como ha pasado tanto tiempo subo dos capitulos para compensar :)


Beckett salió de la sala cabreada. "argh! Este tío me saca de mis casillas, por suerte su parte en la investigación ya ha terminado". Enfadada, se fue a su mesa y empezó a teclear dando martillazos al ordenador.

-Jefa, sea lo que sea que te ha hecho el teclado, si sigues así pronto necesitaras uno nuevo. – dijo Ryan. Aunque se calló cuando recibió la mirada asesina de Kate.

-¿Cómo ha ido el interrogatorio con el señor Castle? ¿Nos ayudará? – preguntó débilmente.

-Por lo que yo he visto ahí dentro creo que él está más que dispuesto a ayudar… ¿no crees Beckett? – preguntó burlón el detective Esposito.

La cara de la detective se puso escarlata y envió a los dos a la escena del crimen a buscar pistas.

"Así aprenderán" pensó ella satisfecha. "Bueno hoy dudo que encontremos nada, y ya es muy tarde". Recogió sus cosas y fue hacia casa.


(En su casa)

Hogar, dulce, hogar.- exclamó ella al entrar. Parecía mentira que no hacía más de tres horas ella estaba relajada y de buen humor leyendo su libro favorito.

"Estoy demasiado cansada cómo para continuar leyendo" con un suspiro, se fue a la cama pensando en la extraña manera en que había conocido a su autor favorito, y en la decepción que se había llevado al conocerlo.

(A la mañana siguiente)

-¡Ah! ¡Tú! ¿Me ayudas? Preguntó Kate a un policía despistado que se hizo el sordo.

"Nada, estos novatos no sirven para nada." Siguió llevando sola la pesada caja hacia su mesa. Una vez allí llamó a Ryan y a Esposito y les ordenó que leyeran los libros de la caja.

-Biblioteca privada de Kate Beckett – leyó Esposito de la inscripción de la primera página del libro.- eres toda una fan...

- ¡Esposito, mira! Si está firmado y todo – remarcó Ryan, que se marchó disimulando la risa cómo podía.

-¿Crees que se acordará de que te lo firmó? – preguntó el otro detective levantándose.

-Bueno ya está bien, solo me gustan esa clase de libros.

-Beckett, vemos crímenes todos los días, lo último que me apetece hacer cuando llego a casa es ponerme la leer un libro sobre crímenes.

-¿No tienes curiosidad, Esposito, no quieres saber el porqué y el cómo pueden, los asesinos, matar a otro ser humano?

-No, la verdad.- dijo él finalizando así la conversación.

-Jefa parece ser que el autor ha vuelto – señaló Ryan, que había vuelto de coger un café.

Kate miró hacia el despacho de su jefe, y allí lo vio, todo sonriente mirándola a ella.

-Pues si que le has gustado. –comentó Esposito sorprendido.

"¿¡Pero que estará haciendo él aquí!" en aquel momento, el jefe la vio mirando y se acercó.

-Beckett, a mi despacho. – ordenó.

-Sí, señor.

Entró en el despacho y se quedó mirando al sonriente autor.

-Un placer volver a verla detective.- dijo seductoramente.

"Ignórale, ignórale, ignórale" pensó.

-El señor Castle está aquí para ofrecernos su colaboración.

-Sí, veras, fui a casa y llegué a la conclusión de que al fin y al cabo, son mis libros, así que tengo el deber de ayudar.

"¿Por qué será que mientras sus labios dicen unas palabras, su mirada dice otra cosa?" se preguntó irónica Kate.

-Bueno, ya veo que ha traído las cartas de sus fans.- señaló ella.- tiene muchas por cierto.

-¡Oh! No esté celosa detective, aunque debo admitir que le sienta muy bien.- dijo mientras le guiñaba un ojo y se iba a la sala de las cartas.

Una vez se fue, Beckett se encaró a su jefe.

-Vamos señor, no podemos tener a un civil ayudándonos y siguiéndonos en la calle, podría ser peligroso.- se quejó ella.

-Beckett, el alcalde me ha llamado él mismo para pedirme el favor de que le deje, y si el alcalde es feliz yo soy feliz, así que no hay nada que hacer.

-Pero señor… -empezó ella, pero una sola mirada a su jefe y se dio cuenta de que sería inútil.

Suspirando fue hasta la sala de conferencias, que era dónde había las cartas. Fue recibida con una cara sonriente.

De pronto sintió como si su cansancio se multiplicara. "Ésta va a ser una mañana muuuy larga".


gracias LiLi0024 (se me acaban las cosas que puedo decirte para agradecertelo... :))