Y entre tan tierno abrazo, Stan se separó y comenzó a vomitar.
Para Bebe y Kyle ahí se confirmaron sus sospechas.
Bebe se llevó la mano al pecho. Comenzó a sonreir pues sabía que si dejaba de hacerlo iba a llorar. ¿Al final Wendy aceptó a Stan?
No importa con quien, con ella o con el, Bebe quería que ella fuera feliz.
Y estaba dispuesta a todo para conseguirlo.
-Mientras tanto con el Stendy-
- Eww...
- Lo siento, creo que aún estoy un poco enamorado... Aún así, yo shippeo Bendy.
- ... ¿Okey?
- Tenemos que detener a las asiaticas. -Dijo Bebe, había pedido ayuda a Kyle pues sabía que por si misma nada se le iba a ocurrir.
- Si, esas perras estan locas. -Soltó Kyle rascandose la barbilla.- Podríamos... Pedirle a Kenny que nos ayude.
- ¿Cómo?
- Bueno, el lo haría por algo de dinero.
- Vale la pena intentarlo.
Ahí estaban, ambos frente a la casa de Kenny pensando si era una buena idea.
Tocaron la puerta y esperaron a que alguien abriera, Carol McCormick abrió saludando y diciendo que Kenny se encontraba en su habitación.
Kyle caminó por delante, sin embargo ambos se detuvieron al escuchar ligeros golpes provenientes de la habitación de la menor de los McCormick.
Kyle se acercó con una ligera preocupación, a Ike le gustaba Karen, y mucho, así que temía por la seguridad de la que podría ser su cuñada algún día.
Dentro de la habitación de la joven McCormick se podían escuchar ligeros jadeos.
- Ru-Ruby... -Se escucho una voz agitada, alargando la "y".- E-estás helada...
- Tranquila, mis manos van a calentarse, por favor... Dejame continuar... -Contestó la que parecía ser la menor de los Tucker, su voz se encontraba entre impaciente y ansiosa.
- P-pero...
- Solo algunos besos...
- ... -Bebe no sabía muy bien que pensar
- ... -Kyle se sonrojó hasta las orejas.
- ... Mejor vamos a buscar a Kenny, Kyle.
- ... Si, mejor. -Y así lo hicieron, avanzaron unos pasos mas solo para ver a Kenny recostado en su colchón viejo con algunas ratas corriendo por el suelo.
- Kenny, amigo. Queremos que nos hagas un trabajo. -Dijo Kyle yendo al grano apenas Kenny le prestó atención.
- Cobro 50 la hora, Kyle. -Comentó en broma con una sonrisa burlona.
- No, escucha, necesitamos que te deshagas de las asiaticas. Están locas. -Dijo Bebe entrando en la conversación.
- ¡Bebe! Querida, dime, ¿Cómo va tu relación con Wen--
- No estamos saliendo, todos creen que si por culpa de ellas. -Respondió Bebe entre enojada y triste. No se entendía cual era la emoción dominante.
- ¿Y qué quieren que haga? -Preguntó Kenny levantandose del colchón.
- No lo se, piensa en algo, pero desaste de su mercancía. -Dijo Kyle encogiendose de hombros.
- ¿Qué gano yo? -Cuestionó Kenny, tomando un desgastado abrigo anaranjado y una gruesta bufanda.
- Te daremos 100 dólares.
- ¡Trato hecho! Pero primero necesitare mi peluca de princesa. Necesito buscar a unos "amigos". -Dijo comenzando a ponerse el abrigo.- Creo que la deje en la habitación de Karen.
- ... ¿Tu sabes que está haciendo tu hermana? -Preguntó Bebe un poco nerviosa. Ella se imaginaba lo que debía estar ocurriendo en esos momentos en la habitación de la castaña, y era una posibilidad que Kenny siendo un pervertido también lo supiera.
- Creo que está haciendo un trabajo con una amiga. Ruby Tucker, ¿saben? Sospecho que ella es el anticristo. -Dijo Kenny colocandose las botas.
- ¿Y porqué dejas que Karen se junte con ella? -Preguntó Kyle alterado.
- Bueeeno, con ella cambia drásticamente. Tenemos una especie de acuerdo donde ella la cuida cuando yo no estoy presente. Pero aún así es el anticristo. -Se levantó de su colchón para después caminar con las botas bien puestas.
- Espera Kenny, no creo que sea buena idea. -Bebe intento detenerle, ella y Kyle iban detras de Kenny.
Pero Kenny la ignoró, abrió la puerta de la habitación de Karen topandose con la escena que nunca esperó toparse. ¿Cómo explicarlo? Básicamente, Karen estaba recostada con un gran sonrojo en sus mejillas viendo en su dirección, su cabello despeinado y su respiración agitada. Y quien la tenía así era nada más y nada menos que el anticristo antes nombrado por Kenny, quien tenía una mano en la mejilla de Karen y la otra bajo su blusa. Karen tenía ligeros rastros de lapis labial en la piel del cuello y los labios, y considerando que ella no usaba maquillaje y la Tucker si, Kenny pudo deducir que hace unos segundos habían estado besandose.
- Karen... No debes seguir los pasos de tu hermano mayor... -Dijo Kenny intentando mantener la calma, sin embargo sus hombros comenzaron a temblar del enojo.
- Ke-kenny, t-te lo puedo explicar...
- No lo necesito, ¡TU, ANTICRISTO, SUELTA A MI HERMANA Y VETE! -Gritó Kenny apuntando a la rubio fresa que rapidamente tomó su abrigo y se fue despidiendose rápidamente de Karen, Ruby estaba tan nerviosa y avergonzada (raro en ella) que ni siquiera les hizo la señal de los Tucker antes de irse.
Y después de que la Tucker saliera Kenny se adentró a la habitación de su hermana, tomo su peluca y antes de salir murmuró: "Ya hablaremos después, Karen"
Cerró la puerta con fuerza, soltó un suspiro.
- ¿Cuando tendre que actuar? -Preguntó amarrando la gruesa bufanda a su cuello tapando su boca.
- Tan pronto las asiaticas comiencen a vender dibujos. -Dijo Kyle, aún con la escena recién vista dando vueltas por su mente. A Ike iba a dolerle enterarse que Karen era lesbiana.
- tmph mhmmhp. - "Tiempo suficiente." Y los tres salieron de la casa de los McCormick, Kyle y Bebe hacia sus respectivas casas y Kenny a ejecutar su plan.
-Escena extra en la casa de los Tucker-
Tweek se encontraba sentado en el sillón esperando a que su novio terminara de buscar café en la cocina, temblaba levemente mirando todo alrededor. Entonces pudo escuchar la puerta abrirse y vio como la mas pequeña de los Tucker entraba por esta con un sonrojo bastante notorio en sus mejillas, Tweek no le tomo importancia.
- ¡A-ah! ¡Ruby! -Le sonrió.- ¿Co-cómo te fue?
- Yo... Si, bien, creo.
Craig salió de la cocina, dandole la taza de café a Tweek.
- Te tardaste. -Dijo Craig mirando a su hermana, esperando una explicación.
- Bueno... Me distraje.
- ¿Qu-qué hicieron? -Preguntó Tweek antes de darle un sorbo a la taza.
- Bueno, cuando terminamos el trabajo... Karen me contó que escuchó que las cucarachas pueden vivir de días a semanas sin cabeza. También casi hacemos el amor en su cuarto.
Tweek escupió el sorbo de cafe.
- Aguarda, ¿¡Qué!? -Preguntó Craig alterado. Estaba bien que le valía un chorizo todo, pero que no mame.
- Si, ¡Sin cabeza! -Dijo Ruby antes de salir corriendo a su habitación.
- Agh, ¡RUBY!
¿Soy la única idiota que shippea a Karen y Ruby?Diganme que no, por fa