Título: The Consort - El Consorte
Autor: Drops of Nightshade
Traducción: Traducciones. A ver qué sale
Enlace a la historia original: s/11053289/1/The-Consort

Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale desea agradecer a Drops of Nightshade el habernos concedido el permiso para traducir esta historia.
¡Muchas gracias! ^_^


Capítulo Seis

La Ciudadela

1997


—Cuéntenos más acerca del programa de adopción de nacidos de muggles que ha propuesto —, solicitó Lord Nott cortésmente, pero había un trasfondo de desafío en su tono mientras observaba a Harry.

—Como sabe he seguido insistiendo para que se permita a los nacidos de muggles permanecer con sus padres biológicos —, dijo Harry con calma.

Los sangres limpias reunidos en torno a él se pusieron tensos ante ese recordatorio, sus ojos endureciéndose y sus labios apretándose con desaprobación ante la confesión. Era un sentimiento común entre los sangres limpias y muchos mestizos el pensar que era correcto que se sacase a los nacidos de muggles del entorno muggle.

—Aunque no he sido capaz de avanzar nada en ese aspecto, mientras tanto he dedicado recursos para asegurarme de que a los nacidos de muggles se les dan las mejores oportunidades para incorporarse al mundo mágico —, continuó Harry, con su rostro impasible ante lo que la gente a su alrededor pudiese pensar.

Lucius y Narcissa le habían dejado a solas cuando se habían convencido de que podría manejarse con el grupo de personas que le habían presentado. Estaba decidido a probar su valía.

—Ah sí, leí un informe sobre ello en el Profeta el otro día —, intervino una de las mujeres sangre limpia—. Estableció una nueva casa de acogida en Londres la semana pasada.

El resto de hombres y mujeres asintieron y murmuraron en voz baja reconociendo el hecho. Aprobaban mucho más las acciones de Harry fomentando la separación de los nacidos de muggles y los muggles.

—Lo hice —, declaró Harry—. Y he propuesto un programa de adopción para permitir a las familias mágicas acoger a niños nacidos de muggles.

—Qué filantrópico —, dijo secamente Lord Nott, su mirada todavía dura.

—Me gusta pensar que es una necesidad —, replicó Harry, mirando fijamente al hombre.

Lord Nott alzó una ceja a modo de interrogación, dando a Harry la oportunidad de probar su argumento. Los otros sangres limpias eran de casas menores y no se habían atrevido a desafiar al futuro Lord Consorte abiertamente. Pero Lord Nott era el patriarca de una rica e influyente familia sangre limpia y tenía el estatus como para arriesgarse a probar a Harry.

—Si los nacidos de muggles permanecen en el sistema gubernamental durante toda su infancia y juventud, representan un serio problema financiero. Estoy seguro de que a todos ustedes les gustaría que el dinero de sus impuestos se dedicase a otros asuntos.

Mientras Harry hablaba los asentimientos y los murmullos en voz baja le animaron, pero él solo tenía ojos para Lord Nott, que en apariencia continuaba sin estar impresionado.

—Su argumento es sólido —, comentó con el rostro pétreo—. Pero tiene que admitir que las familias mágicas pueden ser reacias a adoptar niños en plena adolescencia, ya hechos a las costumbres muggles.

—Ese podría haber sido un problema en el pasado —, respondió Harry suavemente—. En enero el Ministerio implementará un nuevo programa de detección para identificar a los niños mágicos en el mundo muggle. He supervisado el proyecto yo mismo y puedo dar fe de su precisión. Seremos capaces de reconocer a niños mágicos a edades tan tempranas como los dos años de edad.

Harry todavía desaprobaba Obliviar a los padres muggles y quitarles a sus hijos, pero incluso él estaba de acuerdo en que sacar a un niño a una edad menor era mejor alternativa. Al menos de esa manera los niños nacidos de muggles podrían separarse de sus padres biológicos con más facilidad.

La respuesta al anuncio de Harry fue una mezcla de interés y excitación –incluso Lord Nott no pudo ocultar totalmente su intriga ante las posibilidades que aquello presentaba–.

—Y sobre los niños nacidos de muggles que viven en instalaciones del gobierno, tienen una clase obligatoria acerca de las costumbres y tradiciones del mundo mágico. La mayoría están ansiosos por tener la oportunidad de aprender acerca de nuestro mundo y abandonar sus raíces muggles —, añadió Harry—. Ellos serán la última generación de nacidos de muggles que entrarán en el mundo mágico con una amplia exposición a los muggles.

Supo que les había convencido entonces –una de las principales preocupaciones de la sociedad sangre limpia era que Harry intentase sofocar las tradiciones mágicas con costumbres muggles–. Mientras veía la aprobación y el creciente respeto en los rostros de los sangres limpias a su alrededor, Harry sintió un estremecimiento de poder vibrando a través él.

—Mi Lord Consorte —, anunció una voz rasposa detrás de Harry. Parpadeando sorprendido, Harry se volvió para ver la gigantesca forma de Fenrir Greyback. Se había esforzado poco en cuidar su aspecto, su pelo plateado cayendo en una enmarañada melena alrededor de su rostro y sus ropajes ajustándose mal a su alta y musculosa figura.

Aun así destacaba contra la refinada gente a su alrededor, su propia presencia resultando amenazadora. A diferencia de Remus, Fenrir mostraba a su lobo interior de forma atrevida y orgullosa en sus gestos y creaba una poderosa impresión de peligro y poder.

Harry se había relacionado poco con el hombre lobo desde la ejecución de Zacharias Smith, pero era instintivamente cauteloso.

—Alfa Greyback —, respondió Harry respetuosamente. Sintió el desprecio de los sangres limpias a su alrededor hacia el hombre lobo, pero él sabía por sus interacciones con Remus lo importante que era la cortesía en la sociedad licántropa.

Fue recompensado por su gentileza cuando los ojos azules moteados de ámbar de Greyback relampaguearon con aprobación. También pareció retirar a su lobo interior, permitiendo que Harry se relajase un poco.

—Quería expresarle mi agradecimiento por los prisioneros que me obsequió hace un par de semanas —, dijo el hombre lobo.

Los sirvientes ya no eran enviados a los territorios de Fenrir en el norte para ser convertidos y puestos al servicio de miembros de rango mayor de la manada. Ante su ausencia, y como final al acuerdo de una década de duración al que el Señor Oscuro había llegado como Fenrir, se había sugerido a los prisioneros como sustitutos.

Cada seis meses una pequeña selección de presos adecuados eran llevados a Fenrir, transformados y asignados a una manada de lobos. Por lo que Harry sabía había unas ocho manadas, sin incluir a la del propio Fenrir. Cada uno de los Alfas de cada manada individual debía lealtad a Fenrir como el Alfa líder.

A los prisioneros se les daba a elegir entre ser transformados o servir cadenas perpetuas en Azkaban. La mayoría elegía ser transformados, temiendo una vida encerrados entre rejas. Los ex-convictos tenían la oportunidad de ser rehabilitados en la sociedad licántropa y eran cuidadosamente dirigidos y mantenidos bajo control por las manadas.

Remus actuaba de una manera muy diferente a Fenrir, prefiriendo un planteamiento más humano a la jerarquía de la manada. Aunque de alguna forma era el líder Alfa de las manadas francesas del sur, no imponía su autoridad. Permitía a otros Alfas votar democráticamente contra él y sus decisiones.

—Fue un placer limpiar algunas celdas de Azkaban —, respondió Harry, percibiendo a los sangres limpias tras él volviendo a sus conversaciones mientras dedicaba su atención al hombre lobo.

Fenrir estaba a punto de responder cuando se puso rígido y sus fosas nasales se ensancharon como si captase un olor. Harry observó mientras traía a su lobo de vuelta a la superficie y se giraba ligeramente para encararse con alguien que se acercaba a través de la multitud.

Remus emergió, sus ojos ámbar brillando de forma antinatural mientras se daba cuenta de que la persona a la que su lobo consideraba un cachorro estaba de pie cerca de un peligroso Alfa desconocido. Harry se hizo cargo de la situación antes de que pudiese empeorar, moviéndose con rapidez junto a Remus y abrazando al hombre lobo.

Remus estrechó a Harry con fuerza antes de empujarle de forma protectora tras su propio cuerpo mientras se enfrentaba a Fenrir. El otro hombre lobo se aproximó, con un brillo de depredador en sus ojos mientras se acercaba.

Remus prácticamente gruñó, el sonido animal y lo suficientemente bajo como para que sólo Harry y Fenrir lo captaran entre el rumor de la conversación a su alrededor. Harry agarró a Remus, envolviendo al hombre en el olor de su familia para apaciguar a su lobo.

El hombre de ojos ámbar volvió su cabeza para captar la esencia, su profunda y pesada respiración indicando su lucha por mantener el control. Fenrir parecía encontrar la situación bastante graciosa.

Harry le lanzó una mirada furiosa, pero aquello sólo pareció aumentar su diversión.

—Remus —, siseó Harry, extendiendo rápidamente su magia en torno a ellos para desviar la atención. Los ojos curiosos se desviaron del área del salón de recepciones donde estaban y Harry fue capaz de relajarse ligeramente, sintiéndose seguro sabiendo que incluso aunque Remus perdiese el control no haría una escena.

—¿Por qué se ha acercado a ti? —preguntó Remus a través de sus dientes apretados. Sus ojos todavía eran fieros mientras se centraban en el otro hombre lobo.

Harry interrumpió su mirada colocándose frente a él, dejando su espalda expuesta a Fenrir. A Remus no le gustó ese detalle, intentando empujar a Harry tras él.

Perdiendo la paciencia Harry golpeó las manos de Remus alejándolas de él con su magia, dejando una punzada en ellas para intentar sacar al hombre de su irritante estado. Retrocedió, quedándose de pie entre ambos lobos.

—Él sólo estaba siendo educado, Remus —, dijo Harry con voz firme.

Fenrir afortunadamente permaneció en silencio.

Tras unas inspiraciones profundas más Remus finalmente pareció calmarse, con un leve tono avergonzado en su rostro por su pérdida de control.

Aparentando consternación, murmuró—, mis disculpas.

Probablemente iba dirigido hacia Harry, pero Fenrir entró en la conversación entonces, respondiendo—, no te preocupes, Lupin. No me había dado cuenta de que veías al joven Lord Consorte como parte de tu manada.

—Sus padres eran parte de mi manada —, respondió de forma tensa Remus—. Mi lobo le ve como un pariente.

Hubo un nuevo interés en los ojos de Fenrir mientras estudiaba a Harry, el cual se había colocado directamente en las proximidades de un hombre lobo inestable sin una pizca de temor. Por no mencionar que era parte de la manada y pariente de un hombre lobo.

—Ha sido un placer verle de nuevo, mi Lord Consorte —, murmuró Fenrir, inclinando su cabeza ligeramente antes de marcharse.

Harry al principio se quedó desconcertado ante la acción –el hombre lobo era un Alfa de cabo a rabo y no demostraría respeto a cualquiera de forma voluntaria–.

Aparentemente había impresionado a Fenrir Greyback.


Eran cerca de las ocho en punto cuando Harry sintió un tirón de su amante en su núcleo mágico, señalando que quería que fuese junto a él. Disculpándose con rapidez ante las dos ancianas mujeres con las que había estado conversando, Harry siguió a sus sentidos hasta el Señor Oscuro.

Lord Voldemort estaba de pie junto a Bellatrix y Rodolphus Lestrange, hablando con ambos en voz baja. Interrumpió su conversación sin embargo cuando sintió la presencia de Harry, sus ojos carmesí mirando a su prometido con su habitual intensidad.

Harry le ofreció a su amante una discreta sonrisa y recibió un roce de afecto a través de su núcleo mágico compartido incluso aunque el rostro del Señor Oscuro permanecía impasible.

—Quería que estuvieses aquí antes de que anunciase la cena —, explicó Lord Voldemort. Harry rápidamente adecentó sus ropas, estirando las arrugas y arreglando cuidadosamente su rebelde pelo.

Bellatrix se rió de forma estridente ante su preocupación, como él sabía que haría. Harry puso los ojos en blanco, casi estallando en una carcajada cuando vio a Rodolphus haciendo exactamente lo mismo.

Cuando Harry estuvo satisfecho se colocó a la derecha de su prometido mientras Rodolphus permanecía junto a él y Bellatrix se ponía a la izquierda del Señor Oscuro.

—Si me prestáis un momento de atención —, anunció Lord Voldemort, su voz mágicamente amplificada llegando a todos los rincones del salón de recepciones y provocando que las conversaciones cesasen inmediatamente.

Todos los ojos se centraron en el Señor Oscuro y su Consorte.

—La cena va a dar comienzo. Si hacéis el favor de dirigiros al comedor.

Las enormes puertas dobles que conectaban ambas estancias se abrieron pesadamente, revelando una serie de largas mesas que habían sido decoradas con buen gusto. Había una tarima elevada donde el Señor Oscuro y su Círculo Interno se sentarían.

Harry colocó su mano en el brazo de su amante y caminó con confianza junto a él mientras se movían entre los invitados, todos inclinando sus cabezas respetuosamente mientras su líder y su prometido pasaban.

El resto del Círculo Interno les siguió mientras entraban en el comedor y se aproximaban a la tarima.

Cuando llegaron a sus sillas Lord Voldemort retiró la de Harry, permitiendo a su amante que se sentase antes de tomar asiento él mismo. Lucius se acomodó inmediatamente a la izquierda del Señor Oscuro mientras Rodolphus y Bellatrix se sentaban en el lado de Harry. Severus y Bartemius estaban sentados más allá de Lucius.

Cuando el Señor Oscuro, su prometido y su Círculo Interno estuvieron sentados el resto de los invitados buscó su lugar. En cada puesto una pequeña tarjeta indicaba quién debía sentarse allí, para evitar cualquier desacuerdo.

Harry vio a Narcissa y Draco sentándose en la mesa más cercana a la tarima, ligeramente por debajo de él, como les correspondía considerando su estatus como la esposa y el hijo de uno de los miembros del Círculo Interno. Rabastan también estaba sentado a su mesa, sus ojos azul cobalto fijos con un poco de añoranza en el estrado donde una vez se había sentado.

Harry también localizó a Daphne, con sus padres y su hermana menor junto a ella en la mesa. Su amiga estaba espectacular en un vestido esmeralda que hacía resaltar el verde de sus ojos color avellana. Sin embargo parecía incómoda –la habían colocado cerca de Theo–.

Mientras observaba a Daphne ella alzó la vista y sus miradas se cruzaron, y le dedicó una débil sonrisa a su amigo—. ¿Cómo estás? —vocalizó ella discretamente.

Harry asintió ligeramente, indicando que estaba llevando la noche bien. La sonrisa de Daphne se volvió genuina ante aquello, sus ojos entrecerrándose, un poco como cuando se sentía complacida.

Fue distraído de más interacciones cuando el Señor Oscuro se puso en pie de nuevo. El leve murmullo de conversación cesó como había hecho antes.

—Nos reunimos aquí hoy en la noche más larga de año.

La voz del Señor Oscuro era el único sonido en la sala aparte del crepitar de las muchas chimeneas encendidas para alejar la oscuridad y el frío de la noche invernal.

—En ésta, la más oscura de las noches mientras celebramos, aseguraos todos y cada uno de dar las gracias por las bendiciones en vuestras vidas.

Lord Voldemort hizo una pausa mientras dejaba que la orden calase antes de alzar sus manos de manera regia y anunciar—, que la cena sea servida.

La comida apareció mágicamente, cientos de platos únicos dispuestos en cada mesa. Los elfos domésticos en las cocinas de la Ciudadela se habían superado a sí mismos.

Mientras la habitación se llenaba del sonido de platos tintineando, cubertería y muchas discusiones diferentes, Lord Voldemort se volvió hacia su amante y dijo en voz baja sólo para los oídos de Harry—, es por tu presencia por lo que yo doy gracias esta noche.

El corazón de Harry dio un vuelco ante la afirmación de su amante y su rara demostración de afecto verbal y murmuró a modo de respuesta—, y yo por tu presencia en mi vida.

Apretó la mano de Lord Voldemort bajo la mesa, y entonces se volvió hacia el plato frente a él para empezar a servirse.

El Señor Oscuro no necesitaba el sostén humano de la comida pero aun así colocó algo en su plato como reconocimiento a aquella noche. De la misma forma su copa estaba llena de un excelente vino tinto.

—Lo has hecho muy bien esta noche impresionando a alguna gente notable —, comentó Lord Voldemort de manera informal. A pesar de lo despreocupado de su tono había un profundo orgullo que Harry sintió a través de su núcleo mágico.

—Sólo puedo confiar en haber logrado racionalizar algunas de mis acciones a aquellos que han dudado de mí —, respondió Harry recatadamente.

—No sólo has racionalizado tus acciones sino que has persuadido a muchos de los beneficios de tus programas —, afirmó el Señor Oscuro.

Harry agachó su cabeza tímidamente mientras el orgullo que sentía se intensificaba, mezclado por debajo con una corriente más profunda de afecto y placer.

Se sentía aliviado de que todo hubiese ido bien, y ahora sabía que podía asistir al baile la noche siguiente con confianza. Aunque habría una multitud mayor en el baile, la gente más importante había sido invitada al banquete de esa noche.

Harry sintió repentinamente la presencia de Nagini y recordó que le había prometido esa mañana que prepararía algo especial para ella. Sabía que el Señor Oscuro también la había sentido, ya que había enderezado ligeramente su silla.

Ella se aproximó por detrás, enroscándose sinuosamente por la silla de Harry y colgándose sobre su cuerpo. Rodolphus pegó un ligero respingo a la derecha de Harry, cogido por sorpresa por la presencia de la enorme serpiente.

Hubo un inquieto murmullo de voces bajo la tarima mientras algunas personas comenzaban a darse cuenta del reptil. Pero nadie cayó en la histeria ni nada parecido, estaban acostumbrados a que Nagini siguiese a su Señor como una sombra.

Junto a la tensión muchos de ellos sentían cierto grado de respeto por el Consorte del Señor Oscuro, que continuaba relajado con una serpiente mortal enroscándose en torno a él.

¿Has preparado mi comida? —le preguntó Nagini a Harry, alzando su cabeza para mirarle seriamente a los ojos.

He hablado con los elfos domésticos y lo han arreglado todo —, le aseguró Harry.

Ella siseó de placer y preguntó—, ¿Nos vamos ahora?

Lord Voldemort intervino antes de que Harry pudiese responder diciendo—, Harry todavía hace falta aquí, querida. Tras el banquete te escoltaremos hasta las cocinas.

Nagini de mala gana accedió a esperar, acomodándose contra Harry de manera más confortable.

—Le prometí que le prepararía algo especial para comer a cambio de que no cazase a ninguno de los invitados esta noche —, explicó Harry como respuesta a la mirada inquisitiva de su amante.

Rodolphus resopló tras él, habiendo captado el comentario.

—Ya veo —, respondió su amante.

Harry sólo sonrió como respuesta.


Continuará...

¡Hola!

¿Qué tal? ¿Os ha gustado el capítulo de hoy? ^^

Seguimos con las celebraciones de Yule, pobre Harry, durante unos segundos deseé que apareciese Nagini y mordiese a todos esos petulantes sangres limpia... pero por suerte él solito se las arregló para impresionarles, parece que va ganando confianza en si mismo y en el puesto que va a desempeñar cuando se una al Lord.

Me ha encantado la escena con Remus, ver al lobito tan protector ¡aaaaaah! *_* (adoro cuando ponen a Moony así)

¡Muchas gracias por vuestros comentarios!

¡Nos vemos el lunes!

Un saludo

Traducciones. A ver qué sale.