Muchísimas gracias por haber seguido este fanfic. Aunque algunos hubieran creído que ya no lo iba a terminar. Discúlpenme por todo el tiempo que me ha llevado escribir esto. Pero la verdad que he tenido un semestre de universidad que parece como si hubiera tenido 2 semestres juntos. Me piden escribir y realizar muchas cosas. Tengo muchas ideas revueltas que se encuentran vagando por mi cerebro. Pero a webo que termino este fanfic! Lo termino por que lo termino! :) Y aquí les dejó el siguiente capítulo. Espero que consideren que la espera valió la pena…

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Pasó una semana después de lo del muelle y Ashley y Spencer estaban mejor que nunca. Excepto por un pequeño adjetivo que merodeaba por ahí, un adjetivo convertido en persona; Linda.

Ashley y Spencer siempre estaban juntas en la escuela, pero al acabar Linda pasaba a recoger a Ashley. Spencer se ponía celosa, ya que sentía que Linda le estaba arrebatando a su mejor amiga; según esto era lo que le decía a Ashley.

Sonó el timbre de salida y como siempre Ashley y Spencer caminaron hacia la entrada de la escuela. Sabiendo la ahora nueva rutina, esperando a Linda.

Spencer se mostraba algo callada y respondía con monosílabos a Ashley. Últimamente parecía que Spencer estaba en otro lado.

Sonó el claxon de un carro oscuro y Linda apareció tras el volante.

-Spencer, te llamo al rato. ¡Cuídate, adiós!

Spencer levantó la mirada y se despidió con la mano. Parecía tan fuera de lugar.

Ashley se metió al coche y saludó a Linda con un beso en la mejilla.

-Y ahora, ¿a esta que le pasa? – Dijo Linda mientras Ashley se ponía el cinturón de seguridad.

-No lo sé – Dijo Ashley con la cabeza baja, terminando de acomodarse. – Ha andado como que muy dispersa esta semana. Pero no parece triste ni nada. Solo, en las nubes.

-Mmm… - Linda encendió el coche.- ¿Mi casa o la tuya?

-Definitivamente la tuya – Ashley seguía recordando como Kyla miró a Linda la primera vez que la conoció, en la cama de Ashley.

-Pues vamos y pedimos algo de comer, ¡que me estoy muriendo de hambre!

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Ashley y Linda se encontraban sentadas sobre la cama de ésta, comiendo pizza y mirando la tv.

-Oye Ashley – Terminando de comer, Linda aparta la caja de pizza.

-Hey, todavía tengo hambre, ¡no te la lleves! – Reclamó Ashley con la boca llena.

-Jajajá, increíble, ¡cómo comes!- Linda regresó la caja a su lugar.

Ashley terminó de comer el pedazo de pizza que tenía en la mano, abrió la caja y cogió otro pedazo de pizza.

-Ashley, ahora que nos hemos estado llevando más… - Dijo Linda volteando a ver a Ashley que comía muy plácidamente mientras veía la tv. – Tengo una curiosidad, la cual ha sido el motivo por el cual ya no ha sucedido nada entre nosotras.

Ashley se dio cuenta de que la plática giraba en torno a algo más serio y volteo a ver a Linda, sin dejar de comer.

-Aclarando. No es que quisiera algo contigo, bueno, tu amistad sí. Eres una persona muy buena e interesante, me divierte estar contigo. Y pues tampoco quise intentar nada por que tu ya sabes que tipo de chica soy, no puedo evitar quien soy y siempre andaré detrás de una chica diferente.

-Eso ya lo sabía desde que te conocí – Ashley rió mientras masticaba.

-Mi punto es, que si hubiera querido, te hubiera pedido que hiciéramos lo de aquella noche o así… PERO me lo impedí a mi misma por que me he dado cuenta de algo.

Ashley terminó de comer y miró fijamente los ojos de Linda.

-Que no puedes hacer eso conmigo por que estás enamorada.

Hubo un pequeño silencio y luego Ashley sonrió.

-¿Qué no se supone que esas cosas las haces por amor? Jajajá

-Me refiero a que estas enamorada, pero no de mí.

Ashley rápidamente se puso rígida y desvió la mirada.

-Já, lo sabía. Spencer, ¿verdad?

-¿Qué?... – Ashley rodó los ojos hacia arriba – Soy tan obvia, ¿verdad?

Ashley se acomodó sobre la cama, recargándose con los codos.

-Kyla también lo descubrió sin que yo le dijera. – Ashley hizo una pausa -… Eso quiere decir, que quizás… Ay no, ¡¿que quizás Spencer ya se dio cuenta?! Ay, no no no no no!
No puede ser, que vergüenza.

Ashley se tapó los ojos.

-No, claro que no. La pobre está bien ciega. No sabe lo que se está perdiendo, que tiene tan cerca de ella, y no se da cuenta. A decir verdad, no sé como es que no se ha dado cuenta, de que a ti te gusta y de que ella tiene los mismos sentimientos hacia ti…

-…¿Qué? ¿En verdad crees eso?

-Ashley, por favor. Ya te dije, las dos son súper obvias. Yo creo que para este momento todo mundo sabe menos ustedes dos, no sé como dos personas pueden desperdiciar algo así, ¡este tipo de cosas no se tiene siempre!

-Pues, yo ya sé lo que siento por Spencer, pero no creo que ella sepa lo que siente aún. Claro, si tu hipótesis es correcta, sí.

-Claro que estoy en lo cierto.

-Ajá, ¿como sé si solo lo dices para que me sienta mejor?

Linda se quedó pensando por unos segundos.

-Jáaa… Tengo una muy buena idea, que a fuerza tiene que funcionar. Claro, es algo muy trillado y así pero… Sí, si funcionará.

-Jáaa! – Dijo Ashley imitando la risa de Linda – Pues buena suerte, que te vaya bien con la idea.

-No, no, no. Ashley, para que funcione tienes que ayudarme.

-Pero que vergüenza, ¿que tal si siempre no le gusto?

-¿Pero y si siempre sí? – Dijo Linda levantando la ceja con picardía.

-Y si sí… - Dijo Ashley empezando a soñar despierta, sacudió la cabeza tratando de borrar ciertos pensamientos – Pero si no, que vergüenza. Deja tu la vergüenza… ¡nuestra amistad se puede ver dañada por esto! Y lo que menos quiero es que Spencer me dejase de hablar, mis ilusiones quedarían destrozadas.

-Mira, no vamos a hacer algo directamente a ella. Si es verdad mi teoría, si lo que hacemos funciona, luego luego vamos a ver que Spencer en realidad te quiere. Y si no le gustas pues, no va a pasar nada. Como si no hubiéramos hecho nada de nada. ¿OK?

-Mmmm… A ver, en qué consiste?

-Jáaaa… En los clásicos celos. Confiaremos en ellos.

-… - Ashley abrió los ojos de golpe- No, no, no. Ya sé lo que piensas hacer. Nooooo.

-Ay, Ashley, equis. Como si no fuera algo que no hayas hecho ya.

-Pero… Bueno, ya que. – Resignada, Ashley cogió otra pizza de la caja para llevársela a la boca.

Esto va a ser divertido. Pensó Linda mientras en su cara se dibujaba una sonrisa de satisfacción.

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Todo estaba listo para el día siguiente. La misma rutina; ir a la escuela, estar todo el tiempo con Spencer, terminar las clases y esperar a que Linda llegara. Solo que esta vez Ashley no iba a ser la única que fuera a subirse al carro de Linda.

-¿Y cómo fue tu día Spencer? – Preguntó Linda después de haberle preguntado lo mismo a Ashley, respondiendo a cada cosa que decía Ashley con un: Que bien, amor.

-Mmm, normal. Exactamente como dijo Ashley. – Spencer volteó la mirada hacia la ventanilla.

Linda la miraba desde el retrovisor. Sabía que debía de hacer el siguiente paso.
Linda movió su mano derecha a la pierna de Ashley y le sonrió. Ashley devolvió la sonrisa.
Y entonces vio por el retrovisor como Spencer miraba fijamente la mano de Linda en la pierna de Ashley, esta se dio cuenta de que la había cachado y desvió la mirada hacia la ventanilla otra vez.

Linda sonrió y le dijo a Ashley.

-Oye, amor. ¿No puedes pedir permiso para quedarte esta noche en la casa? Fíjate que hoy traigo muchas energías.

-Claro, Linda. – Ashley se ruborizó y apenas pudo devolverle la sonrisa a Linda.

Spencer miró a Linda con los ojos entrecerrados, luego volteó a ver a Ashley. ¡¿No Ashley, no vayas. Esta mujer podría hacerte daño. Spencer imaginó a Linda besando a Ashley apasionadamente, recorriendo su cuello, bajando, bajando… Ashley arqueando la espalda y volteando su rostro lleno de sudor hacia arriba. NO, maldición. Esa mujer SÍ que podría hacerle algo malo a mi Ashley. ¿…Acabo de pensar: mí Ashley?

Spencer volvió a desviar la mirada hacia la ventanilla.
Qué largo había parecido el viaje de la escuela a la casa de Linda.

Entraron a la casa y Linda habló a las pizzas, pidiendo una pizza grande.

-Bienvenida a mi casa. – Dijo Linda haciendo un gesto de reverencia con la mano. – Humilde pero hogareña.

-Gracias – Por primera vez en el día Spencer sonrió a Linda, pero sin dejar de ser una mueca falsa.

-Vamos hacia arriba, que usualmente comemos allí mirando la tv.

Ashley ya se había adelantado, acostumbrada a estar en casa de Linda. Abrieron el cuarto y Ashley y Linda se sentaron en la cama, haciendo espacio a Spencer. Linda prendió la tv y lo dejó en un canal de música. Que más bien ya no era de música, ahora se había convertido en un canal de reality shows.
Linda dejó el control en la cama.

-Ashley. Ayúdame a traer vasos con refresco. – Linda se levantó de la cama, seguida por Ashley.

-¿Quieres hielos, Spencer? – Ashley preguntó mientras se acomodaba un poco el pantalón.

-Sí, por favor. – Spencer le sonrió.

Ashley y Linda salieron de la habitación, dejando a Spencer sola, mirando la tv.

Llegaron a la cocina y Linda se sentó en una silla del comedor.

-¿Pensé que querías que lleváramos los vasos con refresco? – Dijo Ashley poniéndose enfrente de Linda.

-¿Creías que ya se había terminado el plan?- Linda negó con la cabeza y sonrió. – Ay, que inocente Ashley. El plan todavía sigue.

Ashley se sentó al otro lado de la mesa y puso los codos sobre la mesa, sosteniéndose la cabeza con las manos.

-¿Y ahora qué?

-Ahora esperamos a que llegue el de la pizza.

-¿Y?

-Pues dejamos que timbre varias veces hasta que Spencer baje por los timbrazos y nos vea besándonos.

-Oh… ¡OH!

-Sip…

-Maldición, Linda. Si todo esto sale mal…

-Claro que no va a salir mal, tu confía en mí. Cuando te diga que procedamos con el plan, me haces caso. ¿vale?

-Mmm, ¿pues que más da?

Pasaron 20 minutos y obviamente arriba se encontraba una sospechosa Spencer. Desde hace 10 minutos se había empezado a preguntar porqué Ashley y Linda se tardaban tanto.

Entonces oyó que alguien tocaba el timbre. Seguramente era el repartidor de pizza.
Que flojera, dejaría que Ashley y Lindan atendieran la puerta mientras ella seguía cambiándole a los canales de la tv.

Pero nadie atendió la puerta y seguían timbrando. Quizás Ashley y Linda se quedaron afuera de la casa por alguna inexplicable razón y dejaron las llaves adentro, por alguna extraña razón.

Spencer se levantó rápidamente y bajó las escaleras.

-¡Ashley, Linda! – Spencer se detuvo a mitad del pasillo, justamente en donde empezaba el cuarto de la cocina y el comedor.

Vio a Ashley sentada sobre la mesa y Linda parada, abrazándola y besándole el cuello.

Y empezó a ver todo en cámara lenta:
Spencer volteó hacia la puerta y vio la sombra del repartidor por el vidrio de la puerta.
Dirigió la mirada otra vez hacia el comedor y vio con detalle como los labios de Linda se acercaban a los de Ashley.
Spencer escuchó un pitido agudo, como cuando no hay sonido.
Vio lentamente cómo Linda se remojaba los labios con la punta de la lengua para después besar a Ashley.
Y entonces Spencer sintió cómo se le contraían las entrañas. Sintió un dolor muy fuerte en su pecho, en el estomago, en la cabeza. No sabía en donde estaba ese dolor. Solo sabía que era una sensación nueva para ella.

Spencer se quedó sin habla, con la boca abierta, con el cuerpo volteando hacia la puerta, con una mano apuntando hacia ella, pero con la cabeza volteando hacia Ashley y Linda.

Linda actuó como si Ashley y ella hubieran sido descubiertas haciendo algo impropio y se separó de Ashley.

-Oh, sí, la pizza. Perdón. Ahorita vengo. – Y Linda salió disparada hacia la puerta.

Ashley tenía la mirada en el piso y seguía sin bajarse de la mesa.
Entonces volteó la mirada hacia Spencer y Spencer sintió de nuevo algo muy feo. ¿Por qué Ashley se ha enamorado de esa mujer?

-Ashley, acabo de recordar que mis papás querían que llegara temprano a la casa. Querían hablar de algo sobre las vacaciones de verano. Ya sabes que ya casi acabamos el semestre y …

-Nos vemos – Ashley asintió con la cabeza, aún ruborizada. Tratando de analizar todo, al igual que Spencer.

Spencer titubeó un poco al moverse, dio un último vistazo hacia Ashley y salió por la puerta.

Linda ya había terminado de pagarle al repartidor y venía con la caja de pizza sobre las manos.

-Eh, Spencer. ¿A dónde vas? – Linda se detuvo esperando a que Spencer también lo hiciera y la volteara a ver.

-Olvidé que tenía unas cosas pendientes – Spencer volteó hacia linda, sonriéndole pero sin dejando de caminar. – Nos vemos y gracias. Para la otra sí me quedo a comer con ustedes. ¿Para la otra? Já ¡Para NUNCA! Pensó Spencer mientras caminaba hacia la acera para pedir un taxi.

Linda se metió a la casa y dejó la caja de Pizza sobre la mesa. Ashley ya se había bajado de ella.

-¡Misión cumplida! – Linda levantó la mano para chocarla con la de Ashley.

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Espero que les haya gustado. Dejen reviews, por favor. Que es lo que me da ánimos para hacerme un espacio y escribir. :) Cualquier cosa, ya saben.

Oh, y si quieren contactarse conmigo para cualquier cosa del fanfic, para platicar con alguien, desahogarse con alguien, hacer amistad, no sé. Lo que ocupen: usagi-neko(arroba)live(punto)com(punto)mx

Usagi-Neko