ríe.
-¡Eh estado pensando todo el camino que vivías con una chica! ¡Realmente estaba celosa de un gato!... Soy patética – frota sus manos en su rostro.
Me encojo a su lado; acaricio su mejilla, la gata gruñe y salta de mis brazos.
-No eres patética, solo creo que no me explique bien... Lo siento si hice que te sintieras incomoda-apoya su cabeza en mi hombro.
-Sai...Perdón por enojarme, soy una tonta... debí confiar que se trataba de algo así.
-¿Pensaste que vivía en la misma casa con una chica? ¿Porque compartiría mi vida con otra mujer? - sus mejillas explotan, luce adormilada –Sabes... Tengo un sofá... creo que deberíamos sentarnos.
Camina lentamente y se sienta con su espalda recta y las manos en sus piernas ,no se mueve ; me parece una muñeca de porcelana por un momento , me siento a una distancia prudente ; siento su piel erizarse y sus mejillas rojas , cierra los ojos mientras su pecho se agita , su cabello cae por su espalda mientras tengo la perfecta vista de su blanco cuello , tengo esta momentánea fantasía de arrojarme lentamente sobre ella y besarle mientras mis labios recorren desde su boca hasta su clavícula, entonces me mira y mi corazón se paraliza bajo la penetrante mirada.
-Quiero acariciar el gato... – dice.
-Es gata…- ella ríe.
-Para con eso Sai, me pone nerviosa que me corrijas sobre la sexualidad de tu gato- la miro a punto de decir algo, ella me cubre la boca.
-¡GATA! – exclama mientras ríe.
El felino se acerca cuando escucha mi llamado, nos mira a una distancia prudente, agita sus cola a ambos lados y sus peludas orejas toman ángulos verticales, olfatea el aire y lanza una especie de gruñido gutural que a mi parecer jamás había hecho, entonces es instantáneo, su cola se eriza y sus uñas salen.
Ino se levanta y estira su delgada mano con intención de acariciarla, siento que algo anda mal pero todo sucede demasiado rápido.
La gata con su cabello totalmente erizado salta sobre Ino de una manera que mas gato pareciera una bola de pelo rabiosa o un híbrido de león, atrapa la pierna de Ino y se engancha con garras y dientes, Ino grita mientras un reflejo de dolor pasa por su rostro.
Entonces velozmente tomo uno de los cactus de la ventana y se lo arrojo con fuerza a la gata en su cuerpo, instantáneamente el felino afloja su mandíbula de su presa, corre y se esconde bajo el librero, sus ojos azules brillan con cautela; me duele más a mí que a ella golpearla, el macetero se desborda de tierra en la alfombra.
Ino se queja con dolor a mi espalda.
-Ino, lo siento... Jamás había atacado a nadie – Ino se aferra a mi brazo y se sienta en el sofá, lleva jeans claros que lentamente se manchan de sangre roja, el espanto recorre mi rostro.
-Duele… - murmura Ino aferrándose la pierna.
Aferro su pierna con cuidado, pero sus jeans son muy apretados y es imposible ver algo.
Entonces ella se levanta del sofá y cojea un poco, lleva sus manos a sus jeans y comienza a desabrochar botón por botón, trato de volver la vista pero instintivamente me desvió solo un poco admirando la belleza prohibida; sus pantaletas son blancas.
Mi rostro estalla en color, Ino desliza sus piernas fuera de los jeans.
-Sai… necesito algo con que cubrirme – murmura.
Corro a mi habitación mientras cojo una manta y me cubro los ojos mientras ella la pone sobre sus blancas piernas desnudas, su cara se quiebra en una mueca de dolor y una lagrima escapa de su ojo derecho, presiona su pierna mientras me pide un botiquín de emergencias; siento miedo, rabia y frustración mientras rebusco en una encimera... ¿acabo de arruinar esto trayéndole aquí?
Me arrodillo a su lado, levanta su mano y acaricia mi mejilla, lento y suave mientras sus dedos pasan como un roce de una pluma sobre mi piel.
-Son cosas que pasan...no te sientas mal, solo es una mordedura- dice ella mientras sonríe.
-Si no te hubiera traído... estuvieras bien- Aparto su mano de mi rostro.
-Es solo que soy una chica y ella es una chica... Solo sintió celos – Ino sonríe con sus ojos cerrados.
-Me siento el doble de culpable ahora que se que te lastimo por mi culpa… - murmuro.
Ino hábilmente comprime su herida: tiene diversos rasguños, algunos profundos otros no, pero la mordida desgarro su piel y puedo ver la sangre más espesa recorriendo su pierna, Ino arroja un poco de agua y limpia con rapidez, luego venda y sonríe mientras su palidez es notable. No puedo apartar la vista de su pierna; como si una ola de ira se hubiera ensañado con ella.
Ino acaricia mi cabello, me pilla de improviso mientras lo hace lenta y paciente, sus dedos rosan mi rostro; desde mi mejilla hasta mis labios.
-No hagamos un drama de eso... estaré bien Sai, sonríe por favor – luego enreda ambas manos en mi cabello y posa sus labios temblorosos en los míos, siento el sabor salado de lagrimas en su boca.
Quiero correr al hospital pero ella sonríe y dice que estará bien mientras me da detalles técnicos y de reojo arruga los ojos "Eres hematofobico"pregunta "No, lo creo... no me he desmallado "ríe, suavemente y me arroja la manta en los ojos, luego siento su respiración y el sonido de la mezclilla deslizándose por sus piernas.
-Ahora puedes mirar..– dice Ino.
Me levanto y camino hacia donde la gata hace sonidos intimidantes, me agacho y la jalo de sus manos mientras trata de morder, camino al baño y la arrojo casi sin sutileza.
Ino exclama.
-Sai... ella es un animal, no tiene la culpa – aferra sus manos en su pecho.
-La culpa es mía... pero ella es parte del problema- Introduzco mis manos en mi cabello con fuerza.
Ino hace un esfuerzo de caminar mientras cojea hasta mí, sus mejillas rojas de dolor.
-Necesitas que te vacunen o algo...- la miro con timidez
-Iré... pero aun no – susurra mientras se afirma a mi brazo- Sai… ¿Por qué no tienes fotos de tu familia?.
"Un espasmo recorre mi cuerpo, siento un frió anormal apoderarse de cada extremidad de mi ser, me congela como si una fuerza antinatural hubiera tomado el control de mi cuerpo, Ino se aferra con más fuerza, su calor quiere entrar en mi cuerpo pero el frió es más fuerte.
Trago mientras mi pulso se dispara; No hay fotos porque las fotos me recuerdan el pasado... estoy tratando de seguir hacia adelante, pero no he olvidado eso... no he olvidado lo que me produce la soledad. Estoy solo.
Debo ser positivo, ahora...la tengo a ella, tengo su cariño.
Era pequeño, solo recuerdo la calidez de Shin cuando ellos se marcharon y quedamos solos, no recuerdo el rostro de mi madre, papa quizás olía a cuero y dinero... no recuerdo porque era pequeño.
El vino con un traje lustroso mientras entro por la gloriosa entrada de la casona , Shin decía que más de quince personas podrían vivir ahí , pero éramos nosotros dos y aquellas personas que traían comida y luego desaparecían entre puertas que eran muy altas para poder abrirlas.
Crecimos solos, como dos niños con todo y a la vez sin nada... nadie me acaricio... nadie jamás me dijo que me quería.
Shin decía que las personas eran plásticas y conspiradoras, trataba de ver lo positivo mientras me arrastraba a sus travesuras incoherentes, él quería llamar la atención, el era la luz y yo solo lo perseguía temiendo a la oscuridad.
Entonces el hombre del traje leyó un montón de palabras sobre "herencia, 25 años, patrimonio familiar, tutor legar sobre los bienes materiales" era Danzo; amigo y abogado de la familia, estableció la casa como su reino y mientras los años pasaron yo le seguí temiendo, Shin solía asustarme en las noches sobre la verdad oculta bajo el misterioso parche en el ojo del tutor.
-El nos dejara sin nada...- murmuro Shin mientras se dejo caer en la cama, su cabello largo y alborotado, lucia pensativo; tenía 15 años.
-El quiere hacer lo mejor por nosotros... tal vez quiera cumplir la última voluntad de nuestros padres... – dije tímidamente levantando la vista de mi libro.
-Sai... eres demasiado bueno y confiado, el no te vera como un hijo; el solo quiere el dinero… lo sabrías si no te hicieras ideas falsas- se levantó de la cama y arrojo una almohada en mi cabeza.
-Muéstrame tus dibujitos... eso me calma – sonríe.
Tome mi cuaderno y se lo entregue.
-Esto es tan lindo...rupestre: pero lindo – luego corrió a su habitación con una sonrisa en su boca.
Casi un año después
Odiaba encender las luces de la casa por un simple vaso de leche. Así que valientemente estreche la linterna mientras iluminaba los pasillos con cuadros de pinturas caras.
Baje las escaleras mientras el miedo de la enorme casa entraba por mi cuerpo.
El anterior despacho de nuestro padre ahora con olor a tabaco y a licor desprendía una leve luz, Shin decía que él había infestado la casa a ese olor rancio de su consumismo de veneno caro.
Me acerque tímidamente mientras la luz era más potente, apague la linterna y escuche las voces.
-¿Jamás mostraras siquiera un poco respeto por tu tutor?...eres engreído y salvaje, encajarías perfectamente en la calle – Su voz agria, el fantasma del parche.
Me quede estático sin hacer otra cosa que escuchar, era pequeño para mi edad, quizás demasiado pálido y flaco "pero jamás débil "decía Shin.
Un valor intacto surgió de mí, escuche con atención y mire por la pequeña abertura entre las dos puertas.
Shin estaba ahí, tenía esa sonrisa y la confianza de un tipo mayor, dio un salto y se sentó en los caros sillones del despacho, subió sus pies y los limpio en el satín importado.
-No eres mi dueño, soy libre...tal vez tengas el control de nuestra plata - rió, luego golpeo los puños en el escritorio de Danzo- Pero jamás gobernaras mi vida... jamás seré lo que tú quieras... no eres mi padre, no eres mi amigo... eres peor que nada para mí.
Danzo rió, su mueca era despectiva; soplo un poco de aire espeso y hediondo en la cara de Shin.
-Tal vez tu no... Pero tu hermanito es voluble, moldeable a mi imagen... tiene ternura y bondad que se pueden quitar con el tiempo – Pude ver a Shin transformar su rostro en una ira insana.
-Bajo mi sucio cadáver... tu no tocaras a Sai, crees que la vida se solucionara con cambiarlo, pero déjame decirte una cosa- golpeó una escultura del escritorio y esta salto en pedazos en el suelo- Sai es más libre que yo... es inteligente y tiene un don especial que tu jamás conquistaras... el no será lo que tú quieras, porque tu no podrás cambiarlo.
Danzo palideció, pero se levantó y empuño su mano un momento, luego la planto de lleno en el rostro de Shin, la sangre le broto de la boca y por un momento contuve mis manos en mi cara para no ver y no gritar.
Shin rió, una risa extraña y loca.
-Piensas que el mundo puede seguirte si le arrojas dinero en la cara… no te seguiremos, cumpliré 18 y nos iremos... a los 25 volveré y te quitare hasta ese feo parche ¡viejo de mierda! – Shin se levanto, corrí velozmente hasta mi habitación mientras los escalones parecieron interminables.
Me arroje mi cama y me cubrí la boca tratando de no llorar como Shin me lo había enseñado.
La puerta levemente se abrió, fingí quedarme dormido con miedo de que danzo podría venir.
-Sai...¿estas dormido?– susurró Shin.
No respondí, no quería ver su rostro ensangrentado y darme cuenta de que fui un cobarde por no hablar cuando lo golpearon, siento la respiración de Shin quebrarse.
El llora.
-No podemos seguir aquí…eh estado robando cosas y vendiéndolas... tendré suficiente dinero en unos meces para irnos muy lejos –Acarició mi cabello mientras sus sollozos eran desgarrados.
El cambio lentamente...se volvió más perspicaz y paranoico; estaba cada vez más a mi lado casi como mi sombra, sus amigos se extrañaban de su comportamiento, el solo los reprendía con la mirada y hablaba poco, cambio su cama a mi cuarto, dormía cada vez menos... me acostumbre demasiado a su cercanía.
-¿Porque te vas?...- pregunte mirando como arrojaba ropa a una enorme mochila de montaña.
-Porque todos insistieron en que debía ir, solo será un fin de semana Sai... volveré – se volvió y presiono sus manos en mis hombros, sonrió de forma cálida.
-¿Nos iremos después de que vuelvas?... –susurre.
El me abraso como siempre; rápidamente y fuerte, desordenando mi cabello y diciendo "creciste mucho".
-Nos largamos cuando vuelva Sai... es una promesa – levanto su dedo meñique y yo hice lo mismo.
Fue nuestra última promesa.
Nunca volvió, nunca nos fuimos, me quede solo... me quede en la oscuridad"
-Sai… ¿Que sucede? – Exclama Ino, lentamente la miro y trato de sonreír, pero mis ojos se sienten calientes - Cariño... puedes decirme lo que sea pero no pongas esa cara...– su rostro esta triste y preocupado.
Eh estado sosteniendo su mano con tanta fuerza que cuando aflojo el agarre Ino discretamente la esconde en su espalda; sus dedos completamente rojos.
-No pasa nada…yo solo recordé algo pasado – le sonrío, ella me jala hasta el sofá y se sienta.
Trato de recuperar algo de compostura mientras tomo asiento a su lado, ella velozmente pone su mano en mi cabeza y me obliga a posarla en sus piernas, solo callo mientras ella desliza sus dedos en mi cabello, quiero llorar en su regazo, no puedo superar el frió pasado.
-Estoy aquí Sai... estoy contigo, tu solo tienes que confiar en mi si necesitas que alguien te escuche – cierro mis ojos mientras su voz me tranquiliza, sus caricias en mi cabello son suaves.
-Gracias…- es todo lo que digo mientras cierro mis ojos y lentamente mis parpados pesan, sus caricias no se detienen.
Cuando despierto, estoy tapado en cinco mantas mientras un olor delicioso emana de la cocina, no me muevo. Veo como Ino pone comida en platos mientras se limpia en un delantal, su rostro luce concentrado y meticuloso, pone platos con cuidado sobre la pequeña mesa.
Me destapo y camino hacia ella.
-Ino… – lanza un grito de espanto mientras suelta una bandeja de plástico con ensalada.
Me inclino, ella recoge lentamente la ensalada, nuestros dedos se topan... me mira con una sonrisa.
-Soy torpe... -susurra.
-Al fin y al cabo odiaba esa bandeja... no te preocupes – ella sonríe modestamente mientras arroja los trozos a un contenedor de basura.
Comimos mientras ella me cuenta cosas de su infancia , agradezco que de por si no toque temas demasiado personales y solo siga una línea argumental básica de travesura y juegos , no habla de Shikamaru; solo menciona levemente a Sakura , sus notas en la primaría , su gusto por los animales , sus preferencias de música , sus temores ; ella habla mientras presiona mi mano cuando reímos ; solo quiere hacer que me sienta cómodo y la amo por lograrlo de alguna forma , me alcanza su celular y me muestra fotos graciosas , ella es tan natural . Solo la miro mientras compartimos este momento especial... como si siempre ella hubiera estado presente en mi vida siempre.
-¿Te duele la pierna? – le pregunto cuándo recojo la vajilla.
-Solo un poco... estaré bien, solo debo vacunarme por las dudas, además es un gato casero y creo que tiene sus vacunas así que no hay riego de que me dé una infección extraña – sonríe.
Miro la hora, es casi la puesta de sol.
-Aún está en el baño…- Ino se encoge.
-Trate de abrir cuando te dormiste, pero temí que atacara otra vez – mis mejillas se tornan rojas.
-¡Ugh!.. Ino ¿no quieres ir al baño? – murmuro, Ino ríe.
-Tu vecina es agradable... entendió perfectamente cuando le explique la situación – juguetea con sus dedos.
Se levanta cojeando un poco y mira por el ventanal.
-El sol se va a poner…- susurra.
-¿Que hay con eso?…- pregunto, ella muerde su labio.
-Vives en el cuarto y último piso y no quieres ver una puesta de sol… eres especial Sai – ríe.
Camina hacia mí tambaleándose en sus tacones con su pierna lastimada.
-Para subir hay escaleras... tu estas herida, no tienes otra opción – me mira distraída, entonces llevo mi brazo a su espalda y me inclino mientras la levanto y ella se aferra a mi cuello, respira ahogada mientras camino afuera del cuarto y lentamente subo las escaleras con ella en mis brazos, mis extremidades queman pero no se lo digo, ella trata de no reír.
-Tienes la misma expresión que el día del allanamiento- Enarco una ceja.
-Porque recuerdas eso... fue el día donde supe que podría morir de adrenalina – ella ríe mientras subimos el ultimo escalón.
-Me gusta recordarlo... de hecho está en mi mente constantemente- la bajo mientras cruza cojeando la azotea.
La señoras tienden sus blancas abanas aquí, el viento corre frió y hace ondear las pulcras ropas lavadas, Ino desaparece bajo un manto blanco mientras veo su cabellera rubia aparecer por el otro lado, la vista es hermosa entre edificios más pequeños y otros más altos que este, el sol anaranjado despliega las últimas gotas de luz antes de ocultarse casi en su totalidad. Camino hacia Ino que se sienta en la peligrosa orilla de la cornisa, su cabello ondea mientras me indica que tome un lugar cerca de ella, niego con la cabeza.
-Temo a las alturas...- susurro incapaz de contener mi miedo, ella sonríe y toma mi mano entre las suyas.
-Está bien... solo pide tu deseó con los ojos cerrados justo cuando el sol se esconda- ella cierra los ojos por un momento; luego los abre – Yo ya tengo el mío – guiña un ojo.
La miro ,está expectante a la lenta caída del sol, tengo algunos deseos, pero el principal es permanecer mucho tiempo junto a ella; temo ser egoísta y pedir eso, Ino es audaz y sé que nuestros caracteres son totalmente opuestos, ella es bella y desprende colores por donde la mires, yo soy la sepia y el blanco o negro en este mundo... tengo miedo a las alturas y miedo a la soledad. pero mi mayor miedo es que ella falte cuando yo mas la necesite.
Empuño mi mano libre en mi pecho mientras el sol lentamente se esconde y deja la ciudad sumida en luz artificial.
Cierro los ojos.
Deseo que este amor por ella no muera, deseo la capacidad de amarla como nadie la ha amado, deseo hacerla feliz a costa de cualquier cosa... y deseó que jamás se ausente esa sonrisa de su cara.
Solo quiero que las cosas sucedan, anhelo que mis deseos a esta puesta de sol se cumplan, pero seré feliz mientras el destino me acompañe, hay riesgos en todo esto; pero quien dijo que sin riesgos en la vida no vale la pena vivir.
Se encienden dos luces tenues atrás de nosotros, el cielo se torna naranjo artificial y sin vida, las estrellas parecen muy lejanas y casi inexistentes, como un mito antiguo. Ino miera al cielo con cierta melancolía.
-Quisiera ver las estrellas...- dice mientras fuerza su vista hacia arriba.
Con cierto temor avanzo y me siento cerca de ella mientras comprimo su mano y trato de mirar mis pies.
-Es imposible apagar esta ciudad...esta ciudad no duerme...- susurro.
Entonces ella se levanta y me jala para que lo haga también, empuña su mano libre y toma aire.
-Gritemos en contra... tal vez nuestro grito se pierda en el ruido... quizás nadie lo escuche, pero quiero hacerlo Sai...quiero poder sentir que hice algo que ayudo a ver las estrellas – sus ojos brillan de emoción, le sonrió y presiono su mano más fuerte.
-A la cuenta de tres... -susurro, ella asiente mientras se concentra.
Quizás sea en vano, pero me gusta esta chica loca y gritare desde donde sea por ella si eso la hace feliz, el viento alborota nuestro cabello... y gritamos.
-¡APAGUEN LAS LUCES!– Grito.
-¡APAGUEN LA MALDITA LUZ CERDOS CONSUMISTAS DE ENERGÍA!... ¡QUIERO VER UNA MALDITA ESTRELLA!– Ino se aclara la garganta.
-Creo que mi grito se perdió en el tuyo...– río en voz baja, Ino golpea mi costado suavemente.
-Me siento mejor ahora que lo he hecho... estoy feliz, me gusta hacer cosas así cuando estoy contigo Sai... -sus mejillas se encandecen, golpea sus tacones en el piso y se abrasa a mi cuello mientras deslizo mis manos por su espalda- Tú me das valor Sai...- susurra.
Nos besamos mientras el frió combate por entrar en nuestros cuerpos que lentamente se calientan en nuestro abraso, me besa suavemente, tal vez queriendo grabar cada momento en su cabeza, quiero pensar eso...porque es lo que yo hago.
Sus labios suaves siguen con el sabor a fresa, me abrasa como si en mis brazos encontrara refugio, desliza sus dedos por mi cabello mientras su toque suave me lleva a una locura animal.
Su boca es cálida y el vaivén en sus labios es único, explora y siente mi boca deseosa con la de ella, se ríe mientras muerde mi labio inferior, yo sonrió mientras nuestras narices se tocan y están frías.
-Es tarde... debo ir a casa - su voz pausada.
-Quédate conmigo...- mi voz un murmullo caliente en sus labios.
- El tiempo es eterno, el cielo no se va a caer, la tierra no se moverá, quédate tranquilo... Me veras mañana y siempre que quieras.
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"Recuerdo a mi primer profesor de Pintura; un hombre sabio y amable, usaba una boina bohemia y tenía una sonrisa permanente, quizás era un apasionado de la vida.
Creí que podría ser como el algún día; libre y haciendo lo que me gustaba.
Aquel día mientras pintaba mi primer bodegón de fruta le dije que no quería usar un color café y feo, el sonrió.
-A los cuadros hay que ponerle todos los trazos y todos los colores... o dejan de ser reales, lo primero es captar la realidad tal cual es, después si quieres puedes deformarla y cambiarla.
-Señor ¿Por qué tendría que usar el color si de todas maneras lo modificare luego? – pregunte aburrido, el se sentó a mi lado admirando mi pintura.
-Los cuadros deben tener todos sus trazos o los veremos deformados, por eso a veces las personas sufrimos de más... porque tendemos a cambiar la realidad, vemos lo que queremos ver y no lo que hay que ver.
-Señor... ¿qué tienen que ver las personas en esto? – el sonríe con amabilidad.
-A veces las personas cometen errores... y esos trazos hay que saber pintarlos.
No lo entendí en ese momento, pero desde que Ino abrió el camino de mis sentimientos... Todo adquiere más sentido."
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Hola!
A las personas que les gusta esto : lo continuare hasta el final :D
A las que no les gusta : Lo continuare hasta el final xD
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-QUIERO AGRADECER A RARIE-ROO 07 POR SUS REVIEWS QUE ME HACEN SENTIR GENIAL*w*
